Vic y el resto de España

Enrique Bellido Muñoz | 19 de noviembre de 2013 a las 12:44

abc-atentado-vic--644x362Josep Maria Vila d’Abadal i Serra o, para que lo entiendan mejor, José María Vila de Abadal y Serra, alcalde de Vic, un demócrata-cristiano reconvertido a independentista radical, se ha dejado caer solicitando al Ministerio del Interior 180.000 euros del dinero que aquél municipio adelantó a las víctimas del atentado de la casa cuartel de la Guardia Civil en 1991 para hacer frente, entre otras cosas, al pago de los ataúdes de las víctimas, cinco adultos y cinco niños.

Han transcurrido veintidós años de aquel luctuoso atentado terrorista y cuando está a punto de salir a la calle uno de sus autores, Juan José Zubieta, no tiene mejor ocurrencia el regidor del conocido municipio vicense, famoso por su fuet, que hacer patente su rechazo al Estado español solicitando de este lo que allá por el 91, gobernaba entonces Felipe González y el PSOE, sabe Dios si realmente se estableció como una deuda real con el ayuntamiento que es cabecera de la comarca de Osona en Barcelona.

El antiguo militante de la Unión Democrática de Cataluña de Durán i Lleida da con ello muestras, una vez más, del talante del nacionalismo independentista que se ha visto renacer con las torpes alianzas de gobierno que en Cataluña se han establecido con ERC a fin de, unos y otros, CiU y PSC-PSOE, alcanzar sendos gobiernos que han y están teniendo tintes dramáticos si nos atenemos al despilfarro y el fraude económico que se vive en aquella Comunidad y a la fractura social que viene representando el plan soberanista de ese tremendo incompetente en que se ha convertido -de seguro lo era con anterioridad- Artur Mas.

Casi al mismo tiempo, José Mª Aznar defendía en Onda Cero castigar con cárcel a quienes convocasen un referendum ilegal, como ya quedaba explicitado en una ley aprobada durante su mandato y posteriormente derogada por un acomplejado Rodríguez Zapatero, incapaz de afrontar con decisión la unidad territorial de España.

Afortunadamente, el PSC, aunque con fractura interna, ha abandonado la senda que venían marcando los independentistas y con ellos CiU a su rebufo, haciendo cada vez más difícil que triunfe en la calle lo que sería ilegal que lo hiciese en las urnas.

Así, al recaudador de Vic, también parlamentario autonómico, no le quedará sino aceptar la realidad, trabajar por su pueblo sin hurgar en las sangrientas cuentas del pasado y disfrutar de las buenos embutidos que allí se fabrican y que tan excelente acogida tienen en el resto de España.

 

¿Privatizar o gestionar?

Enrique Bellido Muñoz | 15 de noviembre de 2013 a las 13:51

privatizaciónA la locuaz consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, hasta no hace mucho consejera de Salud en el gobierno de José A. Griñán, se le habrá quedado un rictus de mirar para otro lado cuando esta mañana haya leído el informe del sindicato CCOO-A en el que se denuncia la creciente privatización de los servicios sanitarios en Andalucía, en contraposición a lo siempre manifestado por Montero y a las continuas críticas que desde el gobierno de la Junta se han venido haciendo a otros modelos sanitarios como el de la Comunidad de Madrid.

Las cifras, dadas por un sindicato tan cercano a la fuerza política que cogobierna con el PSOE en Andalucía, son harto elocuentes.

Entre 2011 y 2013, mientras en los hospitales públicos del SAS la actividad quirúrgica disminuyó en un 5,90%, esta se incrementó en un 16,78% en los centros privados concertados, lo que habla muy a las claras de un proceso de externalización de este tipo de actividad marcado, muy probablemente, por los recortes en plantillas a pesar de haberse incrementado la jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales.

Lo mismo sucede en el área de consultas externas que si crecen un 3,4% en los hospitales públicos, lo hacen un 89,18% en los privados concertados a fin de poder atender la demanda asistencial existente.

Se han incrementado también los ingresos (13,86%), las urgencias (62,29%) o los estudios diagnósticos (7.19%) y lo han hecho de forma llamativa las sesiones de rehabilitación. Si en 2008 fueron un total de 7.505 las que se llevaron a cabo en los centros concertados, esta cifra pasó a 202.976 en 2011, lo que representa un incremento del  2.604,54%.

Frente a ello, la lista de espera quirúrgica en los hospitales públicos aumentó en este periodo de tiempo en un 10,4%.

¿Qué está sucediendo realmente?

Que los servicios públicos que brindan las distintas administraciones, y hablamos de municipal, autonómica y estatal, están, todos ellos, en una profunda revisión, condicionada, evidentemente, por el momento económico que vivimos, y, fundamentalmente y en el caso de la sanidad, por la necesidad de habilitar fórmulas de gestión que optimicen los recursos existentes en función, en gran medida, del incremento de las expectativas de vida de los ciudadanos, del incremento notable de las patologías de tipo crónico, del uso de nuevas tecnologías de un elevado coste y de un gasto farmacéutico que camina parejo al envejecimiento de la población.

Ello ha llevado aquí en Andalucía, como en el resto de CC.AA., a la introducción de nuevas formas de gestión, bien sea en forma de empresas públicas ( es la utilizada por el SAS), fundaciones, consorcios, etc., que flexibilicen las políticas de personal y la gestión de compras, aplicando criterios de empresa privada a la gestión de lo público.

Así mismo, todos los servicios sanitarios públicos españoles utilizan la red privada a través de conciertos, generalmente retribuidos en función del proceso asistencial por el que se atienda al paciente. Adjunto les acompaño enlace a la web de la Consejería de Salud en la que se indica la distribución por provincias de los hospitales concertados.

http://www.csalud.junta-andalucia.es/salud/sites/csalud/contenidos/Informacion_General/c_5_c_2_centros_y_servicios_concertados_en_andalucia/distribucion_centros?perfil=org

No estamos, por tanto, ante un proceso de desmantelamiento del sistema de bienestar, como pudiera deducirse de la denuncia de CC.OO., sino ante el reto de mantener los principios universalidad, atención integrada, equidad, eficiencia, funcionalidad, participación comunitaria e intersectorialidad, haciendo uso para ello de todos los resortes legales de los que dispone el Estado.

Ello necesita, entre otras muchas cosas, de la suficiente transparencia a la hora de la toma de decisiones, algo que posiblemente no se esté produciendo en el Servicio Andaluz de Salud, preocupado por antiguos atavismos de la izquierda que le hacen negar la evidencia.

No lo duden, la modernización de la función pública no se ha convertido en un mero ejercicio estético sino en una necesidad funcional que todas las administraciones están afrontando, digan lo que digan, y habrán de culminar, preservando, por encima de todo, el Estado del Bienestar.

 

 

La manilla del hospital

Enrique Bellido Muñoz | 14 de noviembre de 2013 a las 10:38

Hospital-Que el capital privado representa una garantía a la hora de realizar un proyecto es algo que carece de soporte real y documental.

Es cierta la lentitud de la Administración a la hora de ejecutar obra pública, pero no lo es menos que el capital privado no siempre garantiza la ejecución de un proyecto ni la continuidad del mismo.

Les comento esto a raíz de unas declaraciones de mi buen amigo Luis Carreto, presidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba, en respuesta a la pregunta que durante el inicio de esta semana se ha venido formulando a representantes de distintos sectores sobre la intención del Grupo Quirón de construir un hospital en nuestra ciudad.

Decía Carreto que ya que era capital privado el que promovía el proyecto este tendría todas las posibilidades de salir adelante frente a los de titularidad pública hoy paralizados en su inmensa mayoría.

La experiencia, al menos en este capítulo, es bien distinta, y Córdoba ha visto pasar ante sus narices proyectos y más proyectos, ideas y más ideas, de hospitales privados que se han quedado todos ellos en puro humo, generando  falsas expectativas entre la población y los profesionales de la sanidad.

Por ello que ante la noticia aparecida en los medios de comunicación sobre la construcción de dicho hospital, a mi no me quede sino el escepticismo como respuesta a la espera de que, en su día, abra las puertas el centro y se intervenga al primer paciente en uno de los quirófanos con los que cuente, para poder dar total credibilidad al proyecto.

Y es que recordarán los lectores aquél hospital junto a Aguas Potables que, promovido por un grupo de destacados facultativos cordobeses, no llegó a abrir sus puertas, convirtiéndose finalmente en una residencia de ancianos de Prasa y apartamentos.

A partir de ahí he perdido ya la cuenta de las veces que en Córdoba se han anunciado y presentado proyectos hospitalarios, unidos creo que todos ellos también a la empresa privada Prasa, en los que se implicaba a la Universidad, Colegios Profesionales, Ayuntamiento, Partidos Políticos, Asociaciones ciudadanas, Entidades de Ahorro, etc., quedando todos en mera palabrería y pura especulación por la que se sometía incluso al ridículo a las entidades u organizaciones que daban su apoyo.

¿Se acuerdan del hospital que iba a construirse junto al Castillo de la Albaida? No sólo se nos dijo que iba a ser un referente en toda Andalucía sino que se pretendía convertirlo en un centro de alta tecnología que diese cobertura asistencial a una parte importante del Magreb. Se presentó en el salón de actos de Cajasur y allí estaban todas las fuerzas vivas de la ciudad aupando el proyecto.

Había surgido antes la polémica sobre el Hospital de Cruz Roja y la intención de Prasa de hacerse con él para cerrarlo, transformarlo en residencia de ancianos y en función de ello construir un nuevo centro sanitario.

Palabras, palabras y más palabras, junto a meras declaraciones de intenciones que me temo que no escondiesen siquiera un serio proyecto empresarial y que caían sobre una sociedad, la nuestra, que mucho sabe de proyectos irrealizados, públicos y privados, y también, porqué no, del papel especulador que el capital ha jugado en ella, hasta el punto de convertirla casi en un erial empresarial e industrial, con destrucción de infinidad de puestos de trabajo y, si el dinero tuviese boca, con el depósito o la inversión de lo  aquí obtenido por dichas empresas en latitudes muy distintas a la cordobesa.

Hartos estamos de Palacios de Congresos, Ciudades de la Justicia, Rondas, Aeropuertos, Hospitales públicos (ahí está el Plan Director del Reina Sofía durmiendo el sueño de los justos) y así hasta un largo etcétera, con los que hemos sido engañados, sí, engañados, a lo largo de los años, como para que ahora se nos pida el esfuerzo de creer sin ver en un nuevo proyecto que aunque venga de la mano de una empresa sanitaria de contrastada solvencia, no es sino sólo eso, un proyecto más entre todos los que en Córdoba se han incumplido.

Ojalá vea la luz y los cordobeses tengamos una opción sanitaria más que añadir a las ahora existentes y, con ello, los profesionales de todos los estamentos que se sumen a ella encuentren un destino profesional estable, pero no me moveré ni un ápice de mi escepticismo, con base histórica y documental que, al igual que ocurriera con Santo Tomás, sólo se verá superado por la realidad una vez que coja con mi mano la manilla de la puerta de acceso al nuevo hospital ya en funcionamiento.

 

 

 

¡El PSOE ha vuelto!

Enrique Bellido Muñoz | 12 de noviembre de 2013 a las 10:14

slogan_zapatero¿Dónde estaba? me pregunto yo.

La verdad es que en una de las cosas en que se ha convertido el ejercicio de la política es en una devoradora de eslóganes que, campaña tras campaña, intentan atraer la atención del votante con frases que intentando seducir permitan, a su vez, una vía de escape a través de la indefinición de sus propuestas, no comprometiendo formalmente a los partidos que los proponen.

Los socialistas se presentaban a su Conferencia Política del pasado fin de semana con el lema ¡Conectamos!, como indicándonos que abrían las líneas a la realidad social española, pero sin especificarnos la longitud de onda, sin decirnos que tipo de conexión ponían en marcha y en qué se sustanciaba o qué propuestas nos ofrecían para fidelizarnos a su canal.

Pocas horas después el lema era eclipsado por uno nuevo ¡El PSOE ha vuelto! que ponía en circulación Alfredo Pérez Rubalcaba en su discurso de cierre de la convención socialista y que crípticamente pretendía mostrarnos al Ave Fénix renaciendo de sus cenizas pero sin decirnos, tampoco, que argumentos trae bajo las alas que nos hagan confiar en su nuevo vuelo.

Hace casi dos años los eslóganes de campaña eran otros. El Partido Popular llamaba a los electores con aquel ¡ Súmate al cambio! que llevó a Mariano Rajoy a conseguir la mayoría absoluta de la que ahora disfruta. Un cambio que efectivamente lo ha sido, pero que escondía un coste social que se nos ocultó en las propuestas electorales que en el 2011 nos hiciese el P.P., con toda seguridad por evitar el rechazo electoral que las mismas provocarían en la población.

Por su parte, los socialistas utilizaban el ¡peléate por lo que quieres! tal vez llevados por el movimiento del 15M y buscando una agresividad que compensara la pérdida de fuerza de la era Zapatero, eso sí, dejando en manos de los ciudadanos el definir que era aquello que queríamos, eludiendo de esa forma cualquier tipo de compromiso formal.

Fue Izquierda Unida quien hace dos años llamaba a la rebelión de las masas con aquél ¡Rebélate!, ya utilizado por otras fuerzas políticas en otras campañas, muy sugerente pero igual de inconcreto, buscando no se sabe bien qué objetivo distinto a obtener un mayor número de votos entre los antisistema.

Eslóganes, unos y otros, que aceptando su valor publicitario, muestran hasta que punto los ciudadanos, además de por las siglas de partido, somos capaces de apoyar nuestras decisiones en propuestas de marketing que esconden un programa electoral al que raramente tenemos acceso en su totalidad y que, con demasiada frecuencia, se incumple en muchos de sus términos.

“El PSOE ha vuelto” ¿y qué? ¿qué PSOE es el que ha regresado? ¿el de la ceja de Rodríguez Zapatero? ¿el del felipismo con sus claros y nubarrones? ¿ el marxista de Pablo Iglesias y cien años de honradez?

Parece ser, así lo anunciaron en la Conferencia, que es el PSOE más “rojo“, el que abandona las tésis socialdemócratas imperantes en Europa para regresar a la lucha de clases pura y dura, no se si en un intento por diferenciarse del P.P. o por no perder más votos por la izquierda.

Lo cierto es que Rubalcaba y el resto de dirigentes socialistas reconocen haber estado fuera de la realidad española, no se en qué otras ocupaciones orgánicas o institucionales, y parecen decididos a volver a ella. Bueno es que lo hagan aunque como en otras ocasiones y como sucede en otros partidos, puede que sólo se trate de un eslogan más…

 

 

 

¡Ojalá me equivoque!

Enrique Bellido Muñoz | 8 de noviembre de 2013 a las 12:19

mesa_camillaCon toda seguridad no será en la Interparlamentaria que el Partido Popular celebra en Córdoba este fin de semana donde se dé a conocer el nombre del futuro candidato a la presidencia del gobierno de la Junta.

No están las aguas lo suficientemente calmadas para hacer pública dicha decisión, ni creo que se cuente todavía con las distintas variantes de la ecuación que permitan obtener un resultado final capaz de ofrecer unos rangos de confianza lo suficientemente altos como para afrontar el proceso electoral andaluz con algunas garantías, si no de éxito, sí de obtener un resultado digno.

La tensión Arenas-Cospedal, la cercanía de ambos a Mariano Rajoy y el grado de compromiso de este con los dos, va a dificultar una toma de decisión que, una vez más, no debiera realizarse en torno a una mesa camilla sino en el ámbito de la militancia del partido, a través de unas primarias que no debieran atemorizar a los populares y que ante la sociedad andaluza brindarían un punto más de credibilidad a quien resultase elegid@.

Es más. Yo creo que precisamente ahora es el momento más óptimo para llevarlas a efecto, una vez que Javier Arenas ha dejado la presidencia regional del partido, que no existe en las filas del PP-A ningún liderazgo significativo, que no se vive un clima  de cohesión interna y que las expectativas del partido del gobierno de la comunidad autónoma, el PSOE, se van incrementando con Susana Díaz a la cabeza.

Un proceso de primarias no causaría, como algunos piensan, estragos, sino que, muy al contrario, representaría el punto de partida para un cambio real y cualitativo en el partido, que no se produjo con la imposición de José I. Zoido en la presidencia del mismo y que, de no producirse, dejaría el camino expedito a la izquierda que, además, no me extrañaría que adelantase las elecciones justificándose en el cambio que se ha producido en la presidencia de la Junta y en su más que previsible distanciamiento de IU, a la vez que huyendo de un calendario electoral que hiciese coincidir nuestras autonómicas con la generales con una economía en alza.

¿Quiénes acudirían a esa hipotética consulta? Lo que sé seguro es que de la quiniela desaparecerían nombres que ahora se pueden estar postulando desde distintos sectores pero que conocen con toda certeza su incapacidad real para dirigir un partido y llevar al propio partido a la victoria en las urnas y ya no digamos al éxito en la gestión de tener que asumir esa responsabilidad.

Y estarían ahí quienes tuviesen un proyecto político que aportar, se sintiesen con capacidad y talento (palabra tan utilizada por Manolo Pimentel) para ponerse al frente de este reto y contasen con la valentía (ese término que tanto se está utilizando en la Conferencia Política del PSOE) suficiente para huir del conservadurismo del cargo, persiguiendo nuevos modelos de avance social e incluso orgánico.

Haberlos debe haberlos pues, en caso contrario, mejor apaga y vámonos y esperamos a una nueva refundación y a otros treinta años de socialismo en Andalucía.

En todo caso, mucho me temo que triunfarán, una vez más, las componendas, vestidas de besos y abrazos farisáicos, que privarán a los accionistas del P.P., sus militantes, de su derecho a decidir.

¡Ojalá me equivoque!

 

 

 

 

Cohete a Marte

Enrique Bellido Muñoz | 5 de noviembre de 2013 a las 13:57

coheteSegún la Organización Mundial de la Salud, 22,6 millones de niños de todo el mundo no reciben las vacunas básicas y de ellos el cincuenta por ciento se encuentran en la India, Indonesia y Nigeria.

Son miles el número de niños de esos países que anualmente mueren por enfermedades ya prevenibles como la difteria, el sarampión, la tos ferina, la poliomielitis, la neumonía, la diarrea por rotavirus, la rubeola y el tétanos.

Resulta paradójico, sin embargo, que hace poco más de veinticuatro horas la India haya lanzado la Mars Orbiter Mission (MOM), una misión espacial destinada a estudiar la superficie, topografía y atmósfera de Marte, con un coste de 73 millones de dólares y que sólo han logrado hasta ahora Rusia, Estados Unidos y la Agencia Espacial Europea.

Es verdad que la República de la India, el segundo país más poblado del planeta, se sitúa como una de las economías emergentes, con la 12ª economía más grande del mundo en base a su PIB, o la 4ª si la medidos en términos de paridad de poder adquisitivo.

Sin embargo, la renta per cápita es de menos de 1000 euros anuales, lo que la convierte en la 143ª del mundo. Ello  se expresa, en términos prácticos, en que el 46% de los niños menores de tres años presenten una alta tasa de desnutrición y que un 40% de la población viva por debajo de la línea internacional de pobreza del Banco Mundial situada en 1,25 dólares al día.

Algo que queda revelado, también, en el marco de la industrial textil india, que trabaja para los países desarrollados y que con jornadas laborales de 72 horas semanales (el doble de la española), viene pagando unos salarios de o,88 euros al día a sus trabajadores.

Por ello que resulte imposible entender tan tremendos contrastes si no fuera porque el pueblo no representa sino un juguete más en manos de una clase política y una élite económica internacional que, desde las dictaduras o las democracias (ambas tienen muchos puntos de unión), lo manipulan a su antojo, sometiéndolo, sí sometiéndolo, con los más maquiavélicos argumentos, sin apenas posibilidad de reacción salvo cuando esta explota en la violencia.

Qué se le habrá perdido al gobierno de la India en Marte, a 400 millones de kilómetros, cuando tiene a más de 1240 millones de habitantes por los que preocuparse y entre los que repartir los beneficios de las nuevas riquezas del país.

No es de extrañar de que con tal abandono (existe en otros muchos países, también en los desarrollados, en otras formas), en lo que va de 2013 hayan sido ya 200 el número de muertos como consecuencia del derrumbe de edificios antiguos, mal construidos o edificados sin licencia o en lugares inadecuados.

Y mientras el cohete llega a Marte, en la Tierra, en la India, sin vacunas y sin alimentos para los más pequeños. Increíble.

 

 

La trampa Erasmus

Enrique Bellido Muñoz | 5 de noviembre de 2013 a las 11:48

Está visto que José Ignacio Wert quiere irse calentito del gobierno. Ya dijo en su día que una vez que las Cortes aprobasen su proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) se marcharía del Ejecutivo.

El camino que le queda cada día es menor y antes de final de año culminará el trámite parlamentario de la ley una vez sea debatida en el Senado y devuelta al Congreso para su aprobación definitiva.

En todo caso, las críticas le van a seguir lloviendo, desconozco hasta qué punto puedan estar cargadas de razón, si bien las elevadas tasas de fracaso escolar que viene soportando nuestra sociedad, así como los ratios marcadamente negativos que nuestros estudiantes marcan en algunas materias en comparación con los del resto de Europa, indican un fracaso de la actual ley vigente, la LOE, y la necesidad de introducir en nuestro sistema educativo amplias correcciones que hagan de la educación no sólo un derecho sino un proceso eficiente que lleve a nuestra sociedad a niveles más altos de desarrollo y competitividad en el marco internacional, algo que no parece gustar a la izquierda inmovilista y a los nacionalismos más rancios.

Por si no tenía poco, el Ministro de Cultura se deja ahora caer con la retirada de las ayudas estatales de las becas Erasmus a aquellos estudiantes que durante el curso anterior no hubiesen tenido derecho a la percepción de una beca universitaria en nuestro país.

erasmusPero es que, además, lo hace cuando los perceptores han iniciado ya el curso en distintas ciudades europeas, generándoles un conflicto educativo, personal y familiar que carece de todo sentido por muchas explicaciones que Wert quiera dar a la medida.

Uno puede entender que en una situación económica como la actual se prioricen los recursos y los fondos públicos se destinen, fundamentalmente, a quienes menos ingresos tienen. Sin embargo, ello, que debe ser así, ha de contar con unos criterios de reparto, unas normas, transparentes, no sólo en su contenido sino también en cuanto a la necesaria antelación a la circunstancia para las que se desarrollan, de forma que con su aplicación no se cometa un fraude como el que en este caso pretende llevar a cabo el ministro de Educación.

Tanto es así que NN.GG. del Partido Popular se ha dado prisa en emitir un comunicado rechazando de plano la medida, lo que me hace sospechar que José I. Wert dará marcha atrás en las próximas horas.

Sé que es complicado gobernar con una herencia económica totalmente adversa, con el nacionalismo como amenaza y con una oposición, cuyo único objetivo es desbancar a la derecha del poder, rota en su organización interna y hasta desleal con el Estado en la lucha que mantenemos para salir de la crisis, pero ello no debiera impedir no cometer errores de bulto como éste que, si puede estar justificado en el fondo, pierde todo su valor en las formas dejando en evidencia la improvisación e incluso el engaño de todo un gobierno, algo que no merece.

Kilómetros de ventaja

Enrique Bellido Muñoz | 31 de octubre de 2013 a las 12:20

corredora_(1)Puede que nos equivocásemos quienes vimos en el relevo de José A. Griñán por Susana Díaz una mera huida hacia delante del ex presidente de la Junta, acosado por el fraude masivo de los ERE’s que envuelve tanto al PSOE como a los sindicatos de clase y el empresariado.

Está claro que la nueva presidenta se viene moviendo con desenvoltura en su cargo y, supongo que bien asesorada, está atrayéndose hacia sí la atención de los andaluces, haciéndolo, además, sin grandes aspavientos ni salidas de tono sino, muy al contrario, marcando bien los tiempos, al menos hasta ahora.

Ello no sólo le allana el camino hacia su liderazgo interno y su elección como secretaria general de los socialistas andaluces, sino que le da alas para jugar un papel de máxima influencia en la próxima convención que vivirá el PSOE y en las primarias que celebrará este partido para la elección de su candidato a las generales de 2015, a la vez que ha generado nerviosismo en las filas del P.P. haciendo aún más profundas las interrogantes tanto orgánicas – al no existir otro elemento de cohesión que aquél de que “quien se mueva no sale en la foto”-, como electorales, al no contar con candidat@ con las suficientes garantías no ya para obtener la victoria en las autonómicas -objetivo que ahora se ve como inalcanzable-, sino para conseguir un resultado digno.

La manifestación de un grupo de alcaldes ante el coche oficial de Susana Díaz en su visita a Málaga deja muy a las claras la pérdida de norte en la estrategia a seguir, la inmadurez de algunos dirigentes provinciales -en este caso Elías Bendodo que a la vez es presidente de la Diputación malagueña- y, tal vez, el pánico que ha cundido ante una situación que ni la extrema gravedad del robo de fondos públicos destinados a ERE’s parece poder impedir.

Todo, consecuencia, así hay que reconocerlo, de aquello que en el PP-A se ha venido practicando en los últimos veinte años, bajo la dirección de Javier Arenas, limitando al máximo la capacidad de organización democrática del partido, oponiéndose a la existencia de una escala de principios y valores a la hora de seleccionar cargos orgánicos e institucionales y amputando cualquier alternativa que pudiera preverse como un riesgo para la continuidad del poder establecido.

De ahí que no deba extrañarnos que los populares andaluces se encuentren en una situación evidente de desamparo, sin nadie que los dirija y, lo que es peor, sin saber como puede llevarse a cabo esa dirección de forma distinta a como se ha venido haciendo en los últimos dos decenios.

Hay quien comenta que se busca a una mujer para presentarla como candidata que se oponga a Díaz en las próximas elecciones.

Habrá de ser, al menos así lo entiendo, alguien que en la actualidad ocupe un escaño como parlamentaria andaluza, pudiendo debatir de tú a tú con la socialista. Salvo Esperanza Oña no encuentro, entre las 22 mujeres que se sientan en los escaños del Grupo Popular, ninguna otra con la experiencia y el grado de proyección andaluza de la alcaldesa de Fuengirola. Otra cosa sería el grado de consenso interno que Oña pudiera obtener.

Con alguien fuera del Parlamento la batalla sería muy desigual y el esfuerzo a realizar muy desproporcionado con respecto a los resultados que pudieran obtenerse del mismo.

¿Puede ser un hombre? Evidentemente sí. Sin embargo, no es menos cierto que, en Andalucía, un duro debate entre un hombre y una mujer -en este caso la presidenta de la Junta-, como el que en esta ocasión debiera producirse con los casos de corrupción, la situación económica y las políticas sociales por medio, creo que favorecería a la mujer, al margen del efecto de su cargo.

Soy de los que piensan que se perdió una válida oportunidad marginando a Carlos Rojas y no proyectándolo hacia el liderazgo del partido en Andalucía. A partir de ahí, de entre los 28 varones que ocupan escaño y descartado por sí mismo José I. Zoido, sólo José A. Nieto, alcalde de Córdoba, parecería contar con los mimbres necesarios para abordar ese difícil cesto en el que habrían de recogerse los votos. Ello implicaría tener que abandonar la alcaldía y, en cualquier caso, ningún cambio en la línea dinástica emprendida por Arenas.

Habría que contar, de todas formas, con que las otras siete taifas andaluzas dieran su visto bueno, algo en todo caso no muy difícil de conseguir si se reedita la sentencia de Alfonso Guerra a la que aludía en mi tercer párrafo, dada la dependencia laboral que de la política existe en gran parte de la clase dirigente del Partido Popular en Andalucía.

El escenario es complejo y las presuntas malas relaciones entre Arenas y Cospedal no ayudan, en absoluto, a mejorarlo. Lo que sucede es que no queda más tiempo por perder, sobre todo porque Susana Díaz nos lleva ya bastantes kilómetros de ventaja, y o se tienen las ideas muy claras o mejor fijar ya el objetivo para el 2019 y afrontar desde ahora un cambio radical en el partido.

 

 

Una vía simbólica a la concordia

Enrique Bellido Muñoz | 29 de octubre de 2013 a las 18:32

Valle-de-los-Caidos-300x217El Grupo Parlamentario Socialista en la Cámara Baja acaba de dar registro de entrada a una Proposición no de Ley por la que solicita la exhumación de los restos de Francisco Franco y el traslado de su actual emplazamiento en la basílica del Valle de los Caídos a aquel que determine la familia.

Del mismo modo, solicita que los restos de José Antonio Primo de Rivera dejen de ocupar un lugar preeminente en el templo para situarlos en otro más discreto a fin de que “no destaque sobre las demás víctimas”.

Tengo muy claro que el momento en el que se presenta esta iniciativa parlamentaria no busca sino servir de un elemento más de distracción con el que amortiguar el efecto de las buenas noticias económicas generadas por la gestión del gobierno del P.P. y silenciar los ecos de las luchas intestinas que se están viviendo en el seno del PSOE, intentando dar pie a la confrontación guerracivilista a fin de radicalizar a la sociedad,una vez más, entre derechas e izquierdas según sea el posicionamiento del Grupo Parlamentario Popular en el debate de la iniciativa en la Comisión Constitucional del Congreso.

De ahí que confío que el Partido Popular no caiga en la trampa y no haga de los símbolos un motivo de debate que distraiga a los ciudadanos de lo que realmente ha de interesarles que no es otra cosa que su presente y futuro y las medidas que se están tomando para recomponerlo después de ocho años de zapaterismo anclados en el pasado.

Por ello que espero, aunque algunos se alarmen por lo que voy a escribir, que el GPP apoye la iniciativa socialista, no ya por dejar sin esa baza al principal grupo de la oposición, lo que carecería de sentido, sino porque dé un paso al frente a la hora de eliminar las últimas barreras simbólicas que pudieran quedar en la sociedad española tras la guerra fratricida, demostrando, una vez más, aquello que al PSOE no le interesa ver y se empeña una y otra vez en desprestigiar, el sentir democrático y conciliador de la actual derecha española.

Hagamos, efectivamente, del Valle de los Caídos lo que en el artículo 16 de la Ley de la Memoria Histórica, votado en su día a favor por el Partido Popular, se establecía en el sentido de hacer de la basílica “un lugar de culto y cementerio público, sin que pudieran celebrarse actos de naturaleza política, ni exaltadores de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo”.

La presencia actual de los restos de Franco no ayuda a ello, cuando ni ha sido un caído en la guerra y, además, ha sido el máximo representante de un régimen autoritario, por lo que sin dejar de olvidar el respeto a los muertos y el papel que ha jugado en casi cincuenta años de la historia de España, puede haber llegado el momento de encontrar otra digna ubicación a los mismos, eliminando así un elemento de fricción a la vez que abriendo una vía más, por supuesto que simbólica, a la concordia.

Miremos al futuro aún sabiendo que otros siguen queriendo sustentar su razón de ser sobre el pasado y no gastemos nuestro tiempo político en aquello que otros desearían que lo dilapidásemos, en la confrontación estéril y no constructiva.

 

 

Las cunetas del poder

Enrique Bellido Muñoz | 29 de octubre de 2013 a las 11:22

cunetasSi el secretario provincial de los socialistas cordobeses, Juan Pablo Durán, mantuviese aún un mínimo de dignidad, no le cabría otra opción que “hacer las maletas”, recoger sus efectos personales de la sede de Avda. del Aeropuerto, dimitir de sus cargos y dejarnos disfrutar a los cordobeses de la paz personal y social que a él le falta y pretende violentar con sus palabras.

Ese  “la derecha sólo sabe matar y si es posible en las cunetas, donde siempre nos han dejado a los socialistas” que pronunció Durán el pasado sábado en Peñarroya- Pueblonuevo indica, por mucho que el político del PSOE trate ahora de corregir con notas de prensa tan falaces como ofensivas contra la inteligencia de quienes escuchamos sus palabras, el grado de bajeza intelectual y resentimiento de quien diciéndose demócrata demuestra no ser sino un agitador social profesional que vive de la política y de los ciudadanos con el fin, parece que único, de alimentar el odio entre las diferentes posturas ideológicas para, así, obtener un beneficio que no es capaz de conseguir desde la razón.

Con él, por dignidad también, debieran seguir el camino de la calle quienes le auparon al cargo y todavía hoy le sustentan en el mismo, porque quien llega a ese discurso no lo hace por casualidad o fruto de un calentón, sino porque ha ido sedimentando, a lo largo de los años, una conducta política basada en el concepto de enemigo y no de adversario, que tan desastrosos efectos causó en los prolegómenos de nuestra guerra civil y no digamos ya en el propia confrontación, en la que las cunetas se vieron repletas de españoles de una u otra significación ideológica.

No, no queremos entre nosotros, no podemos admitir como representante del pueblo, a un saboteador de la paz que, ante la acción de la Justicia, es capaz de tirar al monte y hurgar en las entrañas de la miseria humana para justificarse ante los suyos, para “alimentar” las conciencias de sus compañeros de partido.

Cuando se demuestra así la ruindad que se encierra dentro no cabe, ni siquiera, el beneficio de la duda, la magnanimidad de una segunda oportunidad.

La sociedad cordobesa y el Partido Socialista Obrero Español de Córdoba necesitan verse libres de mentes que propugnen el rencor en unos momentos como estos en los que tan devaluado está el valor de lo político y tan necesario se hace demostrar que quienes nos gobiernan y nos representan son dignos portadores de valores éticos y sociales que alienten la concordia, el entendimiento y la justicia y solidaridad social.