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Político, profesión de alto riesgo

Magdalena Trillo | 26 de abril de 2015 a las 10:59

Por acción y por omisión. Para ellos mismos y para todos nosotros. Ser político hoy se ha convertido en una profesión de alto riesgo. Por culpa de quienes roban, prevarican, malversan y se corrompen y por culpa de quienes nos demuestran a diario que nada de vocación, altruismo y servicio público hay en el desempeño de sus funciones. La casuística es amplia y de toda ella hemos tenido ejemplos esta semana:

Los peligros más evidentes llegan por la acción. Y el destino final va de la inhabilitación a la cárcel. Entre rejas está Bárcenas y en los tribunales se decidirá también el epílogo de viejas glorias de este país como el ex vicepresidente Rodrigo Rato. Sólo una codicia enfermiza puede explicar el supuesto fraude que ha desvelado la Agencia Tributaria para alguien que, subido en un Porsche y enfundado en estilosas camisas italianas, iba de ‘dandi’ por la vida; para alguien que lo tuvo todo y se permitió despreciarlo. Dejó el FMI porque se aburría, escribió la defunción de Bankia porque le dejaron, se enfangó con el escándalo de las tarjetas black porque pudo. Ahora sabemos que su milagro económico forma parte de la misma farsa con que ha terminado manchando su biografía.

Y sólo es una de las 715 personas de “especial relevancia” que están siendo investigadas tras acogerse a la amnistía –la grieta legal– que ideó el Gobierno para acabar con la opacidad fiscal y aflorar fortunas millonarias. Si nos creemos que la carrera ahora es por la transparencia, poco se entienden las reticencias del PP para desvelar los nombres de los demás privilegiados (175 de un total de 30.000 contribuyentes) que los funcionarios de la hacienda pública, inesperados protagonistas de la agenda política, han puesto bajo sospecha tras constatar que los datos que manejan son “la repera patatera”. Con tal elocuencia lo dijo esta semana el director general de la Agencia Tributaria cuando compareció en el Congreso para dar cuenta de las actividades de blanqueo que se están detectando a partir de esa “regularización fiscal” que, con mucho menos desparpajo y credibilidad, el ministro Montoro sigue defendiendo: ¿Seguro que “no limpia ni borra delitos”?

El ‘caso Rato’, como los cientos de las causas de políticos que se dirimen en los tribunales de todo el país, contribuye a la judicialización de la vida pública pero por razones más que justificadas. La ley, al menos en teoría, es igual para todos y las consecuencias de saltársela, también. En este tipo de situaciones, los peligros de ‘ser político’ son buscados: los privilegios se convierten rápidamente en prebendas y las posiciones de ventaja acaban desdibujando la legalidad. En el plano local, mucho podría reflexionar el ex alcalde de Almuñécar Juan Carlos Benavides, que se ha pasado media vida de litigios y siempre ha salido sorpresivamente airoso, o el ex regidor de Otura, que acaba de aceptar 16 años de inhabilitación por prevaricación.

Menos sentido tiene cuando los políticos miran a Caleta confiando en que sea el juez quien les resuelva su incompetencia, se conviertan en aliados en sus batallas electorales o les dé una salida a su desesperación. Aquí los periodistas también deberíamos hacer autocrítica y preguntarnos si no estamos sumándonos al circo cuando nos limitamos a actuar de meros altavoces de unos y otros. Es el peligroso periodismo de declaraciones. Insinuaciones, acusaciones sin pruebas y amenazas de demandas. A un mes de las elecciones municipales, pocos dejan pasar la oportunidad del “nos vemos en los tribunales”. Aunque unas veces funciona y otras se vuelve en contra.

La imputación de todo el grupo municipal socialista por denuncia falsa contra el alcalde no es sino el efecto boomerang tras su iniciativa de, “en defensa de los intereses” de la capital, alertar de un posible caso de prevaricación por parte de Torres Hurtado en la operación urbanística del Cerrillo. Su situación ahora es tremendamente comprometida; un ejemplo de cuando ser político –en esta ocasión asumiendo su labor de ejercer de oposición– es extremadamente peligroso… si no juegas bien tus cartas.

El concejal Fuentes y el diputado Torrente también han tenido que desfilar esta semana ante el juez por un tema de prevaricación y revelación de secretos y pendiente queda si la directora de la Alhambra terminará poniendo una querella contra Juan García Montero por sus durísimas declaraciones sobre el oscurantismo en la gestión del Patronato y supuestos tratos de favor. A un mes justo del 24-M, todos han subido el tono y han empezado a medirse trasladando a las instituciones el clima de hostilidad y los nervios que ya se están apoderando de este intenso preámbulo electoral.

La política estará desprestigiada, pero ya hay 8.527 granadinos pendientes del reparto de sillones de las municipales: 624 listas para definir el futuro de 180 poblaciones con una presencia inédita de propuestas de ‘independientes’.

Si las profesiones de riesgo sólo se eligen por vocación o por alta remuneración, tendríamos que pensar que no todo está perdido y que son muchos los ciudadanos que todavía están dispuestos a exponerse para cambiar las cosas desde dentro del sistema. Aunque la mera gestión suponga ya un peligro. Así lo sienten a diario muchos concejales de Economía y así lo acaba de comprobar la delegada del Gobierno, Sandra García, cuando se le ha comunicado que ha sido imputada por el caso de los vertidos fecales de la cárcel… Y es que la omisión también cuenta. A la espera de lo que resuelva el Supremo, es lo que podría subyacer en las actuaciones de Chaves y Griñán en el caso de los ERE. Si no idearon un sistema para robar, para dejar que otros lo hicieran, la prevaricación podría ser por omisión, por no vigilar.

De nuevo el debate sobre la responsabilidad política y la penal. Y de nuevo las dudas de en qué momento consideramos saldada una deuda moral. ¿Ha renunciado Griñán lo suficiente? ¿Ha pagado bastante por su co-responsabilidad? ¿Cómo de alto y cuántas veces hay que pedir perdón?

Porque ni está clara la legalidad, ni lo está la ética y ya ni siquiera la estética. Lo lamentable es que la mujer del César hace mucho que dejó de ser honrada y ahora parece que no importa que ni lo parezca. 5.000 euros por charlar dos veces al mes tomando café. Hablo de ‘trabajillos’ de cargos públicos para empresarios. De “asesorías”. ¿Tráfico de influencias? El caso de Pujalte y Trillo compaginando su labor en el Congreso con sus “servicios” a compañías que luego logran contratos públicos roza el esperpento. Es indecente y claramente inmoral. ¿Pasa el límite de lo legal?

No lo sé. Pero estaría bien que quienes van a dar su nombre para que los votemos el 24-M empiecen por preguntarse a sí mismos si concurren con la suficiente fortaleza e integridad para garantizar su honradez y mantener su palabra. La mayor crisis que estamos atravesando no es económica, es moral. Y es que es curiosa la profesión del político: es peligrosa para ellos, pero mucho más para nosotros.

Los papeles de Lanzas

Magdalena Trillo | 31 de marzo de 2013 a las 12:09

Que el caso de los ERE salpicara a Granada era cuestión de tiempo. Demasiados protagonistas, demasiados beneficiarios y demasiados intermediarios en una trama corrupta que ha tenido diez largos años para extender sus tentáculos por toda Andalucía. A la jueza Alaya, la magistrada que instruye el caso desde hace más de dos años, le han bastado unos días para ‘compensar’ el parón judicial y mediático en que se han traducido sus seis meses de baja por enfermedad.

Después de convencer al presidente del TSJA de que llegaba con fuerzas para seguir al frente de todas sus macrocausas -sin la participación de otros jueces de refuerzo que le hicieran sombra-, la magistrada ha devuelto a las portadas el escándalo de los ERE fraudulentos con una redada masiva que nada tiene que envidiar al más genuino cine de acción hollywoodiense. La Operación Heracles, alusión en griego al Hércules del escudo andaluz, se desplegó el miércoles en siete provincias de toda España (Sevilla, Madrid, Barcelona, Jaén, Granada, Cádiz y Las Palmas) con la participación de más de doscientos agentes de la Guardia Civil. Una veintena de detenidos, nueve citaciones de imputados y trece registros en la primera ‘carga’ de Alaya en su regreso como jueza estrella.

El foco del caso se traslada a los intermediarios y se produce un giro en la investigación: del “clientelismo” al “negocio”. Si en un primer momento se había detectado un “otorgamiento arbitrario de ayudas públicas”, la instructora señala ahora “un sistema perfectamente establecido” en el que la concesión de fondos se convierte en “el verdadero negocio”. Un negocio que aumenta a medida que se ‘consiguen’ más ERE -y más comisiones- y que va mucho más allá de aquellos fondos discrecionales que, según sostuvo la jueza en su día, se daban de forma “escandalosa” a personas que no tenían derecho a ellas creando una auténtica red de clientelismo en torno al PSOE y a la Junta.

El ex director general de Trabajo Francisco Javier Guerrero, que sigue diciendo que sus “únicos vicios” son un paquete de Marlboro, un gin-tonic de vez en cuando y algo de droga, vuelve a prisión e irrumpe en escena el que tal vez sea el personaje más siniestro de toda la trama: el ex sindicalista Juan Lanzas, el ‘conseguidor’ de los ERE, un peón turbio en la trama del que terminaron huyendo hasta los suyos. Me refiero a UGT. Hace tiempo que me hablaron de este ‘señor del sur’ y de cómo, tanto desde la Junta como desde los sindicatos, lo situaban en el centro de las operaciones. El “asunto”, la gestión del ERE en las empresas, siempre lo llevaba el tal Lanzas -precisamente es cuñado de Ismael Sierra quien fue arrestado el miércoles en Granada y ayer fue ordenado su ingreso en prisión- y “todo el mundo” estaba al tanto.

Es lo que sigue alarmando del caso: la sensación de impunidad. Un fondo de reptiles de 721 millones del que ya se ha constatado que se saquearon más de 50 con la más absoluta normalidad. La normalidad sistémica, conocida y consentida, del chorizo que mete la mano una y otra vez en el cajón sin que nunca pase nada. Hasta ahora…

Al día siguiente de la macro-redada, unos perros adiestrados localizaron 82.000 euros bajo una cama en el domicilio de los padres de Lanzas en Jaén y ayer mismo buscaban un zulo donde podría haber más dinero y documentos comprometedores. ¿Los ‘papeles’ de Lanzas que tal vez expliquen la tibieza con que el PSOE está llevando el caso de los ‘papeles de Bárcenas’?

Al PP le sigue perdiendo su causa general contra Chaves y Griñán, pero lo cierto es que no se sostiene que la cabeza de turco del mayor caso de corrupción en la historia democrática de Andalucía sea el ex consejero Fernández. ¿No imputa Alaya a l diputado Viera y al propio Griñán, entonces consejero de Economía, para no perder el caso en favor del Supremo por su condición de aforados?

Justo ahora se cumple un año de las elecciones autonómicas y por primera vez hay razones para vislumbrar una ruptura en el gobierno bipartito de PSOE e IU. Paradójicamente, no es la política de recortes lo que podría obligar a Valderas a poner fin a su alianza sino la corrupción. Después del vergonzoso fiasco en que acabó la comisión parlamentaria de los ERE, con los tres grandes partidos como corresponsables, parece poco probable que la formación de izquierdas pueda seguir mirando para otro lado si el proceso judicial toca de lleno a sus socios de gobierno. Pero es un futurible. La realidad es que todos los días tenemos pruebas más que suficientes de que por un lado va la ética y por otro el pragmatismo de la política.

Milenio, hablemos claro

Magdalena Trillo | 9 de diciembre de 2012 a las 11:13

Punto uno: prioridades. A un mes de la conmemoración, por sorpresa, la Junta nombra a Francisca Pleguezuelos delegada del Gobierno andaluz en Bruselas y descabeza el Milenio. Parlamentaria europea entre 2005 y 2009, es una de las políticas que mejor conocen la trastienda de la Comisión justo cuando se está negociando el nuevo presupuesto. Andalucía se juega mucho y ella es un valor seguro. Ninguna objeción sobre la apuesta de la Junta; al contrario. Como granadinos nos tenemos que alegrar. Y lo hacemos aun siendo conscientes del nuevo golpe que supondrá esta decisión para un proyecto que lleva cinco años gafado. Cuando Chaves propuso celebrar los mil años de la fundación del Reino de Granada como excusa para invertir en la provincia, aún se gobernaba a lo grande y se anotaban en la agenda proyectos millonarios. El Teatro de la Ópera, el gran Parque de la Vega, la reforma del Banco de España, el Metro, el AVE…

Así se pintó 2013. Luego llegaría la crisis, la austeridad y los recortes. Y tuvimos que descubrir que la Granada de 2013 se había dibujado con carboncillo. A la marcha de Jerónimo Páez del Legado Andalusí siguió la etapa fallida de David Aguilar y, sólo a partir del verano de 2010, con el ‘fichaje’ de Pleguezuelos, el Milenio ha tenido un mínimo recorrido. Se puede cuestionar si acertado o no y podemos preguntarnos a qué programa y concepto de conmemoración responde un concierto de Sting, una Campus Party o un partido de la Selección. Pero ahí están. Se ha ‘movido’ el nombre de Granada y se ha proyectado la imagen del Milenio.

Decía Pleguezuelos cuando asumió el “marrón” que su idea era la de un Milenio social y participativo que debía ser sinónimo de desarrollo económico y turístico para Granada, un Milenio que se proponía abrir a África, la UE, Latinoamérica y EEUU. Demasiado ambicioso entonces y absolutamente irreal hoy. Pero admitiendo que el Milenio ni ha cumplido expectativas ni podrá remontar en 2013 en plena recesión, hablar de “canonjía política” como ha hecho el alcalde o emplearnos con el látigo de la autodestrucción hundiéndonos en el fango de las sospechas y descalificaciones resulta excesivo.

Pleguezuelos nunca ha ‘mendigado’ un puesto en Bruselas para jubilarse. No le hace falta (tiene 62 años y 39 cotizados), no necesita que el partido la ‘coloque’ ni huye del Milenio porque haya fracasado. Nadie ha pedido su cabeza ni hay listas de espera para relevarla en lo que, sin duda, será un suicidio controlado. Si pensamos en el 40% de paro al que puede llegar Granada en 2013, tal vez sea más fácil entender las ‘prioridades’ de la Junta: cómo salir de ésta si no es con respiración asistida comunitaria. Desde luego, no será con el empleo que genere nuestro inexistente tejido productivo…

Punto dos: el relevo. Mañana se reúne Pleguezuelos con Susana Díaz para definir la estrategia en Bruselas y será la consejera de Presidencia junto a Mar Moreno y Teresa Jiménez quienes acuerden el nombre de su sustituto en el Milenio y en el Legado. El socialista César Girón ya se está posicionando (se proclama ‘padre’ del Milenio aunque en el origen del proyecto que Claret ‘vendió’ a Chaves también estaba Miguel Ángel Pinto) y desde que se anunció la efeméride tiene una espina clavada. Aunque seguro que aceptaría y tiene un perfil solvente, hay quienes lo ven como una bomba de relojería recordando su ‘estampida’ del Ayuntamiento. Jerónimo Páez jamás aceptaría, políticas de ‘confianza’ como García Raya o Cándida Martínez tendrían mucho que pensar y las dos horas de reunión que Melchor Saiz-Pardo pasó el otro día con Pleguezuelos en su despacho son más que sospechosas…

Punto tres: el Legado Andalusí. Descontando el bloof del Milenio, lo que habría que aclarar cuanto antes es si realmente hay una operación por parte de la Junta para llevarse la fundación a Sevilla . En el Parque de las Ciencias quedaría un escaparate, el Pabellón Al-Andalus, y la institución como tal se gestionaría en la capital andaluza. Paulino Plata ya propuso en su día transformar el Legado en una fundación al estilo de la SECC. Hablaba de la Fundación Andaluza de Patrimonio Histórico y proponía extender su acción a toda la historia de la región sin restringirlo a la época árabe. Nunca desveló desde dónde…

¿Se imaginan? Si la segunda parte de la serie ‘Isabel’ tiene el éxito esperado, Granada acabará en 2013 celebrando la Reconquista y perdiendo otra seña de identidad más: su historia andalusí y su papel con el mundo árabe. Sin liderazgo político, sin liderazgo económico, sin liderazgo cultural. Aquí sí hay motivos para preocuparse.

A medias

Magdalena Trillo | 12 de diciembre de 2010 a las 11:38

HACE dos décadas era casi una locura. Hoy, el Parque de las Ciencias de Granada se ha convertido en un modelo de gestión para Bruselas y en un referente en la oferta de ocio de toda Europa. Un ‘museo estrella’ que sigue empeñado en ser el Guggenheim del Sur. Un museo que nada tiene que ver con los centros que viven de cenicientas de la cultura…

La historia empezó en 1990. Ernesto Páramo, un gallego licenciado en Derecho más fascinado por las leyes de la vida que por las del hombre, convenció al Ayuntamiento para que apoyara la construcción de un museo científico. Entonces sólo había dos experiencias similares en España: una en La Coruña y otra en Barcelona. Jara no dudó en ‘comprar’ la idea y en mayo de 1995 abría sus puertas el primer museo científico de Andalucía. Tal ha sido su evolución que, con apenas diez años, se tuvo que proyectar la ampliación con la Cuarta Fase y ahora, desafiando las políticas de ajustes, se pone sobre la mesa un nuevo proyecto.

Es la Quinta Fase. El Biodomo. La casa de la vida. Tendrá una inversión superior a los 12 millones de euros y estará terminado para 2013. Para el Milenio. El consejero de Educación aprovechó el viernes el acto de premios y distinciones de la Diputación para realizar el anuncio. Se construirá en enorme acuaterrario y se “meterá vida” en el centro. Era la pata que faltaba. Un espacio para la diversidad. Para perseguir, por ejemplo, una gota de agua desde que cae en Sierra Nevada hasta que llega a Sanlúcar y se pierde en el mar.

La inversión millonaria no ha caído del cielo. Páramo ha sabido pescar. La eficiencia con que se han gestionado los fondos de la Cuarta Fase se recompensa ahora, justo en el ecuador del programa 2007-2013, con una nueva partida. Es la Regla del N+2: el reajuste que aplica Europa para premiar (y castigar) la ejecución de los presupuestos comunitarios.

Mañana, el Consejo Rector mantendrá una reunión para analizar el plan de actividades, aprobar el presupuesto de 2011 y evaluar el pacto económico alcanzado entre el Ayuntamiento y el Consorcio para zanjar de una vez la historia de las deudas. En ese contexto, Álvarez de la Chica lanzará la idea de abordar la Quinta Fase y sólo hay dos cuestiones que podrían ensombrecer el proyecto.

La primera es la incógnita sobre qué dirá Ayuntamiento (PP). Pese a su predilección por Fray Leopoldo, no parece lógico que ponga obstáculos a uno de los pilares de la oferta cultural y turística de la ciudad y, menos aún, a recibir una inesperada inyección de dinero. La segunda cuestión es urbanística. Para ejecutar el Biodomo hay que aprobar el nuevo PGOU y activar ya el ‘destierro’ de Urende. Nada es insalvable.

Confiando en que se imponga el sentido común, por encima de intereses partidistas y de estrategias electorales, parece poco discutible que una noticia de este tipo sea recibida con un apoyo sin fisuras de todas las administraciones y de la propia sociedad. Confesaremos, sin embargo, que no era la buena noticia que esperábamos escuchar el día en que la Diputación hacía Hija Adoptiva a Laura García-Lorca. Más aún, si tenemos en cuenta que estaban representadas las dos instituciones que siguen dilatando el acuerdo para terminar de financiar el Centro Lorca.

El ahora ministro Manuel Chaves ha sido uno de los grandes impulsores del proyecto. La sobrina del poeta lo sabe y tal vez por ello su rostro se transfiguró cuando escuchó el anuncio. Hay dinero para un nuevo proyecto pero no para acabar uno que debería estar funcionando desde hace años.

No se trata de competencia. Se trata de justicia. De hacer algo tan sencillo como no dejar los trabajos a medias. El Parque de las Ciencias verá su casa terminada en 2013. Todos lo celebraremos. Pero, ¿no era el día de poner fecha, esta sí definitiva, para inaugurar el Centro Lorca y hacer posible que el legado lorquiano vuelva a Granada?

La crisis del sacrificio

Magdalena Trillo | 9 de febrero de 2009 a las 22:40

LO confesaba Manuel Chaves hace unos días en la tradicional comida de Navidad con la prensa: por regla general, es tremendamente difícil trabajar con los alcaldes del PP. Lo ha sido hasta ahora -como nos reconoció en un corrillo a los directores de los diarios de Granada, Málaga o Huelva de Grupo Joly- y, de momento, la crisis no ha sido excusa suficiente para buscar una excepción.

 

Justo ayer, Granada fue el escenario que eligieron los populares para protestar en plena calle -arropados por cientos de simpatizantes y con la participación de Javier Arenas- por la forma en que el Gobierno central y autonómico está gestionando la crisis. El lema de la manifestación era Por un empleo para todos.

 

Sin embargo, es difícil saber si en ese “todos” no se está porque no se puede o porque no se quiere. La mejor muestra es la polémica que se ha suscitado esta semana en torno a uno de los planes del Gobierno andaluz para generar empleo: más de un alcalde andaluz del PP -es el caso de Granada, Motril, Salobreña o Dúdar- no lo ha solicitado. ¿Boicot a la Junta? Como en todos los conflictos, siempre hay razones que evidencian que no hay verdades absolutas.

 

Ocurre, por ejemplo, al conocer la versión del alcalde de Granada. Me explicaba hace unos días el motivo de haber quedado al margen del programa: la convocatoria se realizó dejando tan poco tiempo a los municipios para efectuar las contrataciones que prácticamente era imposible acogerse al plan. “Yo no puedo contratar a dedo. Luego, cuando surgen los problemas, donde vienen a manifestarse es a las puertas del Ayuntamiento”.

 

En este punto está claro que lo que quedan son argumentos de peso en todas las partes. Y una cuestión que lo trasciende todo: si uno no quiere, dos no discuten -como tampoco colaboran- y, si uno quiere, las dificultades se resuelven sobre la marcha. Pero para eso hay que poner voluntad. Hay que querer. Tal vez resulte exagerado recurrir al refrán de La letra con sangre entra, pero la esencia es la misma: sin esfuerzo no se va a ningún sitio.

 

¿Hay que sufrir? Al menos hay que hacer sacrificios… Casi todas las mañanas me levanto escuchando en la radio eso de Aprenda inglés sin tener que estudiar. Tan falso como eso otro de que se puede adelgazar sin pasar hambre y conseguir unos abdominales de revista sin moverse del sofá…Obviamente, salir de la crisis sin sacrificio y sin trabajo no es ninguna excepción.

 

Por eso resulta tremendamente desalentador que se pierdan inversiones, proyectos y oportunidades en aras de un ideario. A nadie se le escapa que ese temible 2009 que está a punto de llegar nos va a exigir a todos mucho más que buenos deseos de prosperidad. Más trabajo, más esfuerzo, pero también más lealtad. A los ciudadanos y especialmente a los políticos, que deberían dar ejemplo. ¿El mejor deseo? Convencernos todos de que es imprescindible un pacto de partidos para salir de la crisis. De la financiera, de la económica y de la social.

Milenio: Un voto de confianza

Magdalena Trillo | 30 de noviembre de 2008 a las 19:23

Optimismo, pero con cautelas. Un año después del anuncio, el Consejo de Gobierno celebrado el 18 de noviembre en Granada reduce el espacio para las dudas: hay voluntad política, el marco jurídico elegido para poner en marcha el Milenio convence a todos y David Aguilar, la persona que se pondrá al frente del consorcio, tiene la capacidad de gestión y el espíritu de diálogo que precisa el proyecto.

 

Los primeros pasos han sido firmes. Sin embargo, aún tendremos que esperar a que se defina el programa para saber si el Milenio responde realmente a las expectativas creadas. Tras la comparecencia de Chaves en el Parque de las Ciencias quedaron dos cosas claras.

 

En primer lugar, que el gran Parque de la Vega sigue adelante como ‘proyecto estrella’ sin que de momento se haya vislumbrado ninguna otra iniciativa que pueda responder a la tremenda ilusión que Granada ha puesto en la efeméride.

 

En segundo lugar, que a la Junta le sale bien caro celebrar el Consejo de Gobierno en esta ciudad: el presidente compensó la falta de anuncios llenando de ‘millones’ su intervención. Se aprobaron actuaciones por más de 132 millones: vivienda y turismo centrarán las inversiones en una quincena de municipios y se crearán cerca de dos mil empleos.

 

Políticamente, el balance ha de ser mucho más positivo. Hace sólo unos meses, el Ayuntamiento, con el equipo de gobierno del PP al frente, se había convertido en el protagonista del Milenio. Y también de los acuerdos, ya que hasta se llegó a consensuar con la oposición un documento con 19 propuestas para la celebración. Ahora, el Milenio recupera su espacio. De consenso, abierto a la participación, pero liderado por quien legítimamente lo ideó.

 

Lo que sí habría que criticar es que se intente aprovechar la celebración para ‘vender’ infraestructuras pendientes y comprometidas hace años. ¿El AVE para 2013? Sí, pero ya estaba previsto. Y lo mismo se puede decir del Metro y de la ampliación del aeropuerto. Esperamos algo más. Proyectos que nos ilusionen y que no se limiten a compensar trenes perdidos.

 

Es verdad que en estos momentos hay razones para creer, pero también existe el riesgo de que sea un fiasco. Me aseguran en la Junta que los proyectos y las inversiones concretas “llegarán”.

 

Confiemos, pues, y seamos optimistas. Lo apoyaremos. Pero sin cheques en blanco.