Un buen lugar para reposar

Agustín Velasco | 5 de febrero de 2013 a las 21:51

El domingo estaba escuchando noticias absurdas en la radio y una decía “un atracador entra a robar con un cubo de la basura en la cabeza”. Sí, yo también creo que le nivel intelectual de la radio dominical está pensado para no tener que usar en demasía en cerebro. Me dije: “¡mira tú, la realidad supera a la ficción!” y en ese momento estaba pensando en una novela que leí hace unos meses.

¿Conocéis a Atila, el detective salido de la cabeza de Luís Gutierrez Maluenda? Para los que no os pongo en antecedentes, Maluenda en un escritor barcelonés que un buen día dejó de ejercer de ejecutivo informático para dedicarse a escribir novela negra. Pero no una novela negra cualquiera, sino una que si bien recoge todos los ingredientes básicos del género va más allá y se desprende del sabor ‘americano’ omnipresente en el género adaptándola a la realidad sucia y perra de la Barcelona más gamberra. Con Mala hostia comenzó en 2011 una serie protagonizada por Atila, un desastroso detective privado cuya oficina es una mesa que le ceden amigablemente en un locutorio regentado por una ex-amante argentina.

  • Título: Un buen lugar para reposar
  • Autor: Luis Gutierrez Maluenda
  • Editorial: Alrevés
  • Páginas: 249
  • Precio: 17 €

En Un buen lugar para reposar (ed. Alrevés) se nos abre un colorido universo lleno de personajes que pueblan un Barrio Chino donde la grandeza escaece y la picaresca abunda. Atila se ve envuelto en una serie de asesinatos que tienen como escenario el mundo de las páginas de contactos. Un anodino Don Juan internáutico siente gran inquietud al encontrar su gato muerto con una atenta nota escrita en la pared con la sangre de este que reza “Mientras lo degollaba pensaba en ti, mi amor. No te olvido”. Sin duda debe de ser una de las múltiples mujeres con las que se ha citado por Internet… Atila tendrá que descubrir cuál. Pero nada es tan fácil. Y por otro lado, y a modo de buena obra sin ánimo de lucro, el detective con demasiada afición por ahogar su penas con la botella presta su inestimable ayuda a una vieja angustiada porque le están haciendo mobbing inmobiliario.

Una novela ágil, bien construida, muy divertida y con una cierta tendencia a no usar eufemismos, es decir, a llamar a cada cosa por su nombre (por su peor nombre, el menos políticamente correcto). Si ya estás candado/a de leer sobre detectives que te parecen tan culturalmente alejados, si no te convencen los personajes hardboiled con complicados esquemas éticos y mentales…  pásate a Gutierrez Malueda, él es tu hombre.

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