Libros de texto por puro placer

Agustín Velasco | 8 de enero de 2013 a las 22:02

Últimamente tengo un enganche con un tipo de libro que tendemos a odiar: los libros de texto o manuales. Sí, estoy seguro que casi todos quisimos quemar un libro de texto en algún momento de nuestra vida. Me refiero a ese libro que nos trajo por la calle de la amargura, que subrayabas, resumías, esquematizabas, volvías a subrayar y nunca conseguía reducir sus contenidos a un tamaño manejable y recordable. En mi caso, ese libro nefasto es El Spiegel. Todos los estudiantes de Economía de la Universidad de Sevilla sentirán cómo se le eriza el vello corporal al pensar en él. Su sombre completo es El desarrollo del pensamiento económico (Ediciones Omega) de Henry W. Spiegel, y era (debe ser aún) el manual de referencia de la asignatura de Historia del Pensamiento Económico, una verdadera bête noire de 912 páginas que abarcaba de los arcaicos tiempos de la Biblia al pensamiento contemporáneo del siglo XX y que había que memorizar de pe a pa. Al final terminabas estudiando en base a estadísticas oficiosas que hacíamos en la sala de estudio analizando los epígrafes que más se repetían en convocatorias anteriores. Ni que decir tiene que indefectiblemente las decisiones del profesorado a la hora de poner el examen rompían todas esas estadísticas y suposiciones optando por los capítulos y epígrafes más inverosímiles (incluidos aquellos que había declarado explícitamente que no entraban en el examen final).

Pues después de tantos sinsabores con el tocho a cuestas he vuelto a él. Desde la lejanía respecto a la presión de aquellos exámenes he retomado su lectura por placer. Y, ¡sorpresa!, es un libro maravilloso, que no sólo analiza el pensamiento económico de cada periodo de la Historia, sino que salpica este recorrido de curiosos datos biográficos de los principales pensadores de Adam Smith al nunca bien ponderado Thorstein Veblen (un personaje apasionante este último que merece todo una biopic). Aún recuerdo de mi época de estudiante un dato que me ha tenido fascinado desde entonces: Francis Bacon murió por culpa de sus experimentos congelando pollos. No preguntéis… cosas de los empiristas.

Os propongo un experimento: rescatad aquel libro que tanto odiabais cuando estudiabais y tratad de encararlo desde una vertiente puramente lúdica. Por favor, contadme si el pobre libro se redime ante vuestros ojos o por el contrario os sigue pareciendo aborrecible.

Libros-regalo para Reyes

Agustín Velasco | 4 de enero de 2013 a las 18:05

Ya huele a Reyes Magos. Ya sé que es tarde para escribir la carta pero como algún que otro despistado siempre hay que se olvida de echar su misiva al correo y tiene que improvisar sobre la marcha, mi recomendación para regalar, como no podría ser otra, son libros. Pero libros de los que presumir en un lugar bien visible de la casa, los llamados coffe table books. ¿Y en qué editorial pensamos cuando se trata de regalar libros-joya? ¡Pues en Taschen!

Por mi profesión y pasión, me decanto por recomendar tres libros que me han impactado últimamente: uno sobre un fotógrafo, otro sobre un diseñador de moda y otro de diseño de interiores. Voy a ir rapidito para que podáis salir corriendo a haceros con alguna de estas preciosidades que os muestro a continuación:

Si lo vuestro es la fotografía, sin duda conoceréis a Mario Testino, uno de los fotógrafos de moda más influente de nuestro tiempo, que entre otras muchas cosas es el autor de los célebres retratos del compromiso del príncipe William con Kate Middlenton, años después de que tomara otras famosas fotos para Vanity Fair de la madre de este, Lady Di. Es que en verdad Testino no necesita presentación, ¿verdad? Yo os propongo Private View (49,99 €), una magnífica recopilación de trabajos del fotógrafo peruano en cuya portada luce otro conocidísimo retrato de Lady Gaga que realizó para V Magazine.

Si la moda os interesa no debéis dejar pasar la ocasión para pedir que os regalen Pleats Please (29,99 €), “Una amplia colección de textos e imágenes explora el concepto fundamental de Pleats Please, de Issey Miyake, desde su origen hasta el desarrollo material o la recepción pública”. Todo un homenaje a unos de los diseñadores más carismáticos de la historia y el legado que supone su trabajo. Esta edición plurilingüe ha contado como  editora con Miduri Kitamura, una de las personas que mejor conoce al genio, ya que es presidenta del Miyake Design Studio, trabajando desde 1976 hombro con hombro con Miyake en colecciones, exposiciones y publicaciones como agregada de prensa.

Y si lo que buscáis es algo sobre arquitectura, decoración y buen ambiente, dejad que os recomiende Architecture Now! Eat Shop Drink (29,99 €), una compilación de espacios novedosos dedicados a restaurantes, bares y boutiques. Algunos espacios españoles se han abierto hueco en esta selecta lista, y encontramos un espacio andaluz, de Sevilla, más concretamente en la calle Trajano, el restaurante Zelai.

Pues eso, lo dicho, que ya tenéis algunas ideas.

Aprende a mirar Sevilla con ojos nuevos gracias a Sevillanadas

Agustín Velasco | 3 de enero de 2013 a las 12:31

A veces te topas por la red con contenidos de un muy alto nivel, de los que te enriquecen y hasta te enganchan. El día de noche vieja en una conversación salió a colación ‘el reloj de la calle O’Donnell’. “¿Qué reloj?” pregunté yo sin tener ni idea de lo que me hablaban. “Sí, hombre, el de La Casa Sin Balcones” me responden. ¡¡¡¡¿Pero de qué diablos me están hablando?!!!! Pues bien, me insistían que en calle O’Donnell hay un reloj de una famosa casa que se conoce (o se conocía) como La Casa Sin Balcones. En vez de profundizar en estas cenagosas tierras movedizas y hacer más evidente mi ignorancia supina opté por callarme y abrir el portátil a ver si el Google Maps, concretamente el Street View, me iluminaba sobre susodicho reloj. Nada. Empiezo a buscar alguna imagen de ese reloj del que jamás me he percatado, y buscando y buscando me doy de cara con Sevillanadas, un blog cuyo autor es Sergio Palma, donde se recogen multitud de historias sobre Sevilla y sus edificaciones. Desde el minuto uno me enganchó por lo bien escrito que está y la erudición (nada pedante) de la que hace gala.

¿Pero quién es Sergio Palma? Es evidente que no le gusta ser el protagonista de su blog y se mantiene asépticamente fuera de escena, salvo en alguna que otra pincelada velada dispersa por las entradas del Sevillanadas. Lo que sí se hace evidente es que Palma debe ser arquitecto y un apasionado de la Historia. Leerlo es un deleite y ‘aprendes’ algo nuevo a cada reglón, dándote ganas de salir a la calle para ver cada rincón que te reseña desde esa nueva perspectiva que te ofrece.

En Sevillanadas encuentras una particular visión de la historia de la ciudad traída a colación de su arquitectura y su actualidad, con un enfoque alejado del rancio costumbrismo pero con un evidente amor por el patrimonio cultural, arquitectónico e histórico de esta ciudad a la que tanto le gusta mirarse el ombligo de una forma tan superficial. Con Sergio Palma aprenderás a ver esta ciudad con una mirada renovada e ilusionada y descubrirás restos históricos que te son invisibles a pesar de verlos todos los días.

No me explico cómo no le ha ofrecido ninguna editorial reunir los contenidos y elaborarlos en formato libro tipo Taschen, yo como editor no me lo pensaría ni un segundo. De hecho pienso que ese tipo de iniciativa debería partir del Ayuntamiento, que si de verdad está interesado en poner en valor la ciudad debería contar con la visión de gente como Sergio Palma y no con aquellos que piensan que el valor cultural de la ciudad se circunscribe al sota, caballo y rey del caso histórico. Pero ya sabemos que donde se ponga el costumbrismo chauvinista de sombreo ala ancha y mandil de lunares.

SEVILLANADAS.BLOGSPOT.COM.ES

No puedo esperar a la traducción de Two Graves

Agustín Velasco | 2 de enero de 2013 a las 9:17

Vuestros comentarios me hacen sentir menos solo y extraño en mi aventura lectora. Hoy recibía el comentario de Ángel Sosa con motivo del post de reseña de A sangre fría de Lincoln & Child. Este lector terminaba diciendo sobre la conclusión de la trilogía de la que esta obra es su segunda parte: “estoy tentado a no esperar a que salga su traducción”. A reglón seguido se me ha iluminado la cara con una sonrisa porque me ha pasado exactamente igual. La tentación ha sido mayor que la paciencia y me he comprado vía Amazon la continuación de la trilogía de Helen protagonizada por el agente especial Pendergast, y para colmo en digital para no tener que esperar a que me llegue físicamente.

Recordareis que A sangre fría termina con el momento más dulce, y a la vez más amargo, en la historia de Pendergast de la que hemos sido testigos como lectores fieles. Pues ahí empieza todo en la nueva entrega, Two graves (editada por Grand Central Publishing), en la que la primera parte es una acuciante persecución preñada de acción y desesperación que los autores estructuran a modo de cómputo temporal como en 24 Horas, la famosa serie de Kiefer Sutherland.

Estoy en ello, por eso no puedo daros una reseña global, pero os puedo decir que su lectura es ágil y sin mayores complicaciones si posees un nivel aceptable de inglés. Lo bueno de los libros electrónicos es la posibilidad de consultar las palabras que no conoces con un simple doble click sobre ellas (al menos yo cuento con esa opción en mi eReader), así puedes realizar una lectura más minuciosa sin omitir los términos desconocidos, como hacía yo hasta el momento cuando leía libros en papel en Inglés. Eso no es óbice para que cuando Plaza&Janés publique su traducción me vuelva a deleitar con la historia de la mano de los magníficos traductores de esta editorial.

Así que amigo Ángel Sosa… no eres el único que no puede esperar. Gracias por leerme y dejarme el comentario.

Después

Agustín Velasco | 1 de enero de 2013 a las 15:57

Mucho tiempo alejado de Lecturofilia ciertamente. Durante este tiempo de inactividad forzada he meditado mucho sobre este blog. Me parecía que se hacía preciso un cambio que lo llevara a parecerse más al blog que tenía en mente cuando lo empecé, así que me pareció coherente esperar al día 1 de enero para este nuevo inicio. A partir de ahora damos un giro, que se os hará evidente en próximos posts, para adoptar un tono más de bitácora. Desde un principio mi idea era plasmar mi experiencia como lector más que realizar una sucesión de reseñas, y por ese camino me propongo ir a partir de ahora.

Hoy, entre muchas otras cosas, es el día en que los medios de comunicación se lanzan a la caza y captura del primer bebé nacido en el año entrante y eso me ha hecho reflexionar sobre tanta y tanta que gente tiene la oportunidad de volver a empezar, volver a nacer, como es mi caso con este blog, y eso me ha llevado a retomar una de las historias más interesantes que he devorado últimamente, durante mi periodo de ausencia. Cuando abrí las primeras páginas de Después (ed. Principal de los Libros) no sabía nada de su autora, Rosamund Lupton, ni de su precedente éxito titulado Hermana, así que la fascinación por esta obra me cogió totalmente de sorpresa.

  • Título: Después
  • Autor: Rosamund Lupton
  • Traducción: Claudia Casanova
  • Editorial: Principal de los Libros
  • Páginas: 448
  • Precio: 22,50 €

En Después se narra la historia de una tragedia familiar. Madre e hija son víctimas de un incendio que se desata en el colegio donde la chica ejerce de profesora en prácticas y donde estudia el pequeño de la familia, Adam, de ocho años, que es testigo de cómo su madre entra en el edificio en llamas en busca de su hija atrapada para ya no salir por su pie. El propósito de la narración no es novedoso, se centra en averiguar quién es el responsable de ese incendio premeditado y cuál ha sido su motivación. Lo que sí es novedoso en la forma en que la autora lo pone en práctica haciendo protagonistas de la investigación a las víctimas del incendio, convalecientes de gravísimas heridas en el hospital, en estado crítico. La madre con conmoción cerebral en estado vegetativo, la hija severamente quemada y con un fallo sistémico que hace perentorio hallar un nuevo corazón para su supervivencia. ¿Cómo, entonces, pueden investigar nada? La autora se decanta por enfocarlo todo desde una experiencia extracorpórea que las convierte en testigos de excepción de todo lo que acontece a su alrededor, aunque totalmente impotentes para influir en el curso de los acontecimientos.

Esta es una conmovedora historia en la que nada será lo que parece ser, en la que cuando creas que has pillado el truco, la verdad oculta, se produce giro tras giro radical y te rompen los esquemas. El estilo de Lupton es ágil y adictivo, a la vez de emocional y sensitivo, y muy femenino den lo que implica una educación sentimental de la que carecen los autores masculinos… podríamos decir que ‘maternal’. Cuando cierras el libro te das cuenta que averiguar quién causó el incendio no es la revelación más importante del libro, lo importante es que la protagonista, Grace, realiza todo un viaje de autodescubrimiento y descubrimiento de todo su entorno: qué esconde la fachada de fortaleza y la sonrisa de su mejor amiga, cuán ciega ha estado respecto a esa cuñada policía con la que siempre creyó no tener ni pizca de afinidad, cómo el amor y la fuerza de su esposo va más allá de lo que ella había sospechado, en qué clase de mujer se había convertido su hija adolescente frente a sus ojos sin que ella se diese cuenta, y qué clase de amor insospechado lleva ella dentro y qué valor es capaz de desplegar por los que más quiere.

En la lectura de este libro, buena parte del camino me ha acompañado Erik Satie, en concreto sus trabajos para piano ejecutadas de manera sublime por Daniel Varsano y Philippe Entremont. El sutil trabajo de Satie está impregnado de cierta belleza quebradiza que ofrece paz y serenidad, y eso me pareció muy apropiado para una historia que transcurre eminentemente en un hospital y cuyas protagonistas están a un paso de la eternidad.

Esta novela es un canto a las segundas oportunidades, por eso lo traigo a colación en este primer día del año. ¡Feliz 2013!

Entrevista a José Antonio Fortuny, autor de Alehop

Agustín Velasco | 5 de noviembre de 2012 a las 16:53

El menorquín José Antonio Fortuny, autor de Alehop (ed. Funambulista), es todo un ejemplo de superación y amor a la literatura. Cuando reseñé el libro evité hacer cualquier referencia a su estado, a esa grave enfermedad neuromuscular que progresivamente ha ido paralizando todo su cuerpo, porque quería que juzgarais el libro por su valor intrínseco, sin que las circunstancias del autor influyeran. La carrera literaria de Fortuny es una carrera a contrarreloj, y por eso cada obra que produce es de un valor incalculable.

¿Cómo nace tu amor por la escritura? Pues de un modo un poco impensable. Recuerdo que de niño no me gustaba mucho leer, pero debido a la enfermedad que padezco cada vez tenía que pasar más horas en casa mientras que mis amigos se iban por ahí. Empecé a leer para ocupar el tiempo. Poco a poco me fui convirtiendo en un gran lector… hasta que di el salto a escribir, algo que tampoco me había imaginado.

¿Qué te impulsa a escribir Alehop? Creo que los que escriben lo hacen por esa necesidad de poder expresar algo que les quema por dentro. En mi caso, quería hacer un libro de denuncia, pero también ameno y divertido.

¿Por qué elegiste la sátira como género para contar una realidad tan dura? El humor es la mejor herramienta que tenemos para poder contar cosas que de otro modo a mucha gente no le gustaría escuchar. Además, me sale de un modo bastante natural.

¿Por qué crees que el tema de la dependencia (término político que me horroriza) parece ‘intocable’ en la literatura actual, aunque sea tratada tangencialmente? A mí tampoco me gusta nada este término en su acepción ligada a “carga”, cuando lo cierto es que todos somos dependientes: algunos lo son emocionalmente de sus parejas, otras personas necesitan gafas para poder ver… Yo lo que he pretendido explicar en el libro es que todos, tarde o temprano, vamos a necesitar ayuda, porque forma parte de nuestra naturaleza. Esto no es malo, por eso mismo vivimos en sociedad. Lo denunciable es no tener ayudas para llevar una vida digna.

La literatura social o de denuncia parece haber sido erradicada, por eso me alegra mucho encontrar tu libro. ¿Crees que la literatura actual ha perdido la capacidad de ser espejo de la realidad? No lo sé, pienso que debe haber todo tipo de libros, porque el perfil de los lectores es muy amplio. Creo que si uno busca puede encontrar libros que te aporten algo más que el simple entretenimiento, aunque no sean mayoritarios. Yo al menos he escrito el libro que quería hacer.

La política populista, el fanatismo religioso, la televisión basura… no dejas títere con cabeza en Alehop. Es cierto que Alehop aborda muchos temas, pero creo que todos parten de una raíz en común: lo que puede hacer el abuso de poder, en sus múltiples ramificaciones.

Todos tus personajes tienen facetas dobles, por la que te enternecen y te repelen a la vez. Por ejemplo el protagonista, el viejo, cargado de buenas intenciones pero que no duda en sucumbir al sistema. O su mujer, víctima de toda la situación que no apuesta por su marido después de tantos años de matrimonio. ¿Qué personaje es con el que más te has implicado? Creo que en la vida todos tenemos un poco de todo, nadie es completamente blanco o negro, y una persona puede actuar de un modo u otro dependiendo de las situaciones, de las circunstancias, de las tentaciones… Pienso que es fácil que el lector se sienta identificado con alguno de los personajes que retrato, ya que los vemos cada día.

La vida es espectáculo… Es una lectura de fondo que hago en tu obra. ¿Esa es una postura personal de desencanto o crees que es posible cambiarlo todo? Esa es la lectura que creo que podemos hacer todos al leer el libro o al fijarnos con detenimiento en el mundo que nos rodea. Ahora bien, sigo pensando que tiene que haber algún resquicio para cambiar las cosas, para la esperanza; me niego a pensar que esto tenga que ser siempre así, que nos puedan pisotear cómo quieren. No soy un ingenuo y sé que este libro no va a cambiar la realidad social, pero al menos es la aportación que yo puedo hacer a la lucha, el arma que tengo a mi alcance.

¿Qué le dirías al lector que abre las páginas de Alehop que no pueda descubrir en ellas? Pienso que puede encontrar un poco de todo en Alehop: pasar un rato divertido, con una historia original que se lee de un tirón, y también poder reflexionar sobre algunos males de nuestra sociedad.

¿En qué proyectos trabajas en este momento? Escribir un libro es difícil, yo he estado cinco años para escribir éste, pero más difícil aún es darlo a conocer con la cantidad de libros que hay. Ahora procuro contribuir en lo que pueda para que el libro se vaya conociendo, y poco a poco va siendo así gracias a las buenas críticas y al apoyo de los lectores. Tengo en mente algún borrador para seguir escribiendo. No sé si mi salud me permitirá escribir un tercer libro, pero lo intentaré si creo que la historia puede valer la pena…

Alehop

Agustín Velasco | 22 de octubre de 2012 a las 15:37

Tenía pendiente reseñaros un libro que personalmente encuentro perturbador, pues a pesar de estar escrito en clave de parábola no deja de tener un contenido durísimo que te explota en la cara como una mina anti personas.

Alehop (ed. Funambulista) es la segunda obra del menorquín José Antonio Fortuny y que se describe en la contraportada como “una parábola sobre el desamparo de los más vulnerables en una sociedad hedonista y, para mucha gente, hostil”. Por mi parte apuntar que Alehop es una gran caricatura de la sociedad en que vivimos y en la que sálvese quien pueda: medios de comunicación, servicios sociales, políticos, cultura empresarial, fervor religiosos… Fortuny no deja títere sin cabeza desde su atalaya dialéctica de arquitectura naif aparentemente ingenua.

  • Título: Alehop
  • Autor: José Antonio Fortuny
  • Editorial: Funambulista
  • Páginas: 352
  • Precio: 19 €

La historia es la siguiente: en un pueblecito vive una pareja de ancianos que se quieren con ternura y devoción, pero las necesidades de ella, persona dependiente, se hacen cada vez más perentorias con el deterioro físico del anciano por su edad y por el desgaste propio de los cuidadores. Así que salvando las reticencias que le impone la vergüenza y el pudor acude al ayuntamiento a pedir ayuda a los servicios sociales, que responden inmediatamente pero de una forma muy insuficiente y evidenciando un claro alejamiento entre la gestión política y las necesidades reales del contribuyente. ¡No hay presupuesto! ¡No hay dinero! ¡Qué más quisiéramos! Sin embargo llega un circo elitista al pueblo y en un arranqué de populista se le pide que planten su carpa allí con un coste elevadísimo para el consistorio. El encuentro entre el pobre y desesperado anciano y el sibilino y calculador empresario circense desatará una insospechada cascada de sucesos encadenados que irán elevando el despropósito de manera exponencial, hasta un final… cargado de bilis que te hará pensar.

Es muy inteligente por parte de Fortuny abordar unos temas tan peliagudos y de rabiosa actualidad, debates abiertos y con las entrañas expuestas en los medios de comunicación, con un género en apariencia poco agresivo, y por tanto que pone de relieve lo sangrante del fondo. Cargando cada página de un humor que va más allá del color negro para entrar en lo abismalmente insondable, y con una agilidad narrativa que te hace pasar páginas a ritmo vertiginoso.

Lo más inteligente de la creación de los personajes es su constante ambigüedad, es decir, los más buenos pueden tener ideas perversas; los más entregados caer en las redes de la duda; los más pérfidos sentirse engañados… No es cuestión, en definitiva, de enfrentarte a la historia planteándolo todo en términos dicotómicos. No hay buenos ni malos, mártires ni verdugos, ni blancos y negros absolutos. Y en el fondo, al final, todos reciben lo que se merecen inmerecidamente.

Muy recomendable leer una historia así en los tiempos que corren, ya que tanta diatriba ideológica nos hace perder la perspectiva, y a veces es bueno reducir el debate a términos simplistas. Porque en el fondo la vida es un enorme circo de tres pistas y poco más.

Si quieres leer un fragmento para hacer boca haz click aquí.

La leyenda del ladrón

Agustín Velasco | 3 de octubre de 2012 a las 17:32

Aquí tenemos otras de esas novelas de más de 600 páginas que me dan unas irrefrenables ganas de poner denuncias a los autores y las editoriales para que me indemnicen por los irreparables daños que tengo en los tendones de las muñecas y del espacio que va entre el pulgar y el índice, a causa de tener que sostener estos mamotretos. Pero hete tú aquí, que cuando terminé de leerla me dije “le voy a decir a mi abogado que a Juan Gómez-Jurado no lo denuncie, porque me ha compensado taaaanto la lectura de La leyenda del ladrón (ed. Planeta), que asumo los daños colaterales”.

Esta de la que os hablo es una novela de aventuras ambientada en la Sevilla del siglo XVI donde confluyen distinto géneros literarios, como la picaresca, manejados con ingenio para mantener al lector pegado al libro y que hace difícil decidir en qué momento dejar la lectura para otro momento.

  • Título: La leyenda del ladrón
  • Autor: Juan Gómez-Jurado
  • Editorial: Planeta
  • Páginas: 662
  • Precio: 21,90 €

La Leyenda del Ladrón nos cuenta el periplo de un desarrapado huérfano rescatado de las fauces de la muerte por un comisario de abastos del rey y que es dejado al cuidado de unos monjes en una casa de expósitos para terminar convirtiéndose en un entrañable golfillo que ya en su primera etapa como ayudante de un mesonero que lo muele a palos deja claro su carácter indómito y su buen corazón. Pero también es la historia de la hija una esclava que antaño fue la mujer de un rey caribe y que ahora está al servicio de un vil comerciante (de lo más detestable que os podáis imaginar en todos los sentidos), y que por avatares del destino entra a servir como aprendiz de un físico de prestigio.

Imaginad Sevilla en su momento de gran esplendor, en ese momento histórico en que se consagró como la gran metrópolis mundial. Resulta especialmente curioso como el autor plantea un siglo XVI con evidentes paralelismos con los días que nos ha tocado vivir: Corrupción, abusos de poder, impuestos desorbitados, acusadas diferencias sociales y picaresca por doquier. Gómez-Jurado no trata de impresionar con su cúmulo de conocimientos sobre la época y la Sevilla de aquel entonces, sino que dibuja de una forma dinámica y depurada un escenario que te hace redescubrir una ciudad que quizás pase inadvertida a los ojos de quien la vive día a día, como es mi caso.

En este libro también encontrarás un homenaje a los dos grandes autores de aquel siglo que lo cambiaron todo y para siempre: Cervantes y Shakespeare, que son introducidos con gracia e ingenio como personajes determinantes en esta aventura, sin miedo a que su presencia provoque asperezas. De nuevo señalo el carácter de historia de aventuras de ambientación histórica de esta obra, en ningún momento trata de ser una novela histórica, que suele ser una cosa bien distinta.

Narrativamente Juan Gómez-Jurado es ágil y hábil introductor de golpes de efecto que hace que el lector no pierda el interés en ningún momento. Esta es la magia de esta aventura que define a un héroe de visos clásicos, que se eleva sobre su extracción social y destino para tomar las riendas de su vida cual Espartaco, Robin Hood o el Kvothe de Rothfuss.

Ya sé que esta debió ser la gran reseña para este verano, pero como a mí el verano me da mucha pereza para leer, he preferido dejarla para el otoño, ya que empezamos nuevo curso y necesitamos una dosis extra de adrenalina. ¿Quién dijo que los autores españoles no controlan las reglas de la acción y la aventura? Aquí hay un buen ejemplo que lo desmiente.

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Con el corazón en la mano

Agustín Velasco | 20 de agosto de 2012 a las 16:06

Hoy mi apreciado colega el periodista deportivo Javier Martín del Campo se hacía eco en su Facebook de la muerte ahogada de la atleta olímpica somalí Samia Yusuf Omar al tratar de llegar a las costas de Italia en patera. Es en las pocas ocasiones en que podemos poner cara a esa terrible tragedia que es la gran pandemia de nuestros días: la desesperación.

Esta es la perfecta excusa (como si la necesitara) para reseñar uno de los libros que más me han emocionado y removido en los últimos tiempos, una obra a par divertida e incómoda: Con el corazón en la mano (ed. EM Bolsillo) de Chris Cleave. Que no te engañe, tras el tono desenfadado e incluso en ocasiones cómico, hay una historia llena de espinas con un gran puñal central que se te clavará en el estómago… y en cierta manera te hará querer ser mejor persona.

  •  Título: Con el corazón en la mano
  • Autor: Chris Cleave
  • Traducción: Álvaro Abella
  • Editorial: EM Bolsillo
  • Páginas: 304
  • Precio: 9 €

Todo empieza cuando Little Bee, una inmigrante ilegal nigeriana, es liberada “por error” del centro de internamiento donde se halla. No conoce a nadie en Londres y lo único que sabe es que debe ir con una pareja que conoció años atrás en su país, en un momento y circunstancias que cambiará la vida de los implicados para siempre.

No quiero contar más puesto que la propia editorial evita desvelar la trama en la contraportada. Solo puedo y quiero decir que la irrupción de Little Bee en la vida del joven matrimonio romperá la burbuja en que han estado viviendo desde su primer encuentro y desvelará toda la podredumbre que han tratado evitar reconocer como quien aguanta la respiración cuando pasa por delante de un apestoso contenedor de basura.

Más allá de la dura historia central de este libro, esta es una historia de ternura, valentía, cobardía, decepción, lealtad, amistad, agradecimiento, remordimientos… Una historia que se cuenta como quien pela una cebolla, capa a capa. La primera capa parece sana, pero cuando la retiras empiezas a encontrar signos de putrefacción que se acentúa cuanto más profundizas. A cada vuelta del camino lo que creías conocer adquiere matices nuevos e insospechados. Precisamente no se puede contar la trama, porque desvelar más es arruinar la experiencia del lector.

Los momentos emotivos abundan y baste decir que cuando Batman cae a la tumba de su padre se produce el primer puñetazo que recibes en el bazo y que hace que las lágrimas afloren. [No hablo en clave, ya lo entenderéis].

Os deseo mucha suerte y un corazón fuerte con esta estimulante y maravillosa lectura.

 

Sangre fría

Agustín Velasco | 17 de julio de 2012 a las 20:41

Volvemos a la carga con nuestro agente del FBI favorito. El único problema, a priori, es que Aloysius Pendergast ¡¡muere en la página 27!! Obviamente, como el mismo Pendergast dice  parafraseando a Mark Twain en la novela, las noticias sobre su muerte fueron exageradas.

Sangre fría (ed. Plaza & Janés) de Douglas Preston y Lincoln Child es la segunda parte de la trilogía de Helen, la difunta esposa de Pendergast. Y me muerdo los dedos para no revelar más de lo que debo. En esta entrega nos encontramos a un Pendergast más James Bond que nunca, más héroe de acción que el frío manipulador intelectual al que estamos acostumbrados. Esta historia es un puente entre el episodio de Spanish Island de Pantano de Sangre y lo que será la conclusión de la trilogía. Personalmente me ha causado mucha ansiedad porque no es conclusiva, sino que deja más interrogantes y situaciones abiertas que certezas.

  • Título: Sangre fría
  • Autor: Douglas Preston y Lincoln Child
  • Traducción: Fernando Garí Puig
  • Editorial: Plaza & Janés
  • Páginas: 416
  • Precio: 21,90 €

Aventurar una sinopsis sería explicitar demasiado, de hecho hasta la editorial es más vaga que de costumbre en la contraportada. Baste decir que Pendergast sigue el hilo del asesino de su esposa y se encontrará con una peligrosa organización nazi que querrá su cabeza a toda costa… y él se meterá en la boca del lobo muy gustosamente.

Os sorprenderéis encontrando a Pendergast en verdadero estado de vulnerabilidad, física y psicológica. Como si los autores hubieran querido desproveerlo de esa capa racional que siempre lo acompaña y dejarlo internarse en su yo más primario y visceral, después de todo investigar a los asesinos de la mujer que más ha amado lo hace un caso extremadamente personal.

Constance y Corrie serán los personajes secundarios de esta novela. La primera hará una revelación de la que te desencajan la mandíbula y avanza una nueva trama argumental que piensan explotar en próxima entregas. La segunda se meterá en graves problemas que la convierten en clave para la conclusión de la trilogía.

Ciertamente esta novela no es nada recomendable para ser leída de forma aislada. Es conveniente que repases por encima Pantano de Sangre para no perder el hilo y no esperes respuestas ni certidumbres al pasar la última página. En vuestra mente aparecerá un claro cartel de CONTINUARÁ como en los seriales de televisión, solo que en la pequeña pantalla solo tienes que esperar una semana (como mucho) para retomar la historia, pero en este caso tendremos que esperar hasta finales de año para conocer el desenlace (en inglés) de la historia… ya veremos para cuándo la versión en castellano.

De verdad, porque no puedo contarlo, pero las sorpresas serán continuas, empezando por las últimas líneas de la página 27 que comentaba al principio. Y pongo punto final porque me conozco y terminaré destripando el intríngulis.