Y el pueblo quitó a Pilar Sánchez…

Paco Sánchez Múgica | 29 de mayo de 2011 a las 11:31

El 22 de mayo ha dado la razón a una parte del PSOE que realizó intentos (estériles) por cambiar el desastre que se avecinaba: un despilfarro electoral de manos de Sánchez de más de 32.300 votos en sólo cuatro años

CADA vez que alguien le preguntaba por la situación de la ciudad, respondía lacónico: “A los alcaldes (y alcaldesas) los quita el pueblo”. La sentencia, repetida hasta el hartazgo y como un mantra por el líder regional del PSOE, José Antonio Griñán, ha resultado ser lapidaria a la vista de lo ocurrido hace una semana, en las pasadas municipales del 22-M en las que el PP de García-Pelayo ha barrido todo rastro de pilarismo (esa mezcla de proyecto unipersonal y Partido Socialista que fue capaz de ganar dos municipales y dos congresos locales del partido) en la ciudad. Son muchos los socialistas que susurran estos días por los rincones eso de ‘ya os lo avisé’. Y es cierto que no se trata de ese tipo de frases oportunistas a toro pasado, aunque alguno ya haya querido dar un paso al frente públicamente erigiéndose ahora en guía de la renovación en el momento más inoportuno, cuando lo que toca es digerir y meditar. Al contrario. La realidad, tozuda como es, dicta que el desastre que se avecinaba se advirtió de todas las maneras posibles, en Cádiz, en Sevilla, en Madrid… “Jerez no va bien, necesita un revulsivo, Sánchez resta a una marca ya de por sí muy deteriorada por la crisis”. Hubo informes, dossieres, ‘expedientes Jerez’… Nada de eso sirvió. Se agotaba el tiempo y las posibilidades de convencer a Pilar Sánchez de que debía dar un paso al lado. El momento clave fue el verano de 2010, con todo preparado para dar sitio al relevo que representaba Mamen Sánchez. La diputada significaba la gran opción real que quien más y quien menos aplaudía. “Te marchas con un buen puente de plata y con tu hoja de servicios intacta, con los mejores resultados del PSOE en Jerez y habiendo desterrado a Pacheco de la ciudad”, bien pudieron decirle a la gran derrotada del pasado domingo. Nada de eso sirvió y en la zona noble del partido nadie volvió a mover un dedo. Como si no importase la quinta ciudad de Andalucía, uno de los últimos bastiones del partido del puño y la rosa en la región. A pesar de todo, el bombardeo de informaciones negativas procedentes de Jerez aquí y más allá de Despeñaperros era constante. Lo sabían Zapatero, Rubalcaba, Blanco, Chaves, Griñán, Pizarro… Todo el PSOE desde Benalup a la madrileña calle Ferraz sabía que lo de Jerez era una cuesta abajo sin frenos. Con un partido caníbal despedazándose en los medios, con un aislamiento cada vez más acusado, con un estallido social en aumento (interesado y manipulado, pero sólo en algunos casos), que llegó a sus puntos álgidos cuando la alcaldesa suspendía su agenda ante las protestas o acudía a actos públicos con un escuadrón de agentes de Policía y escoltas… El estado comatoso de las arcas municipales tras años de titubeos en decisiones clave, el humo de los titulares y los proyectos paralizados o directamente enterrados, y, por encima de todo, la brecha brutal entre el equipo de gobierno liderado (por decir algo) por Sánchez y la calle, los vecinos, los colectivos, terminó por llevarse por delante los logros históricos de una mujer con muchos defectos de gestión y formas, pero también con virtudes que han quedado solapadas por un vuelco electoral histórico. “Jamás se había dilapidado en tan poco tiempo tamaño caudal de votos”, llegó a augurar más de un veterano político cuando aún faltaban meses para la cita electoral. De las 33 elecciones celebradas en Jerez desde la restauración democrática, nunca antes el PSOE había cosechado peores resultados que los del pasado domingo. El análisis posterior es que el fracaso de Sánchez ha sido decisivo en la pérdida de Diputación y en cuatro años han volado por los aires la friolera de 32.313 votos, un 225% menos de sufragios que los contabilizados en las municipales de 2007. ¿Hubiera servido de algo cambiar a la cabeza de lista? Ya es tarde para saberlo. A Pilar Sánchez la ha quitado finalmente el pueblo, como parecía querer Griñán, que no dudó en utilizarla como ariete contra Cabaña, pero que al tiempo negó el pan y la sal a Jerez y a su alcaldesa, a sabiendas (se entiende) de que aquí ya había poco remedio. Ni el pollo con tomate ni la operación Fustegueras, maniobra in extremis para descabalgar a Sánchez desbaratada tras ser destapa por Diario de Jerez, impidieron finalmente que el pueblo hablara con demoledora rotundidad en las urnas. Y su dictado fue inapelable.

Triunfo virtual, indecisión creciente

Paco Sánchez Múgica | 8 de mayo de 2011 a las 11:11

El sondeo de Commentia apuntala las opciones del PP y Pelayo de gobernar en solitario el Consistorio jerezano, aunque el escenario sigue igual de incierto que hace dos meses · El PSOE sube un edil y Pacheco pierde otro

LA POPULAR María José García-Pelayo, a la vista de los datos que ofrece esta nueva encuesta realizada por Commentia para Diario de Jerez a finales del pasado mes de abril, tiene en su mano volver a ser alcaldesa de la quinta ciudad de Andalucía, esta vez con mayoría suficiente para gobernar sin ataduras ni cortapisas, ni tener que enfrentarse a pactos políticos, algo que de un modo u otro rechazan la mayoría de los sondeados. Antes de todo eso, reflejan los datos, tendrá necesariamente que convencer a una enorme bolsa de electores que siguen a estas alturas sin ver con nitidez por qué opción decantarse ante la variada oferta de signos políticos que concurrirán en las próximas elecciones municipales y confiar en que una baja participación también le favorezca a la hora del recuento a través de la ley D’ Hondt -algo, por otra parte, a lo que también se aferran desde el PSOE para mejorar dentro de lo posible sus perspectivas electorales-.

El hecho de que el 45,4% de encuestados dé por hecha la victoria del PP en las próximas municipales, un 12,5% más que en los resultados del sondeo del pasado mes de febrero, no oculta, al mismo tiempo, la relevancia que tiene el hecho de que se mantenga la alta indecisión, en un porcentaje del 33,6%, y que, a nivel global, el granero de votos indefinidos alcance al 57,4% de los sondeados, muchos de ellos alineados en anteriores convocatorias con el PSOE o, aún más atrás en el tiempo, con las siglas que representaba Pedro Pacheco. Precisamente en este maremágnum de incertidumbre quiere moverse principalmente el PSOE, que confía en que el PP no rompa el techo de votos que históricamente ha tenido en la ciudad -en 1991, los populares sólo obtuvieron 2 ediles, su suelo histórico en Jerez-.

Mucho tendrá que trabajar Pelayo y su equipo, a la vista de lo anterior, para ‘tocar’ poder municipal con mayoría absoluta, pese a que la encuesta ya le otorga el ‘concejal de oro’ que, como se ha dicho, le daría manos libres para gobernar el Ayuntamiento de Jerez. En cualquier caso, no es menos significativo que de ese 45,4% de jerezanos que ya los da como vencedores virtuales el 22-M, únicamente el 14,4% afirme con rotundidad que será con mayoría absoluta, lo que invita a los populares a tener que actuar en esta campañapiano, piano, sin euforias ni confianzas. En estos dos meses de diferencia entre ambas encuestas el PSOE ha mejorado tímidamente en intención de voto. Si la estimación para el PP sube un punto (del 42,7% de los votos al 43,7%), el PSOE crece de un 21,3% de votos al 24,5%, una recuperación mínima pero que al menos arroja algo de luz en la debacle que se barrunta.

Lo cierto es que, pese al alza del PP, el escenario está muy abierto, no se puede descartar absolutamente nada y pocos son los que se atreven a apostar por una cifra determinada de los concejales y partidos que se repartirán la Corporación municipal. Si el PP es claro favorito en las encuestas para llegar a ser la fuerza más votada en esta nueva jornada electoral, el PSOE, pese al ruido y la bronca externa e interna, sigue confiado en sus opciones de mantener un número de ediles suficiente para retener su estancia al frente del Consistorio. El sondeo de Commentia les ofrece una cierta mejoría y la intención en porcentaje de voto les sitúa con un edil más, 7, que en la encuesta del pasado mes de febrero. Un pésimo resultado, no obstante, pero que invita a albergar ese moderado optimismo con el que el equipo de Pilar Sánchez ha afrontado el inicio de la campaña. Aun así, escenas tan lamentables como las vividas el pasado viernes, con un nuevo estallido de crispación social ante los impagos municipales a las puertas del Ayuntamiento y, posteriormente, ante la sede de los socialistas jerezanos, no ayudan en absoluto a la hora de pensar en la remontada. El semblante serio de Sánchez, en este sentido, contrasta con la viveza en la mirada de Pelayo, sabedora de que esta vorágine de conflictos y protestas contra la figura de la actual alcaldesa socialista y su gobierno municipal, totalmente desecho y dividido en la recta final del mandato entre quienes repiten en su candidatura y los concejales socialistas que saben desde hace semanas que no continuarán, no hacen más que acrecentar sus opciones de llevarse el gato al agua el próximo 22 de mayo con la holgura suficiente para no depender de terceros. La clave es cómo desarrollará la campaña y si es capaz de atraer votos en feudos tradicionalmente socialistas en la ciudad como La Granja-Delicias o el Distrito Sur. Esto no debería de ser demasiado complicado, a priori, a la vista de que Sánchez es la tercera candidata favorita como alcaldesa -tras Pelayo y Pacheco- y es la líder política local peor valorada por los encuestados, con una calificación media de un 3,2 sobre 10 puntos.

LOS OTROS

¿En qué situación quedan el resto de fuerzas políticas que concurren a las municipales? La expectación y la confianza en sus posibilidades ante un escenario tan abierto es la tónica predominante. Si entre los dos grandes todo puede pasar -pese a que el sondeo habla claramente de la mayoría absoluta del PP-, entre el resto de formaciones el escenario aún se dibuja más incierto. Entre lo más llamativo de esta nueva ola realizada por Commentia se encuentra la bajada del Foro de Pedro Pacheco, que rebaja su estimación de voto hasta quedarse en los cuatro concejales. El voto directo para el exalcalde baja del 6,2% al 4,7%, aunque lo cierto es que todos los partidos rebajan sensiblemente el porcentaje de voto directo el próximo 22-M. Pacheco sigue siendo de los políticos más conocidos, más valorados y el segundo alcalde favorito por los sondeados tras García-Pelayo. Las otras siglas que entrarían en la Corporación serían las de IU, que mantiene respecto de la encuesta anterior los dos concejales que ya le otorgaba. La valoración de su líder, Joaquín del Valle, se mantiene idéntica a la de la anterior ola, rozando el aprobado con un 4,9, idéntica nota a la que obtiene Pelayo y una décima por debajo de Pacheco, el único que aprueba en esta ocasión en el sondeo de Commentia.

De los actuales representantes en el ‘arco’ político municipal, la opción que representan los andalucistas es la que tiene más dificultades de mantenerse a tenor de los resultados. En concreto, el porcentaje sobre votos válidos que refleja el sondeo cae del 3,9% de febrero pasado a un 3,2%, por lo que PSA+PA tiene a día de hoy complicado contar con un representante en el salón de plenos y sería la primera vez en la historia democrática de la ciudad que se quedasen sin representación. A pesar de esto, su candidato, Santiago Casal, mejora cuatro puntos en conocimiento ciudadano y su valoración crece una décima hasta llegar a los 4,3 puntos respecto de la anterior encuesta. El porcentaje sobre votos válidos para otros partidos no llega al 6%, de ahí que parezca casi imposible que fuerzas políticas como UPyD o IPJ pasen a formar parte de la Corporación municipal.

Moraleja del delegado que nunca fue

Paco Sánchez Múgica | 10 de abril de 2011 a las 10:45

Bermúdez acaba el mandato como debió empezarlo: responsable de Hacienda; la diferencia es que ha sido Cabaña quien le ha dado un cargo que recomendó a Sánchez que creara para evitar el desgaste de la crisis

PARADOJAS de la política, en el mandato de la crisis, el Ayuntamiento de Jerez no ha tenido responsable político alguno que defendiera la voz del gobierno municipal del PSOE. Por defecto, la alcaldesa, Pilar Sánchez (casi siempre a pecho descubierto en sus exposiciones públicas) ha tenido que dar la cara una y otra vez ante la casi infinita espiral de problemas económicos que se han ido acumulando a la puerta de su despacho. Si hubiera que dividir su desgaste en porciones, una de las causas claves de esta continua erosión se la llevaría esta circunstancia. A mediados de legislatura, su jefe provincial (ojo, su archienemigo), Francisco González Cabaña, le hizo una recomendación de amigo: “No puedes exponerte tanto a los problemas, lo suyo es que cuentes con un delegado de Economía que dé la cara ante lo que más quema en este tiempo a un gobernante”, bien pudo decirle en aquella reunión en San Antonio el secretario general del PSOE en la provincia. Sánchez no era ajena a esa necesidad, pero Cabaña hizo que lo repensara otra vez. Pidió a su teórico hombre fuerte del gobierno, Casto Sánchez, que asumiera la encomienda, pero éste replicó ser hombre de letras. Y como Santo Tomás, Pilar pensó: ‘Teme al hombre de un solo libro’. Apartó a Casto de su núcleo de máxima confianza (aunque siguió escuchando sus consejos de cuando en cuando) y asumió que tendría que seguir batiéndose el cobre ante empleados municipales, proveedores, acreedores, asociaciones… En suma, ante todo el que llegase al Ayuntamiento reclamando ‘y de lo mío… ¿qué?’ No consiguió (o no quiso conseguir) que nadie diese la cara por ella en el tema que más le desgastaba y le desgasta: lo económico. Se hizo de un cerebro en la parte técnica que le ha sacado mil castañas del fuego, al que nombró director general de Política Fiscal y Financiera, Cornelio Vela, pero nunca dispuso de un valido dispuesto a quemarse por ella ante las abrasadoras llamas de la recesión económica. Y no lo tuvo porque no quiso. ¿Y por qué no quiso? Porque no quiso confiar en quien tuvo su confianza en los últimos dos años de la anterior legislatura: Juan Manuel García Bermúdez. Ella pensó que le era desleal, que se había aliado con sus críticos; él pensó que le infrautilizaba. La relación se rompió. Responsable de los asuntos económicos en el PSOE jerezano desde 2003, entre 2005 y 2007 fue el hombre fuerte de Sánchez, responsable de Economía y Hacienda, el negociador del pacto de gobierno con el PSA, su ideólogo, su consejero y fontanero fiel. Desde la mayoría absoluta, García Bermúdez asumió Recursos, Seguridad, Movilidad y quedó relegado a sólo ejercer como portavoz económico socialista en los plenos. Mes tras mes, las relaciones con la alcaldesa fueron deteriorándose (por diferentes motivos difícilmente enumerables), hasta el punto de ser despojado de sus competencias y vivir sin cartera municipal. Finalmente, ultrajado, quemado, en octubre de 2009 dimitió como portavoz de una portavocía que no funcionaba, con la que no se contaba. También perdería la cuarta tenencia de Alcaldía y, finalmente, pasó como edil residual a ser nombrado delegado municipal de Turismo, cargo que ha venido ejerciendo desde abril de 2010 hasta la fecha. Y aquí llega una nueva paradoja de la política, Juan Manuel García Bermúdez, cuya buena labor en Turismo es ahora valorada hasta por los fieles pilaristas que aborrecen a los críticos (entre los que decidió integrarse), acabará el mandato como quizás debió empezarlo: como responsable de Hacienda. Paradojas de la política, tras la dimisión de Pizarro y el nombramiento de esta misma semana de Francisco Menacho como consejero de Gobernación (sí, ya saben, la bronca entre Griñán y el ‘chavismo’), Bermúdez será responsable de Hacienda en Diputación. Diputado de Cabaña, el hombre que aconsejó a Pilar Sánchez que se parapetase ante la crisis, que nombrase un delegado de Economía capaz de dar la cara por ella. Un buen consejo, paradójicamente, de uno de sus grandes enemigos. Como Antonio Fernández, el hombre que le susurró al oído allá por 2007 que Casto no le funcionaría como ‘número 2′. Moraleja final: hay que tener cerca a los amigos y hay que tener mucho más cerca a los enemigos. Quizás en otro mandato.

Un triunfo bajo la sombra de la duda

Paco Sánchez Múgica | 8 de marzo de 2011 a las 14:39

El sondeo de Commentia confirma la franca tendencia al alza de Pelayo y el PP aunque no despeja por completo si su victoria será absoluta o insuficiente. Pacheco y un 34% de ciudadanos aún indecisos nublan sus aspiraciones

LA TENDENCIA, como así lo pone de manifiesto la encuesta realizada por Commentia para Diario de Jerez —a que a su vez ratifica la orientación del voto fijada por otros sondeos de los partidos, ya sean los del PSOE provincial o el del PP de Jerez—, señala abiertamente a María José García-Pelayo y al Partido Popular como la candidata y la fuerza política más votadas en la ciudad en las próximas elecciones municipales del 22 de mayo. Como sucedió con Pilar Sánchez y el PSOE en la precampaña de 2007, tanto la líder popular como su equipo no se han cansado de demandar que a partir de los comicios locales de dentro de dos meses y medio gobierne en el Ayuntamiento la lista más votada. Un síntoma inequívoco de que Pelayo tiene el claro convencimiento de que será la ganadora. Le resta por saber, lógicamente, si el margen de la victoria será suficiente para gobernar sin apreturas ni pactos inverosímiles a estas alturas.
La hecatombe socialista que remarca el sondeo pone en bandeja el vuelco electoral del PP en Jerez, pero la reaparición de Pedro Pacheco en la primera línea de batalla política y la bolsa de casi un 34% de votos sin definición no ayudan a despejar la incógnita en las filas populares acerca de si la victoria será un tsunami, como muchos llevan vislumbrando desde hace meses, o un triunfo por la mínima. En cambio, lo que es innegable es que la corriente alcista del partido de la gaviota en la ciudad lleva desde ya a sostener a un 33% de encuestados que el PP será el claro ganador el 22-M. Ni siquiera la encuesta que maneja el propio partido, hecha pública hace unas semanas, dejaba tan a las claras que la posibilidad de gobernar en mayoría absoluta es más que un hecho, pese a partir desde siete concejales y necesitar reunir casi otros 20.000 votos más de los que ostenta.
La crisis, el paro y la mala gestión del Ayuntamiento, aderezado todo con la surrealista guerra civil desatada en el seno del PSOE jerezano, llevaría a Sánchez a encabezar una derrota sin precedentes y sin paliativos. De los quince concejales actuales dejaría a su partido en la ciudad con escasos seis ediles de los 27 que conforman la Corporación. De confirmarse estas estimaciones, los socialistas tocarían fondo de celebrarse hoy las elecciones municipales, con los peores resultados desde hace más de una década, ya que en los comicios del 99 también obtuvieron seis concejales. Los populares, por el contrario, romperían descaradamente el techo de ocho concejales logrados en 2003, que a la postre les permitió tocar poder durante apenas año y medio, como su mejor marca electoral en los comicios locales celebrados en la ciudad.
¿Irán los indecisos a las urnas con riesgo de modificar el actual escenario electoral? Es la gran pregunta que se hace la alcaldable popular, que también reflexiona ‘sotto voce’ sobre el efecto colateral de la entrada en el juego de Pacheco, hombre que para muchos sigue representando aquello de cualquier tiempo pasado… Sea como fuere, su gran consuelo en la actualidad es que sea elegida por la gran mayoría de sondeados como la favorita para sostener el bastón de Alcaldía a partir del mes de mayo.
todo incógnitas
Mientras el PP piensa en gobernar a toda costa, el PSOE trata a duras penas de conformar aún su lista para intentar salvar los muebles. La descomposición interna socialista no ha ayudado a lavar la imagen y el desgaste ocasionado, sobre todo, por las adversidades económicas. A día de hoy, el sondeo confirma a Pilar Sánchez, responsable máxima del Ayuntamiento, como el segundo gran problema que tiene Jerez. Esta tesitura la coloca a las claras al borde del abismo, mientras que Pelayo emerge como la impulsora de la ola del cambio en la ciudad. Sólo nubla su vista la posibilidad de no ‘amarrar’ la mayoría, pues desterrada la posibilidad de gobernar en solitario sólo le quedaría pensar en alianzas (complicado) o acuerdos puntuales a lo largo del mandato. La nefasta experiencia de la anterior legislatura lleva al 50% de los encuestados a no pronunciarse acerca de posibles pactos de gobierno y, de hecho, Pelayo ya ha declarado públicamente (lo hizo en una entrevista en estas páginas) que no volvería a gobernar con Pedro Pacheco como compañero de viaje. A tenor de los resultados de la encuesta, si el PP se quedase a las puertas de la absoluta, sólo le quedaría la opción de Izquierda Unida para tratar de conformar un gobierno municipal estable. No habría muchas más combinaciones. En el otro extremo, el PSOE no tendría ninguna opción de seguir en el poder municipal, y menos con Sánchez al frente del proyecto. Aun no cayendo hasta en seis concejales y mantenerse la tendencia del sondeo favorable al Foro Ciudadano de Pacheco, no habría opción a una hipotética alianza con el exalcalde que les garantizaría la continuidad en el poder.
El porcentaje de abstención será decisivo. También la contabilidad tan especial que imprime la Ley D’Hondt. El PP cuenta con una y otra cosa y cree que ambas le serán favorables. El desencanto socialista y la fidelidad de su masa electoral unida a la legión de descontentos pueden inclinar claramente la balanza y hacer que de mayo a junio sólo haya una tranquila transición hasta la investidura. De lo contrario, las negociaciones serían a cara de perro con el añadido de la Diputación provincial como mar de fondo. Está por ver cómo responde la ciudadanía, cada vez más desapegada de la política y más escéptica con los mensajes y discursos de sus representantes, a la llamada fiesta de la democracia. Si tradicionalmente la ciudad se ha situado en la media a la hora de ejercer la representación ciudadana —el pico más alto de participación en la historia democrática estuvo en 1987, con el 63,94% de votantes censados, sólo tres puntos por encima del 60,56% registrado en 2003—, habrá que ver el grado de abstención que computan los diez distritos electorales (más pedanías) de la ciudad en mayo de 2011. Los datos oficiales ponen de manifiesto que en las municipales apenas votan algo más de cinco de cada diez jerezanos. En los últimos veinte años, la participación media en los comicios locales fue del 56%, mientras que el porcentaje de abstención se situó en término medio en un 43,99%. La bolsa de indecisos, en cambio, crece y se sitúa en el 33%, lo que significa que si casi 43 de cada 100 sondeados dice estar dispuesto a ofrecer su apoyo a la candidata del PP, hay 33 de cada 100 personas que no tienen decidido a día de hoy ni si acudirán a votar ni, de hacerlo, a quién destinarán su sufragio.
Asimismo, el grupo del no sabe/no contesta llega al 22%, lo que equivale a la necesidad imperiosa de los populares de hacer una gran campaña electoral para estabilizar algo más el terreno electoral que pisan en estos momentos en la ciudad. Las huestes de García-Pelayo son sabedoras de que su introducción en feudos tradicionales socialista o de centro-izquierda como los distrito Sur y Granja-Delicias serán claves para alcanzar los votos suficientes para poder gobernar en solitario y sin tener que recurrir a otras fórmulas.
El margen de acción de Sánchez, por el contrario, sigue siendo única y exclusivamente el aval de su trabajo en estos cuatro años. Es decir, los pocos o muchos frutos que éste haya podido dar. Aunque, evidentemente, ni el esperpento de la confección de su candidatura (por citar lo último) ni la sensación de ruido y furia que reina en la ciudad ayudarán en su objetivo de voltear unas encuestas que ahora mismo sólo le indican el camino de salida.

Un ‘número 2′ de integración

Paco Sánchez Múgica | 16 de enero de 2011 a las 12:51

Juan Carlos Camas, con amplio bagaje político y de gestión, figura en las quinielas como ‘2’ de la lista del PSOE para el 22-M · Repetiría el puesto de 2003 pero esta vez hay quien ya lo ve como relevo de Sánchez

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“¿CON qué cara te presentas ante la ciudadanía con personas que todo el mundo sabe que te han traicionado? Puedes integrar y dar sitio a otras sensibilidades pero tendrían que ser personas que no hubiesen estado en esas traiciones”. La reflexión, por mucho de intriga palaciega barata que tenga, no es trivial. Parte de una persona del círculo de la alcaldesa y secretaria general del PSOE de Jerez, Pilar Sánchez, a propósito del recién inaugurado periodo de confección de la candidatura socialista para las próximas elecciones municipales. La pelea subterránea en el partido tiene ahora dos movimientos bien diferenciados. Uno: ¿quiénes van en la lista y quiénes salen? Dos: ¿qué hacer en caso de derrota sin paliativos y tener que ir a los pactos? “El PSOE es un partido de gobierno, no acude a las elecciones a participar”, reconocía un destacado miembro de la ejecutiva local hace un par de días. Bajo esa premisa, el viernes pasado en rueda de prensa, tras ser preguntada por los periodistas y después de un titubeo inicial, Sánchez cedió: “La lista se hará consensuada con la dirección provincial”. Es lo mismo que decir que se confeccionará integrando a todas las corrientes posibles de un partido que, como diría el jefe provincial, González Cabaña, “no es de pensamiento único”. De modo que se hará de forma similar a como se fraguó en 2007 y 2003. Aunque en esta ocasión con unas perspectivas de resultados electorales muy inferiores a las de entonces. O sea, con menos probabilidades de que quien figure en el puesto 10 u 11 se convierta en concejal tras el 22 de mayo, de ahí que la pugna pase a ser aún más encarnizada entre los aspirantes: los que tienen posibilidades y los que sueñan con dar la campanada. El caso es que, más allá de los componentes de la candidatura y de si habrá más ‘pilaristas’ que de ‘los otros’ -Sánchez, dicen sus allegados, ya ha recibido una propuesta ‘integradora’ de la corriente crítica-, la clave está el número 2. ¿Quién será el número 2 de esa lista para el 22 de mayo? Cabaña rehusa pronunciarse en la entrevista que publica hoy este Diario, pero la madre de todas las claves está en el número 2, que bien podría ser la persona que releve a Sánchez en el hipotético caso de perder las elecciones de forma abrumadora (tal como pintan ahora mismo los sondeos) y tener que pactar, con permiso de un PP que podría pasar de tormenta a ‘tsunami’, para formar gobierno municipal. Y es entonces cuando llegamos a un nombre propio que ha saltado en los últimos días a la palestra con mucha fuerza: Juan Carlos Camas. Abogado jerezano, concejal socialista en el Ayuntamiento entre 2000 y 2004, y que ha ido acumulando cargos directivos de menor y mayor peso en la Junta durante el último lustro, es un hombre de partido, moderado y cabal, con buen cartel e imagen en la política local y con potencial para aglutinar y volver a cohesionar las fracturas de un partido que hoy por hoy en Jerez camina mal herido tanto en lo orgánico como en lo institucional. Curiosamente, Camas repetiría como número 2 de la lista electoral de los socialistas en la ciudad tras figurar en idéntico puesto en la candidatura que concurrió en las municipales de 2003. Mucho ha llovido desde entonces, y si aquel año significó el principio del fin de Pacheco y el inicio de la edad de oro -al menos en cuanto a resultados electorales- del ‘pilarismo’, ocho años después podrían voltearse las tornas de forma radical. De momento, el PSOE niega que sea suya, pero una encuesta que se viene realizando en la ciudad últimamente pregunta por la valoración del 1 al 10 que hacen de los políticos locales más representativos, y en la lista figuran Pilar Sánchez y Juan Carlos Camas junto al resto de cabezas de cartel de las otras fuerzas políticas. Esto significa que algo se cuece y la opción del ex director de la Cuenca Atlántica de la Agencia Andaluza del Agua cobra más y más fuerza, entre otras cosas, porque, de tener que ser finalmente asumido como ‘dos’ por Pilar Sánchez, cumpliría uno de los requisitos de ‘integración’ que ‘exige’ la corriente ‘pilarista': “Es de otra sensibilidad pero no ha estado en las traiciones”. Mucho más complicado de digerir parecen otras opciones que surgen en los mentideros para acompañar a la actual munícipe socialista en los puestos de salida. Casi descartada la posibilidad de Mamen Sánchez -en quien se sigue pensando para el futuro, ¿cabeza de cartel en las municipales de 2015?-, también emerge la figura del joven Gabriel Alconchel, actual director general del Instituto de la Juventud (Injuve), ‘bibianista’ y otro de esos valores del socialismo jerezano con potencial para cumplir un papel de reconciliación. Y, por último, una sorpresa con nombre y apellidos: Antonio Fernández García. ¿Ha dicho su última palabra el actual presidente del Consejo del vino? Probablemente no. Hay menos de un mes para tener respuestas.

Sánchez cuenta con Selma como fijo en la lista de 2011 y espera a Moreno

Paco Sánchez Múgica | 14 de noviembre de 2010 a las 12:32

La alcaldesa, que aguarda la respuesta del ex jefe de gabinete de De la Vega para ir de ‘dos’, incluirá al actual gerente de Deportes en la candidatura · Sólo cuatro delegados actuales repetirán con seguridad

Dos meses tiene la alcaldesa y secretaria general del PSOE en Jerez, Pilar Sánchez, para cerrar la candidatura con la que concurrirá por tercera vez consecutiva a las elecciones municipales. Por ahora, según ha podido contrastar este periódico, la regidora jerezana tiene tres cosas claras para afrontar la reválida el 22 de mayo de 2011: quiere un ‘dos’ fuerte encarnado en la figura del histórico Sergio Moreno, antiguo director de gabinete de la ex vicepresidenta del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega; pretende que el actual gerente de Deportes, Gabriel Selma, tenga un puesto destacado en dicha lista; y ve claro que sólo tienen garantizada su continuidad en la misma cuatro de los actuales delegados municipales: Francisco Lebrero, Juan Pedro Crisol, José Manuel Jiménez y Miriam Alconchel. La ejecutiva de la agrupación local socialista -al igual que las de los restantes municipios de más de 50.000 habitantes- ha convocado la asamblea para la elección de listas a los comicios locales del 22 de mayo de 2011 entre los próximos días 10 y 23 de enero. Días más tarde, llegará el acuerdo de la comisión provincial y hasta el 13 de febrero, según el calendario marcado por la dirección federal socialista, se tendrá que refrendar en la comisión regional.

Si Sánchez aguarda en estos momentos una respuesta de Sergio Moreno, que medita en su Jerez natal la propuesta tras salir hace unas semanas del Gobierno central y con el que la munícipe tiene unas magníficas relaciones, lo que sí tiene ya decidido, según las diferentes fuentes de su entorno consultadas, es otorgar un papel importante en la futura lista a Gabi Selma, hasta ahora alto cargo de Deportes pero, en la práctica, delegado ‘en la sombra’ y miembro de la ejecutiva local del PSOE. Como caras nuevas en esa hipotética lista de Sánchez también suenan los nombres de Antonia Asencio -actual militante socialista, dimitió como concejal del PSA en 2006 tras ser durante años el látigo de Pacheco-; Cristina Díaz-Pinés, veterana socialista, miembro de la ejecutiva local, responsable de la Oficina de Rehabilitación Concertada de la Junta; y Manuel Montero, antiguo concejal de IU que actualmente forma parte de la ejecutiva local de Pilar Sánchez. Otros de los nombres que han sonado en el relevo de la candidatura para el asalto a la reválida por la Alcaldía son los de Javier Moreno (técnico en Fomento); la ex concejal Carmen Omist y Luis Flor, ex asesor del gobierno municipal.

En cualquier caso, el asunto más espinoso que tiene que gestionar Pilar Sánchez de aquí a enero es la salida de buena parte de su actual equipo de gobierno municipal. En este sentido, corre por todos los mentideros socialistas que el primer teniente de alcalde, Casto Sánchez, tiene decidido no continuar y ya él mismo, en declaraciones recientes a los medios, ha ido dejando caer que su continuidad en política era más que dudosa. Del grupo de delegados críticos con la gestión de Sánchez, saldrán con total seguridad Irene Canca, Dolores Barroso, África Becerra, Francisco Benavent, Margarida Ledo y Antonio Fernández Ortega. Será toda una incógnita, aunque todo puede suceder, la resistencia en la lista de Ainhoa Gil -con el aval a su favor de contar con un importante ‘blindaje’ a nivel de partido-, María del Carmen Martínez, Juan Salguero y Juan Manuel García Bermúdez, cuyo trabajo al frente de Turismo es muy valorado pero al que no perdonan su “alta traición” a Sánchez en momentos clave del mandato. Sin ninguna duda, serán dos meses de grandes decisiones cara el futuro.

Sonora decepción

Paco Sánchez Múgica | 21 de octubre de 2010 a las 10:18

SI la decepción se pudiera calibrar en decibelios, ayer hubo un medidor más o menos fiable instalado a las puertas del Ayuntamiento. Pese a que los acercamientos y la negociación con lo que algunos miembros del gobierno local socialista llaman la ‘kale borroka’ jerezana dio sus frutos y no se escuchó a ningún aguerrido sindicalista alzar el megáfono al paso de la comitiva presidencial, sí hubo otros trabajadores y desempleados, no muchos a decir verdad para una ciudad con casi 30.000 parados, que convirtieron la histórica llegada y salida del presidente Griñán al Consistorio en un suplicio y un estruendoso alboroto que acabó sin incidentes que reseñar. Y eso pese a las provocaciones, por llamarlas de alguna manera, de un inoportuno grupo de ‘palmeros’ y ‘pelotaris’ del PSOE jerezano, algunos dirigentes locales incluidos, que decidió tratar de sepultar con apoyos fervorososos a la alcaldesa la desesperación de parados y de trabajadores que temen quedarse en paro, como queriendo enmascarar a toda costa lo que incomoda de la sociedad. Pero, más bien, a la bulliciosa decepción a la que me refería en el encabezamiento es a la de la visita institucional en sí misma. Nunca vimos tan baja utilización de eso que llaman marketing político, a un alto dirigente con tan poco que ofertar, con tan poco con lo que engatusar a la prensa mediante un buen titular e ilusionar a los ciudadanos con promesas de futuro… La última vez que vino Chaves como presidente andaluz a la Casa grande de todos los jerezanos trajo un tranvía bajo el brazo y promesas de un horizonte económico mejor. También vino Zapatero, en el cálido agosto de 2007, y prometió en La Atalaya, con una militancia socialista jerezana entregada (parte de la que ayer se quejó por las esquinas por parecer quedar arrinconada en la visita de su líder), una Ciudad del Flamenco, una nueva comisaría, ayudas a la reindustrialización y hasta una jefatura de tráfico para Jerez… 545 días después de ser investido presidente de todos los andaluces llegó ayer Griñán a la ciudad sin una migaja que echarnos a la boca, sin un compromiso, sin un titular que poder rescatar meses o años más tarde de las hemerotecas, dando sensación de provisionalidad, transitoriedad o, lo que es peor, mostrándose como presidente ajeno a una ciudad que, es cierto, puede estar tan necesitada como muchas otras pero que, no lo es menos, casi siempre recibió y recibe menos que esos otros municipios. A lo mejor es que los políticos de bussiness class ya han aprendido la lección e, independientemente del color, no prometen lo que saben que no van a poder cumplir. Será eso…

Enemigos íntimos

Paco Sánchez Múgica | 22 de septiembre de 2010 a las 10:29

El pulso Griñán-Cabaña por el control orgánico del PSOE en la provincia es el mejor aval de Sánchez para repetir como candidata en 2011; la realidad es que las cúpulas socialistas siguen sin ver clara su continuidad

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CUANDO hace cuatro años el consejero Griñán se negó a aprobar el plan de refinanciación de la deuda municipal o se resistió a salir ni tan siquiera de perfil en la foto de aprobación de un “histórico” acuerdo de concertación social de Jerez que hoy ya es historia, jamás debió pensar que aquella alcaldesa que iba a sus espaldas a rogar auxilio a su por aquel entonces ‘padrino’ Manolo Chaves se convertiría pocos años después en su aliada accidental. En su enemiga íntima. Susana Díaz, la ‘tercera’ en la jerarquía griñanista de nuevo cuño, dice públicamente que el mejor aval de Pilar Sánchez es la mayoría absoluta obtenida en las elecciones municipales de 2007, que es “una magnífica alcaldesa”, ha reiterado hasta en tres ocasiones en los últimos dos meses. Hoy ya sabemos, que no nos engañen, que los resultados electorales son como los resultados deportivos y que a los que de verdad amasan poder sólo les interesa el presente, el día a día, lo que dictan las encuestas y las tendencias de votos. La política es como el fútbol, un teatro amnésico en el que si la corriente no es favorable se corta por lo fácil: el entrenador, el consejero o el alcalde. Renovar o morir. Puede que a Pilar la avalen sus victorias, su pundonor y sus maneras de outsider -lo cual, a decir verdad, gusta a muy poca gente en el partido- que puede con todo y con todos, pero si en este momento tiene un gran aval al que aferrarse para repetir como candidata es que comparte con Griñán el mismo enemigo íntimo: Paco González Cabaña. Es decir, Cabaña debe ser más enemigo íntimo que Pilar en la escala de enemigos íntimos de Griñán. Ayer mismo reconocía un destacado delegado socialista que la fractura abierta por el cabañazo del pasado congreso regional extraordinario, cuando el líder provincial se negó a la transición tranquila que proponía Griñán, pesa ahora en la decisión final de la candidatura socialista para 2011 en Jerez y Algeciras. “Es un pulso orgánico más allá de los resultados electorales”, relatan en frío. Hay quien opina dentro del partido que la dirección regional está dispuesta a asumir el coste de la ‘desintegración’ -perder ayuntamientos como Jerez y Diputación, que también controla Cabaña- a cambio de la ‘regeneración’ necesaria en la provincia. Un refresco en las estructuras orgánicas que, en los planes del actual secretario regional socialista, lideraría la actual ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y que en el caso de la agrupación local jerezana, la mayor de la provincia, se encarnaría en el joven valor socialista Gabriel Alconchel, director general del Injuve e íntimo de Aído. ¿Y mientras tanto cómo se produce esa desintegración? “Que los quite el pueblo”, recalca, subraya, machaca Griñán, cuyo pulso con Cabaña provoca que insista en designar candidata a quien no quiere Cabaña y a quien el propio Griñán ha cuestionado en privado expresando su preocupación por la gestión seguida en Jerez. Sólo de ese modo puede explicarse que José Antonio apoye la reválida de Pilar Sánchez pero con la boca pequeña. Sin darle apoyo explícito, sin el acto “potente” que reclamaba la alcaldesa, sin una visita institucional al Ayuntamiento de Jerez tras año y medio de presidente de la Junta. Si realmente pensara que es una “magnífica alcaldesa”, como defiende una de sus manos derechas, no tendría problema en retratarse en Jerez, a su lado, alzándole el puño y afirmando sin miedo que sólo el pueblo tiene la última palabra en la continuidad de Sánchez al frente del Consistorio. Pero no. “A los alcaldes los quita el pueblo”, insiste Griñán, en una encrucijada de difícil salida, con un marrón por delante que le compromete. A la hora en la que escribo el análisis me insisten en que “no hay nada cerrado y no hay novedad en el tema de la candidatura de Jerez”. En estos días habrá un encuentro específico para tratar el asunto Jerez y es obvio que González Cabaña tendrá que verse con el ‘dos’ del PSOE regional, Rafael Velasco. Quedan cinco días para que el comité provincial no ratifique (salvo cambio de última hora) a Pilar Sánchez como candidata y, de esto modo, pase la pelota al tejado de la dirección regional, que a su vez, dicen, también intenta, a lo Pilatos, lavarse las manos en una decisión final que depende en último extremo de la dirección federal. La jerarquía tiene esas cosas, la posibilidad de ir derivando mochuelos. Por ahora, la única tranquila, al menos de puertas para afuera, es la alcaldesa. “El debate de la ejecutiva provincial ni me preocupa ni me ocupa”, apuntó ayer cuestionada por la prensa. Y añadió tajante: “No es mi guerra”. Sin unanimidad en la ejecutiva local celebrada el pasado sábado y con recelos en las pedanías -con el ‘no’ rotundo en Estella, “con ella perdemos”, dicen; la unanimidad de La Barca, Guadalcacín, Nueva Jarilla y Torrecera; y la discrepancia en El Torno y San Isidro-, Sánchez ya ha celebrado su pequeña gran victoria, por lo que trata de aislarse de todo lo demás en su día a día. Lo que nunca imaginó es que sus pésimas relaciones con Cabaña, a quien llegó a desafiar en 2007 rompiendo un pacto con Pacheco que él dijo que suscribiría “mil veces más”, le facilitarían su objetivo de mantenerse en la brecha a pesar de las resistencias de parte un partido que siempre la verá más como enemiga que como aliada.

Asignaturas pendientes

Paco Sánchez Múgica | 1 de agosto de 2010 a las 9:46

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En septiembre toca recuperar: si el PP debe decidir qué ‘quiere ser de mayor’ en Jerez, la alcaldesa confía en polarizar una gran ceremonia del PSOE que disipe la inquietud que rodea su asalto a la reválida en 2011.

EL GOBIERNO municipal y la oposición se marchan de vacaciones con asignaturas pendientes para septiembre. El símil es poco original, de acuerdo, pero es lo que toca en estas fechas. Pelayo todavía se pregunta por qué sigue ofreciendo concesiones a un débil PSOE jerezano y por qué se preparó tan mal el primer Debate sobre el Estado de la Ciudad de la historia del Ayuntamiento democrático, celebrado el pasado jueves como triste propina de un pleno ordinario -genial ocurrencia del siempre ocurrente Casto Sánchez-. La alcaldesa permanece en duermevela con la certeza en su fuero interno de que repetirá como candidata socialista a la Alcaldía en 2011 aunque con la incertidumbre, a un nivel más superficial, de que aún no las tiene todas consigo. Hace bien en reclamar públicamente a su partido un acto orgánico con el mayor respaldo posible para avalar su asalto a la reválida del 22 de mayo, pues hay muchas posturas dentro de la dirección política que siguen vagando en la indefinición: apoyar o no apoyar, que la quite el pueblo o que la quite el partido. Griñán lo tiene claro: “A los alcaldes los quita el pueblo”. Analicemos la sentencia con un mínimo de detenimiento. Primero, ¿por qué el bueno de Pepe no habla en positivo? Podría haber dicho: “A los alcaldes los elige el pueblo”. Cuanto menos, hay un matiz oculto en las palabras del líder del socialismo andaluz que ya invita al pesimismo electoral, independientemente de sondeos malintencionados. Luego, hay otro matiz aquí que olvida el presidente. Esto, en honor a la verdad, lo sacaba a la palestra en días pasados, con no poca malicia, un concejal crítico socialista: “¿Él cómo ha sido designado presidente de la Junta, por voluntad popular?” La respuesta es obvia. A nivel provincial, con el clima de enfrentamiento abierto y unas posturas entre Cabaña y Sánchez irreconciliables -que no se visualizaron en el comité provincial de esta pasada semana, todo sea dicho-, la regidora socialista lo tiene perdido. O lo tiene ganado, según se mire. Lo tiene ganado si se tiene en cuenta el deseo explícito de la dirección regional del partido de sepultar el añejo status quoen la provincia y dar paso a una regeneración orgánica en la que, por qué no, podría colaborar la propia Sánchez. A nivel regional, como se ha dicho, Griñán, por los intereses que sean, no es partidario de moverle el sillón, de ahí que, aunque no la ratifique y ofrezca escasas muestras de cariño en público y privado, confía en ella para la cita electoral del año próximo. Por extensión, la secretaria de Organización, Susana Díaz, también es de la misma opinión. No así Rafael Velasco, como apuntan los críticos a Pilar Sánchez. Aseguran éstos que el ‘dos’ del PSOE andaluz es partidario de una reflexión conjunta, pausada, teniendo en cuenta el trabajo de seguimiento que el federal viene haciendo de un tiempo a esta parte de la gestión de la munícipe, salpicada por problemas judiciales, fracturas sociales, desencuentros con los empresarios y guerras abiertas con los sindicatos. Puede que todo no esté tan mal, y que muchas cosas se hagan bien, pero el ruido es ensordecedor, vienen a decir. Muy pocos han ocultado en las últimas semanas que los dossieres de prensa han volado hacia Madrid a la velocidad del rayo, y que José Blanco, vicesecretario general, ha conocido de viva voz el ‘asunto Jerez’ en sus recientes incursiones por la provincia, como fue el caso de la visita que realizó a Algeciras hace sólo un par de semanas. El hecho de que la diputada jerezana Mamen Sánchez, la teórica rival de Pilar Sánchez en unas primarias totalmente descartas, tenga cierta ‘mano’ en Madrid, con Antonio Hernando, secretario federal de Política Municipal socialista, siempre como amigo y aliado, han provocado suspiros entre díscolos y críticos de toda la vida pensando en un vuelco a la supremacía de la alcaldesa y secretaria general del partido en Jerez. Sea como fuere, difícil se antoja lo anterior, sobre todo, si se tiene en cuenta que hasta ahora Pilar Sánchez controla holgadamente la agrupación local y, aún más importante, no ha dejado de ganar todo lo que se le ha puesto por delante, mientras que ‘los otros’, como más de un pilarista ha reiterado en multitud de ocasiones, “sólo saben gestionar derrotas”. Las maniobras en penumbra continuarán con los rigores estivales de agosto y eso es lo único que preocupa a la regidora jerezana. La canícula no será la que le haga sudar este verano sino la pesadilla de una última intentona ‘díscola’ para desalojarla del despacho de Alcaldía en el que entró con la legitimidad que otorga la soberanía popular. Si no se resuelven a la vuelta de septiembre, el PSOE de Jerez corre peligro de arrastrar asignaturas pendientes para el resto de sus días. Sigan atentos a estas páginas.

Jerez no figura en su agenda

Paco Sánchez Múgica | 27 de junio de 2010 a las 17:22

Catorce meses después de tomar posesión como presidente de la Junta, José Antonio Griñán, aún no ha rendido visita oficial a la única gran ciudad de la región en la que PSOE gobierna con mayoría absoluta

GRIÑÁN aún no ha firmado en el Libro de Honor del Ayuntamiento como presidente de la Junta de Andalucía. Dicen fuentes socialistas que, a regañadientes, cuando era consejero económico hace unos años, aprobó  los acuerdos de refinanciación de la deuda municipal a largo plazo y aceptó figurar en el acuerdo local de concertación social que hoy es papel mojado. Era Chaves entonces quien le exigía mantener unos mínimos de cordialidad y relaciones con la única gran ciudad en la que el PSOE reina con mayoría absoluta en toda Andalucía desde 2007. Hace unos meses, Griñán estuvo de visita relámpago con la vestimenta casual que utilizan los políticos en los mítines y en los actos de los fines de semana.Pero poco más. Apenas lo vieron algunos vecinos de El Portal. Fue durante la segunda gran riada del municipio en apenas sesenta días.La mayor inundación que recuerdan los más viejos del lugar. Vino cuando el aeropuerto estaba cerrado, las carreteras cortadas y Jerez aparecía en la televisión estatal como una isla del Pacífico devastada por un tsunami. Llegó in extremis y anticipándose a la visita programada con anterioridad por su gran adversario, Javier Arenas, el mismo al que las encuestas señalan como el cambio en Andalucía. Ni ha vuelto, ni se le espera en la calle Consistorio. Oeso dicen nuestros representantes políticos locales. Las relaciones institucionales están quebradas  y algunos destacados socialistas del ruedo municipal, “tradicionalmente junteros —por haber tenido relación con la Administración autonómica—”, ya están cansados de “estar siempre dando la cara por la Junta ante la oposición y la ciudadanía y recibir tan poco a cambio”. De hecho, el grado de aislamiento actual, según señalan las mismas fuentes, no se vivía desde la etapa más negra de tortuosas relaciones entre la sede oficial del Palacio de San Telmo y Pedro Pacheco. Ejemplos hay infinitos. Los más recientes:la construcción con presupuesto municipal —a través del Fondo Estatal de Inversión— de una Escuela Oficial de Idiomas, que es competencia de la Consejería de Educación, así como la financiación de un Centro de Interpretación del Guadalete, compromiso adquirido por  Medio Ambiente de la Junta y que también se ha tenido que echar a la espalda el gobierno local socialista que preside Pilar Sánchez. El último gran golpe bajo, a todo esto, ha sido ver a Luis Pizarro, consejero de Gobernación dando “impulso definitivo” a la Ciudad de la Justicia de Cádiz, cuando para el proyecto de Jerez aún no han sido capaces de elegir, dos años después, un suelo de los siete que pone a disposición el Ayuntamiento. El tranvía de Jaén arrancará antes de las municipales, el de Jerez aún aguarda al diseño definitivo; de la entrada de la Junta en la fundación Ciudad del Flamenco, ni flores;del Festival de Jerez… cortito y con sifón; de los centros de salud y centros educativos… ya hablaremos;de la Ronda Sur… ni hablamos;¿Y la ampliación de los suelos del Parque Tecnológico Agroindustrial…? Tampoco toca, replica Sevilla. La Junta no contesta a ni una  sola de las preguntas sobre los proyectos de futuro  que tiene Jerez, y el gobierno municipal está cansado de que lo que se presumía una sintonía inigualable por la coincidencia de siglas, se haya evaporado ante la opinión pública y la presión del resto de partidos, que se frotan las manos por la “descoordinación total y la falta absoluta de entendimiento”, como recuerda María José García-Pelayo, candidata del PPa la Alcaldía. Es cuestión de gestos, de símbolos, de escenificación. Griñán sigue sin firmar en el Libro de Honor de la ciudad y mientras eso no ocurra, que nadie tenga dudas de que la comunicación —y por ende los proyectos— seguirá bloqueada, pese a que el mismísimo Griñán es consciente de que Sánchez debe ser una de sus grandes aliadas para hacerse definitivamente con el control orgánico del partido en la provincia y desbancar, si quiere, a la figura de González Cabaña. Guiños tibios sobre la “lógica” candidatura de la actual regidora jerezana y andar de puntillas sobre el suelo de cristales y púas de la quinta ciudad de Andalucía. Poco esfuerzo para la que las encuestas dan como la única gran plaza de la región en 2011 que puede volver a estar controlada por los socialistas. Poco esfuerzo, no ya por Pilar Sánchez, a la que parecen insistir en encapsular como la presidenta florero que querían los adalidades del socialismo jerezano que fuese. Poco esfuerzo, sobre todo, por los jerezanos. Todo hace indicar que éstos también votan y lo mismo, visto el caso que se les hace, se apuntan a la ola del cambio. Pepe (como Griñán gusta que le llamen) y Pilar, una pareja condenada a entenderse y a encontrarse. Por el bien de todos.