Turistas

Magdalena Trillo | 16 de enero de 2011 a las 11:57

En 2004 hubo 763 millones de desplazamientos por el mundo, en 2008 fueron 924 millones y en 2020, según las previsiones de la Organización Mundial de Turismo, serán 1.600. La pregunta para cualquier ciudad, tanto hoy como en el siglo XVI cuando los primeros ‘tour-istas’ se lanzaban a la aventura, es la misma: cómo conseguir que el viajero elija tu destino. La respuesta, por supuesto, es completamente diferente cuatro siglos después.

Hoy no hablamos de productos, hablamos de experiencias. Los turistas no quieren una oferta fabricada para ellos, quieren callejear y disfrutar como un ‘nativo’ más de una ciudad auténtica que refleje su identidad y singularidad. El turista no quiere ser sólo un espectador; quiere ser partícipe, experimentar de las costumbres y actividades locales, comer en los restaurantes de moda, ir de compras… todo menos renunciar a la emoción.

En Granada, la Alhambra es uno de los organismos que más ha apostado por el turismo de la experiencia. Lleva varios años sumando a la oferta puramente turística la educativa y la cultural y los resultados ya están sobre la mesa: más de 3,3 millones de personas contabilizadas en 2010 (2,1 millones fueron turistas) consolidando su liderazgo como monumento más visitado de España. Pone fin a dos años de números rojos y empieza a vislumbrar la salida a la crisis. Un estudio sobre el perfil del visitante zanja además el viejo mito del ‘excursionista’; ese turista que venía de Málaga en autobús, cargado con su mochila y su bocata, para no hacer más gasto que la entrada a la Alhambra. Tres de cada cuatro viajeros pernoctan en Granada. Esa es la realidad.

Pero, cuando ‘bajan’ a la capital, encontrarán las casas vacías y abandonadas del casco histórico, descubrirán la situación de degradación del Albaicín y el Sacromonte o se chocarán con la inestable programación cultural… Mucha cultura que mostrar y pocas políticas que combinen las medidas de protección, recuperación y adaptación del patrimonio con el diseño de un producto tan atractivo y sólido como lo fue en su día el ‘sol y playa’.

El documento Panorama 2020 recoge un análisis sobre el modelo turístico que refuerza esta idea: “Falta atención a la estética en general de los centros urbanos, los turísticos y los recursos culturales; deficiente señalización en vías de comunicación y turísticas, bajo nivel de integración entre los distintos modos de transporte…”. ¿Les suena el diagnóstico?

Es el triángulo de la cultura, el turismo y el desarrollo urbano el que actúa como dinamizador de las ciudades. Desarrollo y sostenibilidad. Un reto en el que la arquitectura de vanguardia (como podría ser la estación del AVE de Moneo si se construye) y los equipamientos culturales (como el futuro Centro Lorca si se termina) están funcionando como elementos de regeneración urbana, económica y social. Son referentes Dubai y Chicago, pero miremos hacia Bilbao, Valencia o Barcelona.

Granada estará esta semana en Fitur presumiendo de su atractivo como destino turístico. Está claro que no es el momento de dejar de invertir en promoción, pero tal vez el camino no sea con el ‘escaparate político’ que sigue siendo la feria de Madrid. “Hay que estar”. Esta es la premisa que enarbolan todas las instituciones. Pero cómo, con qué estrategia, con qué sinergias. ¿Para ‘vender’ Granada como destino turístico o para salir en la foto y hacer campaña?

Cuando el año que viene el PP gobierne en la Diputación (como parece) podríamos preguntar a sus ‘compañeros’ del Ayuntamiento que expliquen por qué ya será rentable –y hasta necesario– ir juntos a Fitur. ¿Se imaginan qué pasaría si Sebastián Pérez reanudara las negociaciones con Ryanair? Parece obvia la respuesta.

¿Responsabilidad o electoralismo?

Magdalena Trillo | 9 de enero de 2011 a las 11:52

Cuesta reconocer a Torres Hurtado cuando reclama austeridad, rechaza proyectos ‘faraónicos’ y pide sentido común en la gestión de los fondos públicos. Lo hizo este martes al criticar el estudio de detalle remitido por el Ministerio de Fomento para integrar el AVE en la ciudad y construir la estación diseñada por Rafael Moneo. 765 millones de euros. “Una barbaridad”. “Una tomadura de pelo”. ¿Un proyecto demasiado ambicioso para Granada? ¿Demasiado AVE para una ciudad que lleva décadas con infraestructuras tercermundistas?

No es compatible la nueva postura del alcalde sobre la Alta Velocidad con la política del agravio que tanta rentabilidad le ha reportado en los últimos ocho años de gobierno municipal. Recordarán a Torres Hurtado nada más ganar las elecciones denunciando el desprecio y abandono de la Junta hacia Granada y exigiendo actuaciones de primera. ¿Ahora queremos un AVE de juguete? ¿Un AVE de segunda? ¿Un AVE que deje La Chana partida por la mitad? ¿Un AVE sin conexiones porque los trenes han de guardar turno para llegar a la estación?

Cuesta reconocer en este Torres Hurtado al Torres Hurtado de las granadas gigantes en las rotondas de entrada a la ciudad. Al Torres Hurtado que, nada más llegar a la Alcaldía, puso en marcha el premio de poesía en lengua hispana con mayor dotación del mundo. Al Torres Hurtado que reformó con pólvora de rey la Gran Vía y colocó estatuas de vértigo en la Avenida de la Constitución. ¿Tienen en la memoria el tamaño de la cabeza del Gran Capitán? Esa es la dimensión, las aspiraciones, la ambición, con la que hasta ahora ha trabajado el equipo de gobierno. ¿Ahora toca responsabilidad o electoralismo?

Cuesta creer que no hay un trasfondo político –o una verdadera situación de bancarrota municipal– que justifique esta nueva querencia por lo mediocre. Ahora toca decir ‘no’ al AVE de Moneo dejando otra vez en el aire uno de los proyectos que más impacto social y económico van a tener en la Granada de las próximas décadas. ¿Le van a pedir al arquitecto que reforme su proyecto para ajustarse a la pequeñez de Granada?

Es cierto que hay una cuestión que es necesario aclarar: si el proyecto presentado es realmente asumible. Despejadas las dudas sobre las consecuencias de la Orden Ministerial aprobada por Fomento imponiendo más ajustes en la obra pública –ayer mismo se aclaró que no afecta a Granada–, habría que preguntarse si el Gobierno tiene liquidez para afrontar su parte del presupuesto millonario.

Siendo honestos, no sólo el Ayuntamiento se ha visto obligado a ‘ahogar’ sus ambiciones. Ahora también toca renunciar al Teatro de la Ópera –la Junta tampoco tiene dinero–, la A-7 sigue bloqueada, nos permitimos el lujo de dejar empantanado el Centro Lorca –aquí la culpa está repartida entre todas las administraciones– y hasta se nos ocurre despreciar una infraestructura tan vital como el aeropuerto animando a granadinos y turistas a que viajen desde Málaga. ¿Recuerdan las ‘recomendaciones’ de la concejal de Juventud?

Casi nos quedamos sin Centro Guerrero, el Palacio de Hielo de la Universiada no ha dejado de ‘encoger’ y el Milenio, con más voluntad que inversiones, intenta sortear la crisis reforzando un calendario cultural que sigue hundiéndose y olvidándose de aquellos macroconciertos que colocaban Granada en la primera línea de la escena musical española.

La Alhambra sigue en pie, Sierra Nevada tira del turismo y el Parque de las Ciencias continúa creciendo. Tal vez sean esas las mayores ambiciones a las que podamos aspirar. ¿Nos hemos muerto de fracasos?

Cuentos de Navidad 2.0

Magdalena Trillo | 2 de enero de 2011 a las 12:20

CUATRO y media de la tarde. Suena el móvil. Número oculto. Una voz latina, aterciopelada pero contundente, me propone que me haga “el seguro de los muertos”. ¿El de Santa Lucía? Me parece estar viendo a mi abuela, apesadumbrada, rebuscando en bolsillos, cajones y tazas de porcelana para cumplir con el señor de negro que se presentaba, sin falta, cada trimestre. Nunca lo entendí. Toda la vida pagando un entierro. Decía que no quería ser una carga. Que quería morir con dignidad. Esa misma dignidad con la que trafican los usureros.

Vuelvo a la conversación: “¿Se refiere a un seguro de vida?”. Zanjo la intempestiva llamada con un “no, gracias” y me enervo. Acabo de darme cuenta de que hablo por el móvil personal. Estoy ‘vendida’. Llevo un año frustrada intentado dar de baja el teléfono fijo sin perder la conexión a internet. Imposible. Tan osado como convencer a los machacones comerciales de la sobremesa de que no quiero cambiarme de compañía, ni participar en concursos fantasmas, ni recibir ‘gratis’ vajillas, juegos de cuchillos ni enciclopedias… Que “gracias por ser la elegida”.

Un par de días más tarde confirmo mis temores. Nueva llamada al móvil. Número oculto. Ahora toca hacerse un plan de pensiones. “¿No ha visto las noticias? ¿No sabe cómo está el país? La vivienda ya no desgrava y, con la que está cayendo, es la única manera de que tenga algo cuando se jubile. Es lo que toca. Lo dice Zapatero”. Surrealista. Empiezo a imaginarme la película costumbrista que hoy soñaría Berlanga.

¿El plan de pensiones me compensará la subida de la luz, la gasolina, los transportes y el gas? ¿Y la congelación del sueldo? ¿Y la escalada de precios? ¿Y la cuesta de enero? Me consuelo pensando que voy a contribuir a la estabilidad el sistema financiero. Lo de la desgravación me ha llegado al alma. Decido ir a la entidad y firmo el dichoso plan de pensiones. Otro más en el bote. No me resisto a marcharme sin preguntar por la economía. ¿Ha servido de algo mi previsora acción para calmar a los mercados?

Es la segunda ‘obra’ que hago para cerrar el año. La primera fue comprar el iPad de Apple. Lo compruebo cuando leo en el Ciberpaís que el gigante tecnológico de Steve Jobs ya supera a Petrochina… Las acciones de la compañía han pasado de 7,4 a más de 325 dólares en una década y ya es la segunda empresa del mundo con mayor valor en Bolsa sólo precedida por la petrolera Exxon Mobil. De momento, no puedo entablar videoconferencias ni ver vídeos en flash pero ahí estoy, a la última. Con el iPad en el bolso.

La tercera ‘obra’ será no pedir a los Reyes la Barbie que tanto atemoriza al FBI. Ha caído el Antón Zampón, el Tic Tac Boum, el reloj digital y hasta el brazo de Spiderman, pero no la muñeca que los agentes norteamericanos califican de “posible método de producción de pornografía infantil”. Pantalones de pitillo, chaleco brillante y un llamativo collar que oculta el objetivo de una cámara de vídeo. En la espalda, en lugar de la clásica mochila, una pantalla LCD en color que permite grabar hasta 30 minutos y descargar el material a través de USB para retocarlo en la web oficial de la Barbie Video Girl.

Termino de escribir el artículo y pido cita en el médico. No sé si tengo wiitis, el síndrome de la pantalla, el pulgar de la Blackberry o el codo de móvil. En cristiano: tendinitis, ojo seco, bursitis, afectación del túnel carpiano, epicondilitis, lesión nodular… Como oyen. Es la consecuencia de escuchar demasiado alto el iPod y el MP3, no parar de enviar ‘sms’ con el iPhone, pasar demasiadas horas delante del ordenador o jugar más de la cuenta a la Nintendo. ¿Les resulta familiar? Año nuevo, vida nueva. Incorporen a su lista de propósitos no formar parte de la próxima generación de sordos, reumáticos y lisiados tecnológicos en que nos estamos convirtiendo.

¿Felices?

Magdalena Trillo | 26 de diciembre de 2010 a las 11:31

Las ‘esclavas’ del gurú de Granada sufrían “graves trastornos psicológicos” y prácticas de “manipulación y explotación sistemática”. Apenas comían, no podían dormir más de tres o cuatro horas, padecían sesiones maratonianas de adoctrinamiento religioso y el maestro abusaba de ellas libremente (psíquica y físicamente) obligándolas incluso a “mantener relaciones lésbicas en su presencia”. Les robó su vida, les robó su alma y, presuntamente, se apropió de los bienes y el dinero que pudo.

La primera vez que escuché hablar de la Comunidad Hinduista de la Dharma Védica fue este verano cuando un grupo de acólitas se atrevió a romper el círculo de dominación y denunció a un tal A. J. R. P. Esta semana, la Fiscalía ha presentado un escrito demoledor. Espeluznante. Aunque lo más alarmante sigue siendo lo que no se ha hecho. La comunidad funciona desde los años 80 y ahí sigue. Operativa. Ajena al escándalo. ¿Es verdad que colaboraba una psicóloga que trabaja en una unidad de valoración de las víctimas de violencia de género? ¿Qué libertad es la que defendemos?

Las chicas que acudieron a la Casa Yoga estaban desesperadas. Cruzaron la línea asfixiadas por conflictos familiares, por la presión laboral, por problemas psicológicos, educativos y hasta físicos. Víctimas de una sociedad que ‘produce’ enfermos.

Hoy lo llamamos competitividad. Es la clave, dicen, para salir de la crisis, para alcanzar los primeros puestos de todos los rankings que difundimos en los medios. ¿Para ser felices? Los estudiantes surcoreanos ‘tumban’ a los escolares de medio mundo cuando se publica el informe PISA. Pero son también los que encabezan los índices de suicidio. El 51% de los adolescentes de entre 15 y 19 años afirma que el estrés que han sufrido en el colegio les ha llevado a plantearse alguna vez la posibilidad de ahorcarse. El 22,6% de los jóvenes de entre 20 y 24 asegura que el estrés por la búsqueda de empleo después de graduarse es el principal motivo que les hace pensar en el suicidio… En Corea del Sur se registran 35 suicidios cada día.

Hace un par de meses leía un estudio en la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de esos que me gusta recortar y guardar, y he pensado que nada mejor que la Navidad, tan triste y nostálgica como esperanzadora, para recuperar algunas de las conclusiones.

Durante 25 años, los investigadores han analizado los datos de decenas de miles de personas de todo el mundo para terminar desmintiendo la mayoría de los tópicos que envuelven la felicidad: para que un niño sea feliz de mayor es mejor enseñarle a ser altruista que a ser competitivo; la felicidad no es algo que nos venga dado en función de nuestra personalidad, es algo que construimos a lo largo de la vida con las decisiones que tomamos; ni el éxito ni la fama ni el dinero ni el poder dan la felicidad. Si lo sabemos, y sin necesidad de recurrir a los científicos, ¿por qué nos empeñamos en hacer justo lo contrario?

En esas mismas fechas, a la vuelta de verano, estaba en Madrid dando una conferencia Jigme Thinley, primer ministro de Bután. Su pequeño país, en el Himalaya, perdido entre India y China, se ha convertido en el símbolo de la felicidad. Me pareció chocante escuchar a un dirigente político hablar del bienestar y la estabilidad psicológica de los ciudadanos y no de sus planes de ajustes para reducir el déficit. Imagínense, su preocupación no es el PIB sino el FNB (la felicidad nacional bruta). Aún tengo en la memoria la fotografía que ilustraba aquella entrevista. 58 años. Rostro sereno. Ojos pequeños y escondidos, pero vibrantes. Pelo canoso. Manos plácidamente entrecruzadas. Un tipo realmente feliz.

Liberalismo a la gaditana

Magdalena Trillo | 19 de diciembre de 2010 a las 13:03

ANGELA Merkel está encantada con Zapatero. Sorprendida de la contundencia con que España está siguiendo su hoja de ruta. Hace unos meses éramos el ‘problema’, hoy somos la avanzadilla y la explicación es solo una: (neo) liberalismo sin complejos.

En Andalucía, sin embargo, no hay acto en el que intervenga el socialdemócrata Griñán en el que no aproveche para dejar claro que “no todos somos iguales” y que no es lo mismo salir de la crisis desde la izquierda que desde la derecha. Que la igualdad de oportunidades es importante. Lo cuestión es si lo creen los suyos. Tal vez haya más ‘feeling’ con Rubalcaba, “liebre cántabra” todoterreno, que con Zapatero cuando –cueste lo que cueste– congela pensiones, se carga la ayuda de los 426 euros e impone como “irrenunciable” el retraso de la edad de jubilación a los 67.

¿Hay alternativa? Hace un par de años le leí a Vargas Llosa una profusa disertación sobre el liberalismo que me interesó, más allá de las reflexiones ideológicas, por el acercamiento lingüístico que hacía al término y por la ligereza, pensé, con que a todos nos gusta proclamarnos liberales y antiliberales para decir una cosa y justo la contraria. ¿Todos somos liberales? ¿Nadie es liberal? ¿Liberalismo como sinónimo de capitalismo y economía de mercado o como sinónimo de prosperidad y progreso? ¿Liberalismo para decir ‘conservador’ y hasta ‘troglodita’ o liberalismo como síntoma de modernidad? ¿Liberales a costa de quiénes y de qué?

Cuando el escritor peruano recibió el Nobel de Literatura las dudas fueron certezas: “Defendamos la democracia liberal, que, con todas sus limitaciones, sigue significando el pluralismo político, la convivencia, la tolerancia, los derechos humanos, el respeto a la crítica, la legalidad, las elecciones libres, la alternancia en el poder, todo aquello que nos acerca a la hermosa y perfecta vida que finge la literatura”.

¿Alguien no subrayaría estas palabras si hubiera prescindido del concepto “liberal”? Lo pensaba esta semana cuando asistí en Sevilla a los Premios Andalucía de Periodismo. José Joaquín León recibió el galardón en la modalidad de prensa por las entrevistas que publica todos los domingos en Grupo Joly. La serie se titula Punto de encuentro y, según dijo, está influida por ese mismo espíritu de pluralidad y libertad con que se identifica la empresa que nació al lado de las Cortes de Cádiz: “liberal a la gaditana”.

En aquel Cádiz de hace doscientos años se pusieron los cimientos de nuestra democracia y allí se gestó el periodismo como lo conocemos hoy. ¿Podríamos hablar de capitalismo a la gaditana? Incapaz de contestar con fundamentos a la pregunta (le lanzo la propuesta a Vargas Llosa) me quedo con la “justicia a la gaditana” que defiende el nuevo presidente del TSJA. Lorenzo del Río, jienense de nacimiento y presidente hasta ahora de la Audiencia de Cádiz, acaba de tomar posesión de su cargo poniendo fin a medio año de interinidad en el alto tribunal andaluz.

El viernes habló de colaboración, participación, transparencia y fluidez en la comunicación. Se ha propuesto trabajar por una justicia “más perfecta” y “sostenible”, aunque sea a golpe de “ensayo-error”; por una justicia moderna y cercana “tendiendo puentes entre jueces, instituciones y ciudadanía”. Quiere atajar su “lentitud” y devolverle la idea de “servicio público”.

No será fácil. Necesitará cultivar, como le emplazó el presidente el CGPJ, Carlos Dívar, aquello que decía Benavente: “La justicia es todo sabiduría. La sabiduría es todo orden. El orden es todo razón”. El viernes hubo discursos pero también hechos. Lorenzo del Río se mostró dispuesto a ser “justo, sabio, hombre de orden y hombre de razón”… A la gaditana. Dando pruebas de veracidad de esa imagen de moderación, tolerancia y apertura que le precede.

Después de todo, hasta el conservador Dívar parece distinguir entre liberales a la gaditana y neoliberales como Merkel.

A medias

Magdalena Trillo | 12 de diciembre de 2010 a las 11:38

HACE dos décadas era casi una locura. Hoy, el Parque de las Ciencias de Granada se ha convertido en un modelo de gestión para Bruselas y en un referente en la oferta de ocio de toda Europa. Un ‘museo estrella’ que sigue empeñado en ser el Guggenheim del Sur. Un museo que nada tiene que ver con los centros que viven de cenicientas de la cultura…

La historia empezó en 1990. Ernesto Páramo, un gallego licenciado en Derecho más fascinado por las leyes de la vida que por las del hombre, convenció al Ayuntamiento para que apoyara la construcción de un museo científico. Entonces sólo había dos experiencias similares en España: una en La Coruña y otra en Barcelona. Jara no dudó en ‘comprar’ la idea y en mayo de 1995 abría sus puertas el primer museo científico de Andalucía. Tal ha sido su evolución que, con apenas diez años, se tuvo que proyectar la ampliación con la Cuarta Fase y ahora, desafiando las políticas de ajustes, se pone sobre la mesa un nuevo proyecto.

Es la Quinta Fase. El Biodomo. La casa de la vida. Tendrá una inversión superior a los 12 millones de euros y estará terminado para 2013. Para el Milenio. El consejero de Educación aprovechó el viernes el acto de premios y distinciones de la Diputación para realizar el anuncio. Se construirá en enorme acuaterrario y se “meterá vida” en el centro. Era la pata que faltaba. Un espacio para la diversidad. Para perseguir, por ejemplo, una gota de agua desde que cae en Sierra Nevada hasta que llega a Sanlúcar y se pierde en el mar.

La inversión millonaria no ha caído del cielo. Páramo ha sabido pescar. La eficiencia con que se han gestionado los fondos de la Cuarta Fase se recompensa ahora, justo en el ecuador del programa 2007-2013, con una nueva partida. Es la Regla del N+2: el reajuste que aplica Europa para premiar (y castigar) la ejecución de los presupuestos comunitarios.

Mañana, el Consejo Rector mantendrá una reunión para analizar el plan de actividades, aprobar el presupuesto de 2011 y evaluar el pacto económico alcanzado entre el Ayuntamiento y el Consorcio para zanjar de una vez la historia de las deudas. En ese contexto, Álvarez de la Chica lanzará la idea de abordar la Quinta Fase y sólo hay dos cuestiones que podrían ensombrecer el proyecto.

La primera es la incógnita sobre qué dirá Ayuntamiento (PP). Pese a su predilección por Fray Leopoldo, no parece lógico que ponga obstáculos a uno de los pilares de la oferta cultural y turística de la ciudad y, menos aún, a recibir una inesperada inyección de dinero. La segunda cuestión es urbanística. Para ejecutar el Biodomo hay que aprobar el nuevo PGOU y activar ya el ‘destierro’ de Urende. Nada es insalvable.

Confiando en que se imponga el sentido común, por encima de intereses partidistas y de estrategias electorales, parece poco discutible que una noticia de este tipo sea recibida con un apoyo sin fisuras de todas las administraciones y de la propia sociedad. Confesaremos, sin embargo, que no era la buena noticia que esperábamos escuchar el día en que la Diputación hacía Hija Adoptiva a Laura García-Lorca. Más aún, si tenemos en cuenta que estaban representadas las dos instituciones que siguen dilatando el acuerdo para terminar de financiar el Centro Lorca.

El ahora ministro Manuel Chaves ha sido uno de los grandes impulsores del proyecto. La sobrina del poeta lo sabe y tal vez por ello su rostro se transfiguró cuando escuchó el anuncio. Hay dinero para un nuevo proyecto pero no para acabar uno que debería estar funcionando desde hace años.

No se trata de competencia. Se trata de justicia. De hacer algo tan sencillo como no dejar los trabajos a medias. El Parque de las Ciencias verá su casa terminada en 2013. Todos lo celebraremos. Pero, ¿no era el día de poner fecha, esta sí definitiva, para inaugurar el Centro Lorca y hacer posible que el legado lorquiano vuelva a Granada?

Golpe de democracia

Magdalena Trillo | 5 de diciembre de 2010 a las 13:48

ME pareció exagerado esta semana escuchar a Gaspar Llamazares definir a España como una “república bananera” maltratada por EE UU a cuenta de la filtración de cables de Wikileaks, las revelaciones sobre las “intolerables injerencias” en nuestro sistema judicial y las inauditas presiones en casos como el del fotógrafo José Couso. Hoy no.

Y no hay que buscar las razones fuera. Ni en el Gobierno. El ‘secuestro’ de los controladores, un colectivo minoritario de los mejor pagados de España, nos ha colocado en una situación de tal excepcionalidad que el Ejecutivo tuvo que declarar ayer el estado de alarma, la primera vez que ocurre en toda nuestra historia democrática. Paradójicamente, justo en vísperas del 32 aniversario de la Constitución; ese mismo texto legal que ha de servir ahora para recuperar la normalidad y, por supuesto, para frenar a quienes han querido defender sus intereses corporativos recurriendo a una huelga a traición que ha destrozado los derechos de miles de ciudadanos.

Los controladores aéreos han actuado como auténticos delincuentes. Durante quince días, quedarán sometidos a las leyes penales y disciplinares militares. El real decreto que se aprobó ayer en un número extraordinario del BOE tildaba la situación generada como “una calamidad pública de enorme magnitud por el muy elevado número de ciudadanos afectados, la entidad de los derechos conculcados y la gravedad de los perjuicios causados”.

Un mazazo para las familias que también han visto ‘secuestradas’ sus vacaciones y un mazazo para la industria turística de todo el país. Si había un sector que empezaba a mostrar datos positivos de recuperación, el caos aéreo con que los controladores han boicoteado el puente de la Constitución supondrá un nuevo retroceso en la salida a la crisis, con unas consecuencias económicas, de momento, incalculables.

El mismo día que se conocía la huelga ilegal y masiva, una compañera de Granada Hoy, Ana Beauchy, era ‘secuestrada’ por el gobierno marroquí, en este caso por ser periodista. Desde el viernes está retenida en el aeropuerto de Marraquech, vigilada, sin pasaporte, separada de su pareja y sin posibilidad de viajar. Iba de vacaciones, pero ha cometido el pecado de ser periodista. Por ser periodista la noche del viernes la pasó en un tremebundo cuchitril habilitado para delincuentes.

En Marruecos no hay estado de derecho ni Constitución que la proteja. En España, un grupo de ‘terroristas’ insolidarios ha saboteado la carta magna y ha golpeado los derechos fundamentales de miles de ciudadanos. Si hay un motivo este año para celebrar la Constitución no puede ser otro que hacer pagar a estos individuos, con los principios de la ley, su sinrazón, su chantaje y el intento de mantener sus privilegios creyéndose ‘dictadores’ de una república bananera.

Salvando las distancias, eran muchos los que se remontaban ayer al 23-F para recordar un ataque tan salvaje a la democracia. ¿Cómo es posible que un colectivo, por muy legítimas que sean sus reivindicaciones, haya provocado que se active un procedimiento que (casi) está pensado para momentos de guerra?

Lo más triste es que, mientras miles de ciudadanos siguen tirados en los aeropuertos (españoles y extranjeros), la opinión pública reclama –unánime– que no haya impunidad, los instigadores se esconden detrás de una cámara con posiciones imposibles ya de defender ni compartir y los de siempre se apresuran a aprovechar el caos cargando contra el equipo de Rodríguez Zapatero para sacar rédito electoral. Olvidan que lo más importante, ayer y hoy, era estar al lado del ‘golpe de democracia’ del Gobierno. De parte de los ciudadanos. En defensa de la Constitución.

Para que la izquierda remonte

Magdalena Trillo | 28 de noviembre de 2010 a las 19:49

DECÍA Valle-Inclán que un escritor tiene tres formas de acercarse al mundo: de rodillas, de pie o levantado en el aire. Situado bien alto, distante, hasta con un punto de ironía y de humor. Quienes hoy nos gobiernan hace tiempo que se arrodillaron ante el mercado renunciando a principios y a su propia identidad. No se entiende de otro modo que la izquierda se haya quedado sin discurso mientras es el PP quien ‘defiende’ a los trabajadores y clama en la calle por los derechos de los más débiles.

El 28-N será hoy el primer termómetro sobre la intensidad del desgaste y hundimiento del PSOE en la gestión de la crisis. Los partidos podrán empezar a tomar nota de la elevada desafección de los ciudadanos con dos indicadores: el tremendo nivel de abstención que se espera (podría alcanzar el 50%) y el voto en blanco, el rechazo a una campaña de bajo perfil, frívola y hasta obscena que amenaza con convertirse en el modelo ‘provocador’ para las municipales de 2011 y las generales y autonómicas de 2012.

Los socialistas perderán, probablemente, el gobierno en Cataluña (no es descartable que CiU alcance la mayoría absoluta y desactive cualquier opción de pactos desde el PSC) y puede que sea el punto de partida de una debacle más profunda. El PSOE, sin embargo, está convencido de que aún hay partido que jugar.

Aunque las turbulencias financieras siguen golpeando el prestigio del Gobierno y cuestionando el plan de medidas para salir de la crisis (la falta de responsabilidad del PP en esta cuestión y las dudas de ‘sobrevenidos afines’ como Almunia son impresentables), no descartan una remontada. No lo hace Rubalcaba en España, tampoco lo hace Griñán en Andalucía y hasta Paco Cuenca está “convencido” de que será el próximo alcalde de Granada.

Demasiado optimismo, tal vez, para la debilidad que se observa de momento en las propuestas. En la puesta de largo del candidato granadino del pasado domingo, el presidente de la Junta arremetió contra la manipulación de la derecha, hizo un férreo alegato a los valores de la izquierda y alertó del riesgo de fractura social: No todos somos iguales… No es irrelevante ser de izquierdas o de derechas… No es lo mismo votar a Torres Hurtado (PP) que a Paco Cuenca (PSOE)… Cierto. Pero aún no sabemos si hay realmente un “ejército” efectivo y ganador detrás de la propuesta socialista –como aseguró Griñán– o si la tropa está abatida y desarmada.

Hablo de las ideas. Del discurso. Aparte de criticar al PP, ¿cuál es la postura del PSOE sobre la inmigración (regular e irregular)? ¿Por qué ha renunciado a la ley de libertad religiosa y se sigue postrando ante el Vaticano? ¿Cuál es la política de ciudades del PSOE andaluz? ¿Qué opina y qué va a hacer Paco Cuenca en el caso Guerrero? ¿Tiene una propuesta sólida para los artistas y creadores granadinos? ¿Es el momento de proyectar una segunda línea de Metro en el centro y levantar, otra vez, Gran Vía?

Cuenca terminó su presentación asegurando que ha venido para “arremangarse, para meterse en los charcos y para quedarse”. No cuestionamos ni lo primero ni lo último, pero de momento no hay muchos charcos a los que se haya asomado. En el Palacio de Congresos había muchos convencidos, pero también algunos indignados. Estoy recordando la imagen de Manuel Pezzi apaciguando los ánimos de un senegalés que quedó absolutamente defraudado al no escuchar ni una sola palabra sobre inmigración.

Si de verdad hay una izquierda capaz de levantarse, y de mirar al mundo –al menos de pie–, debería salir y demostrar con ideas y con argumentos que son una alternativa. Tal vez habría que empezar, como pedía esta semana Izquierda Socialista, con la recuperación de un “discurso consistente” que les permita “reconocerse” y “ser reconocidos” como una fuerza progresista.

De sombras y sueños

Magdalena Trillo | 27 de noviembre de 2010 a las 19:23

MICHAEL Bloomberg ha contratado a Spiderman para luchar contra el paro en la Gran Manzana. El Daily News ha repartido esta semana 600.000 ejemplares de un cómic en el que el alcalde de Nueva York decide aliarse con el superhéroe de Marvel para combatir el desempleo. ¡Spiderman, estás contratado! es la última aventura del millonario empresario y político estadounidense. Siguiendo los pasos de Peter Parker, el alcalde se adentra en el metro y promociona los servicios públicos de Manhattan. ¡Hace campaña sin necesidad de recurrir ni al sexo ni a la xenofobia!

Lo consiguen también los Yes Men. No difiere el espíritu del cómic (se lo pueden descargar gratis en la tienda iTunes de Apple) de ese falso New York Times que los activistas franceses repartieron hace unos años con las buenas noticias que todos pagaríamos por leer… Aquel día acababa la guerra de Iraq, se cerraba Guantánamo, se aprobaba la reforma sanitaria…

Andy Bichlbaum y Mike Bonanno lo llaman “corrección de identidad”: se hacen pasar por portavoces de importantes empresas y altos cargos del Gobierno y van por ahí dando conferencias y apareciendo en los medios con anuncios explosivos. ¡Marketing y publicidad a golpe de ingenio, inteligencia e idealismo!

Inédito, sin lugar a dudas, para la (calenturienta) cultura latina que tantos titulares está reportando a la campaña electoral catalana. Aquí sí somos todos iguales… En el ecuador del 28-N, el balance es desolador. Comenzaron recurriendo a los tópicos y los agravios para hacerse un hueco en las portadas y siguen escalando en la degradación con vídeos violentos, llamadas al orgasmo y desnudos integrales.

El jueves, la universidad pública Pompeu Fabra fue el escenario de un acto friki en el que Carmen de Mairena, una artista catalana metida a política, llenó el aula con un top-less. Se une a su provocadora propuesta el pose en toalla blanca que la ex dirigente del PP Montserrat Nebrera, ahora en Alternativa de Gobierno, luce tras un coro de voces jadeantes; el vídeo de las juventudes socialistas comparando el voto a Montilla ¡con el orgasmo!; y el ‘rebélate’ que proponen los integrantes de Ciutadans mostrándose a su electorado como Dios los trajo al mundo.

Ante tal derroche de pornopolítica, casi queda en anécdota el supuesto “error técnico” del PP con el vídeo ‘asesino’ de Alicia Craft (Sánchez-Camacho cabalga sobre una gaviota batallando contra el despilfarro, la inmigración ilegal y la imposición del catalán) o la integración de una pornoestar en la candidatura de Joan Laporta.

Hoy, Paco Cuenca presenta en el Palacio de Congresos su candidatura a la Alcaldía por el PSOE. Siguiendo la estela catalana, podríamos proponerle un calendario de desnudos y hasta un show a lo Full Monty para ganar popularidad… ¿Se imaginan, al otro lado, a Torres Hurtado cabalgando en un tractor amarillo boicoteando las obras del Metro y poniendo granadas gigantes en todas las rotondas de la ciudad?

Demasiadas sombras y pocos sueños… No es un plagio. He tomado prestado el título de José Ignacio Lapido para rendirle homenaje por su último disco. Las sombras las he encontrado con sólo abrir el periódico; hagan la prueba… Los sueños hay que buscarlos. Compártanlos con él. Compren su disco (no lo pirateen). Regálenlo en Navidad… Empiecen el cuento “por el final”; de las perdices “sólo quedan los huesos y, de los demás, ni rastro de felicidad”. Busquen a un hombre bueno que les ofrezca “vino y conversación”. Dejen “al don nadie batirse en duelo con el rey de espadas”; dejen al poeta “que reme sus sueños en medio de la tempestad”; dejen a la estatua creer que algún día podrá bajar de su pedestal… De sombras y sueños es lo mejor que me ha pasado esta semana. Un lujo.

Presiones

Magdalena Trillo | 14 de noviembre de 2010 a las 11:50

Asegura la diputada de Cultura que tiene dos cartas con “amenazas” que le impiden revelar las presiones y la ‘guerra sucia’ que ha sufrido la institución pública durante la negociación del legado Guerrero. Acusa a la ex directora del centro, Yolanda Romero, de trabajar “para otros intereses” y dice tener un amplio dossier cuyo conocimiento sería un verdadero escándalo. “Guerrero debe estar revolviéndose en la tumba”, llegó a aseverar el viernes ante los periodistas al ser preguntada por la inminente marcha de la obra del pintor una vez descartado su traslado al Museo de la Memoria.

Si la situación ha sido tan grave como declara Pérez Cotarelo, deberíamos preguntarnos por qué no ha acudido a los tribunales. Si tiene amenazas por escrito (más allá de la petición de confidencialidad que se presupone en toda negociación), por qué no las ha denunciado. Si tiene pruebas fehacientes de que una funcionaria de la Diputación ha perjudicado los intereses de la entidad en beneficio particular, por qué no ha ordenado abrir una investigación. Parece osado realizar unas acusaciones públicas de tal magnitud sin aportar documentos. ¿Todos los buenos están en un bando y todos los malos en otro? ¿De qué tipo de amenazas estamos hablando?

Porque no es lo mismo amenazar que presionar. Las presiones son la base de cualquier negociación. Tan legítimas en política como en la esfera empresarial y hasta en la privada. Tan cotidianas como ponerse de acuerdo en qué película ver esta noche, dónde ir de vacaciones o en qué casa cenar en Nochebuena. ¿No presionamos todos, constantemente, para conseguir nuestros objetivos?

Hoy, tras las clásicas ‘presiones’ para decidir a qué restaurante ir a almorzar, repaso los periódicos y concluyo con un resultado demoledor: ¿hay alguien que no presione? Veamos… Los empresarios y las elecciones del próximo viernes. Tanto se ha presionado que Ramón Arenas, que iba a disputar la presidencia a Gerardo Cuerva, ha tirado la toalla a pesar de que ya tenía la candidatura conformada y había ido a la sede de la patronal a formalizar su propuesta.

Las versiones, por supuesto, son encontradas. Unos denuncian presiones y otros las niegan. Unos reconocen que sí ha habido ‘movimientos’, pero únicamente empresariales (nada de política), y argumentan que la realidad es que Arenas no tenía los apoyos suficientes y que iba a perder. Tal vez. Lo malo es que ahora no lo sabremos. Nadie lo sabrá. Ni siquiera Gerardo Cuerva, que será reelegido en una semana y no sabrá si es por mérito propio o por los tejemanejes previos para dejarle libre el camino.

Sigamos, por ejemplo, con la historia de las cajas. Cajasol se ha decantado por una fusión fría con Banca Cívica, presionada (como todo el sistema financiero) por el Banco de España y lo ha anunciado precipitamente para evitar presiones de la Junta. Braulio Medel, presidente de Unicaja, celebra que no haya habido ni “noviazgo” y el proyecto de la caja única ha saltado definitivamente por los aires… con el beneplácito de Griñán. Ahora no hay localismos ni traiciones.

Y es que las presiones vienen en cadena. Si no, pensemos en cómo Zapatero ha ido desvirtuando su política al ritmo que marcaba el FMI. Y miremos el fracaso del G-20, que ha terminado sin poner fin a la guerra de divisas, retrasando la aplicación de las medidas de control de la gran banca y sin ser capaces de acordar un modelo económico conjunto para salir de la crisis.

Mucho más eficaces son, desde luego, las presiones de Hugo Chávez. Claro y directo: o la banca privada venezolana contribuye al plan de desarrollo de la revolución o será expropiada. El fin, justifica, es la “solidaridad social” y su plan será una realidad en cuanto apruebe su ley. Mucho más que una amenaza.