Libertad de cátedra, ¿un derecho sin límites?

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:28

DICE el juez Torres que Luis García Montero ha cometido delito de injurias por llamar “perturbado” al profesor Fortes y cuestionar su solvencia como docente. Como no es jurista, Luis renuncia a opinar sobre la sentencia y tampoco la piensa recurrir. Opta por abandonar la enseñanza en la Universidad de Granada. El equipo rectoral “lamenta” la pérdida y mira para otro lado. Alega que no puede intervenir en la disputa entre dos profesores. ¿Pero realmente estamos hablando de eso?

 

Más allá de forzados paralelismo con Góngora y Quevedo o Lope de Vega y Cervantes, lo que pone de manifiesto el ‘caso Fortes’ es uno de los grandes temas pendientes de la Universidad española: la necesidad de regular la libertad de cátedra y fijar unos mecanismos mínimos para garantizar la calidad de la docencia.

 

Este derecho nació en un momento determinado para defender y proteger al profesorado del poder eclesiástico y político. Pero la libertad de cátedra no es un derecho absoluto. Si ‘no todo vale’ dentro de la libertad de expresión, si la realidad de la universidad española es otra, ¿por qué los docentes tienen libertad sin límites? ¿Qué ocurre, por ejemplo, si un profesor ‘desvaría’, si sufre un trastorno psíquico y propaga teorías suicidas en sus clases? ¿Quién protege en este caso a los alumnos? ¿Quién defiende su derecho a recibir una enseñanza digna y de calidad?

 

Nadie. Salvo que haya una situación extrema y una denuncia expresa, la Universidad no tiene instrumentos para controlar la enseñanza. Ya no se trata de orientaciones ideológicas ni de planteamientos docentes. Estamos hablando de establecer unos valores mínimos.

 

En estos momentos, el Ministerio de Innovación estudia un borrador para regular la carrera profesional de los catedráticos y titulares de las universidades públicas a través de una evaluación externa de sus méritos. Pero, al menos según la información que ha trascendido, este Estatuto Docente e Investigador no contempla medidas de penalización ni sistemas para evaluar la calidad de la enseñanza.

La “antigüedad”, por ejemplo, es uno de los méritos que se tendrán en cuenta. ¿Es un mérito ‘estar’?  ‘Estar’ sin controles…Con una protección absoluta frente a ‘poderes’, programas e, incluso, frente al alumnado. Con una libertad de cátedra que jamás debería ser absoluta.

Violencia por imitación

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:23

ENGAÑA a su esposa, le tiende una trampa y la asesina con una radial… Le propina un bastonazo en la cabeza con tanta fuerza que le ocasiona la muerte… Sufre una bajada de azúcar y ‘decide’ acuchillar a su bebé de quince meses…

Decenas de mujeres sufren cada día la violencia machista, la población inmigrante continúa siendo objeto de ataques xenófobos en el centro de Granada, los médicos son agredidos por pacientes y familiares en las consultas, los docentes son insultados y maltratados por sus alumnos… Demasiada escalada de violencia para una sociedad supuestamente avanzada. Demasiados episodios cotidianos. ¿Agredimos por imitación?

Los expertos insisten una y otra vez en los peligros perversos de la ficción: estereotipos y patrones que promocionan la violencia y casi reducen a la ridiculez los valores de respeto y convivencia. Es la cultura del odio. Hace unos días publicaba la revista PLoS One los resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo de científicos británicos en la que se descubrían las zonas del cerebro donde se genera la animadversión.

A través de las resonancias magnéticas realizadas a un grupo de diecisiete voluntarios, se observaban las zonas concretas del cerebro que se activan cuando un individuo siente rechazo hacia otro. A partir de aquí, los profesores Semir Zeky y John Romaya logran identificar ‘el circuito del odio’.Y también del amor. Porque, curiosamente, las zonas en las que residen estos dos sentimientos coinciden plenamente. Lo dice el refrán: del amor al odio sólo hay un paso…

Sin embargo, el comportamiento neurológico sí que difiere: cuando se trata del amor, se desactiva parte de la corteza cerebral relacionada con el juicio y el razonamiento (los enamorados siempre ‘pierden la razón’), pero en el caso del individuo que agrede, que golpea, que asesina, siempre es consciente de lo que hace. Se mantiene la plena conciencia. Odio que se ‘aprende’. Agresiones que se ‘copian’. Violencia que se ejerce con plena conciencia.

¿No podría darse un paso más para interferir este tipo de ‘pasiones’? Bastaría con recurrir a la ‘estadísticas del odio’ para justificar que se abra el debate. Desde el origen, desde las células madre. Granada, tal vez, tenga algo que aportar. Algo más que estadísticas.

Fernández Montesinos y Granada

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:19

RECONOCE Manuel Fernández- Montesinos que nunca pensó en que pudiera salir a la luz pública esos “trompicones” que ha ido “enjaretando a modo de memorias”. Lo que en nosotros vive recorre la historia del niño que vio el mundo quebrado cuando asesinaron a su padre y a su tío Federico, se acerca al joven desterrado en Nueva York, penetra en el estudiante que se enfrentó a la dictadura franquista y culmina con la mirada serena y madura de un hombre que, “a la luz del crepúsculo”, decide contar más de una verdad. Su verdades, siempre subjetivas, pero verdades que se asientan en su ciudad natal.

 

Al final del libro, publicado por Tusquets, dedica un capítulo a la Fundación Lorca en el que ajusta cuentas con Granada: “Nunca fue fácil encontrar apoyos. Fuimos engañados en varias ocasiones y por distintas instituciones públicas. Las promesas no se cumplieron”. Libre ya de “ataduras”, el sobrino de Lorca confiesa que abandonó en 2006 su puesto como presidente de la Fundación” hastiado, con cierta decepción y muy cansado”. Ahora, “sin temor a transgredir lo políticamente correcto”, pone a cada uno en sitio.

 

Y lo hace, por ejemplo, cuando recuerda el día en que la entonces concejal de Cultura dio portazo al legado con estas “solemnes palabras”: “Para la Fundación Lorca este año no hay ni un duro“. “Hubo que sacar la Fundación de allí”, lamenta Montesinos, “como se saca a un náufrago del agua. A punto de ahogarse”. En su rescate llegaría la Residencia de Estudiantes y, desde entonces, la travesía del legado lorquiano ha durado demasiado: “Ofrecí públicamente, hace ya más de veinte años, todo ese tesoro para que se custodiase en una institución granadina.

 

Ni uno sólo de los gerifaltes de antaño, sentados orondos en la primera fila, representantes de diversos partidos políticos, se levantó para manifestar su apoyo”. Hasta 2004,el gran pacto para recuperar el patrimonio lorquiano no ha sido posible. Como siempre en esta ciudad, los acuerdos llegan tarde y no exentos de zancadillas.

 

Si Granada no fuera Granada, el legado de Lorca nunca hubiera tenido que ‘exiliarse’.Pero la realidad no daba tregua:había que huir. En aquel momento, los “papeles” de Federico partieron “en una maleta de piel de cerdo” que sus padres habían escondido en la Vega. Ahora, con o sin ajuste de cuentas, comienza el camino de vuelta.

El juez estrella

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:13

 

Tenía 17 años cuando escuché hablar por primera vez de Baltasar Garzón. Un novio de mi hermana, aspirante a juez, tenía un póster enorme suyo en  el piso de estudiantes que compartía  con otros colegas de Úbeda. Creo que fue una de las imágenes que más me han intrigado en mi  vida: ¿cómo ese señor de gafas ridículas, nariz  imposible e imagen de erudito repelente podía  tener un club de fans? Desde luego, nada tenía  que ver con la foto que yo llevaba a todas partes de Paul Newman ni con la imagen sacralizada  del Che, los Beatles y tantos otros que recuerdo  en las carpetas de clase.

 

Para mí fue una sorpresa conocer a alguien que idolatraba al juez Garzón. Por aquel entonces, siendo yo aspirante a  periodista, mi desconocimiento del personaje  me situó en una situación incómoda. Más bien  fue el resultado de los reproches queme hacía  aquella promesa de cuñado, completamente  obnubilado por las virtudes y la valentía del  juez. Y creo que fue en ese momento cuando  empecé a tenerle cierta simpatía a ese letrado  tan quisquilloso que no dejaba de salir en los  medios y generar revuelo en las facultades de  Derecho.

 

Ahora, cuando su nombre y su imagen  se unen a la de Federico García Lorca, no puedo evitar recordar aquel póster de ‘juez estrella’. Pero, aunque se equivoquen, las colmenas son de quienes dan un paso adelante, de quienes trabajan y se arriesgan. Los zánganos  nunca pasan a la historia. Para esta tierra del ‘chavico’, de autocomplacencia y de complejos, el proceso abierto por Garzón debería entenderse  como una oportunidad para cerrar heridas  y afrontar con valentía ese futuro que tanto se resiste a llegar. ¿Seremos capaces de gestionar  los meses que se avecinan?

 

Técnicamente se puede afrontar el reto, pero ‘tocar’ la fosa del poeta significa mucho más. Significa ‘tocar’ a  familias, desempolvar nombres, exigir responsabilidades…  ¿Se podrá hacer frente al morbo  que envolverá la exhumación? ¿Hubo ensañamiento?  ¿Le pegaron dos tiros en el culo por  maricón? Con la apertura de la fosa de Lorca, Garzón continuará su trayectoria de ‘juez estrella’.  Y probablemente esté escribiendo una de las páginas más importantes de la historia  reciente.

 

Pero los bandos vuelven. De quienes  critican y de quienes piensan que de vez en  cuando hace falta que alguien sea valiente. La  pregunta es si Granada está preparada para recuperar a Lorca.  Y para que esto no se convierta en un circo de ‘estrellas’. 

Noticias con sex appeal

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 21:36

LO confieso. Soy una adicta a las noticias extrañas, a las surrealistas, a las casi inverosímiles. A esas que te hacen fruncir el ceño y pensar que se están quedando contigo… A esas que te hace esbozar una sonrisa o morirte de miedo. A las que te rompen los esquemas. Y confieso que siempre he tenido esa extraña inclinación por la rareza

Pues el arranque de 2009 ha sido fantástico. Empezamos teniendo que agregar un segundo más al último minuto del año para “ajustar los relojes atómicos y el tiempo astronómico basado en el eje de rotación de la Tierra”. Después de mucho leer e investigar (porque lo malo de estas noticias es que siempre te dejan con ganas de ‘más y mejor’ como diríamos en Granada Hoy), me quedan dos cosas ‘casi’ claras: que París le va a arrebatar a Londres la hora GMT y que mi padre ya no podrá mirar al sol y ‘clavar’ la hora. El desfase será tal que cuando el sol te fría la cabeza puede que sean las ocho de la tarde, ya que la hora oficial no se regirá por la rotación de la tierra.

Hablando de Tierra, la segunda sorpresa de la semana llegó con la Vía Láctea. Resulta que grupo de investigadores estadounidenses han determinado que pesa un 50% más de lo que se pensaba y que, por lo tanto, su órbita también es más rápida. Mi sorpresa: ¿cómo se pesa una galaxia? Dicen, además, que ahora hay más posibilidades de que colisione con Andrómeda… Mejor no sigo informándome.

Para descubrimientos, el de los científicos británicos. Ellos, como siempre, a lo suyo: la revista médica British Medical Journal incluye en el último número una investigación de científicos de Norfolk y Norwich, todos aficionados al golf, que recomiendan el uso de tapones a quienes utilicen los drivers de titanio… Jugar con estos palos puede provocar sordera debido al fuerte estallido que emite cada golpe. Total, que si queremos ir al campo, mejor de merendona.

Lo malo de esta última propuesta es que, en función de lo que incluyas en la cesta, también corres ciertos riesgo. ¿El más común? Un infarto al corazón. Por eso nunca está de más eso de pensar en las donaciones. Suena algo tétrico, lo sé, pero hay que ser previsores. Esta misma semana hemos sabido que la Facultad de Medicina cuenta ya con una lista de 90 donantes de cuerpos para que los chavales que estudien Anatomía puedan practicar.

No es que no sea solidaria, pero de repente he recordado la imagen de esas escaleras que descienden al Laboratorio de Antropología de Miguel Botella y lo único que he visto son las decenas de cajas apiladas en las estanterías con millones de huesos guardados. ¿Al final de todo el ajetreo terminaré allí? Me lo tengo que pensar.

Mientras tanto, algunos futuribles: la revista Nature acaba de publicar el estudio de un investigador de Atlanta que dice ser capaz de fabricar una píldora capaz de desencadenar el enamoramiento; una especie de poción del amor que revolucionaría a la mismísima bruja del cuento de la Cenicienta. Me apunto.

¿Le gustaría saber la verdad?

Magdalena Trillo | 30 de noviembre de 2008 a las 19:34

He de confesar que no les di tiempo para que me explicaran cómo “encontrar la verdad”. Diez de la mañana. Olor a café y las prisas de siempre. Suena el timbre sin demasiada estridencia. ¿Primer impulso? No abrir.

Llevo cinco años viviendo en el mismo piso y jamás he encontrado una buena historia al otro lado de la puerta… No sé por qué pero me acuerdo entonces de mi vecina de enfrente. Acaba de dar a luz y los ramos de flores se apilan en el descansillo. ¿Necesitará algo? Me viene a la mente la historia de Janna y Maudie. La novela de Doris Lessing me atrapó este verano y aún me golpea en la cabeza: ¿seré una mala vecina?

Me invade una pizca de humanidad. O curiosidad. Sigilosamente, inspecciono el rellano a través de la mirilla. Está claro que no es mi vecina. ¡Parece Vera Drake! Una joven rubia, con el pelo cuidadosamente recogido, la acompaña. Igual vive en Navarra y no hay ni un solo hospital para que pueda abortar. No sé sus “supuestos”, pero seguro que son de peso. Lo dice su cara inmaculada. Tal vez se ha topado en Granada con un médico que ha implorado la objeción de conciencia y no tiene dinero para pagar una clínica privada.

Abro la puerta… Una carpeta negra y un tríptico informativo me devuelven a la realidad. “¿Qué tal está?”, me pregunta la joven. “Bien”, contesto sin más. Caigo en la cuenta de que no recuerdo cuándo un desconocido se ha interesado por mí. Ni siquiera me acuerdo de la última vez en que un ‘conocido’ ha sido tan amable… Es curioso, hay gente que odias nada más conocer y gente que dejarías pasar a tu salón…

“No tengo tiempo, estaba saliendo”. Creo que no adorno mi ‘huida’ ni con un amable “lo siento”… Me dan un folleto para que lo lea tranquilamente. Lo cojo y cierro la puerta. No me puedo resistir. Vuelvo a la mirilla. Vera Drake y su amiga cogen el ascensor… Vuelvo a la rutina.

Una playa y un sol fabuloso ilustran el tríptico. Está amaneciendo. Siento que daría la vida por estar junto a ese mar. Echo un vistazo al texto. “¿Le gustaría saber la verdad?” Son los testigos de Jehová. Me proponen un curso bíblico a domicilio y me dan respuestas para todo: ¿acabarán las guerras?, ¿qué sucede al morir?, ¿cómo podemos encontrar la felicidad?

Me quedo petrificada. Pienso que hay demasiada gente en paro… Me acuerdo de Janna. Me acuerdo de Maudie. Decido hacerle una visita a mi vecina de enfrente. Quiero felicitarla por su bebé. No cuesta nada ser amable. Al menos es una pequeña verdad.

Milenio: Un voto de confianza

Magdalena Trillo | 30 de noviembre de 2008 a las 19:23

Optimismo, pero con cautelas. Un año después del anuncio, el Consejo de Gobierno celebrado el 18 de noviembre en Granada reduce el espacio para las dudas: hay voluntad política, el marco jurídico elegido para poner en marcha el Milenio convence a todos y David Aguilar, la persona que se pondrá al frente del consorcio, tiene la capacidad de gestión y el espíritu de diálogo que precisa el proyecto.

 

Los primeros pasos han sido firmes. Sin embargo, aún tendremos que esperar a que se defina el programa para saber si el Milenio responde realmente a las expectativas creadas. Tras la comparecencia de Chaves en el Parque de las Ciencias quedaron dos cosas claras.

 

En primer lugar, que el gran Parque de la Vega sigue adelante como ‘proyecto estrella’ sin que de momento se haya vislumbrado ninguna otra iniciativa que pueda responder a la tremenda ilusión que Granada ha puesto en la efeméride.

 

En segundo lugar, que a la Junta le sale bien caro celebrar el Consejo de Gobierno en esta ciudad: el presidente compensó la falta de anuncios llenando de ‘millones’ su intervención. Se aprobaron actuaciones por más de 132 millones: vivienda y turismo centrarán las inversiones en una quincena de municipios y se crearán cerca de dos mil empleos.

 

Políticamente, el balance ha de ser mucho más positivo. Hace sólo unos meses, el Ayuntamiento, con el equipo de gobierno del PP al frente, se había convertido en el protagonista del Milenio. Y también de los acuerdos, ya que hasta se llegó a consensuar con la oposición un documento con 19 propuestas para la celebración. Ahora, el Milenio recupera su espacio. De consenso, abierto a la participación, pero liderado por quien legítimamente lo ideó.

 

Lo que sí habría que criticar es que se intente aprovechar la celebración para ‘vender’ infraestructuras pendientes y comprometidas hace años. ¿El AVE para 2013? Sí, pero ya estaba previsto. Y lo mismo se puede decir del Metro y de la ampliación del aeropuerto. Esperamos algo más. Proyectos que nos ilusionen y que no se limiten a compensar trenes perdidos.

 

Es verdad que en estos momentos hay razones para creer, pero también existe el riesgo de que sea un fiasco. Me aseguran en la Junta que los proyectos y las inversiones concretas “llegarán”.

 

Confiemos, pues, y seamos optimistas. Lo apoyaremos. Pero sin cheques en blanco.

 

¡Hola mundo!

Magdalena Trillo | 19 de noviembre de 2008 a las 12:46

Y la colmena se dotó de vida…

A partir de ahora, cada domingo nos acercaremos al mundo a través de las pequeñas celdas de esta colmena. Opiniones e historias de una ciudad. Escenas cotidianas. Paisajes y ventanas a la actualidad. O a los sueños. O a la ilusión.

Para los nostálgicos, siempre estará el papel. En el quiosco sigue fiel a su cita con los lectores Granada Hoy. El tacto del papel, el olor de la tinta, el sonido de las noticias rozando el viento…

En este espacio construiremos nuestra realidad mucho más rápido y dejaremos espacio para los comentarios. Es lo que tiene la red. Que es de todos. Y que la podemos navegar entre todos. ¡Anímate a participar a través de granadahoy.com!

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