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Córdoba en el nuevo gobierno andaluz

Juan Andrés de Gracia | 6 de mayo de 2012 a las 14:59

La presencia del tecnócrata Planas y de la antisistema Cortés en el gobierno andaluz, no representa que la provincia de Córdoba gane peso en la toma de decisiones del nuevo gobierno andaluz. Planas es una apuesta personal del superviviente Griñán y su relación con la organización provincial del PSOE es, prácticamente, nula desde hace años. Cortés consigue su plaza más como representante del sector duro del PCA que como miembro de la organización cordobesa. Por tanto, las referencias de ambos no son Córdoba y provincia, sino sus respectivos partidos. Planas aporta sobre todo su experiencia en Europa y Marruecos; Cortés tendrá que decidir si adopta un perfil institucional para trabajar con las empresas del sector constructor e inmobiliario, seguramente muy preocupadas con su nombramiento, o si se enquista como baluarte anticapitalista.

Una segunda lectura del gobierno andaluz, sí conlleva mayor repercusión para la provincia. El viejo Griñán ha consolidado su poder, que estaba en cuestión en Andalucía antes de las elecciones del 25-M. Defenestrar a Micalea Navarro, a pesar de ser una persona afín a Rubalcaba; crear un equipo de cercanos (Ávila, Aguayo, …) y situar a “la que manda” Díaz como segunda de a bordo, es un mensaje claro al partido ante el próximo congreso andaluz y provincial. Los “griñanistas”, como el clan Durán, deben respirar tranquilos puesto que su posición queda consolidada, y el sector crítico que se estaba fraguando, podrá ser fácilmente desactivado. La capacidad de repartir puestos a gente de la provincia, es un arma que siempre ha funcionado para consolidarse en el poder.  La debilidad que muestra el zorro Rubalcaba en Madrid, y la necesidad de usar Andalucía como ejemplo socialista de gestión, limita su capacidad de intervención.

La cesión a IUCA de las consejerías de Fomento-Vivienda y de Turismo-Comercio, provoca, como efecto colateral, que cuatro cargos socialistas queden en cuestión. Me refiero al director-gerente de la Empresa de Obra Pública, el espíritu libre Blanco, la directora general de Vivienda, la errante Fernández, el director general de Comercio, el reflexivo Luque, y el delegado provincial de Obras Públicas, el discreto García. Es cierto que aún no se ha cerrado el segundo nivel de dirección de las consejerías, y que cabe la opción de que cada partido quiera tener, en las áreas que dirige el socio de coalición, a personas de su confianza, pero aún está por decidir. Por ahora, si se pide opinión al Padrino Durán, lo normal es que los deje caer y busque sustituirlos por gente de su cuerda. El trabajo sucio se lo achacaría a Izquierda Unida.

Como adelantaba en otras entradas previas a las elecciones andaluzas, una gran parte del PSOE se debatía en una contradicción: Por un lado, eran partidarios de una renovación de la dirección provincial y andaluza, pero, por otro lado, eran conscientes que solo sería posible si el PSOE pasaba a la oposición. Tras haber perdido por goleada las elecciones municipales, las generales y, de forma más ajustada en el caso andaluz, las andaluzas, es suicida no proceder a renovar el partido. El vecindario ha castigado a los socialistas por su forma de abordar la crisis y por su extravagante actuación en Córdoba y provincia. Creer que esto se resuelve con un cierre de filas dentro del partido, pasando a cuchillo a aquellos que se postulaban para suceder al viejo Griñán o al aspirante a fenómeno Durán, es solo muestra de no haber entendido el mensaje. El “grupo del salmorejo” cordobés, con Peter Pan Dobladez al frente, tendrá mucho que recapacitar, pero solo serán respetados si mantienen su opción de cambio, aunque tener éxito sea más difícil que hace unos meses.

Por su parte, IUCA consigue sobre todo resarcirse de haber perdido la alcaldía de Córdoba. Necesitaban un referente de poder institucional y ya lo han logrado. Pero, además, consigue equilibrar su financiación y promover a un buen número de dirigentes a puestos desde los que hacer visible las siglas de IUCA y su capacidad de gobierno. Les toca pasar por un baño de realidad que, para muchos, es contraproducente en plena crisis del sistema económico, social y político, pero es ahora o nunca. De forma paralela, el sector fundamentalista del PCE se encuentra con un aval para oponerse a los planteamientos de Izquierda Abierta. La mejor baza que tenía este sector integrante de IU era el afán autodestructivo y “filopepero” del PCE en el poder, pero ahora podrán mostrar el acuerdo andaluz como su mejor baza. Situarán a sus gentes, y los del sector crítico quedarán como observadores de lo que suceda. Ver a la “dura” Cortés como consejera junto a los socialistas debe haberles dejado helados. Más o menos como se ha quedado la conversa Aguilar, y, además, en su misma consejería y sin coste personal.

Equipamientos culturales: algo más que un plan

Juan Andrés de Gracia | 25 de abril de 2012 a las 18:24

El bonachón Moreno Calderón se ha hecho una foto, creo que ya es la segunda, felicitándose por los parabienes y distinciones que recibe el Plan de Equipamientos Culturales vigente en nuestra ciudad. Lo primero que debemos dejar claro, es que el Plan de Equipamientos es un documento municipal, no de la Fundación Arquitectura Contemporánea, por lo que hace muy bien en exigir estar presente en todo acto o decisión institucional que afecte al documento. La Fundación fue la redactora del mismo, mediante el correspondiente contrato, y cobró por su trabajo, y muy bien, por cierto. También es verdad, que lo realizado tiene una gran calidad, y que aporta un nuevo concepto a la visión de lo que deben ser los equipamientos culturales en la ciudad. De ahí, los reconocimientos que no cesa de recibir.

El documento fue aprobado por ¡unanimidad! por todos los grupos municipales que componían el pleno, pues todos pudieron participar en él, así como entidades, expertos nacionales e internacionales, y el vecindario, a través de la página web y otros sistemas de participación que se impulsaron. Esa forma de aprobación le confiere una gran importancia al consenso alcanzado, y nos obliga  a que no sea papel mojado, sino que se procure su seguimiento y aplicación. La idea de su elaboración fue del área de Cultura, con Rafael Blanco, espíritu libre, al frente. Pero fue asumido como parte del dossier que se presentó para optar a la capitalidad, tanto por la oficina del poeta Pérez, como por la Fundación Córdoba Ciudad Cultural, a pesar de la presidencia de la Quina Aguilar, que no profesaba demasiado cariño a su “coequipier” socialista.

La única que no entendió el esfuerzo realizado fue Modas Candelario, pues se empeñó en condicionar el voto de IUCA a que se incluyera su capricho en forma de avión, ese que ella se empeñó en que se estrellara en el Balcón del Guadalquivir, al coste que fuera. Por suerte, aunque el documento permite irse adaptando a la evolución de los tiempos y a nuevas necesidades y posibilidades, el avión quedó como una excentricidad al margen, que no rompe la seriedad del trabajo. Ahora, el gobierno de los “19 escalones” parece que están empeñados en encontrar quien gestione la utilización del avión, ofreciéndole como compensación poder gestionar el kiosco cerrado que se levanta a su lado. Para conseguirlo, también se ha decidido no imponer un pago de canon demasiado elevado, lo cual parece inteligente, pendiente de ver como evolucionan los acontecimientos.

El Plan de Equipamientos Culturales apostaba por el uso de la ciudad como un espacio cultural en sí misma. Utilizar el río, crear vaguadas culturales que cruzaran la ciudad y potenciar las plazas y espacios abiertos como lugar donde se pueda plasmar las iniciativas culturales, son parte de sus líneas centrales. Si somos serios, y queremos sacarle jugo al trabajo desarrollado y los recursos destinados a él, ahora deberíamos olvidarnos de ocurrencias y poner en marcha las ideas y proyectos que permitan hacer realidad la planificación de equipamientos en la ciudad. No podemos seguir considerando que todo lo que se nos queda vacío tenga un uso cultural, porque no hay recursos ni capacidad para ello. Por ejemplo, aunque no conozco en detalle las ideas para la antigua Normal, espero, es deseable, que cuadre dentro de la filosofía del plan y de las necesidades que marcaba.

Hablando de equipamientos culturales en su forma más tradicional, el Bonachón Moreno Calderón, ha acompañado al joven Nieto ya a la inauguración de los esfuerzos que desde el área de Cultura, especialmente, se destinaron a ellos. Así ha pasado con el teatro Góngora o la remodelación del Julio Romero de Torres, que ya son una magnífica realidad. Pero aún queda cerrar proyectos como el Centro del Flamenco de la Posada del Potro, o el Museo Taurino, o replantearse otros que nacieron y siguen confusos como el Centro Espaliú o el Centro Gongorino. En cualquier caso, que no se abra ningún equipamiento sin saber para qué, restándole recursos a los existentes, o convirtiéndolos en bares con cuadros o música. Para eso, recuerdo, y estoy pensando, especialmente, en las bibliotecas, hay que dotarles de los recursos suficientes para mantenimiento, personal estable capacitado y partida para que sean centros culturales vivos.

 

Caballerizas, ¿para cuándo?

Juan Andrés de Gracia | 1 de marzo de 2012 a las 20:05

Ayer, Córdoba Ecuestre volvió a demostrar la fuerza que representa el mundo del caballo en nuestra ciudad y provincia. Con la llegada del PP, parecen haber desaparecido las agresiones que sufría la entidad poe parte del gobierno de izquierda, a pesar de estar presidido por uno de sus miembros: Rafael Blanco. Cada paso que se dio se tuvo que hacer sorteando las zancadillas de Tintín Tejada o de Modas Candelario, además de Durán-2, que recibía órdenes de su hermanísimo aspirante a fenómeno. Lo más curioso es que Córdoba Ecuestre es una entidad sin ánimo de lucro, formada, entre otros, por el propio ayuntamiento. Desde entonces, la colaboración del gobierno municipal es amplia para la celebración del espectáculo ecuestre, que se está conmsolidando como una oferta de calidad para el turista y para cualquier convecino que quiera disfrutar de él.

Cuando uno visita Caballerizas, no se da cuenta del esfuerzo ímprobo que ha hecho Córdoba Ecuestre, con sus propios medios, para adecentar el espacio y para permitir que pueda sacarse rendimiento a un edificio, por el que tanto se ha luchado. Si no fuera por el caballo, Caballerizas se pudriría cerrado, pues su único uso sería algunas recepciones que se trasladan desde el Alcázar. Tras las grandes obras de rehabilitación realizadas, el edificio no recibe más mantenimiento que el que realiza Córdoba Ecuestre. Por suerte, la presencia del espectáculo ecuestre asegura la vitalidad del edificio, pero, sin duda, es insuficiente.

El joven Nieto no puede conformarse con mantener lo que se encontró. El Centro internacional del Caballo debe seguir siendo una prioridad, puesto que es uno de los pocos proyectos de la ciudad que tiene detrás sustancia y realidad. Para conseguirlo, se necesita que se acepten algunas de las alegaciones que Córdoba Ecuestre presentó al Plan Especial Alcázar-Caballerizas, y que, básicamente, consiste en cambiar el sentido del mismo. En vez de darle la prioridad a un hipotético y virtual jardín arqueológico de dudoso valor y potencialidad, hay que centrar el proyecto en el caballo. Siempre, respetando la naturaleza patrimonial y la protección de los valores que el edificio de Caballerizas, y toda la zona de su entorno, atesora.

En ese proyecto, tiene cabida mantener el uso protocolario del edificio e incluso la instalación de una sala de exposiciones, que tanta fañta hace en la ciudad. También es posible darle algunos servicios al vecindario más cercano, como aparcamientos (en la zona más cercana al río) o espacios libres-verdes, con alguna instalación deportiva o social, en la zona más cercana a la muralla. Lo que se necesita es no volver a caer en el error de un proyecto pensado exclusivamente desde la óptica de los arqueólogos, y que condiciona, hasta convertirlo en imposible, cualquier otro uso.

No sé a lo que espera Tristón Martín para dar el paso necesario y hacer que el proyecto pueda avanzar y crecer. Supondría la consolidación de un atractivo turístico de primer nivel, fomentaría la economía y el empleo en torno al caballo, cubriría necesidades culturales y vecinales de la ciudad, daría vida a todo el edificio y, en definitiva, veríamos terminar un proyecto que, en 2007, reunía el apoyo unánime de los partidos políticos con representación en el ayuntamiento de Córdoba.

Izquierda Unida parece tener problemas de índole ideológico con el mundo del caballo. Lo une al señorito andaluz, obviando que estamos en otra época, donde el caballo es un elemento de atracción interclasista. Solo hay que apreciar la admiración que levanta el espectáculo ecuestre cuando se ha llevado a la periferia de la ciudad, o la lista de personas (especialmente, niños y niñas) que desean aprender a montar a caballo. Por su parte, el PSOE, demuestra una obsesión anti-Córdoba Ecuestre, simplemente, por la presencia de Rafael Blanco, al que prefieren estigmatizar así como “afrancesado”. También criticaron su labor al frente del área de Cultura que, sin duda, ha sido muy digna. Esa es la calidad humana y política de la dirección provincial socialista.

En cuanto a los peperos, se equivocan si lo unico que les interesa es manejar este asunto como algo que les puede facilitar votos. Es cierto que el mundo de los ganaderos, y un cierto sector social propietario de caballos, es cercano a sus postulados políticos, pero el proyecto de Córdoba Ecuestre representa algo más. Nueve meses después de tomar posesión del gobierno municipal, ya deberían decir u hacer algo concreto, la autoridad, municipal, por supuesto.

Viajes Fitur

Juan Andrés de Gracia | 18 de enero de 2012 a las 20:05

Siempre se ha entendido mal lo de asistir a Fitur. Nuestros dirigentes turísticos nos han vendido que es una feria muy importante para el sector turístico, pero la presencia de Córdoba ha dejado mucho que desear. Una veces hemos ido con Andalucía, otras veces solos, ahora con la Diputación, lo cierto es que Fitur, realmente, no ha funcionado casi nada para nosotros. Bueno, si ha servido para algo, y lo sigue haciendo, para darse un garbeo pagado a Madrid y salir en los periódicos locales como trabajando, con una copa de vino y un poquito de jamón en la mano. Con la “Charini”, a pesar de su monopolio del poder turístico, nada ha cambiado.

En los últimos años, hemos vendido como elementos centrales la capitalidad cultural, el centro de congresos/Palacio del sur o los Patios patrimonio inmaterial de la humanidad. Esto es, proyectos que no se han hecho realidad y, por tanto, se han desperciado los esfuerzos realizados. Sí ha funcionado vender el Espectáculo ecuestre, actualmente con éxito (a pesar de que IU y el clan Durán han intentando hundirlo por estar Rafael Blanco detrás), la Cata del Vino y la Feria de la Tapa (que se ha quedado en un proyecto menor), el espectáculo audiovisual de la Mezquita, que, tarde, pero está funcionando o el Festival de la Guitarra, ya consolidado, entre otros eventos y elementos de atracción.

Lo malo es que las presentaciones de estos productos en Fitur sólo suelen reunir a los representantes oficiales de la Junta, del Ayuntamiento o de la Diputación. Como prueba, puede verse hoy, en la prensa local, que el documental “Los encantos de Córdoba en 3D”, presentado ayer, reunió en primera y segunda filas a medio PP del ayuntamiento y Diputación y, en filas traseras, a directivos municipales. Tan sólo es llamativa la presencia de la ministra del desempleo “Báñez”.  Queda claro que la presencia de la ministra está dentro de la precampaña andaluza, pero no sabemos qué efecto positivo va a tener para Córdoba.

Por lo pronto, el joven Nieto se ha callado aquello de buscar financiación de “Manostijeras” Rajoy para el Centro de Congresos. La disciplina de partido puede más que el interés de la ciudad. Esperemos que al menos no perdamos el dinero ya recibido y, en parte, gastado. Tampoco hay novedad sobre mayor aportación de la Junta al proyecto, y ni siquiera el señorito Arenas ha concretado algo al respecto. De Griñán, el viejo, no espero ya mayor esfuerzo. Lo de la aportación de la Diputación, ha pasado al olvido. Lo cierto es que el propio gobierno municipal ha reconocido que tenemos 15 millones en tesorería reservados para el proyecto, que temo que acabe gastando en proveedores ajenos al proyecto o en nóminas, como es normal cuando hay caja única. Pero eso no impide que ya se hubiera podido licitar el proyecto, que supondrá más de mil empleos directos y otros cientos de indirectos.

Este año la oferta de Córdoba está en línea con el localcatolicismo pepero, vendiendo la Semana Santa, empeñados, como están, en parecerse a Sevilla, siguiendo los complejos de Fray Jaén. También se presenta el festival de cine africano (que ha venido huyendo de su ciudad original), la exposición sobre Roma, que ya está en marcha, y los grandes eventos de la córdoba de noche, que está claro son la Mezquita y el Espectáculo ecuestre, de nuevo. Luego, mantenemos la fe en los Patios, lo que significa incrementar la masificación y perversión de la fiesta, ya que no se han tomado medidas para evitar estos problemas. También se hablará, como en el resto de stands, de gastronomía, de la que degustarán nuestros líderes cordobeses, y si no al tiempo, y mendigaremos que algún famoso o pseudofamoso pase por el stand, para vender que aquello funciona. Pronto, los tendremos de vuelta, deseando repetir este viaje de placer con dinero público.

PSOE, uno, grande y … ¿libre?

Juan Andrés de Gracia | 24 de noviembre de 2011 a las 19:32

Como cada vez que se produce un desastre electoral, desde el PSOE se levantan voces a favor de cambiar la forma de organizarse en la capital. Históricamente hubo una agrupación socialista única, potente, que imponía sus dictados a las del resto de la provincia. Como el PSOE adoptó una estructura de poder provincial, se optó por descabezar a las capitales y evitar el contrapoder que suponía, por ejemplo, el secretario local de Córdoba para la ejecutiva provincial, con su secretario general al frente. Por esa razón, se crearon las agrupaciones de distrito o barrio, bautizadas, de forma sorprendente, como agrupaciones locales, para equipararlas a las de los pueblos. Con su nacimiento, el PSOE perdía una voz única en las capitales que, sin duda, ha tenido influencia en la pérdida de contacto con su realidad.

Con la división de Córdoba en varias agrupaciones locales, que ni siquiera se adaptan territorialmente a los distritos de la ciudad, se generan unos reinos de taifas, cuya relación se establece a través de la estructura provincial. Son entes que se dedican, casi exclusivamente, a promocionar gente en listas, o para cargos públicos, a cambio de su apoyo. Son extraños para el vecindario con el que se deberían relacionar, y acaban encerrándose en las sedes, ajenos a todo lo que sucede. No se dedican a representar y elevar la voz de los vecinos, sino que se dedican a repetir los argumentarios que reciben desde Ferraz o san Vicente, y a ser mano de obra barata para las campañas electorales. Por ello, son gente dependiente del partido, sin voz propia y que usan el clientelismo como principal arma. Mandan comisarios políticos a las entidades sociales y ciudadanas con el fin de controlarlas, aunque, rápidamente, se cansan y vuelven a la sede, no vaya a ser que no se cuente con ellos para los nombramientos.

El último congreso socialista, convencido de que la pérdida de poder en las grandes ciudades tenía una relación con esta estructura casi feudal, de nobles, debatió sobre su desaparición. Al final, la propuesta se modificó a la baja y simplemente se creó una asamblea y ejecutiva local que tendría que tener un cierto papel coordinador y promotor de asuntos de la ciudad. En Córdoba, esa ejecutiva local nació bajo el poder del Padrino Durán, ayudado por Durán-2 y por la Eterna Luna, especialmente, y, por tanto, se buscó que no tuviera poder propio, sino que siguieran mandando los jefes de cada agrupación. La dimisón de Paco García, tras el penoso papel que la ejecutiva local jugó en la elección y elaboración de listas en las últimas elecciones locales, fue la muestra palpable del fracaso del modelo.

Ahora, tras el segundo desastre consecutivo en la ciudad, se alzan de nuevo voces a favor de una agrupación local única. Por un lado, me parece que esa es una condición necesaria pero no suficiente para mejorar la relación del PSOE con la ciudad. No obstante, los promotores de la misma no están legitimados para hacerlo. Los tres primeros firmantes (Hidalgo, Aguilar, Montoro) son miembros actualmente de la ejecutiva de la agrupación de Ciudad Jardín y han sido fieles escuderos de la eterna Luna, que ha sido una de las grandes valedoras del aspirante a fenómeno, por órdenes de Griñán, primero a través de Velasco y luego de “la que manda” Susana Díaz, con la colaboración intensa del tenebroso Franco, que es el que maneja la agrupación de Ciudad Jardín.

La agrupación Ciudad Jardín ha colocado al senador ciclista, Hurtado, como diputado, y tiene a la “cultureta” Valenzuela en el ayuntamiento, pero los tres firmantes han quedado descabalgados en su interés por ocupar cargos públicos. Ahora, su única opción son las elecciones andaluzas, pero deben tenerlo muy difícil, entre otras cosas, porque la propia Luna, a la que se deben, aspira a un puesto. Imagino que, además, todos se han llevado una decepción al ver como los perdedores de la guerra (Blanco, Fernández, Luque) ocupan hoy altos puestos en la Junta de Andalucía, mientras que ellos, que se sintieron ganadores, que fueron tan amigos del “corte de cabezas” al grupo municipal, se deben conformar con la militancia de base o con algún cargo orgánico de bajo nivel.

Así se funciona en el PSOE cordobés, todo en base a la capacidad de colocarse o de colocar a alguien, y sin nada que ofrecer a la ciudad. Este tipo de políticos, que se mantienen en segunda fila hasta que puedan saltar al estrellato, tienen el único mérito de manejar las sedes, y los procesos que en ellos se desarrollan, entre algunas decenas de militantes. Saben que ellos no deciden nada, y que se guían por intereses personales, pero hacen ver, a sus compañeros militantes, que el bien del partido está por encima de todo. Pero, hasta aquí podíamos llegar, se pierden elecciones tras elecciones, se alcanzan los peores resultados de la historia y ellos, en vez de asumir su corresponsabilidad en lo sucedido, empiezan a situarse ante el nuevo periodo congresual. Saben que el aspirante a fenómeno tiene la instrucción de que no haya listas alternativas, por lo que buscan parecer como renovadores y críticos, cuando en realidad son parte del poder existente. Intentan evitar que surjan movimientos de la base socialista verdaderamente críticos con la familia Durán y sus acólitos. Es incluso posible que estén mandados por el mismo Padrino para aparentar cohesión y consenso. De hecho, lleva tiempo dedicado, exclusivamente, a quedarse con los restos del partido en Córdoba, para él y los suyos. Lo malo es que la tarta es ya un canapé.

Con mi voto, no

Juan Andrés de Gracia | 25 de septiembre de 2011 a las 11:35

Para el próximo 20-N, están convocadas las próximas elecciones generales, que llevan el marchamo, casi imparable, de la victoria del Partido Popular. Creo que nadie se extrañará, si anticipo que con mi voto no propiciaré ese cambio de gobierno. Los últimos cuatro años de desgobierno socialista han sido decepcionantes, fundamentalmente, porque no han sido capaces de entender que no le corresponde a la izquierda la toma de determinadas decisiones que van en contra de lo que somos y defendemos. Para gobernar tomando medidas antisociales, no se puede usar el voto de los que creen que debe haber otro camino y que no se puede ceder al pensamiento único. Si la izquierda global necesita irse a los cuarteles de invierno para rediseñar un modelo social y económico, hágase con dignidad, pero no siendo teloneros de lujo de la derecha.

En principio, tengo decidido no votar a candidaturas que se sitúen en el ámbito del “centro” o la derecha, por cuestiones, simplemente, de incompatibilidad básica con sus planteamientos acomodaticios al sistema y antisociales. Pero el PSOE de Córdoba, sin entrar a valorar ahora si ideológicamente el PSOE se mantiene en la izquierda, me ha puesto fácil eliminar la opción de decantarme por Rubalcaba. No es que estuviera entusiasmado con su liderazgo, pero no había desechado votar PSOE.

Pero es que el vecindario de Córdoba no vota a Rubalcaba o a Rajoy, sino que vota a unos diputados y senadores que le representen en las Cortes. Y con mi voto, Córdoba no va a estar representada por la ministrísima, ni por Hurtado, ni por Maribel Flores, por señalar a las tres figuras principales de las listas recién cocinadas por Durán, Griñán y Rubalcaba. Hurtado y Flores, son integrantes de la gran familia que está hundiendo a la izquierda cordobesa en la miseria ideológica. Son baluartes de los que mangonean en el PSOE, y representan a los profesionales de la política que ya no recuerdan de donde proceden. La obligación de aceptar a Aguilar en lugar de a su amada Calvo, es la única derrota del aparato de la cohorte Durán, que se ve obligado a dejar caer a la digna Carmen, para situar, en primera línea de voto, a la ministrísima. Se echará de menos al noble Moratinos.

La lista demuestra que las bases no sirven para nada, puesto que, no me puedo creer que los socialistas cordobeses sigan entendiendo que Flores o Hurtado pueden representar algo nuevo, o al menos que vayan a dedicar su tiempo a pensar en Córdoba. Y ya no digamos del trágala de aceptar el rosismo, apoyado por el mismísimo Salinas, al que tanto tiempo se combatió. La presencia de la alcaldesa que traicionó a la ciudad por su carrera política personal, es prueba de que el PSOE está perdido ideológicamente. El populismo rosista no va a hacer que se recupere la senda de la izquierda, y sólo consolida un modo de hacer política donde  nada importa el vecindario cordobés y, mucho menos, los militantes de base. El aparato formado por la gran cohorte de Durán, seguirá reinando, al menos, hasta que los resultados electorales puedan provocar que haya un cambio de liderazgo en el PSOE federal que acabe barriendo a estos personajes sin ideología.

La prueba del nueve, ha sido que la lista al Congreso esté encabezada por Rosa y que detrás esté aquel al que ella impidió que fuera candidato a la alcaldía de Córdoba. Por aquel entonces, yo trabajaba con el senador ciclista en el ayuntaniento de Córdoba, y aun recuerdo como hostigaba sin piedad la política populista de la alcaldesa-consejera-ministra. Yo compartía absolutamente el fondo de lo que planteaba, aunque no sus formas. El enfrentamiento sobre las naves de Colecor fue el encontronazo más llamativo, y la comisión de investigación sobre urbanismo la representación máxima del conflicto. Aguilar usó toda su influencia en Ferraz y en San Vicente para obligar a que el desaparecido Velasco llamara al orden a Hurtado, y le prohibiera atacar directamente a Rosa, dándole carta blanca para machacar al profesor Ocaña, por aquel entonces en la Gerencia de Urbanismo. Pero ahí no se quedó la señora Aguilar, sino que exigió que el PSOE no eligiera a Hurtado como candidato a la alcaldía, evitando que se le pudiera enfrentar en 2007, y el partido optó por Rafael Blanco. Curiosamente, ese mismo aparato que, sin dar explicaciones, en 2011 ha impedido que Blanco se volviera a presentar como candidato, para situar al padrino Durán, con el resultado penoso que todos conocemos. El premio de consolación de Hurtado fue ser senador, y ahora recibe otro ascenso por mantener la obediencia debida. Por ejemplo, entendiendo que se negocie con Gómez para legalizar las naves y aceptar, sin avergonzarse, acompañar a su odiada Rosa. Por cierto, Luis Planas ha vuelto a quedar eliminado, y tendrá que buscarse el futuro por otro lado, que él sabe hacerlo.

En fin, estaré atento a que IUCA decida su candidatura, aunque viendo como hicieron la lista a la alcaldía, no espero que nos sorprenda. Imagino que decidirán en clave de equilibrios internos, encerrados en su torre de de cristal. El ejemplo de que Cayo Lara desbanque a Llamazares es mal augurio. Parece ser que Equo elige al verde Larios, que no desfallece en estar presente en la vida política cordobesa. Parte con pocas opciones de poder ser elegido, aunque no me importará avalar su candidatura para que pueda presentarse. Por su parte, el PA, intentando salir de su travesía por el desierto, ha optado por independientes como Antonio Manuel Rodríguez o Sebastián de la Obra, que, sin duda, son candidatos con perfil propio y que aportan frescura, aunque tendrán difícil romper el bipartidismo imperante en los medios de comunicación. Tampoco me importaría avalar sus candidaturas, si fuera necesario. De UPyD no hablo, porque no entiendo su proyecto político personalizado en Rosa Díez. Mientras, el PP ajusta sus listas donde se cuetiona al engominado Merino, seguro de su victoria y con margen para encajar todas las piezas. Por todo ello, y mientras observo con tristeza como decae el movimiento del 15-M, elegir a quien votar no va a ser fácil.