Rito de paso

Agustín Velasco | 11 de junio de 2012 a las 7:10

Es una verdadera suerte que el panorama de la edición nacional cuente con editoriales como Bibliopolis que rescata grandes (aunque a veces, por desgracia, bastante desconocidos) clásicos de la ciencia ficción del siglo XX. Este es el caso de Rito de paso (ed. Bibliopolis) de Alexei Panshin, una obra que le valió a su autor el prestigioso Premio Nébula en 1968 y que leída cuatro décadas después no cae en planteamientos naive y mantiene su brillantez.

  • Título: Rito de paso
  • Autor: Alexei Panshin
  • Traducción: Carlos Gardini
  • Editorial: Bibliopolis
  • Páginas: 240
  • Precio: 20,95 €

La historia se centra en el momento más decisivo de la vida de Mia Havero, una niña nacida y criada dentro de la sociedad de una nave que un día fue transporte colonial y que se ha terminado convirtiendo en el hogar de lo que resta de la humanidad tras la destrucción del planeta Tierra, que viaja eternamente de colonia en colonia planetaria proveyéndose de recursos y custodiando el conocimiento científico e intelectual, legado de la humanidad.

Mia se acerca a los catorce años, momento en que tendrá que pasar por el ritual que la hará adulta, por el que será abandonada en un planeta colonizado y tendrá que sobrevivir por sus medios hasta que la nave vuelva por ella. A priori uno podría pensar que no debería ser muy difícil sobrevivir en un planeta habitado puesto que siempre podría recurrir a sus congéneres. El problema es que la relación entre habitantes de la nave y colonos, a pesar de ser simbiótica, está viciada por un alto desprecio de unos por otros. Los colonos odian a los de la nave por monopolizar el conocimiento científico y mantenerlos en una situación de atraso y cuasi-primitivismo, y eso precisamente los convierte en hostiles.

Esta es una historia de aventuras, sí, pero también lo es de superación, crecimiento, de desarrollo de valores, de cómo llega un momento en la vida en el que has de cuestionarte el orden establecido, de cómo superar los prejuicios…

Para mí, cuando encaro una novela futurista de ciencia ficción, es muy importante ir descubriendo gradualmente las reglas de la sociedad que  describe, de una forma orgánica, y así es justo como acontece a lo largo de la lectura de Rito de paso. Cuando el novelista se obstina en presentar la genialidad de la sociedad que ha ideado de forma explícita, evidente y patente me produce cierto rechazo. Panshin es un maestro en ese sentido.

Finalmente hay una idea transversal que empapa la novela, la eugenesia, que se revela en múltipleas aspectos de ella, como los matrimonios concertados por el consejo de la nave, la supervivencia de los más actos en el rito de paso que da título a la novela, el control de la natalidad… Pocas veces lo he visto planteado en la ciencia ficción con más sutileza e inteligencia, sin veredictos morales.

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