Juan Andrés de Gracia | 27 de septiembre de 2011 a las 18:08
El fichaje más caro del verano para el “gobierno de los muchos” del joven Nieto, por fin ha comparecido ante los medios de comunicación, y ha hablado. Juan Luis Martínez, convertido en una especie de supergerente 86, no sabemos si con zapatófono o no, que son épocas de austeridad, lo primero que ha hecho es aclarar que lo suyo no es el urbanismo ¿?, y que va intentar poner orden y mejora en la gestión de la Gerencia… de Urbanismo ¿?. Se le ha olvidado hacer referencia a que se ha anunciado, por quienes le han contratado, que se confía en él para unir Gerencia, Vimcorsa y Procórdoba, y para crear una especie de “holding” entre Sadeco, Aucorsa, Cecosam y Emacsa. Tras su ”puesta de largo”, queda claro que el “gerente” técnico, o sea el que sabe de Urbanismo, va a ser Ángel Rebollo, que ya fue gerente en la época de Merino/Martín. Aún tendría que explicarse por qué se ha confinado al gerente saliente, Paniagua, a una Procórdoba moribunda llamada a desaparecer.
Desde luego, no sabemos si Martínez fue consultado sobre ello, no parece que la decisión de repartir la Gerencia de Urbanismo entre tres concejales (además de Tristón Martín, están Comercial Sousa y Primo de Jurado), sea la mejor manera de empezar un nuevo camino. Tampoco sabemos cuál va a ser su margen de decisión o de influencia real en la acción de gobierno. En el ayuntamiento de Córdoba, se han encargado cientos de informes de mejora de gestión de servicios, que luego han quedado en los cajones, cuando la visión política y los compromisos laborales se tienen en cuenta. En cualquier caso, el margen de actuación que tiene no es demasiado amplio, puesto que la Gerencia tiene que seguir funcionando.
Supergerente Martínez, tiene que saber que su objetivo no es hacer una tesis doctoral, sino crear algo que sea operativo y eficaz. También debe darse cuenta que la Gerencia de Urbanismo no debe ser una máquina de generar ingresos, para lo cual sólo tenemos que ponernos al servicio de cualquier “iluminado” que presente propuestas alocadas, o plantee naves en lugares imposibles. La primera función de la Gerencia debe seguir siendo controlar, ordenar y gestionar el urbanismo de la ciudad. No es una gestoría que trabaja para sus clientes, sino que se debe al planeamiento y a la legalidad vigente. Me consta que el eficaz Rebollo lo sabe, pero este tal Martínez es un teórico de la gestión.
Parece mentira que se atreva a dar un dato de endeudamiento del ayuntamiento como si fuera una novedad, cuando recientemente se ha elaborado una auditoría que ha dejado muy claro cuál es la situación económica municipal. Parece que se ha aprendido rápidamente el manuel del buen pepero, y es posible que pronto nos confiese que no se ha podido poner un telegrama, con los 300.000 euros que dice tener en caja y olvidando que cada mes recibe una aportación ordinaria de unos dos millones del ayuntamiento de Córdoba. No voy a negar que Gerencia valora, en esa misma auditoría, que sus necesidades mínimas son algo más altas, unos 2.500.000 de euros mensuales. Lo que es evidente es que el sueldo del supergerente Martínez no colabora a la austeridad ni al equilibrio presupuestario, al superar ampliamente el sueldo del propio alcalde.
La deuda del ayuntamiento es alta pero no es insoportable, y sin duda es aconsejable no incrementarla. Pero, por ejemplo,” los 19 escalones”, al aceptar endeudarse en unos 17 millones procedentes del ICO para pagar proveedores, entre ellos, algunos de Gerencia de Urbanismo, no está sino cubriendo parte del déficit municipal con ello, y, por tanto, buscando una rebaja del mismo a corto plazo. Ha buscado al final la solución más fácil, endeudarse algo más, quedar bien con los proveedores y preparar una mejora de la liquidación presupuestaria de 2011. Posiblemente no tenía otra opción mejor, pero lo primero que ha hecho el PP es elevar nuestro endeudamiento. También generar gasto no previsto, como el de la semifinal de la Copa Davis, que se ha llevado parte de las economías generadas por la reducción de altos cargos.
La coincidencia en la presentación pública de Martínez, con el anuncio de la no renovación del convenio sobre arqueología con la UCO, puede no ser casual. Por un lado, se reduce gasto de forma rápida en Gerencia y, por otro lado, se hace un guiño a los constructores, que sufren la presión de la normativa sobre patrimonio histórico. El ayuntamiento tiene una capacidad limitada de control de las actuaciones que afectan al subsuelo, y las complementaba con este convenio con la UCO. Ahora, la labor inspectora va a verse mermada. Es curioso que el delegado de Patrimonio, parte de la “Santísima Trinidad” de la Gerencia, Primo de Jurado, admirador de la división azul, se muestra en silencio ante un instrumento útil en defensa de nuestro patrimonio arqueológico. Queda claro que su labor es ser un “jarrón chino” en el gobierno de Nieto.
No se me olvida que ayer también habló Tristón Martín, y anunció que va a “requisar” las dietas del nuevo consejero, el “socio concejal”, para ir cobrándose la deuda millonaria que posee con la propia Gerencia. Esa deuda es complementaria a la multimillonaria que tiene con el ayuntamiento, derivada también, esencialmente, de infracciones urbanísticas reiteradas. Arenal 2000, y en su nombre el concejal Gómez, es el mayor deudor privado de la Gerencia de Urbanismo. Que el ayuntamiento deba dinero a la Gerencia, no es sino algo circunstancial entre hijos de la misma familia. Lo que no explicó Martín, al lado de su flamante supergerente, y no sabemos si este lo sabe, es como va a asumir el paso de sistema de compensación (pagan los promotores) al sistema de cooperación (primero paga el ayuntamiento y luego intenta cobrar a los promotores) para la legalización de parcelaciones. Esperemos que el “gurú” Martínez” empiece a ejercer el mando en esta nueva plaza y nos enseñe los conejos de su chistera. Cobra para que no le salgan gazapos.
Juan Andrés de Gracia | 14 de septiembre de 2011 a las 18:22
“Pero es que a ese mecenas que había anteriormente, la ciudad hacía que ese dinero que ponía en el Córdoba C F, lo ganase por otros conductos, como ha pasado en el resto del fútbol“. Esas son palabras dichas, creo que con un poco de envidia e interés personal, por el actual propietario del Córdoba Club de Fútbol. Los mecenas a los que se refiere pueden llamarse, Gómez, Romero o Marín, según cada momento. Los que facilitaron las compensaciones fueron la ministrísima Aguilar, el engominado Merino y, en menor medida, el pseudoalcalde Mellado. Todos fueron empresarios que crecieron exponencialmente sus beneficios en la ciudad gracias al PGOU que calificó como urbanizable todo lo que se pudo y más. Su pasión por el Córdoba CF fue cayendo en la medida que las compensaciones fueron haciéndose menos interesantes o llegaron a desaparecer. Primero con Merino, y luego con Rosa-Mellado, tuvieron un ayuntamiento entregado a negociar con ellos un poquito más de edificabilidad o un convenio más interesante.
Se queja también el actual presidente del Córdoba, de que los cordobeses no se han abonado al club como sería necesario y que, por ello, el club corre riesgo de desaparecer. Pero, ¿Cómo van a pagar los que se acostumbraron a viajar con el bocadillo gratis, o los que recibieron un pase gratis que abonaba la Diputación o el Ayuntamiento? ¿Cómo van a poner un duro aquellos que siguen creyendo que el club es suyo y no de un empresario? ¿Alguien en Córdoba se acuerda que el club está intervenido? Aún recuerdo el debate que tuvieron los candidatos en ETEA, organizado por El Día de Córdoba, y donde coincidieron en que no darían un solo euro al Córdoba CF, al ser una SAD privada. Bueno, en realidad ya le damos bastante dejándoles que usen gratis una instalación que nos ha costado varios millones de euros.
Y es que podemos estar al final de una forma de hacer política en la ciudad, o a punto de continuar en los mismos errores. El miedo a que todo cambie, una vez fuera de la ciudad Rosa Aguilar y otros que gestionaron el urbanismo de esa forma tan alegre, es lo que ha provocado que Gómez, D. Rafael, se haya visto obligado a estar presente en la Gerencia de Urbanismo, sustituyendo al Sr. Alburquerque, al que ya le costaba trabajo argumentar a favor de su líder, cuando ha visto que lo de la deuda era verdad, y que los embargos y subasta de bienes, son una realidad fundamentada, que ni el PP puede parar. Los miembros de UCOR, que nunca hubieran sido votados por el vecindario cordobés si no estuvieran detrás de la cara y la imagen de Gómez, ahora no saben cómo mantener la difícil posición de que se les pida que defiendan al mayor deudor del ayuntamiento.
Gómez quiere estar en la Gerencia para que Tristón Martín, el Padrino Durán y Tintín, no puedan elevar al Pleno acuerdos en contra de sus intereses sin mirarles a los ojos y decirles todo lo que se calla. En la Gerencia, las sesiones son a puerta cerrada, no hay representantes vecinales, ni sindicales, ni empresariales y podrán hablar tranquilamente, sin que la prensa esté delante. Eso no lo podía hacer ningún representante de UCOR que no fuera el protagonista, el Sr. Gómez. Es más, Gómez podrá exigir a más de un técnico que le explique porque no mantiene el apoyo a sus proyectos. Tras fracasar en su intento de ser decisivo para la formación del gobierno municiopal, solo le queda el cuerpo a cuerpo. No seré yo quien le defienda, pero lo que hizo siempre fue con el beneplácito de las tres fuerzas políticas, en mayor o menor medida.
Sinceramente, la prensa se equivoca si piensa que lo que busca es información privilegiada sobre la “relectura del PGOU”. Ni él, ni ningún gran promotor o constructor de suelo y/o vivienda lo necesita. Ya el PGOU actual se hizo a su imagen y semejanza, sin tener que estar sentados en la Gerencia. Simplemente, los “líderes” políticos, con la bendición de Fray Langostino, se pudieron a los pies de sus intereses. Lo único que ninguno pudo prever fue la crisis inmobiliaria, ni los casos Malaya, Astapa o similares. En 1.995, se encargaron de que gobernara Merino y los suyos para que el PGOU les fuera favorable. Y en 1.999, buscaron que siguiera, para lo que hasta intentaron comprar la voluntad de algún representante de la lista socialista, para que no hubiera acuerdo de la izquierda. Pero, como no lo consiguieron, directamente trataron con los que mandaban en Capitulares y Medina Azahara, y el resultado fue más o menos igual. Un gobierno democrático secuestrado o al servicio de los mercados cordobeses.
No creo que los “19 escalones” escapen de esa presión y de esa forma de gobernar. Lo que es posible, tras ver cómo tratan a Gómez, es que aún no sepamos quiénes son los nuevos poderes fácticos cordobeses. El propietario del Córdoba se muestra asombrado de que el joven Nieto haya encontrado partida y soluciones jurídicas, para celebrar la semifinal de la Copa Davis, y no sabe por qué, él sólo encuentra problemas. No encuentra apoyo en el vecindario, ni en las empresas, ni en las instituciones, todo lo que, al parecer, sobra para la Copa Davis. Incluso, el que fue su contacto con Prasa para la compra del club, está ahora en el ayuntamiento al frente de Sadeco, y de Salinas, nada más se supo.
Esta ciudad me recuerda al Chicago de los años 20 y 3o, cuando los gangster tuvieron que adaptarse a otras formas de negocio ilegal, al ser abolida la ley seca. Algunos, se quedaron atrapados en ese sistema, otros, aprendieron que el negocio cambiaba. Esa es la Córdoba en la que nos movemos. Los capos de los últimos veinte años se van retirando, e incluso ocupan cargos públicos, otros preguntan qué hay de lo mío, o se sienten que han llegado tarde al festín. Siempre fueron malos tiempos para la lírica.
PD: He recibido muchas quejas de que no repaso suficiente los escritos y eso provoca faltas de ortografía indeseadas, o incorrecciones gramaticales o sintácticas. Prometo intentar que no suceda.
Juan Andrés de Gracia | 5 de septiembre de 2011 a las 18:50
¡La que se está liando con los recortes en el gasto educativo! Desde que Cataluña decidió rebajar las transferencias a las escuelas de 0-3 años, redujo las partidas para gastos generales de los centros entre un 15 y un 33 por ciento, dejó de cubrir bajas en personal de administración y servicios o redujo los gastos universitarios en 90 millones de euros, entre otras medidas, no hay comunidad autónoma que no anuncie que “mantiene el gasto social” pero baja el gasto educativo. Y es que, como vengo defendiendo, hay que definir con claridad qué es gasto social y no confundirlo con la beneficiencia de hace un siglo. Gasto social no es lo que gestiona el departamento de servicios sociales.
Al igual que en Cataluña, en Madrid o en Murcia, se está planteando una batalla contra los gobiernos autónomos por parte de la comunidad educativa. En estos casos, no se puede alegar que las dificultades económicas procedan de una mala gestión socialista, puesto que el PP viene gobernando desde hace más de una década. En una de las pocas comunidades que queda con un gobierno de izquierda, la nuestra, Andalucía, se anuncia, aunque habrá que comprobarlo, que no se rebajará el gasto e inversión en educación. Es una buena noticia para nuestra ciudad y, en general, para los ayuntamientos. La educación no es una competencia directa de los ayuntamientos, pero si son colaboradores esenciales para que el sistema educativo funcione. Los ayuntamientos tienen que disponer suelo para los centros educativos, encargarse, en el caso de primaria e infantil, de su mantenimiento y suministros, y, voluntariamente, puede desarrollar programas educatuivos complementarios.
En este verano, la Junta de Andalucía está acometiendo obras en distintos centros escolares que se complementan con las que realiza el ayuntamiento. No obstante, mucho me temo que acabemos llegando a un enfrentamiento entre ayuntamientos y Junta en lo que respecta al coste que supone los gastos de los colegios. Que el PP intente crear una FAMP paralela, no puede significar nada más que va a usar los ayuntamientos como ariete contra la Junta de Andalucía, en busca de la mayoría absoluta. A este respecto, hay que exigir, una vez más, que hay que financiar suficientemente las entidades locales, pero que no se puede dejar de prestar los servicios básicos a la comunidad. El gasto educativo es gasto social y el joven Nieto debería ser consciente de ello y dar las instrucciones oportunas.
No sé por qué los medios de comunicación convierten en noticia que haya alumnos en aulas portátiles, por cierto, dotadas de lo necesario para que la actividad escolar se pueda desarrollar en perfectas condiciones. La noticia, que siempre tiene un sesgo negativo, sólo demuestra que algún colegio o instituto está en obras de reformam y eso siempre es una buena nueva. Por ejemplo, el colegio de la zona del Cortijo del Alcaide, Guillermo Romero Fernández, llevaba casi una dácada exigiendo obras de ampliación y reforma. Ya están en marcha pero, como es lógico, las clases han de dejar de prestarse en las instalaciones mientras duren las obras. Una opción es llevar a los alumnos a otro centro, con lo que se origina problemas al centro al que vayan. La otra es disponer de unas instalaciones provisionales hasta el fin de las obras.
En estos días, sabemos también que está en obras el Colegio Fray Albino. Literalmente, se ha demolido para ahora reconstruirlo en la misma ubicación histórica. También se anuncia la apertura en breve del Conservatorio Profesional, que podrá abandonar las instalaciones, totalmente inadecuadas, de los colegios provinciales. En el mismo ámbito de enseñanzas especializadas, se está acometiendo la rehabilitación de la Escuela de Arte Dramático y Danza que, al estar en parte en un edificio protegido, debe hacerse de forma muy cuidadosa. Y así podíamos seguir viendo como la ciudad mejora, más lentamente de lo deseable, su estructura educativa con el impulso conjunto de Ayuntanmiento y Junta, que se viene manteniendo de forma razonable. La duda es hasta cuando.
Claro, que es inexplicable que aún no se haya construido el Instituto de Miralbaida, lo que obliga a desplazamientos innecesarios al alumnado de la zona. Se incluyó en una previsión de inversiones conjunta en el año 1998. Tristón Martín estaba al frente de la Gerencia de Urbanismo y de Procórdoba, que debían ejecutarlo con la financiación de la Junta. Ha vuelto Martín al gobierno municipal y se ha econtrado que sólo se ha conseguido que se concrete y se ceda el suelo, pero las obras son un misterio. Igualmente, la ciudad necesita una Escuela Oficial de Idiomas con mejores instalaciones. La propia asociación vecinal del Parque Figueroa ha ofrecido que parte del suelo del barrio, junto a la comisaría de policía, se dedique a ello. Tal y como está la situación económica, parece muy lejano el proyecto. En estos casos, el ayuntamiento deberá estar exigiendo que no se demoren las obras que la ciudad necesita.
También es ya histórica la necesidad de que el Instituto de Fidiana, que nació ridículamente pequeño, acabe las obras de su ampliación y dotación de la instalaciónn deprotiva necesaria. La dificultad mayor es que el ayuntamiento cedió y cambió la calificación del suelo para que el vecindario pueda contar con el uso de la instalación fuera del horario educativo. Al parecer eso presenta unas dificultades administrativas o jurídicas “insalvables” por ahora, que sólo necesitan de voluntad política. Es de esperar que no haya problemas entre ambas administraciones para que se pueda llegar a buen fin.
Por último, el ayuntamiento fue pionero en el establecimiento de programas de acción educativa. Esto es, entender la ciudad como un recurso educativo que complemente la labor de la escuela. Así se ha permitido conocer el ciclo del agua, o se ha acercado el teatro y la ópera a nuestros niños, entre otros muchos programas. ¿Los mantendrá la concejala de educación, que, por cierto, nadie sabe quién es? Sería una pena que se considere que es un gasto prescindible. Habrá que esperar que pase la Copa Davis para enterarnos de cuál es el concepto de lo que se puede recortar por parte de “los diecinueve escalones”. Los precedentes de las comunidades donde gobiernan son mal augurio.
Juan Andrés de Gracia | 4 de septiembre de 2011 a las 11:49
El Primer Plan General de Ordenación Urbana de Córdoba de la época democrática, gestionado fundamenlatmente por el PCE-IUCA, tuvo como uno de sus retos el casco Histórico de Córdoba. El concepto de modernización de las ciudades que imperó con el desarrollismo de los 60 y los 70, era abrirlas al protagonismo del coche, para lo cual los cascos históricos debían dejarse atravesar por viarios de media y alta capacidad, con aparcamientos a uno y otro lado. En Córdoba tenemos el ejemplo de la c/ Gondomar, que aunque fuera de los límites actuales del Casco, representa aún hoy lo que hubiera sido esa opción, a través de las huellas que aún se obervan en los retranqueos de su diseño.
A Manuel Pérez, que le tocó durante ocho años llevar la dirección urbanística de la ciudad y, por tanto, la aplicación del PGOU, le gustaba recordar que en la memoria del Plan se hacía mención a que, si no sabíamos qué hacer con el Casco Histórico de Córdoba, mejor dejarlo morir con dignidad. El debate entre la ciudad que nacía y la que se detenía, retrasó los trabajos para contar con un plan especial de protección del Casco y del catálogo de edificios protegidos, que se dilató excesivamente en el tiempo. Los trabajos, que dirigió Francisco Daroca, no estaban concluidos para cuando el PP impulsó el nuevo Plan General. Ello aconsejó que llevarán líneas convergentes desde entonces. Finalmente, su aprobación definitiva se produjo en 2003, pero en expediente independiente.
Ese Plan del Casco, como se le conoce abreviadamente, fue concebido desde un concepto abierto, que permitiera dejar de ver nuestro centro histórico como un decorado que detrás sólo tuviera ruinas, y las calles estuvieran vacías o exclusivamente llenas de turistas. Se preparó un plan que no se olvidaba de hacer del casco, conformado por más de una docena de “barrios”, un lugar para vivir. Pero se chocó con una exigente Junta de Andalucía que lo endureció, reforzando la opción de valor arqueológico y patrimonial del mismo, haciendo más complicada su modernización inteligente. O sea combinar la protección del bien patrimonio material de la humanidad, con la necesidad de hacerlo viable y sostenible.
La ejecución del Plan durante estos ocho años ha sido irregular, con una elevada aportación pública y con muchas dificultades para la participación privada. La aprobación posterior del Plan de accesibilidad ha definido un modelo de movilidad que lo complementa de forma bastante certera. Pedro hoy en día hemos conseguido mantener un Casco reconocible, con actuaciones muy importantes en mejora de la calidad de vida y en protección del patrimonio. Los fondos europeos, municipales y autonómicos aplicados sobre la Ribera, el eje Tendillas-Mezquita o la Manzana de San Pablo (el jardín del Casco), en parte, aún sin terminar, son muestras de aciertos significativos. Lo mismo que me seguirá pareciendo siempre fallida la recuperación de la Corredera, pieza fundamental del centro histórico, puesto que a la importantísima inversión en su reforma uirbanística, no ha seguido un acertado control de los usos, convirtiéndose en un gran bar de gama baja.
Pues, en esas estamos, cuando “el joven Nieto” nos sorprende con el nombramiento de Primo de Jurado, uno de los últimos defensores de la División azul, al frente del Casco y del Patrimonio histórico de la ciudad. Y en la misma línea que ha anunciado Tristón Martín para el PGOU vigente y para el proceso regulador de parcelaciones; o su compañera de tridente, la comercial Sousa, en el proceso de concesión de licencias, anuncia una relectura del Plan del Casco para favorecer las licencias. No se debería ocultar que, a la vez que se aprobó el Plan del Casco, el Ayuntamiento asumió la posibilidad de dirigirlo y aplicarlo, con la sola prevención de que las actuaciones sobre edificios protegidos mantienen la tutela de la Junta de Andalucía, a través de la ley de Patrimonio de Andalucía.
Actuar sonbre un edificio protegido es muy complicado y requiere de una tramitación excesivamente larga. Pero, liberalizarlo puede suponer destrozar valores importantes de nuestra historia. Plantearlo además como una confrontación con la Junta de andalucía, nos lleva a un nuevo intento de llevar el debate al campo electoral próximo. Afirmar que nuestro Casco está más o menos que fosilizado es faltar a la verdad, y menos si procede de un revisionista de la historia. No obstante, como ya he planteado en otras ocasiones, encuentro desequilibrada la primacía de la vertiente arqueológica en el desarrollo del Casco. Debería conjugarse el respeto a nuestro patrimonio, con la necesidad de permitir la inversión privada que nos haga inyectar recursos en el Casco.
El ayuntamiento se comprometió a invertir un 25% de los fondos que consiguiera a través de la gestión del PGOU, al Casco, lo que se ha venido haciendo, auqnue no existe un balance exacto de su cumplimiento. Pero la situación económica municipal, y el parón en la gestión del PGOU por la crisis inmobiliaria, aconsejan favorecer el capital privado. Pero ello, se debe hacer sin renunciar a la defensa de un Casco para vivir y de un respeto a la fisonomía histórica del mismo. No nos convirtamos en fósiles de dinosaurios en el siglo XXI y arrasemos con un trabajo de décadas. Ya sabemos que “los diecinueve escalones” están al servicio del empresariado, que son una delegación de la CECO en el ayuntamiento de Córdoba. Pero los negocios y promociones residenciales que puedan querer establecerse en nuestro Conjunto Histórico, deben partir de las exigencias que ello les supone.
El sistema de modificaciones del Plan del casco para las actuaciones más arriesgadas, no me parece inadecuado. Lo que habría que hacer es conseguir acortar a la mitad los plazos de tramitación que conlleva. No se puede hacer una interpretación literal de los postulados del Plan, sino entenderlos en función de la propuesta que se presente. O sea, las fichas del catálogo y las especificaciones del Plan, no son una Biblia o un Corán que se imponen como una ley marcial. Deberían entenderse como lo deseable, pero estando abierto a lo posible, a las adecuaciones a los usos y necesidades del siglo XXI. Es irrenunciable mantener el modelo de movilidad de “máximo accesibilidad, mínimo tráfico”, que impide cruzar el casco y evitar al máximo la presencia del automóvil en las calles del Casco. Convirtamos los coches, y el liberalismo irrespetuoso con la tradición, en verdaderos fósiles.
Juan Andrés de Gracia | 1 de septiembre de 2011 a las 17:42
Ha llegado septiembre y los maestros hemos vuelto a la escuela. Por eso, mi forma de entrar en el blog cambiará en cuanto a hora, pero espero que entre todos, y con la amabilidad de El Día de Córdoba, podamos seguir debatiendo públicamente y con claridad. Como ya estaremos casi todos, he decidido reflexionar en voz alta sobre temas que hemos tratado este verano, y que con el inicio de curso, mantienen actualidad. Se han terminado los minutos de la basura (agosto) y empieza un cuatrimestre interesantísimo, porque el gobierno municipal debe empezar a demostrar su forma de gobernar, hay inminentes elecciones generales y cercanas elecciones andaluzas. Para cuando se asome el verano, el escenario en el que nos movemos hoy, habrá cambiado.
Por fin, el joven Nieto ha vuelto de sus vacaciones y no se ha resistido a hacerse una foto en la que parece el arenero de la plaza de toros. Sinceramente, pensé que el José Antonio que yo conocí de joven, no iba a llegar a esta pseudo copia rosista. Al menos, ha sido sincero y ha comunicado que nos va a costar bastante dinero lo de la Copa Davis, y aún no se sabe cuánto, puesto que, como él mismo reconoce, aún están buscando la forma de conseguir financiación, para las exigencias caprichosas de la federación de tenis. Lo que no ha contado, es que han decidido cerrar COMPLETAMENTE el Centro Cívico Poniente Sur durante dos semanas para dedicarlo a oficina del torneo. O sea, la biblioteca, los servicios sociales, culturales, de participación ciudadana, … Como el otro día le decía a la benefactora Blanca Córdoba, cuando se quejaba de la falta de ayudas de emergencia (por culpa del gobierno saliente, claro), lo poco que ha peleado porque el dinero de la Davis, vaya a ese fin. Mostré mi apoyo a este evento, pero me parece que se les ha ido de las manos y que recuperar el “orgullo cordobés” (como el joven Nieto ha dicho), se ha convertido en un mal ejemplo de austeridad. Y eso de limpiar ahora el entorno para dar buena imagen, me suena a cuando se adecentó el Alcázar para la boda del suegro de Marita. Ciudad Jardín y Poniente necesita que esa dedicación municipal sea permanente y continúa. Por cierto, en términos de economía de costes, al alcalde se le ha olvidado incorporar a los gastos, entre otros, el coste de personal municipal que, en vez de hacer otra cosa necesaria en la ciudad, está dedicado desde hace semanas a la Davis.
También ha vuelto el becario Bellido, menos mal, porque de qué forma más fácil han encontrado partida para la Copa Davis en ese presupuesto “agotado” que le habían dejado, y que no tenía ni para las nóminas. Esperamos con ansia que nos presente el plan de saneamiento municipal, las ordenanzas fiscales y las bases del presupuesto para 2012. Los plazos ya empiezan a correr si queremos llegar a fin de año con las tareas hechas. Conociendo lo que sus compañeros de comunidades autónomas están empezando a hacer, en cuanto a donde están recortando gasto, asusta. Reconozco que han recortado seriamente en personal de confianza y altos cargos, lo que era bastante fácil porque había en exceso. No obstante, ya ha tomado posesión el supergerente 86, que al parecer va a cobrar un “pastón”. Tristón Martín se lleva al eficaz Rebollo a su lado y manda a Paniagua a una Procórdoba moribunda, con el objeto de que acabe aliada con Vimcorsa, y el imaginativo Obrero pasará a la lista de exgerentes. Lo que no sé si estará en el código ético de “los 19 escalones”, es el anuncio hecho ayer de que los manijeros Torrico y Molina, dejarán durante varios meses de ejercer sus funciones en el Ayuntamiento y Diputación, para dedicarse, día y noche, a dirigir la campaña electoral. Eso es reconocer que van a seguir cobrando de la institución, para trabajar directamente para el partido.
Y aunque el aspirante a fenómeno, Durán, no ha hablado hoy, en su lugar lo ha hecho “la que manda”, Susana Díaz, que ha visto como Rosa Aguilar no ha desacansado hasta que el apoyo que Griñán y los suyos daban a Carmen Calvo, quedaba destrozado, apelando a que Rubalcaba la ha nominado a ella. Si ustedes piensan que es casualidad, es que son buena gente. Por cierto, algo se mueve en un PSOE dividido ante la falta de sitio para que todos quepan en la foto poselectoral. Saltó Almería, se movió Córdoba y se han salvado por la campana en Jaén. Nadie se cree que se va a ganar, y ya está todo el mundo tomando posiciones, para que el congreso del próximo año le pille bien situado. Lo que está claro es que Griñán, o se aviva, o no será ni candidato. Mientras, la cohorte de Durán estará afilando el hacha para acabar de cortar las cabezas que le queden antes de que se las puedan cortar a ellos.
De UCOR, sólo sabemos que se dedican a defender al socio concejal de sus multas. De lo demás, no saben o no contestan, pero tampoco se esperaba otra cosa. En breve serán sólo un anexo privilegiado del PP. IUCA, lamento decir que es tan sólo Tejada luchando contra la herencia. Del resto nada se sabe. Y Julio Anguita sigue de protagonista, dictando doctrina de lo que se debe hacer. Sumándose al 15-M, recuperando su vieja doctrina de las dos orillas de la que aún no se ha recuperado IUCA. Por cierto, el 15-M ha mantenido el tipo, y sigue manteniendo suficiente vida, a pesar de que empiezan a ser perseguidos con saña. De EQUO, sólo alegrarnos de que Juantxo haya quedado bastante libre tras su juicio, pero esperamos que vuelvan de vacaciones. El PA, intenta recuperar el espacio político que le corresponde en los Parlamentos andaluz y español. Y acabo con el joven Nieto, porque además de alcalde, presidente provincial del PP, Parlamentario andaluz, miembro de la ejecutiva del PP andaluz y no sé cuantos cargos más, además, es capaz de coger la pala. Sólo le falta que le permitan pelotear con Nadal. O a lo mejor ya lo tienen previsto.
Juan Andrés de Gracia | 31 de agosto de 2011 a las 13:18
¡Qué feliz se ve al joven Nieto con un consejero de la Junta de Andalucía al lado!, aunque sea por la cesión de unos ejemplares de aves para el zoológico. Claro, las aves no le sirven para financiar la Copa Davis y además incrementa el gasto del propio ayuntamiento. Lo bien que le vendría ahora a los peperos no tener el zoológico, que es una de esa instalaciones municipales que salen deficitarias desde el punto de vista presupuestario, pero que es un reclamo de primera magnitud para los cordobeses y para el turismo más cercano. De hecho, con todo el Jardín Botánico al lado, ampliamente remozado, con el Molino de la Alegría incluido, más la Ciudad de los Niños y el reformado Parque Cruz Conde, solo queda ¿abrir? el Centro de Educación Ambiental para tener culminada el Área de la Naturaleza que hace veinte años se diseñara. ¡Y dicen que veinte años no es nada!
La ubicación junto al río es especialmente interesante, hasta el punto de haber construido un embarcadero que debería llevarnos a la olvidada isla de las esculturas y unirnos al pescódromo, que ha quedado, como casi todo en la ciudad, a medio hacer. Pero por otro lado, no podemos olvidar que en la parte urbana, las instalaciones del Jardín Botánico se vieron gravemente afectadas por las riadas de los dos últimos años. Por esa razón, la presencia del consejero de Medio ambiente tomaba aún más valor. Por suerte, el ayuntamiento ha podido utilizar fondos Proteja para recuperar el Parque de Miraflores y las zonas del Botánico y del Pescódromo que se llenaron de fango, piedras y ramas de todo tipo y tamaño. Pero aún colean en los tribunales, parte de las facturas de lo que el ayuntamiento se gastó en limpiar las zonas habitadas del entorno del aeropuerto.
Precisamente, el joven Nieto, siguiendo el argumentario clásico del PP, y estando en época preelectoral, solicitó que se acabara el proyecto de remodelación del cauce del Río Guadalquivir. No se le olvida que la primera fase, fue la única gran actuación, por ello no menos importante, del suegro de Marita, entonces vicepresidente y que inauguró las bodas civiles de abolengo en el Alcázar. Pero justamente, la fase realizada afectó a la zona entre el puente de la autovía y Casillas, que también se vieron fuertemente afectadas por las inundaciones, por lo que no parece que su continuación sea la solución a nuevas riadas. No obstante, ni la última fase del gobierno de Aznar, ni los ocho años de gobierno socialista, han podido aclarar por qué no se ha continuado realizando el proyecto. Su segunda fase se extendía aguas arriba, hacia Alcolea, y la tercera fase, aguas abajo, hasta cerca del aeropuerto.
La cuestión es no hablar de las parcelaciones situadas en zona inundable, que sufrieron los efectos durísimos de la crecida desmesurada del río. No tenían que estar allí, pero estaban y todos lo sabían especialmente, los tres grupos municipales y la Confederación Hidrográfica. Tristón Martín ya les ha aclarado que la oficina de parcelaciones que piensa abrir, no les puede ayudar al estar en zona inundable. El decreto en elaboración en la Junta, también les deja fuera. Y lo malo es que ellos sólo quieren que se les regularice. Han visto como AENA ha levantado una escollera que quisiera que se extendiera hasta que les defendiera totalmente. Pero ni siquiera el aeropuerto está a salvo de que una nueva gran riada pueda afectarle. Las vidas y las propiedades de los vecinos que habitan esas parcelaciones ilegales e ilegalizables siguen en peligro. Sólo Vimcorsa, a través de su gerente Rafael Obrero, puso encima de la mesa una solución real: tiren ustedes su casa y les incluiremos en el registro de demandantes de vivienda, con grandes opciones de acceder, mientras, a ayudas al alquiler.
Los que pisamos las zonas inundadas y vimos el desastre en las viviendas, unas prácticamente chozos, pero otras, la mayoría, verdaderos chalets, entiendo que les cueste salir de esta zona. Pero, las circunstancias económicas y legales impiden otra solución. Se instalaron, comprando barato, en terreno que es del río cuando crece de forma excepcional. Un grupo de casas se quedaron sin cimientos porque el río recuperó los sedimentos que eran suyos. Y los que vendieron los terrenos, los notarios y registradores que aceptaron formas dudosas de dar papeles, las compañías suministradoras de servicios, las empresas de venta de material de construcción, etc. ya no se verán afectados. Sólo quedan las familias que se equivocaron construyendo su vivienda, de primer o segundo uso, en una zona imposible.
Esas casas crecieron bajo la permisividad, primero, bajo la línea de disciplina urbanística tolerante de Rosa Aguilar, y se multiplicaron en la época del actual presidente de la Gerencia de Urbanismo, bajo el gobierno del engominado Merino. La policía sólo levantó denuncias, los expedientes de multa y de restitución de la legalidad se guardaron en el cajón para no perder votos. Sólo se sacan cada cuatro años para que no caduque ni prescriba la sanción. Sólo el sucedáneo de alcalde que fue Mellado creyó que podría poner punto final al proceso, aunque al final suavizó su actuación, al darse cuenta que afectaba a cientos de familias. Ahora, Tristón Martín, se ve animado a releer el PGOU y el proceso parcelatorio, prometiendo de nuevo, como en 1995, un punto final que nunca llega.
Este año, al menos, la Confederación ha empezado ya a desembalsar agua por si viene otro otoño o invierno de fuertes lluvias. No deja de ser reconocer implícitamente, que sus desembalses de última hora, ayudaron a provocar el desastre. También se ha anunciado limpieza de arroyos para antes de que lleguen las lluvias, para permitir que su capacidad sea la máxima. Pero nadie aporta soluciones definitivas y las lluvias están a punto de llegar.
Juan Andrés de Gracia | 28 de agosto de 2011 a las 12:48
Cuando el PP ganó las elecciones de 1995 y gobernó por el desacuerdo de la izquierda, encomendó al a-purado Martín la dirección política de la Gerencia de Urbanismo, Vimcorsa y Telfeco (empresa de la que luego surgiría Procórdoba). En aquel tiempo, tenía muy claro lo que tenía que hacer: un nuevo PGOU. Hasta 1999, en que empezó el cogobierno, tan sólo le dio tiempo a encargar el trabajo y presentar el avance y una primera aprobación inicial. Para llegar a tal aprobación en minoría, tuvo que renunciar a determinados cambios urbanísticos en la ciudad, con la esperanza de recuperarlos en fases posteriores del documento. No tuvo ocasión de ello, pero la izquierda, a pesar de anunciar a una reformulación del documento llevándolo a una nueva aprobación inicial, mantuvo el 95% del mismo, y no tuvo reparo en recuperar lo que antes le negó al PP, por ejemplo, en la zona de Carrera del Caballo, o del Arenal (¿recuerdan quien ha actuado en ambas zonas?)
No me cabe duda, de que toda la serie de acusaciones y jucios por los que pasó Herminio Trigo tenían como objetivo final que la reforma del PGOU no se gestionará desde la forma de hacer política de IUCA, entonces acusada de paralizar el desarrollo de la ciudad. Por tanto, una vez expulsados del poder, y desaparecidos de la gestión municipal Trigo, Pérez, Hens, Paños entre otros, el camino quedó expedito a aplicar la filosofía del “todo urbanizable” y luego la de la confluencia de intereses “públicos-privados” (Mellado dixit). Más claro, los encargados de realizar el PGOU, y de aprobarlo políticamente, se reunieron con los máximos promotores de suelo y constructores de la ciudad y aceptaron un PGOU para unas 40.ooo viviendas, cuando lo razonable hubiera sido no sobrepasar las 25.000. Sólo la conversión de suelo servía para generar unas plusvalías urbanísticas que sólo en una pequeña parte, vía impuestos, llegó a las arcas públicas.
Desde entonces, nadie se ha movido del urbanismo a la carta. Se ha interpretado el PGOU de forma al menos cuestionable para atender otras demandas privadas, ya fueran para suelos residenciales o industriales. O se han generado versiones ilegales (lo han dicho los tribunales) de lo que se puede hacer en suelo no urbanizable (vease, Naves Colecor). Pues bien, Tristón Martín, anticipó en sus primeras declaraciones que habría que hacer una nueva relectura del PGOU. Ahora el problema no es generar suelo para vivienda, sino qué hacer con las viviendas construidas y no vendidas por el sector privado, en especial el financiero, y cómo facilitar que se pueda construir en los suelos urbanizables a los que ha pillado la crisis.
Sé que la política de vivienda está muy condicionada por las normativas que tanto el gobierno central (p.e., última bajada del IVA para venta de vivienda nueva) o la comunidad autónoma (p.e., conversión de viviendas libres en protegidas). Pero el ayuntamiento siempre ha podido actuar de contrapoder de los intereses privados. Bueno, no siempre. Cuando la vivienda estaba en auge, se obligó a que Vimcorsa se quedará con los peores suelos (con restos arqueológicos); se le exigía que no comenzara sus promociones hasta que el sector privado hubiera construido y/o vendido. Se le ha enconmendaba que se dedicara al alquiler o a la rehabilitación. Luego, con la crisis, se le ha pedido que dejara de construir vivienda protegida, para que el sector privado construyera la que había dejado en barbecho durante años. A pesar de ello, sólo hay que darse una vuelta poa la ciudad, para ver que hoy en día bien Vimcorsa, bien entidades con fines sociales como Vimpyca, capitalizan la construcción de vivienda nueva, protegida, claro.
La única medida que estaba previsto que acometieran “los 19 escalones”, en estos primeros cien días, sobre vivienda era la “creación de una oficina municipal de vivienda”. Sorprendente, porque creo que todo el vecindario sabe que esa oficina es ya la propia Vimcorsa. Ni una sola idea de cuánta vivienda a construir, nada de aquellos alquileres a 100 euros que prometió Nieto en 2007, el programa del PP en vivienda es un desierto. Lo que se va a construir o sortear es lo que ya estaba en marcha, pero no sabemos qué planes habrá para el futuro. Desde luego, el ayuntamiento no está para dar salida a los estocs de vivienda. Ya la Junta de Andalucía y el gobierno central están destinando suficientes recursos públicos para ello, con resultados pobres y encima no se logra evitar que se paren los desahucios por falta de pago de hipoteca. Si quieren vender, que bajen los precios, aunque les genere pérdidas, porque ya ganaron suficiente años atrás.
Vimcorsa, por tanto, va a ralentizar su actividad y sus proyectos y la Gerencia de Urbanismo va a ser una gestoría del sector privado y financiero. Y, el primer resultado, van a ser los “lofts”. O sea, vivienda diáfana, por tanto, de coste de producción muy bajo y que se puede poner en el mercado de formas ágil. Los máximos promotores de la idea son inmobiliarias especializadas en locales comerciales. Injupisa, dependiente de los Piedra, es un caso público, conocido y notorio. Durante años se han dedicado a la compra y venta de locales comerciales. Entre otros, se han beneficiado de los locales de Vimcorsa, y ahora quieren que se les permita convertirlos en viviendas. Será la vuelta a las viviendas en bajos que pensábamos desterradas en el urbanismo moderno. Significará olvidarnos de las viviendas acabadas por el promotor, con la excusa de que así el comprador la adapta a su gusto, y el precio es más barato. El PGOU, tal y como está hoy en día, no permite estas construcciones, por eso, hay que fabricar el traje a medida. Igual que ya el gobierno saliente permitió incrementar el número de viviendas por bloque, haciéndolas más pequeñas, en algunas promociones de la zona Poniente, y se prevé lo mismo en planes parciales paralizados. A esto se le llama “releeer el PGOU”, a lo que toda la vida ha sido el “urbanismo a la carta”.