Pájaros por el Guadalhorce

Antonio Méndez | 18 de mayo de 2011 a las 19:29

Me respondió en un tuiter Dani García a mis críticas por el, según mi opinión, bastante soporífero último debate de la campaña entre De la Torre, Gámez y Moreno Brenes que los partidos políticos deberían crear un departamento de I+D+i para buscar ideas que exponer o desarrollar, por ejemplo, en un campaña electoral. Si las formaciones políticas contaran con personas del talento de nuestro cocinero malagueño más internacional la innovación formaría parte del ideario de unas instituciones que deben liderar la sociedad. 

Así que me he propuesto escarbar en mi memoria hasta encontrar la iniciativa municipal que más me ha sorprendido en los últimos veinte años y acabo de recordar una que desde luego ocupó cabeceras y páginas informativas en los medios de comunicación. Obvio indicar lo que la festejamos los periodistas al conocerla porque no dábamos crédito a que fuera verdad. La aprobó en un congreso provincial Izquierda Unida hace ya bastante tiempo. No sé precisar ahora la fecha. Se trataba de limitar la velocidad de los vehículos creo recordar que a 60 kilómetros la hora, o quizá menos, cuando circularan por la ronda oeste de Málaga por el tramo de la desembocadura del Guadalhorce. La intención era no perturbar el hábitat de las especies que habitan en el paraje natural.

Desde el escepticismo de los habitantes de una gran urbe, aquella propuesta aprobada solemnemente por un partido que entonces llevaba el apellido Los Verdes fue jaleada desde la incredulidad y provocó toda suerte de chascarrillos, chistes e incluso comprensión hacia sus ingenuos promotores, que desde luego creo que la acabaron atribuyendo a sus jóvenes.

Tras el brillante tweet en este periódico de Javier Gómez sobre Cómo diseñar un antidebate para espantar a la audiencia poco hay que añadir al último encuentro entre los tres principales aspirantes a la Alcaldía de la capital. Sin duda es una exageración, pero confieso que al escuchar a la candidata socialista en Onda Azul hubo momentos en que pensé que su discurso encajaba más en una aspirante de Izquierda Unida que del PSOE. Es una sensación, no me pregunte que lo razone porque seguramente no hay un argumento objetivo para defender esta tesis. A IU siempre lo asocio como un partido que nunca quiere perder el norte de la utopía mientras que a los socialistas pienso que les caracteriza el pragmatismo del que sabe que tarde o temprano gobernará. Pero Gámez se ha empachado tanto con las palabras parque y verde, hasta convertirlas en el talismán con las que ganará el gran desafío que debe afrontar esta ciudad en los próximos años, que al final me ha terminado por venir a la cabeza aquella historia de los pájaros del río.

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