Situaciones paradójicas

Enrique Bellido Muñoz | 8 de mayo de 2015 a las 12:11

pactos de gobiernoLa última encuesta del C.I.S. nos traslada a un nuevo escenario una vez se produzcan las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo.

Las mayorías absolutas del Partido Popular en muchas de las capitales de provincia y grandes ayuntamientos, así como en una buena parte de las  CC.AA. que acuden a esta cita electoral, parecen estar en peligro, lo que obligaría, en muchos casos, a establecer acuerdos de gobernabilidad, como el que el PSOE intenta lograr en Andalucía, todavía sin éxito.

Mucho se ha criticado, fundamentalmente desde el P.P., la posibilidad de que Ciudadanos se abstuviera en la votación de investidura de Susana Díaz para presidenta de la Junta.

Es muy probable, según el C.I.S., que los populares tengan que solicitar de C’s la misma actitud que hasta ahora le han venido echando en cara.

Y digo hasta ahora porque ya se han producido diferentes manifestaciones en Madrid, Valencia, etc., en las que se omiten las críticas al partido de Albert Rivera, a sabiendas de que puede representar la llave de la gobernabilidad futura en muchas instituciones.

Ello viene a demostrarnos, una vez más, la imperfección de nuestro sistema democrático y el tratamiento electoralista que nuestros representantes y partidos dan a la voluntad del pueblo, manipulándola a su antojo, sin escrúpulos de ningún tipo, según se adapte o no a los intereses personales o partidistas.

Porque, si los dos grandes partidos se han negado hasta ahora a que se celebre una segunda vuelta que determine cual es el partido de gobierno, o a instaurar por ley que deba ser la fuerza política más votada aquella que gobierne, ¿a que viene ahora rasgarse las vestiduras ante los acuerdos postelectorales que, indefectiblemente,  son la única solución para la formación de un gobierno estable?

No olvidemos que ya lo practicaron PSOE y PP con CiU, y ambos con otras fuerzas políticas en otras muchas instituciones.

El mismo Partido Popular, en mi etapa como concejal del Ayuntamiento de Cabra, hace de esto casi treinta años, ya apoyó a PSOE y PA, listas más votadas en el 87 y 91, para garantizar la gobernabilidad del municipio.

Por eso que cuando se han levantado voces en Andalucía contra la posible abstención de Ciudadanos, me ha dado que pensar en la madurez democrática de muchos políticos de nuestra tierra y, en general, de muchos electores, que creen que participar en democracia es sólo depositar un voto en las urnas, sin aceptar que ese voto va cargado de responsabilidad para quien lo recibe.

Llegar a acuerdos es uno de los principales ingredientes del sistema democrático, lo otro es apostar o bien por la anarquía o bien por el totalitarismo. Es más, aquellos que han hablado de traición olvidan que, a priori, ninguna fuerza política puede garantizar su posición tras las elecciones al desconocer la situación en la que quedará, lo que obligará a cada una de ellas, se supone que en un ejercicio de responsabilidad y coherencia con su programa, a establecer las sintonías que hagan posible gobernar.

Otra cosa distinta es el pacto de sillones que en su día establecieron PA e IU con el PSOE, motivado más por hacerse con una cuota de poder que por la gobernabilidad real. Y así terminaron.

En el mes de junio tendremos oportunidad de observar situaciones paradójicas, aunque esperemos que todas ellas terminen beneficiando a quien en primer y último término deben beneficiar, a la ciudadanía.

 

 

 

 

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