Agustín Velasco | 4 de junio de 2012 a las 15:45
El encuentro con Ignacio del Valle, autor de Busca mi rostro (ed. Plaza & Janés), tuvo lugar en una calurosa sobremesa del mayo. Yo era el último medio al que atendía en su visita a Sevilla y por eso creo precisamente que resultó especialmente distendida y pudimos hablar de muchas cosas, no solo del libro, sino del oficio de escritor. Entre las cosas que descubrí en el transcurso de ella es que tengo una peligrosa manera trotskista de considerar la resolución de los conflictos, según el autor me reveló. Con él comienzo un nuevo formato de entrevista, muy Neo2, donde el entrevistador desaparece por completo de escena y sólo queda lo que importa: el autor entrevistado.
Propósito: “En Busca mi rostro me interesaba reflejar varias cosas: el derrumbe de la Unión Soviética, la Guerra de Bosnia, la globalización económica. Mi interés se centra en temas que me son contemporáneos y con la literatura lo que trato es crear llaves que me ayuden a entender la realidad en que vivo. Tratar temas inmediatos no es algo fácil ya que adoleces de la perspectiva que te da el tiempo, la lejanía emocional y fáctica. Pero es un riesgo más que asumes al escribir. Trato de buscar ese equilibrio que me permita tratar hecho que me competen ahora y crear una obra que perdure en el tiempo”. Comercialidad: “Se comercial no está mal. Para mí el no aburrir es una premisa cuando me pongo a escribir. Es más, yo diría que es una cortesía hacia el lector. Yo prefiero tener lectores a buenas críticas académicas”. Preparación: “Esta obra se ha ido gestando por partes con paciencia. Ha habido mucho trabajo de documentación preguntando a asesores fiscales sobre temas como el blanqueo de capitales, o viajando a Belgrado para conocer el escenario in situ… Antes de ponerme a escribir ha habido un trabajo previo de lectura de tres años. Erin: “Ella en realidad no investiga para encontrar a Viktor sino a ella misma. Busca la redención, la expiación, de hechos acaecidos en el pasado. Ella utiliza la cámara y la fotografía como un artefacto que le explique el mundo. La teoría del instante decisivo”. Violencia: “Somos una sociedad enganchada a la adrenalina. La guerra es una situación en que se te ofrece la cruda realidad de la forma más descarnada, donde se convive con la muerte a diario. Te presenta dilemas morales que la vida normal no te propicia. La violencia es fascinante porque te presenta soluciones rápidas a problemas de muy difícil solución, soluciones gordianas que te hace la vida más intensa”. Mafia: “Creo personalmente que el personaje más redondo de esta obra es Valeri, un mafioso georgiano arquitecto, que lo mismo te suelta un speech sobre arquitectura que tortura cruelmente sin problemas morales. En su fuero interno no hay contradicciones. Responde muy bien a ese tipo de jerarquía mafiosa de hoy día, muy alejada de los burdos clichés de antaño. Son tipos con carreras que ejercen sus profesiones liberales y que tiene discursos brillantes que opacan la realidad que hay detrás de ellos. Son personajes muy literarios porque la contradicción, el conflicto, es la base de la literatura. Andrade: “Por ahora estoy agotado del personaje de Arturo Andrade, no estoy dispuesto a que monopolice mi carrera como autor. Soy consciente de que es una creación que me da muy buenos réditos, pero de vez en cuando uno tiene que saber renunciar a un millón de dólares, metafóricamente hablando”. Oficio: “Me dejo aconsejar sobre mis novelas, pero no por el primero que pase. Hay que trabajar siempre con gente con criterio y saber aceptar las críticas. Si no haces autocrítica no vas a ningún lado. No creo en la inspiración, esta queda para los genios. Yo escribo dieciséis horas al día, y para ser escritor hay que escribir… y publicar”.
4 de junio de 2012 a las 5:22 pm | Enlace permanente
Hola, Agustín. Me paso por tu rincón para comunicarte que el blog de Editorial C & M vuelve a estar activado, esta vez en Blogger.
Perdí las entradas de los últimos cinco años, pero lo importante es volver a estar de nuevo por Internet.
Nos leemos.
Un abrazo.
Carlos
4 de junio de 2012 a las 9:42 pm | Enlace permanente
Bienvenido de vuelta!!!!!