Políticos, jueces y payasos: ¿quién es quién?

Magdalena Trillo | 30 de octubre de 2016 a las 12:50

Podría referirme a la fractura de una formación centenaria como el PSOE que ha terminado envuelta en la bandera de la disciplina de partido para seguir pareciendo un partido, podríamos pensar en los más de 300 días de espectáculo mediático que hemos necesitado en España para acabar claudicando ante un Gobierno tristemente parecido al que se hubiera podido conformar hace un año y podríamos preguntarnos a qué nuevo callejón nos lleva que sean los mismos políticos los que parece que nos representan cuando se sientan en el hemiciclo y, “legítimamente”, decidan no representarnos cuando se movilizan a las puertas del Congreso para protestar por el transcurso de un juego en el que ya son juez y parte.

No son paradojas de la alta política; son contradicciones intrínsecas al momento de transición que estamos viviendo. Y no es sólo en Madrid o Cataluña donde supuran las heridas. El pleno del pasado viernes en Granada sólo puede entenderse desde el diván de la confusión y la incertidumbre, de la ausencia de determinación y los temores con que estamos caminando en lo que tal vez tenga más que ver con una tremenda crisis finisecular de valores, de conceptos y de estructuras que con un coyuntural choque de trenes entre la vieja y la nueva política. Lo que se tambalea es el modelo. Y no es una enmienda al 78; es la constatación de que la vida misma ha cambiado en las plazas y los bares sin que las lámparas de araña y las alfombras rojas de los templos públicos se hayan percatado siquiera.

¿Políticos y jueces se han intercambiado los sillones? Hace años que Félix de Azúa decretó la “muerte del arte”, no dudó en certificar el fin de la literatura en su Autobiografía de papel y hasta se atrevió a situar al periodismo como el “rompeolas de todos los géneros” en lo que podríamos ver ya como una descomposición en cadena de lo conocido, lo aprendido y lo socialmente aceptado.

Reconozco que no sabría decir qué fue antes: si la politización de la justicia o la judicialización de la vida pública. Pero desde la perspectiva de los efectos no es relevante: no hay ni una sola macrocausa o complejo proceso de corrupción en nuestro país que no arrastre la sombra de la utilización partidista, las sospechas de presiones y las crecientes dudas sobre si los viejos principios de objetividad, imparcialidad y honestidad son compatibles con el gran hermano de sobreactuación, superficialidad y alarmante mediocridad con que estamos descafeinando nuestras sobrevaloradas democracias.

paco cuenca

En lo que ocurrió el viernes en la Plaza del Carmen, transmutada en ese teatro con fachada, actores y personajes que hace décadas retrató Erving Goffman con sus teorías sobre la dramaturgia social, tiene mucho que ver el poroso y escurridizo debate sobre los muros y las fronteras que nunca hemos resuelto. De las físicas y las imaginarias. En sentido estricto y en sentido figurado. Sobre cuáles queremos levantar y cuáles derrumbar. Sobre cuáles son útiles y cuáles peligrosas. Podríamos verlo como una transposición de la “muerte de los géneros” que, como en la literatura, también decidimos abrazar los medios de comunicación pensando que estábamos innovando -sin darnos cuenta de que acabaríamos metiéndonos todos en un peligroso círculo de pseudoinformación- y resulta una manera sorprendentemente eficaz de analizar buena parte de las crisis y escándalos que nos sobresaltan a diario.

El conflicto de las puertas giratorias no existiría, por ejemplo, si hubiéramos dejado clara cuál es la frontera entre lo público y lo privado y tampoco nos veríamos sumidos en un constante dilema ético (cuando no deriva en fraude) si los políticos aprendieran a diferenciar lo que es el partido y lo que es la institución cuando llegan al poder. Igual ocurriría con los casos de financiación ilegal (con la Gürtel a la cabeza) si siguiéramos aquel consejo tan sano de diferenciar lo propio y lo ajeno y escándalos como el de las tarjetas black con todo un ‘ex’ del FMI confesando ante un juez que no tenía muy claro cuál era su nómina.

La crisis de esta semana en Granada con la imputación de Paco Cuenca por un juzgado de Sevilla -se investiga a una decena de altos cargos a raíz de una denuncia sindical por unos contratos de su etapa como delegado de Economía de la Junta- no escapa de esta disyuntiva. El interrogante es muy sencillo: ¿es corrupción o estamos ante una presunta irregularidad administrativa? ¿Es un caso penal o debería esclarecerse por la vía de lo contencioso?

La estabilidad misma del gobierno local depende de la respuesta. Hasta tal punto que, en otro ejercicio de malabarismo teatral, toda la oposición convirtió el viernes el pleno municipal en un severísimo juicio al alcalde. Con la firmeza que no se ha conseguido en ninguna de las infructuosas comisiones de investigación que se han llevado a cabo hasta ahora en Andalucía. Llegando a lo que históricamente no ha logrado España en toda su etapa democrática: que los políticos asuman responsabilidades políticas con independencia del camino judicial.

Ahora juzgamos en los plenos y hacemos política en los juzgados. Más que un avance parecen los primeros acordes de un réquiem. Aunque también confuso. Sin saber de qué. Sin atisbar hacia dónde.

Que hasta los McDonalds haya tenido que esconder a Ronald para no asustar a los niños tal vez sea más que un símbolo… Lo llaman clown sights (avistamientos de payasos) y creepy clowns (payasos terroríficos). Los payasos ya no hacen gracia; ahora asustan. Los populares bufones han salido a las calles con navajas, hachas y hasta motosierras para sembrar el terror.

payasos

Podríamos pensar que es cine. Deberíamos estar hablando de Pennywise, Horny o Krusty. Pero no. No están en la pantalla, ni en los libros ni en la imaginación. Ni siquiera es algo esporádico circunscrito a Halloween. En Texas y Alabama se han tenido que cerrar algunos colegios por denuncias vecinales. En Suecia ya se ha registrado algún herido…

La frontera entre el divertimento y la violencia también la hemos tumbado. Como la fiesta y el drama. Como el vodevil y la tragedia. Y todavía está por ver si no sentamos a un payaso en el despacho oval de la Casa Blanca. Si no es un réquiem, se le parece…

  • "antisistema "

    El harakiri ya se lo hicieron los socialistos a los socialistas ayer, pero todo empezó cuando dejaron los socialistos q cogiera la secretaria a pedro Sánchez con las primarias, y sino vean la cara q ponía rubalcaba con cara de cachondeo levantandole la mano de campeón a pedro Sánchez cuando le sucedía en aquel comité Federal de hace dos años.en ese momento con la risita estaba pensando el marrón de dos cisas:uno, q se iba a comer los eres y las corruptelas por todo el país, y hasta los cursos de formación, q le iba a seguir bajando en las encuestas de popularidad. Y segundo, el marrón de dejar gobernar a la derecha, en un principio pactando con ciudadanos pero eso no salio y fue peor dejar gobernar a los rivales de toda la vida, el pp.esto es lo q ha dividido al partido, entre socialistos que están en el partido sólo para chupar y no tienen nada de progresista engañando a la militancia y a quienes les votan, y los socialistas de verdad por convicción que han sido vendidos de manera histórica y rotunda porque aunque ya les engañaron con la otan y la deuda pca de zp con el euro que les puso en bandeja la mayoría absoluta a los señoritos capitalistas, en esta ocasión la venta del socialismo de España ha sido flagrante con la abstención, cosa q no ha querido hacer susana Diaz de primera mano para q no se corte su carrera hacia la Moncloa del turismo pero q pedro ha sido de inocente a inteligente y se ha quitado de en medio después de aprovecharse de el con su trabajo en las bases para posicionarse finalmente a las próximas primarias contra susana Diaz y los socialistos q les palmean a cambio de seguir con el sistema de la corrupción.
    Está todo cantao lo q ocurre q los medios no te lo van a narrar de este modo porque sino se les acaba también el chollo a ellos del sistema de la corrupción, por eso me considero antisistema de este sistema de corrupción q impera en nuestro sistema político q no es democrático y mucho menos social.es por esto q me llamo antisistema q es lo q me hacen sentir de esta manera cuando en realidad soy constitucionalista. Me hace gracia cuando el Rivera llama constantemente al constitucionalismo y los de pp a sus formaciones cuando son ellos los q no cumple con la carta magna, se creen q solo sirve la constitución para tener secuestrados al pueblo en sus reivindicaciones. Esta el dcho a una vivienda, al trabajo….Y por qué no hacer un referéndum EN TODA ESPAÑA De la salida de Cataluña? Porque además de perder la los independentistas perderían los capitalistas de aquí y extranjeros la posibilidad de seguir chantaje andoa todo el pueblo eespañol con q se rompe españa cuando esto se puede acabar con la soberanía nacional y la constitución. No me extrañaría q los mismos capitalistas de los tratados internacionales q se van a cargar a la pequeña y mediana empresa de España sean los mismo q hayan financiado el independentismo catalán para tener al país sumido en un constante tensión de chantaje.veran cuando estos tratados ya estén funcionando se acabó los independentismos y para salvaguardarlos empiece el terrorismo internacional ese q dicen q es supuestamente islámico. Todo es una gran mentira.de políticas nacionales con terrorismo nacional a políticas globales terrorismo internacional. Todo es una gran manipulación de la opinión pca.
    Y ya no escribo más.