La semana de Christopher Moore… entrevista al autor

Agustín Velasco | 13 de diciembre de 2010 a las 21:44

christopher moore

Hacemos un alto en el camino para dedicarle esta semana a uno de mis escritores predilectos, alguien con quien la carcajada está asegurada. Me refiero al loco de Christopher Moore, un humorista nato, surrealista hasta la médula, creador de diálogos qué más quisieran los guionistas de las sitcoms americanas. Personalmente solo hay un loco que a mi gusto se le equipare, y ese J. M. DeMatteis, el guionista de cómics, que justo al dibujante Keith Giffen revolucionaron el mundo el género de los superhéroes llevándolo al terreno de la comedia. Lo que comparten Moore y DeMatteis es su vocación por la parodia de los géneros.

Christopher Moore ha escrito sobre vampiros, pero no es para nada Anne Rice; ha entrado en el terreno de los zombis pero George Romero seguro que lo abofetearía al ver qué hace con sus muertos vivientes; y también ha escrito sobre ‘la muerte’… pero cuando la muerte es un bebé recién nacido, pasa lo que pasa.

Empezaremos el ciclo de reseñas de Moore con la recién publicada novela Cordero (ed. La Factoría de Ideas), que en esencia es un nuevo Evangelio escrito por el que el mejor amigo de la infancia de Jesús de Nazaret, un tal Levi, también conocido como Colleja. Pero esa historia la dejaremos para mañana…

Ahora hablemos del autor: Doce novelas lleva ya a sus espaldas este autor de Ohio que con 19 años se trasladó a California. Después vivió en Hawái para terminar en San Francisco, escenario de muchas de sus novelas, habiendo creado un San Francisco muy personal con personajes delirantes. Ahora mismo es uno de esos autores que crean expectación para todo lo que publican, con fan incondicionales (entre los que me cuento, indudablemente).

La muerte siempre está muy presente en sus novelas de un modo u otro, y sin embargo él toca el tema convirtiéndolo en hilarante sin banalizarlo. “El humor es solo la manera en la que reacciono frente al mundo. Me gusta pensar que eso me ayuda a aligerar los asuntos de peso, al mismo tiempo que entretengo a los lectores. A veces elijo temas sobre los que es difícil escribir con humor porque eso precisamente me obliga a escribir mejor”.

Uno se pregunta si las novelas tan divertidas son fiel reflejo del carácter del autor (ya sabemos que no todos los cómicos son gente amena cuando dejan el escenario), así que le pregunté a Moore detrás de qué personajes podemos encontrarlo a él. “Tengo un ramalazo de pícaro, así que todos mis personajes pícaros, el Fool [aún no tiene traducción en español pero supongo que será algo así como ‘bufón’] o Colleja de la novela Cordero tiene un poco de mi personalidad reflejada en ellos. Ellos son más valientes y más extrovertidos que yo, creo, porque yo solo me tengo que sentar en una habitación y teclear mientras que ellos están ahí afuera corriendo peligrosas aventuras”.

De entre todas sus novelas se decanta por Cordero, a la que considera su mejor obra hasta el momento. “Creo que es la mejor porque es un proyecto muy ambicioso. Cuando me senté a escribir la vida de Cristo en clave de comedia, intentando evitar que resultara ofensivo para la gente, sabía que era un reto de los grandes. Que fuera capaz de hacerlo, y que ahora incluso el libro sea nombre en universidades y seminarios, me dice que fue mi mejor trabajo”.

Moore mantiene que su vocación literaria fue precoz. “Creo que tenía unos 16 años cuando decidí que es lo que quería hacer para ganarme la vida. Era solo un niño, así que leí mucho y desarrollé una imaginación muy activa que me mantiene siempre sorprendido. Eso creo que se tradujo directamente en mi habilidad para contar historias”. Pero ser un escritor de éxito siempre tiene sus pros y sus contras. “Lo mejor es saber que hay una audiencia esperando tu trabajo y disfrutándolo, lo peor es que tienes una audiencia esperando tu trabajo y que no puedes defraudarla”. Pero en la entrevista que le realicé me interesaba saber si el fenómeno fan podía haber ido muy lejos alguna vez, algo probable cuando hablamos de un escritor que genera en su obra situaciones tan absurdas. “Mis fans pueden ser absurdos, pero casi nunca me han dado miedo. A veces tengo fans que se presentan en la firma de libros disfrazados, como un lagarto, o llevando un murciélago de la fruta, o vestidos como alguno de mis personajes, pero la mayoría de ellos tienen un buen sentido del humor y mis libros les han hecho reis, así que van de buen rollo a divertirse. Alguna vez alguno ha traspasado la línea y ha aparecido borracho, lo que puede ser una situación difícil de manejar, pero la gran mayoría de mis fans son gente inteligente con sentido del humor. Son estupendos”.

¿E Internet? Él es un autor mediático, que no duda en usar las redes sociales y todo lo que Internet puede ofrecerle. ¿Cómo de importante es Internet para el autor del siglo XXI. “Creo que es más una distracción que una ayuda cuando se trata de escribir. Sé que tengo que largarme a algún sitio a veces donde no haya conexión a Internet o no terminaré el trabajo. Es demasiado tentado consultar cada pequeño detalle de cada frase que escribes cuando solo necesitas hacer un click. Eso no es necesariamente bueno. Escribí la mayoría de Cordero en un hotel de Big Sur, California, donde no había ni conexión a Internet, ni televisión, ni teléfono. Por otra parte, cuando se trata de vender libros y conectar directamente con tus lectores Internet es bestial. Mis eventos de firma de libros en Estados Unidos tiene  el éxito que tienen porque los lectores me encuentran en Facebook y Myspace”.

Fue todo un placer y un privilegio tener este acercamiento a un genio de la literatura del humor como Moore.

Mañana: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo… y Colleja, que no dejas de pecar.

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  • José Solera

    Acabo de descubrir este autor con “Cordero”. Me cautivó desde el prólogo. ¿Cínico? ¿Irreverente? ¿Las aventuras de un Tom Sawyer situándole 2000 años atrás?. Quizás un mucho de cada.