A Ramón Blanco

Santiago Cordero | 10 de mayo de 2013 a las 15:06

Fueron los años más bonitos de mi carrera profesional. Nacido en Jerez, criado xerecista, me tocó marcharme a la COPE de Cádiz a comienzo de los noventa. Allí aprendí a ser un profesional de los medios de comunicación. Severiano Montero fue mi inspiración ética y deontológica. Una mezcla de periodistas de la vieja guardia aún en forma, eso sí, tirando de los viejos trucos (Limón, Galvín, Mateos, Antonio Díaz y compañía) y un puñado de jóvenes, alguno pueblerinos, que deseábamos comernos el mundo ¡Bueno Cádiz al menos!

Era la época de Sacro Imperio de Irigoyen y de sus alter egos  Paco Perea en la prensa, Tellez en las cuentas y Hugo Vaca en lo deportivo. Fue la última gran etapa del Cádiz en primera división. Viejos y jóvenes en el césped. Szendry, Bermell, Chico Linares, Carmelo, Manolito, Pepe Mejías junto a los Arteaga, Barla, Quevedo, Mateos, Javi, Aragón, Jose, Procopio, pasando por Derticia o Indio Vázquez. Ese Cádiz se podría resumir en dos jugadores. Mágico González y Kiko Narváez. Viejos y jóvenes en los banquillos. Fue la época de Colin Addison, Héctor Veira y de Ramón Blanco.

De aquella época aprendí a no ser un forofo del micrófono, mérito de Seve y del propio Ramón, aunque la mayoría lo eran… lo son aquí y allí. Incluso hoy se aplaude ese tipo de periodismo partidista, denigrante y esperpéntico, pero eso es otra historia.

Ramón me adoptó en cierta forma. Enamorado de la cantera, imagino que me veía como un periodista canterano.Recuerdo que tenía en tercera un equipo de ensueño. Ese equipo sería considerado algo mítico si hubiera sido del Real Madrid o del Barça, ni os cuento que se seguiría contando en Bilbao si esa hornada de jugadores fuera de allí. Por aquellos años, solo descansaba un sábado de cada dos, pero ni aún así me perdía, si es que cuadraba con el partido de la primera plantilla, los partidos del Cádiz B que dirigía Ramón. Fueron muchas entrevistas, muchos ratos juntos, muchos desplazamientos. Entonces periodistas y equipo convivíamos bastante en los desplazamientos.

Luego llegó el primer equipo. Vaya marrón para Ramón. Esa guerra inesperada (sustiuyó al Bambino) le haría entrar para siempre con letras de oro en el cadismo. Se sacó de la chistera a Kiko, eso al menos creía media España. Los que seguíamos al Cádiz B sabíamos que era una apuesta segura, pero también es cierto que un entrenador novel debía tenerlos muy bien puestos para jugarse el descenso metiendo a jugadores de tercera división.

El partido en Carranza de Kiko frente al Zaragoza es histórico y luego llegaría el play off con el Málaga por evitar el descenso. El gol de Jose, la prorroga, los penaltis, la fiesta final. Todavía guardo la camiseta Element que llevó puesta aquel día Ramón.

Viví aquellos maravillosos momentos. Luego nuestras vidas profesionales tomaron otros derroteros, pero siempre le recordé con cariño, con respeto, con satisfacción. Su voz ronca de gritar, sus silbidos cómplices con Kiko en el campo, su cigarro en la boca, su alegría inmensa, su optimismo innato.

Un día, perdió el Cádiz en Mallorca creo recordar que 2 a 1 (escribo de memoria). El equipo se hundía en la clasificación. Después de las entrevistas, esperando al autobús, Mejía y Carmelo se fumaban un pitillo junto a Ramón. Al rato, cuando me quedé solo con él, le pregunté con la inocencia de mis 21 años, como después de perder y, sobre todo, por la imagen, les dejaba fumar. El se rió y me dijo – no te preocupes Santi, este año nos salvamos – mientras apuraba una calada y reía.

 

 

 

Solo escribo estas palabras para mostrar mi dolor por el fallecimiento de Ramón Blanco, expresar mi admiración por el entrenador que fue, mi cariño por la persona que con tanto respeto me trató.

Fueron los años más bonitos de mi carrera profesional y buena parte de ello se lo debo a mi entrañable Ramón. Siempre en mi corazón.

 

 

 

 

MOUquiavelo

Santiago Cordero | 9 de mayo de 2013 a las 11:05

El fin justifica los medios, esta frase se le atribuye a Nicolás Maquiavelo aunque realmente no es suya, pero en esencia resume su cosmovisión política. Hacer cualquier cosa, por denigrante, injusta o dolorosa que sea, con tal de conseguir, de alcanzar la meta final. Su meta.

 

De Mouriño podemos destacar defectos y virtudes, aciertos y errores. Podríamos hablar de sus carácter, de sus puestas en escena, de todo lo que se nos apetezca. Pero lo que no deberíamos poner en duda es que, bien o mal, todo responde una estrategia, a una planificación y a unos objetivos determinados.

 

Jamás me gustó su concepción del fútbol. Jamás me gustó su gestión de vestuarios (analizado desde fuera), Jamás me gustó su forma de vivir la victoria y, por supuesto, menos aún su forma de encajar las derrotas. Eso sí, su palmarés es el que es, es decir, TOP, como a él le gustar decir. El curriculum de Mou está por ejemplo cerca, aunque de momento inalcanzable, de entrenadores como Del Bosque o Jupp Heynckes, algo que por cierto no lleva muy bien.

 

MOUquiavelo tiene muy claro que el fin justifica los medios. Por eso en su momento, cuando su meta era triunfar en el Madrid no dudó en pedir el balón de oro para Casillas o sacrificar a Pepe convirtiéndole en una estrella de lucha libre americana perdida en medio de un terreno de juego, condicionando su carrera y su crecimiento personal única y exclusivamente para intentar alcanzar su meta. Generalmente Mou termina ganando de ahí que, en este mundo donde el resultado se ha impuesto a la belleza, es más cuando la mayoría solo ve belleza en la victoria, el aficionado termina cegado por los éxitos.

 

Si antes, su meta era la Champions y el éxito en el Real Madrid. Desde hace unos meses su objetivo ha cambiado. La eliminación de la Champions acabó de definir su nueva meta. Intentar alcanzar la Champions en otro club y sobre todo dinamitar, destruir en la medida de lo posible al Real Madrid. Casillas, Sergio Ramos, Pepe, la cantera, la afición, la prensa, a todos los ha ido utilizando para lograr sus objetivos y ahora sigue haciendo lo mismo.

 

“Me iré donde me quieran” dijo tras la eliminación de la Champions. Por si todavía hay alguien que le adora en el madridismo, incluido Florentino, ha puesto todo su empeño y así seguirá hasta final de temporada, para que todos, sin distinción, pidan su cese, para que nadie le quiera.  De hecho, él es consciente de que el desprecio continuo y sin tapujos hacia los pesos pesados del club no le van a pasar factura en la final de la copa del rey. Al menos, eso debe pensar él, porque por mucho que no se hable con la mitad del plantel merengue, sabe que los jugadores, profesionales de élite, no pueden dejar pasar la oportunidad de conseguir un nuevo título.

 

MOUquiavelo mueve sus hilos. Él es el rey y sacrifica peones, alfiles, caballos, torres e incluso la reina. El fin justifica los medios y él no tiene escrúpulos. Lo único que no sabe, porque nadie lo puede saber, es el resultado final de la partida.

 

Por eso, aunque no me guste su fútbol, no me guste su forma pública de actuar, su forma de ganar y mucho menos su forma de perder. Aunque no me guste el desprecio a Casilla o que haya arruinado la carrera de Adam o que…, aunque no me guste (cada uno tenemos nuestros gustos) Mouriño, quisiera hacer llegar todo mi cariño, mi respeto y mi amor por él. MOUquiavelo quédate, te quiero. El fin justifica los medios. Solo faltaría que encima haya que indemnizarle por su marcha.

Gasol’s time

Santiago Cordero | 15 de abril de 2013 a las 10:38

El infortunio de Kobe Bryant, unida a la baja de Steve Nash, coloca a Pau Gasol al frente de los Lakers. A Mike D’antoni no le queda otra que darle los galones que nunca debió quitarle e incluso darle aún más. Dwight Howard es en teoría ahora el jugador franquicia, pero a lo largo de la temporada ha quedado suficientemente acreditado que el talento de pivot norteamericano pasa exclusivamente por su fortaleza física. Los Lakers necesitan en este final de temporada la inteligencia, el control y la lectura del juego que posee Gasol.

 

La temporada ha sido un calvario para Los Lakers en general y para Pau en particular. Cambio de entrenador, lesiones y una crisis absoluta de identidad han situado al equipo angelino al borde de la no clasificación para los play off .

 

El desprecio que ha sufrido Gasol solo podría haberlo soportado alguien como Gasol en la NBA. Un All Star, dos veces ganador el anillo, fue ninguneado por Mike D’antoni desde su llegada. Solo su capacidad mental, su calidad baloncestística y sobre todo su educación, le han permitido aguantar una presión que hasta ahora no había sufrido, la de su propio entrenador. Pau ha sido durante años tachado de Soft (blando) en la pintura. Evidentemente tiene sentido en una cultura como la americana que basa su baloncesto en el musculo y el mate. Este sambenito jamás fue pensado por jugadores y especialistas, la calidad del jugador español está muy por encima de la media, solo a la altura de los escogidos para la gloria.

 

Ahora las circunstancias sitúan a Pau Gasol en el lugar que le corresponde, aunque para el entrenador sea una obligación antes que una decisión.  Gasol no llega en el mejor momento físico de la temporada, las lesiones y, porque no decirlo también, los años le están pasando factura. A diferencia de los jugadores que dependen del músculo, Gasol tiene muchas más cartas que ofrecer. La principal de todas ellas es la inteligencia. Pau piensa como un base, ve el juego en toda su dimensión y eso es algo que ahora más que nunca, sin Kobe, Los Lakers necesitan por encima de todas las cosas. Bryant ha sido capaz, prácticamente solo, de levantar a un equipo que estaba muerto. De hecho Kobe, siguiendo un guion de Hollywood, se ha sacrificado por el equipo. Ahora  es el tiempo del equipo, no hay ni un solo jugador en L.A. que pueda ganar un partido. La piedra angular de ese equipo debe ser  Gasol. Es evidente que  Pau y todo jugador de Los Lakers, desearían tener a su lado, en la cancha, a la mamba, pero así es el deporte y la vida.

 

No hay pasado, no hay futuro. Es el tiempo del equipo. It’s Gasol’s time.

 

 

Combate a nueve asaltos (La liga)

Santiago Cordero | 6 de abril de 2013 a las 14:20

El Betis ya ha ganado a los puntos el primero de los últimos nueve asaltos. La liga, en la lucha por los puestos de Champions y por evitar el descenso está al rojo vivo. Todo lo bueno o malo hecho por los equipos hasta el momento actual, poco o nada vale.

 

Se trata de un combate a nueve asaltos, aunque bien es cierto que unos vienen más tocados que otros, que el estado físico y anímico no es igual para todos los que están en la lucha, pero es lo que hay. La gloria o la derrota espera al final del combate.

 

Doy por hecho que la liga es para el Barcelona, en el deporte de alta competición cualquier cosa es posible, pero sinceramente no me planteo que el Barça pueda perder la ventaja que tiene.

 

Dos equipos, Real Madrid y Atlético de Madrid, pugnaran por la segunda plaza de la competición, aunque se trate de un premio no deseado para el club blanco, sería todo un logro para la escuadra de Simeone, que le permitiría seguir creciendo como equipo. Además está de por medio el enfrentamiento directo en el Calderón a finales de este mes de abril que de por sí es una motivación para los dos.

 

Cuatro equipos lucharán por la cuarta y última plaza de Champions. Real Sociedad, Málaga, Betis y Valencia. Si me apuran el Getafe también tendría alguna opción. La Real Sociedad llega muy fuerte y sin presión. El Málaga mentalmente muy consolidado y preparado, pero la actual Champions es un desgaste físico y sicológico tremendo. El Betis metió anoche cinco y sigue sumando sin la obligación de conseguirlo. El Valencia es año más una caja de fuegos artificiales, la ansiedad es su único problema. El Getafe a jugar y a verlas venir.

 

El Rayo, dependiendo del nivel de tensión que sea capaz de conseguir Paco Jemez de su plantilla, puede optar a “colarse” por un puesto de Europa League. Seguro que, de los que luchan por la Champions, hay alguno o algunos que se hunden en las tres últimas jornadas, ese sería el momento de los outsider como Getafe o el propio Rayo, pero para ello no se puede fallar.

 

Seis equipos pelearan por no descender. Seis equipos siempre que Sevilla, Espanyol, Athletic o Valladolid no se complique la existencia. Osasuna, Granada, Zaragoza, Celta, Mallorca y Deportivo, tres de estos seis jugarán el próximo año en segunda. Los seis están preparados para esta lucha sin cuartel. Seis grandísimas aficiones, seis plantillas construidas para esta batalla, seis equipos acostumbrados a vivir este tipo de situaciones. Incluso los cinco goles encajados por el Granada los considero algo que no debe influir en el rendimiento del equipo de Alcaraz para sus últimos ocho rounds.

 

Por primera vez en lo que llevamos de temporada, al menos para mi gusto, la liga tiene sentido de manera colectiva, merece la pena ver partidos que no sean solo los del Barça o del Madrid. Ya solo nos faltaría, para ser la mejor competición futbolística del planeta, que cuatro o cinco equipos pudieran luchar por el liderato hasta la jornada final. Pero la NBA está muy lejos.

La MOUnzana de Adán

Santiago Cordero | 1 de abril de 2013 a las 11:43

El único damnificado de la disputa de poder entre Mouriño y Casillas es el canterano Adán. Hace tiempo que Mou no tolera al líder del Real Madrid, hace tiempo que le puso la cruz. Casillas, santo y seña del madridismo y de la selección española, el capitán de capitanes, el hombre que lo ha ganado todo, ha perdido este partido con Mou, aunque a la larga él saldrá campeón.  Eso ocurrirá justo cuando acabe la temporada y el tal abandone el club. Pero en este partido todo se le puso en contra, las inoportunas declaraciones a la televisión mejicana de Sara Carbonero  fueron la guinda y luego su lesión.

 

Diego López seguirá siendo titular porque la ley del fútbol dicta que si un portero lo hace bien, no puede ir al banquillo. Creo que nadie puede dudar que, hoy por hoy, Diego está actuando a un altísimo nivel defendiendo la portería madridista. Diego, canterano del Real Madrid, de rebote, gracias a una de esas jugadas maravillosas que a veces te regala la vida,  es el portero titular de este equipo.

 

Casillas, que sufrió la humillación de Mou en Málaga, sabe que irá a la copa confederaciones de la mano de Del Bosque y por tanto llegará a la próxima temporada como el principal favorito para ocupar de nuevo el arco merengue.

 

El pobre Adán que mordió la MOUnzana del éxito engañado por la serpiente, ve ahora como está condenado a vivir en la tierra, alejado del paraíso. El pobre Adán lamentará toda su vida haber mordido esa MOUnzana, pero no tuvo elección.

Los Juegos del hambre por Sergio Ramos

Santiago Cordero | 26 de marzo de 2013 a las 13:18

La madurez que está alcanzando Sergio Ramos, dentro y fuera de los terrenos de juegos, es más que evidente en los últimos tiempos. Futbolísticamente creo que nadie pone en duda de que hoy por hoy, el sevillano, es uno de los tres mejores defensas del mundo, por no decir el mejor.

En la actualidad lo tiene todo: polivalencia, técnica, orden, colocación, mando, fuerza, responsabilidad, compromiso, ataque, incluso remate. Su principal defecto en la cancha, sus pasadas de revoluciones de hace unos años, lo tiene muy controlado.

Fuera de los terrenos ha sabido conjugar su talante espontáneo con la pausa y el control. Mou, antes de que las cosas comenzaran a salirle de nuevo bien tras la victoria en el Camp Nou en copa del Rey, lo mismo que fue a por Casillas, intentó desestabilizar a Sergio Ramos. Los goles encajados, según el portugués, eran siempre culpa del defensa español. En esos momentos el camero dejó muy claro los galones que hoy tiene en el Real Madrid y en la selección española, es decir, en el fútbol mundial. Sergio, como el mejor Curro Romero, templo con la muleta muy lentamente.

Justo antes del transcendental partido de esta noche frente a Francia, Sergio Ramos a vuelto a demostrar ese momento de madurez y responsabilidad por el que atraviesa. De un lado ha reivindicado el status quo que esta selección y este puñado de jugadores se han ganado en el ultimo lustro. Al mismo tiempo, ha vuelto a enarbolar una de las banderas que han hecho triunfar a este equipo. La humildad. No la falsa humildad, sino la auténtica. Después de recordar los logros conseguidos, de recordar que son los campeones de Europa y del mundo, sentenció diciendo que con el escudo, sin esfuerzo, no se gana ni un solo partido.

La selección española está plaga de calidad, tiene un sistema propio, auténtico, que maravilla, un entrenador con mesura que ha sabido gestionar ese vestuario durante los torneos y cuando no había competición. Pero esta selección dejará de ser la mejor cuando pierda el hambre por la victoria, cuando no salgan al terreno a darlo todo, a comerse al rival. Aunque según nuestro estilo, debemos comernos al rival con smoking, pajarita, cuchillo y tenedor de plata. Lo de comer a bocaos quedó en la prehistoria de Clemente.

A este nivel de calidad y de exigencia, con tanta capacidad física, técnica y estratégica, solo el hambre, las ganas, te permiten demostrar sobre la cancha que aún somos los mejores en todo lo demás.

Una vez más Sergio Ramos puso el dedo en la llaga y señaló el camino para la victoria y el éxito.

Nota: los capitanes Xavi y Casillas vuelven a dar una lección al fútbol.

 

¿Dudar de España?

Santiago Cordero | 23 de marzo de 2013 a las 12:08

Desde Trasfalgar nos encanta ir de perdedores por la vida. ¡Qué le vamos a hacer! Así somos los españoles. No acabamos de sentirnos cómodos siendo el campeón, el ganador, el mejor. Cuando aparece la más mínima circunstancia negativa, error, debilidad, flaqueza, nos envalentonamos, relamemos nuestros labios saboreando el amargo sabor del fracaso. No nos gusta lo dulce. Ni ser doble campeón de Europa, ni el actual campeón del mundo, nos ha cambiado. Nos va más el espíritu de Alatriste, tenemos morriña de Cardeñosa, pero sobre todo ya estamos soñando con que Víctor Valdés (catalán) recoja el testigo de Arconada (vasco) escurriéndosele el balón trágicamente bajo el cuerpo, para gozo de los gabachos y más gozo masoquista aún para nosotros.

 

El fracaso de España nos permitiría aceptar con más resignación los sobres de Bárcenas, la desaparecida contabilidad del PP, los ERES a tutiplén de la Junta de Andalucía, los trajes de Camps, el palacete de Jaume Matas, el duque en Palma do, Corina de los elefantes… En el fondo nos gusta que nos humillen, que nos saquen hasta los ojos.

 

¿Dudar de España? Sí, con rotundidad. De nuestros políticos, de los partidos, de la Casa Real, de nuestro sistema que ha desprestigiado el nombre “Democracia”.  Pero dudar de la roja, de Del Bosque, de esta generación de jugadores. ¡Por favor!

Del Bosque se equivoca. Sí. Hay jugadores que nos están al 100%. Sí. Estamos al borde del precipicio. Sí. Pero no olvidemos que hoy somos los mejores del mundo, en resultados, pero sobre todo, ante todo, por encima de todo, somos los mejores del mundo jugando a fútbol. Si existe un equipo, una selección de fútbol que tiene crédito en todo el mundo para afrontar un partido decisivo, un final, es hoy por hoy la selección española.

 

¡Ah! Si por un casual no vamos al mundial, repetiré letra a letra este artículo. ¡A ganar en Francia!

 

 

¿Puuurquiii señor Mouriño?

Santiago Cordero | 21 de marzo de 2013 a las 10:16

¿Puuuurquiii? Llevo horas pensando si dedicarle o no, un segundo a la polémica creada por el tal Mouriño. Lo cierto es que una parte me pide reírme y pasar olímpicamente de la cuestión, pero la otra me fuerza a teclear estas palabras. A modo de pacto interno, este artículo será breve. Brevísimo.

 

¿Por qué ahora? ¿Por qué no lo denunció en su momento? ¿Por qué, como diría el propio Mou, por qué? Al final Del Bosque ha dado de  nuevo con la tecla, con la definición perfecta: “Las palabras de Mou son cosa de niños”

 

Sus pataletas, el dedito en el ojo, lo del “¿Pitu?” o lo del “¿Puuurquiii? Demuestran su desequilibrio, su falta de madurez. Lo más triste de todo es que se trata de un personaje que acumula éxito tras éxito, pero que con su forma de actuar, se convierte en un pobre personajillo.

 

Él sabrá que pretende, que busca, pero un tío valiente debería haber hecho una denuncia por derecho en tiempo y forma, lo de ahora es una tontería más a las que nos tiene acostumbrados. Eso sí, a la prensa nos viene genial.

 

¿Puuurquiii?

Sin memoria (Gasol, Nadal, Casillas y Villa)

Santiago Cordero | 19 de marzo de 2013 a las 11:09

Solo existe el presente. Solo existen los vencedores. Así lo queremos. Vivimos en una sociedad de consumo y desde pequeño nos programan para e querer más y más. Si tienes dinero, puedes comprar. Si tienes dinero, puedes pasar. Lo que bueno que fuiste, lo  mucho que hiciste, hoy no vale absolutamente para nada. Nos da miedo el alzhéimer y sin embargo, vivimos sin memoria, solo el presente, incluso nos han robado el futuro.

 

El deporte profesional es un fiel reflejo de nuestro sociedad occidental. Citius, altius, fortius. Valores olímpicos que nos impulsan al progreso, a la superación, pero que también tiene su reverso en el desprecio, la invisibilidad, el olvido del perdedor. Es así, así somos, así queremos que sea.

 

Gasol, Nadal o Casillas ilustran esto que os cuento. ¿Cuántos partidos épicos nos han  regalado? ¿Cuántos títulos conseguidos? ¿Cuánto esfuerzo, trabajo, sufrimiento? Son íconos, son modelos, así nos lo venden en la victoria , pero en la derrota se convierten en juguetes rotos, olvidados. Me dirán, que más quisiéramos nosotros vivir como ellos viven, ganar lo que ganan. Cierto, pero no estoy hablando de ellos, estoy hablando de nosotros.

 

Selección natural acuñó Darwin. La supervivencia de la especie, aunque llegados a este punto, nos quedamos cortos en la valoración de este concepto. Solo vemos el presente, la victoria o la derrota, sin pararnos a pensar de donde venimos y a donde vamos.

 

Gasol es el mejor jugador español de baloncesto de todos los tiempos. Él lo cambió todo, situó el basket profesional de nuestro país en el centro, en la cúspide. ¡Ya! Navarro, Garbajosa, Calderón, Rudy… sin duda, pero preguntemos en USA. Pues a pesar de sus dos anillos (el sueño más pueril, deseado e inalcanzable para los de mi generación), a pesar de sus títulos con la selección, a pesar de que en la derrota de los últimos juegos olímpicos, el equipo con más ego del mundo se puso en cola para felicitar a Pau, a pesar de toda su trayectoria, lleva toda la temporada cuestionado (allí y aquí). No existe memoria.

 

Nadal no solo es, el mejor tenista español de todos los tiempos, sino probablemente unos de los más grandes a nivel mundial en la historia mundial de este deporte. Numero uno indiscutible durante un tiempo, pero las lesiones lo convirtieron en pasado. ¿Quién creía en Nadal hace unos meses? Solo ahora y nada más que ahora, justo cuando vuelve a ganar, es idolatrado como entonces.

 

Casillas es el mejor portero español de todos los tiempos y unos de los mejores del mundo. ¿Títulos? Todos. Mou decidió cargárselo, justo en esos momentos llegó la fatídica lesión,  la llegada de Diego López y sus buenas actuaciones. Mientras Mou y el Madrid ganen partidos, avancen en la Champions, nadie pedirá el retorno del gran capitán. Esto es así.

 

 

¿Es bueno que así sea? Afortunadamente hay personas que sí valoran lo ya realizado, el camino recorrido, que respetan lo que fue y que miran más allá, lo que puede llegar a ser.

 

El ejemplo es Del Bosque con Villa. Desde la distancia, siendo muy simplista en mi análisis, me atrevo a afirma que fue Del Bosque quien mantuvo el equilibrio y la fuerza mental de David Villa en su peores momentos al convocarlo con la selección. Pero en el deporte como en la vida, son pocos los que toman decisiones desde una perspectiva amplia, lo normal es el aquí y ahora.

 

 

El pasado no existe, el futuro es una quimera, solo el presente.

¡Al César lo que es del César!

Santiago Cordero | 14 de marzo de 2013 a las 13:53

No hace falta ser un mal educado, ni estar enfadado con el mundo, ni ser mal hablado, para ser un buen entrenador. Ahí está Pellegrini para demostrarlo, por supuesto que Del  Bosque también, pero como dice Mou, Del Bosque entrena una vez al mes.

 

El Chileno ha vuelto ha realizar otra gesta con un club modesto, como ya hiciera con el Villareal. El Málaga, por primera en su historia, se mete en los cuartos de final de la Champions. Pellegrini no es un hombre de dar muchos titulares a los medios, ni de arengar a la afición. En Villareal, en el Madrid y ahora en el Málaga son otras las armas que utiliza, para ser justos con su forma de ser, debo borrar la palabra armas (eso es para los violentos) y utilizar la palabra recursos.

 

El Málaga está en cuartos por merecimientos propios, jugando a un gran nivel, tras haber dominado a rivales históricos como el Milán en la fase de grupos o el propio Oporto en este cruce de octavos.

 

Pero quizás lo más destacado del trabajo de Pellegrini sea la gestión de los problemas  económicos y su consecuente repercusión  en el vestuario a lo largo de toda la temporada.  Ha gestionado con guante de seda un equipo al que en pretemporada  y en el mercado invernal se le han marchado jugadores de primer nivel por los problemas económicos del club. Cazorla, Rondón o Monreal tuvieron que ser sustituidos por otros.  Pellegrini ha sido capaz de comprometer a los veteranos y engrandecer a los jóvenes. Joaquín está viviendo probablemente el mejor momento de su dilatada carrera deportiva. Isco, abanderado de la juventud,  se ha convertido tras la marcha de Cazorla en el líder absoluto de este equipo.

En Málaga son consciente del momento histórico que están viviendo. Seguro que muchos de los aficionados más viejos, se estarán frotando los ojos para comprobar que esto no es un sueño.

 

Pero si Pellegrini es por méritos propios el gran artífice de estos resultados, no debemos olvidar la figura del que fuera director deportivo del club en las últimas temporadas. El jerezano Antonio Fernández fue el hacedor de este Málaga. El trajo a Pellegrini, a Joaquín, Isco, Cazorla y compañía, el sentó las bases para que el mago de Santiago esté cosechando estos frutos.

 

Suerte en el bombo para cuartos y esperemos que este Málaga siga escribiendo con letras de oro nuevas páginas de su historia.

 

¡Al César lo que es del César!