Santiago Cordero | 7 de enero de 2012 a las 22:10
Esto es lo que nos queda de aquí a final de temporada. Sufrir. Hoy pudimos empatar en los último instantes, pero bien es cierto que nos pudieron meter tres o cuatro. Lo que no se puede consentir es la falta de actitud y la indolencia del equipo en la primera mitad. Afortunadamente por lo visto en la segunda mitad, Moreno debió de abroncar a los jugadores en el vestuario. Tenemos lo que tenemos y la permanencia debe ser nuestro único objetivo y nuestra única obsesión. Cualquier otra cosa es una quimera.
La cuesta de enero ya ha comenzado para el Xerez y el xerecismo. La cuesta de toda esta segunda vuelta ha comenzado con derrota en Riazor. La gloria del pasado solo sirve para hinchar nuestro corazón y nuestro orgullo, pero no nos dará ningún punto. La tarea de Moreno es la de luchar por cada punto, por cada victoria como si fuera la última. Pero sobre todo olvidarse del resto. Ni administradores, ni presidente, ni consejo, ni Morales, ni de venta.
El último capítulo del culebrón xerecista ha enfrentado los conocimientos futbolísticos sobre el mercado invernal del presidente y los administradores concursales, por cierto algo en los que todos ellos son unos consumados y reputados expertos. Esto es también lo que nos queda en los próximos meses.
Por mi parte ya he olvidado esta derrota porque los pobres solo pueden mirar hacia delante.