Archivos para el tag ‘Juan Merino’

Merino, Moreno…

Santiago Cordero | 10 de diciembre de 2011 a las 22:16

Se fue Merino. Moreno se ha estrenado con una dolorosa derrota. Quizás la expulsión de Jose Mari es el fiel reflejo de un vestuario que está destrozado, roto, sin rumbo. El sueño de ver a Moreno como el gran capitán, ahora al mando de toda la nave, se nos ha esfumado casi de golpe. el 3 a 1 ha sido un varapalo muy duro y lo pero de todo es que ya estamos asomados, con todas las leyes de las matemáticas, al abismo del descenso.

Pero creo que el problema más grave no es ese, más bien esto es la consecuencia del desgobierno y el despropósito en el que el Xerez lleva inmerso desde hace más de diez años. El ascenso a primera en particular y cualquier victoria en general nos han ido cegando, olvidando el verdadero problema del Xerez. Todo emprezó con la venta del Xerez del por entonces alcalde, Pedro Pacheco, a Luis Oliver. A partir de ahí el Xerez SAD fue una pieza más dentro del juego especulativo por el que se movían muchos empresarios (los de la cultura del pelotazo y de ladrillo) y muchos políticos en nuestro país. Qué si PGOU por aquí, que sí cómete este marrón, en fin ya saben todos como está hoy el mundo, Europa, España, Andalucía, Jerez y claro está, el  Xerez SAD.

Encima, el club sigue generando déficit, hablan de dos millones de euros, bajo la gestión de los administradores concursales. El consejo no se reune por falta de quorum. ¡Valiente despropósito y desverguenza!

Aunque en el fondo ellos son los dueños de esa empresa llamada Xerez ya que nosotros, los dueños del sentimiento llamado Xerez, nunca hicimos nada por comprar las acciones. Ahora quizas sea muy tarde para salvar la SAD, aunque siempre nos quedará nuestro sentimiento xerecista. ¡Ah! menos mal que ya está vendido y los nuevos empresarios, serios todos, no traerán un proyecto serio y viable de una vez por todas.

¡Sangre, más sangre!

Santiago Cordero | 5 de diciembre de 2011 a las 13:38

El dogmatismo del periodista acabó con la llegada de internet primero y, principalmente, con su desarrollo posterior, que nos ha traído al momento actual, donde las redes sociales dominan. Ahora la opinión de las audiencias no solo cuentan, sino que forman parte del proceso de construcción de conciencia y opinión colectiva. Eso es bueno, al menos democrático, pero sobre todo enriquecedor. Por ejemplo, cualquiera de los artículos que escribo en este blog los suelo compartir en Facebook, especialmente en un grupo xerecista que mantiene mi compañero de Radio Jerez, Pedro Alemán. Pues bien, ahí hombres y mujeres, xerecistas, vierten sus opiniones, sus puntos de vista, disienten o aprueban sobre lo que escribo. Pero en ese proceso de construcción de conciencia colectiva el periodista no puede, ni debe permanecer al margen, situado en un plano superior, debe bajar a la arena y debatir, es la única forma de ganar credibilidad y reputación. Al final, mi artículo es mejor, con más matices, es nuevo artículo escrito por muchos.

Visto este proceso desde el punta de vista del aficionado, esta nueva forma de interactuar en la comunicación ha supuesto una especie de liberación. Aunque es evidente que también tiene sus elementos negativos. De un lado están aquellos que opinan, más bien insultan amparados en el anonimato de un seudónimo. En la cultura ultra (y no tan ultra) es el pan nuestro de cada día. Evidentemente esta comunicación es una forma palpable de alineación y embrutecimiento. De otro lado están aquellos o aquellas que después de toda una vida sin poder ser oídos, hartos de gritar en el vacío, ahora con estas nuevas herramientas, se desbocan (casi en el sentido literal de la palabra) queriendo imponer una especie de tiranía del aficionado frente a la oligarquía periodística dominante. La opinión está al alcance de todos, la reflexión y capacidad de análisis para todo el que quiera ser reflexivo y analítico, pero la información y el conocimiento solo está al alcance de unos pocos. Esos pocos no son todos lo periodistas (algunos podríamos enmarcarlos en el grupo de ultras, desbocados y tiranos), pero tampoco son todos los aficionados, menos aún los desbocados.

Todo esto viene a cuento porque la tarde-noche de ayer decidí convertirme es espectador, en audiencia pasiva, en seguidor de las opiniones de periodistas y aficionados. A medida que saltó la noticia sobre la posible destitución hasta que más entrada la  noche surgió la venta del club, fueron cientos de comentarios, de opiniones. ¡Sangre, mucha sangre! Básicamente era lo que se pedía. Se me vino a la cabeza un circo romano y todos pidiendo, puño cerrado y pulgar hacia abajo, la muerte de todos los que estaban en la arena y de alguno que estaba en la grada. La sensatez y la reflexión, que la hubo, fue poca. Entiendo que se trataba de un momento de gran emoción colectiva, pero ¡Cuanta locura! Probablemente yo, si no hubiera decidido conscientemente permanecer al margen, habría participado con la misma intensidad de ese circo romano.

Merino es ya historia del Xerez. Hablar a partir de hoy de él es perder tiempo. Creo que ha trabajado lo mejor que ha sabido y podido, así que le deseo toda la suerte en el futuro.

Le decía a Jesús Alconchel, uno de esos buenos aficionados que participan activamente el Facebook, lo siguiente:

Lo del cambio de entrenador era necesario. Lo de Moreno obligatorio (por el concurso, es decir, el trámite burocrático para traer otro entrenador requiere de unos días como poco), lógico (por lo que cuesta, es decir, Moreno cobraba más Merino y el Xerez no tiene dinero) y tradicional (dar un par de semanas al de casa es una ley no escrita, pocas veces sale bien, pero ¿y si sale?)

Además Moreno es una catalizador del cariño y el respeto de la afición. Moreno garantiza, por simpatía, dos semanas de tranquilidad social que permitirá trabajar con serenidad al director deportivo. En la parte emocional de todos (más o menos) está el deseo de que Vicente Moreno sea el gran capitán, ahora desde el banquillo, que nos lleve a buen puerto.

Aunque la sangre de Viqueira ha sido una de las más solicitadas por algunos seguidores, sigo defendiendo su presencia al frente de la dirección deportiva del Xerez. Primero porque a estas altura del campeonato, a punto de abrirse el mercado de invierno, sin dinero, no creo que pueda venir otro, para arreglar mucho. Además si el club se va a vender, serán los nuevos dueños los que deban plantear cambios estructurales en la dirección del Xerez.

Por cierto, sobre la posible venta del Xerez me pronunciaré en otro momento, aunque a modo de avance os puedo decir que la venta es una farsa y un engaño, se venda o no.

En el fondo, después de la vorágine de la últimas horas, no debemos perder de vista que el Xerez necesita ganar cuanto antes, si es posible el próximo sábado al Villarreal B. Creo, es solo una opinión, que debemos dejar las ansias de sangre y apoyar lo que hay. Moreno, lo jugadores y, por supuesto, a Viqueira. Matarnos solo beneficia a lo rivales.

Calma, reflexión, seguridad y honestidad es lo hace falta en un momento de nervios como este. Gestionar esta situación con dignidad y mucha unidad. Los nervios, los insultos, el extremismo hoy por hoy (lunes 5 de diciembre) solo nos perjudica.

Pero al final, este artículo crecerá con todos los que quieran comentarlo.

Del tebeo

Santiago Cordero | 4 de diciembre de 2011 a las 12:12

Cuando era un chiquillo y jugaba al  fútbol por la calles del Pelirón o de la barriada de la Asunción solíamos decir cuando uno de los equipos era muy malo, que eran “del tebeo”. Sin animo de menospreciar a los profesionales del Xerez, pero con la intención de dejar muy claro mi postura, el Xerez hoy por hoy es “del tebeo”.

Quise creer que la victoria de la pasada semana ante el Recreativo de Huelva podía significar un punto de inflexión en la trayectoria del Xerez esta temporada. Pensaba, deseaba más bien, que Juan Merino y sus jugadores iban a enderezar el rumbo del equipo. Pero tan solo me ha bastado ver la primera parte del partido ante el Huesca para darme de bruces con la realidad, cruda y triste realidad de este equipo.

El Xerez está perdido, hundido, sin saber a que jugar. Los jugadores cada vez fallan más. Lo de Doblas en la salida que provoca el penalti  o lo de Robusté en la segunda amarilla deja a las claras que los profesionales no están a la altura. ¿Le están haciendo la cama a Merino? Sinceramente no lo creo, pero a veces lo parece.

Merino decidió otorgarle a este partido el calificativo de final. Después de una final ya hay más partidos que disputar. El Xerez ha perdido esta final, lo lógico es que Merino no pueda dirigir más partidos porque después de la final el “campeonato” termina. Pero me atrevo a decir que Merino volverá a jugar una nueva final la próxima semana y si me apuran como mínimo se le dejará hasta el siguiente partido en casa. El problema es que para esa fecha podría estar el equipo en puestos de descenso.

En cualquier caso no debemos creer que una vez cesado Merino el problema estará solucionado. La plantilla tiene mucho de culpa y como podéis imaginar ni hay dinero, ni posibilidad de hacer grandes modificaciones en el vestuario azulino. Ahora mismo la situación es bastante negra, es cierto que analizar al Xerez en caliente tras la derrota me quita cierta dosis de objetividad, pero aún así, mirando el resultado y la clasificación me permite aseverar lo negro que está el panorama para el equipo.

Por último, y no por ello menos importante, está el sentir de la afición. El divorcio entre los seguidores xerecistas, el equipo y sobre todo con su entrenador es más que evidente. Yo no soy de los que opinan que la afición es soberana, en este sentido siempre he sido poco populista, pero no puedo dejar de comprender que buena parte del éxito o del fracaso en el fútbol profesional pasa por una buena o mala sintonía de la afición con su equipo. Esto no puede, no debe seguir así por más tiempo. Me duele pero hoy, ayer para el lector, el Xerez es un equipo”del tebeo”.

El detalle del Colombino

Santiago Cordero | 28 de noviembre de 2011 a las 13:56

Como lo que verdaderamente importaba, tras 8 jornadas sin conocer la victoria y con  Merino en el cadalso , era que el Xerez sumara los tres puntos, algunas de las claves y elementos decisivos del choque no los analicé en mi anterior artículo.

 

Ahora, en frio, con el paso de los días, hay uno de esos momentos claves que no quisiera dejar de comentar. El detalle concreto que quiero resaltar fue el gesto técnico de Tato para anotar el segundo gol del Xerez. Tato nos había decepcionado en los primeros partidos de liga. Creo recordar que no  fue hasta el encuentro en el Martínez Valero, frente al Elche, donde cuajo una buen partido. A partir de ahí fue alternando actuaciones serias pero casi sin goles con el banquillo.

 

Para más inri , uno de los focos de la información deportiva de la pasada semana en torno al Xerez fue la falta de gol de los delanteros azulinos. En Huelva, Tato volvió a mostrarse como un jugador batallador, con criterio táctico, buscaba desmarques, abría espacios a sus compañeros, pero desperdició un par de ocasiones.

 

No fue hasta el minuto 58 cuando marcó el segundo gol del Xerez y que a la postre sería el de la victoria. Todo esto no sería tan importante para mi si no fuera por la forma en que consiguió el gol. Tato marcó un golazo. Golazo no ya solo por su estética, sino por la calidad técnica en su ejecución. El pase de Capi es genial, algo que no nos sorprende porque ya lo hemos visto en otras ocasiones, pero el control en carrera con la punta de la bota del pié derecho y, luego, el toque sutil para desbordar en vaselina a Manu Fernández, fueron sencillamente una maravilla.

 

En ese momento, casi sin darme cuenta, descubrí que el delantero xerecista atesora calidad. Ese tipo de controles y esa definición no está al alcance de cualquiera. Es evidente que Tato sabe, como poco, hacer lo que hizo en esa jugada y ese “poco” es imposible para muchos otros. Lo que está por ver es si es capaz de hacerlo más a menudo y con la misma eficacia. Esto, claro está, sería lo deseable.

 

Si me apuran, es una especie de dejavú, ese tipo de sensaciones en las que uno piensa – eso ya lo he vivido yo- y es que con Bermejo recuerdo una situación parecida en sus comienzos.

 

Dentro de tanta tristeza y desazón en las últimas semanas, la victoria de Huelva ha supuesto cuanto menos un respiro  y detalles como el que os cuento de Tato motivo para la ilusión. En esta últimas semanas el que más y el que menos han llevado repaso de la afición y de la prensa, por eso creo también justo alabar a los nuestros cuando se lo merecen. Enhorabuena Tato por el detalle del Colombino, pero que se vuelva a repetir y si es posible el sábado en Chapín.

 

Os dejo el video con el resumen del partido Recre – Xerez que está publicado en la web del diario AS. En el minuto 1:45 de este video podréis revivir y apreciar la calidad de Tato al anotar el segundo gol xerecista.

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Berza, mosto y turrón

Santiago Cordero | 27 de noviembre de 2011 a las 10:16

Me levanté muy temprano para llevar a mi hijo a jugar en Algeciras. Ayer sábado amaneció precioso. A mediodía un grupo de amigos y amigas de la universidad, egresados más bien, habíamos quedado para compartir una berza y un mosto de nuestra tierra. Esa era la excusa para contarnos historias, chismes, chistes, problemas e ilusiones. Ni que decir tiene que la berza de la tía de Marta estuvo exquisita y el mosto, ¡el mosto de Mesas de Asta! Insuperable. Pero a las seis de la tarde, el tiempo se paró, el Xerez jugaba su final en Huelva ante el Recreativo. Más que final para el Xerez podríamos decir que era la final (ultimatúm) para Merino.

De momento a Merino le quedan dos partidos más, por lo tanto se comerá el turrón o al menos podrá disfrutar de alguna zambomba. Ayer el Xerez, su plantilla, demostró que están dispuestos a dejarse la piel y partirse el alma por el club y por Merino. Porqué puedo afirmar esto, pues simplemente porqué Raúl Cámara se tiró al suelo, porqué Bruno se tiró al suelo, porqué el equipo, hasta en los peores minutos (al final del partido) quiso ganar el partido.

El Xerez pudo haber ganado el partido por un margen mayor. Pudo haber empatado y, siendo muy injusto, pudo haber perdido. Después del dos a cero se nos aparecieron los mismos fantasmas de siempre, pero en este caso, la puñetera mala suerte de partidos anteriores y la falta de picardía de otros partidos, se transformaron en jugadas favorables y en actitudes inteligentes.

El Xerez de Merino (también de Viquiera) está vivo, ¡Bueno! Esta resucitando. En Huelva nos han dado un mensaje claro (campo maldito). No somos los mejores, tampoco los peores, pero ayer vi compromiso, honestidad y honorabilidad.

Es evidente que nos toca sufrir, pero a pesar de los detractores, de los errores, de las carencias, este Xerez, el de Merino, el de Viqueira, el de que contrató a Viqueira, nos ha demostrado que está dispuesto a morir con las botas puestas.

¿Nos hemos salvado? NO ¿Hemos ascendido? NO. Somos simplemente un equipo honrado. Evidentemente juego y escribo con el resultado a favor. ¿Qué hubiera pasado con un empate o una derrota? Os remito a mi blog de Diario de Jerez y a mis últimos artículos. Berza, mosto y Turrón para Merino.

NOTA: Mi hijo y sus compis perdieron en Algeciras tras un buen partido.

Dialéctica

Santiago Cordero | 22 de noviembre de 2011 a las 20:32

La Dialéctoca es una rama de la filosofía proveniente de Grecia y que literalmente significa técnica de la conversación. Aunque de manera espontánea esta forma de análisis de las cosas tiene ejemplos en diversos civilizaciones antiguas, es en Grecia y principalmente con Platón donde podemos situar su nacimiento como método de discernimiento filosófico. A través del diálogo y la confrontación se buscaba la verdad de las cosas.

Viqueira es un incompetente porque trajo a sus amigos, luego no sabe de dirección deportiva, a la vez que no es capaz de tomar una decisión contundente en estos momentos en que la nave azulina hace aguas. Esto es en cierta forma el pensamiento de una gran mayoría de xerecistas.

Sin embargo, en su contra se podría argumentar que es mucho más difícil y valiente apoyar la continuidad de Juan Merino, que plegarse a los deseos de la afición, quienes le piden la cabeza del técnico .

Parece evidente que los resultados y el fútbol que está haciendo el Xerez avalan la tesis general. De hecho, incluso todos estamos más o menos de acuerdo en reconocer que durante unos 3 o 4 partidos el Xerez mereció mucho más, atendiendo al juego desplegado sobre el terreno de juego.  Incluso una parte de la afición defiende que toda la culpa no es de Juan Merino, sino que los jugadores tiene mucho que ver en el origen de esta situación.

Entonces porqué Viqueira se empeña en respaldar a Merino a toda costa. Es cabezonería del Gallego, es negligencia o es, por el contrario, valentía, responsabilidad y sapiencia.

Yo, que he pedido claramente la cabeza de Juan Merino en los artículos ultimátum y La hora de Viqueira, soy un fiel seguidor de Viqueira. Creo que se equivoca, pero lo respetaré hasta el final. En los últimos tiempos he leído y escuchado verdaderas atrocidades en contra de Viqueira. Es una auténtica pena lo débil que es la memoria de muchas personas. El compromiso de Viqueira con la afición y con el Xerez fue absoluto. Lo fue incluso cuando se marchó tras su primera etapa. Todo ese compromiso viene siendo ultrajado por una parte de la prensa y de la afición. A Viqueira lo podremos tachar de inexperto en el cargo porque pasó del campo al despacho, y nada más. ¿Quién tomo esa decisión?

Tacharlo de que sabe más o menos, aunque es discutible, me parece injusto, porque como he defendido en otras ocasiones a ver quién monta un banquete en su casa para 10 personas con solo 20 euros .

Tacharlo de amiguismo es hasta lógico, quiero decir que yo con 20 euros pediría ayuda a mi madre, a mis amigos más íntimos de tal forma que la suma de todo ello me permita montar cuando menos un banquete decente.

Utilizando la dialéctica como método, hace unos días a través de Facebook mantuve una más que interesante discusión con un buen xerecista, Rafael Tarrío. Él había defendido en un artículo que publicó en la Voz de Jerez que Viqueira era mal gestor por no haber previsto una cantidad para el mercado de invierno y para un posible cambio de entrenador. Por mi parte yo defendía que, cuando no tienes casi ni para comprar lo necesario a primeros de mes, difícilmente podías ahorrar en previsión. Ni que decir tiene que no nos pusimos de acuerdo. Pero yo sigo defendiendo que gestionar la miseria es muy complicado y casi suicida.

En definitiva, no pretendo predisponer a nadie a favor de Viqueira, pero si al menos que cuando nos dispongamos a juzgar a Viqueira (o a cualquier otra persona) nos detengamos a sopesar otras posibilidades distintas a la nuestra. Se trata de una sano ejercicio que nos encantaría que utilizaran con nosotros, pero que nos cuesta utilizar, yo el primero, con los demás.

Por el bien del Xerez, ¡Ojalá que Viqueira acierte con su defensa de Merino!

Sigue la lucha

Santiago Cordero | 20 de noviembre de 2011 a las 10:44

Empate a cero. Match ball salvada por Juan Merino. Al final llegará a Huelva, lugar de donde lo “trajimos”, para jugarse  el ser o no ser como entrenador xerecista. Imagino que para el bueno de Juan será una gran paradoja. Huelva le dio la vida en los banquillos, permitiéndole ser segundo en el Recre, y podría quitarle la vida como entrenador del Xerez. Pero eso es avanzar mucho, queda una semana por delante y habrá tiempo para analizarlo. Igual ocurre todo lo contrario y es en Huelva donde comienza la remontada el Xerez. ¡Ya veremos!

El punto conseguido nos deja en la misma situación que la pasada semana, es decir, al borde del precipicio. Tal y como prometí en uno de los artículos publicados en la edición digital de Diario de Jerez, mientras Merino siga siendo entrenador azulino seguiré apoyándolo, sin que eso signifique que dejaré de ser crítico con lo bueno y con lo malo. Ayer escribía Eugenio Camacho en este espacio sobre la culpabilidad de los jugadores en toda esta historia. Es evidente que tienen mucho de culpa, porque al final de todo, los puntos se juegan en un campo de fútbol y ahí solo hay jugadores (arbitro al margen).

Como él, creo que hay que exigirle mucho más compromiso a la plantilla azulina, pero en enero es imposible cambiar a 10 o 15 jugadores por otros tantos. Como mucho dos o tres jugadores cedidos o a precio de saldo y poco más. Así que esta es nuestra plantilla y tendrán que ser Merino, Moreno y Viqueira los que exijan el máximo esfuerzo a los jugadores azulinos. Está bien el tirón de orejas a la plantilla, pero son los únicos que tienen la solución.

Pero mientras a corto plazo, el gran problema del Xerez es la necesidad de ganar y salir cuanto antes de la zona baja de la tabla. La madre de todas las batallas  azulinas empieza a decantarse a favor del xerecismo. La Fundación ahora si tiene peso dentro del Xerez SAD. El casi 5%, 4,78 para ser exactos, de las acciones de la empresa Xerez CD están ya en poder de la fundación tras la cesión que realizó hace unos días la alcaldesa de Jerez en nombre del Comujesa. A la espera de que el ayuntamiento pueda recuperar las acciones de Morales, esa es una batalla decisiva y dura, la Fundación del Xerez está autorizada para ejercer una labor de control y seguimiento en esta empresa.

El camino es largo y será difícil, porque en el caso hipotético que pudiera gobernar al Xerez CD SAD es ahí, y no antes, cuando comenzaría las dificultades y el verdadero trabajo. Pero para eso todavía queda mucho. Habrá que estar atentos en los próximos días y semanas a las evoluciones del resto de accionistas y miembros del consejo, así como a los pasos de Javier Tebas, que como saben es abogado del concurso y de Morales. Enhorabuena a los que han hecho posible esto, en especial a Antonio Millán y Juan Carlos González, pero sobre todo suerte de aquí en adelante.

¡Forza Merino, forza Xerez!

Santiago Cordero | 17 de noviembre de 2011 a las 11:59

Mi postura ante la difícil y complicada situación deportiva por la que atraviesa el Xerez en estas últimas semanas es bastante clara. En “Ultimátum”  y en “La hora de Viqueira” está argumentada y definida. He pedido el cese de Juan Merino, a pesar de que no lo considero el máximo responsable, pero como ya digo, todo está argumentado en los artículos anteriormente citados.

 

El consejo de administración en reunión urgentísima, convocada en la noche del domingo, celebrada en la mañana del martes, decidió respaldar la postura de Emilio Viqueira, director deportivo, de confiar y ratificar al entrenador xerecista en su puesto. Según la versión oficial del Xerez, este respaldo es unánime y encabezado por su presidente, Antonio Millán. Es decir, Juan Merino se sentará en el banquillo el próximo sábado, en las islas “afortunadas”, para enfrentarse a Las Palmas.

 

Ante esta decisión poco o nada puedo hacer. Solo me quedan dos caminos:

 

O Intento, en la poca medida que mi posición  me permite, ayudar al éxito del Xerez o me enroco en mi postura y sigo criticando a Merino, jugadores, director deportivo, presidente y el consejo de administración porque no se ha tomado la decisión que yo defendía.

 

Los que me conocéis, seréis capaces de intuir mi postura. Es evidente que hasta después del partido de Las Palmas no saldrá de mi boca o de mi “pluma” palabra alguna que pueda enturbiar la preparación de este partido. El Xerez necesita ganar, necesita sumar puntos y, por tanto, necesita estabilidad, confianza y apoyo. Como el Xerez hoy en día son Juan Merino y sus jugadores, yo apoyaré firmemente al entrenador y la plantilla.

 

No me interesa salirme con la mía. Prefiero 1000 veces la victoria del Xerez que la salida de Juan Merino. Por tanto, hoy, sabiendo que va a seguir dirigiendo al equipo en Las Palmas, solo puedo desearle suerte. Mientras que los destinos del Xerez y de Merino esté unidos, solo desearé el éxito del entrenador linense, porque eso significaría también el éxito del Xerez.

 

¡Forza Merino, forza Xerez!

 

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La hora de Viqueira

Santiago Cordero | 13 de noviembre de 2011 a las 11:17

La situación es hoy por hoy alarmante para el Xerez CD. La derrota ante el Numancia nos deja a tan solo dos puntos de los puestos de descenso, menos de un partido, y a nueve de los puestos de liguilla, es decir, tres partidos. Pero lo peor de todo es la imagen y la sensación que nos dejó ayer el equipo en Chapín.

El Xerez volvió a las andadas de comienzo de temporada, los tres o cuatro partidos de buen fútbol de hace unas jornadas se han esfumado. Ayer, que también se puedo haber ganado, se jugó todo el segundo tiempo al “patadón”, solo las ganas y el empeño de los jugadores permitió que hasta el último momento se mantuviera una mínima esperanza de ganar el partido. Pero el equipo está roto, bloqueado y, lo que es peor, parece que no es capaz de dar más de si.

Todas las alarmas están encendidas en el Xerez, y por tanto es la hora de tomar decisiones, de asumir responsabilidades y de buscar soluciones. La semana pasada, titulé mi artículo ultimátum, pedí apoyo para Merino y el equipo durante la semana y durante el partido. La afición del Xerez fue ayer lo mejor de todo el partido. Nunca dejó de animar al equipo consciente de la importancia de los tres puntos. En ese mismo artículo dejé clara mi postura: la derrota ante el Numancia debía (debe) suponer el cese de Juan Merino.

¿Es Merino el culpable de esta situación? A pesar de su alto puesto de responsabilidad, sinceramente creo que no es ni el único, ni el máximo culpable del problema en el que está metido el Xerez. La plantilla tiene mucha culpa. No puedo quejarme de falta de entrega o de profesionalidad por parte de los jugadores, pero si de falta de capacidad y, en ocasiones, de calidad. Pero esto es lo que tenemos hasta final de campaña, salvo que venga algún refuerzo en el mercado de invierno y para eso queda más de mes y medio.

Viqueira hizo esta plantilla y trajo a este entrenador, condicionado por un presupuesto muy corto, pero lo hizo en su rol de director deportivo del Xerez. Ahora también debe afrontar esta situación como director deportivo del club y tomar decisiones. Parece claro que, siguiendo la máxima del fútbol, agravada por la telarañas de la caja registradora del club azulino, Juan Merino debe ser el sacrificado. Todavía se está a tiempo de revertir la situación, cuando menos de alejarnos del fantasma del descenso, porque pensar hoy en otra meta es una temeridad.

Imagino que, conociendo un poco a Emilio Viqueira, estará pasándolo realmente mal. Pero es en estos momentos, ante la adversidad, ante los problemas, cuando debe imponer la responsabilidad y el liderazgo al desasosiego. Ha llegado, tristemente, la hora de tomar decisiones, la hora de Viqueira.

El Club de los 400

Santiago Cordero | 7 de noviembre de 2011 a las 14:36

En primer lugar quiero expresar mi más sincera enhorabuena y felicitar a Jesús Mendoza por ser el primer jerezano que entra en el selecto club de los jugadores que han vestido la zamarra xerecista 400 partidos o más.  Echando la vista atrás, recordando la trayectoria del capitán azulino, se me pasó por la cabeza los muchos momentos buenos que le ha tocado vivir, culminando con el ascenso a primera división y los, muchos más, momentos malos y tristes vividos, entre los que destacan los descensos, las lesiones o los meses sin cobrar que vivió  la plantilla xerecista.

 

¡Cuántos momentos, cuántas victorias, cuántas derrotas!

 

Ayer domingo, tras la dolorosa derrota en Valladolid, las redes sociales xerecistas ardían con deseos de buscar culpables y casi de “quemarlos”.  En cierta forma es justificable esta actitud de los aficionados frutos de la decepción y del “cabreo” por los resultados. Así fue la cosa ayer y, mucho me temo, que la caldera se irá calentando con el paso de los días.

 

La cabeza más solicitada es la de Emilio Viqueira, seguida de la de Merino, la de Morales por supuesto, la de algunos jugadores concretos como son Pablo Redondo e Iñigo Vélez, aunque cuando los comentarios de Facebook cogían ambiente, en el repaso entraban los centrales o incluso el Jerezano José Vega, quien por cierto es de los que menos han jugado esta temporada. ¡Bueno! la cabeza de Miguel Ángel Rondán y la de Antonio Poyatos también “rodó” en la red. Así está el patio. Es más, algún que otro comentario en este mismo blog me pedía ayer que fuera más expeditivo y contundente en mis planteamientos.

 

El caso es que el foco sobre la actualidad del Xerez se centra en discutir quien es más culpable de la situación deportiva que atraviesa el equipo de Juan Merino. Está forma de actuar de la afición (soberana siempre) hace que se estén enfrentando xerecistas contra xerecistas. Ante esto (muy normal en el fútbol desgraciadamente) ¿beneficiamos en algo al Xerez? ¿Contribuimos en algo a que el equipo pueda salir de esta situación? La respuesta es rotundamente NO. Seguramente nos sirva para desahogarnos, pero en el fondo, esta tensión solo contribuye a generar estrés, ansiedad, nerviosismo, dudas e incluso fractura en el vestuario.

 

No me malinterpreten, esto requiere un giro, un cambio drástico, de hecho ayer planteé que profesionalmente y con cordura ha llegado la hora de un ultimátum a Juan Merino. Pero sin que eso signifique que le cortemos la cabeza antes de tiempo, sino todo lo contrario, para que una al xerecismo en torno a la figura de su entrenador y su plantilla, que son los únicos, solo ellos, los que pueden ganar al Numancia. Cuando estamos cabreados no solemos atender a razones, pero sinceramente no creo que exista, a corto plazo, esta semana, mejor solución que esta. Solo vale el apoyo, pero con ultimátum.

 

Discutir ahora la valía de Viqueira no suma nada. Crucificar hoy a Pablo Redondo o Iñigo Vélez no suma nada. Eso sí, debemos mostrar nuestra disconformidad con sus rendimientos sin ninguna duda.

 

Y ahora es donde entra en juego el club de los 400. Mendoza capitán, Moreno segundo entrenador, sumado a José Mari con más de 500 partidos en el fútbol profesional habiendo jugado 4 encuentros  con la selección absoluta española al igual de Capi.  Porque hasta ahora, todo lo que yo he planteado, en este artículo y en anteriores, hace hincapié en cómo pienso que debería actuar Viqueira (Ultimátum) y como debería actuar el aficionado (apoyando). Pero el principio y el final de todo está se sitúa en un terreno de juego, dos equipos, un árbitro y un balón. De todo,  solo podemos responsabilizarnos de lo que haga un equipo, el nuestro, y no exactamente nosotros, sino solo los jugadores pueden responsabilizarse de ello. Ahí es donde deben asumir todo el protagonismo el Club de los 400. Mendoza, José Mari, Capi y también Vicente Moreno (en su papel de segundo entrenador) tienen que dar un paso al frente, poner toda su experiencia al servicio del vestuario y tirar del equipo. No fue un buen momento para cumplir 400 partidos con el Xerez el pasado sábado, pero para el Xerez  puede ser un buen momento para contar con un jugador como Mendoza y sus 400 partidos (y el resto de miembros del club).