Archivos para el tag ‘Juan Manuel Sánchez Gordillo’

Asedio a la izquierda alternativa

Juan Andrés de Gracia | 10 de mayo de 2012 a las 21:40

Quien me conoce y sabe de mi trayectoria personal y política, difícilmente me tacharía de “rojo peligroso”. Por eso, siempre me ha sorprendido que, en este blog, haya quien me haya tildado, poco más o menos, de comunista de ultraizquierda. Entiendo que, quien ahora se siente protegido, defendido y representado por toda la derecha pepera, desde el centro derecha a la extrema derecha, jure en arameo y luche porque no gobierne la otra orilla. Pero lo que empieza a incubarse, como el huevo de la serpiente, es una recesión democrática, donde parece que sólo pueden gobernar ellos, que son los propietarios permanentes del poder,  y que hay que “exterminar”, al menos ideológicamente, a la izquierda. A ello aspiraban, cuando han ganado las elecciones municipales, generales y autónomicas, pero todo se les ha torcido con las andaluzas, lo que les ha sentado horriblemente. Tanto, que no han dejado de insultar al vecindario andaluz, por no quedar cegado por el brillo de la gaviota y la vuelta a los valores patrios y católicos.

Cuando el PSOE se salió de su obligación socialdemócrata, y empezó a ser un mero apéndice del gobierno de los banqueros y especuladores, en mayo de 2010, la gente de izquierda sentimos vergüenza, y rechazamos ese entreguismo, sin más explicación, que nos evitaba ser “intervenidos”. Los seguidistas del poder, que siempre los hay, como el aspirante a fenómeno Durán y su séquito, no tuvieron problemas en justificar lo injustificable. Se dedicaron a ser portavoces de la traición a la izquierda, con el mero afan de seguir cobrando del poder. Cuando la conversa Aguilar transformó el proyecto de izquierdas de la ciudad en su proyecto personal y sin ideología, el vecindario también le dio de lado, aunque ella, hábilmente, se buscó el sueldo en otro portal, sin dar ninguna explicación. Por todo ello, la gente buscó un cambio como sea, aunque ello supusiera el gobierno del PP.

Pero han bastado unos meses de más desempleo del gobierno del pluriempleado Nieto, o la hiperactividad recortadora de Marianico el Corto, para decidir que el noqueado Arenas, que iba a ser más de lo mismo, se quedara de nuevo en el banquillo de la oposición, y se optara por dar un giro a la izquierda, dando opción a IUCA para decidir gran parte del futuro de Andalucía. Tanto los peperos como la derecha socialista esperaban que IUCA volviera a subirse al monte, siguiendo al Che Gordillo, pero se han quedado pasmados por la decisión de entrar, y condicionar, el gobierno andaluz. Y aquí han saltado las alarmas.

Dentro del PSOE, siguiendo las palabras del cura Bono, el sector liberal-conservador pretendía un acuerdo con el PP auspiciado por la derecha económica. Esto es, por los mismos que nos han llevado al desastre en que nos encontramos. La extrema derecha, y sus medios, pasaron, de alabar la “honradez” de IU en Extremadura, a tildarla, poco más o menos, que de “pesetera” por no tomar la misma actitud en Andalucía. Todo adobado por seniles líderes de triste recorrido, como el gurú Anguita, que no paran de echar pestes contra el acuerdo de gobierno PSOE-IUCA.

Aseguro que mis distancias políticas y hasta ideológicas con el lince Valderas, la antisistema Cortés y Alatriste Rodríguez, son importantes, pero tanto como las que tengo con la propia “Comeniños” Díaz, o el abuelito Griñán. Pero siempre serán menores que las que tengo sobre la Gilista Oña o el falangista Sanz. Y, en cualquier circunstancia, tienen derecho a demostrar si pueden hacerlo mejor que la derecha mentirosa o que la izquierda traidora. Por eso, no entiendo que el presidente de la Junta haya tenido que ir a ver al empresariado para tranquilizarlo de que gobierne quien ha pedido el vecindario, de forma democrática. Tampoco entiendo que se ridiculice que la Tozuda Cortés diga que promete por imperativo legal, porque es bueno conocer que, como ha dicho el Superviviente Valderas, estar en el gobierno no puede significar dejar de ser uno mismo y olvidar la calle, los problemas y las reivindicaciones sociales. Es más, en otra época, cuando la izquierda llegaba al poder, lo que pretendía era cambiar la realidad, no adaptarse a ya.

Se acerca el 15-M, que de forma sigilosa, paciente, pero constante, ha seguido instalándose en la realidad social, reconvertido en proyectos concretos como Stop desahucios, por ejemplo. La derecha autoritaria ya ha creado la tensión para que no puedan acampar porque, al parecer, eso va en contra de los derechos del vecindario, aunque no nos han preguntado. Lo que importa es provocar, para que se produzcan conflictos con la policía que después se puedan magnificar, para imputárselos a la izquierda. Ya conocemos que quieren enchironarnos por ir de manifestación, y que alguien se desmande. Lo que no les importa es que las calles se tomen por fascistas hinchas futbolísticos, abrazados a banderas y a himnos que animan al odio y a la confrontación. Quizá les moleste que aquí lo que empiece a sobresalir sean opciones de izquierda y no la extrema derecha lepeniana, griega u holandesa. Con ellos, si viviríamos mejor, y si no que se lo pregunten a los noruegos.

 

Investidura de las dos orillas

Juan Andrés de Gracia | 3 de mayo de 2012 a las 19:09

Mal que le pese al Gurú Anguita, a Pinzas Rejón, al Che Gordillo, o a Ingecom Salinas, “consumatum est” y las dos orillas se han dibujado con claridad en el Parlamento andaluz. A un lado, las fuerzas políticas que se sitúan desde el centro izquierda a la izquierda; en el otro, desde el centro derecha a la extrema derecha. Si alguien me pregunta por la extrema izquierda, ha acabado anulando su voto. Ahora, el que no se sienta a gusto, que se cambie de barco, y que no actúe de rémora para la dura singladura que le espera al gobierno por nacer. Para aquellos que siguen defendiendo que lo mejor es que gobierne la lista más votada, no estaría de más preguntarle si también piensan igual para Asturias. O si consideran que sobran las dos vueltas de las elecciones presidenciales francesas, puesto que Hollande ha sido el más votado hace diez días. Normalmente, se opina según interesa y eso desacredita la política. El pacto de gobierno ha sido público, el programa de gobierno ha sido acordado y se puede consultar por el vecindario, y el gobierno va a tener suficiente mayoría para una labor estable. Que luego haya diferencias está claro, pero es que existen hasta con un gobierno monocolor. Dialogando, flexibilizando y consensuando todo se podrá resolver.

La intervención del ganador de las oposiciones a opositor, Arenas, ha sido la del que se ve obligado a seguir dando la cara, pero a sabiendas que es un derrotado, a pesar de haber ganado, por poquito, eso sí, las elecciones andaluzas. Lo más lamentable es que descargue la responsabilidad en IUCA, como si fuera natural lo sucedido en Extremadura, o lo que pasó en 1994. Los andaluces no votaron para que se gobernara desde la derecha, ni para hacer la “repinza”, o hubieran dado mayoría absoluta a los peperos. Estoy de acuerdo en que se votó por el cambio, y eso, justamente, es lo que va a pasar, porque la presencia de IUCA en el gobierno debe asegurar que no se producen veleidades liberalconservadoras. Ha sido vergonzosa su apelación al “recortazo” que va a tener que llevar a cabo la Junta debido a la falta de transferencias del Estado. Dicho de otra manera, por un lado, apoya la poda de Marianico el corto y, por otra, la usa para atacar a un gobierno, aún no formado, de la izquierda andaluza. Queda claro que su labor va a residir, exclusivamente, en defender las políticas de recesión del gobierno central. Es un político amortizado, al menos, a nivel andaluz.

El más feliz hoy ha sido el lince Valderas, que ha tenido que soportar el desplante del Che Gordillo con resignación neocomunista. Su discurso, centrado en que la persona está por encima de los mercados, ya hacía falta, aunque sea difícil llevarlo a la práctica. Recordemos que la autonomía de acción es limitada en la economía global en que nos desenvolvemos. Ha dejado claro que se somete a la ley, y que solo a través de ella se verá obligado, su gobierno (ya también es suyo), a aplicar medidas contra su programa político. Pero eso debe tranquilizar, en cuanto a que no aspira a que se incumpla, la ley de estabilidad, por ejemplo, aunque sí la combatirá. Las prioridades que ha marcado demuestran que está en una posición realista. Salario social universal, medidas para que no se pierda la vivienda y reparto de tierras públicas, son medidas posibles, necesarias y de coste razonable. Su alegato a gobernar en alianza con lo mejor del vecindario, mirando siempre a la calle, y las fuerzas sociales, darán fuerza al pacto político.

Por último, el copresidente Griñán se ha situado en la posición sostenida públicamente por el PSOE del zorro Rubalcaba, con la diferencia que aquí se va a gobernar y, por tanto, se va a demostrar lo que se puede hacer. Priorizar la lucha contra el desempleo, el mantenimiento del estado del bienestar y la estabilidad fiscal son claves de una política socialdemócrata hoy. La presencia de IUCA le ha ayudado a tomar la decisión de aclarar todo lo relativo a los ERES, en contra de lo que los pesos pesados del partido aconsejan. Posiblemente, fuera un sistema ideado a espaldas suya, en época chavista, que ha tenido que sufrir. Lo más interesante es la creación del ICO andaluz, que debe servir para tener autonomía de financiación social, y que no haya olvidado reforzar la inclusión social, en esta dura época para el vecindario.

Ah! por cierto, creo que también ha intervenido un tal Jiménez, el bienmandado, como portavoz del Psoe más rancio, a pesar de su juventud. Solo mantener que hay un ataque a Andalucía del PP, me rechina. Estoy bastante harto de los dirigentes que se envuelven en banderas e himnos, o que usan la “patria” para defenderse. Esto no debe ser una guerra Andalucía-España, para eso no se les ha votado. Esto debe ser otra forma de gobernar, hasta en la capacidad de aceptar las críticas, por injustas que estas sean. Así: que cambie o que lo cambien.

El mayo andaluz

Juan Andrés de Gracia | 1 de mayo de 2012 a las 14:14

En unos días, tendremos de presidente de la Junta de Andalucía, de nuevo, al viejo Griñán, a pesar de su derrota en las últimas elecciones autonómicas. Para lograrlo, ha tenido que ceder a pactar con IUCA, a la que tanto se ha despreciado desde el PSOE andaluz. Finalmente, la forma de acuerdo será el gobierno conjunto, con lo que IUCA, aprende del error de 1994 de “Pinzas” Rejón y asume la responsabilidad de demostrar que son opción de gobierno. El gurú Anguita y el Che Gordillo siguen rebeldes, uno menos que otro, a la decisión tomada y, mientras el primero augura desastres, el segundo avanza que no votará al candidato socialista. Tienen razón solo en una cosa: la revolución no es posible así, … pero el vecindario no pide eso.

El momento para llegar al gobierno no es nada fácil. La crisis económica, y la obligación que ha impuesto la Ley de estabilidad de entrar en la senda del recorte del déficit, bajo amenaza, incluso, de intervención, hace que se tengan que guardar los programas máximos, y plantear alternativas a los “bocados” de “Marianico el Largo”. En algunos casos, no podrán sino aplicar lo que ya se ha dictaminado desde Madrid, pero, en otras, se abre la posibilidad de demostrar que hay una vía a la izquierda que nos permita afrontar esta dura crisis desde otros valores. Por lo pronto, el nuevo gobierno recibirá un presupuesto que tienen que modificar a la baja en unos 2700 millones de euros, que no es poco, y que obligará a tocar partidas sensibles como la educación, la sanidad o la dependencia, que tienen como gasto central el de personal.

El presupuesto a retocar partía de un crecimiento de la economía andaluza en este año, que ya no se va a producir, sino todo lo contrario. Significaba sacrificar la inversión en infraestructuras para mantener el gasto social, educativo y sanitario, y aspiraba al máximo de endeudamiento posible. Lo cierto es que la recesión económica producirá menos ingresos, que se sumarán a la reducción de transferencias del gobierno central, e incrementará el gasto para atender las demandas de los afectados por los recortes. La reducción de la inversión en infraestructuras hará que la actividad económica se resienta aún más, profundizando la recesión y el desempleo. Haber llegado al máximo del endeudamiento posible, provocará que el margen de financiar nuevas actuaciones inversoras sea, prácticamente, nulo.

El plan de ajuste, que ha presentado para poder beneficiarse del programa especial de pago a proveedores, se revela como importante para estabilizar la situación, y debe ayudar a mejorar la situación económica, a corto plazo, de la Junta. Pero si no se lleva a cabo, se agudizarán los problemas económicos, y especialmente, los de tesorería, lo que podrá llevarnos a volver a generar la bola de retraso en el pago. Así que una de las primeras medidas que tendrá que afrontar el nuevo gobierno es adecuar el presupuesto a las posibilidades actuales y a la necesidad de no superar el objetivo del déficit para este año, así como aplicar las medidas del plan de ajuste.

Paralelamente, el gobierno deberá intentar que se mantenga el máximo del estado del bienestar y contribuir a parar la sangría del paro. Pensar que desde el gobierno andaluz hay soluciones autónomas, sería un error dentro de la economía global en que nos movemos. Se podrán usar medidas diferentes en política de ingresos, y en la reducción del gasto, pero no se podrán hacer milagros. De hecho, los peperos piensan dedicarse a identificar cualquier recorte como decisión de la Junta, y quieren llevar a IUCA a sus contradicciones internas. La intención es clara, evitar que pueda fructificar un “mayo andaluz” que sirva de ejemplo a otras comunidades autónomas, y que pudiera servir de ejemplo para una alternativa de izquierda en todo el país. La presión tramposa va a ser intensa y, por eso, el gobierno andaluz debe tener capacidad política, por encima de técnica. No es la época de los tecnócratas sino de la gente con ideas y capacidad de comunicarlas.

Andalucía a la izquierda

Juan Andrés de Gracia | 19 de abril de 2012 a las 20:14

El acuerdo por Andalucía alcanzado por PSOE Andalucía y IULV-CA  para gobernar nuestra comunidad autónoma, a la espera de una detallada lectura y análisis del mismo, no es sino el cumplimiento exacto de lo que las urnas mandaron el pasado 25 de marzo. El vecindario andaluz quería que se girara a la izquierda y, para ello, le quitó la mayoría absoluta al PSOE, traspasó la mayoría de los diputados que perdía a IULV-CA, y evitaba dar un mayor apoyo al PP del requetecandidato Arenas. No es tanto que no consiguiera la ansiada mayoría absoluta, como que empató técnicamente en votos con el PSOE, demostrando un desgaste del voto a los “peperos” en Andalucía, en apenas cuatro meses de gobierno de Marianico el largo. Incluso, la opción de apostar por un partido de difícil posición ideológica (veáse Asturias) como UPyD, o la de recuperación de un PA que busca desesperadamente aquel espacio político que dilapidó, quedaron fuera de toda posibilidad.

La forma de negociar el acuerdo, de forma muy coordinada entre las dos comisiones negociadoras y las dos direcciones, tanto andaluzas como federales, ha sido todo un ejemplo de buena gestión política, que ha superado todas las presiones políticas y mediáticas que intentaban que se vulnerara la voluntad de los andaluces en las urnas, y que tan mal ha sentado a la derecha extrema españolista. Los palos que ha querido introducir en las ruedas el Che Gordillo, preso de un egocentrismo alimentado por la propia derecha a la que dice enfrentarse, solo ha quedado como una muestra de libertad democrática y de opinión en IULV-CA. Como no conseguía sus efectos, el obispo Bono saltaba a la palestra, azuzado también por los poderes fácticos de derecha (incluso los que anidan dentro del propio PSOE), para trasladar el miedo a que IULV-CA pueda entrar en el gobierno de Andalucía, apoyando la idea de compadreo de salvación nacional, propuesto, como última baza por el “señorito” Arenas, venido a menos, y que entregaba para ello su cabeza, sin darse cuenta que ya es puro picón. Da pánico pensar qué hubiera pasado si el Obispo Bono hubiera conseguido la secretaría general del PSOE en el 2000 en lugar de ZP.

La elección del “cunero” Gracia como presidente del Parlamento Andaluz, compensado con que IULV-CA será la que marque mayoría en la Mesa de la Cámara, solo puede significar que el acuerdo programático está ya complementado por un acuerdo de gobierno conjunto, donde IULV-CA tendría una vicepresidencia (¿Valderas?) que le otorgaría un alto rango institucional, al margen de entre cuatro y cinco consejerías, entre las que habría algunas con alto peso político y de gestión de medios económicos y humanos. La necesidad de respetar los estatutos de IULV-CA, que obligan a un reférendum vinculante, no debe ser sino un trámite, porque el acuerdo cuenta con el apoyo de la dirección andaluza y federal del PCE, verdadero corazón de IULV-CA en la actualidad. Las peticiones del grupo del Che Gordillo, amplificadas por la derecha, de que se diera opción a votar, prácticamente, a todo el que pasara por la puerta (se rumorea que hasta los portavoces de Intereconomía y El Mundo se habían comprometido a hacerlo) y que se pudiera elegir dar el poder a Arenas, ha quedado desestimado, demostrando IULV-CA que la democracia interna no está reñida con la coherencia ideológica. No se abandona a la crítica a los desvaríos liberales del PSOE, pero se entierra la teoría de las dos orillas, intentando dar el “sorpasso” desde la colaboración y la implicación en el gobierno de izquierda.

El venidero gobierno andaluz será, o, al menos debe ser,  pues, el referente de otra forma de actuar contra la crisis. No hay indicios de que se quieran suicidar, sino de plantear que hay otra forma de equilibrar el déficit, a sabiendas de que habrá que hacer recortes en el gasto, pero que es posible una política de ingresos progresista que limite su dimensión. El reto no es fácil, porque las limitaciones de gasto impuestas por Marianico el largo, van a ser un obstáculo importante. La esperanza está más allá de los Pirineos, en la posible victoria de Hollande sobre Sarkozy y Le Pen, que inicie una nueva forma de entender Europa y la salida de la crisis, donde Francia haga contrapeso y no sea el lacayo de Alemania. Si este fin de semana la primera vuelta y, posteriormente, se confirma en la segunda vuelta, la victoria de la izquierda, se abrirá un nuevo camino donde Andalucía, y quizá Asturias, pueden ser los referentes en España.

Sufrí la locura del “colinegro” Rejón y del “gurú Anguita, en 1994, en minoría dentro del Consejo andaluz de IUCA, es un placer que ahora se escuche a quienes han votado. Y detrás de Andalucía y Francia puede llegar Grecia, Galicia, … y se pueden volver a abrir las alamedas.

Gordillo, Anguita, PP: Los extremos se tocan

Juan Andrés de Gracia | 9 de abril de 2012 a las 20:24

Fui compañero de organización política del Gurú Anguita y del Che Gordillo, y acabé expulsado (junto al resto de nueva Izquierda) en aras de la “coherencia interna” del proyecto que se llamaba Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía. Fui acusado de transfuga, corrupto político, y no sé de cuantos pecados más, por el mero hecho de defender la unión y colaboración de los partidos de izquierda. Luego, algunos de los que me expulsaron, por ejemplo, la Quina Aguilar, ha acabando vendiendo hasta su nombre. Ya opinaba, por entonces, que el PSOE era más bien centro izquierda, y que empezaba a llenarse de liberales que distorsionaban y dominaban su mensaje. Pero era consciente de que no era posible mantener un discurso político totalitario y redentor, a saber: o el vecindario me da la mayoría absoluta o no puedo optar a gobernar. Justamente, lo contrario que significaba Convocatoria por Andalucía, que pretendía unir todas las fuerzas sociales, políticas, económicas y culturales, más independientes, que se reclamaran de la izquierda, en busca de un proyecto común, donde ninguno primara. Pero el PCE, que fue el que generó esa idea, bueno, parte de él, acabó, como Saturno, devorando a su hijo, hasta que prácticamente sólo ha quedado el PCE.

Bueno, junto al PCE, está la CUT, el brazo político del SOC, que, prácticamente, solo tiene presencia en ámbitos rurales de jornaleros, desde los que pretende imponerse como fuerza hegemónica, incluso chantajista, puesto que no respeta el juego de las mayorías, y se dedica a anunciar el apocalipsis. Para ellos, la organización y el pueblo vienen a hacer lo mismo y, cuando gobiernan, todo el pueblo, prácticamente, acaba formando parte de la organización, lo que provoca que tenga un gran poder movilizador al mismo tiempo que atemorizador, pues se margina y oprime al que no piensa como ellos. A esta forma de actuar, responde esa estrategia que acaba de iniciar, convocando a representantes de, aproximadamente, el 10% de asambleas locales de IUCA, para fijar una posición sobre la negociación con el PSOE sobre la Junta de Andalucía. En realidad, ha sido una reunión de los representantes de la CUT en esas asambleas, pero a ellos, y a los medios de comunicación de derecha y de derecha extrema, le ha venido estupendamente para alabar su “coherencia” al plantearse, como una opción, dejar gobernar al PP. Sospechosa es la coherencia del “Che” Gordillo, que ha incumplido desde hace años los estatutos de IUCA, al seguir de alcalde a la par que de parlamentario, y sobrepasar 12 años en el mismo cargo. Vergüenza pasamos cuando fue pillado cobrando dos sueldos, y alegó que no se había dado cuenta de ello.

El caso de Julio Anguita, también alcanzó su cénit cuando obligó a dimitir al alcalde de Córdoba, el cinefilo Trigo, preso de una conspiración de los poderes fácticos de la ciudad, que ansiaban que no se encargara de la renovación del PGOU. Ahí no quedó el sinsentido, sino que, luego, impidió un acuerdo general entre las dos fuerzas de izquierda/centro izquierda, ratificando que, consciente o incoscientemente, iba a permitir que la revisión urbanística de la ciudad, de la que fue un alcalde muy querido, se hiciera por parte de la derecha, y luego acabara en manos de gente tan cuestionada como el Costecero Mellado y la Conversa Aguilar. Desde entonces, Izquierda Unida empezó a perder su fuerza en la ciudad, entregada en manos de intereses populistas, poco claros, que ahora pretenden  dejar atrás.

Yo no sé si el Ché y el Gurú se han dado cuenta de que no van a conseguir el apoyo mayoritario de la población, que no es posible la revolución de manera pacífica, que sólo es posible ir haciendo reformas más o menos transformadoras, o retroceder en los avances logrados, según quien nos gobiernen. El vecindario cordobés habló y decidió que gobernara la derecha; el pueblo español habló y optó por la misma vía política, y ya están los dos gobernando. Pero el vecindario andaluz ha decidido parar esa entrega de poder absoluto, le ha retirado miles de votos a los peperos, también al PSOE, y se los ha dado en parte a IUCA, para que consiga que se gobierne desde la izquierda, no para que se miren al ombligo sintiéndose en pleno éxito, al fin y al cabo, siguen siendo tercera fuerza política. Su capacidad decisoria debe servir para entrar al gobierno andaluz, siempre que el PSOE se dé cuenta que debe limpiar su gestión de toda sombra de corrupción, oponerse a seguir sin más los dictados de la Banca y la gran empresa, mantener el máximo del estado del bienestar, aplicar soluciones nuevas desde la izquierda, y apostar por la creación de empleo. A partir de ahí, a gobernar, y que haya suerte.

PSOE: Regreso al futuro

Juan Andrés de Gracia | 8 de abril de 2012 a las 13:11

No dudo que el PSOE nació como partido de izquierda, lo que no sé es si tiene intención de seguir siéndolo, o solo aspira a ser un partido sin ideología ni ilusión, dedicado a la gestión. Un partido que ha crecido pegado a las instituciones, muestra dificultad para existir, y siente vértigo, fuera de ellas. ZP significó una recuperación del izquierdismo socialista en el ámbito de los valores y de los derechos, pero evitó enfrentarse al liberalismo económico imperante, usando incluso la especulación urbanística como base económica de su gobierno. De hecho, la pérdida de confianza del vecindario sobrevino cuando les defraudó, aplicando recetas económicas conservadoras, y apoyándose en los banqueros más que en los trabajadores. Rubalcaba, que participó activamente de ese tiempo, intentó parar el desastre socialista por medio de un guiño electoral contra las grandes fortunas y el patrimonio, pero le faltaba credibilidad. La debacle socialista, en forma de pérdida de vontantes, fundamentalmente por irse a la abstención, y, en segundo lugar, a la izquierda, ha encontrado un descanso en Andalucía, quedando pendiente de lo que el PSOE demuestre que ha aprendido.

Mi posición a favor del acuerdo de gobierno entre PSOE e IUCA es clara y rotunda. Mi exigencia a que IUCA no repita los errores de épocas pasadas o de Extremadura, también. La presión de la derecha extrema sobre la decisión que tiene que tomar IUCA, roza la extorsión y camina entre el desprecio a su “izquierdismo trasnochado” y su apelación a la “honradez ideológica”. En realidad consideran a IUCA como una organización digna de ser exterminada, pero les viene bien para intentar llegar al poder. El hueco que le están dando al “Che” Gordillo o a le dieron a Julio Anguita, solo busca confundir a la opinión pública, proclamando que en IUCA hay algunos ¡que quieren gobernar!, como si ellos no estuvieran pugnando por hacerlo. La derecha siempre ha entendido que el poder es algo que les pertenece y cuando no poseen una parte de él, el que puede decidir el vecindario, hacen todo lo que sea necesario para recuperarlo. Para ellos, IUCA queda bien en la calle, pero cuidado… que no molesten, que no ensucien, que no griten, o les mandan las fuerzas de seguridad o los tribunales de justicia contra ellos. Veáse, si no, lo que se planea tras lo sucedido en Barcelona o Valencia.

En cualquier caso, ya sabemos lo que nos espera con la derecha extrema, lo que es sorprendente, cada día menos, la verdad, son los sectores liberales del PSOE, que prefieren que gobierne el PP a gobernar conm IUCA. Son pequeños ”aliens” que el poder económico ha situado dentro del PSOE, para controlar sus decisiones y evitar que ejerza como izquierda. Son personajes que, posiblemente, se sintieran de izquierdas cuando eran jóvenes pero que se han “enmoquetado”, y que no quieren perder la calidad de vida que han atesorado. Son capaces de defender que se mantenga un estado de bienestar suficiente, pero sin que se cuestione quienes mandan. No se esfuerzan en plantear si otro mundo es posible, vaya a ser que a ellos les vaya peor. Se jactan de atacar a cualquiera que pretenda decirles que la izquierda puede tener otro camino, tachándoles de trasnochados, de utópicos, de antiguos. Al fin y al cabo, aspiran a que el PSOE gobierne, para que ellos recuperen sus prebendas o puedan aplicar el tráfico de influencias o el trato de favor. Cuando ello sucede, vuelven a ser aceptados en los cenáculos de la gran empresa y la banca, simplemente, porque, ellos si pagan traidores. Estos, y no la CUT, son los verdaderamente peligrosos para el acuerdo PSOE-IUCA.

Llegar a un acuerdo con IUCA en Andalucía, requiere que el PSOE regrese a la izquierda. Para ello, debe olvidarse de esas llamadas al miedo de algunos de sus más insignes líderes, y escuchar al vecindario. Hacerlo, siginifica saber que ha votado contra la política de derechas, también contra la que ha venido aplicando desde la Junta de Andalucía. Por tanto, no es que gobiernen PSOE e IUCA, sino que se practique una alternativa de izquierda, que no será la de IUCA, que al fin y al cabo tiene un voto limitado, pero sí en ese sentido. El próximo congreso andaluz y provincial deben certificar que han entendido el mensaje, para lo que ya no son útiles ni el “viejo” Griñán, ni el “padrino” Durán, por ser parte de esa imagen a desterrar. Si no lo entienden así, el PP gobernara Andalucía en poco tiempo. El futuro socialista estará en que recupere sus orígenes de izquierda, y los que estorben, sobran en el PSOE.