2012. Los enigmas del apocalipsis Maya

Agustín Velasco | 23 de mayo de 2012 a las 15:26

El fin se acerca. En serio, el 21 de diciembre todos kaput según los Mayas. ¿O no? Sería un poco desilusionante que después de tantos libros, tantas películas, tantos profetas y tanta promoción del turismo maya a colación del fin del mundo el fin no vinera después de todo. Si has pensado en dejar el trabajo (si eres de los afortunados que tienen uno) y fundirte los ahorrillos de tu vida (si no lo tienes en deuda preferente o deuda subordinada de Bankia) creo que debería leerte 2012. Los enigmas del apocalipsis Maya (ed. Anaya Multimedia) de Javier Pérez Campos.

  • Título: 2012. Los enigmas del apocalipsis maya
  • Autor: Javier Pérez Campos
  • Editorial: Anaya Multimedia
  • Páginas: 224
  • Precio: 15,90 €

El autor se remanga y se mete de lleno en el sucio trabajo de destripar el misterio. Desde el principio queda claro su escepticismo (no le queda otra, el primer cobro de los derechos del libro lo tendrá en 2013 seguramente, así que más le vale creer en que nos queda al menos un año más de existencia universal). Fuera de bromas: Javier hace una completa labor de búsqueda y recopilación de situaciones parecidas a esta a lo largo de la historia, de movimientos apocalípticos con arraigo en su día, señales apocalípticas, y pone en el foco en todo el negocio que genera (a veces con tintes realmente cómicos) esto del fin del mundo.

Este es un libro repleto de curiosidades y datos de los que te hacen ser el centro el atención de cualquier reunión de amigos cuando las sueltas. Los dejarás con la boca abierta cuando hables del floreciente negocio de la fabricación de búnkeres y la existencia de uno justo debajo del Palacio de la Moncloa de 7500 metros cuadrados para el presidente, sus señorías los diputados, hasta un total de 200 personas. Especialmente interesante es el capítulo que le dedica al Apocalipsis Solar como posible fuente de un futuro y muy lejano fin del mundo. Ahí sí que logró inquietarme con su exposición de las supertormentas solares y el conocido como Evento Carrington.

El joven periodista no consigue desentrañar el principal misterio del asunto: “¿cómo hay quien se traga aún esto?” pero al menos sí que arroja un poco de luz sobre los condicionantes psicológicos que despiertan la fascinación sobre un hipotético fin del mudo. Un buen trabajo periodístico, sí señor.

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La tabla esmeralda

Agustín Velasco | 22 de mayo de 2012 a las 16:08

Enfrentarte a las más de 700 páginas de La tabla esmeralda (ed. Plaza & Janés) de Carla Montero es toda una sorpresa. Una sorpresa en muchos frentes, y siempre de matiz muy agradable.

Lo primero que te asalta al adentrarte en la lectura de esta novela (llevado por la lectura de su sinopsis) es el convencimiento de encontrarte frente un El código Dav Vinci más donde no falta un cuadro con un secreto esotérico que todo el mundo ambiciona. Pues falso, no tiene nada que ver con la obra de Dan Brown. Si bien el cuadro es una excelente excusa narrativa no pasa de ahí, la profundidad de esta obra no depende del cuadro, esto va de otra cosa…

Esto va en realidad de dos mujeres, una que desde nuestros días rastrea la vida de la otra, que vio como su existencia cambiaba radicalmente durante la II Guerra Mundial a causa de la persecución nazi. Pero para no liar esta trama mejor ir por orden:

Ana, una historiadora del arte española, es novia de un rico empresario alemán que descubre una misiva de Himmler donde se apunta a la existencia de un cuadro de Giorgione que se suypone es tan sólo una leyenda, El Astrólogo. Ana emprende el rastreo de esta obra incitada por su novio y cuenta con la ayuda para ellos del doctor Arnaux, de la universidad de la Sorbona, especialista en la restitución a sus legítimos dueños de las obras expoliadas por los nazis, y que tiene un interés personal en esta búsqueda relacionada con los propietarios del cuadro en el momento que Himmler se interesó por él, la familia Bauer. Su aventura en pos de El Astrólogo no está carentes de peligros y descubrirá que una organización neonazi Himmleriana está detrás de este mismo cuadro.

Por otro lado tenemos la historia de Sarah Bauer, una joven judía custodio a su pesar de un cuadro de gran trascendencia del que su familia ha sido depositaria hasta que los nazis se interesan por él. El comandante de las SS, Georg von Berheim, al que Himmler personalmente ha encargado la búsqueda del cuadro, verá su destino inexorablemente unido a la vida de esta joven a la que debe dar caza pero que despierta en él ciertas contradicciones con su adoctrinamiento. Una complicada historia de amor a tres bandas llena de dolor y desesperación marcará la existencia de Sarah durante la ocupación Nazi de París.

  • Título: La tabla esmeralda
  • Autora: Carla Montero Maglano
  • Editorial: Plaza & Janés
  • Páginas: 752
  • Precio: 21,90 €

Otra cosa que me ha sorprendido gratamente de esta novela es el nivel de documentación sobre el momento histórico, los entresijos políticos y organizativos del nazismo, el día a día en un París ocupado… una ambientación histórica impecable. Ahí es donde se nota la pasión del escritor por su oficio.

La manera en que la autora va entrelazando ambas historias es muy inteligente. Mientras Ana va haciendo una labor de arqueología documental para desentrañar la vida de Georg von Berheim y se encuentra muchos vacíos que solo puede llenar con hipótesis, el lector va descubriendo qué ocurrió en realidad en la vida del comandante de la SS.

Intuyo que la agenda oculta de la autora era escribir un libro sobre el expolio de obras de arte a los judíos por parte de los nazis. Un tema del que más allá de su existencia poco más sabía de ello. Gracias a Carla Montero he descubierto el sistema perverso de autolegitimación que permitía a los nazis este expolio.

Y la última sorpresa que me deparaba el libro venía de la mano de su solapa en el que la autora confiesa tener cuatro hijos y un marido. Y yo me pregunto… ¡¡¿De dónde saca el tiempo para escribir una novela de casi 750 páginas?!! Y es de mi quinta (un año mayor), y tiene dos novelas de éxito, y publica internacionalmente, y… ¡y cómo me odio por no ser disciplinado y conseguir sacar tiempo para escribir!

PD. Si hacen la película el papel de Georg von Bergheim no puede interpretarlo otro que no sea Michael Fassbender (arriba). Leedlo y dadme la razón.

Manuales imprescindibles para mejorar tu francés

Agustín Velasco | 21 de mayo de 2012 a las 13:15

Continúo en mi empeño por adentrarme en la lengua de Molière de forma autodidacta, que no es especialmente complicado siguiendo los métodos reseñados tiempo atrás. Hoy quiero presentaros dos manuales fantásticos que me están ayudando mucho en esta aventura. Son dos complementos gramaticales (en mi opinión) imprescindibles.

El primero es Gramática francesa (ed. Larousse), una obra enfocada desde un punto de vista muy moderno y actualizado que solventa cualquier problema gramatical de base. Pros de esta obra: el idioma vehicular es el español, es decir, no te tienes que devanar los sesos tratando de traducir las explicaciones gramaticales; además incorpora anexos sobre la formación del francés y las palabras, la pronunciación y cuadros de conjugación muy muy útiles. Los muchos ejemplos que utiliza y el orden diáfano de la estructura de los capítulos lo hace una obra perfecta para tenerlo siempre sobre la mesa mientras estudias con cualquier método de los que hay en el mercado.

  • Título: Gramática francesa
  • Editorial: Larousse
  • Páginas: 256
  • Precio: 10,50 €

El segundo volumen, de la misma colección que el anterior, es Los verbos franceses (ed. Larousse). Todos aquellos que sufrieron la conjugación verbal en castellano en bachillerato (o como se llame ahora) y que bendijeron a los ingleses por la simplicidad verbal de su idioma, me comprenderán cuando afirmo que el principal escollo que muchos encontramos en el aprendizaje de nuevos idiomas está precisamente en coordinar el verbo con el sujeto porque requiere memorizar tablas de conjugación. Bien, el francés no es complicado en esas lides, pero tampoco simplista. Por eso una obra como esta es muy útil. La estructura es la siguiente: una primera parte dedicada a los aspectos morfosintácticos; a la que le sigue un compendio de los paradigmas de verbos regulares e irregulares; para finalizar con un repertorio de verbos que engloban más de 7200 de ellos con la remisión al paradigma correspondiente.

  • Título: Los verbos en francés
  • Editorial: Larousse
  • Páginas: 256
  • Precio: 9,95 €

Yo sigo perseverando… ¿Tú no te animas?

Entrevista a J. M. Amilibia

Agustín Velasco | 16 de mayo de 2012 a las 20:29

Foto: Connie G. Santos

Érase un príncipe republicano (ed. Principal de los libros) es de esas novelas que necesitan un comentario del autor porque está llena de matices. Así que me puse en contacto con J. M. Amilibia y he tratado de comparar notas sobre mis conclusiones, sacadas entre líneas, de su otra.

¿Cómo, en qué momento, surge la necesidad de desarrollar esta fábula ‘envenenada’ sobre la monarquía, los medios de comunicación, la iglesia y tantas otras cosas? La novela está escrita hace tres años y la idea surgió de un imposible que me fascinó: ¿podría ocurrir que un príncipe se convirtiera en republicano? ¿Cómo ocurriría y por qué? ¿Abdicaría realmente para facilitar la llegada de la república o…? Sí, es una fábula envenenada, pero me imagino que no mortal (¡qué susto!) sobre la monarquía, la Iglesia, los medios y todo eso, como usted dice. Pero yo escribo sobre todo contra mí mismo.

¿De todas las historias que se cuentan dentro del libro (unas dentro de otras) cuál es el eje vertebrados para usted? La explicación del éxito y la desgracia de Richard Lod. La novela que cuenta dentro de la novela.

¿No le resulta asombroso el paralelismo entre Richard y usted mismo? Él logra vaticinar el accidente del rey y usted se encuentra que a la publicación de su libro le precede uno de los debates más encarnizados sobre la monarquía y su comportamiento en este país. ¿No tiene miedo de la reacción de la reina? Suelo decir que todos los personajes de una novela son el autor, aunque él no lo sepa o no quiera saberlo. La polémica sobre la monarquía, afectada sobre todo por el caso Urdangarín, nació bastante antes de que se publicara la novela. La mayor coincidencia o azar fue, quizá, que el rey real, valga la redundancia, sufriera un accidente cuando yo hablaba en la novela del accidente del rey de ficción.  Le diré algo: cuando escribía la novela, dudé entre el resbalón real y el accidente de caza. Me quedé con el resbalón, quizá porque odio la caza. No, no tengo miedo a la reacción de la reina, aunque si es verdad que le gusta el mundo esotérico, quizá esté preparando una pócima o un conjuro para convertirme en bufón de la Zarzuela. Pero me parece que ahora tiene otras preocupaciones.

¿‘Sálvame María’, el programa de televisión de tintes religiosos donde trabaja Richard, es más una pulla contra la iglesia, contra los medios de comunicación o contra la sociedad que los soporta a ambos? Contra todo eso, pero sobre todo contra el dogmatismo, el fanatismo y la hipocresía. No sirve de nada, pero me divierte escribirlo.

Durante mucho tiempo la monarquía en este país ha sido intocable pero ahora las redes sociales han levantado una rebelión que los medios de comunicación nunca se han atrevido a auspiciar. ¿Cree que es el momento justo para debatir el papel de la institución? Creo que, efectivamente, se ha abierto la veda sobre el papel de la monarquía en España. Es lógico que ocurra cuando los medios (y parte de la sociedad) han considerado durante muchos años esa institución como algo intocable, sagrado. En todas las redacciones se la han cogido con papel de fumar a la hora de hablar de los reyes y de la familia real o la familia del rey. Hay que huir de los temores reverenciales. Ningún poder es sacrosanto.

El humor siempre ha sido un arma muy peligrosa, sobre todo para el que la sufre. ¿Todavía podemos tomarnos con humor lo que nos rodea? No sólo podemos, debemos tomarnos con humor todo lo que nos rodea. A) porque el humor es lo más revolucionario. B) porque es lo único que nos puede salvar. C) porque sólo el humor nos puede permitir ser algo crueles con lo que nos fastidia o nos aterra o nos confunde.

¡¡Y todo esto como colaborador de La Razón!! ¿Tiene usted espíritu kamikaze? ¿O cree usted que la autocensura que ejercen los periodistas para complacer a sus medios es el peor mal del periodismo en nuestro días? No tengo nada que ver con la línea editorial de La Razón. Soy un modesto colaborador que se conforma con que le dejen escribir con libertad. No tengo alma de kamikaze. Estoy lleno de miedos. Sí, creo que la autocensura de los periodistas para complacer a sus medios es el peor mal del periodismo actual, junto con el sectarismo y el permanente miedo al despido. Pero comprendo que se hagan muchas cosas por los garbanzos.

¿De los personajes de su libro cuál le parece el más terrible y por qué: la reina, la ambiciosa princesa, la mujer de Richard, el tablón con la mancha de aceite, otro? Creo que uno de los peores es el protagonista, el escritor, porque es vengativo, egoísta, cobarde e impostor; es el progre que en cuanto tiene dinero lo saca fuera del país; el anarquista de salón que cuando el príncipe le halaga se le cae la baba; el tipo que acaba cayendo en casi todo lo que dice odiar… Claro que tampoco el resto de los personajes tienen desperdicio. Dice mi editor, Joan Eloi Roca, que le gustaría saber por qué en mis novelas no hay nadie bueno. A mí también. En el capítulo 11 hay un personaje bueno: el caballo que agoniza y es devorado por un perro.

Con tantos paralelismos palpables entre la familia real de Macón y la española es consciente que decir en la contraportada “Érase una vez un príncipe republicano  es una mirada irónica, satírica, sobre la familia real de una país que no es España” es inútil, ¿verdad? Sí, es bastante inútil, pero cuando se mezcla realidad y ficción hay que guardar ciertas formas. ¿O no?

 

Entrevista a Blanca Busquets

Agustín Velasco | 3 de mayo de 2012 a las 17:46

No es fácil afrontar una entrevista a la autora de una historia multimatices como La nevada del cuco (ed. Grijalbo). Mi encuentro de Blanca Busquets estaba preñado de expectación, para mí indagar en el proceso creativo de esta autora era sumergirme en una especie de máster de escritura creativa y lo primero que le pregunté cómo fue el proceso de documentación para construir la arquitectura de esta novela y ella con una sonrisa me dijo “y aquí es donde empiezo desilusionándote porque no me ha llevado nada de tiempo”.

¿Entonces cómo se fragua este libro? El libro surge en el momento en que pones juntas diferentes ideas que te rondan la cabeza. Yo siempre digo que es una novela es como una caja de bombones de sabores variados. Cuando conviertes esas ideas en un libro es como ponerle a los bombones la caja y un bonito lazo. Es un proceso muy orgánico, llega un momento que me sale solo.

Pero lo cierto es que aquí hay dos mujeres y dos historias sobre las que se desarrolla todo. Sí, las ideas básicas son dos. Por un lado quería dar a conocer lo que pasaba en la Cataluña rural de principios del siglo XX, donde se daban esas disputas entre bandos dentro de los pueblos, disputas realmente ridículas como la del final de la novela en la que se echan en cara de quién es más pariente Roser, la hermana de Tònia. Por otro lado el tema del bulling de Lali. Esto es algo que me pasó a mí y necesitaba sacarlo fuera de una vez por todas. Al final creo que queda muy patente que en toda época, sea cual sea, se puede sufrir igual… y se puede superar.

¿Fue difícil escribir en paralelo? Lo cierto es que primero escribí la historia de Tònia, necesitaba empezar por el pasado para poder escribir la historia de Lali en el presente.

Son historias con mucha enjundia, ¿no pensaste en ningún momento hacer dos novelas distintas? Me lo planteé pero a mí no me sirve una sola historia lineal. Quiero comunicar algo más próximo. Lo que pasó y el ejemplo actual. Puedes pensar que la historia de Tònia queda muy lejos, pero hoy pasan cosas similares.

Me fascina cómo evoluciona el personaje de Tònia, cómo va pasando de ser poco más que un objeto para su marido a convertirse en el pilar de la familia. Tònia es una mujer culta, que escribe, lee y se fija dónde está en cada momento. A principios del siglo XX el ritmo de vida era muy distinto. A mi abuela, cuando se casó, la esperaba la suegra como lo relato en la novela. Antes las escogían fuertes y que pudieran trabajar, eso era prioritario.

Terrible el episodio de la ama de cría. No se había sacado nunca a la luz. Es algo que se ha vivido en mi familia directamente. Y cuando he subido de Barcelona para arriba muchos me han dicho “te has quedado corta”. El que las amas de cría estuvieran alejadas del pueblo tenía su razón de ser, ya que si los niños se quedaran en el mismo pueblo que la madre, esta les dedicaría tiempo y no atendería al trabajo. Había pocas amas de cría realmente buenas y conseguir una determinaba que los niños sobrevivieran. Visitando esa Cataluña rancia me he encontrado con multitud de testimonios de médicos del cambio de siglo que intentaban convencer a la mujer para que criaran a sus hijos, pero el entorno era adverso. Bucear en los archivos parroquiales pone los pelos de punta cuando constatas la cantidad de niños de menos de un año que aparecen fallecidos por “dolor de barriga”.

Hay una profunda carga de dolor en ambas historias. En el sistema económico catalán la figura del hereu ha sido muy importante, ha facilitado el sistema de acumulación patrimonial que propicia el proceso de industrialización que se vivió, pero que también ha destruido a muchas personas. Mi abuelo era l’hereu y de hecho mi madre no quiere hablar de él, yo conozco lo que se por lo oído en el pueblo y por lo que mis tías me han contado. Hay mucho dolor detrás. Cuando mi madre leyó el libro se echó a llorar.

¿Y cómo decides sacar tu propio dolor en la historia de bulling? Un día te despiertas cuando tienes 40 y dices “caray, no fue culpa mía”, empiezas a dar vueltas, lo hablas con gente, no te lo puedes guardar. Siempre digo que cuando se rompe un silencio se recoge un premio.

La nevada del cuco

Agustín Velasco | 1 de mayo de 2012 a las 23:04

A veces no te queda otra que ir a lo primitivo, a lo simple, a lo básico. Así que lo primero que se me ocurre para describiros La nevada del cuco (ed. Grijalbo) de Blanca Busquets es decir: ¡qué historia más bonita! Vale, que esperáis algo más de mí al hablar del libro, lo sé, pero es que algo tan absurdamente básico como decir que la historia es bonita ya significa mucho estando como está la industria literaria en España donde se prima el ritmo, el suspense, los impactos emocionales a la belleza inherente a la historia.

Busquets ha perfilado en este libro una inteligente arquitectura argumental que se muestra como un auténtico caduceo de Hermes con dos historias que se van entrelazando, tocando y convergiendo como las serpientes que se entrelazan alrededor del conocido bastó mencionado.

  • Título: La nevada del cuco
  • Autora: Blanca Busquets
  • Traducción: Cruz Rodríguez Juiz
  • Editorial: Grijalbo
  • Páginas: 256
  • Precio: 17,90 €

Por un lado tenemos la historia de Tònia, que comienza una nueva vida al casarse a principios del siglo XX en el pueblecito de la Carena, sumergida en la opresora realidad del campo catalán donde se debatirá entre su destino como esposa, su corazón entregado a un amor imposible y su pasión los las letras, cosa inaudita para su condición de mujer y el momento que le toca vivir. La autora hace un recorrido por la historia de esta mujer, que sin considerarse especialmente fuerte, llega a ser el pilar de una familia y un negocio y nos regala una conmovedora historia de amor llena de dolor y belleza.

Por otro lado tenemos a su biznieta Lali, una niña con una infancia complicada por un triste cuadro de bulling en la escuela y una situación familiar peculiar. Su vida es una deriva apática hasta que decide tomar las riendas de su existencia y trasladarse a la Carena y abrir un restaurante. Allí tomará contacto con sus raíces y estará avocada a repetir historias que su bisabuela vivió en su momento.

Ambas mujeres compartirán sentimientos, traumas, pasiones, errores y visión. Uno de los nexos más importantes que unen a ambas, y que es el detónate de la puesta en contacto de Lali con la historia Tònia, es un cuadro muy importante en las vidas de ambas. Un cuadro de perfil abstracto para todos menos para ellas dos, que lo ven totalmente figurativo. Un cuadro producto de una pasión prohibida y detonante de otra igualmente difícil.

El estilo de Busquets es tremendamente lírico pero a la vez muy visual. Te engancha y te mantiene implicado con las protagonistas de principio a fin. Es capaz algo muy difícil en la literatura: crear empatía con las protagonistas. Debo confesar que las letras catalanas me son bastantes lejanas por la barrera lingüística y me sorprende que desconociera a una autora que es esencial en la vida de Tònia, Caterina Albert, que escribiría bajo el pseudónimo de Víctor Català y que resulta ser un clásico de la literatura catalana. Me sentía muy mal por ese alejamiento con una realidad literaria que me pilla tan cerca. ¿Por qué tengo nociones de literatura francesa, inglesa, sueca o alemana, y sin embargo soy un ignorante en literatura catalana? Hablando con la autora me contaba que es algo que también la sorprende por común. Eso me ha dado que pensar y he empezado a poner remedio a esta situación haciéndome con algunos títulos imprescindibles.

Este es un libro de heroínas de lo cotidiano, de grandes dramas silenciosos, de tragedias enquistadas, de amor a pesar de la realidad, de poesía agreste, de superación y aceptación a partes iguales, y en definitiva… ¡una historia tan bonita!

 

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Érase una vez un príncipe republicano

Agustín Velasco | 17 de abril de 2012 a las 18:31

¡Con la que está cayendo! Viajes a Botswana, cacerías de elefantes, reinas ausentes, “comportamientos no ejemplares” en la Familia Real, accidentes con armas de caza… A veces la realidad supera a la ficción… y a veces no.

Hoy quiero acercaros Érase una vez un príncipe republicano (ed. Principal de los libros) de J. M. Amibilia, una deliciosa fabulación satírica que imagina el regreso de la republica a un país donde rige la monarquía, un país de ficción con demasiados y sospechosos punto de tangencia con la realidad de España.

  • Título: Érase una vez un príncipe republicano
  • Autor: J. M. Amibilia
  • Editorial: Principal de los libros
  • Páginas: 288
  • Precio: 23 €

Richard Lod es un periodista de medio pelo que publica un libro en que imagina la llegada de la republica gracias a que el príncipe del país que dibuja planea abdicar en cuanto acceda al trono para facilitar el cambio de régimen. La princesa, aterrada ante la posibilidad de no llegar a ser reina, recurre a su suegra para evitar el escenario que se dibuja en el horizonte. Todo se precipita cuando el rey, un enamorado de los deportes marítimos (cosa muy rara entre la realeza, todo sea dicho de paso) fallece en un accidente subiendo a su barco.

Hasta ahí la ficción de Richard Lod… y la realidad, porque el accidente se produce tal y como él lo escribe y de la noche a la mañana convirtiéndose en todo un fenómeno internacional por sus dotes de clarividencia. Lod entra en una vorágine de fama y pasa a ser el foco de las iras de una reina que da una imagen pública impecable que se acerca mucho más a la harpía que dibuja Lod en su ficción.

Amibilia es un diestro hilvanador de historias que despliega un sentido del humor ácido e incisivo que sabe introducir los suficientes puntos de desconexión para que nuestra realidad solo se vea sugerida en su historia, pero son muchos los rasgos comunes y evidentes que se evidencian en la arquitectura del universo de esta novela. J. M. Amibilia, curtido periodista y colaborador de La Razón, hace un uso de la gramática y el lenguaje realmente exquisito, que hace de esta obra, a pesar de la aparente frivolidad del tema, una auténtica experiencia literaria.

¡Muérdeme!

Agustín Velasco | 27 de febrero de 2012 a las 20:17

Vamos de vuelta con Christopher Moore. Adicto como soy al humor de este loco delirante ya podéis imaginas que no soy nada objetivo con su narrativa. Solo puedo aseguraros con certeza que leyendo su último libro he llorado de risa (no es una metáfora, sino textual).

¡Muérdeme! (ed. La Factoría de Ideas) de Christopher Moore es una disparatada revisión del género vampírico. Si creíais haberlo visto todo a esta altura os aseguro que no, que aún había sutiles giros de tuerca conceptuales con que sorprendernos. Bueno, sutiles, lo que se dice sutiles… Juzgad vosotros mismos el nuevo concepto que Moore baraja en esta la tercera entrega del vampiro Flood y su amante la vampiresa pelirroja Jody: gatos vampiros.

  • Título: ¡Muérdeme!
  • Autor: Christopher Moore
  • Traducción: Lorenzo F. Díaz Buendía
  • Editorial: La Factoría de Ideas
  • Páginas: 320
  • Precio: 19,95 €

Como ya os he dicho esta es la tercera parte de una saga y empieza justo donde la dejó en ¡Chúpate esa! Así que en vez de haceros una breve sinopsis del argumento vamos a hacer un repaso de dónde se quedaron los personajes:

Jody y Thomas fueron recubiertos en bronce para pasar la eternidad fundidos en un beso etéreo… solo que a Flood nadie le había explicado cómo convertirse en niebla atemporal y pierde el poco juicio que se le adivinaba en las entregas anteriores al verse atrapado e inmovilizado.

Abby Normal disfruta de su idilio con su esclavo sexual con pelo a lo manga Perro Fu, pero ella aspira a ser señora sustituta de las noches de la zona de Gran Bahía, así que termina por birlarle a su novio-científico-esclavo un poco de sangre vampira y se transforma en una nosferatu… ¿con cola de rata?

¡Ah! ¿Y os acordáis del gato gigante rapado Chet? Sí, ese del que se alimentaban Jody y Flood. Pues resulta que anda suelto convertido en gato-vampiro y está transformando a toda la comunidad gata en depredadores insaciables. Por cierto, Chet está mutando y está muy salido.

Bueno, no creáis que Los Animales iban a aquedar fuera de esta historia. Los policías Rivera y Cavuto se alían con ellos para exterminar a los gatos-vampiros porque resulta que la abuela de Troy Lee conoce la receta de una especie de sopa ideal para exterminar gatos-vampiros, cuyas plagas eran muy comunes en su pueblo natal cuando joven.

¡Ah, y también hay un Samurai en esta historia! ¡Y nuevos vampiros ultra asesinos! ¡Y un pero! Sí, el perro policía Marvin buscador de cadáveres y de no-muertos. Os prometo que los trozos en que el protagonista es Marvin y Moore se mete de una manera profunda y existencial en la psique canina no tienen desperdicio: simplemente hilarante.

En fin, es que no puedo contaros de otra forma lo que vais a encontrar en la última entrega de las aventuras vampíricas de Christopher Moore, es tan… tan… no sé cómo decirlo… es tan… ¡Tenéis que leerlo!

Francés fácil Espasa

Agustín Velasco | 14 de febrero de 2012 a las 16:40

Seguimos con mi incursión en el fantástico mundo del francés (el idioma, claro). En los medios de comunicación nos están adoctrinando con aquello de la movilidad laboral para que nos hagamos un episodio de Españoles en el Extranjero. Por si acaso ese es mi final sigo ampliando mis horizontes lingüísticos con otro curso “sencillo y eficaz” según reza en su portada.

Francés fácil (ed. Espasa) es el perfecto compañero de viaje (real y metafórico) por la Francia contemporánea. El eje conductor de este método es el periplo vital de una joven estudiante española llamada Alba, que va a pasar unos meses a Francia. En 30 lecciones aprenderemos a alojarnos en un alberge, ir a clase, tener encuentros en una cafetería con los amigos, compartir un piso, escribir una carta a un amigo…

  • Título: Francés fácil
  • Autores: Marie Fortes y Marie Christine Merceur
  • Editorial: Espasa
  • Páginas: 238
  • Precio: 11,90 €

La estructura de las 30 lecciones empieza con un diálogo traducido sobre las aventuras de la protagonista. A continuación unas explicaciones gramaticales sencillas y prácticas, así como el vocabulario asociado. Además, este manual va más allá de lo lingüístico y nos provee de observaciones prácticas sobre usos y costumbres del pueblo francés. Finalizando con los ejercicios de repaso pertinentes. Especial acento ponen en la fonética dedicándole numerosas notas.

En definitiva un libro de referencia que te permitirá adquirir y practicar las principales palabras y expresiones básicas del francés más actual y contemporáneo. Me ha gustado especialmente que todo el libro tenga como base de sus explicaciones el español, no obligándote a recurrir al diccionario a cada paso para comprender hasta los comentarios más básicos. Además uno de los apéndices, el dedicado a las preposiciones, me ha resultado de lo más útil.

Si dos expresiones tuvieran que definir la filosofía didáctica de este pequeño manual de bolsillo serían “bon courage!” (¡ánimo!) y “amusez-vous!” (¡diviértase!).

Método Express Francés Larousse

Agustín Velasco | 13 de febrero de 2012 a las 18:43

Aprender francés es el propósito de 2012 más importante que me he planteado. Ahora bien, hay que partir de que no es mi primera intentona, ahí queda para la historia mi paso por el difunto Instituto Francés de Sevilla. ¿Qué saqué de allí? Las nociones básicas para poder hojear un Vogue francés con más fotos que palabras. Pero mi propósito ahora es poder defenderme (en principio) en la lengua de Moliere y para ello necesito aliados (léase libros) amenos, expeditivos y prácticos.

En esta serie de textos que estoy probando para la consecución de este propósito que reseñaré en esta semana voy a empezar con un método de francés que me ha encantado y me ha ayudado a progresar en mi francés práctico:

El Método Express Francés Larousse (ed. Larousse) es todo lo que buscaba y más. Está estructurado en lecciones breves y prácticas que facilita que lleves a cabo el consejo que te dan en las primeras páginas: que no te des un atracón de estudiar de vez en cuando, que es mejor estudiar una media hora todos los días, de manera que el ritmo de aprendizaje se haga ligero… y, tal y como está estructurado este libro, adictivo.

Adictivo porque se plantea más como un juego que como una obligación ya que está repleto de consejos, explicaciones gramaticales sencillas, ejercicios de autoevaluación, léxico, repasos periódicos, información cultural… pero sobre todo tiene una orientación claramente práctica, con situaciones reales y diálogos frescos.

  • Título: Método Express Francés Larousse
  • Autora: Catrine Carpenter (Paul Coggle, asesor de la edición)
  • Editorial: Larousse
  • Páginas: 240
  • Precio: 24,95 €

El libro va a acompañado de dos CDs que acompañan de forma auditiva todo el aprendizaje de una forma exhaustiva. Pero a mí me parece especialmente útil que el libro mida 15 cm por 20 cm, lo que ayuda a que lo puedas llevar encima y avanzar en ratos muertos que se propician mil veces al día. Aprenderás a lo básico, como presentarte, saludar, preguntar por información… y profundizarás en situaciones como ir de compras, ir en transporte público, ir de viaje, salir, e incluso saber enfrentarte a alguien.

Mañana seguiremos reseñando algunos libros de apoyo que resultan muy útiles en el aprendizaje.