Juan Andrés de Gracia | 16 de abril de 2012 a las 21:13
Aunque Alarcón Constant movió el tema de la nueva estación de Córdoba, tuvo que llegar el ayuntamiento democrático para parar un proyecto que iba a ser oneroso para la ciudad. Córdoba tenía necesidad, no tanto de una nueva estación, que también, sino de resolver el dogal que le suponía tener las vías del tren en pleno centro de la ciudad. Otras ciudades lo habían resuelto a través de operaciones urbanísticas donde se lucraron, y cobraron comisiones, demasiados personajes públicos y privados. Córdoba, con el Gurú Anguita primero, y el Cinéfilo Trigo después, al frente, y con el Poeta Pérez y el Cartesiano Giner en segunda fila, supo esperar, negociar y acabar consiguiendo lo deseado. O, mejor dicho, algo más. Las vías del tren desaparecieron del centro, la nueva estación se construyó y, además, tuvimos el premio del primer tren de alta velocidad en España. “El trenecito”, que decía el requetecandidato Arenas, con gran visión.
En cuanto a las vías del tren, uno de los objetivos es que desparecieran de la superficie de la ciudad, rompiendo el muro que suponía entre el Norte y el Sur. Se consiguió de forma estimable, porque, las dudas que creaba la altura que iba a seguir manteniendo la tapa, han quedado diluidas al ver la idoneidad del “paseo marítimo”. No voy a olvidar que, quizá, se pudo extender algo más la zona soterrada, para evitar las dificultades que suponen la Joroba de Asland o las vías en la zona de Arroyo del Moro. Esas actuaciones tendrán que esperar otro Plan Renfe. Pero lo más importante, es que los terrenos sobre los que se levantaban las vías, y que quedaban liberados, se compraron por parte del ayuntamiento, y se pudo desarrollar una urbanización alargada, de altura controlada y con un 50% de vivienda protegida, que hoy es el orgullo de todos. Menos mal que no aceptamos que el engominado Merino se los vendiera al Masa Carreto, por la mitad del dinero que luego les pudimos sacar, en total, unos 14.000 millones de pesetas, que sirvieron para recuperar las arcas municipales y para invertir en la zona sur, en el plan Río.
La estación sigue manteniendo hoy, veinte años después, un diseño moderno y adecuado a las posibilidades ferroviarias de la ciudad. Menos mal que supimos superar la polémica sobre los restos de Cercadillas, que, por muy importantes que dice que eran, no merecían que se parara el desarrollo de la ciudad. El PP de entonces temía que volviéramos a parar la construcción de la estación, aunque usaba un doble lenguaje, porque también decía defender los restos, en muestra de incoherencia y falta de seriedad. El PSOE se vio entre la espada y la pared de que el Ave no llegara a la Expo 92, y que el plan de desarrollo del sur, centrado en la alta velocidad, se parara. Por eso, no tuvieron más remedio que colaborar, teniendo que tragarse la inflexibilidad y juego político que utilizaron con el aparcamiento que se quizo hacer en lo que, ahora, es el bulevar de Gran Capitán.
Por último, la gran velocidad, ha supuesto una opción de desarrollo para Córdoba de primera magnitud, que ha profundizado su papel de nodo de comunicación y ha facilitado la relación comercial y el turismo. Incluso, nos ha hecho olvidar, en parte, la no existencia de un aeropuerto, porque nos ha puesto el internacional de Sevilla, y el de Málaga, después, a una hora y algo de distancia. Nadie puede negar que la operación socialista, con la decisión firme del gobierno comunista, a los que se les acusaba de no apostar por la ciudad y provincia, supuso un avance definitivo, que luego se complementaría con el Ave a Málaga, y, últimamente, a Barcelona. Quiero dejar claro, que considero que el Ave hay que complementarlo con una red ferroviaria de cercanía y media distancia de calidad, que contribuya a vertebrar la provincia y nuestra comunidad autónoma.
Aquella operación tan compleja, tuvo contra las cuerdas económicamente al ayuntamiento, en una época en la que aún no había florecido la especulación urbanística salvaje. No obstante, el vecindario supo ajustarse el cinturón y entender el esfuerzo. Los grandes proyectos de ciudad son imposible hacerlos con el dinero que tenemos ahorrado. Requieren de acuerdos institucionales, a medio y largo plazo, para hacerlos realidad. Con lo que podemos ahorrar, solo aspiramos a tapar baches, y a llenar los alcorques que se han quedado con tocones o vacíos. Si hubiéramos contado, entonces, con alguno de los líderes municipales actuales (el joven Nieto y sus discretos ”19 escalones”), y su teoría de que Córdoba no puede contar con infraestructuras de primera calidad, como mucho contaríamos con una pasarela, o dos, para cruzar la ciudad, aunque, eso sí, hubieran convertido el viaducto del Pretorio en parte del escudo de la ciudad o lo hubieran incluido en la Carrera Oficial de la Semana Santa. Por suerte, ya Córdoba se no se entiende sin el Ave, Gracias a todo el que supo verlo y arriesgarse, en especial, a aquellos cuatro vecinos (Perea, Mayorga, Aguilar, …) que se encadenaron para que desaparecieran las vías, y fueron juzgados por ello.
Juan Andrés de Gracia | 26 de diciembre de 2011 a las 13:07
No tengo más remedio que volver a comentar la actualidad de Izquierda Unida, y lo hago en función de tres noticias que le afectan directamente. La primera, es que haya un nuevo grupo de militantes que hablen de la necesidad de refundación del proyecto. Desde que pertenecí a esa organización política, hace ya veinte años, he oído esa palabra decenas de veces. Nunca he sabido muy bien qué significaba y, además, siempre era utilizada por aquellos que acababan de perder poder interno, o podían perderlo en un futuro cercano. Está claro, que esta iniciativa, donde destaca el “Lele” Gómez, excoordinador local de IUCA, que asumió la derrota dignamente, va encaminada a cambiar la dirección provincial, que está en funciones y, lo peor, es que nadie lo ha notado. Las perspectivas de éxito son escasas, teniendo en cuenta que los resultados electorales en la provincia han sido buenos, y que es la capital la que se ha pegado el batacazo. Este movimiento no parece tener nada que ver con el que ha protagonizado Gaspar Llamazares como Izquierda abierta, sino que está preso de la dependencia del PCE, por lo que será poco productivo para IUCA. Su misión es imposible, porque se dirigen hacia el PCE con lenguaje del 15-M, lo que es un intento baldío, porque las códigos son absolutamente contrapuestos.
Me gusta leer que hay quien reconoce que dentro de IUCA no se fomenta la democracia participativa, ni existe pluralidad, democracia ni transparencia. Qué lástima que todo ello no se haga cuando se ostenta el poder, y se proclame cuando le hayan aplicado a uno la eutanasia política. La referencia a que el Consejo Local de IUCA en Córdoba está aletargado, no es más que una repetición de lo que ha venido pasando históricamente. Desde que en 1991 se le cortó la cabeza a Rafael Carmona como coordinador de aquel Consejo Local, y máximo promotor de Convocatoria por Córdoba, y coincidiendo con el cambio estatutario que le otorgó todo el poder a la estructura provincial, no se ha vuelto a tener una dirección local competente. El consejo local, desde aquel tiempo, sólo se ha preocupado de intentar controlar al grupo municipal de Córdoba, y a colocar a personas de su entorno en el equipo municipal. Para poco más ha servido, y la prueba fue como no supieron cerrar la herida abierta por la traición de la exministra, y acabaron sucumbiendo ante el “socioconcejal”.
No pude contener la risa cuando el coordinador provincial de IUCA, concejal del Ayuntamiento de Córdoba y portavoz en la Diputación, “Curriqui” Martínez, se atrevió a hablar de un posible pacto entre el “joyero-promotor” y el PP para la aprobación de los presupuestos. En primer lugar, al PP no le hacían falta los votos al tener mayoría absoluta y, al fin y al cabo, los planteamientos de UCOR no difieren esencialmente de los de “la casa de los muchos”. Qué lástima que no hubiera hecho esas declaraciones con el asunto de las Naves de Colecor, o de la Carrera del Caballo, cuando Gómez se reunía clandestinamente con Rosa Aguilar y los responsables urbanísticos del PCE. Nada dijo cuando se estuvo a punto de perder la multa, por los sucesivos retrasos cómplices que la Rosa de España obligaba aplicar a su tramitación. En esos pactos, estaban involucrados tanto el “heredero” Ocaña, como “Tintín” Tejada, que actualmente padece una crisis de amnesia sobre su trabajo con la actual diputada socialista.
No obstante, claro que al PP le interesa que UCOR siga existiendo y se presente a las elecciones autonómicas. Tras ver que a su electorado no le va a afectar, y que sí hace mucho daño electoral a IUCA, sobre todo en la provincia, el PP va a facilitar que el “socioconcejal” se presente a las elecciones. ya se preocuparan ellos de que les ayude a que IUCA pierda votos en la provincia, y a que Rosa Aguilar sea prudente en su presencia en Andalucía. El objetivo es la mayoría absoluta el próximo mes de Marzo y van a jugar todas sus cartas. Imagino que luego el “hemmano Rafaé” intentará que el PP le resuelva alguno de sus problemas en la ciudad. Por ejemplo, una Junta de Andalucía “pepera” podría no recurrir un plan especial Carretera de Palma más favorable a Gómez o una interpretación menos rígida de su multa. Es algo parecido a lo que supuso la presencia de la “exconsejera” Aguilar en Obras Públicas, y que se torció por su ascenso al Consejo de Ministros. Una operación en ese sentido, no podría tampoco encontrar oposición en el Padrino socialista, puesto que pactó con Gómez la legalización de la Naves, ni en una IUCA que no quiera hundir a Tejada y Ocaña.
Por último, Julio Anguita vuelve a aparecer como “gurú” de la izquierda, dispuesto a dar enseñanzas a unos y a otros. Como siempre, se sitúa por emcima del bien y del mal, y culpa a todos menos a él. Esperaba que se hubiera animado a explicar, claramente, por qué su estrategia lleva a IU al hundimiento. Desde que se encerró en el PCE, en la parte más “zorrocotroca” y “aparatichik”, convencido de su verdad, decayó el proyecto de Convocatoria por Andalucía y nos llevó a la teoría del “sorpasso” y de “las dos orillas”. Él fue quien elevó a los altares a su “amiga odiada”, la Quina Aguilar, y aún no ha reconocido su error. El obligó a que el “honrado” Trigo dimitiera y se presentara de nuevo a las elecciones en 1995, a pesar de que estaba siendo atacado por esos poderes fácticos, a los que acusa de ser los que mandan. También cercenó todas las posibilidades que el “consecuente” Pérez podía tener para mantener un proyecto de izquierdas en la ciudad. De nuevo se atreve a culpar a la gente, al vecindario que le sigue recordando con cariño, pero, ¿para cuándo la autocrítica? Siempre se escudó en la responsabilidad colectiva de las decisiones, pero no tuvo reparo en señalar con el dedo a todo el que no entendía su camino. Ver como los jóvenes comunistas de Mariscal solo conocen su mito me alienta a escribir otra visión, la que yo he padecido en primera persona por defender que “Córdoba no era como Soria” y que las “pinzas” sólo sirven para tender la ropa.
Juan Andrés de Gracia | 12 de diciembre de 2011 a las 19:20
Mucho se ha hablado de la facilidad con que todo el arco político que va del centro derecha a la extrema derecha, se ha acomodado en el PP, y la imposibilidad constante de que la izquierda se reúna en torno a un sola fuerza política. La derecha mantiene sus diferencias a través del dominio de distintos medios de comunicación y de creación de lobbys de poder de diferente concepción política. De ahí los difíciles equilibrios que, a veces, deben acometer dirigentes de la derecha, y la presión que sufren de determinados periódicos, radios, televisiones o grupos de opinión, que representan poderes fácticos. La unión de todos ellos ha sido impuesta por el poder económico, interesado en que hubiera una fuerza capaz de oponerse al poderío, bien del PSOE, de IUCA o de ambos juntos. Esos poderes observaban que, cuando el PSOE flaqueaba, IUCA le servía de soporte y, aunque las teorías de Anguita, Rejón y Rosa Aguilar sobre el sorpasso, avaladas por Pedro Jota y compañía, pretendían que se pudiera llegar a acuerdos antiPSOE, entre IUCA y PP, se demostró que la respuesta ciudadana a este extraño movimiento, suele ser la devolución del poder al PSOE.
Esta estratagema del PP, ha inundado nuestros procesos electorales solicitando el gobierno de la fuerza más votada, ante la evidencia de su dificultad para articular pactos, una vez que ha absorbido, por la vía de los hechos o del derecho, a todas las fuerzas que le disputaban el espacio de derecha o centro derecha, incluidas fuerzas políticas nacionalistas, excepto en el País Vasco, Navarra y Galicia. La primera prueba de esa estrategia, surgió entre 1994 y 1995, cuando se ejecutó la “pinza” en Andalucía (1994), y la falta de acuerdo entre las fuerzas de izquierda para apoyar a la lista más votada en las elecciones locales (1995), provocó un nuevo mandato socialista en Andalucía, pero la pérdida de numerosos ayuntamientos, entre los que estaba el de Córdoba. Todo ello desembocó en la victoria de Aznar en 1996, que sólo se pudo contrarrestar en 2004, tras circunstancias traumáticas, como fueron la Guerra de Irak y el 11-M. Ahora, la derecha ha perfeccionado la estrategia, y aprovechando una crisis económica sin precedentes, que el PSOE ha gestionado lamentablemente, y que, en general, la izquierda no ha sabido responder, quedando los sindicatos muy tocados, está dispuesta a concentrar el mayor poder de un solo partido en la historia reciente de España.
Para que esto no se cumpla, queda Andalucía. Ya he analizado, en la entrada “la que manda”, negativamente los movimientos y declaraciones del PSOE, intentando trasladar que sólo hay dos opciones: la derecha (PP) o la izquierda (ellos). Están convencidos de que no van a ganar, pero esperan que el resultado impida la mayoría absoluta del PP y que, luego, puedan llegar a acuerdos con IUCA, y, en menor medida, entiendo, con UPyD o con PA (con estas dos fuerzas políticas, es menos probable, porque su posición ideólógica se mueve dentro de postulados capaces de casar con el PP y con el PSOE). Por ello, llaman al voto útil, entendido como el que a ellos le sigue dando el poder, sin comprometerse a cambios en la política, ni a la renovación de sus dirigentes, ni a asumir ningún error. De esta forma, reducen las opciones al vecindario entre dos opciones políticas que, actualmente, como se observa en los grandes temas de política económica, están básicamente de acuerdo.
En esta situación, IUCA practica su propio intento de absorción de todo voto de izquierda que no esté de acuerdo con el PSOE sociocapitalista. Me parece un verdadero engaño que Valderas venda que van a hablar con sectores sociales y políticos que, hace unos años, trabajaban en su seno, y que fueron expulsados, bien de forma directa, o por la vía del arrinconamiento. Izquierda Unida se creó, justamente, como producto de un proceso llamado de “Convergencia de la izquierda”, que lideró Gerardo Iglesias, y que acabó complementándose en Andalucía, con la iniciativa liderada por Julio Anguita conocida como ”Convocatoria por Andalucía”. Ambos procesos partían de la necesidad de buscar un hueco a la izquierda del PSOE, tras el desastre de las elecciones de 1982 que casi barren al PCE. Aquella convergencia sirvió para reunir a un amplio grupo de personas y entidades, y acabó generando IU-CA, que alcanzó los mejores resultados de la historia con la caída socialista en torno a 1994-1996, y que se suicidó con la teoría de “las dos orillas”.
Ahora, el PCE, travestido como IUCA, no tiene credibilidad para ser el centro de un proceso de convergencia mientras el PCE siga funcionando como tal. De hecho, Julio Anguita, en los momentos de ascenso de IUCA, llegó a declarar que “un día el alma del PCE transmigrará a IU”, pero ello nunca se produjo, y Julio se encargó de cortar cabezas, una tras otra, hasta que le tocó a la suya. A nivel local, IUCA expulsó a Nueva Izquierda, con gente como Manuel Pérez, Paco Paños, Antonio de la Rosa, Teresa Alcantara o Alfonso Igualada (y menciono a algunos de los que luego volvieron a colaborar con IUCA, de distinta forma), o a Los Verdes (Pepe Larios). Dejo aparte, conscientemente, a aquellos que decidieron, años después, colaborar con el PSOE, entre los que me incluyo.
Por esa razón, cualquier proceso de convergencia de la izquierda ha de partir de fuerzas sociales independientes, pero comprometidas con una izquierda alternativa. Serán personas y entidades que consideren que puede y debe haber otro pensamiento diferente al monopensamiento de PSOE y PP, aún sabiendo la dificultad de articularlo en un mundo global. El impulso del 15-M, y de intelectuales que no se han rendido, usando sobre todo las redes sociales, han conseguido nuclearse en torno a las “mesas de convergencia”, como forma de construir y trasladar que hay alternativas al sistema actual desde la izquierda. Una izquierda moderna, social, postecnológica, que aspira a la máxima extensión del poder democrático, y que usa lenguajes del siglo XXI. No sé si esa fuerza acabará colaborando o creando una fuerza política directa, pero, en cualquier caso, su valor está en la generación de ideas de transformación y en el mantenimiento de los valores identitarios de la izquierda. Habrá que estar atentos a su capacidad de existir, de extenderse y de influir en la vida social y política.
Juan Andrés de Gracia | 1 de diciembre de 2011 a las 19:52
Vamos camino de cumplir diecisiete años desde que el Casco Histórico fue considerado Patrimonio de la Humanidad, ampliando la consideración como tal, que ya ostentaba la Mezquita de Córdoba. Aquel nombramiento tuvo algunos nombres propios, entre los que debo recordar al honesto Trigo, alcalde, al lírico Pérez, por aquel entonces en labores urbanísticas, y al profesor Roso, como director de cultura. Es bueno recordar un trabajo bien hecho, ahora que el realizado para los Patios levanta tantas dudas.
Hacen muy bien los representantes de las asociaciones de propietarios de patios y el propio movimiento vecinal en mostrar su queja sobre cómo se ha manejado este asunto. O el trabajo no cumplía lo estipulado por la Unesco o no se ha dedicado el esfuerzo necesario por parte de las distintas administraciones implicadas para conseguir el nombramiento. Por eso sorprende que el joven Nieto haga hoy declaraciones contra aquellos que busquen responsables, siguiendo la doctrina que fue motivo de una reciente entrada: ¿Quién mató al comendador? ¡Fuenteovejuna señor!
Claro, que ante los que han osado acusar a todos, no sólo a su “casa de los muchos”, de no haber defendido correctamente, de nuevo, una ilusión de la ciudad, el joven Nieto se defiende diciendo algo así como que él y los “19 escalones” acaban de llegar, que sólo pasaban por aquí, y que ya estaba todo decidido con antelación. Comparto plenamente que no pueden ser los responsables únicos de lo sucedido sino copartícipes de una dejación colectiva institucional. Pero, sin embargo, centrados en el proyecto de la Capitalidad, en las querellas e intoxicaciones económicas posteriores, y en la Copa Davis, queda claro que nadie del actual gobierno ha movido un dedo por la candidatura cordobesa, hasta que se filtró el informe negativo. Tan conocedores eran de lo que iba a pasar a partir de ese momento, que no se han atrevido a ir a Bali para no llevarse otra derrota.
Nieto debe explicar a qué se ha dedicado Primo de Jurado en estos meses como delegado de Patrimonio. Sabemos que estaba buscando despacho y que pretende crear una comisión, otra más, pero queda claro que para nada se ha dedicado a trabajar por sacar adelante el proyecto. Posiblemente, si Charini Alarcón hubiera sido la responsable de la gestión, conociendo su ansia de protagonismo, o, incluso, lo hubiera sido la Recatada Caracuel, responsable las tradiciones populares y gran verbenera, hubiéramos tenido una oportunidad. ¿Qué hubiera dicho Fray Jaén, látigo de herejes, si le hubiera correspondido al gobierno saliente recibir este segundo bofetón a la autoestima? Él a lo suyo, a preparar la Semana Santa, que es lo que le gusta.
Recupero, no obstante, la idea de que Córdoba necesita menos concursos a los que presentarse, y más trabajo cualificado en busca de sus objetivos. De hecho, los gobiernos que siguieron al del honesto Trigo, han desperdiciado la nominación como Patrimonio de la Humanidad de nuestro Casco, y sólo se ha usado como proyección de su imagen partidista. El engominado Merino tuvo una feliz idea, al comienzo de su mandato, con la creación de la Oficina de Difusión del Casco Histórico, que tenía ideas claras de cómo usar la nominación. Pero duró escasamente un año, por celos internos entre la reingresada Sola y Tristón Martín. Con la llegada de la inminente exministra, Rosa de España, todo fue una colección de fotos para la galería.
Alguien puede pensar que exagero, pero que me digan quién recuerda, si acaso, el logotipo que nos identifica como Patrimonio de la Humanidad. Fue tapado, rápidamente, por los diversos que han representado el proyecto de Capitalidad. Es curioso, un proyecto que tenía como base, justamente, el valor patrimonial de la ciudad. La política de defensa, protección y valoración de nuestro casco y patrimonio ha quedado subyugado por un concepto excesivamente proteccionista, que representa la Gerencia de Urbanismo y la Consejería de Cultura, que sólo nos cuesta dinero, tiempo y pérdida de oportunidades. Pero, también, por una dictadura del turismo, al que se somete cualquier otra realidad. Exactamente igual a lo que ha pasado con el proyecto de Córdoba ciudad cultural permanente.
Aparte del logotipo, tenemos un concurso de videos, un día que abren los museos gratis, el día de la Solidaridad, algunas cosas de accesibilidad y poco más que se reconozca como actuaciones como ciudad Patrimonio de la Humanidad. Aparte, la cantidad de reuniones y viajes por todo el mundo que no sirven para nada. A la vez que perdemos la declaración de los Patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, conseguimos que Primo de Jurado entre en la ejecutiva de la Organización de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y lo venden como un éxito. ¿Alguien sabe para qué nos sirve ser la secretaría permanente de Europa Sur y Mediterráneo de la misma organización? A lo mejor hubiera sido mejor ir a Bali y dar la cara, en vez de crearse un nuevo chiringuito que justifique el sueldo del defensor de la División Azul.
No puedo dejar pasar el ridículo que ha hecho de nuevo el gafe Plata. Su anuncio de que tendríamos el 99% de posibilidades para conseguir el reconocimiento de los Patios, y ya ven el resultado, demuestra el gran conocimiento de los asuntos relativos a la Córdoba patrimonial. Mantener a Medina Azahara como el coto privado de su director, tener como un estercolero a los “extraordinarios restos” de Cercadillas, o el abandono secular al que se somete Ategua, no son sino tres muestras de su interés por la ciudad. Tras defender a Málaga como aspirante a Capital cultural 2016, se vio obligado a promover la candidatura cordobesa y, realmente, no lo hizo con mucho acierto. Ahora tampoco se ha esmerado en el expediente de los Patios y, lo sospechoso, es que creo que tampoco viajó a Bali. Con lo bien que lo hizo con el Flamenco, y la poca gana que ha puesto a los Patios. De González Sinde, ya está dicho todo, y, además, está en fase de salida. Creo poder afirmar que nunca tendrá una calle en Córdoba, y lo mejor es que no venga ni de vacaciones.
Juan Andrés de Gracia | 17 de noviembre de 2011 a las 19:53
Como vaticiné en varias entradas, ha pasado casi completamente la campaña electoral, sin que se hable de la importancia que las elecciones tienen para la ciudad y la provincia. Mejor dicho, ante la situación de crisis, y por los recortes que puede sufrir el Estado del Bienestar, los debates se han polarizado a nivel de discusión general, y no habido sitio para hablar de cada territorio. Pero, a prácticamente un día del fin de campaña, hay varios elementos que creo interesante reflexionar, justamente por su relación con Córdoba.
Empezaré por las manifestaciones de Javier Arenas, como representante del partido que llega como seguro ganador, y que, por tanto, más reales son sus compromisos, sobre las prioridades en los proyectos estatales para la ciudad. Ha mencionado, un centro de congresos “como Dios manda”, un aeropuerto “digno” y la autovía/autopista Córdoba-Toledo. Luego, el “sheriff” Cabello de Alba, ha sumado la Carretera de Granada (A-81). Sobre el Centro de Congresos, lo manifestado es insuficiente, puesto que los agnósticos no sabemos qué es lo que manda Dios. No sabemos si hay que hacer otro proyecto, si el que hay va a incluir o no la sede de la Orquesta, y ni siquiera se ha avanzado qué financiación y para cuándo se piensa aportar. La referencia al de León, que ha sido usada siempre para atacar a ZP, no queda claro si es su modelo o sólo servía para incordiar.
Lo de la dignidad del aeropuerto, no lo entiendo. En plena crisis de los distintos modelos de aeropuerto que ha defendido el PP, como el de Castellón, el de Ciudad Real o el de Antequera, y también de los de Zp como León (de nuevo) o Gerona, es sorprendente que se vuelva a hablar de hacer un nuevo aeropuerto en Córdoba. Sería mejor comprometerse en terminar el que está en fase de remodelación, que es más viable a corto plazo y más adecuado para las necesidades cordobesas. Córdoba, si requiere aeopuerto, es uno para vuelos de mercancías y turísticos, esencialmente, y no una infraestructura insostenible de masas. El PP, desde la época del engominado Merino y de los chicos del Plan estratégico, Fabricator Salinas e Ingecom Prieto, están empeñados en proyectos de aeropuerto, que sólo sirven para especular con terreno no urbanizable, pues en ningún caso sería rentable para la ciudad.
En cuanto al fervor por la autovía/autopista Córdoba-Toledo, con las graves repercusioones ambientales que tendría, demuestra que los “peperos” siguen presos del ladrillo más duro y de las infraestructuras faraónicas de dudosa utilidad. Esta carretera responde a un modelo que ya se ha acabado, y que ha sido el origen de la crisis que vivimos. Con el proceso de autodestrucción que vive el proyecto europeo, es impensable que se pueda financiar esa actuación, y de difícil venta los beneficios que pudiera generar. Otra opinión me produce la A-81, que sustituiría a la actual carretera de Granada, más que nada, porque ya está parcialmente desarrollada, y porque considero que es positivo que se abra esa conexión, que incrementaría nuestra relación con Portugal-Extremadura y con el Mediterráneo. Por cierto, Cabello de Alba ha anunciado que no sabe si podrá mantener la alcaldía a la par que el puesto de diputado. O sea, que se va antes o después a Madrid, consolidando el engaño electoral comenzado con su candidatura a alcalde de Montilla, cuando cobraba dinero del ayuntamiento de Córdoba.
También me parece relevante comentar la acusación de “antidemocrática”, que ha efectuado la “eminente” Soledad Pérez, a la colocación de pegatinas con la palabra “Traidora” sobre los carteles de Rosa Aguilar. Y es que no sé que esperaban, ¿qué se aceptara sin más el desprecio a la ciudad, y a sus votantes, que ha practicado la ”exalcaldesa” en su ascenso al gobierno, previa parada en la consejería para que le sirviera de trampolín? Dejar la alcaldía de Córdoba, para apuntarse al barco del poder socialista, no puede pasar sin que se le recuerde, sobre todo, cuando ahora pide el voto de toda la izquierda para ella, ni siquiera para el PSOE. A quien se rie de la buena gente, no se le puede permitir que se limpie en las cortinas. Aún recuerdo, como el PSOE pagó los carteles de “Condenado” que tuvo que sufrir el entonces alcalde de IU, el honrado Trigo, en la campaña de 1995. Por cierto, carteles que entonces vio con placer la propia Rosa Aguilar en busca de la caída de Trigo, Pérez y compañía, para abrirse el camino a la alcaldía para ella. Paradójicamente, luego fue indultado por el gobierno socialista.
Otro detalle menor, pero relevante, es que Rosa Aguilar no ha querido contestar la pregunta que, sobre su relación con Rafael Gómez y las naves de Colecor, le he hecho en su cita con los internautas de hoy, aquí, en EL DÍA. Todos los demás candidatos han contestado mis preguntas, pero Rosa, no. Esa es su forma de entender al vecindario que no queda maravillado por su presencia. No deja de ser triste que Rosa esté peleando por volver a atraerse los votos de UCOR, esos votos populistas que ya sabemos lo que representan. Ha sido interesante conocer cómo ha contestado, pero sin decir nada, a las preguntas sobre sus premios Atila por sus agresiones medioambientales. Recordemos que uno de sus “medios”, es el medioambiente, y que ahí están la Carrera del Caballo, las Naves de Colecor o el Plan Trassierra-2, en los baños de Popea, todo ello, en plena relación cuasi de pareja con el “socio concejal”. Así es la futura exministra.
Por último, es interesante ver como el PSOE da por perdido uno de los cuatro diputados que ahora posee, y que ganó gracias a Moratinos y al apoyo de ZP a la Capitalidad. El PP se siente llamado a hacerse con él, pero IUCA aparece como posible, aunque difícil, aspirante a ese puesto. Manifesté mi posición a favor de romper el bipartidismo provincial, y la campaña no me ha hecho desistir de ello. Sigo considerando interesantes, las opciones independientes, voluntaristas y progresistas del PA y de Equo, y creo que merecen la mejor de las suertes. Pero debo reconocer que, más allá de sus cuitas internas provinciales, de su líder, el decimonónico Lara y de la falta de perfil del sobrino de Ernesto Caballero, IUCA es la opción más seria para vencer a la vez al PP, y al PSOE de la parejita Aguilar-Hurtado y de la “novata” Flores. Por eso, creo que también es una opción a tener en cuenta. Yo lo haré.
Juan Andrés de Gracia | 10 de noviembre de 2011 a las 18:52
Vimcorsa ha sido siempre una “china en el zapato” de las empresas promotoras de vivienda. Desde sus orígenes, se la quería dejar relegada a una labor complementaria en el campo de vivienda, que asegurara todas las plusvalías del mercado a la empresa privada. Sin embargo, desde que Manuel Pérez se hiciera cargo de la empresa, y confiara plenamente en Antonio Portillo, hasta los últimos cuatro años con la gerencia de Rafael Obrero, la empresa ha mantenido su difícil labor en el campo de la vivienda en venta y en alquiler, así como en los programas complementarios sociales, a los que ha dedicado los beneficios que ha ido generando. Y lo ha hecho con ayuda del ayuntamiento madre y de la Gerencia de Urbanismo, a través de facilidades en las condiciones de pago de los suelos para vivienda en venta, o mediante la cesión de los suelos dedicados al alquiler, manteniendo la empresa saneada.
En este tiempo, incluyo también los cuatro años en que Tristón Martín la presidiera, a pesar de que se aceptó que Vimcorsa construyera el último en cada plan parcial donde estaba presente, para dejar que las promotoras vendieran sin oposición. Durante la época de la burbuja inmobiliaria, Vimcorsa fue prácticamente la única entidad en hacer VPO, completada por las promotoras sociales, tipo Vimpyca o Convisur. Tambíén ha sido la única que ha realizado un parque municipal de vivienda, que permite tener una vivienda a personas sin acceso al crédito hipotecario. Pero, sin duda, la gran labor han sido las ayudas a la rehabilitación, en su distinta tipología, que junto a los fondos autonómicos, han conseguido revitalizar nuestros barrios y el casco histórico. La actuación en Fray Albino y en la Guita, son ejemplos de estas intervenciones, que han contado además con la labor de asistencia social, prácticada por la propia empresa. Igualmente, Vimcorsa participa en la rehabilitaciones globales de san Martín de Porres y de Axerquía Norte, aunque están sufriendo las dificultades económicas de Junta y Ayuntamiento.
También son destacables, las ayudas al alquiler privado, antecedente de las medidas adoptadas por la Junta y el Estado, y que han permitido sacar al mercado vivienda de segunda mano. Importantes han sido también sus aportaciones en las ayudas a mujeres víctimas de violencia de género, la instalación de ascensores, la adaptación de viviendas para mayores, la compra y rehabilitación de casas-patio o la construcción de aparcamientos. En muchos de estos programas, ha contado con la colaboración de la Junta de Andalucía, en menor medida, del Ministerio competente, y la aportación del propio Ayuntamiento. Actualmente, estaba en la labor de construir alojamientos para mayores, una vez superada la interesada polémica azuzada por el PP, y viviendas en alquiler con opción de venta, que son las más demandadas por los cordobeses.
Y digo que “estaba”, porque si bien continúa con los alojamientos de Huerta de la Reina (será paradójico que el PP adjudique y entregue una actuación a la que se ha opuesto radicalmente) no parece que siga con los previstos en la zona de Arroyo del Moro-Figueroa, o los solicitados para la zona de Fátima. De la misma manera, nos enteramos que las viviendas en alquiler con opción de compra, “no encuentra financiación”, y se van a transformar en viviendas en régimen de venta, que se sumarán a las que ya se están construyendo de este tipo frente al futuro Hipercor. Incluso, ralentiza su labor de construcción, a menos de 200 viviendas nuevas para 2012. Con todo, no son estos los asuntos más preocupantes, sino que nada sabemos del desarrollo del plan de aparcamientos y, sobre todo, hay una rebaja incomprensible de las ayudas sociales, que son las que se dedican a rehabilitación, a las ayudas a inspección técnica de edificios , recuperación de casas-patio, ayudas al alquiler, etc.
No deja de ser alarmante que Vimcorsa, justo el año en que vuelve a tener beneficios, rebaje al 50% las ayudas sociales que antes he descrito. Es la labor de más importancia para el vecindario cordobés, aunque no sea la más llamativa. La paralización del Plan de Vivienda que supone la ridícula intención de promoción de nuevas viviendas, y la paralización del plan de aparcamientos al no contemplarse ninguno nuevo, aparte de seguir sin desbloquear los prometidos de Marrubial, Lepanto, San Pedro, y, en menor medida, pues están en fase de licencia, los de Plaza de Toros o Valdeolleros, no son sino muestra de que la labor del nuevo gerente, el blindado Paniagua, será estar a lo que interese a las promotoras privadas, y no en mantener la apuesta por la inversión rentable pública de Vimcorsa.
A Vimcorsa le van a cargar el mochuelo de Procórdoba, y los beneficios de la empresa van a ir a tapar los agujeros que presenta la empresa pública de proyectos. Es más, estoy convencido de que los problemas para buscar financiación que empieza a presentar Vimcorsa, están unido al riesgo general del ayuntamiento y, en especial, a las polizas de crédito que mantienen la tesorería de Sadeco, de Aucorsa y de Procórdoba. En este último caso, estamos hablando de 20 millones de euros que, desde hace varios años, se encuentra a tope y que se ha renovado cada vez con mayor dificultad. Esto significa que se va a sacrificar a Vimcorsa para que Procórdoba pueda cerrar sus puertas.
Tristón Martín, que tiene como mérito usar a Vimcorsa para adecentar conventos de forma irregular (programó el arreglo de una decena de plazas donde se enclavaban los conventos con el único fin de tener la excusa de inyectar dinero público a las sedes conventuales) y proponer un PGOU, donde se cristalizaron las plusvalías de suelo que habian amasado los grandes promotores de la ciudad, ahora sólo tiene la intención de revisar el mismo PGOU y el plan del Casco para favorecer al sector privado, con la excusa de revitalizar la construcción. No tiene ningún interés en seguir construyendo vivienda pública (de hecho en la campaña no hablaron de cuanta pretendían construir), ni aparcamientos, para no interferir en el negocio privado. Tampoco va a aportar recursos para los programas de alquiler o de rehabilitación, y va a hacer lo imposible para gastar dinero público en las parcelaciones, vulnerando lo prometido de que pagarían sus propietarios. Al menos, debería asegurar el futuro de Vimcorsa, mantener el empleo de la empresa y no ponerla en riesgo por salir del atolladero de Procórdoba.
Juan Andrés de Gracia | 4 de septiembre de 2011 a las 11:49
El Primer Plan General de Ordenación Urbana de Córdoba de la época democrática, gestionado fundamenlatmente por el PCE-IUCA, tuvo como uno de sus retos el casco Histórico de Córdoba. El concepto de modernización de las ciudades que imperó con el desarrollismo de los 60 y los 70, era abrirlas al protagonismo del coche, para lo cual los cascos históricos debían dejarse atravesar por viarios de media y alta capacidad, con aparcamientos a uno y otro lado. En Córdoba tenemos el ejemplo de la c/ Gondomar, que aunque fuera de los límites actuales del Casco, representa aún hoy lo que hubiera sido esa opción, a través de las huellas que aún se obervan en los retranqueos de su diseño.
A Manuel Pérez, que le tocó durante ocho años llevar la dirección urbanística de la ciudad y, por tanto, la aplicación del PGOU, le gustaba recordar que en la memoria del Plan se hacía mención a que, si no sabíamos qué hacer con el Casco Histórico de Córdoba, mejor dejarlo morir con dignidad. El debate entre la ciudad que nacía y la que se detenía, retrasó los trabajos para contar con un plan especial de protección del Casco y del catálogo de edificios protegidos, que se dilató excesivamente en el tiempo. Los trabajos, que dirigió Francisco Daroca, no estaban concluidos para cuando el PP impulsó el nuevo Plan General. Ello aconsejó que llevarán líneas convergentes desde entonces. Finalmente, su aprobación definitiva se produjo en 2003, pero en expediente independiente.
Ese Plan del Casco, como se le conoce abreviadamente, fue concebido desde un concepto abierto, que permitiera dejar de ver nuestro centro histórico como un decorado que detrás sólo tuviera ruinas, y las calles estuvieran vacías o exclusivamente llenas de turistas. Se preparó un plan que no se olvidaba de hacer del casco, conformado por más de una docena de “barrios”, un lugar para vivir. Pero se chocó con una exigente Junta de Andalucía que lo endureció, reforzando la opción de valor arqueológico y patrimonial del mismo, haciendo más complicada su modernización inteligente. O sea combinar la protección del bien patrimonio material de la humanidad, con la necesidad de hacerlo viable y sostenible.
La ejecución del Plan durante estos ocho años ha sido irregular, con una elevada aportación pública y con muchas dificultades para la participación privada. La aprobación posterior del Plan de accesibilidad ha definido un modelo de movilidad que lo complementa de forma bastante certera. Pedro hoy en día hemos conseguido mantener un Casco reconocible, con actuaciones muy importantes en mejora de la calidad de vida y en protección del patrimonio. Los fondos europeos, municipales y autonómicos aplicados sobre la Ribera, el eje Tendillas-Mezquita o la Manzana de San Pablo (el jardín del Casco), en parte, aún sin terminar, son muestras de aciertos significativos. Lo mismo que me seguirá pareciendo siempre fallida la recuperación de la Corredera, pieza fundamental del centro histórico, puesto que a la importantísima inversión en su reforma uirbanística, no ha seguido un acertado control de los usos, convirtiéndose en un gran bar de gama baja.
Pues, en esas estamos, cuando “el joven Nieto” nos sorprende con el nombramiento de Primo de Jurado, uno de los últimos defensores de la División azul, al frente del Casco y del Patrimonio histórico de la ciudad. Y en la misma línea que ha anunciado Tristón Martín para el PGOU vigente y para el proceso regulador de parcelaciones; o su compañera de tridente, la comercial Sousa, en el proceso de concesión de licencias, anuncia una relectura del Plan del Casco para favorecer las licencias. No se debería ocultar que, a la vez que se aprobó el Plan del Casco, el Ayuntamiento asumió la posibilidad de dirigirlo y aplicarlo, con la sola prevención de que las actuaciones sobre edificios protegidos mantienen la tutela de la Junta de Andalucía, a través de la ley de Patrimonio de Andalucía.
Actuar sonbre un edificio protegido es muy complicado y requiere de una tramitación excesivamente larga. Pero, liberalizarlo puede suponer destrozar valores importantes de nuestra historia. Plantearlo además como una confrontación con la Junta de andalucía, nos lleva a un nuevo intento de llevar el debate al campo electoral próximo. Afirmar que nuestro Casco está más o menos que fosilizado es faltar a la verdad, y menos si procede de un revisionista de la historia. No obstante, como ya he planteado en otras ocasiones, encuentro desequilibrada la primacía de la vertiente arqueológica en el desarrollo del Casco. Debería conjugarse el respeto a nuestro patrimonio, con la necesidad de permitir la inversión privada que nos haga inyectar recursos en el Casco.
El ayuntamiento se comprometió a invertir un 25% de los fondos que consiguiera a través de la gestión del PGOU, al Casco, lo que se ha venido haciendo, auqnue no existe un balance exacto de su cumplimiento. Pero la situación económica municipal, y el parón en la gestión del PGOU por la crisis inmobiliaria, aconsejan favorecer el capital privado. Pero ello, se debe hacer sin renunciar a la defensa de un Casco para vivir y de un respeto a la fisonomía histórica del mismo. No nos convirtamos en fósiles de dinosaurios en el siglo XXI y arrasemos con un trabajo de décadas. Ya sabemos que “los diecinueve escalones” están al servicio del empresariado, que son una delegación de la CECO en el ayuntamiento de Córdoba. Pero los negocios y promociones residenciales que puedan querer establecerse en nuestro Conjunto Histórico, deben partir de las exigencias que ello les supone.
El sistema de modificaciones del Plan del casco para las actuaciones más arriesgadas, no me parece inadecuado. Lo que habría que hacer es conseguir acortar a la mitad los plazos de tramitación que conlleva. No se puede hacer una interpretación literal de los postulados del Plan, sino entenderlos en función de la propuesta que se presente. O sea, las fichas del catálogo y las especificaciones del Plan, no son una Biblia o un Corán que se imponen como una ley marcial. Deberían entenderse como lo deseable, pero estando abierto a lo posible, a las adecuaciones a los usos y necesidades del siglo XXI. Es irrenunciable mantener el modelo de movilidad de “máximo accesibilidad, mínimo tráfico”, que impide cruzar el casco y evitar al máximo la presencia del automóvil en las calles del Casco. Convirtamos los coches, y el liberalismo irrespetuoso con la tradición, en verdaderos fósiles.
Juan Andrés de Gracia | 24 de agosto de 2011 a las 12:35
Quien siga el blog, ya conoce el nulo apego que le profeso a la ministrísima y a su grupo de rosistas. Cuando entré en IUCA, a través del grupo de independientes que lideraba Manuel Pérez, ya va para veintidós años, se me atravesó su forma de hacer y entender la política. Luego, he valorado como muy negativa para la ciudad, su forma populista de ser alcaldesa, tan falta de proyecto de ciudad y tan lejos de la izquierda. Y cuando abandonó el barco de la alcaldía dejando a los suyos con un timonel improvisado, demostrando que, más que actuar de capitán y hundirse con el barco, emuló a los roedores. La puntilla fue cuando aparece en la campaña electoral, muestra su “amistad” por Ocaña, pero hace campaña por el “aspirante a fenómeno”, al que hasta hace dos días no aguantaba.
Por eso, cuando ahora Carmen Calvo, claro, apele a la dignidad y a la coherencia para no compartir lista con ella, temiendo el dedazo de Rubalcaba, y ello me parezca una falta de decencia política, no es que sea muestra de aprecio a la exalcaldesa. Y es que las carreras políticas de ambas son casi de almas gemelas, las Pili y Mili de la política, excepto que una procede del PCE, Rosa, y la otra, Carmen, siempre coqueteó con la izquierda amplia desde su libre albedrío. Y es que bueno recordar que Carmen Calvo llegó al PSOE también como independiente, como tal ocupó cargos públicos y, posteriormente, se afilió cuando descubrió que el PSOE no permite mantener durante mucho tiempo lo de ser independiente y cargo público. Moratinos o Victoria Fernández son prueba de ello.
Si a Rosa la llamó ZP, para intentar dar una imagen de izquierda y renovación a un gobierno que hacía agua, Carmen formó parte del Comité de sabios que creo ZP antes de formar su primer gobierno. Estuve en el acto de Madrid que supuso su puesta de largo y aún recuerdo las palabras que me dijo Herminio Trigo: “estos no saben lo que le hemos mandado”. Ambas abandonaron la “Andalucía de su alma” cuando desde el “foro capitalino” se les permitió incrementar su egocentrismo. Luego, Carmen, llamada a gestionar la ley del cine, sector que tanto había hecho por ZP, acabó repudiada, con su ley del cine en el cajón de los papeles, por más que se empeñara en lucir de moda española en los premios Goya. También Rosa acudió de moda española a la boda de Felipe de Borbón. Ambas son unas republicanas “sui generis”.
Uno de los más fuertes encontronazos que ha tenido Calvo con Aguilar ha sido el BIC Medina Azahara. Carmen, prácticamente obligó a Rosa a rechazar el sucedáneo de Parque temático que iba a suponer “Al-Mansur” y que ridiculizaría la “exposición de los Omeyas”, que la entonces consejera de cultura estaba diseñando para su gloria personal. Y sobre la forma de tratar las parcelaciones que crecieron en el entorno, las diferencias eran irreconciliables. Para la exalcaldesa eran parte de su electorado, para la exconsejera, su mayor afrenta. Pero, la verdad que esas diferencias no eran mucho mayores a las que cualquier alcalde de la ciudad ha tenido con la Junta de Andalucía para llegar a acuerdos. Porque la estrategia que el PSOE ha realizado con la ciudad de Córdoba es la de tierra quemada, salvo honrosas excepciones (leáse, Paco García o Joaquín Dobladez, por ejemplo)
Lo que me ha hecho más gracia es que diga que no quiere ir en la lista con quien ha atacado al PSOE hasta hace poco tiempo. Bien sabe ella, que las relaciones de Rosa con el PSOE de Ferraz o de San Vicente han sido casi perfectas desde hace años (recordemos que Rosa con IUCA llegó a ser portavoz en el Congreso de los Diputados). Los diez años de alcaldesa de Rosa los ha enfocado en esa línea, sabedora que, antes o después, su futuro era el puño y la rosa, en vez del clavel. Pero, Carmen Calvo no ha tenido ningún problema de aceptar de compañeros de baile, de partido o de gobierno, a Herminio Trigo, o a Diego López Garrido, por no mencionar a los fallecidos Solé Tura o Curiel, que también estuvieron en la otra orilla de la izquierda. Por tanto, lo suyo con Rosa, como diría Joan Manuel Serrat, es “Algo personal”.
Carmen y Rosa se han discutido siempre ser las “lideresas” del sector femenino de la izquierda cordobesa y, por extensión, de Andalucía y de España, aunque en estos ámbitos, se encuentran con más rivales. No dudo de su sinceridad a la hora de hacerlo, pero si lamento que lo hayan usado para ascender en política. En definitiva, representan el mismo producto, pero Carmen ya ha sido exconsejera y exministra. Por tanto, solo le queda intentar repetir el camino, aunque sólo de parlamentaria andaluza o estatal, porque lo de gobernar está difícil. Además, ha perdido el cariño de ZP, y, Rubalcaba, excompañero de gobierno, no cuenta con ella. Su fuerza es Griñán y Durán, así, que se encomiende a los dioses o que tire la toalla (quizá ya lo ha hecho).
Rosa, sin embargo, está de capa caída en Córdoba, pero aún tendrá cierto gancho en el sector femenino. Ha sido una exconsejera fugaz, y ministra en juego, con el apoyo de ZP y de Rubalcaba. Por tanto, tiene todas las de ganar. Lo de ser independiente, lo resolverá con el tiempo, en breve. Lo de dejarse querer para ser candidata la Junta frente a Griñán, lo resuelve ahora si gana la partida de ser candidata al Congreso de los Diputados. Y después de Griñán hay un desierto que ella sabiamente podría ocupar. En fin, que cuando hablar de dignidad se ha puesto muy caro tras el 15-M, Carmen, claro, que no se ponga digna, que simplemente ha encontrado un rival con sus mismas armas y defectos.