Archivos para el tag ‘Mejias’

A Ramón Blanco

Santiago Cordero | 10 de mayo de 2013 a las 15:06

Fueron los años más bonitos de mi carrera profesional. Nacido en Jerez, criado xerecista, me tocó marcharme a la COPE de Cádiz a comienzo de los noventa. Allí aprendí a ser un profesional de los medios de comunicación. Severiano Montero fue mi inspiración ética y deontológica. Una mezcla de periodistas de la vieja guardia aún en forma, eso sí, tirando de los viejos trucos (Limón, Galvín, Mateos, Antonio Díaz y compañía) y un puñado de jóvenes, alguno pueblerinos, que deseábamos comernos el mundo ¡Bueno Cádiz al menos!

Era la época de Sacro Imperio de Irigoyen y de sus alter egos  Paco Perea en la prensa, Tellez en las cuentas y Hugo Vaca en lo deportivo. Fue la última gran etapa del Cádiz en primera división. Viejos y jóvenes en el césped. Szendry, Bermell, Chico Linares, Carmelo, Manolito, Pepe Mejías junto a los Arteaga, Barla, Quevedo, Mateos, Javi, Aragón, Jose, Procopio, pasando por Derticia o Indio Vázquez. Ese Cádiz se podría resumir en dos jugadores. Mágico González y Kiko Narváez. Viejos y jóvenes en los banquillos. Fue la época de Colin Addison, Héctor Veira y de Ramón Blanco.

De aquella época aprendí a no ser un forofo del micrófono, mérito de Seve y del propio Ramón, aunque la mayoría lo eran… lo son aquí y allí. Incluso hoy se aplaude ese tipo de periodismo partidista, denigrante y esperpéntico, pero eso es otra historia.

Ramón me adoptó en cierta forma. Enamorado de la cantera, imagino que me veía como un periodista canterano.Recuerdo que tenía en tercera un equipo de ensueño. Ese equipo sería considerado algo mítico si hubiera sido del Real Madrid o del Barça, ni os cuento que se seguiría contando en Bilbao si esa hornada de jugadores fuera de allí. Por aquellos años, solo descansaba un sábado de cada dos, pero ni aún así me perdía, si es que cuadraba con el partido de la primera plantilla, los partidos del Cádiz B que dirigía Ramón. Fueron muchas entrevistas, muchos ratos juntos, muchos desplazamientos. Entonces periodistas y equipo convivíamos bastante en los desplazamientos.

Luego llegó el primer equipo. Vaya marrón para Ramón. Esa guerra inesperada (sustiuyó al Bambino) le haría entrar para siempre con letras de oro en el cadismo. Se sacó de la chistera a Kiko, eso al menos creía media España. Los que seguíamos al Cádiz B sabíamos que era una apuesta segura, pero también es cierto que un entrenador novel debía tenerlos muy bien puestos para jugarse el descenso metiendo a jugadores de tercera división.

El partido en Carranza de Kiko frente al Zaragoza es histórico y luego llegaría el play off con el Málaga por evitar el descenso. El gol de Jose, la prorroga, los penaltis, la fiesta final. Todavía guardo la camiseta Element que llevó puesta aquel día Ramón.

Viví aquellos maravillosos momentos. Luego nuestras vidas profesionales tomaron otros derroteros, pero siempre le recordé con cariño, con respeto, con satisfacción. Su voz ronca de gritar, sus silbidos cómplices con Kiko en el campo, su cigarro en la boca, su alegría inmensa, su optimismo innato.

Un día, perdió el Cádiz en Mallorca creo recordar que 2 a 1 (escribo de memoria). El equipo se hundía en la clasificación. Después de las entrevistas, esperando al autobús, Mejía y Carmelo se fumaban un pitillo junto a Ramón. Al rato, cuando me quedé solo con él, le pregunté con la inocencia de mis 21 años, como después de perder y, sobre todo, por la imagen, les dejaba fumar. El se rió y me dijo – no te preocupes Santi, este año nos salvamos – mientras apuraba una calada y reía.

 

 

 

Solo escribo estas palabras para mostrar mi dolor por el fallecimiento de Ramón Blanco, expresar mi admiración por el entrenador que fue, mi cariño por la persona que con tanto respeto me trató.

Fueron los años más bonitos de mi carrera profesional y buena parte de ello se lo debo a mi entrañable Ramón. Siempre en mi corazón.