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Asedio a la izquierda alternativa

Juan Andrés de Gracia | 10 de mayo de 2012 a las 21:40

Quien me conoce y sabe de mi trayectoria personal y política, difícilmente me tacharía de “rojo peligroso”. Por eso, siempre me ha sorprendido que, en este blog, haya quien me haya tildado, poco más o menos, de comunista de ultraizquierda. Entiendo que, quien ahora se siente protegido, defendido y representado por toda la derecha pepera, desde el centro derecha a la extrema derecha, jure en arameo y luche porque no gobierne la otra orilla. Pero lo que empieza a incubarse, como el huevo de la serpiente, es una recesión democrática, donde parece que sólo pueden gobernar ellos, que son los propietarios permanentes del poder,  y que hay que “exterminar”, al menos ideológicamente, a la izquierda. A ello aspiraban, cuando han ganado las elecciones municipales, generales y autónomicas, pero todo se les ha torcido con las andaluzas, lo que les ha sentado horriblemente. Tanto, que no han dejado de insultar al vecindario andaluz, por no quedar cegado por el brillo de la gaviota y la vuelta a los valores patrios y católicos.

Cuando el PSOE se salió de su obligación socialdemócrata, y empezó a ser un mero apéndice del gobierno de los banqueros y especuladores, en mayo de 2010, la gente de izquierda sentimos vergüenza, y rechazamos ese entreguismo, sin más explicación, que nos evitaba ser “intervenidos”. Los seguidistas del poder, que siempre los hay, como el aspirante a fenómeno Durán y su séquito, no tuvieron problemas en justificar lo injustificable. Se dedicaron a ser portavoces de la traición a la izquierda, con el mero afan de seguir cobrando del poder. Cuando la conversa Aguilar transformó el proyecto de izquierdas de la ciudad en su proyecto personal y sin ideología, el vecindario también le dio de lado, aunque ella, hábilmente, se buscó el sueldo en otro portal, sin dar ninguna explicación. Por todo ello, la gente buscó un cambio como sea, aunque ello supusiera el gobierno del PP.

Pero han bastado unos meses de más desempleo del gobierno del pluriempleado Nieto, o la hiperactividad recortadora de Marianico el Corto, para decidir que el noqueado Arenas, que iba a ser más de lo mismo, se quedara de nuevo en el banquillo de la oposición, y se optara por dar un giro a la izquierda, dando opción a IUCA para decidir gran parte del futuro de Andalucía. Tanto los peperos como la derecha socialista esperaban que IUCA volviera a subirse al monte, siguiendo al Che Gordillo, pero se han quedado pasmados por la decisión de entrar, y condicionar, el gobierno andaluz. Y aquí han saltado las alarmas.

Dentro del PSOE, siguiendo las palabras del cura Bono, el sector liberal-conservador pretendía un acuerdo con el PP auspiciado por la derecha económica. Esto es, por los mismos que nos han llevado al desastre en que nos encontramos. La extrema derecha, y sus medios, pasaron, de alabar la “honradez” de IU en Extremadura, a tildarla, poco más o menos, que de “pesetera” por no tomar la misma actitud en Andalucía. Todo adobado por seniles líderes de triste recorrido, como el gurú Anguita, que no paran de echar pestes contra el acuerdo de gobierno PSOE-IUCA.

Aseguro que mis distancias políticas y hasta ideológicas con el lince Valderas, la antisistema Cortés y Alatriste Rodríguez, son importantes, pero tanto como las que tengo con la propia “Comeniños” Díaz, o el abuelito Griñán. Pero siempre serán menores que las que tengo sobre la Gilista Oña o el falangista Sanz. Y, en cualquier circunstancia, tienen derecho a demostrar si pueden hacerlo mejor que la derecha mentirosa o que la izquierda traidora. Por eso, no entiendo que el presidente de la Junta haya tenido que ir a ver al empresariado para tranquilizarlo de que gobierne quien ha pedido el vecindario, de forma democrática. Tampoco entiendo que se ridiculice que la Tozuda Cortés diga que promete por imperativo legal, porque es bueno conocer que, como ha dicho el Superviviente Valderas, estar en el gobierno no puede significar dejar de ser uno mismo y olvidar la calle, los problemas y las reivindicaciones sociales. Es más, en otra época, cuando la izquierda llegaba al poder, lo que pretendía era cambiar la realidad, no adaptarse a ya.

Se acerca el 15-M, que de forma sigilosa, paciente, pero constante, ha seguido instalándose en la realidad social, reconvertido en proyectos concretos como Stop desahucios, por ejemplo. La derecha autoritaria ya ha creado la tensión para que no puedan acampar porque, al parecer, eso va en contra de los derechos del vecindario, aunque no nos han preguntado. Lo que importa es provocar, para que se produzcan conflictos con la policía que después se puedan magnificar, para imputárselos a la izquierda. Ya conocemos que quieren enchironarnos por ir de manifestación, y que alguien se desmande. Lo que no les importa es que las calles se tomen por fascistas hinchas futbolísticos, abrazados a banderas y a himnos que animan al odio y a la confrontación. Quizá les moleste que aquí lo que empiece a sobresalir sean opciones de izquierda y no la extrema derecha lepeniana, griega u holandesa. Con ellos, si viviríamos mejor, y si no que se lo pregunten a los noruegos.

 

Investidura de las dos orillas

Juan Andrés de Gracia | 3 de mayo de 2012 a las 19:09

Mal que le pese al Gurú Anguita, a Pinzas Rejón, al Che Gordillo, o a Ingecom Salinas, “consumatum est” y las dos orillas se han dibujado con claridad en el Parlamento andaluz. A un lado, las fuerzas políticas que se sitúan desde el centro izquierda a la izquierda; en el otro, desde el centro derecha a la extrema derecha. Si alguien me pregunta por la extrema izquierda, ha acabado anulando su voto. Ahora, el que no se sienta a gusto, que se cambie de barco, y que no actúe de rémora para la dura singladura que le espera al gobierno por nacer. Para aquellos que siguen defendiendo que lo mejor es que gobierne la lista más votada, no estaría de más preguntarle si también piensan igual para Asturias. O si consideran que sobran las dos vueltas de las elecciones presidenciales francesas, puesto que Hollande ha sido el más votado hace diez días. Normalmente, se opina según interesa y eso desacredita la política. El pacto de gobierno ha sido público, el programa de gobierno ha sido acordado y se puede consultar por el vecindario, y el gobierno va a tener suficiente mayoría para una labor estable. Que luego haya diferencias está claro, pero es que existen hasta con un gobierno monocolor. Dialogando, flexibilizando y consensuando todo se podrá resolver.

La intervención del ganador de las oposiciones a opositor, Arenas, ha sido la del que se ve obligado a seguir dando la cara, pero a sabiendas que es un derrotado, a pesar de haber ganado, por poquito, eso sí, las elecciones andaluzas. Lo más lamentable es que descargue la responsabilidad en IUCA, como si fuera natural lo sucedido en Extremadura, o lo que pasó en 1994. Los andaluces no votaron para que se gobernara desde la derecha, ni para hacer la “repinza”, o hubieran dado mayoría absoluta a los peperos. Estoy de acuerdo en que se votó por el cambio, y eso, justamente, es lo que va a pasar, porque la presencia de IUCA en el gobierno debe asegurar que no se producen veleidades liberalconservadoras. Ha sido vergonzosa su apelación al “recortazo” que va a tener que llevar a cabo la Junta debido a la falta de transferencias del Estado. Dicho de otra manera, por un lado, apoya la poda de Marianico el corto y, por otra, la usa para atacar a un gobierno, aún no formado, de la izquierda andaluza. Queda claro que su labor va a residir, exclusivamente, en defender las políticas de recesión del gobierno central. Es un político amortizado, al menos, a nivel andaluz.

El más feliz hoy ha sido el lince Valderas, que ha tenido que soportar el desplante del Che Gordillo con resignación neocomunista. Su discurso, centrado en que la persona está por encima de los mercados, ya hacía falta, aunque sea difícil llevarlo a la práctica. Recordemos que la autonomía de acción es limitada en la economía global en que nos desenvolvemos. Ha dejado claro que se somete a la ley, y que solo a través de ella se verá obligado, su gobierno (ya también es suyo), a aplicar medidas contra su programa político. Pero eso debe tranquilizar, en cuanto a que no aspira a que se incumpla, la ley de estabilidad, por ejemplo, aunque sí la combatirá. Las prioridades que ha marcado demuestran que está en una posición realista. Salario social universal, medidas para que no se pierda la vivienda y reparto de tierras públicas, son medidas posibles, necesarias y de coste razonable. Su alegato a gobernar en alianza con lo mejor del vecindario, mirando siempre a la calle, y las fuerzas sociales, darán fuerza al pacto político.

Por último, el copresidente Griñán se ha situado en la posición sostenida públicamente por el PSOE del zorro Rubalcaba, con la diferencia que aquí se va a gobernar y, por tanto, se va a demostrar lo que se puede hacer. Priorizar la lucha contra el desempleo, el mantenimiento del estado del bienestar y la estabilidad fiscal son claves de una política socialdemócrata hoy. La presencia de IUCA le ha ayudado a tomar la decisión de aclarar todo lo relativo a los ERES, en contra de lo que los pesos pesados del partido aconsejan. Posiblemente, fuera un sistema ideado a espaldas suya, en época chavista, que ha tenido que sufrir. Lo más interesante es la creación del ICO andaluz, que debe servir para tener autonomía de financiación social, y que no haya olvidado reforzar la inclusión social, en esta dura época para el vecindario.

Ah! por cierto, creo que también ha intervenido un tal Jiménez, el bienmandado, como portavoz del Psoe más rancio, a pesar de su juventud. Solo mantener que hay un ataque a Andalucía del PP, me rechina. Estoy bastante harto de los dirigentes que se envuelven en banderas e himnos, o que usan la “patria” para defenderse. Esto no debe ser una guerra Andalucía-España, para eso no se les ha votado. Esto debe ser otra forma de gobernar, hasta en la capacidad de aceptar las críticas, por injustas que estas sean. Así: que cambie o que lo cambien.

El mayo andaluz

Juan Andrés de Gracia | 1 de mayo de 2012 a las 14:14

En unos días, tendremos de presidente de la Junta de Andalucía, de nuevo, al viejo Griñán, a pesar de su derrota en las últimas elecciones autonómicas. Para lograrlo, ha tenido que ceder a pactar con IUCA, a la que tanto se ha despreciado desde el PSOE andaluz. Finalmente, la forma de acuerdo será el gobierno conjunto, con lo que IUCA, aprende del error de 1994 de “Pinzas” Rejón y asume la responsabilidad de demostrar que son opción de gobierno. El gurú Anguita y el Che Gordillo siguen rebeldes, uno menos que otro, a la decisión tomada y, mientras el primero augura desastres, el segundo avanza que no votará al candidato socialista. Tienen razón solo en una cosa: la revolución no es posible así, … pero el vecindario no pide eso.

El momento para llegar al gobierno no es nada fácil. La crisis económica, y la obligación que ha impuesto la Ley de estabilidad de entrar en la senda del recorte del déficit, bajo amenaza, incluso, de intervención, hace que se tengan que guardar los programas máximos, y plantear alternativas a los “bocados” de “Marianico el Largo”. En algunos casos, no podrán sino aplicar lo que ya se ha dictaminado desde Madrid, pero, en otras, se abre la posibilidad de demostrar que hay una vía a la izquierda que nos permita afrontar esta dura crisis desde otros valores. Por lo pronto, el nuevo gobierno recibirá un presupuesto que tienen que modificar a la baja en unos 2700 millones de euros, que no es poco, y que obligará a tocar partidas sensibles como la educación, la sanidad o la dependencia, que tienen como gasto central el de personal.

El presupuesto a retocar partía de un crecimiento de la economía andaluza en este año, que ya no se va a producir, sino todo lo contrario. Significaba sacrificar la inversión en infraestructuras para mantener el gasto social, educativo y sanitario, y aspiraba al máximo de endeudamiento posible. Lo cierto es que la recesión económica producirá menos ingresos, que se sumarán a la reducción de transferencias del gobierno central, e incrementará el gasto para atender las demandas de los afectados por los recortes. La reducción de la inversión en infraestructuras hará que la actividad económica se resienta aún más, profundizando la recesión y el desempleo. Haber llegado al máximo del endeudamiento posible, provocará que el margen de financiar nuevas actuaciones inversoras sea, prácticamente, nulo.

El plan de ajuste, que ha presentado para poder beneficiarse del programa especial de pago a proveedores, se revela como importante para estabilizar la situación, y debe ayudar a mejorar la situación económica, a corto plazo, de la Junta. Pero si no se lleva a cabo, se agudizarán los problemas económicos, y especialmente, los de tesorería, lo que podrá llevarnos a volver a generar la bola de retraso en el pago. Así que una de las primeras medidas que tendrá que afrontar el nuevo gobierno es adecuar el presupuesto a las posibilidades actuales y a la necesidad de no superar el objetivo del déficit para este año, así como aplicar las medidas del plan de ajuste.

Paralelamente, el gobierno deberá intentar que se mantenga el máximo del estado del bienestar y contribuir a parar la sangría del paro. Pensar que desde el gobierno andaluz hay soluciones autónomas, sería un error dentro de la economía global en que nos movemos. Se podrán usar medidas diferentes en política de ingresos, y en la reducción del gasto, pero no se podrán hacer milagros. De hecho, los peperos piensan dedicarse a identificar cualquier recorte como decisión de la Junta, y quieren llevar a IUCA a sus contradicciones internas. La intención es clara, evitar que pueda fructificar un “mayo andaluz” que sirva de ejemplo a otras comunidades autónomas, y que pudiera servir de ejemplo para una alternativa de izquierda en todo el país. La presión tramposa va a ser intensa y, por eso, el gobierno andaluz debe tener capacidad política, por encima de técnica. No es la época de los tecnócratas sino de la gente con ideas y capacidad de comunicarlas.

Andalucía a la izquierda

Juan Andrés de Gracia | 19 de abril de 2012 a las 20:14

El acuerdo por Andalucía alcanzado por PSOE Andalucía y IULV-CA  para gobernar nuestra comunidad autónoma, a la espera de una detallada lectura y análisis del mismo, no es sino el cumplimiento exacto de lo que las urnas mandaron el pasado 25 de marzo. El vecindario andaluz quería que se girara a la izquierda y, para ello, le quitó la mayoría absoluta al PSOE, traspasó la mayoría de los diputados que perdía a IULV-CA, y evitaba dar un mayor apoyo al PP del requetecandidato Arenas. No es tanto que no consiguiera la ansiada mayoría absoluta, como que empató técnicamente en votos con el PSOE, demostrando un desgaste del voto a los “peperos” en Andalucía, en apenas cuatro meses de gobierno de Marianico el largo. Incluso, la opción de apostar por un partido de difícil posición ideológica (veáse Asturias) como UPyD, o la de recuperación de un PA que busca desesperadamente aquel espacio político que dilapidó, quedaron fuera de toda posibilidad.

La forma de negociar el acuerdo, de forma muy coordinada entre las dos comisiones negociadoras y las dos direcciones, tanto andaluzas como federales, ha sido todo un ejemplo de buena gestión política, que ha superado todas las presiones políticas y mediáticas que intentaban que se vulnerara la voluntad de los andaluces en las urnas, y que tan mal ha sentado a la derecha extrema españolista. Los palos que ha querido introducir en las ruedas el Che Gordillo, preso de un egocentrismo alimentado por la propia derecha a la que dice enfrentarse, solo ha quedado como una muestra de libertad democrática y de opinión en IULV-CA. Como no conseguía sus efectos, el obispo Bono saltaba a la palestra, azuzado también por los poderes fácticos de derecha (incluso los que anidan dentro del propio PSOE), para trasladar el miedo a que IULV-CA pueda entrar en el gobierno de Andalucía, apoyando la idea de compadreo de salvación nacional, propuesto, como última baza por el “señorito” Arenas, venido a menos, y que entregaba para ello su cabeza, sin darse cuenta que ya es puro picón. Da pánico pensar qué hubiera pasado si el Obispo Bono hubiera conseguido la secretaría general del PSOE en el 2000 en lugar de ZP.

La elección del “cunero” Gracia como presidente del Parlamento Andaluz, compensado con que IULV-CA será la que marque mayoría en la Mesa de la Cámara, solo puede significar que el acuerdo programático está ya complementado por un acuerdo de gobierno conjunto, donde IULV-CA tendría una vicepresidencia (¿Valderas?) que le otorgaría un alto rango institucional, al margen de entre cuatro y cinco consejerías, entre las que habría algunas con alto peso político y de gestión de medios económicos y humanos. La necesidad de respetar los estatutos de IULV-CA, que obligan a un reférendum vinculante, no debe ser sino un trámite, porque el acuerdo cuenta con el apoyo de la dirección andaluza y federal del PCE, verdadero corazón de IULV-CA en la actualidad. Las peticiones del grupo del Che Gordillo, amplificadas por la derecha, de que se diera opción a votar, prácticamente, a todo el que pasara por la puerta (se rumorea que hasta los portavoces de Intereconomía y El Mundo se habían comprometido a hacerlo) y que se pudiera elegir dar el poder a Arenas, ha quedado desestimado, demostrando IULV-CA que la democracia interna no está reñida con la coherencia ideológica. No se abandona a la crítica a los desvaríos liberales del PSOE, pero se entierra la teoría de las dos orillas, intentando dar el “sorpasso” desde la colaboración y la implicación en el gobierno de izquierda.

El venidero gobierno andaluz será, o, al menos debe ser,  pues, el referente de otra forma de actuar contra la crisis. No hay indicios de que se quieran suicidar, sino de plantear que hay otra forma de equilibrar el déficit, a sabiendas de que habrá que hacer recortes en el gasto, pero que es posible una política de ingresos progresista que limite su dimensión. El reto no es fácil, porque las limitaciones de gasto impuestas por Marianico el largo, van a ser un obstáculo importante. La esperanza está más allá de los Pirineos, en la posible victoria de Hollande sobre Sarkozy y Le Pen, que inicie una nueva forma de entender Europa y la salida de la crisis, donde Francia haga contrapeso y no sea el lacayo de Alemania. Si este fin de semana la primera vuelta y, posteriormente, se confirma en la segunda vuelta, la victoria de la izquierda, se abrirá un nuevo camino donde Andalucía, y quizá Asturias, pueden ser los referentes en España.

Sufrí la locura del “colinegro” Rejón y del “gurú Anguita, en 1994, en minoría dentro del Consejo andaluz de IUCA, es un placer que ahora se escuche a quienes han votado. Y detrás de Andalucía y Francia puede llegar Grecia, Galicia, … y se pueden volver a abrir las alamedas.

El Ave de Córdoba

Juan Andrés de Gracia | 16 de abril de 2012 a las 21:13

Aunque Alarcón Constant movió el tema de la nueva estación de Córdoba, tuvo que llegar el ayuntamiento democrático para parar un proyecto que iba a ser oneroso para la ciudad. Córdoba tenía necesidad, no tanto de una nueva estación, que también,  sino de resolver el dogal que le suponía tener las vías del tren en pleno centro de la ciudad. Otras ciudades lo habían resuelto a través de operaciones urbanísticas donde se lucraron, y cobraron comisiones, demasiados personajes públicos y privados. Córdoba, con el Gurú Anguita primero, y el Cinéfilo Trigo después, al frente, y con el Poeta Pérez y el Cartesiano Giner en segunda fila, supo esperar, negociar y acabar consiguiendo lo deseado. O, mejor dicho, algo más. Las vías del tren desaparecieron del centro, la nueva estación se construyó y, además, tuvimos el premio del primer tren de alta velocidad en España. “El trenecito”, que decía el requetecandidato Arenas, con gran visión.

En cuanto a las vías del tren, uno de los objetivos es que desparecieran de la superficie de la ciudad, rompiendo el muro que suponía entre el Norte y el Sur. Se consiguió de forma estimable, porque, las dudas que creaba la altura que iba a seguir manteniendo la tapa, han quedado diluidas al ver la idoneidad del “paseo marítimo”. No voy a olvidar que, quizá, se pudo extender algo más la zona soterrada, para evitar las dificultades que suponen la Joroba de Asland o las vías en la zona de Arroyo del Moro. Esas actuaciones tendrán que esperar otro Plan Renfe. Pero lo más importante, es que los terrenos sobre los que se levantaban las vías, y que quedaban liberados, se compraron por parte del ayuntamiento, y se pudo desarrollar una urbanización alargada, de altura controlada y con un 50% de vivienda protegida, que hoy es el orgullo de todos. Menos mal que no aceptamos que el engominado Merino se los vendiera al Masa Carreto, por la mitad del dinero que luego les pudimos sacar, en total, unos 14.000 millones de pesetas, que sirvieron para recuperar las arcas municipales y para invertir en la zona sur, en el plan Río.

La estación sigue manteniendo hoy, veinte años después, un diseño moderno y adecuado a las posibilidades ferroviarias de la ciudad. Menos mal que supimos superar la polémica sobre los restos de Cercadillas, que, por muy importantes que dice que eran, no merecían que se parara el desarrollo de la ciudad. El PP de entonces temía que volviéramos a parar la construcción de la estación, aunque usaba un doble lenguaje, porque también decía defender los restos, en muestra de incoherencia y falta de seriedad. El PSOE se vio entre la espada y la pared de que el Ave no llegara a la Expo 92, y que el plan de desarrollo del sur, centrado en la alta velocidad, se parara. Por eso, no tuvieron más remedio que colaborar, teniendo que tragarse la inflexibilidad y juego político que utilizaron con el aparcamiento que se quizo hacer en lo que, ahora, es el bulevar de Gran Capitán.

Por último, la gran velocidad, ha supuesto una opción de desarrollo para Córdoba de primera magnitud, que ha profundizado su papel de nodo de comunicación y ha facilitado la relación comercial y el turismo. Incluso, nos ha hecho olvidar, en parte, la no existencia de un aeropuerto, porque nos ha puesto el internacional de Sevilla, y el de Málaga, después, a una hora y algo de distancia. Nadie puede negar que la operación socialista, con la decisión firme del gobierno comunista, a los que se les acusaba de no apostar por la ciudad y provincia, supuso un avance definitivo, que luego se complementaría con el Ave a Málaga, y, últimamente, a Barcelona. Quiero dejar claro, que considero que el Ave hay que complementarlo con una red ferroviaria de cercanía y media distancia de calidad, que contribuya a vertebrar la provincia y nuestra comunidad autónoma.

Aquella operación tan compleja, tuvo contra las cuerdas económicamente al ayuntamiento, en  una época en la que aún no había florecido la especulación urbanística salvaje. No obstante, el vecindario supo ajustarse el cinturón y entender el esfuerzo. Los grandes proyectos de ciudad son imposible hacerlos con el dinero que tenemos ahorrado. Requieren de acuerdos institucionales, a medio y largo plazo, para hacerlos realidad. Con lo que podemos ahorrar, solo aspiramos a tapar baches, y a llenar los alcorques que se han quedado con tocones o vacíos. Si hubiéramos contado, entonces, con alguno de los líderes municipales actuales (el joven Nieto y sus discretos ”19 escalones”), y su teoría de que Córdoba no puede contar con infraestructuras de primera calidad, como mucho contaríamos con una pasarela, o dos, para cruzar la ciudad, aunque, eso sí, hubieran convertido el viaducto del Pretorio en parte del escudo de la ciudad o lo hubieran incluido en la Carrera Oficial de la Semana Santa. Por suerte, ya Córdoba se no se entiende sin el Ave, Gracias a todo el que supo verlo y arriesgarse, en especial, a aquellos cuatro vecinos (Perea, Mayorga, Aguilar, …) que se encadenaron para que desaparecieran las vías, y fueron juzgados por ello.

 

Gordillo, Anguita, PP: Los extremos se tocan

Juan Andrés de Gracia | 9 de abril de 2012 a las 20:24

Fui compañero de organización política del Gurú Anguita y del Che Gordillo, y acabé expulsado (junto al resto de nueva Izquierda) en aras de la “coherencia interna” del proyecto que se llamaba Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía. Fui acusado de transfuga, corrupto político, y no sé de cuantos pecados más, por el mero hecho de defender la unión y colaboración de los partidos de izquierda. Luego, algunos de los que me expulsaron, por ejemplo, la Quina Aguilar, ha acabando vendiendo hasta su nombre. Ya opinaba, por entonces, que el PSOE era más bien centro izquierda, y que empezaba a llenarse de liberales que distorsionaban y dominaban su mensaje. Pero era consciente de que no era posible mantener un discurso político totalitario y redentor, a saber: o el vecindario me da la mayoría absoluta o no puedo optar a gobernar. Justamente, lo contrario que significaba Convocatoria por Andalucía, que pretendía unir todas las fuerzas sociales, políticas, económicas y culturales, más independientes, que se reclamaran de la izquierda, en busca de un proyecto común, donde ninguno primara. Pero el PCE, que fue el que generó esa idea, bueno, parte de él, acabó, como Saturno, devorando a su hijo, hasta que prácticamente sólo ha quedado el PCE.

Bueno, junto al PCE, está la CUT, el brazo político del SOC, que, prácticamente, solo tiene presencia en ámbitos rurales de jornaleros, desde los que pretende imponerse como fuerza hegemónica, incluso chantajista, puesto que no respeta el juego de las mayorías, y se dedica a anunciar el apocalipsis. Para ellos, la organización y el pueblo vienen a hacer lo mismo y, cuando gobiernan, todo el pueblo, prácticamente, acaba formando parte de la organización, lo que provoca que tenga un gran poder movilizador al mismo tiempo que atemorizador, pues se margina y oprime al que no piensa como ellos. A esta forma de actuar, responde esa estrategia que acaba de iniciar, convocando a representantes de, aproximadamente, el 10% de asambleas locales de IUCA, para fijar una posición sobre la negociación con el PSOE sobre la Junta de Andalucía. En realidad, ha sido una reunión de los representantes de la CUT en esas asambleas, pero a ellos, y a los medios de comunicación de derecha y de derecha extrema, le ha venido estupendamente para alabar su “coherencia” al plantearse, como una opción, dejar gobernar al PP. Sospechosa es la coherencia del “Che” Gordillo, que ha incumplido desde hace años los estatutos de IUCA, al seguir de alcalde a la par que de parlamentario, y sobrepasar 12 años en el mismo cargo. Vergüenza pasamos cuando fue pillado cobrando dos sueldos, y alegó que no se había dado cuenta de ello.

El caso de Julio Anguita, también alcanzó su cénit cuando obligó a dimitir al alcalde de Córdoba, el cinefilo Trigo, preso de una conspiración de los poderes fácticos de la ciudad, que ansiaban que no se encargara de la renovación del PGOU. Ahí no quedó el sinsentido, sino que, luego, impidió un acuerdo general entre las dos fuerzas de izquierda/centro izquierda, ratificando que, consciente o incoscientemente, iba a permitir que la revisión urbanística de la ciudad, de la que fue un alcalde muy querido, se hiciera por parte de la derecha, y luego acabara en manos de gente tan cuestionada como el Costecero Mellado y la Conversa Aguilar. Desde entonces, Izquierda Unida empezó a perder su fuerza en la ciudad, entregada en manos de intereses populistas, poco claros, que ahora pretenden  dejar atrás.

Yo no sé si el Ché y el Gurú se han dado cuenta de que no van a conseguir el apoyo mayoritario de la población, que no es posible la revolución de manera pacífica, que sólo es posible ir haciendo reformas más o menos transformadoras, o retroceder en los avances logrados, según quien nos gobiernen. El vecindario cordobés habló y decidió que gobernara la derecha; el pueblo español habló y optó por la misma vía política, y ya están los dos gobernando. Pero el vecindario andaluz ha decidido parar esa entrega de poder absoluto, le ha retirado miles de votos a los peperos, también al PSOE, y se los ha dado en parte a IUCA, para que consiga que se gobierne desde la izquierda, no para que se miren al ombligo sintiéndose en pleno éxito, al fin y al cabo, siguen siendo tercera fuerza política. Su capacidad decisoria debe servir para entrar al gobierno andaluz, siempre que el PSOE se dé cuenta que debe limpiar su gestión de toda sombra de corrupción, oponerse a seguir sin más los dictados de la Banca y la gran empresa, mantener el máximo del estado del bienestar, aplicar soluciones nuevas desde la izquierda, y apostar por la creación de empleo. A partir de ahí, a gobernar, y que haya suerte.

PSOE: Regreso al futuro

Juan Andrés de Gracia | 8 de abril de 2012 a las 13:11

No dudo que el PSOE nació como partido de izquierda, lo que no sé es si tiene intención de seguir siéndolo, o solo aspira a ser un partido sin ideología ni ilusión, dedicado a la gestión. Un partido que ha crecido pegado a las instituciones, muestra dificultad para existir, y siente vértigo, fuera de ellas. ZP significó una recuperación del izquierdismo socialista en el ámbito de los valores y de los derechos, pero evitó enfrentarse al liberalismo económico imperante, usando incluso la especulación urbanística como base económica de su gobierno. De hecho, la pérdida de confianza del vecindario sobrevino cuando les defraudó, aplicando recetas económicas conservadoras, y apoyándose en los banqueros más que en los trabajadores. Rubalcaba, que participó activamente de ese tiempo, intentó parar el desastre socialista por medio de un guiño electoral contra las grandes fortunas y el patrimonio, pero le faltaba credibilidad. La debacle socialista, en forma de pérdida de vontantes, fundamentalmente por irse a la abstención, y, en segundo lugar, a la izquierda, ha encontrado un descanso en Andalucía, quedando pendiente de lo que el PSOE demuestre que ha aprendido.

Mi posición a favor del acuerdo de gobierno entre PSOE e IUCA es clara y rotunda. Mi exigencia a que IUCA no repita los errores de épocas pasadas o de Extremadura, también. La presión de la derecha extrema sobre la decisión que tiene que tomar IUCA, roza la extorsión y camina entre el desprecio a su “izquierdismo trasnochado” y su apelación a la “honradez ideológica”. En realidad consideran a IUCA como una organización digna de ser exterminada, pero les viene bien para intentar llegar al poder. El hueco que le están dando al “Che” Gordillo o a le dieron a Julio Anguita, solo busca confundir a la opinión pública, proclamando que en IUCA hay algunos ¡que quieren gobernar!, como si ellos no estuvieran pugnando por hacerlo. La derecha siempre ha entendido que el poder es algo que les pertenece y cuando no poseen una parte de él, el que puede decidir el vecindario, hacen todo lo que sea necesario para recuperarlo. Para ellos, IUCA queda bien en la calle, pero cuidado… que no molesten, que no ensucien, que no griten, o les mandan las fuerzas de seguridad o los tribunales de justicia contra ellos. Veáse, si no, lo que se planea tras lo sucedido en Barcelona o Valencia.

En cualquier caso, ya sabemos lo que nos espera con la derecha extrema, lo que es sorprendente, cada día menos, la verdad, son los sectores liberales del PSOE, que prefieren que gobierne el PP a gobernar conm IUCA. Son pequeños ”aliens” que el poder económico ha situado dentro del PSOE, para controlar sus decisiones y evitar que ejerza como izquierda. Son personajes que, posiblemente, se sintieran de izquierdas cuando eran jóvenes pero que se han “enmoquetado”, y que no quieren perder la calidad de vida que han atesorado. Son capaces de defender que se mantenga un estado de bienestar suficiente, pero sin que se cuestione quienes mandan. No se esfuerzan en plantear si otro mundo es posible, vaya a ser que a ellos les vaya peor. Se jactan de atacar a cualquiera que pretenda decirles que la izquierda puede tener otro camino, tachándoles de trasnochados, de utópicos, de antiguos. Al fin y al cabo, aspiran a que el PSOE gobierne, para que ellos recuperen sus prebendas o puedan aplicar el tráfico de influencias o el trato de favor. Cuando ello sucede, vuelven a ser aceptados en los cenáculos de la gran empresa y la banca, simplemente, porque, ellos si pagan traidores. Estos, y no la CUT, son los verdaderamente peligrosos para el acuerdo PSOE-IUCA.

Llegar a un acuerdo con IUCA en Andalucía, requiere que el PSOE regrese a la izquierda. Para ello, debe olvidarse de esas llamadas al miedo de algunos de sus más insignes líderes, y escuchar al vecindario. Hacerlo, siginifica saber que ha votado contra la política de derechas, también contra la que ha venido aplicando desde la Junta de Andalucía. Por tanto, no es que gobiernen PSOE e IUCA, sino que se practique una alternativa de izquierda, que no será la de IUCA, que al fin y al cabo tiene un voto limitado, pero sí en ese sentido. El próximo congreso andaluz y provincial deben certificar que han entendido el mensaje, para lo que ya no son útiles ni el “viejo” Griñán, ni el “padrino” Durán, por ser parte de esa imagen a desterrar. Si no lo entienden así, el PP gobernara Andalucía en poco tiempo. El futuro socialista estará en que recupere sus orígenes de izquierda, y los que estorben, sobran en el PSOE.

 

“Deja vu” en IUCA

Juan Andrés de Gracia | 2 de abril de 2012 a las 15:03

En varias ocasiones, he recordardo unas palabras del maestro Arangurén, que me impactaron cuando empezaba a interesarme por la vida colectiva: “Ser de izquierdas es estar contra el poder”. Entendiendo poder como sinónimo de gobierno, lo que actualmente sabemos que no es exactamente así, una fuerza de izquierda nunca podría optar a gobernar, ni siquiera cuando tuviera la unanimidad del vecindario, con más razón cuando solo se llega a contar con el apoyo de un porcentaje pequeño de la población. Para un sector de la izquierda, aquella que procede del dogmatismo, sí se puede gobernar cuando se cuenta con la mayoría suficiente del vecindario, usando tal posición para intentar perpetuarse en el poder. En el mundo actual, donde la izquierda aún no ha encontrado respuestas globales a un poder global, es más cómodo, a nivel particular, no gobernar nunca y quedarse como esencia de la izquierda eterna (si es posible, con financiación de la democracia burguesa de la que se abomina).

Esta forma de pensar, donde algunos deciden otorgar certificados de izquierda, como si fueran dioses, a quien les parece, es la que IUCA practicó, con el “Gurú” Anguita al frente, en gran parte de los años 90. Fue la teoría de las “dos orillas”, donde IUCA se reservaba la etiqueta de izquierda, y situaba al PP junto al PSOE y despreciaba al resto de fuerzas que pretendían situarse en su orilla, ya fueran los Verdes o las izquierdas nacionalistas. El objetivo, copatrocinado por la derecha mediática, era el “sorpasso”, esto es, que el PCE (IUCA) fuera la fuerza más votada de la izquierda, aunque ello pasara por dejar gobernar al PP. “Pinzas” Rejón fue su máximo promotor en Andalucía, y tuvo momentos excelsos en la falta de acuerdos entre la izquierda para gobernar en los ayuntamientos en 1995, con frases que tanta sangre crearon como “Córdoba es como Soria”.

Ahora, la derecha vuelve a sacar a sus particulares compañeros de estrategia, Rejón y Anguita, para intentar condicionar y torpedear los acuerdos entre IUCA y PSOE para Andalucía. No llegan a defender la teoría extremeña, esto es, que es mejor dejar gobernar a la derecha, que a quien práctica políticas de derecha. Lo más curioso es que estas teorías también residen en el PSOE, pues, Ingecom Salinas, entre otros, defendían que se dejara gobernar al joven Nieto en 2007, antes que votar y gobernar con la “conversa” Aguilar. Por tanto, los intereses bastardos, los acuerdos extraños con poderes fácticos de la derecha que mantienen demasiados líderes de la izquierda, provoca suficiente confusión, que suele llevarnos a pensar por qué volvimos creer en la izquierda. En caso de que la defensa de esas posiciones fuera honesta, lo que la experiencia y la historia me ha dicho que no es así, se estaría olvidando lo que el vecindario ha votado. Pero ¿a quién le importa? Al final, los egoísmos partidistas, o personalistas, pueden con el mandato democrático, lo que está llevando al desapego de la política.

No quiero decir que IUCA está “obligado” a pactar en cualquier circunstancia y condiciones con PSOE. Viví lo que significa hacer lo mismo, pero en sentido contrario, en el ayuntamiento de Córdoba en 2007, y toda la izquierda lo hemos pagado. Las condiciones impuestas por la “Quina” Aguilar” al PSOE, impedían poder trabajar con libertad, y a quien se atrevía, el “aspirante a fenómeno”, Durán, le mandaba parar, siguiendo los deseos de la “compañera alcaldesa”. IUCA debe exigir suficientes elementos programáticos, pero siempre desde su aportación real de voto. Los andaluces no han apoyado mayoritariamente sus máximos ideológicos y deben reconocerlo. El PSOE debe aceptar que el vecindario ha votado un giro a la izquierda, y no pretender mantener políticas fracasadas y vicios que han generado corrupción, después de treinta años de gobierno andaluz. No puede pretender seguir manteniendo su dependencia de los dictados de la banca europea y nacional, y menos que IUCA lo acepte. Lo que está en juego no es el futuro de sus fuerzas políticas, ni siquiera de sus representantes actuales, sino que la izquierda demuestre que hay una alternativa de actuación, dentro del marco que determinan las políticas españolas y europeas.

Por eso, no entendería que los “líderes” políticos andaluces de izquierda, no supieran llegar a un acuerdo. Me parecería haber vuelto a 1994 y tendría que reconocer que la vida se repite, ya sabemos que, la segunda vez, siempre es como una farsa. Lo malo es que lo sufrirían los andaluces. ¿Le importaran al viejo Griñán y el clásico Valderas los que les han votado? Que lo demuestren.

El final de IUCA: ¡Viva el PCE!

Juan Andrés de Gracia | 9 de enero de 2012 a las 19:42

Leo, entre sorprendido y perplejo, cuáles son las personas más apoyadas para ser candidatos a las elecciones andaluzas por Izquierda Unida Convocatoria por Andalucía por la provincia de Córdoba. Pendiente de que se confirme la lista, sólo puedo reafirmar que, en contra de lo que decia la canción, aquí es la radio la que ha vencido al video, lo viejo a lo nuevo. Dulce Rodríguez, Elena Cortés, Alba Doblas o José Manuel Mariscal son todos miembros conspicuos del PCE, representantes de su sector más duro y viejos jóvenes en la política. Ahora entiendo la plataforma de la que forma parte el “Lele” Gómez, y que le costó el puesto como coordinador local de IUCA.

De las cuatro nombres, , la ”Mala” Rodríguez ya fue concejal en 1995 y compartimos oposición al PP. Entonces, decía ser del sector del respetado Ernesto Caballero, y, quizá por ello, la “Quina” Rosa no quiso contar con ella cuando bajó en paracaídas a sede cordobesa. Posteriormente, se ha forjado una imagen pública en el trabajo profesional y social contra la violencia de género. Por esa razón, su perfil es más clásico en lo que IUCA quería representar, esto es, un movimiento sociopolítico abierto y no monopolizado por gente del aparato comunista.

El caso de la “Pérfida Elena”, es el de una persona que, primero, ha representado a la JCA, luego, a cuotas de género y, siempre, al PCE, verison “hard”. Ha sido ya concejal, diputada provincial, creo que, incluso, fue coordinadora local de IUCA un breve tiempo. Se ha dedicado a la política absolutamente, pudiendo ser reconocida como una profesional del gremio. Enemiga acérrima del “rosismo”, siempre ha actuado como “aparatchik” del PCE más que de IUCA

La “estudiante” Doblas tiene un perfil muy parecido al de Elena. Empezó muy joven en la JCA y en el movimiento estudiantil de enseñanzas medias. En varias ocasiones, ha estado en listas como cuota joven y de género, pero, por intentar ser juez, dejó la actividad política temporalmente. En su vuelta a Córdoba, se ha reencontrado con su versión más dura, y, como tal, entró en el último gobierno municipal tras la salida de Rosa Aguilar, y tras renunciar Carlos Pardo, por presiones del aparato comunista. Rápidamente, se ha incorporado a algunas movidas del 15-M para intentar controlar su actuación a favor del PCE.

Por último, ”Che” Mariscal lleva ya ocho años de diputado andaluz. Teóricamente ya ha cubierto el tiempo que puede serlo, pero no sería el único caso en IUCA al que se le considera excepción. Es secretario general del PCA e hijo político aventajado de Manuel López Calvo. Desde el PCA ha condicionado la actuación de la coordinación andaluza de IUCA de Valderas, que ha acabado por reconocer su poder. Me parece una persona honrada, pero fuera de época y tiempo.

Como se aprecia jóvenes cachorros comunistas, que no es ni malo ni bueno, pero, evidentemente, no es lo que IUCA pretendía ser. Por eso, no entiendo que sigan enmascarando al PCE tras las siglas de IUCA, tal y como hacen con la caseta de feria, que siempre ha sido una fuente de financiación comunista. Reconzoco que deben estar hastiados de antiguos militantes del PCE (yo nunca lo fui), como la conversa Aguilar o el honrado Trigo, que acabaron recalando, unos con más dignidad que otras, en el PSOE. Han usado esas experiencias negativas para recuperar, económica y socialmente, a un PCE que languidecía moribundo hace veinticinco años.

Con este personal en las listas, no me extraña que se ponga en duda que el PCE (o sea IUCA), asegure el apoyo al PSOE si es necesario para gobernar en Andalucía. Con esto, no pretendo llamar al voto útil, porque no considero útil votar al viejo Griñán o al Padrino Durán, de hecho yo no pienso hacerlo como se desprende de mis entradas. Simplemente, me lamento de que IUCA, un proyecto que me ilusionó y me enganchó para trabajar en política, haya muerto, y de que su enterrador, que fue también su creador, al estilo del Saturno de Goya, Julio Anguita, siga dando clases de izquierda en el siglo XXI.

Izquierda Unida en el diván

Juan Andrés de Gracia | 26 de diciembre de 2011 a las 13:07

No tengo más remedio que volver a comentar la actualidad de Izquierda Unida, y lo hago en función de tres noticias que le afectan directamente. La primera, es que haya un nuevo grupo de militantes que hablen de la necesidad de refundación del proyecto. Desde que pertenecí a esa organización política, hace ya veinte años, he oído esa palabra decenas de veces. Nunca he sabido muy bien qué significaba y, además, siempre era utilizada por aquellos que acababan de perder poder interno, o podían perderlo en un futuro cercano. Está claro, que esta iniciativa, donde destaca el “Lele” Gómez, excoordinador local de IUCA, que asumió la derrota dignamente, va encaminada a cambiar la dirección provincial, que está en funciones y, lo peor, es que nadie lo ha notado. Las perspectivas de éxito son escasas, teniendo en cuenta que los resultados electorales en la provincia han sido buenos, y que es la capital la que se ha pegado el batacazo. Este movimiento no parece tener nada que ver con el que ha protagonizado Gaspar Llamazares como Izquierda abierta, sino que está preso de la dependencia del PCE, por lo que será poco productivo para IUCA. Su misión es imposible, porque se dirigen hacia el PCE con lenguaje del 15-M, lo que es un intento baldío, porque las códigos son absolutamente contrapuestos.

Me gusta leer que hay quien reconoce que dentro de IUCA no se fomenta la democracia participativa, ni existe pluralidad, democracia ni transparencia. Qué lástima que todo ello no se haga cuando se ostenta el poder, y se proclame cuando le hayan aplicado a uno la eutanasia política. La referencia a que el Consejo Local de IUCA en Córdoba está aletargado, no es más que una repetición de lo que ha venido pasando históricamente. Desde que en 1991 se le cortó la cabeza a Rafael Carmona como coordinador de aquel Consejo Local, y máximo promotor de Convocatoria por Córdoba, y coincidiendo con el cambio estatutario que le otorgó todo el poder a la estructura provincial, no se ha vuelto a tener una dirección local competente. El consejo local, desde aquel tiempo, sólo se ha preocupado de intentar controlar al grupo municipal de Córdoba, y a colocar a personas de su entorno en el equipo municipal. Para poco más ha servido, y la prueba fue como no supieron cerrar la herida abierta por la traición de la exministra, y acabaron sucumbiendo ante el “socioconcejal”.

No pude contener la risa cuando el coordinador provincial de IUCA, concejal del Ayuntamiento de Córdoba y portavoz en la Diputación, “Curriqui” Martínez, se atrevió a hablar de un posible pacto entre el “joyero-promotor” y el PP para la aprobación de los presupuestos. En primer lugar, al PP no le hacían falta los votos al tener mayoría absoluta y, al fin y al cabo, los planteamientos de UCOR no difieren esencialmente de los de “la casa de los muchos”. Qué lástima que no hubiera hecho esas declaraciones con el asunto de las Naves de Colecor, o de la Carrera del Caballo, cuando Gómez se reunía clandestinamente con Rosa Aguilar y los responsables urbanísticos del PCE. Nada dijo cuando se estuvo a punto de perder la multa, por los sucesivos retrasos cómplices que la Rosa de España obligaba  aplicar a su tramitación. En esos pactos, estaban involucrados tanto el “heredero” Ocaña, como “Tintín” Tejada, que actualmente padece una crisis de amnesia sobre su trabajo con la actual diputada socialista.

No obstante, claro que al PP le interesa que UCOR siga existiendo y se presente a las elecciones autonómicas. Tras ver que a su electorado no le va a afectar, y que sí hace mucho daño electoral a IUCA, sobre todo en la provincia, el PP va a facilitar que el “socioconcejal” se presente a las elecciones. ya se preocuparan ellos de que les ayude a que IUCA pierda votos en la provincia, y a que Rosa Aguilar sea prudente en su presencia en Andalucía. El objetivo es la mayoría absoluta el próximo mes de Marzo y van a jugar todas sus cartas. Imagino que luego el “hemmano Rafaé” intentará que el PP le resuelva alguno de sus problemas en la ciudad. Por ejemplo, una Junta de Andalucía “pepera” podría no recurrir un plan especial Carretera de Palma más favorable a Gómez o una interpretación menos rígida de su multa. Es algo parecido a lo que supuso la presencia de la “exconsejera” Aguilar en Obras Públicas, y que se torció por su ascenso al Consejo de Ministros. Una operación en ese sentido, no podría tampoco encontrar oposición en el Padrino socialista, puesto que pactó con Gómez la legalización de la Naves, ni en una IUCA que no quiera hundir a Tejada y Ocaña.

Por último, Julio Anguita vuelve a aparecer como “gurú” de la izquierda, dispuesto a dar enseñanzas a unos y a otros. Como siempre, se sitúa por emcima del bien y del mal, y culpa a todos menos a él. Esperaba que se hubiera animado a explicar, claramente, por qué su estrategia lleva a IU al hundimiento. Desde que se encerró en el PCE, en la parte más “zorrocotroca” y “aparatichik”, convencido de su verdad, decayó el proyecto de Convocatoria por Andalucía y nos llevó a la teoría del “sorpasso” y de “las dos orillas”. Él fue quien elevó a los altares a su “amiga odiada”, la Quina Aguilar, y aún no ha reconocido su error. El obligó a que el “honrado” Trigo dimitiera y se presentara de nuevo a las elecciones en 1995, a pesar de que estaba siendo atacado por esos poderes fácticos, a los que acusa de ser los que mandan. También cercenó todas las posibilidades que el “consecuente” Pérez podía tener para mantener un proyecto de izquierdas en la ciudad. De nuevo se atreve a culpar a la gente, al vecindario que le sigue recordando con cariño, pero, ¿para cuándo la autocrítica? Siempre se escudó en la responsabilidad colectiva de las decisiones, pero no tuvo reparo en señalar con el dedo a todo el que no entendía su camino. Ver como los jóvenes comunistas de Mariscal solo conocen su mito me alienta a escribir otra visión, la que yo he padecido en primera persona por defender que “Córdoba no era como Soria” y que las “pinzas” sólo sirven para tender la ropa.