Salvad al soldado Rivera

Enrique Bellido Muñoz | 18 de mayo de 2016 a las 9:12

Soldado Rivera jpegDiga lo que diga Mariano Rajoy, Albert Rivera irrumpió en la vida política española, primero, para asumir el papel de alternativa al conservadurismo independentista de CiU, una vez que el Partido Popular de Cataluña no lograba avanzar en ese espacio político.

El resultado es evidente, y Ciutadans se ha consolidado como alternativa constitucional a las fuerzas independentistas una vez que estas incluso han perdido su referencia ideológica para reunirse en un magma amorfo que lucha por abrirse paso en el actual volcán catalán.

En segundo lugar, Ciudadanos, con Rivera al frente, vino a dar el paso al frente en  política nacional, con la finalidad de democratizar las estructuras del centro derecha-izquierda de nuestro país y aportar un aire de modernidad e ilusión en el eje social-liberal, de forma que los ciudadanos recuperasen la credibilidad en un sistema democrático que viene dando grandes muestras de inmovilismo y degeneración.

Comprendo que su irrupción, después del éxito catalán, levantase ampollas en quienes veían más acosado su territorio, los populares. Por ello que durante la campaña del 20-D desplegasen todos sus esfuerzos en intentar anular, mediática y argumentalmente, a C´s.

En cualquier caso era mucho mayor el deseo de un cambio y centenares de miles de antiguos votantes del PP y gran parte de los indecisos de izquierdas, optaron por confiar en Rivera, alcanzando Ciudadanos un excelente resultado en las urnas.

A partir de ahí la historia es más que conocida, radiada y televisada. Rechazada por Rajoy la opción de buscar gobierno, fue Pedro Sánchez quien la aceptó, invitando para ello a C´s a buscar un acuerdo de legislatura que se logró pero que resultó numéricamente insuficiente para alcanzar la investidura.

La actitud pasiva de unos, intransigente de otros e inconstitucional de varios, desembocó finalmente en unas nuevas elecciones, frustrantes para la ciudadanía, que no para algunos partidos. Me refiero a PP y Podemos.

Nuevos comicios que al margen de representar un gran fracaso de nuestro sistema de partidos y de la capacidad de diálogo y entendimiento de algunos, nos sitúan en un horizonte indefinido, con enormes nubarrones que va a venir precedido por una dura campaña en la que se va a utilizar más el argumento del desprestigio al oponente que el de ofrecer un proyecto de futuro al ciudadano.

Y en esa “guerra” tengo la sensación que será al “soldado Rivera” a quien vaya dirigida la mayor parte de la munición de quien mayores ganas tenía de librarla, el Partido Popular.

El argumento del voto útil, tan escasamente creativo y tan dudosamente democrático, será el principal obús al que Ciudadanos deba hacer frente, fundamentalmente desde la derecha aunque también desde la izquierda socialista, en la lucha por mantener un bipartidismo que los populares ven amenazado por el centro y los socialistas por la izquierda.

No va a ser sencillo librar una batalla que necesitará de un enorme grado de estrategia napoleónica y de un muy sutil y apabullante a la vez, fondo argumental.

Y será, nuevamente, el “soldado Rivera” quien deberá actuar de punta de lanza para abrir las líneas del adversario, con un adecuado grupo de apoyo que le permita salvar las posiciones obtenidas.

Todo está por ver…

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