La encuesta socialista recrudece la guerra interna por la candidatura

Paco Sánchez Múgica | 13 de junio de 2010 a las 10:27

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Se dice el pecado, no el pecador. Es la consigna que mantienen en el PSOE provincial y local. Y no es ni mucho menos nueva, pues viene sucediéndose desde que hace un año saltase a la luz pública la brecha abierta entre una mayoría de concejales contrarios a la forma de gestionar la ciudad y el partido de Pilar Sánchez. Numerosos miembros del PSOE sabían de la existencia de la encuesta ‘no oficial’ que adelantó con todo lujo de detalles, en su edición de ayer, este periódico; algunos la conocían por encima; otros, destacados militantes, incluso han podido ver de manera íntegra sus 82 páginas… Nadie sabe, en todo caso, quién ha podido filtrarla a Diario de Jerez, ni quién suscribe el encargo de un estudio que, como muy poco, cuesta entre 5.000 y 6.000 euros. Ni siquiera, según parece, lo sabe el ‘mandamás’ de los socialistas en la provincia, Francisco González Cabaña, que se desmarcóipso facto de un sondeo electoral -realizado entre los pasados 24 de mayo al 4 de junio mediante 600 entrevistas telefónicas y personales- que le quita entre cuatro y cinco concejales al PSOE en las municipales de 2011 si opta finalmente por la reelección de Pilar Sánchez como candidata a la Alcaldía jerezana.

En un comunicado oficial remitido a primera hora de la mañana, la ejecutiva provincial del PSOE afirmaba: “Ante las noticias aparecidas hoy -ayer, para el lector- sobre un sondeo electoral en Jerez, se ha determinado la apertura de un expediente informativo para determinar la veracidad de la encuesta, el origen de la misma, así como su traslado a los medios de comunicación”. Curiosa, cuanto menos, la argumentación ofrecida desde la jefatura provincial del partido: El PSOE niega de manera rotunda haber pedido el sondeo aunque quiere saber, a su vez, si es veraz, de dónde parte -quién lo encarga- y, ojo, deja caer al final su preocupación por saber quién lo filtra a los medios, lo que da a entender que supone o intuye que son los propios miembros del partido quienes lo encargan y lo filtran a la prensa.

Según puso de manifiesto en el comunicado, “la dirección provincial socialista aclara que en ciudades con la población de Jerez no es de su competencia el encargo de encuestas electorales”, al tiempo que recordó que “es una consigna de la ejecutiva provincial del PSOE de Cádiz no hacer público ningún tipo de sondeos electorales, toda vez que se tratan de estudios demoscópicos que son un instrumento de trabajo interno para el partido”. Obviamente, era tensar demasiado la cuerda -sobre todo teniendo en cuenta el nivel de las relaciones entre Sevilla y Cádiz tras el congreso extraordinario- arrogarse públicamente el encargo de una encuesta a sabiendas de que, por si fuera poco, la dirección regional había encargado otro estudio cuyos resultados ya tiene en su poder los máximos dirigentes del partido a nivel regional.

Tanto el secretario provincial del PSOE, Francisco González Cabaña, como la alcaldesa y secretaria local de los socialistas en la ciudad, Pilar Sánchez, prefirieron ayer no hacer declaraciones ni valoraciones concretas sobre el controvertido sondeo electoral, aunque fuentes próximas al entorno de la regidora jerezana aseguraron que se encontraba “tranquila, segura y confiada”.

Tras apuntar a las distintas manos díscolas que podrían mecer la polémica encuesta, las mismas fuentes aseveraron en todo momento que “no es más que un nuevo intento de deteriorar la imagen de la alcaldesa y seguir con el debate de la candidatura, que ya cerró el presidente Griñán”. Política de tierra quemada para tratar de destruir in extremis los pequeños grandes avances que Pilar Sánchez pudiese haber dado en los últimos meses ante el partido para tratar de cerrar definitivamente su designación como alcaldable socialista en 2011. Sea como fuere, esta nueva bronca interna en el PSOE local deja a las claras los serios problemas de González Cabaña para resolver las diferencias en el gobierno local y la agrupación socialista jerezana, a los que ya advirtió hace meses con expedientes si se seguían filtrando informaciones sobre la batalla interna.

Otros destacados socialistas jerezanos aseguraron a este medio, en cualquier caso, que “lo importante aquí no es la guerra intestina por ver quién es el candidato el año que viene; el problema es que la encuesta muestra una tendencia nefasta en la ciudad y el partido guarda silencio”. Lo cierto y lo fijo es que los móviles no dejaron de sonar en toda la jornada de ayer, que se vivió entre parte de la militancia y la ejecutiva local con una fuerte carga de indignación a raíz de las maniobras de “políticos de salón que sólo saben gestionar derrotas”, censuraron. “Esto no afecta a Pilar, afecta a los intereses electorales del partido en la ciudad; nos sentimos desamparados ante una dirección provincial que nunca ha defendido firmemente a esta secretaria general”, recriminaron con no poca irritación.

En la cúpula regional, según ha podido saber este periódico, el PSOE trabaja desde hace unos días con una encuesta ‘oficial’ sobre intención de voto en Jerez. “Es con la que trabaja la alcaldesa”, reitera gente de su máxima confianza. En este sentido, aclaran que “lo que nos ha pedido el partido, tras el cese de los asesores y otras medidas contundentes, es rebajar el tono de crispación política en la ciudad, reforzar la política de calle para vender nuestra gestión y acabar de una vez por todas con la imagen de división interna ante la opinión pública que en nada ayuda a una marca que, según esta encuesta, aparece desgastada por la situación a nivel nacional”. En el sondeo hecho público ayer, en cambio, la marca resiste y, en el caso de Jerez, garantiza por sí misma trece concejales. Esta cifra sube o baja en función del candidato, pues la encuesta socialista plantea tres escenarios con otros tantos candidatos del PSOE: Pilar Sánchez, Antonio Fernández y Mamen Sánchez.

Los movimientos orquestales en la oscuridad para moverle el sillón a Sánchez han seguido sucediéndose, pese a una aparente sensación de sosiego, y han terminado por saltar a la luz pública en forma de un sondeo electoral que “refleja la tendencia de la que se habla en la calle; negarlo sería absurdo”. Incluso los más optimistas en el equipo de la regidora jerezana trabajan con la hipótesis de no tener mayoría absoluta en 2011, aunque lo que tienen claro, a diferencia de lo que pone de manifiesto el sondeo, es que “cambiar al candidato no garantiza mejorar los resultados, más bien todo lo contrario”.

Más penas que gloria (Balance de tres años de mayoría socialista en Jerez)

Paco Sánchez Múgica | 28 de mayo de 2010 a las 18:29

Sin margen El gobierno de Pilar Sánchez cumple tres años con la casa sin barrer, en colapso económico y con escasos diez meses reales para ‘vender’ gestión antes de las elecciones Claves A la crisis se ha unido un equipo con lagunas y debilidad en las decisiones

Antes de entrar en el curso decisivo toca hacer memoria. Han pasado tres años. Puede dar vértigo si se piensa pero la certeza es que el calendario señala que hoy se cumple un trienio desde que el PSOE tocara poder absoluto en Jerez. Fue un 27 de mayo de 2007 y del ‘Haremos más’ de la campaña hasta llegar a ‘Jerez en marcha’ han transcurrido 36 intensos meses. Pese a ser tiempo de balances, los políticos ya hace mucho que obvian lo recorrido bajo el pretexto de otra fecha fija: las elecciones del año próximo. 

Sería conveniente, en cambio, analizar de dónde se viene para afrontar y asumir hacia dónde se irá llegada la cita electoral. Lejos del triunfalismo, no es raro oír a destacados miembros del gobierno municipal aseverar: “Sólo he sido feliz un día en estos tres años”. O una manifestación aún más dramática: “Tenemos muy complicado repetir en 2011″. Otros, en cambio, todavía confían en que “todo el trabajo que hemos realizado dé sus frutos en este último año”. De siempre, sostienen los estrategas, los dos primeros años son para gestionar y los otros dos para ‘vender’ al votante esa gestión. El gobierno de Pilar Sánchez, en cambio, tendrá apenas diez meses -restando agosto y el mes de campaña- para explicar y convencer a la ciudadanía de que la presente legislatura no ha sido en balde.

Apenas diez meses para ‘vender’ los logros de una gestión que arrancó ajena al trágico escenario de depresión económica que se venía encima, y que ha tenido que adaptarse conviviendo con otros elementos que han distorsionado lo bueno que se haya podido hacer en este periodo. Si bien es cierto que la crisis, en gran parte, puede justificar muchas cosas, no lo es menos que tampoco es responsable de todos los males que aquejan al proyecto socialista. Las penurias de la mayoría liderada por Pilar Sánchez empiezan mucho antes del inicio oficial de la recesión (verano de 2007). A la crisis se unen otro cuatro factores en los que más o menos coinciden políticos y analistas: la herencia anterior; el equipo; la improvisación y debilidad; y las formas de la alcaldesa.

Por manoseada y recurrente no es una excusa baladí. La herencia anterior en forma de deudas millonarias hay que asumirla y superarla, pero no faltan razones al gobierno municipal cuando se queja de que el punto de partida del mandato fue catastrófico -en parte por el despilfarro de su época de alianza con el PSA-. A la pésima financiación local se une un Consistorio endeudado hasta las cejas que a duras penas cubre la nómina municipal. Imposible cumplir con las obligaciones de pago a tantos antiguos proveedores y concesionarias, que ante las tensiones de tesorería por el nuevo escenario económico no dudan en exigir y presionar como hasta hace años ni exigían ni presionaban. Sea como fuere, Sánchez proclamó nada más conocer su aplastante victoria que ni habría revanchismo ni se miraría atrás. La realidad es que ha llamado varias veces a sus empleados “enchufados”, ha arrinconado a teóricos ‘pachequistas’ y ha empleado, sobre todo en los dos primeros años, la cantinela constante de la herencia para no asumir su cuota de culpa debido a una gestión basada, principalmente, en la huida adelante.

A la alcaldesa la ataron de pies y manos en 2007 para que no confeccionara la última lista electoral a su antojo. Puede sonar extraño, pero un buen botón de muestra es el hecho de que uno de sus hombres de máxima confianza, Juan Pedro Crisol, hoy teniente de alcalde delegado de Urbanismo, partiese del puesto 13 de esa teórica lista de ‘consenso’. A partir de ahí, las fracturas internas de su gobierno, los celos, los asuntos personales y las tensiones por competencias y parcelas de poder han llevado a lo más rocambolesco: que los propios se pasaran al bando de los extraños. El citado Crisol, un delegado no electo como José Manuel Jiménez y Carmen Martínez, última en acceder a la lista tras los descartes, sostienen la columna vertebral de incondicionales a la alcaldesa. Por lo demás, sin querer generalizar, el equipo aparece endeble en lo político y con poca iniciativa. Puede, como denuncian los díscolos, que sea Sánchez la que dificulta lo anterior, pero la realidad es que se trata de un gobierno de baja intensidad. Esto, además, influye en la oposición, sin tensión y viendo venir la descomposición ajena para rédito propio.

El gobierno municipal no ha sido fuerte cuando la situación lo requería y, en parte, porque no había hecho los deberes previamente. Ha cedido y rectificado en pulsos que debía haber evitado y, por el contrario, ha mantenido frentes abiertos durante demasiado tiempo a sabiendas de que tendría que dar marcha atrás porque las decisiones de gobierno no estaban lo suficientemente estudiadas o consensuadas. Los casos de Porvera, el ‘catastrazo’ y el trazado del tranvía han sido algunos de los bandazos más sonados de estos tres años, pero el gobierno local ha mostrado una terrible endeblez al afrontar crisis como las del 092, los mal medidos ‘tijeretazos’ salariales a los técnicos, y aquellos despidos aleatorios en Urbanismo que, probablemente, supusieron un punto de inflexión en la credibilidad de esta mayoría absoluta que, ante las presiones de CGT, no tuvo más remedio que recular y readmitir a los ex empleados. Cojetusa y Sergesa son conflictos aparte que siguen a día de hoy con incierta resolución.

Todo el mundo no puede ser malo menos ella. Tres crisis de gobierno en tres años, dos rebeliones internas que trascienden a la luz pública en sólo nueve meses, y dos dimisiones, una irrevocable y otra interruptus, es el balance de la gestión de un grupo humano que, en su mayoría, discrepa del talante y el liderazgo de Sánchez. “No es perfecta, pero también tiene muchas virtudes”, aseguran quienes la defienden. Gente que, a su vez, es capaz de reconocer que “se han cometido errores de bulto”. En lo interno, la regidora ha rematado la faena prescindiendo de los asesores que ella misma colocó en 2007, lo que ha significado en la práctica “dar una patada a un avispero”, aunque haya soltado el bocado que la oposición tenía agarrado con fuerza. Ha ganado fama de desconfiada e inaccesible, pese a que gana mucho en las distancias cortas, y le ha ocasionado un tremendo desgaste -incluso a nivel de cúpula de partido- el nombramiento en 2007 de su escolta y actual marido como jefe de gabinete. Asunto que ha sabido recomponer. A todo esto, se suma un progresivo aislamiento institucional, el cual debería ser corregido cuanto antes, sobre todo, pensando en una campaña electoral en la que precisará al aparato del partido. En el otro extremo de la balanza está su tozudez y tenacidad a la hora de sacar los proyectos adelante, su instinto de supervivencia y un espíritu de trabajo infatigable. A la hora de la verdad, todos coinciden: a pesar del ruido, defenderá su plaza en 2011 como candidata a la Alcaldía. “Necesito cuatro años más para cumplir mi proyecto”, insiste Sánchez. “Es lo lógico”, replica Griñán.

Hay proyectos que no pueden circunscribirse, al menos en su totalidad, a la gestión de este mandato. Pero al final la que corta la cinta y se hace la foto es la alcaldesa y, con el bastón de mando en su poder, ha abierto sus puertas Ikea y alumbrará este otoño Luz Shopping, el mayor parque comercial de Andalucía. Es indiscutible su contribución a estas ‘macroinversiones’ y, a buen seguro, serán un argumento a su favor en mayo del año próximo. Por lo demás, en estos tres años se ha avanzado poco en muchos grandes proyectos de ciudad, principalmente debido a la crisis económica, aunque también se han desbloqueado propuestas que carecían de la más mínima financiación, caso de la Ciudad del Flamenco. En este proyecto Sánchez ha logrado convencer a los grises técnicos del Ministerio, que al final han accedido y se han comprometido, como ya hizo Zapatero, a costear este costoso edificio emblemático. La alcaldesa logró ‘captar’ millones de euros para revolucionar la zona Sur a través del Plan Urban y ha conseguido arrancar un convenio para que Zona Franca de Cádiz invierta por primera vez en su historia en la ciudad. Otra cosa es que el proyecto del Parque de la Innovación esté paralizado por falta de financiación pero la voluntad está por escrito y debería ser firme. El mercado de abastos y una sana atención a muchas barriadas olvidadas también computan en el ‘haber’ de una etapa política en la que en demasiadas ocasiones el titular le ganó la partida a la realidad. Esto siempre podrá ser achacable a los escasos recursos económicos, que no se suplen ni con toda la imaginación del mundo. Mención aparte merece la llegada de Zahav, que si se concreta será un gol por toda la escuadra de Sánchez a quienes siguen viendo humo donde hay polvo de obras.

Los grandes borrones de estos tres años de gestión socialista se hallan, principalmente, en el cierre de la fábrica de botellas; la incapacidad para aprobar algo tan necesario como una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que ordene la caótica estructura laboral del Ayuntamiento; el abandono de la concertación social; la falta de voluntad y criterio para impulsar un necesario Plan de Movilidad; y el incumplimiento de ejecutar en estos años el llamado proyecto ‘estrella’ del programa socialista de 2007: la recuperación del río Guadalete. Cuestiones nimias si se tiene en cuenta que en estos tres años de mandato el desempleo creció en la ciudad hasta casi los 30.000 parados. Otro factor que puede pesar, aunque no sea su responsabilidad directa, en 2011.

Casto Sánchez
De más a menos  
De teniente coronel o vicealcalde pasó a ser considerado por muchos como una de las grandes decepciones del mandato:“Un bluf”. No ha cumplido las expectativas de ‘fontanero’ fiel que da la cara siempre.

Francisco Lebrero

Una ‘rara avis’ del ruedo local 
En tiempos de recesión, Fomento ha pasado estos tres años de puntillas. Perfil bajo y gris, con tendencia a la ‘fotofobia’, para otro de los puntales de Sánchez de los que se esperaba mucho más.

M. C. Martínez
Edil para todo 
Llegó la última a la lista de las municipales y se ha erigido en uno de los grandes apoyos de la alcaldesa. Ha sustituido su inexperiencia y bajo perfil político con lealtad a prueba de bombas en una encomienda compleja.

Juan Pedro Crisol
Progresar entre ‘marrones’ 
El político de confianza de Sánchez es más técnico que político. Es el principal ‘pero’ que achacan a su gestión en estos tres años. La realidad es que ha asumido con trabajo ‘marrones’ que no le tocaban.

Ainhoa Gil
Mucho barco para tan joven marinera 
Empezó en Deportes y tuvo que asumir sobre la marcha Recursos, lo que le ha hecho un flaco favor a su progresión. Se ha topado con un inmenso fregado y, sobre todo, con la CGT.

Francisco Benavent
Materia gris al borde del colapso
Todos recordarán de este mandato su conato de dimisión por desavenencias con la alcaldesa. Por lo demás, dentro de sus limitadas competencias, ha aportado ideas y mucha dedicación.

Juan Manuel García Bermúdez
Tan válido, tan desaprovechado
Pagó caro el error de tomar decisiones, aunque fuesen impopulares, lo que le relegó al ostracismo. En Turismo está demostrando que sabe ‘vender’ gestión y proyecto como el mejor.

Antonio Fernández Ortega
El final de aquel estado de cosas 
La crisis del ‘ladrillo’ y el final del ‘pelotazo’ no le han impedido rendir en su parcela. Otro de los díscolos que más trabajo y dedicación ha aportado al proyecto de Pilar Sánchez.

Loli Barroso
Franco declive 
Una de las delegadas más competentes en su ‘ministerio’ pero que mayor grado de continuismo ha aplicado a la gestión. Ni siquiera ha cumplido su reto de abrir el Museo Arqueológico. Pasó de incondicional a concejala díscola.

Irene Canca
Dio el salto y desapareció 
Sánchez le brindó la oportunidad de ser diputada provincial y, a partir de ahí, se borró progresivamente del mapa local. También pasó de ‘fan número 1’ de la alcaldesa al sector de los críticos.

África Becerra
El eterno retorno
Mejoró el pésimo servicio de limpieza viaria, pero el recorte presupuestario lo han devuelto al punto de partida. Al igual que otros compañeros, desde el ecuador de mandato su trabajo apenas brilla y ofrece resultados a la opinión pública.

Margarida Ledo
Sin protagonismo
Sensibilidad crítica de baja intensidad, al igual que la defensa de su trabajo al frente de Igualdad y Salud, una delegación que fue pionera y que parece algo estancada. Apenas ha tenido protagonismo en el trienio.

Juan Salguero
El secreto está en la discreción 
Perdió Juventud y, en cambio, ha recuperado el protagonismo en el Plan Urban, que al fin y al cabo depende de Distrito Sur. Muy discreto paso por el gobierno municipal, en cualquier caso.

Miriam Alconchel
Prácticamente inédita en la arena
La concejala más joven ha pasado prácticamente desapercibida. A diferencia de la labor anterior de Canca en Participación, su presencia en la arena política ha sido nula. Debe  dejar de leer en los plenos.

José Manuel Jiménez
No sin Pilar
Primer delegado no electo de la historia del Consistorio. Ha cumplido su papel ‘a rajatabla’: fidelidad eterna a la alcaldesa, que le trajo de su mano a la política. La ‘mancha’ de Sergesa no enturbia su gestión.

Principio de incertidumbre

Paco Sánchez Múgica | 23 de mayo de 2010 a las 12:45

Esta semana próxima arranca la cuenta atrás: 12 meses ‘contrarreloj’ para otra cita con las municipales. Tras cuatro años, pueden concurrir los mismos candidatos con una previsión de resultados de difícil pronóstico

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SÓLO falta un año. 52 semanas. 365 días. 8.760 horas. Que sí, que sí, créanme que únicamente falta un año. Parece que fue ayer 27M y ya estamos nuevamente en la antesala de una apasionante cita con las urnas a nivel municipal. Todo son temores. Todo es incertidumbre. Ésta ni se crea ni se destruye, se transforma. Ya estamos todos otra vez con las apuestas, con las quinielas más insólitas, jugando a las cábalas, a los pactos soterrados, a los subterfugios más enrevesados por ver quién o quiénes se harán con el poder local. “No le arriendo las ganancias a quien entre en 2011 en el Ayuntamiento”, farfullaba hace unos días un destacado miembro de uno de los partidos que se batirán el cobre a la vuelta del verano, cuando llegue la precampaña. Y luego la campaña electoral. Y luego a todos nos volverá a encantar Jerez, pero muchos se quedarán con la cara partida… puede que una vez más. ¿Quién alzará ese próximo domingo de mayo la bandera de la libertad guiando al pueblo? Si fuese por los tiempos periodísticos ya estaríamos mañana mismo arremangados en campaña, abriendo debates, zarandeando los foros y las redes sociales de Internet, que será más decisivo que nunca antes en la historia. Tal como la pintó Delacroix, la alegoría de la libertad estaba encarnada por una mujer. ¿Volverá a ocurrir lo mismo dentro de doce meses? ¿Se alzará de nuevo un micrófono con el logo de la tele pública para exclamar: ¡¡¡libertad!!!? ¿Qué era eso de la libertad?, pensarán algunos tantos meses después de aquella imagen histórica. Principio de incertidumbre, pese a que los protagonistas pueden volver a encontrarse cara a cara en un sempiterno duelo al sol que hubiese firmado el mismísimo King Vidor. Por tercera vez podrían enfrentarse los mismos adversarios: Sánchez, Pelayo, Pacheco y Del Valle. Bien podría ser la única certeza ante una cita de resultados impronosticables. ¿Esta especie de día de la marmota electoral será sinónimo de abstención masiva? A lo mejor ni siquiera el problema es que los candidatos no convenzan. El asqueo generalizado y el descrédito amasado con ahínco por los políticos de toda índole, condición y escala puede hacer mella en la participación. ¿Qué ocurrirá? ¿Alguien pone sobre el tapete más de veinte euros para jugársela por alguien? Nadie. No quieren, no se atreven. Todo es incierto hasta para los mejores situados: los que andan fijos en la pole position del poder y dominan los mecanismos que dominan y decantan la opinión y el voto. El considerado como primer lienzo político de la historia ilustra hoy una página plagada de dudas. Como el cuadro, el espectador/ciudadano activo sólo tiene dos vías de actuación: o se une a la masa o será arrasado por ella. En la primavera que viene ocurrirá lo mismo: o sale a votar o espera que alguien decida por él su futuro. A lo mejor ese levantamiento se produce antes de lo que pensamos. Algunos y algunas llegarán sin pena ni gloria a la cita electoral y no les quedará más remedio que afrontar una amarga despedida a la francesa. Será otro apasionante capítulo de la historia municipal que queremos escribir cuanto antes.

MAREAR LA PERDIZ

Esta semana se cumplirán cinco meses desde que el gobierno municipal aprobase en pleno el Plan de Viabilidad del Ayuntamiento. Ni una sola medida ha visto la luz hasta el momento, salvo el cese de los asesores del equipo de Pilar Sánchez. Demasiado tiempo perdido para un enfermo terminal que necesita algo más que cirugía estética. Las reuniones, escasas, que se han llevado a cabo hasta ahora con los representantes sindicales han sido estériles y, a veces, sobrevuela una sensación terrible de que es imposible avanzar y sacar nada en claro. El gobierno municipal ha sido incapaz hasta la fecha de presentar un paquete de actuaciones globales y precisadas, cifradas, y tampoco ha dicho en ningún momento de dónde y cuánto ha recortado para pretender que ahora se sacrifiquen los trabajadores. Y ya es tan tarde para casi todo…

Cronología política: Ikea, cinco años después

Paco Sánchez Múgica | 18 de abril de 2010 a las 11:06

Desde que la enseña sueca anuncia que busca suelo en Cádiz hasta la apertura del martes en Jerez han pasado cinco años · Sánchez y Pacheco aún rivalizan por ver quién pasará a la historia como el gran artífice de la inversión

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Ikea no es muy de colocar primeras piedras. Su plan de expansión es estricto y pocas veces tiene tiempo para líos políticos e intrigas palaciegas. El proyecto de Jerez parece haber sido una excepción. “Esto da para escribir un libro”, resumió la alcaldesa el día en que los suecos se pusieron el casco, hincaron la pala y guardaron en una caja de metacrilato los periódicos del 25 de junio de 2008, cuando depositaron la simbólica primera piedra de su tercera tienda en Andalucía y del primer parque comercial, el mayor de la región, que han promovido en España. Cuando el próximo martes el primer cliente cruce el umbral del flamante establecimiento jerezano, la tienda número 14 de cuantas tiene la compañía repartidas por todo el país, quedará atrás un lustro de trámites urbanísticos, aprobaciones, licencias, operaciones de toda índole, ‘rifirrafes’ políticos y pugnas encarnizadas por arrogarse la inversión. Cinco años que, aunque ciertamente dan para escribir un libro, trataremos de sintetizar en apenas dos páginas.

De la puja a la realidad

Desde que Ikea anunció que buscaba suelo en la provincia, abril de 2005, hasta que finalmente un grupo de ejecutivos decidió en Estocolmo que Jerez era la mejor opción, pasaron ocho interminables meses. En el ínterin, Hernán Díaz, ex alcalde de El Puerto, rivalizaba con los políticos locales, en ese momento Sánchez y Pacheco, por captar la suculenta inversión. “Tenemos un 90% de posibilidades”, llegó a exclamar el polémico munícipe portuense. Los políticos locales, a su vez, rivalizaban entre ellos mismos, era la época del pacto PSOE-PSA, por apuntarse el tanto de atraer a la ciudad una de las mayores inversiones comerciales que podía conocer en su historia: 50 millones de euros que finalmente rozarán los 60, sin contar con el proyecto Luz Shopping (antes Parques 21), para el que prevén gastar 200 millones frente a los 300 que siempre se dijo en el arranque de la operación. Un desembolso, en todo caso, cargado de simbolismo por tratarse de la enseña de la que se trataba y del punto de inflexión que podía conllevar para la desnutrida economía local, mucho más famélica ahora que entonces, cuando la palabra ‘crisis’ apenas era empleada por la prensa deportiva para referirse a los baches del Madrid o el Barcelona.

Aparcaron sus insalvables diferencias y tanto Sánchez como Pacheco alcanzaron un pacto de no agresión e hicieron insólito frente común para cerrar, al precio que fuese, costase lo que costase, la inversión de la compañía nórdica. Luego llegarían los navajazos, pero en ese momento, finales de 2005, sólo importaba convencer a Suecia de que su expansión futura al Sur del Sur de Europa pasaba imperiosamente por Jerez. El político andalucista trabajaba a destajo en Madrid cerrando los flecos de los acuerdos, mientras la regidora socialista apuntalaba la faena política, convenciendo a socialistas de Sevilla de que entre la opción de Jerez y la de El Puerto no había color.

Ikea se decantó por la ciudad a mediados de diciembre de 2005 y rápidamente, el día de los Inocentes, estampó su compromiso en un protocolo marco que también rubricaron dos consejeros, Zarrías (Presidencia) y Fernández (Empleo), y la alcaldesa. La letra pequeña de ese protocolo era “leonina”, según denunció en ese instante la oposición, pues sólo exigía a Ikea la creación de 300 empleos (no 600 como se dijo en un primer momento), mientras que los terrenos de titularidad municipal eran transferidos a unos 20 euros el metro para la tienda del mueble, y a 52 euros los de la parcela para el parque comercial. Además, el Consistorio corría con la costosa urbanización de los suelos y nada se había hablado de la necesidad de compensar por parte de la firma ese sistema general que se perdía en la zona Oeste del núcleo urbano. Entre otras ‘ofertas’ irrechazables para su implantación, el Ayuntamiento subvencionaba el IBI de la tienda durante cinco años y asumía la posibilidad de reclamar a la Administración que el ‘parque temático’ -el sustituto comercial del ‘bluf’ que supuso el malogrado proyecto del Speed Festival-  abriese domingos y festivos.

Más en: http://www.diariodejerez.es/article/jerez/680558/ikea/cinco/anos/despues.html

Diálogo contra la inacción

Paco Sánchez Múgica | 18 de abril de 2010 a las 11:03

Una de las peticiones de Cabaña a Sánchez en la extensa reunión del lunes fue reactivar el diálogo social y económico. No le falta razón: la mesa de concertación no se ve desde hace cinco meses y el CES no respira

ENTRE la batería de sugerencias que González Cabaña puso sobre la mesa en la extensa reunión del pasado lunes en San Antonio una propuesta es utópica y otra más que razonable. La alcaldesa ya trató en reiteradas ocasiones de que alguien asumiese el ‘marrón’ de estar y dar la cara al frente de un área económica especial del gobierno local, por lo que parece complicado que vaya a lograrlo en este preciso momento, cuando todo es aún más negro de lo que todos imaginaban. De este modo, sólo le queda reactivar el tristemente desmantelado diálogo con los agentes sociales, sindicales y empresariales. Dialéctica mejorable, de acuerdo, pero estrictamente necesaria. Una mesa de concertación, dicen los actores que en ella participaban, que “ni está ni se le espera; no nos vemos desde noviembre”. Ciertamente, la última vez que Pilar Sánchez convocó a sindicatos y empresarios a una reunión fue a mediados de noviembre pasado, cuando se debatieron los nuevos proyectos para el Plan E de 2010 y el proyecto de urbanismo comercial. Desde entonces han pasado cinco largos meses en los que, ni ella ni su gente de máxima confianza, ha contado para nada con las decisiones de un órgano supuestamente vinculante que “si bien no creaba empleo (no se erigió para este fin), al menos ayudaba a apagar fuegos y buscar recursos para la ciudad”. Ni los Presupuestos, ni el Plan de Viabilidad del Ayuntamiento con el fallido ERTE incluido, ni el Plan Turístico… Ni uno solo de los grandes temas de ciudad que el gobierno municipal socialista ha puesto sobre el tapete en los últimos meses han sido abordados por una mesa creada hace ahora dos años con la complicidad de la Confederación de Empresarios de Cádiz (CEC) y las centrales sindicales mayoritarias CCOO y UGT. En aquel acto solemne del Cabildo Antiguo llegó a estar presente el actual presidente de la Junta, José Antonio Griñán, entonces consejero de Economía. Hoy sólo queda la foto y los teléfonos abiertos de unos compañeros de viaje que aún siguen esperando ser llamados para retomar un diálogo que, al menos, garantice la quebradiza paz social. Si alguien tenía dudas de la utilidad y operatividad de la mesa, baste comprobar como el abandono de este clima de consenso y diálogo casi ha coincidido con el periodo en el que parecía que la ciudad era pasto de las llamas. El ejemplo más reciente ha sido la cascada de concesionarias que han utilizado a sus trabajadores para presionar al Ayuntamiento, generando un ruido brutal que ha tenido reverberación a escala nacional. Es cierto que la mesa de concertación tenía mucho que mejorar, entre otras cuestiones el poder ser ampliada con presencia, por ejemplo, de otras Administraciones y la Universidad de Cádiz (como han venido reclamando en todo este tiempo grupos como IU), pero su utilidad está fuera de toda duda. Al igual que ocurría con el Consejo Económico y Social (CES), que también parece haber sido laminado en esta última etapa política municipal. Muchos aún recuerdan cuando para aprobar asuntos de orden económico y social en pleno era preceptivo un informe del CES. También vienen a la memoria sus interesantísimas y abundantes memorias socioeconómicas anuales, cuando Rafael Padilla se mantenía al frente de la institución. Si uno da ahora una vuelta por la página web del CES de la ciudad comprueba que el último ‘Jerez, Economía y Sociedad’ data de 2007, un análisis que había venido editándose ininterrumpidamente desde 1995. No se entiende esta desidia, este abandono de unas herramientas que podían ser tan sumamente útiles en la coyuntura actual con el objetivo de emprender la recuperación económica y el progreso de la ciudad. No estaría mal que alguna vez dieran la cara y explicaciones, más allá de la alcaldesa, otros responsables políticos del gobierno municipal que parecen perdidos en la inacción y una nebulosa que les mantiene un preocupante segundo plano. “Queremos generar el clima de confianza y cooperación necesario para el desarrollo integral de Jerez”, exclamó la alcaldesa cuando se constituyó el acuerdo en 2008. Muchas pilas tendrá que cargarse su equipo para que llegue a buen puerto el deseo que pidió esa tarde de febrero.

CANDIDATO ETERNO Tiene carácter afable, talante y buenas maneras para el discurso y la oratoria. Es el eterno candidato. Si Pacheco en su última fase hubiese dado un paso al lado y hubiera cedido protagonismo a Raúl Ramírez quizás ahora estuviésemos en otras claves políticas en la ciudad. Años después de su irrupción, el PSA le plantea abiertamente que encabece el proyecto andalucista para 2011. Pero Ramírez, al que le costó mucho reengancharse a la vida laboral tras perder los privilegios de su etapa política, no lo tiene nada claro. Su opción, desde luego, daría mucha vida a la lista conjunta que presenten PSA y PA dentro de un año en las municipales.

Oler el miedo

Paco Sánchez Múgica | 14 de abril de 2010 a las 9:57

El ganglio de Grueneberg es una pequeña pelotita de células esféricas ubicadas cerca de la punta de la nariz. Según un equipo de científicos de la Universidad de Lausana, tras años y años de controversia, este ‘órgano’ detecta de manera inconsciente feromonas que dan la señal de alarma generadas por miembros de la misma especie cuando tienen miedo. Esto significa, tanto tiempo después, que se ha demostrado que los humanos podemos oler el miedo cuando tenemos en frente a un semejante asustado. Como alude Marina, en otra Anatomía, en esta ocasión ‘Del miedo’, “no hay especie más miedosa que la humana. Es el tributo que hemos de pagar por nuestros privilegios”. Y todos sabemos que siempre llega un día, antes o después, que esos privilegios se agotan y se esfuman.

Todos están conspirando

Paco Sánchez Múgica | 13 de abril de 2010 a las 8:24

LA SITUACIÓN, tal como la veo, tiene un punto de asedio con altas dosis masoquistas, pues las piedras al fin y al cabo van al mismo tejado. Por aquello de El asedio no hablo de la última novela de Pérez Reverte, que no me interesa demasiado. Hablo de Cercas y su Anatomia de un instante, quizás una obra definitiva sobre la Transición española. Equiparo, librénse las distancias, a Pilar Sánchez con ese Suárez impertérrito en el hemiciclo mientras se vacían los cargadores de los golpistas y las balas retumban en el techo haciendo desconchones. Consciente de que todos están conspirando, como escribía Pilar Urbano entonces, sabedor de que hasta el Rey estaba harto del estado al que había llevado al país. Suárez permanecía inmóvil. Desmemoriado ante probablemente el momento más negro de los albores de la Democracia española. Tan bien lo narra Cercas en su última ficción que me transporta en cada momento a la realidad actual de Jerez y su gobierno municipal. Todos conspiran o parecen conspirar contra ella y, al final, igual que entonces, parece que el golpe resultará fallido. En esta ocasión, al contrario, ella quiere que se visualice la conspiración porque ese lado oscuro alimenta sus opciones de continuidad, el argumento de víctima de una confabulación materializada por gente —no toda— incapaz de digerir las derrotas. Tras el desatino público del pasado viernes, con ceses y readmisiones de delegados sobre la marcha, todos los concejales díscolos y críticos hacia Sánchez y los aún hoy pesos pesados del PSOE jerezano mantuvieron un extenso encuentro en la venta Gabriel donde, según ha trascendido, más que hablar de Pilar sí, Pilar no, trataron de analizar las causas y posibles soluciones para el estado ruinoso de la ciudad y para recomponer la pésima imagen del partido ante la opinión pública. Algunos de esa reunión llegaron a contar anécdotas sobre cómo han sido increpados recientemente al grito de “socialistas sinvergüenzas; fuera de Jerez”. Eso preocupa al partido. Y mucho. Más allá de la disconformidad ante la manera de hacer política y crear equipo de Sánchez, eternamente cuestionada, el problema es la pérdida de crédito de un proyecto pensado para “prácticamente eternizarse en la ciudad, al estilo Teófila en Cádiz”, según han venido relatando algunas de las voces presentes en esa reunión. Más al contrario, la realidad ahora es que, aludiendo a los sondeos ya realizados, “será difícil sobrepasar los diez concejales”. Veremos qué dicen futuras encuestas. La pelota, aunque la reunión de ayer en Cádiz quisiera mostrar lo contrario, sigue estando en el tejado de la cúpula del PSOE.

“Una sola persona puede  acabar con un proyecto”

Repasando los últimos posts de los blogs que sigo habitualmente, leo con interés el sutil comentario que el pasado domingo, tras los encuentros del fin de semana, colgaba la diputada Mamen Sánchez en su bitácora. “A veces una sola persona puede acabar con ese proyecto de ilusión y de futuro. Pero también puede pasar al contrario, mover una sola ficha dentro del mismo, puede resultar altamente beneficioso para el conjunto de la empresa y su objetivo empresarial o social”. Mamen hace referencia a la tienda de su amiga en la entrada, pero parece evidente a quién se refiere. La candidata a candidata en 2011 sigue enviando mensajes indirectos a un partido que, por otra parte, ha dejado claro que no habrá proclamación hasta dentro de dos meses. No piensa en esa posibilidad ahora mismo Sánchez, la cual escribe en su blog sin morderse la lengua y con contundencia:“Está claro que hay que tomar decisiones, pero decisiones pensadas, analizadas, sabiendo los pros y los contras”. “¿Hay ilusión en ese proyecto? ¿Se toman decisiones colectivas entre los integrantes del mismo? ¿Se actúa pensando en el bien general y no en el particular? ¿Se acierta en un porcentaje alto en la toma de decisiones? ¿Se prevé planes alternativos si fracasa el anterior? ¿Hay paz social en la empresa?”. Todo eso pregunta Mamen. Y concluye:“Si esto se produce en un 80% no es necesario cambiar nada. Si no es así, la respuesta la deben tomar los responsables de cada empresa, sabiendo lo que se juegan”.

Sin perdón

Paco Sánchez Múgica | 11 de abril de 2010 a las 0:27

carga_de_los_mamelucos‘la carga de los mamelucos (levantamiento del 2 de mayo)’. Fco. de GOYA.

He hablado con ella mirándola a los ojos  como hacía mucho y he visto una mirada rabiosa aunque apesadumbrada, algo abatida y extenuada, aunque tan ingobernable y luchadora como siempre. Su aire de ‘outsider’ seguirá sin detenerla y, a poco que haga, habrá muchos que traten de montarse de nuevo en su ola. Si ésta finalmente llega como ella espera que llegue. Pero a los cobardes -que no son tantos-, a los que no hablan ni con la mujer por miedo, por no arriesgarse a tomar decisiones a la cara, a arremangarse y llenarse de mierda para sacar la basura, para los que ni intentan que todo pueda ir a mejor, tendría que tragárselos el fondo del océano. Sin perdón. Para esos no debería haber ola que valga. Ni ahora ni nunca. A lo Clint Eastwood, ella debería desenfundar en este preciso instante su pistola y con gesto amenazante espetar: “Todo el que quiera seguir con vida será mejor que se largue”. Si no quiere acabar como Manuela Malasaña, aplastada por los mamelucos del levantamiento del 2 de mayo, debe imponer sus reglas, hacer comprender de una vez por todas que atacarla a ella es atacar a todos, dar zarpazos a quienes le tosan y, a partir de ahí, recomponer para volver a sacar la cabeza del pozo. Si nadie da un puñetazo en la mesa, al menos que se sepa, si es verdad, quién tiene la sarten por el mango. ¿Qué hay que temer? Si algo tiene meridianamente claro en su cabeza es que ella desde luego nunca pierde. Al menos hasta ahora.

EL AYTO. SE APRIETA EL ‘GÜRTEL’

Tendrá que esforzarse mucho más este gobierno municipal para que tengamos fe en sus recetas para salvar del colapso y la intervención al Ayuntamiento. Lo de este viernes pasado, una nueva retahíla de propósitos de enmienda de apretarse el cinturón (gürtel en alemán), fue de todo menos creíble. Releer, casi un año después de su redacción, los objetivos que traza el Plan de Viabilidad municipal elaborado por una consultora externa suena a improvisación de tres al cuarto para aparentar que se hace algo, cuando no es más que dar un parecetamol a un enfermo terminal. Tres planes de saneamiento después y con una abultadísima deuda que no deja de disminuir, con un estrangulamiento de tesorería de récord, es cierto que en gran parte Pilar Sánchez está pagando un pato que deviene de la época en la que el Consistorio jerezano funcionaba como una promotora en la edad del ‘pelotazo’, potenciando las redes clientelares y engordando su patrimonio humano con la alegría que ofrecía la libertad de saber que cada final de mes habría ‘cash’ para pagar la fiesta. La borrachera se acabó y ahora para la resaca hacen falta más que una luz tenue y buenas palabras. Si algunos quieren seguir gestionando tendrán que gestionar ahora como no lo han hecho nunca para sacarnos del fondo del pozo. Por cierto, el intento de rescatar la supuesta relación Pelayo-Gürtel de esta semana ha sido penosa. Hay tantos argumentos para darle en el lomo al principal grupo de la oposición en esta ciudad, que parece de un oportunismo pueril y vergonzante tirar de una manta amortizada y con menos recorrido que Trillo en la maratón de Nueva York, a quien por cierto deseamos una feliz y pronta recuperación.

Crisis de gobierno express

Paco Sánchez Múgica | 10 de abril de 2010 a las 23:46

El PSOE regional llama al entendimiento y tanto Sánchez como el edil reconsideran sus posturas enfrentadas · El partido frena una nueva rebelión de críticos, prestos a acompañar al delegado en su salida del gobierno local

Puede parecer esperpéntico y surrealista pero ha ocurrido en el Ayuntamiento de Jerez. Dónde si no, dirán algunos con mala baba. El delegado de Distrito Norte, Juventud y Ciudad del Flamenco, Francisco Benavent, cesó ayer durante casi dos horas de toda responsabilidad en el gobierno municipal e incluso los diferentes cargos que ocupaba encontraron rápidamente sustitutos. Sin embargo, la alcaldesa, Pilar Sánchez, flexibilizó su postura, a partir de las recomendaciones encarecidas de su partido, y dio marcha atrás a la controvertida destitución tres recibir un documento firmado por el propio concejal socialista en el que corregía su firme decisión de salir cuanto antes de la junta de gobierno local.

“Paco ha reconsiderado la situación y ha reconducido el tema dándose cuenta de que esto tenía que normalizarse”, aludió la primera edil jerezana por la tarde, dejando claro que ha sido su delegado quien ha cedido para que ella pudiese volver atrás en sus pasos. Fuentes socialistas señalaban, por el contrario, que fue la propia Sánchez la que pudo llamar a Benavent para tratar a marchas forzadas de resolver la crisis generada en el seno de su equipo.

El propio Benavent, que negó casi a la misma hora ante los medios tener comunicación oficial de la destitución, también fue aconsejado desde altas instancias del partido, según ha podido saber este periódico, a repensar su renuncia al máximo órgano de decisión del ejecutivo de Sánchez, que se había hecho pública el pasado jueves, y decidió al final permanecer en un cargo que quería abandonar, dijo en su momento, por desconfianza hacia la gestión de la regidora jerezana.

De hecho, ha contrastado este medio, a la vista de la posible salida de Benavent del gobierno municipal, hubo varios delegados que hicieron piña en torno suya e incluso estaban dispuestos a acompañarle en su salida del gobierno local, lo que hubiese supuesto acorralar a Sánchez ante la posibilidad de perder la mayoría absoluta en el pleno. Este conato de nueva rebelión interna ha provocado, tal y como han confirmado fuentes del partido, que la cúpula regional de los socialistas haya emplazado a la alcaldesa y sus delegados a una reunión el próximo lunes en Cádiz, a la que está previsto que acudan la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, y el secretario provincial de los socialistas, Francisco González Cabaña, quienes tratarán nuevamente de poner un torniquete a la herida política que sangra en la ciudad.

Antes de la ya relatada rectificación exprés de Sánchez y Benavent, en el marco de su comparecencia para anunciar un plan de medidas para aliviar la extremadamente grave situación económica del Consistorio jerezano, la alcaldesa manifestó, a propósito del futuro del político: “Hemos aceptado su voluntad de salir de la junta de gobierno local, pero, claro, eso también lleva implícito, sobre todo por las razones de su dimisión, el cese de su actividad como delegado de este gobierno”. “Las funciones que ocupaba pasan a ser asumidas por compañeros delegados que llevarán a cabo esa labor sin ningún problema”, manifestó tras ser preguntada por los periodistas.

De inmediato, la munícipe confirmó que Miriam Alconchel se haría cargo de Distrito Norte; Ainhoa Gil de Juventud; y el proyecto de la Ciudad del Flamenco, “que realmente llevaba yo desde Alcaldía”, recalaría en Urbanismo. Más tarde se comprobó que sólo fue una minicrisis de gobierno cerrada en las dos horas posteriores, con multitud de llamadas y especulaciones de lo más variopintas incluidas, pues se supo que había finalmente marcha atrás y se hacía paréntesis a este enésima polémica abierta en el seno del gobierno municipal. “El capítulo de Paco Benavent está cerrado, le he invitado a que después de presentar ese escrito reconsiderara la situación y se normalice totalmente, y creo que estamos todos por la labor”, reiteró la alcaldesa en declaraciones a la prensa, por la tarde y en la sede del partido.

Durante toda la jornada del pasado jueves, la propia Sánchez trató sin demasiado éxito de que Benavent meditase su salida de la junta de gobierno, pues de lo contrario se vería obligada a destituirlo cumpliendo con la disciplina de partido. Incluso llegó a ofrecerle de plazo hasta las diez y media de la mañana de ayer -cuando arrancaba su rueda de prensa- para que recapacitase y no erosionara aún más las relaciones internas del gobierno municipal y la imagen externa que se está ofreciendo a la ciudadanía. Comoquiera que el delegado socialista hizo oídos sordos y no respiró, la alcaldesa no tuvo más remedio que cumplir su seria advertencia, que no era otra que la salida inmediata del ex secretario general del PSOE en Jerez de los puestos de responsabilidad del gobierno municipal. “Hay una dimisión de la junta de gobierno y un cese del resto de las funciones”, ratificó ante los medios de comunicación por la mañana. Es más, en la sede de calle Sevilla, ya con el capítulo finiquitado, Sánchez llegó a decir: “No me he precipitado, era la decisión que iba a tomar”.

Este nuevo apartado en la larga serie de tensos desencuentros no ha hecho más que ensanchar la brecha entre la alcaldesa y una mayoría de delegados electos que han venido mostrándose radicalmente contrarios a su forma de gestionar el día a día del Ayuntamiento y de su propio partido, del que es secretaria general en Jerez. Ayer mismo hubo encuentro entre los llamados delegados díscolos en el que analizaron, entre otras muchas cosas, la complicada situación que atraviesa el gobierno municipal y el propio partido en la ciudad, desbordados en la actualidad por los múltiples problemas económicos y sumamente debilitados en su imagen ante la opinión pública.

Algo huele a podrido en Jerez

Paco Sánchez Múgica | 28 de febrero de 2010 a las 10:18

7-1-2

La renuncia ‘extraoficial’ de Aramburu ha dejado en evidencia una vez más (tal vez de forma definitiva) el liderazgo de una alcaldesa que ha ‘espantado’ a casi todos sus apoyos políticos de inicios de mandato

LA TEORÍA de la información de Jakobson no funciona. La atmósfera ha pasado de kafkiana ashakesperiana. Alguien ha tenido la culpa de que en casi tres años sólo se generasen interferencias, de que los mensajes no llegaran al receptor o ni siquiera se emitieran en una lucha atroz y encarnizada por la obtención del poder absoluto. Alguien, seguro que malintencionadamente, ha tratado de que todos hablaran un idioma diferente para que la torre jamás alcanzara el Cielo. Y ya parece que es demasiado tarde para rehabilitar un edificio amenazado por un alarmante riesgo de derrumbe. Cuatro crisis de gobierno en apenas tres años de mandato parecen demasiadas. No habría quien lo soportara. El punto y final a la relación entre Juan Ramón Aramburu y Pilar Sánchez es un jarro de agua ultracongelada para la segunda y una decisión con numerosas lecturas y muchos interrogantes abiertos. Sólo el partido deberá ir dando respuestas a los mismos. Y, como coinciden dirigentes socialistas de peso, “la decisión habría que haberla tomado ayer”. No hay tiempo. La marcha de Aramburu, cuya última aportación en el cargo ha sido echar mano de un viejo lema de Primo de Rivera, ‘Jerez, en marcha’ (nada más lejos de la realidad, pensarán algunos), ha vuelto a dejar en evidencia la supuesta capacidad de liderazgo de la alcaldesa. Y ha revelado a la luz pública otro aspecto más que llamativo de su escabroso paso por la cima del poder municipal. Curiosamente, la mayoría de las broncas y desencuentros del gobierno local, esos choques frontales entre formas de entender la política y la gestión cotidiana, los ha tenido con los ‘suyos’. Entendiendo por ‘suyos’ los que preparaban en su domicilio particular las campañas electorales, los que defendían lo indefendible para librarla de sus deslices y sus meteduras de patas, los que le sujetaban el bolso, los que si hacía falta se vestían igual que ella, o recurrían a sus repetitivas ‘coletillas’ al hacer declaraciones… La pura realidad es que el desgaste, en estos casi tres años, pocas veces ha venido de mano de ‘los otros': de los fernandistas, de los cabañistas… Éstos han permanecido en un discreto segundo plano. Como meros espectadores de la película de horror en la que podía verse cómo Pilar iba despedazando a sus políticos afines, a los grandes músicos de su orquesta personalista: desde Bermúdez hasta Canca, desde Barroso hasta Aramburu. ¿Todo el mundo, entonces, está equivocado menos ella? ¿Todo el mundo es culpable, en suma, menos ella? Lo cierto es que la renuncia precipitada de Aramburu ha vuelto a dictar sentencia y a señalar un culpable casi en exclusiva: de manera directa (por no actuar y cambiar) e indirecta (por no enterarse de lo que ocurría). Dicho culpable lo es por carecer de liderazgo o por permitir que haya liderado cualquiera, aunque fuesen personas ajenas a un gobierno elegido democráticamente. De asesor raso, Juanra, un profesional brillante, un político por catar y una persona excepcional, dio el salto a la dirección de comunicación del Ayuntamiento; y finalmente, por medio de la Ley de Grandes Ciudades, pasó a ser delegado de Comunicación con supuestos plenos poderes, por ejemplo, en la redirección de una nave a la deriva, Onda Jerez. Por el contrario, el torpedeo y las zancadillas, como les ha ocurrido a tantos otros, han sido casi permanentes. Esto ha terminado por minar una moral desgastada de tanto luchar contra molinos de viento, contra formas absolutistas y tendentes siempre a la endogamia, como así lo han venido denunciando en todo momento una amplia mayoría de concejales socialistas y, en general, todo aquel con algo que ver con la calle Consistorio. En paralelo, este desgobierno ha impulsado una oposición indolente, cómoda, a la espera de nuevos episodios de cainismo político en la acera de enfrente. Algo pésimo para la ciudad y para la calidad democrática de la misma. Este hedor a podredumbre política que ha destapado la alfombra que cubría la figura política de Aramburu sólo puede desembocar en la imperiosa necesidad de cambio: de nombres o de formas. El partido mira una mano y ve todo lo anterior; mira la otra y comprueba cómo el gobierno de la quinta ciudad de Andalucía se le escurre. Es la hora del Ser o No Ser. Hamlet en la Baja Andalucía.