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Nieto: Córdoba como excusa

Juan Andrés de Gracia | 5 de mayo de 2012 a las 20:15

Ya conocemos cual será la composición del gobierno andaluz del viejo Griñán y el lince Valderas. Cuando el lunes tomen posesión, tendrán, como una de sus primeras labores, decidir sobre el recorte de 2.700 millones del presupuesto, para asumir la minoración de recursos procedentes de los presupuestos estatales en tramitación. No será tarea fácil, y supondrá, para todos ellos, la necesidad de dar explicaciones sobre lo que hay que dejar de hacer. Tendrán que apelar, necesariamente, a las medidas adoptadas por el gobierno de Marianico el largo y provocará un encontronazo político importante. Las buenas palabras de hoy, sobre búsqueda de consenso y colaboración, se dinamitarán rápidamente, y no duden que el noqueado Arenas y sus peperos actuaran, exclusivamente, a favor del gobierno de España y no en los intereses andaluces.

Confirmado, pues, que no gobernarán Andalucía, los alcaldes “gaviotos” lanzarán toda su artillería contra el nuevo gobierno andaluz, que no contará ni con una semana de cortesía. En Córdoba, el pluriempleado Nieto no ha tardado en mostrar cual será la estrategia a seguir y, el pleno municipal del próximo martes, aprobará cuatro mociones de “cordial” bienvenida al nuevo gobierno andaluz, olvidando que la función de dicho órgano es controlar la labor del gobierno municipal. No hay duda de que, de haber gobernado el experto en oposición, Arenas, la actitud hubiera sido otra. Ahora, se usa el pleno del ayuntamiento de forma partidista, no para plantear diálogo entre administraciones, sino para torpedear desde el primer día cualquier vía de colaboración. Sin duda, ello refleja el interés del ambicioso Nieto por suceder al “señorito Javier” como paladín antisocialista cuando se marche a Madrid, con permiso de Esperanza Oña.

La reclamación del IBI de las viviendas sociales es una cuestión que está abierta desde hace años, y que parecía había entrado en una vía de entendimiento mediante un plan de pagos que no se ha acabado de concretar. La amenaza con los tribunales de justicia no parece la actitud más razonable. Estamos hablando de una cantidad que oscila entre 3,5 millones y 7 millones de euros, y no es una situación específica de Córdoba, sino que sucede en todas las provincias, por lo que sería mejor una negociación desde la FAMP. En cualquier caso, es penosa la actitud del aspirante a fenómeno, Durán, al defender que no se pague, argumentando la finalidad social de las viviendas, pues, una vez más, no ha sabido actuar como representante de la ciudad, y sí como mero delegado de su partido.

La ordenación del entorno de Medina Azahara es una necesidad derivada del informe elaborado por la oficina creada a tal efecto, y que ha planteado algunas propuestas que, de hecho, suponen cambios en el Plan especial de Medina Azahara. Lo que Tristón Martín intenta es tapar su incumplimiento de las promesas electorales de legalización a las parcelaciones allí radicadas, intentando que se diriga la responsabilidad a la Junta de Andalucía. Lo curioso es que, desde hace años, tienen en su poder un documento de la federación de asociaciones vecinales Al-Zahara, con apoyo de las asociaciones de la zona, solicitando que se modifique el Plan especial, sin que se le haya hecho caso. Parece, pues, que se opta por abandonar la búsqueda conjunta de soluciones para volver a usar al vecindario y sus problemas para la guerra política.

La petición de un nuevo Plan andaluz sobre drogas parece razonable, pero choca con los recortes sociales y sanitarios que desde el gobierno central se han impuesto a todas las comunidades autónomas. La madre benefactora, Blanca Córdoba, querrá así salir del anonimato en que va desarrollándo su gestión social. Ella, que parecía tener soluciones mágicas, ahora resulta que solo se dedica a reclamar recursos a la Junta de Andalucía. ¡Qué lástima que no se haya manifestado igual ante los recortes relativos a la Ley de dependencia o al derecho a la asistencia sanitaria de los inmigrantes de la “andalucista” Mato!. Tendrá que explicar si la exigencia del cumplimiento del déficit a la Junta de Andalucía es coherente con solicitar incremento del gasto, o, por lo menos, que es lo que hace el ayuntamiento de Córdoba en este campo.

Por último, solicitar que se determinen y concreten los usos del Centro de Creación Contemporánea parece una petición válida, si no fuera porque a lo que debiera dedicarse “la casa de los muchos” es a aclarar el uso y funcionamiento de los equipamientos pendientes como el Museo Taurino, el Centro del Flamenco, la Casa Góngora, la sede de la Orquesta, … ¿Qué pensaría, el Bonachón Moreno Calderón, si la Junta le reclamara el funcionamiento de estos y otros equipamientos? Seguro que lo consideraría una intromisión inamistosa. En definitiva, que los “19 escalones”, bajo el mando de Maquiavelo Torrico, van a esconder su pobre gestión en una guerra institucional sin cuartel. En medio, estamos nosotros.

Córdoba pendiente de Andalucía

Juan Andrés de Gracia | 1 de abril de 2012 a las 19:13

Las negociaciones que se están entablando para formar gobierno en Andalucía son  importantes para nuestra ciudad y provincia. Como la opción de gobierno de concentración no me parece viable, tendremos que centrarnos en la posibilidad de llegar a un acuerdo entre PSOE e IUCA, ya sea de gobierno, de investidura o de legislatura. Es cierto que la pérdida del gobierno municipal por parte de IUCA sitúa a nuestra ciudad al mismo nivel que el resto de ciudades grandes de Andalucía, esto es, gobernadas por el Partido Popular, por lo que difícilmente habrá un trato de favor hacia nosotros. La verdad es que haber estado gobernados por IUCA nunca nos dio ninguna ventaja, y ahora que podíamos estar bien situados, ha pasado la ocasíón.

La negociación va a estar condicionada por el escenario de crisis y por los necesarios recortes que, desde Europa y Madrid, se imponen a Sevilla. El presupuesto andaluz para este año preveía un escenario de crecimiento que ya no se va a dar y, el presupuesto de Manostijeras Rajoy significa un descenso importante en las aportaciones de fondos que llegan desde el gobierno central (Veáse recorte en Dependencia, por ejemplo). Si a todo esto le sumamos los conflictos que empiezan a producirse entre el gobierno andaluz y el central, que ha tenido su último episodio en la subasta de medicamentos, y que se prevé que se incremente exponencialmente, el margen para gobernar se estrecha.

Pero ello no puede ser obstáculo para que Córdoba sitúe sus necesidades, en este caso, sin excesos. En este sentido, lo primero que debe asegurar el nuevo gobierno será el mantenimiento del estado de bienestar. La educación y sanidad, especialmente, las públicas, y los programas sociales, donde destacan las pensiones no contributivas, los servicios comunitarios y la ley de dependencia deben mantenerse en niveles de calidad suficiente. En lo que respecta a inversiones, es necesario poner en funcionamiento el CARE Noreña, y terminar los centros de salud en construcción o reforma (Huerta de la Reina, Sector Sur, …), además de continuar el Plan de Modernización integral del Hospital Reina Sofía. En educación, es importante terminar las obras del Conservatorio de Danza y poner en construcción el Instituto de Miralbaida, prometido desde 1998.

De forma singular con nuestra ciudad, debe mantenerse la apuesta por la cultura como elemento estratégico. En este sentido, el inmediato funcionamiento del C-4 debe contribuir al equilibrio de la ciudad entre Norte y Sur. Como copropietaria de la Orquesta de Córdoba hay que darle estabilidad y solucionar, de una vez por todas, su sede y auditorio. Unido indisolublemente a este objetivo, está mantener la aportación para el Centro de Congresos en Miraflores, 18 millones de euros, evitando participar en el proceso especulativo abierto para cambiarlo por el “Pabellón BBK-Cajasur”. En la otra orilla, esperamos que en breve se acaben las obras de recuperación de la Ribera y entorno del Puente Romano, con el Centro de Visitantes como mascarón de proa. Las tres actuaciones se sitúan en el entorno del río y lo revalorizan como espacio de vida.

En cuanto a infraestructuras de comunicación y transporte, vuelvo a insistir en la necesidad de replantearse la inversión en la Ronda Norte, que es de dudosa necesidad y producirá efectos perniciosos medioambientales para la calidad de vida en la ciudad.  Sí sería bueno que se mejorara toda la Carretera de Palma del Río hasta Almodóvar, incluyendo la variante de Villarrubia, y que se trabaje en el Consorcio de Transporte para dotar a Córdoba de un servicio de cercanías ferroviarias. Mantener el proyecto logístico para Córdoba, requiere potenciar el Centro de Transporte de Mercancías, y unirlo con la estación de clasificación de mercancías del Higuerón. Del tranvía pueden olvidarse por ahora, pues no es ninguna prioridad.

Por ultimo, sin ánimo de agotar las prioridades, ya no he planteado la construcción de la Ciudad de la justicia, pues teóricamente el contrato está firmado y ya no debe pararse. Sí creo que no es una necesidad la Torre de Poniente, a pesar de que se busquen sistemas de financiación pública-privada. Es más interesante que apuesten por nuestro patrimonio, mediante la potenciación social de Medina Azahara. En cuanto a la ordenación urbanística, hay que aprobar el POT, que nos define como zona metropolitana, y colaborar en poner orden en las parcelaciones que reúnan las condiciones objetivas necesarias. Aquí espero que mantengan la seriedad con las Naves de Colecor, que se traduce en permitir su legalización parcial. En cualquier caso, habrá que estar atento a la negociación abierta, a la que deseamos acierto y que sepen leer lo que el vecindario andaluz votó.

Medina Azahara: Parcelaciones en el laberinto

Juan Andrés de Gracia | 30 de marzo de 2012 a las 13:46

La verdad es que no esperaba mucho más. Es decepcionante que, después de lo que llevamos hablando de las viviendas del entorno de Medina Azahara, y tras tres años de funcionamiento de una oficina para buscar soluciones a las mismas, el resultado sea ninguno. Bueno, concretamente, se propone que se realice un informe sobre las posibilidades que la legislación concede a cada vivienda, una a una. Para ello, dicen que es muy interesante el inventario realizado, que se lo podían haber pedido al movimiento vecinal o a la policía local o autonómica, que lo conocen desde hace años. Me da la impresión que la Prudente Ambrosio y el Discreto García han vuelto a plegarse ante las exigencias del Sátrapa Vallejo.

Queda claro que han decidido eliminar las alternativas planteadas en el borrador de conclusiones, y que consistía, bien en erradicarlas por completo, bien en expropiar las viviendas o bien en ofrecer la oportunidad  de cambiarlas de sitio. Pero es que esas medidas ya se sabía que eran irrealizables desde que comenzaron el estudio. La erradicación, porque el tiempo de construcción de las viviendas ya ha generado derechos inalienables; la expropiación, porque no hay dinero para ello; y el traslado, porque ni hay suelo adecuado ni dinero para ello. Limitarse a decir que lo que tiene que hacer el ayuntamiento es aplicar las dos normativas últimamente publicadas, para ver si las casas pueden acogerse, es lanzar balones fuera.

El entorno de Medina Azahara sigue estando especialmente protegido, por lo que solo podía darse alguna solución de reconocimiento, que no de legalización, a las viviendas que demostraran que se construyeron antes de que se iniciara el expediente de protección y que cuenten con condiciones de habitabilidad. Se les podría permitir algunas mejoras por cuestiones de salubridad, pero nada de red de saneamiento, ni de abastecimiento. Además, hay que recordar que la ley de Patrimonio obliga a informe preceptivo de la Consejería de Cultura sobre cualquier obra que se vaya a realizar en un bien protegido. Eso significa que seguimos en el mismo lugar en el que estábamos, dependiendo de una visión irreal del problema, pues, Cultura ha denunciado hasta cuando se han plantado árboles.

Las conclusiones presentadas proponen que, a corto plazo, se busque la solución anterior, que ya he comentado que solo podria ser asumible por algún caso esporádico, y que, a largo plazo, se decida “la integración o no de estos asentamientos en el modelo territorial urbano”. Simplemente genial que alguien pueda tirarse tres años para concluir semejante obviedad. En román paladino, que se intente dar soluciones autónomas para acceder al agua potable y para el saneamiento (Pozos, fosas, …), y que, en un futuro sin determinar, se tome la decisión que ahora no se toma: O regularizar o erradicar, no hay más.

Por ser justos, las propuestas de la oficina técnica dejan claro que es ilógico que el Plan Especial de Protección de Medina Azahara y la definición de la zona BIC, se hayan hecho de espaldas a la cercanía del desarrollo urbano de la ciudad y que debería permitir algo más que recuperar los caminos históricos. Esto es, que se muestra de acuerdo en dotar de vida el entorno sin agredir el bien a proteger. Deja entrever que no considera que las viviendas afecten al conjunto arqueológico y que, además, hay otros usos, como el del campo de golf, o el centro ecuestre, que servirían para dar sentido a la zona y evitar presión urbanística. Lo que temo es que el Sátrapa Vallejo volverá  a usar sus contactos con Sevilla para impedir cualquier iniciativa que pueda dar sombra a su juguete-puzzle personal.

En definitiva, que lo que tenemos es un precioso e inútil documento, y que el ayuntamiento tiene la potestad de mover pieza. Por cierto, desde hace años, desde el vecindario se planteó que la única solución pasaba, bien por modificar la zona BIC y/o el Plan especial de protección de Medina Azahara, bien por hacer una ordenanza específica, con exigencias, a la zona ya edificada. Ahora Tristón Martín tiene la ocasión de promoverlo, con garantías de éxito en el Pleno municipal. Pondría en un brete a IUCA Y PSOE, que tendrían ahora que tomar una decisión con un matiz diferente a otras veces: esta vez IUCA sería parte del gobierno andaluz.

 

Y siguen las parcelas

Juan Andrés de Gracia | 16 de febrero de 2012 a las 19:57

Estamos en plena profusión de noticias sobre las parcelaciones, pero la confusión sigue aumentando. Por ahora, todo se solventa con echarse la culpa del PP al PSOE y viceversa, y,enmedio,queda el vecindario que asiste asombrado a como juegan con sus intereses. Es curioso que la única noticia positiva haya sido la sequía de este último año,que ha despejado toda duda sobre la posibilidad de que se vuelvan a repetir las inundaciones de inviernos pasados. Es toda una muestra de la categoría de nuestra clase política, que prefiere mirar a otro lado antes de afrontar los problemas de la ciudad y provincia. Lo cierto es que hubiera sido un desastre,si hubiéramos tenido otro año de lluvias,para los parcelistas de la zona del río, puesto que nada se ha resuelto a su favor y,mucho menos,en su contra.

Hoy mismo, la noticia del cierre de la oficina para las parcelaciones de Medina Azahara, no se puede considerar buena, por mucho que se haya vendido como un cierre lógico,al haber desarrollado el trabajo para el que estaba concebida. Nada más lejos de la realidad. La oficina respondía una estrategia, ya fracasada, de la Junta de Andalucía, apoyada por el gobierno de la conversa Aguilar, para buscar soluciones a las parcelaciones del entorno de Medina azahara. Su labor debería haber sido propiciar la compra de parcelas vacías, proponer soluciones para las viviendas existentes (lo que podía pasar por respetar algunas, derribar otras o entrar en un proceso de compra a través de retracto, para la mayoría). Que varios años después, solo exista un informe detallado de cada parcela y una serie de propuestas difusas, que no pasan de buenas intenciones, no es para estar satisfechos.

Por otro lado, la creación de una federación de parcelistas a nivel andaluz, solo supone una estrategia electoral del PP para presionar a la Junta, y contrarrestar la doble iniciativa socialista susceptible de ser aplicada por los ayuntamientos a algunas, o muchas, parcelas. Tras la marcha atrás que supuso la renuncia de Tristón Martín a cambiar el sistema de gestión de compensación a cooperación, y tras hacerse eterna la promesa de crear una oficina específica dedicada a las parcelaciones, el joven Nieto, acuciado por los parcelistas a los que prometió legalizarlos, se ha tenido que buscar otra estrategia, basada en chocar comn la Junta de Andalucía, que en campaña siempre da juego. Para ello, no le importa usar a los parcelistas de su partido, o cercanos, con la promesa de que cuando se gobierne en Andalucía, todo será diferente.

La verdad es que, los dos instrumentos que la Junta socialista ha puesto en  marcha, generan muchas luces y sombras. El decreto sobre edificaciones ilegales tiene suficiente limitaciones y condiciones que, difícilmente, será de aplicación en Córdoba. En cuanto a la reforma de la LOUA, es muy golosa la promesa de poder dar luz y agua de forma provisional por un año, pero no queda claro quién se podría beneficiar, y que pasaría al cabo de ese año. La responsabilidad recae sobre los ayuntamientos, pero luego la Junta, y el propio ayuntamiento, deberán aplicar las leyes en su conjunto, lo que crea inseguridad jurídica indeseada y puede derivar en decepción e incluso arbitrariedad. Sin duda, el viejo Griñán está trabajando para ganar algunos votos en la zona de la Axarquía malagueña o en el litoral andaluz, en su conjunto, pero dudo que lo estén haciendo en las parcelas de la Sierra de Córdoba o de la Vega.

La confusión es tal, que los que empezaron el proceso legalizador, y sufren para conseguir los medios económicos y el acuerdo de sus convecinos, temen que sea más fácil acceder a la luz y al agua a los que no han podido, o no han querido, mover un dedo que a ellos. Aunque legalizar la edificación le aporta un patrimonio importante, la situaciómn actual del mundo inmobiliario le aconseja ir a lo imprescindible, esto es, las infraestructuras que vienen solicitando desde hace años. Ya ni siquiera esperan ser expropiados, y, como les sucedió a los del entorno del aeropuerto, en gran medida han perdido una gran ocasión de hacer dinero. Lo que sigue siendo una aberración, es mantenerlos en una situación sin salida, a pesar de que ellos son responsables de la situación en que se encuentran. Por ello, no se les puede considerar víctimas de nada, pero tampoco condenarlos al olvido.

La ciudad farisea

Juan Andrés de Gracia | 24 de enero de 2012 a las 21:14

Sé que esta ciudad vende lo bonita que es la Mezquita y la Judería, y se siente orgulloso de visitar Medina Azahara. Lo que ya no cuadra es que reniegue de su pasado unido al mundo musulmán. Sólo un dato objetivo, Córdoba estuvo bajo gobierno musulmán, al menos, el mismo tiempo que lleva bajo el gobierno católico. Por mucho que queremos vender la Córdoba unida a las iglesias fernandinas, por cierto, la zona que a mi me vio nacer, solo conseguimos defraudar. Lo que nos identifica, y lo que nos da sentido en el mundo, no es la Córdoba pseudocristiana, sino la que tiene sus orígenes en el mundo musulmán. Por mucho que le pese a un obispo tras otro, que pretenden llamar Catedral a lo que es la gran Mezquita de Occidente, Córdoba, o es también musulmana, o no es.

Siempre recupero esta reflexión cuando se acerca la época del mercado medieval. Desde hace años, con el gobierno de la innombrable alcaldesa, nos vendió, mi querido Mayo Ferrrero, ese espectáculo y negocio que es una impostura en nuestra ciudad. Sé que se puede disfrutar visitando sus tenderetes, pero, al menos, se debería exigir, no ya que se le deje espacio a los bares de la Corredera, esos que les gusta a la izquierda revolucionaria, ni que se permita instalarse a artesanos de Córdoba, sino que debiera exigirse que se adaptaran a la realidad de la historia de Córdoba. En Burgos no permitirían un espectáculo basado en los musulmanes, ¿por qué nosotros permitimos esta impostura castellana? Pero así es nuestra ciudad, una continua falsedad, que el PP no duda en consolidar. Nunca entendí a la Rosa de España, y sus acólitos, entregados al culto a todas las advocaciones católicas posibles.

Para que nadie se crea que esto es un alegato anticristiano, continuaré diciendo que Córdoba nunca tendrá un carnaval como el de Cádiz, se empeñe quien se empeñe. Aún recuerdo como la Tradicionalista Caracuel se equivocó hace doce años y permitió la Cabalgata en plena Cuaresma. Por poco es excomulgada. Al margen de esa anécdota, la verdad es que somos un sucedáneo carnavalero que no se reconoce, y que olvida, su origen en las máscaras de la calle Montero y en las murgas, para intentar parecer Cádiz, pero que no logra enganchar al vecindario. La historia falseada, nos obliga a que, en carnaval, el “populacho” tome el Gran teatro, como residuo de una izquierda que confundió la cultura con el populismo. Siempre querré que los barrios vayan al Gran Teatro, pero a ver teatro, música, ballet, flamenco y no a echar de menos al Yuyu y al Love. Justamente, el mercado medieval es parte de ese intento de hacer fiestas laicas pero, al final, son meros negocios. Tienen la misma significación que la pista de hielo en Navidad.

También es falso que la ciudad quiera una Semana Santa sevillana. Cierto que las cofradías han concitado un gran número de afiliados, pero, ahora están en continúa regresión, ya que, cuando se les ha exigido mayor compromiso religioso a esos “fieles”, solo han conseguido abandonos. Sin duda, la Semana Santa mueve fidelidades intensas, algunas conozco, pero su éxito necesita de que mantenga su “liberalidad” interna. Al final, el vecindario busca fiesta y no devoción, algo como el rocío, que les permite beber, comer y jolgorio. De hecho, nuestra Semana Santa tenía más de castellana, de silencio y rezo, que de espectáculo para turistas y fotógrafos. La Semana Santa de Fray Jaén, excepto para los justos, es poco más que un folklorismo con raíz religiosa, un negocio para bares y tabernas cofrades (qué contradicción), y ofende a los verdaderos impulsores de la misma.

Mi máximo respeto a los que hacen de su hermandad, su vida, desde la sinceridad. Mi indiferencia, para los que sólo la viven como una pasión similar a la que genera el Madrid o el Barcelona. Cuando uno lee lo que está pasando en la guerra de las Angustias, se pregunta si el mundo de la fe es tan diferente al resto. Quizá tendrá que volver Salomón a ofrecer la mitad de la imagen de la Virgen para cada uno, a ver quien actúa de verdad.

Parcelaciones: Donde dije digo, digo Diego

Juan Andrés de Gracia | 11 de enero de 2012 a las 19:24

Aprendiendo de su jefe máximo, Manostijeras Rajoy, que se hizo un lío monumental con el dicho que encabeza la entrada, pero que, en seis días, ha sabido subir impuestos después de años de repetir que no lo haría, Tristón Martín, se ha decidido, presionado por el vecindario, a dar marcha atrás a las soluciones mágicas sobre legalización de parcelaciones, y, siguiendo el manual del perfecto “pepero”, echa la culpa a la Junta de Andalucía, que para eso hay elecciones. Bueno, ya el joven Nieto fue un precursor del gobierno de España del PP, al subir los impuestos a pesar de haber prometido que no lo haría, echando la culpa a una herencia que era bien conocida por todos.

Dijo Tristón Martín en una entrevista el 18 de junio, recien llegado a la Gerencia de Urbanismo que “pasaremos del sistema de compensación al de cooperación en los planes en los que estén de acuerdo los propietarios”. Esa frase responde a una promesa electoral efectuada para llevarse votos de los parcelistas y evitar que todos se fueran con el “socio” Gómez.  En síntesis, el sistema de compensación consiste en que los propietarios del suelo se encargan de todo a través de la junta de compensación, y, el sistema de cooperación, en que el ayuntamiento se encarga, pero pasando factura. Pues bien, se ha rodeado Martín de algunos de aquellos a los que ofreció el cambio de sistema y les ha dicho que ni se les ocurra cambiarse de sistema. Les ha comunicado, oficialmente, que el sistema de compensación “ni es más barato, ni más rápido, ni más simple, ni mucho menos total o en parte subvencionado”. Y para quitar definitivamente las ganas, les ha dicho que quiere el dinero por delante y que al que no pagara, se le embargaría.

Lo grave, es que en este tema, Tristón Martín, no puede alegar que el engaño electoral se debe a la herencia recibida. En primer lugar, porque en su época se produjo el mayor proceso de construcción de parcelas de la historia, según demuestran los informes de los servicios de disciplina urbanística. En segundo lugar, porque a las parcelaciones se le está aplicando la legalidad fijada en el plan general de 2003, que su grupo inició, y que aprobó con él formando parte. En tercer lugar, porque lleva 20 años en el ayuntamiento, de ellos, la mitad, relacionado con el urbanismo, que sé que domina, y sabía que lo que prometía era imposible. Bueno, es verdad que a él la legalidad no siempre le ha importado, y de ello se han beneficiado parcelaciones como Córdoba la Vieja, en el entorno de Medina azahara, que cuenta con agua, gracias a él y en contra de lo que marca la ley.

Por eso, Tristón Martín ha elegido la Junta como pagana de su incumplimiento electoral y le recrimina que no le resuelva el problema. Es muy curioso que el ayuntamiento pida a la institución autonómica que le libere de una competencia que es de los ayuntamientos. Dicho esto, solo me remito a otras entradas que sobre parcelaciones ya he publicado, para insistir en que el famoso decreto de la Junta, vendido como una solución, para la ciudad Córdoba es, prácticamente, inaplicable. Quedan fuera de su ámbito, todas las parcelaciones en lugar protegido o con peligro cierto, esto es, las de toda la Sierra, las de Medina Azahara y las de la ribera del río, que eran las que esperaban una luz en el decreto. Tampoco es aplicable a aquellas que están reconocidas por los ayuntamientos, que son todas las que están en tramitación actualmente, aunque paralizadas por falta de medios económicos. Sólo sería aplicable, pues, a nuevas parcelaciones pos-PGOU, a las que simplemente se les permitiría pozos de agua, generadores eléctricos o fosas sépticas, sin permitir enganches a la red legalizada. O sea, más o menos, seguir como están, y, siempre y cuando, ya sea imposible su derribo. Así, que la vida sigue igual para las parcelaciones.

El patrimonio del Casco

Juan Andrés de Gracia | 1 de diciembre de 2011 a las 19:52

Vamos camino de cumplir diecisiete años desde que el Casco Histórico fue considerado Patrimonio de la Humanidad, ampliando la consideración como tal, que ya ostentaba la Mezquita de Córdoba. Aquel nombramiento tuvo algunos nombres propios, entre los que debo recordar al honesto Trigo, alcalde, al lírico Pérez, por aquel entonces en labores urbanísticas, y al profesor Roso, como director de cultura. Es bueno recordar un trabajo bien hecho, ahora que el realizado para los Patios levanta tantas dudas.

Hacen muy bien los representantes de las asociaciones de propietarios de patios y el propio movimiento vecinal en mostrar su queja sobre cómo se ha manejado este asunto. O el trabajo no cumplía lo estipulado por la Unesco o no se ha dedicado el esfuerzo necesario por parte de las distintas administraciones implicadas para conseguir el nombramiento. Por eso sorprende que el joven Nieto haga hoy declaraciones contra aquellos que busquen responsables, siguiendo la doctrina que fue motivo de una reciente entrada: ¿Quién mató al comendador? ¡Fuenteovejuna señor!

Claro, que ante los que han osado acusar a todos, no sólo a su “casa de los muchos”, de no haber defendido correctamente, de nuevo, una ilusión de la ciudad, el joven Nieto se defiende diciendo algo así como que él y los “19 escalones” acaban de llegar, que sólo pasaban por aquí, y que ya estaba todo decidido con antelación. Comparto plenamente que no pueden ser los responsables únicos de lo sucedido sino copartícipes de una dejación colectiva institucional. Pero, sin embargo, centrados en el proyecto de la Capitalidad, en las querellas e intoxicaciones económicas posteriores, y en la Copa Davis, queda claro que nadie del actual gobierno ha movido un dedo por la candidatura cordobesa, hasta que se filtró el informe negativo. Tan conocedores eran de lo que iba a pasar a partir de ese momento, que no se han atrevido a ir a Bali para no llevarse otra derrota.

Nieto debe explicar a qué se ha dedicado Primo de Jurado en estos meses como delegado de Patrimonio. Sabemos que estaba buscando despacho y que pretende crear una comisión, otra más, pero queda claro que para nada se ha dedicado a trabajar por sacar adelante el proyecto. Posiblemente, si Charini Alarcón hubiera sido la responsable de la gestión, conociendo su ansia de protagonismo, o, incluso, lo hubiera sido la Recatada Caracuel, responsable las tradiciones populares y gran verbenera, hubiéramos tenido una oportunidad. ¿Qué hubiera dicho Fray Jaén, látigo de herejes, si le hubiera correspondido al gobierno saliente recibir este segundo bofetón a la autoestima? Él a lo suyo, a preparar la Semana Santa, que es lo que le gusta.

Recupero, no obstante, la idea de que Córdoba necesita menos concursos a los que presentarse, y más trabajo cualificado en busca de sus objetivos. De hecho, los gobiernos que siguieron al del honesto Trigo, han desperdiciado la nominación como Patrimonio de la Humanidad de nuestro Casco, y sólo se ha usado como proyección de su imagen partidista. El engominado Merino tuvo una feliz idea, al comienzo de su mandato, con la creación de la Oficina de Difusión del Casco Histórico, que tenía ideas claras de cómo usar la nominación. Pero duró escasamente un año, por celos internos entre la reingresada Sola y Tristón Martín. Con la llegada de la inminente exministra, Rosa de España, todo fue una colección de fotos para la galería.

Alguien puede pensar que exagero, pero que me digan quién recuerda, si acaso, el logotipo que nos identifica como Patrimonio de la Humanidad. Fue tapado, rápidamente, por los diversos que han representado el proyecto de Capitalidad. Es curioso, un proyecto que tenía como base, justamente, el valor patrimonial de la ciudad. La política de defensa, protección y valoración de nuestro casco y patrimonio ha quedado subyugado por un concepto excesivamente proteccionista, que representa la Gerencia de Urbanismo y la Consejería de Cultura, que sólo nos cuesta dinero, tiempo y pérdida de oportunidades. Pero, también, por una dictadura del turismo, al que se somete cualquier otra realidad. Exactamente igual a lo que ha pasado con el proyecto de Córdoba ciudad cultural permanente.

Aparte del logotipo, tenemos un concurso de videos, un día que abren los museos gratis, el día de la Solidaridad, algunas cosas de accesibilidad y poco más que se reconozca como actuaciones como ciudad Patrimonio de la Humanidad. Aparte, la cantidad de reuniones y viajes por todo el mundo que no sirven para nada. A la vez que perdemos la declaración de los Patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, conseguimos que Primo de Jurado entre en la ejecutiva de la Organización de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y lo venden como un éxito. ¿Alguien sabe para qué nos sirve ser la secretaría permanente de Europa Sur y Mediterráneo de la misma organización? A lo mejor hubiera sido mejor ir a Bali y dar la cara, en vez de crearse un nuevo chiringuito que justifique el sueldo del defensor de la División Azul.

No puedo dejar pasar el ridículo que ha hecho de nuevo el gafe Plata. Su anuncio de que tendríamos el 99% de posibilidades para conseguir el reconocimiento de los Patios, y ya ven el resultado, demuestra el gran conocimiento de los asuntos relativos a la Córdoba patrimonial. Mantener a Medina Azahara como el coto privado de su director, tener como un estercolero a los “extraordinarios restos” de Cercadillas, o el abandono secular al que se somete Ategua, no son sino tres muestras de su interés por la ciudad. Tras defender a Málaga como aspirante a Capital cultural 2016, se vio obligado a promover la candidatura cordobesa y, realmente, no lo hizo con mucho acierto. Ahora tampoco se ha esmerado en el expediente de los Patios y, lo sospechoso, es que creo que tampoco viajó a Bali. Con lo bien que lo hizo con el Flamenco, y la poca gana que ha puesto a los Patios. De González Sinde, ya está dicho todo, y, además, está en fase de salida. Creo poder afirmar que nunca tendrá una calle en Córdoba, y lo mejor es que no venga ni de vacaciones.

Campaña en Córdoba

Juan Andrés de Gracia | 3 de noviembre de 2011 a las 19:19

Hoy empieza oficialmente la campaña para las elecciones generales, y se presenta con un perfil diferente a la de otros años. Si en otras ocasiones, el debate se podía centrar en los proyectos que cada partido defendía para nuestra ciudad, esta vez, el debate es casi exclusivamente el cambio de gobierno como respuesta a la crisis. La falta de capacidad inversora del gobierno central y la inexistencia de un presupuesto actualizado, hacen sospechar al vecindario sobre la extensión y profundidad de los recortes que, inevitablemente, se van a seguir produciendo desde el gobierno. Se espera saber qué se propone sobre el sueldo de los funcionarios o la partida para el desempleo; cómo se mantendrán las pensiones o la ley dependencia; cuál será el futuro de los municipios o de nuestros ahorros; qué medidas se adoptarán contra el paro o qué nuevas reformas, laboral y educativa, proponen. Nadie pregunta sobre proyectos.

Al igual que los presupuestos de la Junta han obviado la provincialización de las inversiones, llegando incluso a reconocer que tenía mucho de propaganda porque prometían más de lo que el presupuesto permitía realmente acometer, los programas electorales no entran a compromisos concretos para cada provincia. O al menos, pasan por ellos con frases ampulosas y compromisos leves, ante la evidencia de las dificultades económicas existentes, incluso, para terminar lo que ya está en marcha. Los partidos actualmente minoritarios se encuentran así más a gusto, debatiendo sobre modelo de sociedad, económico o de gobierno. La propia presencia del 15.-M ha obligado a abrir una intensa reflexión sobre la profundización de la propia democracia. Estamos ante las consecuencias de una crisis económica que nos desborda, y que afecta a las esencias del sistema en que los últimos años nos hemos desenvuelto.

No obstante, la ciudad y provincia necesita conocer, además, las inversiones que los presupuestos estatales durante los próximos 4-8 años, en cuanto la situación económica lo permita, van a recogerse para la mejora de nuestro territorio. Justamente, la reciente delimitación de las prioridades de la red ferroviaria para Europa, requiere que los partidos en liza definan cuáles son sus ideas e intenciones al respecto. Hace unas semanas, se anunciaba un acuerdo para ampliar el Centro de Transporte de Ferrocarril de Mercancías del Higuerón, y es necesario saber si es un mero anuncio preelectoral, o si realmente se va a volver a recuperar la voluntad, y la inversión, para convertir a Córdoba en centro logístico. Unido a ello, los partidos deberían definir, con rotundidad, qué va a pasar con la ampliación del aeropuerto. Ya sé que, últimamente, lo que está sucediendo es que los aeropuertos abren sin actividad o la pierden en gran medida. Pero la inversión realizada, modesta en comparación con la que hubiera supuesto un nuevo aeropuerto, como pretendía el PP, habría que rentabilizarla.

No queda duda de que el joven Nieto ha elevado a compromiso electoral el incremento de la aportación estatal al Centro de Congresos. Hoy esperamos con avidez las palabras del soso Rajoy al respecto, aunque ya, en otra ocasión, prometió 3.000 millones de ptas, y, luego, nunca más se supo. Mucha de su credibilidad se juega el joven Nieto con este órdago que también ha trasladado al señorito Arenas. Hace casi cuatro años, ZP se vino a Córdoba a ganar el cuarto diputado, para lo cual apoyó públicamente a Córdoba como capital cultural en 2016, con el aval de Moratinos. No sé si el PP juega una baza parecida, en su afán de dar la vuelta a aquellos resultados, y ser ellos los que alcancen los cuatro diputados. La experiencia, de todas formas, no es halagüeña, ante la derrota de la ciudad en su afán por ser capital cultural. Esperemos que el centro de Congresos tenga mejor suerte.

Aunque ya no estemos en la carrera hacia 2016, nadie duda, al menos públicamente, que queremos que la cultura sea prioritaria en la ciudad. Para ello, necesitamos que se concreten las inversiones culturales pendientes en la ciudad, por parte del gobierno central. En este sentido, es vergonzoso que la nueva Biblioteca Provincial siga sin empezar las obras, a pesar de contar hasta con licencia. Ya no espero que nadie se comprometa con el Museo de Bellas Artes, tantas veces anunciado, y que todavía no tiene ni proyecto consensuado. Al mismo tiempo, Córdoba, como ciudad patrimonio de la Humanidad, necesita de aportaciones estatales a la Mezquita Catedral, a Medina Azahara o al Casco Histórico, bien sólo, bien en compañía de la Junta de Andalucía. A pesar de que estamos en plena guerra por declarar a los patios patrimonio inmaterial de la humanidad, las esperanzas de que ello signifique un mayor apoyo del gobierno central, gane quien gane, son nulas.

Una vez devueltas las competencias sobre el río al gobierno central, es urgente que se definan las actuaciones necesarias para evitar inundaciones. Especialmente, alguien debería comprometerse a presupuestar la segunda y tercera fase del proyecto de encauzamiento, así como el azud del Molino de Martos. Debe ser labor difícil, si, Rosa, futura exministra de los tres medios, no es capaz de aportar alguna luz. Ya conocen mi posición en contra de las grandes infraestructuras viarias por innecesarias y agresivas, pero considero que ya es imprescindible terminar la Variante Oeste. También me parece irremediable terminar la A-81 (antigua N-432), con lo que considero que tendríamos cubiertas las necesidades no especulativas de la ciudad.

Entiendo que la demanda de más compromiso le corresponde al PP, por cuanto es el gran favorito para gobernar en Madrid, y ya lo hace en Córdoba y provincia. Quisiera que el Maquiavelo Torrico desempolve las mociones anti-ZP, en las que reivindicaba soluciones al Pabellón de la Juventud, o al paso ferroviario de Alcolea. Igualmente, espero que Tristón Martín me explique cuál es el futuro para las instalaciones militares que siguen en el centro de la ciudad, como la Zona o el Gobierno Militar. Y especial interés voy a poner en saber quién se arriesga a poner plazo a la eliminación de la Joroba de Asland. ¿Mantendrá el joven Nieto su promesa de CO-30 o de nuevo Plan renfe que afecte a la periferia? No me digan que no hay sustancia en esta muestra de asuntos competencias del que gane, el día 20, las elecciones generales.