Quién es el enemigo

Francisco Merino | 8 de marzo de 2012 a las 21:59

Estadio de El Arcángel

Nos hemos hartado de oír que la Segunda División es una categoría impredecible, equilibrada y cruel, en la que cualquiera puede ganar a cualquiera en cualquier escenario. Y es verdad. Como también lo es que este campeonato, con todas sus particularidades, mantiene la esencia de las competiciones ligueras: las cuentas se hacen al final y lo que cuenta es la regularidad. Y si hablamos de eso, de regularidad, el Córdoba sale muy bien parado. Mucho mejor que en campañas anteriores, si recurrimos a la inevitable comparación con su turbulenta vida anterior, y bastante distanciado con respecto a quienes aspiran actualmante a sacarle de los puestos de play off. Porque, que no se olvide, el equipo blanquiverde está dentro del grupo de los elegidos. Soñar es muy bonito, pero parece conveniente andar a partir de ahora muy despierto. El Córdoba tiene algo que quieren los demás. Se lo van a tratar de arrebatar. La situación del Córdoba es el sueño de los otros. A partir de ahí, cada cual es libre de pronosticar como le venga en gana, según sus intuiciones o valoraciones, sobre si el equipo de Paco Jémez será capaz de permanecer enganchado al vagón de cabeza -e incluso subir más- o terminará descarrilando. A día de hoy, con quince partidos aún en el calendario, surge una pregunta relevante. ¿Quién tiene más fuelle: el Córdoba para seguir en lo alto o los equipos que van corriendo detrás de él? Acudamos, con perdón, a la estadística. 
 
Los siete equipos situados en la cima llevan mucho tiempo instalados ahí. Con alguna variación de posición entre ellos, pero siempre los mismos. En 27 jornadas hay un equipo, el Valladolid, que nunca ha bajado del sexto lugar. En esa franja se han mantenido el Hércules (26 jornadas), el Almería (24), el Celta (20), el Deportivo (14), el Córdoba (14) y el Elche (13). Todos han sido líderes alguna vez excepto el Córdoba y el Celta. El Depor, que no atrapó a los primeros hasta la jornada 13, se afianzó desde la 15 y lleva ocho consecutivas el primero, con una ventaja de 9 sobre el tercero. Entre éste (Valladolid) y el séptimo (Elche), hay sólo dos puntos. Si la tónica no varía, se presume una pelea de perros para situarse en el mejor puesto posible con vistas a las eliminatorias. Hay siete para seis plazas. El Córdoba se está moviendo con soltura en esa jungla, sin bajar la cabeza ante nadie. Puede dar caza a alguno a poco que le rueden bien las cosas.
 
¿Y qué le viene por detrás? El más cercano es el Alcorcón, al que noqueó sin piedad en El Arcángel, a cinco puntos de distancia. Los de Anquela no han catado ni una sola vez el grupo de los seis primeros. El Numancia (seis abajo), sólo estuvo dos jornadas (las dos primeras) en zona de play off, que sí fue más frecuentada por la UD Las Palmas (nueve puntos abajo). Los canarios disfrutaron ocho semanas de los puestos de privilegio, pero se cayeron en la jornada once y desde el pasado mes de noviembre no han subido del décimo lugar. El Recreativo y el Murcia (diez abajo) andan en otra película. Los hermanos de Huelva no han estado más arriba del puesto once y el cuadro pimentonero, que sí tocó pelo (dos veces sexto, la última en la jornada 13), no tiene buena pinta. Como tampoco el Sabadell (once abajo), revelación del arranque liguero y ahora, después de una vuelta completa sin nada que llevarse a la boca fuera de casa, mirando con inquietud el descenso. Esos son hoy los adversarios. Por ahí van los tiros. El Córdoba, tal y como están las cosas, compite contra sí mismo: si mantiene el nivel -no digamos si lo mejora, que aún hay margen-, los que vienen por detrás tienen poco que hacer. Soñar, si acaso.

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