Archivos para el tag ‘Javier Arenas’

El mensaje del sur

Magdalena Trillo | 1 de abril de 2012 a las 11:38

Desde la estepa madrileña, las vacas sagradas de la política y el periodismo enjuician con vehemencia y desdén todo lo que ocurre al otro lado de Despeñaperros. Hace justo una semana, dos millones de andaluces osaron votar a partidos de izquierda; una tragedia que sólo pueden explicar por la estulticia, dependencia y falta de criterio del pueblo andaluz. A la cuarta, el Partido Popular lograba una “victoria histórica” pero no gobernará; a la primera, José Antonio Griñán renace de sus cenizas emulando la hazaña de Rubalcaba del congreso federal y ya ha fijado la hoja de ruta con IU para marcar el contrapunto al gobierno de Rajoy. Se hará, desde el sur, pero tendrá precio.

No veo a nadie haciendo las maletas por un resultado electoral pero sí a muchos cabreados. Andalucía, refugio y símbolo para la “reconquista” socialista, se convertirá en rehén del enfrentamiento entre los dos grandes partidos y de la guerra entre comunidades. El mensaje electoral del sur contradice, además, el guión de recortes de Mariano Rajoy.

Está por ver si un gobierno PSOE-IU es capaz de demostrar que se puede gestionar sin dilapidar el Estado del Bienestar, que la socialdemocracia no está muerta, que las recetas del neoliberalismo no son infalibles y que puede haber salida a la crisis desde la izquierda como predica en Francia François Hollande. Todo esto en la teoría; en la práctica, Griñán tendrá que demostrar que su presupuesto expansivo es sostenible con el recorte exigido de 2.500 millones y que es posible ahorrar en sanidad sin copago, en educación sin privatizar colegios y en la Administración sin recurrir al despido masivo.

Izquierda Unida pondrá sobre la mesa de negociación el programa que firmaron ante notario pero es difícil pensar que se mantengan al margen del reparto de sillones. Se situarán al frente del Parlamento, habrá comisión de investigación sobre el fraude de los ERE y ya empiezan a sonar nombres para quedarse con áreas tan simbólicas como agricultura y empleo y tan ‘rentables’ como turismo. Descartada por completo la opción de un gobierno de concentración y, a la espera de la letra pequeña del pacto Griñán-Valderas, lo curioso es que tanto en el PSOE como en el PP se dan un margen de menos de dos años para las primeras crisis de gobierno.

Dos teorías serían compatibles. La primera: entre la agresividad de la reforma laboral, el aumento del paro en más de 600.000 personas y el retraso de la recuperación económica por la caída del PIB, el Ejecutivo de Rajoy estará haciendo aguas en poco más de un año. Será entonces cuando el presidente del Gobierno deba afrontar su primera remodelación y ‘rescate’ a Javier Arenas en Madrid, ya sea de vicepresidente, de ministro o al frente de alguna de las grandes empresas públicas.

Aunque su sucesión sigue siendo tema tabú, hay dos delfines que coinciden en casi todas las quinielas: la malagueña Esperanza Oña y el cordobés José Antonio Nieto. El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y el alcalde de Motril, Carlos Rojas, entran y salen de las apuestas según preferencias.

El segundo futurible tiene que ver con las dificultades que atravesará ese gobierno de contrapoder del sur que habrá de contentar no pocos egos y continuar como agencia de colocación para demasiados damnificados del poder local y provincial sin renunciar a las reformas ni a las políticas de austeridad. Dos años como máximo para que Griñán rompa con IU y, en plena crisis del Gobierno central, convoque elecciones y gane (entonces sí) por mayoría absoluta…

De momento, es uno de los ministros ‘hacedores’ del fracaso de Arenas, Cristóbal Montoro, quien intensifica la escalada de desgaste. A los recortes draconianos de los Presupuestos, han sumado aquella amnistía fiscal que Rajoy tildó de “ocurrencia” cuando estaba en la oposición y Cospedal definió como “impresentable, injusta y antisocial”. Pues ya está aprobada para que los legales paguemos más y los que defraudan hallen el perdón. Se anunció el Viernes de Dolores y, por suerte, también ese día el mensaje desde Andalucía fue distinto.

Mientras Madrid explicaba al mundo la nueva tanda de tijeretazos, el artista irlandés Sean Scully mostraba en la Alhambra su nueva obra. La luz del sur. La geometría como reflejo del alma; ni tinieblas ni tragedia. La luz del sur; con todo su significado y sus consecuencias, con toda su intensidad y amplitud.

En las trincheras del 25-M

Magdalena Trillo | 18 de marzo de 2012 a las 9:35

HACE tres semanas, Rafael Escuredo era investido doctor Honoris Causa en la Universidad de Almería; este viernes, el ex presidente de la Junta de Andalucía se ponía el birrete electoral e irrumpía en campaña llamando “gilipollas” a los populares. Lo hacía con toda ‘solemnidad’, en un acto organizado por los socialistas para entregar las distinciones Clara Campoamor a mujeres que han destacado en la lucha por la igualdad. Sus palabras saltaron a Menéame y encendieron las redes sociales: “Algunos no lo saben, pero el PSOE va a ganar las próximas elecciones regionales (…) El problema es qué hay que cambiar. ¿Para qué? Ésa es la pregunta. Lo tienen escrito en el corazón, en el alma y en un programa que están esperando al 26: desmantelamiento del estado de las autonomías y del Estado del bienestar (…) Son tan gilipollas que van ‘sobraos”.

A siete días de la votación, las encuestas internas que maneja el PSOE le dan cierto margen para el optimismo: el PP tiene prácticamente atada la mayoría absoluta pero a los socialistas sólo les falta un “empujón” para terminar de movilizar y reagrupar a los electores de izquierdas. La partida está completamente abierta. Y aquí el discurso de encefalograma plano de Griñán no funciona. Llega la caballería con el mensaje del miedo y, a la espera de que descabalguen junto a Rubalcaba los Guerra, Chaves o González, la arenga apocalíptica la ha empezado Escuredo: “Hace 30 años lo teníamos peor: paro, analfabetos, sin derechos de las mujeres, el Gobierno en contra; los andaluces y los socialistas nos cogimos de la mano y dijimos no pasarán”.

Ahora lo tendrán más difícil. El martes, la juez Alaya ha citado a declarar al chófer del ex director general de Empleo. El de las fiestas y la cocaína. Sus palabras acapararán las portadas de los periódicos y las tertulias. Puro morbo. Tal vez sea ese “pellizco” del que hablan los socialistas para desestabilizar la balanza, aunque lo hará a favor del PP o acrecentará aún más el hartazgo entre los ciudadanos y empujará a demasiados andaluces a no ir a votar.

Basta con bucear unos minutos en los duros y ofensivos vídeos que los dos grandes partidos están moviendo en Youtube. Las #mentirasdeGriñán compiten con las #mentirasdeArenas y, junto a los tropiezos y contradicciones de los dos candidatos, las imágenes más anacrónicas de sus carreras; desde aquel Griñán que fue ministro de Trabajo con Felipe González hasta ese Arenas señorito andaluz que se deja limpiar las botas y vende renovación cuando lleva 33 años en política.

Javier Arenas, quien no te conozca que te compre es especialmente agresivo: “Estuviste en contra de la autonomía de Andalucía, mentiste sobre el 11-M y la guerra de Iraq, eres empleado público sin hacer oposiciones, te has presentado a tres elecciones y has perdido…” Tan provocador como El 25 de marzo elige quien te defienda con un sumiso Arenas tragando en papilla todas las recetas de Rajoy: subida de impuestos, copago en la sanidad y la educación, paralización de la ley de dependencia, despidos mucho más baratos…

Y no menos sarcástico que la campaña ‘popular’ en torno a fraude y los intrusos en los expedientes de regulación de empleo con los “EREvisión”, la “EREcorrupción” y los “politongos” para descargar en el móvil recordando que 30 años de PSOE es suficiente. Desde los “30 años de socialismo, 30% de paro” al “Griñán, presidente del fondo de reptiles” pasando por la ‘inesperada’ ayuda de los propios socialistas con el eslogan difundido en Tuenti con un “elije” (¡sí, con jota!) que bien valdría un suspenso en cualquier curso de Primaria.

Si dejamos de lado la guerra de trincheras que se libra en las redes sociales, lo cierto es que estamos viviendo un angustioso, agónico e interminable epílogo del 20-N. No encuentro a un solo elector ilusionado. En aras del pragmatismo, se mantiene un discurso apático y de perfil bajo incapaz de infundir algo de optimismo y esperanza. ¿No queríamos unas elecciones independientes para hablar de Andalucía? ¿Tan ‘sobraos’ van todos que no importa si los ciudadanos no tienen ni un solo motivo positivo, sólo temores, para ir a votar?

El gran dilema

Magdalena Trillo | 11 de marzo de 2012 a las 11:43

En dos semanas, Andalucía celebrará las elecciones más disputadas, abiertas y decisivas de toda la democracia. Todas las encuestas, incluida la que hoy publicamos los nueve periódicos de Grupo Joly, apuntan en una misma dirección: la ola de cambio que los españoles iniciaron hace un año en los ayuntamientos y consolidaron el 20 de noviembre en las generales aupando a Mariano Rajoy a La Moncloa se puede llevar por delante tres décadas de gobierno socialista. Javier Arenas, a la cuarta, emprende la campaña como virtual ganador. Nunca lo ha tenido tan cerca.

Ni la subida de impuestos ni la movilización contra la reforma laboral y los recortes dan suficiente oxígeno al Ejecutivo de José Antonio Griñán para invertir las expectativas de voto. Pero sí para minar la amplitud de la victoria. La incógnita, una vez más, se traslada al escenario de pactos. Si la movilización ‘popular’ será lo bastante contundente como para alcanzar la mayoría absoluta y, en caso contrario, si el PP podrá desactivar un gobierno entre PSOE e IU recurriendo al diputado con el que, según nuestro sondeo, UPyD irrumpiría en el Parlamento.

Los de Arenas inician el partido con un “ganamos, pero no os confiéis” y los de Griñán con un “podemos ganar”. El PP está “al borde” de la mayoría absoluta pero el PSOE recorta distancias; IU crece como aglutinadora de los ‘descontentos’ del PSOE y UPyD se posiciona como “llave” de gobierno. El ‘ahora Andalucía’ del PP se enfrenta al ‘camino seguro’ de los socialistas. Arenas defiende que “Andalucía tiene derecho a conocer un gobierno distinto” y Griñán advierte que lo que está en juego son dos modelos: “El cambio ya está aquí y es involución”.

Es verdad que el clima de cambio está en la calle -Andalucía y Asturias completarían la España azul de Rajoy a la espera de las autonómicas del País Vasco de 2013- pero también el clima de preocupación por el enorme poder que tendrían los populares con una oposición prácticamente borrada y arrinconada de las instancias de gobierno. El gran dilema: 30 años de gobierno en Andalucía es excesivo; pero todo el país en manos del PP también es excesivo. Desgaste Gobierno vs. desgaste Griñán. Y los dos son relativos: habrá que ver si la crudeza de los ajustes se lleva por delante la ilusión en el PP para remontar la situación económica y no perder de vista que, en contradicción con las expectativas de voto, Griñán se mantiene como el líder mejor valorado y el PSOE como el partido que genera más confianza.

En este punto, la siguiente incógnita del 25-M, los primeros comicios que se convocan separados de otra cita electoral desde 1990, es la participación, es decir, el ‘grueso’ de la abstención. Porque, por encima de los programas de una austera campaña en la que ni ha habido cintas que cortar ni habrá promesas que incumplir, lo que prevalece es el hartazgo y el pesimismo. Mucho pesimismo.

El mensaje de Rajoy ha calado: las cuentas del país son un desastre y no hay señales que indiquen la salida a corto plazo. “Estamos peor que hace un año y vamos a peor”, confiesan los andaluces en el sondeo de Commentia para Grupo Joly. Y no es casualidad que Arenas arrancara la carrera electoral declarando que su “enemigo no es el PSOE sino el 31% de paro en Andalucía”.

Detrás del paro y la crisis, lo más desesperanzador de los sondeos es que sean los propios políticos los que vuelvan a aparecer como la principal preocupación de los ciudadanos y, a continuación, la corrupción. El cortijo andaluz. El amiguismo, el clientelismo. El fantasma de los ERE, el calvario de Griñán. Una terrible desconfianza hacia la clase política y una creciente preocupación por la “corrupción y el enchufismo“.

Precisamente por ello, de la acritud y vileza de la campaña dependerá en buena medida el éxito o fracaso de estas elecciones. No el éxito de los candidatos; el éxito mismo de la democracia. Que los andaluces nos levantemos dentro de dos semanas y tengamos motivos para participar. Para mí, este es el verdadero dilema del 25-M: si estarán a la altura nuestros políticos para convencernos con razones y argumentos, no desde el miedo ni la crispación, para ir a votar.

La travesía socialista: suave o moderada

Magdalena Trillo | 5 de febrero de 2012 a las 11:49

La misma incógnita que se cierne sobre la economía mundial marca el horizonte de los socialistas: si la travesía por el desierto será suave o moderada. Me refiero al contradictorio y descafeinado PSOE zapaterista que ha hundido el partido con los resultados electorales más amargos de su historia, a las horas bajas que vive la socialdemocracia en toda Europa –dando paso a una derecha cada vez más extrema y ultraconservadora– y pienso, en clave local, en las guerras cainitas que llevan años minando la credibilidad del socialismo andaluz.

La “respuesta responsable para el cambio” la dieron ayer en Sevilla un millar de militantes: Alfredo Pérez Rubalcaba. ¿Pasado como criticaban los chaconistas? ¿Experiencia y solvencia como defendían los suyos? Rubalcaba: 487; Chacón: 465. Con tres horas de retraso sobre el horario previsto y sólo 22 votos de diferencia, le tocó a José Antonio Griñán, el ‘neutral activo’ que no ha dejado de trabajar bajo cuerda por la candidata catalana, anunciar el nombre del nuevo secretario general del PSOE, el líder que ha de reconducir el partido y, en apenas siete semanas, activar la “reconquista” del socialismo español con su primera prueba de fuego tras las dos debacles electorales del año pasado: la cita andaluza del 25 de marzo.

Lo cierto es que el congreso de Sevilla resultaba para muchos intrascendente. Irrelevante en el sentido de que ninguno de los dos candidatos parece ilusionar y convencer lo suficiente para romper con los errores y desconciertos de los últimos años, movilizar con un proyecto abierto y cercano a los ciudadanos que realmente se sienten de izquierdas y, menos aún, levantar a un partido que tiene la enorme responsabilidad de consolidar una oposición fuerte, unida y coherente que frene el rodillo azul del Partido Popular. Ese PP que se presentó centrista en las elecciones, que arrasó prometiendo enderezar la economía y el paro y que no ha tardado ni dos meses en sacar su artillería ideológica más involucionista.

Es curioso. Los españoles seguimos declarando en las encuestas que somos progresistas pero votamos en masa al PP. Ya lo vimos en las elecciones generales del 20 de noviembre –la victoria de Rajoy no fue tanto por el crecimiento de los populares como por el castigo de los españoles al PSOE– y, si aciertan las encuestas, lo comprobaremos de nuevo el 25-M cuando Javier Arenas, con la ayuda de los Eres, logre pisar San Telmo. Mis dudas son dos. La principal, si las ganas de cambio que reflejan todos los sondeos y el hartazgo tras tres décadas de gobierno monocolor bastan para que el PP consiga la mayoría absoluta (en caso contrario quedará expuesto a una posible alianza con UPyD si es que la formación de Rosa Díez mantiene las expectativas de voto). En segundo lugar, si la permanencia en el banquillo será para cuatro años, para ocho, para doce… Si la travesía es suave, moderada o, quién sabe, grave.

La incógnita queda, a partir de ahora, en manos de Rubalcaba. Ayer, en su discurso como ganador, prometió “unidad y cambio”, por este orden, pidió “trabajo, trabajo y trabajo” y aseguró que “no habrá facturas”. Pero seamos realistas: el aparato socialista andaluz ha perdido, Griñán ha perdido y Granada ha perdido.

Al final llevaba razón Chema Rueda. Vía sms, el secretario del PSOE local hizo una encuesta exprés unos días antes de que las cinco agrupaciones andaluzas afines a Griñán (Granada, Almería, Córdoba, Málaga y Huelva)proclamaran públicamente su apoyo a Chacón (en la Torre de la Pólvora con urna incluida). Su resultado fue 150 para Rubalcaba y 50 para Chacón. El miércoles, la votación oficiosa de los delegados granadinos daba el 80% de los apoyos a la candidata catalana. Ayer, puede que más de uno decidiera ejercer su derecho a voto secreto e individual para dar el cambiazo. O no… Porque Rubalcaba sabía que podía ganar sin Andalucía y, más aún, si aquí se producía un empate.

¿Y Teresa Jiménez? La imagino sacando brillo a la foto con Rubalcaba que solía tener en su despacho antes de su conversión al chaconismo. Ya lo dijimos en campaña: una vela…

Oportunidades

Magdalena Trillo | 31 de julio de 2010 a las 21:09

Me fascina esta ciudad. Pasamos del hundimiento a la euforia con la misma facilidad que España en el Mundial; a la misma velocidad que Brasil cae en la depresión. En menos de una semana se ha resuelto el lío de la Alhambra, CajaGranada tiene manos libres para seguir su camino, el paro da un ligero respiro estival y, dejando de lado el polvorín de Motril, hasta las filas socialistas toman aliento con la presentación de Paco Cuenca como aspirante a la Alcaldía de la capital.

 Bien es cierto que ha sido necesaria la ayuda del gobernador del Banco de España, la vicepresidenta económica, el Ministerio de Cultura y, seamos honestos, hasta del PP. No es para hacer a Torres Hurtado sultán de la Alhambra, pero tampoco perdamos de perspectiva: el hecho de que Javier Arenas haya defendido el proyecto de fusión fría de CajaGranada frente a la gran caja andaluza ha tenido mucho que ver. Por pura razón de números: jugando en casa, para tumbar el plan de Jara era necesario una mayoría cualificada en el consejo de Administración y los socialistas (suponiendo que siguieran los dictados de Griñán) no pueden hacer nada sin los populares. Así de simple.

 CajaGranada podrá culminar la fusión fría sin interferencias ni de la Junta ni del PSOE regional gracias al efecto “ala de mariposa”. Impresionante. El asunto, según nos aclara nuestro compañero Ignacio Martínez, es que no se pueden lanzar mensajes negativos a los mercados internacionales ni generar dudas sobre la seriedad del conjunto de las operaciones de concentración de cajas que están en marcha en España.

Bien claro parece que se lo explicaron Griñán el pasado lunes tanto Fernández Ordóñez como Elena Salgado. Conclusión: que CajaGranada ha hecho bien su trabajo, que cuenta con las bendiciones precisas para su estrategia de expansión con las cajas levantinas y que no está el asunto para mezclar política y economía. Mare Nostrum, como se llama el nuevo grupo, podrá volar mientras se pelean ahora entre Málaga y Sevilla por la sede de la futura caja.

Las expectativas no dejan margen al despiste: quieren incrementar los resultados globales del grupo en más de un 30% para 2015, superar los 600 millones de euros y lograr una eficiencia del 43%. Como decía Antonio Jara, en CajaGranada no están pensando en términos nacionalistas, sus estudios hablan de expansión, crecimiento y creación de empleo. Hasta Griñán parece que ya ve luz en la operación. “Un proyecto bonito que permite la expansión”, dice ahora. Una oportunidad.

 En el caso de la Alhambra, enviaremos una pequeña aclaración al consejero de Cultura. A ver. Que no es que en Granada seamos más cortitos que la media y no entendamos el proyecto de la Consejería de diluir la Alhambra en una estructura controlada desde Sevilla.

Se mostraba sorprendido el otro día del rechazo porque la idea de la agencia había salido de Granada. ¡Claro! Pero con un matiz: lo que se pedía es una agencia especial, una agencia independiente, una agencia única. Una agencia para mejorar la gestión de la Alhambra, por supuesto, pero no para tapar, pongamos por caso, el agujero del Teatro de la Maestranza. Otra oportunidad. Pero no para Granada.

 Sin entrar en el ‘caso Rubiales’, los socialistas parecen seguir al pie de la letra la advertencia que Sebastián Pérez lanza a sus filas siempre que puede: no hay que confiarse; las encuestas las carga el diablo. Con esa ilusión se muestran convencidos en el PSOE de que no habrá vuelco electoral y que seguirán gobernando en la Diputación, en Andalucía y ¡hasta en Motril! Lo dice hoy Martínez Caler en una entrevista con la misma seguridad que María José Sánchez habla del Milenio. Más oportunidades, aunque ¿para quién? A la espera de lo que digan las urnas, nos quedamos con la noticia más positiva que llega a Granada en meses: los recortes de Fomento no afectarán ni al AVE ni a la A-7. Aquí sí ganamos todos.

Aznar superstar

Magdalena Trillo | 3 de mayo de 2009 a las 10:48

RECIBO el Plan de Reformas Urgentes contra la Crisis del PP andaluz al mismo tiempo que se produce el siempre sonoro regreso de José María Aznar. Aparece el ex presidente justo cuando España supera los 4 millones de parados. Y lo hace con una revelación: él sí sabe cómo salir de la crisis… Aunque en los últimos tiempos había evitado expresar sus opiniones por aquello de no estar ya en política, ahora hace una excepción. Entre conferencias y discursos en Harvard o Georgetown, el ex presidente ha interrumpido su intensa vida académica para escribir un libro con sus ‘recetas’ para hacer frente a la recesión.

España puede salir de la crisis es el título de la obra que publica Planeta y que ya se puede conseguir en la Casa del Libro por 21 euros. Como anticipo de la publicación, Aznar concede hoy una entrevista para un dominical en la que añora las buenas condiciones económicas en las que dejó el país (más rico que en toda su historia), asegura que con él de presidente no se hubiera producido la crisis (?), analiza el papel de su mujer en el Ayuntamiento de Madrid, da consejos a Rato, rememora conversaciones con Bush y Obama…

Tal vez sea la influencia de sus estancias americanas, con Bush ¿y con Obama?, lo que le lleva a retratarse con su perro: un cachorro labrador -negro azabache- que sus nietos han bautizado como Sam. Bo, el de la familia Obama, es un perro de agua portugués que no suelta pelo, noble y de buen temperamento. El labrador es fácil de educar, con buen carácter, nada agresivo y muy fiel.

Miro la fotografía y cada vez me convenzo más de que el parecido entre perros y amos no es una creencia; es una verdad científica como ya constató hace unos años un grupo de investigadores estadounidenses en la revista Psychological Science. Bien es cierto que, como advertían en su estudio, sólo es aplicable a los ejemplares de raza pura; “no a perros callejeros cuya apariencia revela una mezcla de diversos tipos de especies caninas…”

En el binomio Aznar-Sam, está claro que la ‘raza’ no es el problema. Sólo desentona la mirada de Rotweiller del ex presidente y una interrogante: su fidelidad. Lo digo por lo de las recetas anticrisis. Porque, si tan ‘salvadoras’ son, no se entiende que haya tardado tanto en descubrirlas al mundo. Tal vez sí a Zapatero, pero no a su sucesor Rajoy, ni su amigo Bush…

Desde luego, como campaña de marketing, ningún reproche. Con tanta fórmula mágica y tanta expectación, el libro saldrá al mercado en condiciones de arrebatarle el primer puesto en ventas a la trilogía de Stieg Larsson… Veremos.

Mientras consigo el libro (que todo en la vida hay que comprobarlo), me sumerjo en el folleto a todo color y papel couché que me llega del PP andaluz (aquí no hay crisis). Ahora es Javier Arenas quien detalla su plan de reformas para “arrimar el hombro” en esta situación “de emergencia social”. Hasta cien medidas plantean los populares dentro de áreas diversas como educación, empleo, reforma fiscal, financiación autonómica, infraestructuras…

Y aún nos falta por conocer los ‘consejos’ que -seguro- ha traído el matrimonio Sarkozy para el “no muy inteligente Zapatero“. Lástima que unos y otros hayan esperado a los 4.010.700 parados para ‘iluminarnos’ sobre cómo cerrar la Caja de Pandora.