Manipulación, a solas con Pedro J.

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:59

 

 

IBA a hablar del consejero Griñán. De su  fascinación por Obama y de sus recetas  contra esa crisis “inédita, imprevisible,  exasperante y cabreante” que acapara titulares,  mantiene ocupados a los políticos  y deja sin dormir a quienes de verdad la sufren: los parados.

 

Pero la foto de Soraya ha podido con la crisis. Bien lo sabe Pedro J. cuando ha optado por recurrir al cóctel fácil de sexo, imagen  y política para situarse en primer plano de la actualidad, para dar una supuesta lección a  Rajoy y dejar claro que, cuando se trata de manipular, pocas personas son capaces de tanto.

 

Por supuesto que no. ¿Lo primero? Convencer a la parlamentaria del PP para que pose de modelo  en las páginas del Magazine del domingo con una imagen “sugerente” e “íntima”.  Bien. Vestido negro vaporoso e insinuante,  hombros y escote al descubierto, peinado y  maquillaje de mujer fatal, piernas semidesnudas  y provocadoras.

 

La imagen podría describirse con los mismos adjetivos que Griñán aplicó a la crisis en su conferencia de Granada. ¿Inédita e imprevisible? Por supuesto. ¿Exasperante y cabreante? Pero no por la foto en sí  misma sino por la intrahistoria de la imagen.

 

En el almuerzo de Caja Rural al que acudió  Griñán, la foto de Soraya le robó buena parte  del protagonismo al discurso económico. Era  la comidilla en los corrillos de políticos y periodistas.  Esa misma mañana, El Mundo había  publicado en portada la polémica foto y  comenzaba el revuelo: la engatusa y luego la  traiciona. A continuación se vanagloria de  que “no se habla de otra cosa” y aprovecha, cínicamente,  para criticar al PP por sus “contradicciones”  en sexo e imagen.

 

No falta ni un solo ingrediente para ‘alimentar’ a hipócritas y machistas. De paso, echa un pulso al PP -últimamente  van demasiado por libre…- y da un  empujón a la edición del diario.  Pero lo que cabrea de la foto de la portavoz  del PP en el Congreso no tiene nada que ver  con el discurso feminista ni con los estereotipos  simplistas de la mujer que siguen recordándonos  el “trecho” -como confesó el  propio Rajoy- que aún queda por recorrer.

 

Cabrea que  se nos manipule para mayor gloria de un conspirador. ¿Es que Pedro J. no se preocupa  de su imagen? ¿Su admirado Aznar está a  salvo de críticas? En tal caso, no tendremos en  cuenta los cambios de peinado con que sorprende  cada poco tiempo, ni sus acentos exóticos,  ni sus cambiantes tonos de piel, ni el abdomen de  “tableta” del que solía presumir… 

 

Cuando las ministras del primer Gabinete de ZP posaron para Vogue al inicio de la primera  legislatura, Pedro J. abrió una cruzada contra  ellas; el mismo talante cínico que recuperó  hace unas semanas cuando su medio criticó a  Carme Chacón por acudir con chaqué a la Pascua  Militar. “La ministra en pasarela”, tituló entonces. ¿Los ministros no posan? 

 

Quería hablar de crisis y al final lo he hecho.  Aunque de otra crisis. La de principios y valores;  de credibilidad y de moral. Sólo me surge  una duda:el temor de contribuir al éxito y no al descrédito de quienes juegan a ser Dios. 

El BOE anuncia la muerte del papel

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:48

1 de enero de 2009. Esta fecha no la había anunciado Bill Gates ni The Economist ni ninguno de los gurús de la comunicación que llevan años vaticinando la muerte del papel. Ese día, el Boletín Oficial del Estado, el diario que durante más de trescientos años ha dado carácter oficial a leyes, decretos, nombramientos, sentencias y todo tipo de informaciones de interés público, dejó de imprimirse en papel y dio el salto definitivo a la red: www.boe.es.

 

El Ministerio de Presidencia se ahorrará unos seis millones de euros con la edición electrónica (el acceso seguirá siendo gratuito) y sólo mantendrá cinco ejemplares en papel para “garantizar su conservación”. Para coleccionistas, para nostálgicos. Aunque la medida responde a la obligación de cumplir con la Ley de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, la desaparición del BOE impreso tiene una lectura mucho más amplia.

 

Para empezar, habría que recordar que el Boletín del Estado, bautizado así en 1934, es heredero directo de La Gazeta de Madrid. El periódico se fundó en 1661 como diario de información general pero durante el reinado de Carlos III, allá por 1762, pasó a ser impreso por la Corona convirtiéndose así en la voz de la Administración.

 

Curiosamente, el medio que inauguró en España la historia de la prensa en la web no es El Mundo ni El País ni La Vanguardia ni ninguno de los grandes diarios actuales de referencia. Es el BOE. Desde enero de 1994 se podía consultar diariamente por vía electrónica, si bien era una edición digital que no estaba disponible en la web sino que se ofrecía como servicio de pago en una red privada (Spritel).

 

En septiembre de este mismo año ya se convirtió en el primer medio español en la web. Hoy, justo quince años después de aquellos inicios, el medio que lleva siglos haciendo oficial nuestra historia se sitúa de nuevo en la vanguardia y parece ser el encargado de anunciarnos que la muerte del papel está más cerca de lo que parecía. Y con ella, probablemente, también la de las ediciones impresas de los diarios.

 

Hace un par de años, Philip Meyer auguró que sería en 2043 cuando dejarían de editarse los periódicos tradicionales… cuando el último lector hastiado tirara su ejemplar a la papelera. En todo este proceso, internet se ha satanizado como la ‘mano asesina’, como el culpable de todos los males.

 

Pero no sólo la Red está ‘ayudando’ a la desaparición del papel. Los avances tecnológicos que se han logrado en los últimos años en torno a los e-books y al desarrollo de dispositivos que reproducen sensaciones táctiles no han hecho sino allanar el camino. Y, para cerrar el círculo, un factor inesperado que acelerará el proceso: la crisis.

Mientras llega el momento de “pasar página”, que llegará, seguiremos reivindicando el olor y el tacto del papel y seguiremos manchándonos las manos de tinta saboreando las historias que cada día llegan a nuestras manos. Las de ficción y las de realidad.

 

La crisis del sacrificio

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:40

LO confesaba Manuel Chaves hace unos días en la tradicional comida de Navidad con la prensa: por regla general, es tremendamente difícil trabajar con los alcaldes del PP. Lo ha sido hasta ahora -como nos reconoció en un corrillo a los directores de los diarios de Granada, Málaga o Huelva de Grupo Joly- y, de momento, la crisis no ha sido excusa suficiente para buscar una excepción.

 

Justo ayer, Granada fue el escenario que eligieron los populares para protestar en plena calle -arropados por cientos de simpatizantes y con la participación de Javier Arenas- por la forma en que el Gobierno central y autonómico está gestionando la crisis. El lema de la manifestación era Por un empleo para todos.

 

Sin embargo, es difícil saber si en ese “todos” no se está porque no se puede o porque no se quiere. La mejor muestra es la polémica que se ha suscitado esta semana en torno a uno de los planes del Gobierno andaluz para generar empleo: más de un alcalde andaluz del PP -es el caso de Granada, Motril, Salobreña o Dúdar- no lo ha solicitado. ¿Boicot a la Junta? Como en todos los conflictos, siempre hay razones que evidencian que no hay verdades absolutas.

 

Ocurre, por ejemplo, al conocer la versión del alcalde de Granada. Me explicaba hace unos días el motivo de haber quedado al margen del programa: la convocatoria se realizó dejando tan poco tiempo a los municipios para efectuar las contrataciones que prácticamente era imposible acogerse al plan. “Yo no puedo contratar a dedo. Luego, cuando surgen los problemas, donde vienen a manifestarse es a las puertas del Ayuntamiento”.

 

En este punto está claro que lo que quedan son argumentos de peso en todas las partes. Y una cuestión que lo trasciende todo: si uno no quiere, dos no discuten -como tampoco colaboran- y, si uno quiere, las dificultades se resuelven sobre la marcha. Pero para eso hay que poner voluntad. Hay que querer. Tal vez resulte exagerado recurrir al refrán de La letra con sangre entra, pero la esencia es la misma: sin esfuerzo no se va a ningún sitio.

 

¿Hay que sufrir? Al menos hay que hacer sacrificios… Casi todas las mañanas me levanto escuchando en la radio eso de Aprenda inglés sin tener que estudiar. Tan falso como eso otro de que se puede adelgazar sin pasar hambre y conseguir unos abdominales de revista sin moverse del sofá…Obviamente, salir de la crisis sin sacrificio y sin trabajo no es ninguna excepción.

 

Por eso resulta tremendamente desalentador que se pierdan inversiones, proyectos y oportunidades en aras de un ideario. A nadie se le escapa que ese temible 2009 que está a punto de llegar nos va a exigir a todos mucho más que buenos deseos de prosperidad. Más trabajo, más esfuerzo, pero también más lealtad. A los ciudadanos y especialmente a los políticos, que deberían dar ejemplo. ¿El mejor deseo? Convencernos todos de que es imprescindible un pacto de partidos para salir de la crisis. De la financiera, de la económica y de la social.

Y ahora a ponerse la minifalda

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:35

CUANDO hace unas semanas entrevisté a la ministra de Igualdad tuve que hacer un esfuerzo enorme para no preguntarle por la dichosa “miembra”. Polémica estéril, inflada y exagerada, pero polémica en todo caso. Cualquier contestación por su parte se hubiera traducido en un buen titular: llamativo, con toda seguridad, para los lectores; jugoso para la oposición y un desastre para ella.

 

Sin embargo, me resultó casi frívolo. A lo más que llegué fue a un aséptico “qué lugar ocupa la lucha contra el lenguaje sexista dentro del programa del Gobierno de lucha contra la desigualdad…” Y la respuesta fue tan tajante que terminé sacando la pregunta de la entrevista: “En estos momentos no es una prioridad”.

 

¡Claro que no es una prioridad! Y la realidad, el sistema, se encarga de darnos ejemplos todos los días para constatar que la lucha por la igualdad debe ser profunda y radical y que es un error gastar tiempo y energía en los contextos.

 

Podremos hablar de lenguaje sexista cuando hayamos sido capaces de establecer un sistema verdaderamente igualitario en educación y convivencia, cuando tengamos similares oportunidades en el trabajo y salarios justos; cuando no estemos obligadas a cumplir jornadas invisibles en el hogar; cuando nuestras parejas no nos “peguen lo normal”…

 

Entonces, no seremos floreros y habremos avanzado tanto que la política de cuotas será innecesaria… Pero, en ese momento, ya no tendremos que hablar de lenguaje; estaremos hablando de valía y de competencia. De compromiso y de eficacia. De Igualdad.

 

Mientras tanto, tendremos que seguir levantándonos con las discriminaciones de siempre. Y hasta con más. Lo dice el último informe del Mercado de Trabajo de la Agencia Tributaria: las mujeres cobramos un una media de 450 euros menos que los hombres en Granada. La única esperanza es una décima porcentual: pasamosdetenerun31,4% menos de salario medio aun30,4% el pasado año. ¡Vaya victoria!

 

Para hundirme un poco más, me deleito cotilleando en el ‘quién es quién’ de los ricos españoles; ese puñado de privilegiados que, con la crisis, son un poquito menos millonarios… El todopoderoso Amancio Ortega se mantiene en el ‘top’ de las fortunas. “Triunfador imbatible”, dice El Mundo. Rastreo los primeros puestos y me sube la moral: tres mujeres en el ‘top ten’ (las Koplowitz y la cofundadora de Inditex). ¿Avanzamos? En absoluto.

 

La alegría cae de forma estrepitosa a reglón seguido: entre las cincuenta primeras fortunas sólo hay 7mujeres… Me acuerdo entonces del informe de salarios y me pregunto si cabría hacer este ranking en Granada. Dos evidencias. ¿La primera? Me muero por conocer a los más de 1.600 granadinos que cobran más de 9.000 euros al mes. ¿La segunda? Que hay injusticias indecentes. Entre fortunas y afortunados, a mí me toca ponerme la minifalda (por encima de la rótula, por supuesto). Lo acaba de decir el TSJA: obligar a unas enfermeras a utilizar falda, cofia y delantal no es discriminación…Así nos va.

Libertad de cátedra, ¿un derecho sin límites?

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:28

DICE el juez Torres que Luis García Montero ha cometido delito de injurias por llamar “perturbado” al profesor Fortes y cuestionar su solvencia como docente. Como no es jurista, Luis renuncia a opinar sobre la sentencia y tampoco la piensa recurrir. Opta por abandonar la enseñanza en la Universidad de Granada. El equipo rectoral “lamenta” la pérdida y mira para otro lado. Alega que no puede intervenir en la disputa entre dos profesores. ¿Pero realmente estamos hablando de eso?

 

Más allá de forzados paralelismo con Góngora y Quevedo o Lope de Vega y Cervantes, lo que pone de manifiesto el ‘caso Fortes’ es uno de los grandes temas pendientes de la Universidad española: la necesidad de regular la libertad de cátedra y fijar unos mecanismos mínimos para garantizar la calidad de la docencia.

 

Este derecho nació en un momento determinado para defender y proteger al profesorado del poder eclesiástico y político. Pero la libertad de cátedra no es un derecho absoluto. Si ‘no todo vale’ dentro de la libertad de expresión, si la realidad de la universidad española es otra, ¿por qué los docentes tienen libertad sin límites? ¿Qué ocurre, por ejemplo, si un profesor ‘desvaría’, si sufre un trastorno psíquico y propaga teorías suicidas en sus clases? ¿Quién protege en este caso a los alumnos? ¿Quién defiende su derecho a recibir una enseñanza digna y de calidad?

 

Nadie. Salvo que haya una situación extrema y una denuncia expresa, la Universidad no tiene instrumentos para controlar la enseñanza. Ya no se trata de orientaciones ideológicas ni de planteamientos docentes. Estamos hablando de establecer unos valores mínimos.

 

En estos momentos, el Ministerio de Innovación estudia un borrador para regular la carrera profesional de los catedráticos y titulares de las universidades públicas a través de una evaluación externa de sus méritos. Pero, al menos según la información que ha trascendido, este Estatuto Docente e Investigador no contempla medidas de penalización ni sistemas para evaluar la calidad de la enseñanza.

La “antigüedad”, por ejemplo, es uno de los méritos que se tendrán en cuenta. ¿Es un mérito ‘estar’?  ‘Estar’ sin controles…Con una protección absoluta frente a ‘poderes’, programas e, incluso, frente al alumnado. Con una libertad de cátedra que jamás debería ser absoluta.

Violencia por imitación

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:23

ENGAÑA a su esposa, le tiende una trampa y la asesina con una radial… Le propina un bastonazo en la cabeza con tanta fuerza que le ocasiona la muerte… Sufre una bajada de azúcar y ‘decide’ acuchillar a su bebé de quince meses…

Decenas de mujeres sufren cada día la violencia machista, la población inmigrante continúa siendo objeto de ataques xenófobos en el centro de Granada, los médicos son agredidos por pacientes y familiares en las consultas, los docentes son insultados y maltratados por sus alumnos… Demasiada escalada de violencia para una sociedad supuestamente avanzada. Demasiados episodios cotidianos. ¿Agredimos por imitación?

Los expertos insisten una y otra vez en los peligros perversos de la ficción: estereotipos y patrones que promocionan la violencia y casi reducen a la ridiculez los valores de respeto y convivencia. Es la cultura del odio. Hace unos días publicaba la revista PLoS One los resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo de científicos británicos en la que se descubrían las zonas del cerebro donde se genera la animadversión.

A través de las resonancias magnéticas realizadas a un grupo de diecisiete voluntarios, se observaban las zonas concretas del cerebro que se activan cuando un individuo siente rechazo hacia otro. A partir de aquí, los profesores Semir Zeky y John Romaya logran identificar ‘el circuito del odio’.Y también del amor. Porque, curiosamente, las zonas en las que residen estos dos sentimientos coinciden plenamente. Lo dice el refrán: del amor al odio sólo hay un paso…

Sin embargo, el comportamiento neurológico sí que difiere: cuando se trata del amor, se desactiva parte de la corteza cerebral relacionada con el juicio y el razonamiento (los enamorados siempre ‘pierden la razón’), pero en el caso del individuo que agrede, que golpea, que asesina, siempre es consciente de lo que hace. Se mantiene la plena conciencia. Odio que se ‘aprende’. Agresiones que se ‘copian’. Violencia que se ejerce con plena conciencia.

¿No podría darse un paso más para interferir este tipo de ‘pasiones’? Bastaría con recurrir a la ‘estadísticas del odio’ para justificar que se abra el debate. Desde el origen, desde las células madre. Granada, tal vez, tenga algo que aportar. Algo más que estadísticas.

Fernández Montesinos y Granada

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:19

RECONOCE Manuel Fernández- Montesinos que nunca pensó en que pudiera salir a la luz pública esos “trompicones” que ha ido “enjaretando a modo de memorias”. Lo que en nosotros vive recorre la historia del niño que vio el mundo quebrado cuando asesinaron a su padre y a su tío Federico, se acerca al joven desterrado en Nueva York, penetra en el estudiante que se enfrentó a la dictadura franquista y culmina con la mirada serena y madura de un hombre que, “a la luz del crepúsculo”, decide contar más de una verdad. Su verdades, siempre subjetivas, pero verdades que se asientan en su ciudad natal.

 

Al final del libro, publicado por Tusquets, dedica un capítulo a la Fundación Lorca en el que ajusta cuentas con Granada: “Nunca fue fácil encontrar apoyos. Fuimos engañados en varias ocasiones y por distintas instituciones públicas. Las promesas no se cumplieron”. Libre ya de “ataduras”, el sobrino de Lorca confiesa que abandonó en 2006 su puesto como presidente de la Fundación” hastiado, con cierta decepción y muy cansado”. Ahora, “sin temor a transgredir lo políticamente correcto”, pone a cada uno en sitio.

 

Y lo hace, por ejemplo, cuando recuerda el día en que la entonces concejal de Cultura dio portazo al legado con estas “solemnes palabras”: “Para la Fundación Lorca este año no hay ni un duro“. “Hubo que sacar la Fundación de allí”, lamenta Montesinos, “como se saca a un náufrago del agua. A punto de ahogarse”. En su rescate llegaría la Residencia de Estudiantes y, desde entonces, la travesía del legado lorquiano ha durado demasiado: “Ofrecí públicamente, hace ya más de veinte años, todo ese tesoro para que se custodiase en una institución granadina.

 

Ni uno sólo de los gerifaltes de antaño, sentados orondos en la primera fila, representantes de diversos partidos políticos, se levantó para manifestar su apoyo”. Hasta 2004,el gran pacto para recuperar el patrimonio lorquiano no ha sido posible. Como siempre en esta ciudad, los acuerdos llegan tarde y no exentos de zancadillas.

 

Si Granada no fuera Granada, el legado de Lorca nunca hubiera tenido que ‘exiliarse’.Pero la realidad no daba tregua:había que huir. En aquel momento, los “papeles” de Federico partieron “en una maleta de piel de cerdo” que sus padres habían escondido en la Vega. Ahora, con o sin ajuste de cuentas, comienza el camino de vuelta.

El juez estrella

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:13

 

Tenía 17 años cuando escuché hablar por primera vez de Baltasar Garzón. Un novio de mi hermana, aspirante a juez, tenía un póster enorme suyo en  el piso de estudiantes que compartía  con otros colegas de Úbeda. Creo que fue una de las imágenes que más me han intrigado en mi  vida: ¿cómo ese señor de gafas ridículas, nariz  imposible e imagen de erudito repelente podía  tener un club de fans? Desde luego, nada tenía  que ver con la foto que yo llevaba a todas partes de Paul Newman ni con la imagen sacralizada  del Che, los Beatles y tantos otros que recuerdo  en las carpetas de clase.

 

Para mí fue una sorpresa conocer a alguien que idolatraba al juez Garzón. Por aquel entonces, siendo yo aspirante a  periodista, mi desconocimiento del personaje  me situó en una situación incómoda. Más bien  fue el resultado de los reproches queme hacía  aquella promesa de cuñado, completamente  obnubilado por las virtudes y la valentía del  juez. Y creo que fue en ese momento cuando  empecé a tenerle cierta simpatía a ese letrado  tan quisquilloso que no dejaba de salir en los  medios y generar revuelo en las facultades de  Derecho.

 

Ahora, cuando su nombre y su imagen  se unen a la de Federico García Lorca, no puedo evitar recordar aquel póster de ‘juez estrella’. Pero, aunque se equivoquen, las colmenas son de quienes dan un paso adelante, de quienes trabajan y se arriesgan. Los zánganos  nunca pasan a la historia. Para esta tierra del ‘chavico’, de autocomplacencia y de complejos, el proceso abierto por Garzón debería entenderse  como una oportunidad para cerrar heridas  y afrontar con valentía ese futuro que tanto se resiste a llegar. ¿Seremos capaces de gestionar  los meses que se avecinan?

 

Técnicamente se puede afrontar el reto, pero ‘tocar’ la fosa del poeta significa mucho más. Significa ‘tocar’ a  familias, desempolvar nombres, exigir responsabilidades…  ¿Se podrá hacer frente al morbo  que envolverá la exhumación? ¿Hubo ensañamiento?  ¿Le pegaron dos tiros en el culo por  maricón? Con la apertura de la fosa de Lorca, Garzón continuará su trayectoria de ‘juez estrella’.  Y probablemente esté escribiendo una de las páginas más importantes de la historia  reciente.

 

Pero los bandos vuelven. De quienes  critican y de quienes piensan que de vez en  cuando hace falta que alguien sea valiente. La  pregunta es si Granada está preparada para recuperar a Lorca.  Y para que esto no se convierta en un circo de ‘estrellas’. 

Noticias con sex appeal

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 21:36

LO confieso. Soy una adicta a las noticias extrañas, a las surrealistas, a las casi inverosímiles. A esas que te hacen fruncir el ceño y pensar que se están quedando contigo… A esas que te hace esbozar una sonrisa o morirte de miedo. A las que te rompen los esquemas. Y confieso que siempre he tenido esa extraña inclinación por la rareza

Pues el arranque de 2009 ha sido fantástico. Empezamos teniendo que agregar un segundo más al último minuto del año para “ajustar los relojes atómicos y el tiempo astronómico basado en el eje de rotación de la Tierra”. Después de mucho leer e investigar (porque lo malo de estas noticias es que siempre te dejan con ganas de ‘más y mejor’ como diríamos en Granada Hoy), me quedan dos cosas ‘casi’ claras: que París le va a arrebatar a Londres la hora GMT y que mi padre ya no podrá mirar al sol y ‘clavar’ la hora. El desfase será tal que cuando el sol te fría la cabeza puede que sean las ocho de la tarde, ya que la hora oficial no se regirá por la rotación de la tierra.

Hablando de Tierra, la segunda sorpresa de la semana llegó con la Vía Láctea. Resulta que grupo de investigadores estadounidenses han determinado que pesa un 50% más de lo que se pensaba y que, por lo tanto, su órbita también es más rápida. Mi sorpresa: ¿cómo se pesa una galaxia? Dicen, además, que ahora hay más posibilidades de que colisione con Andrómeda… Mejor no sigo informándome.

Para descubrimientos, el de los científicos británicos. Ellos, como siempre, a lo suyo: la revista médica British Medical Journal incluye en el último número una investigación de científicos de Norfolk y Norwich, todos aficionados al golf, que recomiendan el uso de tapones a quienes utilicen los drivers de titanio… Jugar con estos palos puede provocar sordera debido al fuerte estallido que emite cada golpe. Total, que si queremos ir al campo, mejor de merendona.

Lo malo de esta última propuesta es que, en función de lo que incluyas en la cesta, también corres ciertos riesgo. ¿El más común? Un infarto al corazón. Por eso nunca está de más eso de pensar en las donaciones. Suena algo tétrico, lo sé, pero hay que ser previsores. Esta misma semana hemos sabido que la Facultad de Medicina cuenta ya con una lista de 90 donantes de cuerpos para que los chavales que estudien Anatomía puedan practicar.

No es que no sea solidaria, pero de repente he recordado la imagen de esas escaleras que descienden al Laboratorio de Antropología de Miguel Botella y lo único que he visto son las decenas de cajas apiladas en las estanterías con millones de huesos guardados. ¿Al final de todo el ajetreo terminaré allí? Me lo tengo que pensar.

Mientras tanto, algunos futuribles: la revista Nature acaba de publicar el estudio de un investigador de Atlanta que dice ser capaz de fabricar una píldora capaz de desencadenar el enamoramiento; una especie de poción del amor que revolucionaría a la mismísima bruja del cuento de la Cenicienta. Me apunto.

¿Le gustaría saber la verdad?

Magdalena Trillo | 30 de noviembre de 2008 a las 19:34

He de confesar que no les di tiempo para que me explicaran cómo “encontrar la verdad”. Diez de la mañana. Olor a café y las prisas de siempre. Suena el timbre sin demasiada estridencia. ¿Primer impulso? No abrir.

Llevo cinco años viviendo en el mismo piso y jamás he encontrado una buena historia al otro lado de la puerta… No sé por qué pero me acuerdo entonces de mi vecina de enfrente. Acaba de dar a luz y los ramos de flores se apilan en el descansillo. ¿Necesitará algo? Me viene a la mente la historia de Janna y Maudie. La novela de Doris Lessing me atrapó este verano y aún me golpea en la cabeza: ¿seré una mala vecina?

Me invade una pizca de humanidad. O curiosidad. Sigilosamente, inspecciono el rellano a través de la mirilla. Está claro que no es mi vecina. ¡Parece Vera Drake! Una joven rubia, con el pelo cuidadosamente recogido, la acompaña. Igual vive en Navarra y no hay ni un solo hospital para que pueda abortar. No sé sus “supuestos”, pero seguro que son de peso. Lo dice su cara inmaculada. Tal vez se ha topado en Granada con un médico que ha implorado la objeción de conciencia y no tiene dinero para pagar una clínica privada.

Abro la puerta… Una carpeta negra y un tríptico informativo me devuelven a la realidad. “¿Qué tal está?”, me pregunta la joven. “Bien”, contesto sin más. Caigo en la cuenta de que no recuerdo cuándo un desconocido se ha interesado por mí. Ni siquiera me acuerdo de la última vez en que un ‘conocido’ ha sido tan amable… Es curioso, hay gente que odias nada más conocer y gente que dejarías pasar a tu salón…

“No tengo tiempo, estaba saliendo”. Creo que no adorno mi ‘huida’ ni con un amable “lo siento”… Me dan un folleto para que lo lea tranquilamente. Lo cojo y cierro la puerta. No me puedo resistir. Vuelvo a la mirilla. Vera Drake y su amiga cogen el ascensor… Vuelvo a la rutina.

Una playa y un sol fabuloso ilustran el tríptico. Está amaneciendo. Siento que daría la vida por estar junto a ese mar. Echo un vistazo al texto. “¿Le gustaría saber la verdad?” Son los testigos de Jehová. Me proponen un curso bíblico a domicilio y me dan respuestas para todo: ¿acabarán las guerras?, ¿qué sucede al morir?, ¿cómo podemos encontrar la felicidad?

Me quedo petrificada. Pienso que hay demasiada gente en paro… Me acuerdo de Janna. Me acuerdo de Maudie. Decido hacerle una visita a mi vecina de enfrente. Quiero felicitarla por su bebé. No cuesta nada ser amable. Al menos es una pequeña verdad.