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Nieto: Córdoba como excusa

Juan Andrés de Gracia | 5 de mayo de 2012 a las 20:15

Ya conocemos cual será la composición del gobierno andaluz del viejo Griñán y el lince Valderas. Cuando el lunes tomen posesión, tendrán, como una de sus primeras labores, decidir sobre el recorte de 2.700 millones del presupuesto, para asumir la minoración de recursos procedentes de los presupuestos estatales en tramitación. No será tarea fácil, y supondrá, para todos ellos, la necesidad de dar explicaciones sobre lo que hay que dejar de hacer. Tendrán que apelar, necesariamente, a las medidas adoptadas por el gobierno de Marianico el largo y provocará un encontronazo político importante. Las buenas palabras de hoy, sobre búsqueda de consenso y colaboración, se dinamitarán rápidamente, y no duden que el noqueado Arenas y sus peperos actuaran, exclusivamente, a favor del gobierno de España y no en los intereses andaluces.

Confirmado, pues, que no gobernarán Andalucía, los alcaldes “gaviotos” lanzarán toda su artillería contra el nuevo gobierno andaluz, que no contará ni con una semana de cortesía. En Córdoba, el pluriempleado Nieto no ha tardado en mostrar cual será la estrategia a seguir y, el pleno municipal del próximo martes, aprobará cuatro mociones de “cordial” bienvenida al nuevo gobierno andaluz, olvidando que la función de dicho órgano es controlar la labor del gobierno municipal. No hay duda de que, de haber gobernado el experto en oposición, Arenas, la actitud hubiera sido otra. Ahora, se usa el pleno del ayuntamiento de forma partidista, no para plantear diálogo entre administraciones, sino para torpedear desde el primer día cualquier vía de colaboración. Sin duda, ello refleja el interés del ambicioso Nieto por suceder al “señorito Javier” como paladín antisocialista cuando se marche a Madrid, con permiso de Esperanza Oña.

La reclamación del IBI de las viviendas sociales es una cuestión que está abierta desde hace años, y que parecía había entrado en una vía de entendimiento mediante un plan de pagos que no se ha acabado de concretar. La amenaza con los tribunales de justicia no parece la actitud más razonable. Estamos hablando de una cantidad que oscila entre 3,5 millones y 7 millones de euros, y no es una situación específica de Córdoba, sino que sucede en todas las provincias, por lo que sería mejor una negociación desde la FAMP. En cualquier caso, es penosa la actitud del aspirante a fenómeno, Durán, al defender que no se pague, argumentando la finalidad social de las viviendas, pues, una vez más, no ha sabido actuar como representante de la ciudad, y sí como mero delegado de su partido.

La ordenación del entorno de Medina Azahara es una necesidad derivada del informe elaborado por la oficina creada a tal efecto, y que ha planteado algunas propuestas que, de hecho, suponen cambios en el Plan especial de Medina Azahara. Lo que Tristón Martín intenta es tapar su incumplimiento de las promesas electorales de legalización a las parcelaciones allí radicadas, intentando que se diriga la responsabilidad a la Junta de Andalucía. Lo curioso es que, desde hace años, tienen en su poder un documento de la federación de asociaciones vecinales Al-Zahara, con apoyo de las asociaciones de la zona, solicitando que se modifique el Plan especial, sin que se le haya hecho caso. Parece, pues, que se opta por abandonar la búsqueda conjunta de soluciones para volver a usar al vecindario y sus problemas para la guerra política.

La petición de un nuevo Plan andaluz sobre drogas parece razonable, pero choca con los recortes sociales y sanitarios que desde el gobierno central se han impuesto a todas las comunidades autónomas. La madre benefactora, Blanca Córdoba, querrá así salir del anonimato en que va desarrollándo su gestión social. Ella, que parecía tener soluciones mágicas, ahora resulta que solo se dedica a reclamar recursos a la Junta de Andalucía. ¡Qué lástima que no se haya manifestado igual ante los recortes relativos a la Ley de dependencia o al derecho a la asistencia sanitaria de los inmigrantes de la “andalucista” Mato!. Tendrá que explicar si la exigencia del cumplimiento del déficit a la Junta de Andalucía es coherente con solicitar incremento del gasto, o, por lo menos, que es lo que hace el ayuntamiento de Córdoba en este campo.

Por último, solicitar que se determinen y concreten los usos del Centro de Creación Contemporánea parece una petición válida, si no fuera porque a lo que debiera dedicarse “la casa de los muchos” es a aclarar el uso y funcionamiento de los equipamientos pendientes como el Museo Taurino, el Centro del Flamenco, la Casa Góngora, la sede de la Orquesta, … ¿Qué pensaría, el Bonachón Moreno Calderón, si la Junta le reclamara el funcionamiento de estos y otros equipamientos? Seguro que lo consideraría una intromisión inamistosa. En definitiva, que los “19 escalones”, bajo el mando de Maquiavelo Torrico, van a esconder su pobre gestión en una guerra institucional sin cuartel. En medio, estamos nosotros.

Equipamientos culturales: algo más que un plan

Juan Andrés de Gracia | 25 de abril de 2012 a las 18:24

El bonachón Moreno Calderón se ha hecho una foto, creo que ya es la segunda, felicitándose por los parabienes y distinciones que recibe el Plan de Equipamientos Culturales vigente en nuestra ciudad. Lo primero que debemos dejar claro, es que el Plan de Equipamientos es un documento municipal, no de la Fundación Arquitectura Contemporánea, por lo que hace muy bien en exigir estar presente en todo acto o decisión institucional que afecte al documento. La Fundación fue la redactora del mismo, mediante el correspondiente contrato, y cobró por su trabajo, y muy bien, por cierto. También es verdad, que lo realizado tiene una gran calidad, y que aporta un nuevo concepto a la visión de lo que deben ser los equipamientos culturales en la ciudad. De ahí, los reconocimientos que no cesa de recibir.

El documento fue aprobado por ¡unanimidad! por todos los grupos municipales que componían el pleno, pues todos pudieron participar en él, así como entidades, expertos nacionales e internacionales, y el vecindario, a través de la página web y otros sistemas de participación que se impulsaron. Esa forma de aprobación le confiere una gran importancia al consenso alcanzado, y nos obliga  a que no sea papel mojado, sino que se procure su seguimiento y aplicación. La idea de su elaboración fue del área de Cultura, con Rafael Blanco, espíritu libre, al frente. Pero fue asumido como parte del dossier que se presentó para optar a la capitalidad, tanto por la oficina del poeta Pérez, como por la Fundación Córdoba Ciudad Cultural, a pesar de la presidencia de la Quina Aguilar, que no profesaba demasiado cariño a su “coequipier” socialista.

La única que no entendió el esfuerzo realizado fue Modas Candelario, pues se empeñó en condicionar el voto de IUCA a que se incluyera su capricho en forma de avión, ese que ella se empeñó en que se estrellara en el Balcón del Guadalquivir, al coste que fuera. Por suerte, aunque el documento permite irse adaptando a la evolución de los tiempos y a nuevas necesidades y posibilidades, el avión quedó como una excentricidad al margen, que no rompe la seriedad del trabajo. Ahora, el gobierno de los “19 escalones” parece que están empeñados en encontrar quien gestione la utilización del avión, ofreciéndole como compensación poder gestionar el kiosco cerrado que se levanta a su lado. Para conseguirlo, también se ha decidido no imponer un pago de canon demasiado elevado, lo cual parece inteligente, pendiente de ver como evolucionan los acontecimientos.

El Plan de Equipamientos Culturales apostaba por el uso de la ciudad como un espacio cultural en sí misma. Utilizar el río, crear vaguadas culturales que cruzaran la ciudad y potenciar las plazas y espacios abiertos como lugar donde se pueda plasmar las iniciativas culturales, son parte de sus líneas centrales. Si somos serios, y queremos sacarle jugo al trabajo desarrollado y los recursos destinados a él, ahora deberíamos olvidarnos de ocurrencias y poner en marcha las ideas y proyectos que permitan hacer realidad la planificación de equipamientos en la ciudad. No podemos seguir considerando que todo lo que se nos queda vacío tenga un uso cultural, porque no hay recursos ni capacidad para ello. Por ejemplo, aunque no conozco en detalle las ideas para la antigua Normal, espero, es deseable, que cuadre dentro de la filosofía del plan y de las necesidades que marcaba.

Hablando de equipamientos culturales en su forma más tradicional, el Bonachón Moreno Calderón, ha acompañado al joven Nieto ya a la inauguración de los esfuerzos que desde el área de Cultura, especialmente, se destinaron a ellos. Así ha pasado con el teatro Góngora o la remodelación del Julio Romero de Torres, que ya son una magnífica realidad. Pero aún queda cerrar proyectos como el Centro del Flamenco de la Posada del Potro, o el Museo Taurino, o replantearse otros que nacieron y siguen confusos como el Centro Espaliú o el Centro Gongorino. En cualquier caso, que no se abra ningún equipamiento sin saber para qué, restándole recursos a los existentes, o convirtiéndolos en bares con cuadros o música. Para eso, recuerdo, y estoy pensando, especialmente, en las bibliotecas, hay que dotarles de los recursos suficientes para mantenimiento, personal estable capacitado y partida para que sean centros culturales vivos.

 

Cosmoherencia cultural

Juan Andrés de Gracia | 12 de enero de 2012 a las 19:39

No podrá quejarse, el bonachón Moreno Calderón, con la herencia recibida en Cultura del gobierno saliente. Desde que llegó a su nueva responsabilidad, no hace sino presentarse a la prensa, alabando programas y equipamientos que estaban encauzados y financiados. Lógicamente, el joven Nieto se suma a más de una de las fotos que se realizan, y eso, que entre sus prioridades de gobierno no existía otra cosa, en el ámbito cultural, que esperar que fuéramos elegidos como capital cultural de Europa para 2016. Una vez perdida esa opción, no ha tenido más remedio que refugiarse en la “maldita” herencia cultural. Bueno, sgue con la denuncia antivasca.

Empezó inaugurando el Teatro Góngora, equipamiento al que se opuso siempre por tener un coste demasiado elevado. Ya es habitual que en la derecha el gasto en cultura siempre parezca demasiado. Recuerdo al engominado Merino diciendo aquello de que dólo se mantendría lo que fuera rentable. Sí le daré la razón, en que me pareció siempre una barbaridad pagar por el Góngora unos  2,5 millones de euros, que se abonaron, en parte, en suelo urbanizable, que rápidamente alcanzó el doble o triple de su valor. Nunca vi perder patrimonio municipal más rápidamente sin que se investigara, y es que entre los beneficiarios había nombres ilustres de la ciudad, con contactos en todos los grupos políticos. Luego, los costes de remodelación y del equipamiento cultural han estado dentro de lo razonable, teniendo en cuenta que, además, se contó con el dinero que el Corte Inglés se comprometió a aportar por permitirle unir “Simago” con el “Palacio del Cine”.

Luego, además de mantener el Festival de Piano Rafael Orozco o el programa Cultura en red, se pudo inaugurar la exposición de la Caixa sobre  Roma, a la que ha seguido la esperada multiexposición sobre el mismo tema que está en cartel. Pensada como parte de la estrategia para alcanzar la Capitalidad, finalmente, ha quedado en una actividad de alto nivel, de las que difícilmente podremos disfrutar en el futuro. También ha podido asistir al Congreso sobre Góngora, de gran valor académico, que ha cerrado prácticamente el año dedicado a su figura.

El reto para el PP era si se iba a mantener Cosmopoética. Convertida en el mascarón cultural de IUCA y, tras disolverse la Oficina de la Capitalidad, y “confinarse” a otras áreas municipales a los responsables de su organización, corría serio peligro. Finalmente, han tenido que retrasar su fecha de celebración a Otoño, porque ya no daba tiempo a hacerlo en Abril, no por ninguna nueva planificación cultural. Por tanto, han acertado manteniendo Cosmopoètica, aunque espero que no caigan en el catetismo. Creo recordar que su nuevo director, Joaquín Pérez Azaustre, reinvindicó la presencia de autores cordobeses en una de las primeras ediciones, algo que se ha conseguido con armonía, pero sin renunciar al criterio cosmopolita de la actividad.

El presupuesto reservado para Cosmopoética es suficiente para organizarla con dignidad. Es más, la subida que el área de Cultura presenta para este año, y que tanto pregona el becario Bellido, es, justamente, lo que va a costar Cosmopoética. El resto de la partida que gestionaba la oficina de la Capitalidad, unos 600.000 euros más, se han volatilizado, así como casi la totalidad de los 300.000 euros que se destinaban a la fundación Córdoba ciudad cultural y el 40% de lo que se remitía al Gran Teatro, a pesar de tener ahora tres instalaciones que dirigir. Por eso, no sé como se atreven a seguir diciendo que no ha bajado la apuesta por la cultura.

Próximamente, se abrirá el remodelado Museo Julio Romero de Torres y, durante el año, debería hacerlo el Museo Taurino, que cuenta con financiación heredada para hacerlo. Tienen el reto de terminar con el error del Centro de estudios Gongorinos, y terminar de definir el Centro del flamenco en la Posada del Potro. Lo que ha quedado como herencia “tóxica” es todo lo que tocaba “Cortinas” Candelario, o sea, el avión cultural (ha sido muy acertado paralizarlo), o la zona de la Victoria (Pérgola, Kiosco de la Música y Caseta Victoria), que no encuentra quien le hinque el diente, pero eso es otra historia.