Podríamos decir

Francisco Merino | 9 de septiembre de 2012 a las 22:21

PARTIDO CORDOBA C.F. - ELCHE

Podría contar aquí una historia de mucha pena. Podría decir que el Córdoba suspendió en su primer test ante un candidato al ascenso y que reveló su inconsistencia como aspirante a dar el salto de categoría. Podría sembrar la alarma entre el cordobesismo y ejercer como profeta del desastre augurando una temporada tormentosa y salpicada de episodios frustrantes. Podría recurrir al manido discurso de recordar a los que se fueron y comparar, de manera ventajista, las mejores tardes de aquellos que hoy no están con el papel, evidentemente poco lucido, de los que ayer salieron al campo. Podría, pero no lo haré. Si usted quiere leer eso, pare aquí .

El Córdoba perdió su primer partido liguero en casa después de once meses porque no encontró el modo de marcar –ni siquiera de crear ocasiones de gol– ante un Elche que, la verdad, tampoco dejó una sensación deslumbrante. Si éste es el líder invicto de la Segunda División, el único equipo del mapa profesional español junto al Barça que no ha cedido un solo punto, se puede decir que existe una razonable esperanza de situarse arriba no ya para el Córdoba, sino para casi cualquiera en esta categoría alocada que es la Liga Adelante. Siempre, claro, que se superen los niveles básicos en dos cuestiones: orden y pegada. El Córdoba se quedó ahí a medias. Tuvo más el balón, pero nadie fue capaz de hacer con él nada reseñable en ataque. No faltó acierto porque ni siquiera hubo disparos que provocaran susto al Elche, un equipo compacto y con oficio. El resultado no es un drama, pero sí una advertencia. Berges tendrá que seguir dándole vueltas al asunto con este Córdoba que da golpes al aire.

 

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