Cada gota de tu vida

Agustín Velasco | 13 de junio de 2012 a las 7:33

Cuatro mujeres se reúnen en un bar de La Alameda en Sevilla. Cuatro mujeres que trabajan en y para la misma empresa, que son amigas, pero que son muy distintas las unas de las otras. Una de ellas les propone un extraño juego de matiz sexual que todas, con más o menos reticencias, aceptan en busca de una nueva dimensión a sus vidas íntimas. El juego consiste en que la que lo ha propuesto escribirá una serie de relatos eróticos que cada semana una elegirán al azar y tendrá la misión de llevarlo a la realidad. Ninguna sabrá a quién le ha tocado cada historia, solo podrá conocer el resultado de ellas por el relato que la protagonista de cada una colgará en un blog abierto a tal fin.

En Cada gota de tu vida (ed. Alienta) de Yolanda Sáenz de Tejada encontraremos a cuatro mujeres muy reales que representan a cuatro tipos de féminas tipo. Carmen, la protagonista de la historia e ideadora del ‘perverso’ (en el buen sentido de la perversión) juego está aprendiendo a vivir y pasar página de su nocivo matrimonio. En el juego en que se embarcan las cuatro amigas se autodescubrirán, pondrán a prueba los límites de la imagen que tienen de si mismas y exploraran las infinitas posibilidades que se les abren cuando rompen sus tabúes.

  • Título: Cada gota de tu vida
  • Autora: Yolanda Sáenz de Tejada
  • Editorial: Alienta
  • Ilustraciones: Natividad Jiménez
  • Páginas: 196
  • Precio: 17,95 €

Este libro es como un espejo donde se refleja su autora, no en el contenido (que a lo mejor también), sino en las formas. Sáenz de Tejada es poetisa, y eso queda patente en el lenguaje, en la cadencia de la narrativa, en las imágenes, y de una forma más evidente en los versos intercalados a lo largo de la historia. Pero la autora también es “creativa” y eso se refleja en un libro rico en matices estéticos como juegos de tipografías y la introducción de ilustraciones. Incluso el diseño de portada es obra de ella.

Esta es una novela que da una nueva dimensión al concepto de literatura femenina, cargada de sensibilidad pero sin mojigatería, con una profunda carga de erotismo que he leído por ahí que se clasifica como “porno para mamás”. Etiqueta más absurda no han podido inventar, pues una vez leída la obra lamento disentir, más que porno para mamás yo lo clasificaría de alto erotismo para lectores sensibles, sin importar el sexo. Podríamos decir en definitiva que Sáen de Tejada ha superado una gran prueba, la de pasar de la poesía a la novela con éxito, cosa en la que se estrellan con frecuencia los escritores con alma de poeta.

Entrevista a Carla Montero

Agustín Velasco | 12 de junio de 2012 a las 7:20

Me encantó cómo se describía Carla Montero, la autora de La tabla esmeralda, en la solapa del libro: “En el plano académico, soy licenciada en Derecho y diplomada en Administración de Empresas; también me hubiera gustado ser licenciada en Historia, pero como nunca me he dedicado en serio, me he quedado en aficionada a la Historia, eso sí, muy aficionada. En el plano personal, soy madre de cuatro hijos y esposa de un solo marido durante 24 horas al día; el resto del tiempo, escritora”. Cuando lees la obra te queda claro que esto no es obra de una simple “aficionada” a la Historia pues el resultado de la ambientación histórica es exquisito.

¿Cómo nace la idea de La tabla esmeralda? ¿Cuál es el detonante que la hace querer contar una historia de amor entre un nazi y una judía? No fue algo que surgiera espontáneamente, sino que se fue madurando con la trama. Casi podría decir que los propios personajes me lo pidieron. Aunque también el origen de esta historia de amor atípica está en la propia investigación. Después del proceso de documentación que llevé a cabo, después de leer los testimonios de quienes habían vivido la época, me di cuenta de que nada fue blanco o negro, de que nazis o judíos todos eran personas con sus virtudes y sus defectos y que yo quería aportar un granito de arena en contra de los maniqueísmos. Me pareció que esta historia de amor era un buen recurso.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación de esta novela? Para mí ha sido muy reveladora por cuando a todo lo que se refiere a la vida cotidiana en el París ocupado. Internet es una herramienta de investigación fantástica, con la que se puedes encontrar hasta los detalles más insospechados. Es cierto que es un arma de doble filo porque hay mucha información no fiable y es necesario hacer una buena criba. En concreto, para conocer la vida cotidiana en el París ocupado también fueron muy útiles los diarios de Hélène Berr, la novela Suite francesa de Irène Némirovsky, o el libro Nazi Paris de Allan Mitchell. Hay una página web muy ilustrativa: www.histoire-en-questions.fr. Y fotografías, cientos de ellas, desde las de André Zucca hasta el fondo de Paris en Images.

Y el tema organizativo del ejército Nazi también me ha sorprendido lo trabajado que está. ¿Este era un interés que venía de lejos como aficionada a la historia que es, o es algo que ha ido descubriendo con la elaboración de la novela? La verdad es que nunca había profundizado tanto en la organización no sólo del ejército nazi, sino de todos sus órganos de gobierno. Al principio, me impresionó lo complejo que era todo, las miles de organizaciones que había, de divisiones y subdivisiones, pero a medida que iba investigando quedaba fascinada con la capacidad organizativa y de sistematización de los nazis y quería saber más y más. Afortunadamente, aunque lograr comprender cómo funcionaban el Estado y el ejército alemán en esa época puede ser una tarea ardua, hay muchísima documentación al respecto. Y como detalle curioso merece especial mención todo el coleccionismo especializado que se ha generado en torno a las reliquias nazis: uniformes, insignias, condecoraciones, armamento, documentación, útiles… Es un auténtico mundillo de expertos, muy ilustrativo.

Pienso que el tema del expolio de las obras de arte de los judíos por parte de los Nazis es quizás toda una revelación, pues si bien sabíamos que existió, no teníamos ni idea (al menos yo) del protocolo que se seguía al respecto o la justificación que buscaban los alemanes para ello. ¿En qué momento del planteamiento de la obra surge la idea de tocar este tema y por qué? Realmente el expolio nazi de obras de arte es el germen de la novela. Esta historia surgió cuando, viendo un documental de la BBC sobre el tema, quedé impactada con la forma en que los nazis se iban apropiando sistemáticamente de los bienes culturales de Alemania y de los países ocupados. Pero, sobre todo, me sorprendió descubrir que las consecuencias del expolio llegan hasta nuestros días, con miles de obras desaparecidas o que todavía hoy reclaman sus legítimos propietarios. Entonces supe que ahí había una buena historia que contar, plagada de detalles que la mayoría de la gente desconoce y que son tremendamente interesantes y atractivos.

Todo gira en torno al cuadro de Giorgione y su secreto… ¿No le parece cruel levantar tantas expectación con el secreto del cuadro y después no dar ni una pista? Lo cierto es que creo que el lector atento no tardará en darse cuenta de que El Astrólogo y su secreto no son más que una excusa argumental para desarrollar las verdaderas historias de la novela: la historia de Sarah, del París ocupado y del expolio nazi de obras de arte. La Tabla Esmeralda no es una novela sobre un objeto mágico, es una novela sobre seres humanos, con sus dramas, sus alegrías, sus dudas, sus miedos… Y, en ese sentido, queda totalmente cerrada.

¿Y por qué Giorgione como autor del cuadro que usted fabula? Porque es una figura que encaja perfectamente en la trama de La Tabla Esmeralda, en la que hay elementos relacionados con el esoterismo y la obsesión de los nazis con el ocultismo. Giorgione es un pintor enigmático, en primer lugar, porque su biografía está plagada de lagunas, pero también porque se cree que sus cuadros esconden muchos simbolismos relacionados con la alquimia y la astrología, justo el tipo de ingredientes que preferían los nazis.

Ambas protagonistas son en cierto modo heroínas a su pesar. ¿Cuáles crees que son los puntos que unen a ambos personaje? ¿Y en qué son irreconciliables? Aunque ambas mujeres parten de circunstancias similares (una vida acomodada, un ambiente selecto, una educación elevada) y su carácter es similar (más bien timoratas, conformistas, dependientes…), la vida las lleva por caminos distintos. Sarah es una mujer judía en el París ocupado, tiene que desenvolverse en un entorno hostil en el que nunca sabe si al día siguiente seguirá con vida. Ana, en cambio, es una mujer de nuestros días, su vida es sencilla, repleta de comodidades y exenta de peligros, como la de muchas mujeres de hoy en día. Eso hace que sus personalidades evolucionen de manera diferente. Sarah y Ana son, en realidad, representantes de dos generaciones muy distintas que he querido contraponer deliberadamente en la novela: la generación de nuestros abuelos y la nuestra propia. La generación de quienes pasaron miedo, hambre y privaciones y la de quienes estamos acostumbrados a tener más de lo que necesitamos. Por eso Sarah se convierte rápidamente en una mujer fuerte e independiente mientras que Ana evoluciona más lentamente y, en contraste, parece frívola e inmadura, pero no es muy distinta de cómo somos hoy en día, que nos amilanamos ante cualquier contratiempo porque, afortunadamente y en la mayoría de los casos, no hemos tenido que luchar por nuestra supervivencia o la de los nuestros.

¿Cómo se puede tener cuatro hijos y escribir una novela de este tonelaje? Explíqueme cómo se organiza su actividad literaria: ¿escribe todos los días con disciplina o va sacando ratos por doquier? Bueno, no me creo mejor que cualquier mujer que sale de su casa a las ocho de la mañana y regresa a la tarde, cansada de trabajar, pero con todo por hacer en casa y unos hijos que reclaman su atención. Yo tengo la suerte de poder distribuirme el tiempo como mejor me conviene y hacer algo que me apasiona. En mi caso, escribir es una cuestión de disciplina: todos los días, por poco que sea, normalmente de noche, cuando los niños están en la cama y la casa en silencio. Si no tuviera disciplina, el día a día me acabaría devorando. Pero también consiste en robarle horas al día, encontrar un momento extra que no estaba previsto.

¿Qué supuso el éxito de Una dama en juego a la hora de afrontar esta segunda obra? ¿La sometió a una especial presión por superarse o le dio la tranquilidad de saber que su trabajo conectaba con el lector? Fue una mezcla de ambas cosas. Es bonito saber que hay lectores esperando tu historia, que, muy probablemente y a poco que lo hagas bien, no será necesario pelear para que se publique la novela. Pero, por otro lado, existe un afán innegable por estar a la altura de las expectativas, por satisfacer a los lectores que te esperan y también a los que están por descubrirte. En cualquier caso, creo que no conviene obsesionarse demasiado con eso porque podría salir el tiro por la culata. Lo importante es ser fiel a uno mismo y escribir lo mejor que se sepa, siendo nosotros mismos nuestros lectores más críticos.

Rito de paso

Agustín Velasco | 11 de junio de 2012 a las 7:10

Es una verdadera suerte que el panorama de la edición nacional cuente con editoriales como Bibliopolis que rescata grandes (aunque a veces, por desgracia, bastante desconocidos) clásicos de la ciencia ficción del siglo XX. Este es el caso de Rito de paso (ed. Bibliopolis) de Alexei Panshin, una obra que le valió a su autor el prestigioso Premio Nébula en 1968 y que leída cuatro décadas después no cae en planteamientos naive y mantiene su brillantez.

  • Título: Rito de paso
  • Autor: Alexei Panshin
  • Traducción: Carlos Gardini
  • Editorial: Bibliopolis
  • Páginas: 240
  • Precio: 20,95 €

La historia se centra en el momento más decisivo de la vida de Mia Havero, una niña nacida y criada dentro de la sociedad de una nave que un día fue transporte colonial y que se ha terminado convirtiendo en el hogar de lo que resta de la humanidad tras la destrucción del planeta Tierra, que viaja eternamente de colonia en colonia planetaria proveyéndose de recursos y custodiando el conocimiento científico e intelectual, legado de la humanidad.

Mia se acerca a los catorce años, momento en que tendrá que pasar por el ritual que la hará adulta, por el que será abandonada en un planeta colonizado y tendrá que sobrevivir por sus medios hasta que la nave vuelva por ella. A priori uno podría pensar que no debería ser muy difícil sobrevivir en un planeta habitado puesto que siempre podría recurrir a sus congéneres. El problema es que la relación entre habitantes de la nave y colonos, a pesar de ser simbiótica, está viciada por un alto desprecio de unos por otros. Los colonos odian a los de la nave por monopolizar el conocimiento científico y mantenerlos en una situación de atraso y cuasi-primitivismo, y eso precisamente los convierte en hostiles.

Esta es una historia de aventuras, sí, pero también lo es de superación, crecimiento, de desarrollo de valores, de cómo llega un momento en la vida en el que has de cuestionarte el orden establecido, de cómo superar los prejuicios…

Para mí, cuando encaro una novela futurista de ciencia ficción, es muy importante ir descubriendo gradualmente las reglas de la sociedad que  describe, de una forma orgánica, y así es justo como acontece a lo largo de la lectura de Rito de paso. Cuando el novelista se obstina en presentar la genialidad de la sociedad que ha ideado de forma explícita, evidente y patente me produce cierto rechazo. Panshin es un maestro en ese sentido.

Finalmente hay una idea transversal que empapa la novela, la eugenesia, que se revela en múltipleas aspectos de ella, como los matrimonios concertados por el consejo de la nave, la supervivencia de los más actos en el rito de paso que da título a la novela, el control de la natalidad… Pocas veces lo he visto planteado en la ciencia ficción con más sutileza e inteligencia, sin veredictos morales.

El libro de las almas

Agustín Velasco | 7 de junio de 2012 a las 12:44

Soy un ingenuo, lo sé. Opté por El libro de las almas y estaba avisado por su portada que estaba escrito “por el autor de La biblioteca de los muertos”. Cualquiera hubiera deparado la evidente relación entre ambos y en la conveniencia de leerse primero el otro… Pues no, yo me tiro de cabeza a por el segundo, que como era de esperar era una continuación. Si bien no me ha hecho falta el primero para disfrutar del segundo, sí que te acompaña cierto sentimiento de “he llegado tarde” o “me he perdido algo” a lo largo de la lectura, pero el autor hábilmente te va poniendo al día de todo lo acontecido con anterioridad.

En El libro de las almas (ed. Grijalbo) de Glenn Cooper el ex-agente del FBI Will Piper se lanza a la aventura de hacerse con un misterioso libro, el único tomo de la Biblioteca de los Muertos que no controla el Gobierno de los EEUU, que ha terminado en la mesa de la casa de subasta londinense Pierce&Whyte. A Piper lo contrata un viejo empleado de Área 51 (donde se custodia la biblioteca) que frente a su inminente deceso quiere echar un ojo a dicho tomo cueste lo que cueste, pero no cuenta con que Frazier, jefe de seguridad de Área 51, también lo quiere sin importar cuánta sangre haya de hacer correr.

  • Título: El libro las almas
  • Autor: Glenn Cooper
  • Traducción: Carlos Abreu Fetter
  • Editorial: Grijalbo
  • Páginas: 408
  • Precio: 21,90 €

El ominoso volumen 1527 ha estado todos estos años enterrado en la  biblioteca de Cantwell Hall, residencia de lord Cantwell, donde Piper descubrirá el pasado secreto de aquel libro y los ilustres personajes de la Historia que han tenido contacto con él. La mayor incógnita empero que encierra el tomo es el significado de la fecha ‘9 de febrero de 2027’.

Glenn Cooper demuestra una magistral utilización del ritmo narrativo y evidencia un estilo muy ágil en las escenas de confrontación. Aunque la historia tiene esa terrible sombra de “la escribo para aprovechar el tirón de la primera obra” no deja de ser entretenida y te sumerge  en el suspense de una forma muy efectiva.

¿Y tú? Si hubiera un libro donde tu destino está escrito, ¿estarías tentado de echarle un ojo?

Yinn. Fuego azul

Agustín Velasco | 6 de junio de 2012 a las 22:07

Debo confesar que soy un ferviente admirador del trabajo de Ana Alonso y Javier Pelegrín, un tándem creativo de imaginación inagotable y muy prolija bibliografía. Cuento cómo los descubrí: Hace ya alguna que otra Navidad me disponía a preparar los regalos de Reyes y como siempre me obcequé con comprarle libros a los pequeños de la casa (me odian por ello, son demasiadas ocasiones demandando videojuegos y recibiendo por el contrario libros de mi parte). Así que en la librería di con La torre y la isla (primera parte de la saga La llave del tiempo). La sinopsis me pareció interesante y cuando me disponía a envolverlo me dio por hojearlo. Empecé, seguí, seguí… y terminé yendo a la librería a comprar otro ejemplar para regalar porque aquel ya era mío.

Alonso y Pelegrín tienen esa magia que hace que libros pensados para adolescentes de 12 años en adelante te enganchen, tengas la edad que tengas. Una magia que vuelven a poner en práctica en una nueva trilogía llamada Yinn que nos traslada a comienzo del siglo XII, una época en que La Reconquista está en pleno proceso y existen dos mundos bien distintos en la Península Ibérica: los reinos castellanos y al-Ándalus.

En Yinn. Fuego azul (ed. Anaya Infantil y Juvenil) de Ana Alonso y Javier Pelegrín la historia prende cuando un prestigioso médico musulmán de Sevilla es hecho prisionero por un noble castellano que ansía una arcana receta de un libro místico del médico. Será su hija, la joven Sahar, la que deba viajar hasta Toledo para que esta sea traducida con la esperanza de que se convierta el visado que le dé la libertad a su padre. La única protección que Sahar llevará en la última parte de su viaje será una misteriosa y sucia botella que su padre asegura será su más fiel protectora, un verdadero arma secreta. Mientras tanto el noble castellano, obispo para más señas, manda en persecución del portador del libro al joven Diego, un joven noble leonés que busca la restitución de las propiedades de su heredad y que sirve al obispo con la esperanza que sea quien le ayude a conseguirlo con su influencia.  

  • Título: Yinn. Fuego azul
  • Autores: Ana Alonso y Javier Pelegrín
  • Editorial: Anaya Infantil y Juvenil
  • Páginas: 368
  • Precio: 13,50 €

En el devenir de la historia confluyen además Yehudá, un judío cabalista de Toledo, y Olaya, la heredera de un conde de Galicia. Unidos todos por la presencia de Alkin, un yinn muy singular. ¿Que qué es un yinn? ¿Que qué secreto guarda la receta codiciada? Eso queda para el lector.

Esta es una historia en que estarán presentes valores tan importantes como la tolerancia, la convivencia de culturas y la igualdad entre hombres y mujeres, y donde el marco histórico se configura como una amena herramienta para acercarse a la realidad de aquella Península Ibérica medieval con complejas relaciones interculturales. La magia y las tradiciones místicas serán el aderezo idóneo para crear un relato adictivo donde la novela histórica se fusiona con el relato fantástico.

 

Entrevista a Ignacio del Valle

Agustín Velasco | 4 de junio de 2012 a las 15:45

El encuentro con Ignacio del Valle, autor de Busca mi rostro (ed. Plaza & Janés), tuvo lugar en una calurosa sobremesa del mayo. Yo era el último medio al que atendía en su visita a Sevilla y por eso creo precisamente que resultó especialmente distendida y pudimos hablar de muchas cosas, no solo del libro, sino del oficio de escritor. Entre las cosas que descubrí en el transcurso de ella es que tengo una peligrosa manera trotskista de considerar la resolución de los conflictos, según el autor me reveló. Con él comienzo un nuevo formato de entrevista, muy Neo2, donde el entrevistador desaparece por completo de escena y sólo queda lo que importa: el autor entrevistado.

Propósito: “En Busca mi rostro me interesaba reflejar varias cosas: el derrumbe de la Unión Soviética, la Guerra de Bosnia, la globalización económica. Mi interés se centra en temas que me son contemporáneos y con la literatura lo que trato es crear llaves que me ayuden a entender la realidad en que vivo. Tratar temas inmediatos no es algo fácil ya que adoleces de la perspectiva que te da el tiempo, la lejanía emocional y fáctica. Pero es un riesgo más que asumes al escribir. Trato de buscar ese equilibrio que me permita tratar hecho que me competen ahora y crear una obra que perdure en el tiempo”. Comercialidad: “Se comercial no está mal. Para mí el no aburrir es una premisa cuando me pongo a escribir. Es más, yo diría que es una cortesía hacia el lector. Yo prefiero tener lectores a buenas críticas académicas”. Preparación: “Esta obra se ha ido gestando por partes con paciencia. Ha habido mucho trabajo de documentación preguntando a asesores fiscales sobre temas como el blanqueo de capitales, o viajando a Belgrado para conocer el escenario in situ… Antes de ponerme a escribir ha habido un trabajo previo de lectura de tres años. Erin: “Ella en realidad no investiga para encontrar a Viktor sino a ella misma. Busca la redención, la expiación, de hechos acaecidos en el pasado. Ella utiliza la cámara y la fotografía como un artefacto que le explique el mundo. La teoría del instante decisivo”. Violencia: “Somos una sociedad enganchada a la adrenalina. La guerra es una situación en que se te ofrece la cruda realidad de la forma más descarnada, donde se convive con la muerte a diario. Te presenta dilemas morales que la vida normal no te propicia. La violencia es fascinante porque te presenta soluciones rápidas a problemas de muy difícil solución, soluciones gordianas que te hace la vida más intensa”. Mafia: “Creo personalmente que el personaje más redondo de esta obra es Valeri, un mafioso georgiano arquitecto, que lo mismo te suelta un speech sobre arquitectura que tortura cruelmente sin problemas morales. En su fuero interno no hay contradicciones. Responde muy bien a ese tipo de jerarquía mafiosa de hoy día, muy alejada de los burdos clichés de antaño. Son tipos con carreras que ejercen sus profesiones liberales y que tiene discursos brillantes que opacan la realidad que hay detrás de ellos. Son personajes muy literarios porque la contradicción, el conflicto, es la base de la literatura. Andrade: “Por ahora estoy agotado del personaje de Arturo Andrade, no estoy dispuesto a que monopolice mi carrera como autor. Soy consciente de que es una creación que me da muy buenos réditos, pero de vez en cuando uno tiene que saber renunciar a un millón de dólares, metafóricamente hablando”. Oficio: “Me dejo aconsejar sobre mis novelas, pero no por el primero que pase. Hay que trabajar siempre con gente con criterio y saber aceptar las críticas. Si no haces autocrítica no vas a ningún lado. No creo en la inspiración, esta queda para los genios. Yo escribo dieciséis horas al día, y para ser escritor hay que escribir… y publicar”.

 

El temor de un hombre sabio

Agustín Velasco | 30 de mayo de 2012 a las 11:03

Sigo enamorado de la serie que cuenta las aventuras mago-guerrero-músico Kvothe y que comenzó con El nombre del viento. El nuevo tomo, el que cuenta la segunda jornada en que el protagonista le relata a Cronista su vida. Es increíble que tras 872 páginas del primer volumen y las casi 1200 del segundo, Patrick Rothfuss te deje con ganas de más. Ahora toca pasar el síndrome de abstinencia y resignarse que la tercera entrega llegará cuando tenga que llegar, ni antes ni después.

El temor de un hombre sabio (ed. Plaza & Janés) de Patrick Rothfuss comienza con Kvothe justo donde lo dejamos, en la Universidad, no exento de problemas ya que tiene que enfrentarse a sus estudios sin tener acceso a la biblioteca por un pequeño desencuentro con el maestro archivero. Pero lo que se adivina como un semestre más o menos acomodado no puede por menos que plagarse de complicaciones, tantas y tan graves que lo mejor que puede hacer es quitarse de en medio durante una temporada hasta que se aplaquen los ánimos. Eso lo llevará a tierras muy muy lejanas, el reino de Severen, donde llega, si bien sale con la bolsa medianamente saneada,  en una profunda indigencias y ha de empezar de nuevo en la corte del conde Threpe al que rendirá grandes servicios, entre ellos salvarle la vida.

  • Título: El temor de un hombre sabio
  • Autor: Patrick Rothfuss
  • Traducción: Gemma Rovira
  • Editorial: Plaza & Janés
  • Páginas: 1200
  • Precio: 24,90 €

La vida en la corte es profundamente complicada por sus intrigas y extraños protocolos, a los que por ser una cultura distinta Kvothe no está acostumbrado. Su principal aventura durante su estancia en Severen será la encomienda de viajar al norte para tratar de dar con un grupo de salteadores que están atracando a los recaudadores del conde y afectando a las arcas del mismo. Liderando un grupo de mercenarios se lanza a esta aventura descabellada de la que sale con vida casi por suerte pero fortaleciendo un mito que a partir de entonces empezará a fraguarse. Finalmente su salida de palacio no es todo lo dichosa que se esperaría pero le facilita una vuelta a la Universidad con desahogo y tranquilidad…

¡Pero es que no puedo abarcar todo el libro, es agotador! Cosas importantes que ocurren: Kvothe pierde la virginidad; Kvothe se introduce en el mundo fata; Kvothe convive con los Adem; Rothfuss profundiza en la relación entre Kvothe y Demna; Kvothe empieza a estudiar nominación con Elodin… nuevamente me quedo sin resuello.

Rothfuss trabaja de manera magistral la conjugación de los ciclos ‘clima’ y ‘anticlima’: cuando todo va bien todo termina estropeándose, y vuelta a empezar… esto es lo que mantiene al lector siempre alerta y lo lleva por una montaña rusa de emociones. Si con el primer tomo se auspiciaba el nacimiento de una serie que pasaría a la historia de la épica fantástica, este segundo rubrica este auspicio y encumbra a Rothfuss al panteón de los grandes como Tolkien.

Busca mi rostro

Agustín Velasco | 28 de mayo de 2012 a las 17:33

Esta es una de esas novelas de pellizco en el estómago, de las que te causan repulsa y a la vez te mantienen enganchado. Repulsa porque no te puedes parapetar ante la excusa de la ficción al contemplar el lado más desagradable de la naturaleza humana. Los personajes más desagradables de esta obra existen en realidad, quizás no estos concretamente, pero está claro que las invenciones del autor son un reflejo muy cercano de lo que nos rodea (aunque no queramos verlo en ocasiones). Por eso, en cuanto te metes de lleno en la historia, sabes que no tienes el salvavidas de los happy endings implícitos en la mayoría de la narrativa comercial. Aquí no puedes tener tan claro que al final los buenos ganan y los malos reciben su castigo, porque está tan apegada a la realidad que en seguida desechas todas esas reglas artificiales que nos hace la lectura cómoda y agradable.

Busca mi rostro (ed. Plaza & Janés) de Ignacio del Valle es por tanto un libro muy incómodo pero realmente excelente. Una historia trepidante con la que recorres medio mundo de la mano de la ex-fotógrafa de guerra Erin Sohr en una enfebrecida búsqueda, tanto personal como del criminal de guerra Víktor, un espeluznante paramilitar serbio que la cámara de Erin capta por casualidad tras la explosión en Nueva York de un artefacto en un local vinculado a la actividad de la mafia rusa. Los otros dos personajes principales del lado “bueno” de esta cruenta historia son los policías neoyorquinos Daniel Isay y Sailesh Mathur, para los que Del Valle crea una arquitectura emocional y circunstancial tremendamente rica que los dota de una humanidad raramente percibida en personajes tipos como son los policías.

  • Título: Busca mi rostro
  • Autor: Ignacio del Valle
  • Editorial: Plaza & Janés
  • Páginas: 416
  • Precio: 19,90 €

Es sorprendente el nivel de detalle y documentación que despliega el autor a lo largo de toda la trama: lo mismo se mete en aguas profundas de corrupción política, como en ciénagas movedizas de tráfico de armas y drogas, sin olvidar todo ese background histórico, las guerras balcánicas, que ya parece en muchos casos muy lejano e irreal. Escenarios descritos tras lo que solo ha podido ser una constatación empírica y cercana de los mismos; modus operandi de las organizaciones mafiosas investigados hasta los más mínimos detalles; y una ambientación histórica de las vergonzosas guerras balcánicas que desmembraron la antigua Yugoslavia muy trabajada. Después dirán que el oficio del escritor es fácil.

Ignacio del Valle crea una novela de gran tonelaje en la mejor tradición de Forsyth o Ira Levin, dejándonos pasajes de gran maestría como el relato de Slavenka sobre el caso de Goran.

 

Influencia

Agustín Velasco | 25 de mayo de 2012 a las 15:55

Siempre me han gustado las novelas sobre abuelas. Son tiernas, entrañables, emotivas, de vez en cuando te hacen soltar una lagrimita nostálgica… o así era hasta toparme con Influencia (ed. La factoría de ideas) de Ramsey Campbell. Sí, era una historia sobre una abuela, pero viniendo de la mano de un maestro de la novela psicológica y del horror contemporáneo no podía esperar otra cosa que una abuela aterradora.

  • Título: Influencia
  • Autor: Ramsey Campbell
  • Traducción: Silvia Schettin Pérez
  • Editorial: La factoría de ideas
  • Páginas: 320
  • Precio: 20,95 €

La pequeña Rowan vive con sus padres en casa de su bisabuela, una espeluznante señora que se aferra a la vida con uñas y dientes y que está acostumbrada a dominar las vidas de quienes la rodean. Nadie se explica cómo tan ‘agradable’ señora, que durante toda su vida no ha hecho más que aterrar a sus familiares, se empecina en mantener una agradable relación con su biznieta ejerciendo de algún modo de mentora. Pero la señora se termina muriendo para alivio de la familia (suena cruel, pero lo entenderéis cuando leáis la novela) y empiezan a producirse sucesos… extraños.

En la vida de Rowan aparece de pronto una amiguita (bastante pasada de moda) que nadie más ve (y sigue con vida) y comienza a sembrar oscuros pensamientos en la niña para llevarla a una posición psicológica ideal para…. ¡¡No pienso decir ni una palabra más!! A partir de ahí tiene que descubrirlo el lector porque explicar más es destripar la emoción y el suspense.

Influencia fue galardonada con el premio Bristish Fantasy en 1989 y hemos de agradecer a La factoría de ideas que rescate esta obra destaca por la afinidad narrativa stephenkingiana, solo que a la británica. Aunque a la hora de las adaptaciones al cine King sigue siendo el rey aunque Campbell ya cuenta con dos: Los sin nombre y El segundo nombre.

Muy recomendable como lectura veraniega para la que me voy a permitir una recomendación musical que a mí me ha casado muy bien. Probad a leer esta novela con la banda sonora de A single man, la película dirigida por el diseñador Tom Ford, cuyos scores fueron compuestos por Abel Korzeniowski.

 

Una edad difícil

Agustín Velasco | 24 de mayo de 2012 a las 11:12

Anna Starobinets ha sido todo un descubrimiento. En la portada reza «La “Stephen King” rusa», Rolling Stone. En mi opinión flaco favor le hacen con la comparación… o quizás le están haciendo un gran halago al escritor americano. Lo cierto es que puedo afirmar sin género de dudas que sumergirte en las historias de esta joven autora es cuanto menos inquietante. La ficción fantástica rusa está de enhorabuena si cuenta con esta gran contadora de historias entre esa nueva generación dedicada al género.

Una edad difícil (ed. Nevsky Prospects) es una colección de relatos que en 2005 se convirtió en el primer libro de esta autora y que le valió quedar finalista del prestigioso premio Natsionalni Bestseller. El título del volumen se lo da el relato que lo abre, una magistral fabulación donde lo más perturbador es no saber con exactitud qué está pasando a lo largo de él. Un recorrido hipnotizarte por la vida de una familia monoparental donde el hijo empieza a sufrir complejos (y desagradables) cambios fisiológicos y psicológicos. Todo queda claro cuando la autora retoma la historia desde el principio a través del diario del muchacho. (Se me pone la piel de gallina a recordarlo, a mí este relato me ha marcado). No puedo contar nada que destripe la historia, pero os haré un “aviso a navegantes”: fijaos en la portada.

  • Título: Una edad difícil
  • Autora: Anna Starobinets
  • Traductora: Raquel Marqués García
  • Prólogo: Ismael Martínez Biurrun
  • Editorial: Nevsky Prospects
  • Páginas: 256
  • Precio: 19 €

Personas a la carta, gente que cambia de vida en un tren en medio de un viaje, un guionista de tragedias, gente que sale en la estación de metro equivocada, niños obsesionados con reglas y más reglas, gente que va al médico porque cree estar muerta y comida olvidada en el frigorífico que crea hongo… Son algunos de los temas que se tocan en esta recopilación de relatos. Sí, pueden parecer temas anodinos, pero es que aún no los habéis leídos. Os puede asegurar que son temas tan literales que te dejan pasmado.

Confieso que hacía mucho que no había disfrutado tanto con una selección de relatos porque Starobinets mezcla de forma magistral la habilidad para crear historias desconcertantes con un cuidado ejercicio narrativo inteligente y cuidado. Decía que compararla con Stephen King es muy inapropiado porque King hace novelas y Starobinets se dedica a la literatura. ¡Ahí queda eso!