Políticos no presenciales

Antonio Méndez | 21 de mayo de 2013 a las 12:13

Entiende  María Gámez que este periódico invadió su privacidad cuando informó de las maniobras de algunos concejales de su grupo para intentar esconder unas vacaciones suyas en estos días en el Caribe. Evidentemente opino que no. La gravedad de un hecho que convierte una anécdota, como el paraje para pasar unos días de descanso o la decisión de tomarse un respiro en mitad de mayo, en información es el intento de varios de sus compañeros de mentir cuando se les preguntó por la portavoz socialista del Ayuntamiento de Málaga. Además de la interpretación que algunos dieron a sus órdenes, para no llamarlas consignas, de que había que evitar que trascendiera la escapada.

Cómo no, el político tiene máximo derecho a su vida privada. No seré quien alimente con otro elemento la caza de brujas. En general, considero que están muy mal pagados y que esta escalada contra sus sueldos sólo favorece que aumente su mediocridad, algo que ayudará poco a resolver los graves problemas de la sociedad.

Pero también que han llegado a puestos de relevancia dirigentes sin más méritos que un buen enchufe o que supieron subirse de adolescentes a un coche oficial y planean no bajarse más hasta la jubilación. En estos casos, sus emolumentos dañan las arcas y la calidad democrática.

Pero sí demando al político trabajo y saber con detalle su actividad pública. Y vería bien que informaran de cuándo toman sus vacaciones o sus descansos. Ya que nadie controla sus horarios al menos que fichen ante el jefe de personal: los ciudadanos. Hoy es fácil enviar dos tuits mientras se toma el sol en la playa para camuflar una jornada laboral u ordenar a un asesor que envíe un comunicado mientras el mandatario disfruta de un estupendo acueducto. La nueva patraña de la política no presencial con la que algunos presumen de estar “activos” todos los días y todo el día.

Pero privacidad, toda. A nadie le interesa si alguien acude a una campaña embarazada, cuándo va al cine o qué películas ve. El problema que realmente debería preocupar a María Gámez es que la portavoz del principal grupo municipal en el Ayuntamiento de Málaga se ausentó más de una semana y nadie, en términos políticos, la echó en falta.

El túnel del tiempo

Antonio Méndez | 21 de mayo de 2013 a las 12:02

De de las series de televisión que de niño más me entusiasmaron me quedo con  El túnel del tiempo. Las peripecias de dos científicos atrapados en el pasado debido el fallo de una máquina secreta construida por el Gobierno de Estados Unidos. Los compañeros que controlan el artilugio no pueden devolver a sus colegas al presente pero al menos los rescatan cuando se producen situaciones extremas. Aunque al hacerlo los envían a otra era indefinida y en la que les volverá a acechar el peligro.

En estos días me da la sensación de vivir en un bucle malagueño sin la más mínima oportunidad de que alguien nos devuelva al presente. Mi máquina del tiempo no logra precisarme la fecha exacta. Año 1986 ó 1987. El alcalde de Málaga, Pedro Aparicio, respalda un proyecto del concesionario de los Baños del Carmen: levantar un hotel y un aparcamiento para facilitar la regeneración de ese espacio. La capital carece de establecimientos hoteleros de calidad y al poco el Málaga Palacio pierde dos de sus cinco estrellas. El regidor quiere algo distinto para ese idílico balneario de la Málaga del siglo XIX que entonces apenas se usa como camping. Rechaza una playa para comer en la arena tortillas de patatas. Para eso ya está La Malagueta. La afirmación le acarrea no pocas críticas por su elitismo.

Los ecologistas de Silvema, con Saturnino Moreno al frente, encabezan la drástica oposición. Los eucaliptos están en peligro. Los vecinos aspiran un parque y espacios deportivos. Izquierda Unida se opone. El ruido resulta tan ensordecedor que la iniciativa se va al traste. La idea del hotel acaba por trasladarse después a una parcela del Morlaco. El mirador más privilegiado de la capital. De nuevo rebrota el rechazo por contaminar con un edificio el parque. Y se frustra el plan alternativo. En el solar que dio origen a la polémica se asienta finalmente un lavacoches.

Ypocos años después, como si surgiera de la nada, y con la guardia baja de los vigilantes, surge sin que ya nadie rechistara el gran mazacote del edificio de viviendas actual. Los Baños del Carmen continuaron desde entonces su continuo declive. Los concesionarios del balnerario dejaron que prosiguiera su continuo deterioro, hasta convertirse en un lugar casi marginal, un centro de acampada ilegal.

Ahora el arquitecto Salvador Moreno Peralta ha presentado su proyecto para desarrollar una acción integral en los Baños del Carmen, por encargo de las empresas concesionarias del recinto. Un permiso que caduca en pocos años. Si se lo prorrogan y les permiten construir un hotel y un aparcamiento, ejecutarán la actuación.

En el túnel del tiempo de Málaga estamos atrapados por el mismo capítulo. Por si acaso miremos al Morlaco.

Las bolsas del supermercado

Antonio Méndez | 12 de mayo de 2013 a las 12:57

De todo lo sucedido en Málaga en los últimos días, una afirmación es la que me ha hecho meditar más. Que una bolsa de un supermercado de alguna marca reconocida pueda proporcionar un estatus social a una familia en apuros.

Y eso que la semana nos ha salpicado de muy diversos acontecimientos. Con el Metro como gran protagonista. Desde la barbaridad del oráculo del alcalde, su asesor para grandes infraestructuras, pronosticando un tranvía en superficie que recoge en las paradas cuerpos de niños atropellados, a las claras explicaciones económicas de la consejera de Fomento sobre los motivos que justifican su propuesta: No hay dinero. Al alcalde de Málaga el Tribunal Constitucional le ha obligado a afrontar una crisis de gobierno al forzarle a destituir a los tres concejales no electos. Aunque en el fondo la estaba deseando. La sentencia le ha dado una oportunidad al munícipe de intentar sacar a su equipo de la parálisis. Nunca entendí bien esa figura de concejal no electo. Y en todo caso suponía que el espíritu de la norma, ahora anulada, perseguía darle la oportunidad a un regidor de incorporar a un buen gestor para la ciudad sin necesidad de quemarlo antes al incluirlo en una lista del partido. Pero De la Torre la usó para rescatar a ediles a los que previamente había echado. Algo incongruente.

También conocimos, mientras el Palacio Miramar cumple cinco años varado en una crisis que aconseja el menor riesgo posible en aventuras hoteleras, que ahora sólo se invierte en césped artificial para alfombrar rotondas o medianas. Una urbe de cartón piedra. Pero tampoco una ganga, a la vista de las decenas de miles de euros gastados por el Ayuntamiento de la capital estos últimos años en la adquisición de estos tapetes.

Mientras, el presidente de la Diputación consideró imprescindible su presencia en una feria en Dubai. La comitiva del Patronato costó 5.000 euros, el equivalente a 200 metros cuadrados de falsas hierbas en el Paseo de los Curas. Fácil de amortizar con una decena más de turistas del Golfo Pérsico en la Costa. Aunque desconozco la capacidad de atracción de Elías Bendodo con los árabes.

Pero estas maniobras de distracción de la actualidad no me impiden ver el bosque de lo que dijo en Málaga, ante la Reina, el presidente de Cruz Roja, Juan Manuel Suárez del Toro. Muchas de las familias que acuden a la institución para beneficiarse de los repartos de alimentos, van con bolsas del supermercado para llevarse los productos. Así muestran ante sus vecinos una apariencia de naturalidad y disimulan sus penalidades reales. Ése sí que es el césped artificial de la vida.

Ojalá pronto muchas personas puedan volver a realizar sus compras de fin de semana. Aunque les cobren las bolsas.

El concejal número 13

Antonio Méndez | 12 de mayo de 2013 a las 12:41

Cuando el alcalde de Málaga anunció a los componentes de su equipo de gobierno que Mario Cortés era el nuevo portavoz del grupo del PP en el Ayuntamiento de Málaga varios de ellos se miraron con asombro, dando a entender que Francisco de la Torre había decidido gastarles una broma.

Pero no. Era su decisión firme. El regidor malagueño está contento con su trabajo al frente del área de Nuevas Tecnologías. Trabó confianza con él con motivo de la pasada campaña de las elecciones generales, que Cortés dirigió y en la que De la Torre se presentó al Senado. Es un hombre muy del partido y, por tanto, muy cercano a Elías Bendodo, aunque seguramente esa circunstancia habrá pesado menos en la decisión. Pero ayuda. Y sobre todo, evita una vez más darle más poder a Damián Caneda, el primer teniente de alcalde y concejal de Cultura con el que mantiene poca sintonía. La excusa oficial es que ya tiene suficiente trabajo y más ahora que asume también Educación. Menos mal que Caneda se entretiene con buscar turistas rusos para la capital, que va más con su perfil de empresario porque en caso contrario debe estar lamentando una y otra vez el sí que dio hace dos años para esta aventura.

Así que el concejal número 13 (El Guerrero número 13 es mi película preferida de Antonio Banderas y el propio actor me dijo hace poco que es un film de culto después de pasar desapercibida en su día)  da un saltó olímpico en el escalafón para auparse a la portavocía. Cortés es otro producto made in PP de Málaga. Gente joven y con un currículo labrado en cargos público y del partido. Es ya un veterano en el Ayuntamiento de Málaga con un perfil discreto que le evita antipatías. Ideal para ascender en mitad de las pugnas políticas. Por lo demás, el alcalde castiga la gestión en Medio Ambiente de la concejal Ana Navarro. El conflicto de Limasa le pasa factura más pronto que tarde. Ella tampoco entendió que De la Torre la fichara para llevar la limpieza. Aunque le entrega la responsabilidad de Comercio, una concejalía a su medida. No olvidemos que Navarro es gerente de la Cámara. Allí tendrá que convivir con Esther Molina, su predecesora en ese cargo, que por culpa de la sentencia del Constitucional pasa ahora a directora de área. Difícil ese cambio de despacho. Ya saben el refrán  de la difícil convivencia de dos líderes en un mismo corral.

Los otros movimientos son casi sobrecargas innecesarias. Raúl Jiménez llevaba Carretera de Cádiz, el distrito más populoso. Ahora le suman Medio Ambiente. Cuentan desde el Ayuntamiento que lo mejor para entender los problemas de limpieza es gestionar antes un distrito y ver de qué se quejan los vecinos. En el caso de Genma del Corral ésta esperaba más responsabilidad. Pues De la Torre ha atendido su solicitud: ahora además del Centro, Teatinos. No quiero olvidar un detalle. Me parece una decisión que dignifica la de Miguel Briones. Regresar a su trabajo de inspector de Educación y no aceptar ahora pasar de concejal a director de algún área. Tampoco me quiero exceder porque desconozco si en estos cambalaches de la política ya tiene alguna oferta para jugar en otro campo.

Manifiesto por el jeque

Antonio Méndez | 7 de mayo de 2013 a las 17:54

No me cabe la menor duda de que al final y pese a que él ha intentado evitarlo con una prolongada ausencia, hemos terminado por malagueñizar al jeque. Ya sólo falta que proclame: “Esto es un robo de la Junta”, expresión, la de la sustracción, de éxito asegurado y que le permitirá una importante recuperación de su masa de seguidores en Twitter, que creo que ahora mismo es su gran preocupación.

Es más, espero que tras su último pildorazo autentificado en las redes sociales, los medios habituales de defensa de las esencias de esta tierra malagueña elaboren lo antes posible un manifiesto en defensa de Al-Thani y una recogida de firmas para presentárselas a Angela Merkel.

Sí, porque lo que sucede con el catarí excede del ámbito nacional y es un problema en el que debe intervenir la troika. No puede ser que unos mindundis de un gobierno de una pequeña región europea se dediquen a ponerle trabas a un inversor serio, que sólo quiere aportar riqueza a esta “área”. No debemos permitir que la Junta cometa una injusticia con nuestro benefactor y le trate con parcialidad. Incluso sospecho que Griñán se ha aliado con la UEFA en sutil venganza. Porque el presidente andaluz es forofo del Atlético de Madrid. El germen del mal.

Uno de los puntos del manifiesto, que arrastrará cientos de miles de rúbricas y de paso solucionará la crisis de la prensa de pago con la cantidad páginas que se llenarán al publicar las innumerables adhesiones, debe reprobar al alcalde de Málaga.

Después de sentarse media temporada en el palco con Moayad Shatat, Francisco de la Torre  no puede decir ante 200 representantes de esta sociedad: “Ya me gustaría a mí saber algo del jeque”. Nunca se duda de la trinidad Al-Thani, Shatat, Ghubn. Y además, el regidor incluso de ha atrevido a cuestionar a cuestionar el interés del Sheik en esa Academia en Arraijanal. ¿Es que ya no recuerda que la presidenta de la Unesco plantó allí un árbol como firme compromiso con el proyecto?
El alcalde de la capital  debe aprender de su homóloga de Marbella. La Junta es la que mueve los hilos de esta conspiración que persigue que Málaga y la Costa sufran un atraso secular como castigo por votar tanto al PP.

Seremos una legión detrás del jeque malagueño.

Las cartas sobre la mesa

Antonio Méndez | 5 de mayo de 2013 a las 21:20

Como en el fútbol, a falta de dos años para que un jugador importante cumpla su contrato, el club ha decidido ampliárselo por otras cuatro temporadas más. Aunque aquí en teoría no había riesgos de que los protagonistas pudieran fichar por otro equipo. Y menos por el del gran adversario. El PP y el PSOE lo tienen claro respecto a su cartel electoral en los próximos comicios locales al Ayuntamiento de Málaga. Salvo contingencias. En política dos años son una eternidad.

Francisco de la Torre, a pesar de que entonces habrá cumplido 72 años, quiere seguir después de 2015 al frente de la Alcaldía de la capital. El regidor es consciente de que éste será su peor mandato, debido a la crisis económica, y se niega a marcharse de esta forma. Su hipotético rival, el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, no se opondrá a los deseos del munícipe del PP. Sabe que sólo su presencia supone dos o más concejales en el recuento de votos y posiblemente los populares lleguen a la cita en un momento de credibilidad muy bajo para las siglas del partido por el desgaste de las continuas medidas del Ejecutivo de Rajoy. Tiene tiempo y el reloj biológico corre a su favor.

En el PSOE también han estado raudos para despejar dudas. La dirección que encabeza Miguel Ángel Heredia ha resuelto otorgar otro periodo de confianza a la actual portavoz socialista, María Gámez. Aunque a diferencia del PP, aquí la voluntad de los que mandan depende de que el partido resuelva celebrar primarias el próximo año y no surjan más aspirantes. El tempranero anuncio puede servir como disuasión. O quién sabe si como acicate. Los designios de los socialistas son difíciles de presagiar.

Los dos grandes partidos resuelven con mucho tiempo de antelación la habitual incertidumbre. Pero en esta ocasión, las elecciones municipales no serán un juego a dos bandas. El caldo de cultivo que se acumula contra las dos grandes formaciones abre un nuevo escenario, también en el Ayuntamiento de Málaga. Partidos como Izquierda Unida y UPyD pueden jugar un papel determinante en el futuro de la Casona del Parque. En esta ocasión sí que habrá interés por saber quiénes completan los ases de esta baraja.

El ‘market’ del puerto

Antonio Méndez | 5 de mayo de 2013 a las 21:15

El puerto de Málaga ha dado luz verde al market en Muelle Uno. Un consejo de administración de la Autoridad Portuaria sin apenas voces disonantes y si alguna hubo, casi en silencio. Se pone con una rapidez inusitada fin a una polémica estéril. Ha triunfado el agotamiento. Ya lo insinuó el promotor el mismo día que inauguraba el centro comercial de la llamada nueva calle Larios. Además, ahora contaba con un as en la manga: la demanda judicial por 7 millones de euros contra la administración portuaria por impedir en su momento la instalación de ese negocio.

Entonces se rechazó un súper, ahora se autoriza un market. No me pregunte por la diferencia. Y ni siquiera merece la pena entrar en ese juego. En ambos casos la empresa es Carrefour y sólo con que el espacio se asemeje a los que muestra en las remozadas zonas de alimentación de sus híper en Málaga, el examen de calidad lo superará con notable.

El problema es de concepto. La operación de recuperación para uso ciudadano de los muelles 1 y 2 pretendía, nada más y nada menos, que responder a esa nomenclatura. Pero finalmente, excepto en el Palmeral de las Sorpresas, la actuación urbanística se le entregó a un privado que debía desembolsar una fuerte inversión a cambio de la explotación comercial del recinto. Y la única solución para que ganen dinero, es que acudan los clientes en masa a comprar en las tiendas y consumir en los bares y restaurantes del puerto. Así que nada que reprochar a los que realmente se han jugado su dinero con esta iniciativa por que busquen una o mil locomotoras que atraigan al público más allá de los días festivos.

Ahora, con la crisis, corremos el riesgo de que el proyecto acabe en ruina económica general, incluida la del propio Puerto, que pierde los ingresos por el cuantioso canon que recibe por ceder su suelo. Ésa es la otra razón de peso por la que apenas hay resistencia en esta ocasión. Aunque todos seamos conscientes de que estamos ante el mismo perro pero con distinto collar.

Los muelles 1 y 2 son lugares privilegiados y no me he encontrado con detractores tras el resultado final a estas dos décadas de profuso debate. No hay frustración sino todo lo contrario. Es hermoso que los malagueños se hayan reencontrado con su puerto. Pero ése era el único precio necesario para rentabilizar una inversión pública de esta categoría, pero no se quiso pagar.

Hoy como ayer

Antonio Méndez | 5 de mayo de 2013 a las 21:05

Recuerdo que fue Joaquín Ramírez, entonces presidente provincial del PP, el que en su día aseguró que Málaga no necesitaba un Metro. En los medios de comunicación clamábamos por este transporte, que entonces la Junta había proyectado para Sevilla. Situé aquella declaración como la típica andanada de un dirigente del partido en la oposición cuando comprueba que una iniciativa del Gobierno les hace pupa electoral. Pero ahora no sé si Ramírez era un  profeta o un visionario. Lo digo porque corremos el riesgo de que el suburbano malagueño acabe como el aeropuerto de Castellón: cerrado antes de abrir

Durante muchos años, medimos el avance de esta provincia por sus infraestructuras. Posiblemente desde los medios también construimos, de buena fe, un gran burbuja  de exigencias a las que los políticos no quisieron o supieron resistirse. La autopista de Las Pedrizas no registra el mínimo flujo para rentabilizar su coste. Siento bochorno cuando transito prácticamente en solitario por los seis carriles de la hiperronda, con mejor y más amplio trazado que varios circuitos de Fórmula 1 superpuestos.

Y me cuentan que aún no se ha estrenado de verdad  la segunda pista del aeropuerto, por la que estábamos dispuesto a ejecutar al amanecer al ministro de turno de Fomento que se hubiera opuesto. Y a pequeña escala, y aunque me encanta, ahí está esa red de kilómetros de carriles bici. Para ver ruedas hay que apostarse como un náufrago a la espera de que asome un barco en el horizonte. Culpemos a la crisis.

Cuando la Junta encontró financiación del Banco Europeo de Inversiones para ejecutar el Metro de Málaga, el interés de la entidad era, sin embargo, que el Cercanías alcanzase Marbella. Desde la Consejería de Obras Públicas se decidió priorizar el transporte a la capital, el más complicado para obtener los recursos, en la seguridad de que luego sería coser y cantar llevar el tren al corazón de la Costa.

Pienso que Francisco de la Torre era de la misma opinión que Joaquín Ramírez, pero no la expresó. A él le escuchado con vehemencia defender la necesidad de otra hiperronda este y hasta encargó el proyecto para completar la circunvalación con más carriles por el paseo marítimo. Pero el Metro siempre lo contempló como una amenaza para su mayoría absoluta. Por las obras. Y estoy seguro de que la Junta también planificó la actuación para intentar restarle votos con las zanjas.

El último movimiento del alcalde, al unir por autobús El Palo con Teatinos y la Carretera de Cádiz es sencillamente proclamar que Málaga no necesita Metro . Y que la Junta se enfrente a su gran fiasco. Pero es que el Gobierno andaluz le pone un discurso muy fácil.

El rescate

Antonio Méndez | 28 de abril de 2013 a las 21:30

“Si Merkel quiere rescatarnos sólo tiene que pasarse por los bares del centro allí nos encuentra a todos”. He escuchado este chascarrillo varias veces en los últimos meses. Es cierto. Si transitas por las calles del casco histórico de Málaga capital, de miércoles a sábado, algo que hago habitualmente porque el periódico tiene su sede en calle Martínez, junto a Larios, puedes observar como las terrazas se encuentran atestadas de clientes.
La transformación del paisaje urbano de esta zona  hace bueno el dicho popular, que también se ha aplicado a otras localiades de este país: “Málaga, ciudad bravía, la de mil tabernas y una sola librería”. Aunque habría que sustituir esto último por ” y un solo comercio”, dada la paulatina desaparición de las tiendas, reemplazadas  con rapidez por bares de copas, mesones, heladerías  y locales varios de restauración. La oferta y la demanda y las expectativas de negocio provocan estos bruscos cambios. Antes fueron las oficinas bancarias y después las tiendas de móviles las que se tomaron en ese espacio neurálgico. Ahora le toca el turno de las barras, las sillas y las mesas.

Pero me temo que el gran ambiente que se respira nos puede llevar a una gran confusión sobre la realidad malagueña fuera de este burbuja central. Y no es necesario acudir al fuerte contraste que se experimenta unos cientos de metros más allá, al divisar a diario las colas de los Ángeles de la Noche apenas se cruza el Guadalmedina. La última Encuesta de Población Activa resulta demoledora en ese sentido. Con un desempleo de un 36,7%, nos acercamos de forma alarmante a la cifra de cien mil familias en esta provincia que confiesan que todos sus componentes se encuentran en la actualidad en paro. Además, hay 136.000 que responden que sólo se dedican a las labores de su casa.
Con ese panorama es difícil explicar cómo aún no se han registrado episodios de estallido social. Yatribuimos las causas a la economía sumergida y al papel catalizador  que juega la familia para dar cobertura en las necesidades esenciales a todos sus miembros.

Hace un par de años escuche a un catedrático experto en Economía clamar porque se tomaran decisiones drásticas para afrontar el futuro. Si Andalucía es una potencia en energía solar y eólica por qué no apostar todas las cartas a esa jugada. Es una buena noticia que Málaga participe en un proyecto pionero para probar la viabilidad del uso de coches eléctricos en las ciudades, como el que se ha puesto en marcha hace unos días. También que se haya desbloqueado el proyecto del anillo ferroviario en Antequera, siempre que sea compatible con la protección a la riqueza de los cultivos de esa gran vega agrícola. No quiero el liderazgo mundial en bares aunque si al final llegase Merkel a rescatarnos estoy seguro de que antes se pararía para tomarse una tapa.

Un paseo por la izquierda

Antonio Méndez | 28 de abril de 2013 a las 21:23

Definitivamente al PSOE le ha venido bien este primer año de alianza en el Gobierno andaluz para darse un paseo obligado por  la izquierda. Después de abandonar a principios de los 80 el marxismo recalaron  en una socialdemocracia económica autorizada por los mercados. Primero Boyer y más tarde Solchaga sentaron las bases de una ortodoxia que se ha respetado hasta los tiempos de Solbes. El objetivo era conservar las simpatías de una cada vez más amplía clase media que proporcionaba el poder, sin perder formalmente la O de obreros. Sólo algunos postulados sociales le acabaron por diferenciar técnicamente de la derecha y el único desafío era profundizar en lo que eufemísticamente se ha llamado Estado del Bienestar y que tampoco los contrarios ideológicos cuestionaban.

Pero ahora con la crisis hay pobres de solemnidad. La estructura social vuelve a tomar forma de pirámide con una base de desfavorecidos cada vez mayor. Con más de seis millones de parados, casi uno y medio en Andalucía. Una generación de jóvenes formados en universidades públicas y destinados a suministrar talento y personal de servicio a los países del norte. Y una política económica dictada por el neoliberalismo imperante, con los bancos centrales de brazos ejecutores. Ante ese maremágnum, lka izquierda afrontó la crisis mientras estaba al frente del Gobiero con la alternativa del iluminado ensayo Keynessiano de Zapatero: un gran plan de inversiones para arreglar las aceras.
Primero un decreto de protección del litoral, luego la intención,  lógica en un gobierno de esta ideología, de llenar las aulas públicas antes que destinar recursos a la enseñanza concertada. Más tarde las expropiaciones sociales de pisos a los bancos, las tres comidas garantizadas a los escolares sin recursos  y pronto llegarán la regulación de consultas populares. La propuesta de aumentar el número de escaños en el Parlamento andaluz está más que enterrada. Es cierto que a Izquierda Unida le encanta la parafernalia legislativa de dotar normas y más normas para regular la vida andaluza.  Pero se ha vuelto pragmática y le encanta el poder de que disfruta. En las fiestas del PCA ya ha cometido el sacrilegio de olvidarse al Che y ahora idolatra a Chávez. No sabemos si a Valderas le ha visitado el pájaro que le anunció la buena nueva al ya presidente Maduro. Dejémoslo en síntoma de modernidad.

Y todo ha sucedido porque los socialistas contaban con la excusa de que debían atender las exigencias de su socio de gobierno.  Pero ya parece que son los que más  disfrutan con este incipeinte camino de vuelta a los orígenes. Aunque en poco tiempo puede que deban apresurarse por obligación, para no sufrir una sangría de votos por su costado amigo. El propio Griñán anunciaba en las últimas horas que si han de radicalizar sus posturas en favor de los que sufren lo harán. Palpan la orfandad ideológica en que viven desde hace lustros y dan tumbos hasta reencontrar su identidad.