Riadas, granizadas, fotos y olvido

Antonio Lao | 10 de diciembre de 2013 a las 11:40

Cuando se produce una riada, como la de hace un año asoló el Levante de Almería o la granizada de hace tres semanas en El Ejido todos tratamos, sin excepción, de arrimar el hombro, trabajar de forma conjunta y continuada para buscar tornar la situación a la normalidad. Un esfuerzo loable, en el que las administraciones tienen una buena parte de culpa en positivo, provocando la correspondiente derrama económica, tan necesaria para estos casos.
Hasta aquí la cara amable de una situación, a la que se suman los correspondientes viajes de los responsables políticos hasta la zona cero, las reuniones con los afectados y la cascada de declaraciones, cuál de ellas más positiva, en la búsqueda de soluciones prontas que alivien la tragedia.
Para desgracia de los afectados la cosa no concluye en una bacanal de vino y rosas y tampoco en una cascada de dinero y ayudas. Al contrario. Después de los besos, los abrazos, los parabienes, los lamentos, las palmadas en la espalda y las promesas llega el tiempo del olvido. El tiempo en el que los afectados deben mirar al frente, avanzar un paso y buscar salir del atolladero por sus propios medios.
Digo esto porque aún hoy, un año después, muchos de los afectados por la “gota fría” de hace un año en Mojácar, Vera y otros pueblos de la zona esperan pacientemente, tras haber cumplimentado decenas de formularios de ayudas, que el dinero llegue y pueda hacerles olvidar lo sucedido.
Y mucho me temo que en el caso de la granizada de hace unas semanas en El Ejido volvamos a las andadas, con la excepción hecha de las entidades financieras, que una vez si y otra también, son capaces de ofrecer créditos muy blandos con los que tratar de avanzar en la senda de la recuperación. Bien es cierto que en el caso que nos ocupa, el de los invernaderos destrozados y cosechas perdidas, llueve sobre mojado. Los agricultores son muy reacios a firmar pólizas de seguros, en la creencia de que, como en el cuento de Pedro y el lobo, la fiera nunca llegaría a comerse las ovejas. Claro, que un día el cánido llega y entonces la solución es imposible.
Bajo estas premisas, con cierto tufo de pesimismo y alarma, sólo cabe apuntar a la necesidad de mantener la coherencia y el realismo, en la creencia de que no por mucho ruido mediático se resuelven antes los problemas. La realidad se impone y el trabajo callado y constante permite avanzar en la búsqueda de las mejores soluciones, para que los afectados, los que realmente lo han perdido todo, padezcan lo menos posible. Alejémonos de las promesas y acerquemos a los afectados la realidad, por cruda que sea.

Antonio Pascual, “el almeriense”

Antonio Lao | 2 de diciembre de 2013 a las 18:50

Antonio Pascual será mañana investido doctor Honoris Causa por la Universidad de Almería. Un reconocimiento merecido y, si me apuran, diría que incluso llega con cierto retraso. El que fuera consejero de Educación de la Junta de Andalucía y ahora presidente de la Fundación Sevillana-Endesa recibirá mañana el título en su Universidad, en la que él, cuando era máximo responsable de Educación de la Junta, ayudó a poner en pie y a crecer. Aunque hace muchos años que salió el Gobierno Andaluz, nunca se ha apartado de la política. Suele estar muy bien informado, buscar la opinión y la información de aquellos que estan cercanos al poder y mantiene una estrecha relación con los que lo detentan. Incluso está en su haber ser el descubridor de Susana Díaz, actual secretaria general del PSOE y presidenta de la Junta de Andalucía, de la que adivinó su proyección antes que nadie.
Afable y amable, cercano, gran conversador y con un punto, sin ser excesivo, de prestidigitador, Antonio Pascual pronuncia hoy en la Universidad de Almería su discurso de aceptación como Honoris Causa, desde el convencimiento de la importancia que ha tenido este centro educativo para esta tierra; desde la seguridad de la cercanía que debe tener la investigación dentro del tejido social y productivo de la provincia y con la certeza de que con el trabajo y la colaboración de todos, las pequeñas universidades andaluzas caminan hacia la búsqueda de la excelencia y la proyección, que confluye en la mejora de la vida de los ciudadanos a los que se deben.
Este jiennese afincado en Sevilla, querido, respetado y adoptado en Almería, ha mantenido el contacto con esta tierra siempre. Cada vez que tiene la oportunidad se deja caer por aquí, donde mantiene grandes amigos. Incluso, cada año codirige un Curso de Verano, sobre los más variados temas, por el que pasan primeras figuras y, si puede, algún consejero de la administración andaluza. Con ser esto importante, los pasillos entre conferencia y conferencia, los cafés de la mañana o las comidas de cierre, se convierten en una especie de ágora, en el que el análisis de la actualidad más rabiosa es como una especie de religión, a la que nadie se niega y todos participan. Un parlamento variopinto, del que a poco que perfiles y unas cabos, acabas llevándote una imagen bastante cercana a la realidad de la tierra en la que pisas y eso, aplicado en cada provincia, supone un valor que pocos atesoran.
Almería le debe mucho a Antonio Pascual. Hoy, la Universidad, su universidad, le paga una pequeña parte de lo que hizo por nosotros. De alguna manera le devolvemos una mínima porción de lo mucho que nos dio y nos da.

La agricultura y el valor añadido

Antonio Lao | 25 de noviembre de 2013 a las 12:08

Aterrador me parece el estudio del Ministerio de Agricultura dado a conocer por Diario de Almería el martes, en el que se confirma lo que tantas veces hemos anunciado: el agricultor es el que menos beneficio obtiene en la cadena de distribución, sólo 008 céntimos por cada euro que invierte, mientras la distribución alcanza el cien por cien y los supermercados algo más del 60%.
El dato no es baladí. Al contrario, supone la constatación de que el actor principal del proceso es el que menos rendimiento obtiene, cuando en la película de la distribuciónocupa el papel principal.
Con estos datos el trabajo que esta provincia, por poner un ejemplo, tiene por delante es ingente. Se ha recorrido un camino importante en la concentración de la oferta, en fórmulas que acaben con el “buitreo” permanente de las distribuidoras y de los supermercados y que la voz de los productores se alce de forma única y contundente: son el eslabón fundamentalde la cadena alimenticia y, bajo ningún concepto, cabe un escenario en el que los beneficios obtenidos sean poco menos que testimoniales, cuando no son pérdidas como ha ocurrido en esta primera parte de la campaña agrícola.
Es lamentable que aquellos que ocupan y se ocupan de alimentar la tierra, los agricultores, se encuentren en un lugar meramente testimonial dentro de la gran distribución. Son los débiles y parece que nadie se ha ocupado hasta ahora, más de lo necesario, de darles el rol protagonista que merecen. Cuando compras en el supermercado quieres que lo adquirido sea lo más barato posible. Y es desde aquí donde comienzan los problemas para el agricultor. Cada uno de los que conforman la cadena alimenticia obtiene su parte sin reparos y que nadie se la toque. Sin embargo, cuando todos han “extraido” hasta la última gota de beneficio, tratan con injusticia de bajar precios a costa del productor, del alma, del que nos alimenta. El camino para modificar lo establecido no es fácil. Se me antoja más que complejo, hasta el punto que no se ha logrado hasta ahora. Las presiones de todos logran una vez, y otra también, que el eslabón más vulnerable se rompa.Cuentan, sin embargo, con lo que popularmente se conoce como “sarten por el mago”. Un arma muy potente y con la suficiente fortaleza para tratar de cambiar lo establecido y asumido. Y para ello no hay otra fórmula que no pase por la unión, la concentración y el esfuerzo al unísono, en la búsqueda de alzar la voz y levantarse de aquellos que son capaces de alimentarnos una cosecha sí y otra también. En sus manos, y en las nuestras, está la posibilidad real de cambiar el rol de perdedor que siempre les acompaña.

 

Patricia Rosales

Antonio Lao | 18 de noviembre de 2013 a las 11:33

Sorprende su juventud, sus ideas claras, sus ganas de reinventarse cada día. Patricia Rosales, la diseñadora de zapatos que la pasada semana recibía el “Premio Aniversario Diario de Almería” ha enamorado a esta provincia. Su irrupción ha supuesto un soplo de aire fresco, que rompe con la monotonía y el dejarse llevar cotidiano. Vive cada día como si fuera el primero. Entiende que cada mañana es el inicio de algo importante y lo aplica a rajatable. El emprendimiento es su razón de ser, al igual que se capacidad para crear.
Recorrer con ella sus inicios desde que comenzó a hacer empresariales en Madrid, su paso por Alicante para aprender todo sobre calzado, hasta la llamada de Madonna para que la visitara en su hotel, tras el concierto que dio en el Vicente Calderón, para que le hiciera unos “patricios”, es un ejercicio de criterio y sensatez, mezclado con una alta dosis de serenidad, capacidad y seguridad en uno mismo.
Lo que pudiera parecer un camino de “vino y rosas” está jalonado por pequeñas derrotas y algún que otro sin sabor, que no la han hecho retroceder un solo paso en sus convicciones, sus ganas de superarse y, como no, en su olfato privilegiado para el mundo de los negocios.
Esta mujer menuda, puro magnetismo, es capaz de abrir mecados en París, cuna del diseño; Madrid, capital del reino o Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes.
Decía Beethoven que un genio es un 10% y el 90% restante trabajo. En Patricia Rosales seguramente se conjugan ambas en las mismas dosis y sino lean cómo logró, sin pretenderlo, abrir un mercado tan complejo como el árabe. La hija del emir, de 23 años, ha heredado el pie de su padre: un cuarenta y cinco y medio. No encontraba zapatos de mujer. Coincidencias, relaciones, pongan ustedes su imaginación a volar. Patricia Rosales conoce del problema y le regala a la hija del emir un par de sandalias diseñadas por ella. Cuál no sería la alegría de la princesa, que casi no se las calzaba por temor a romperlas. Desde entonces, la diseñadora almeriense surte de zapatos a la hija del emir. No piensen que se los cobra, ni mucho menos. Cada cierto tiempo viaja al pequeño emirato, le toma medidas, les hace un nuevo par y se los regala.
Todo corazón, pura energía y, claro está, criterio empresarial. El camino expedito para trabajar en un mundo complejo, no exento de dificultades, pero con el respaldo de aquellos que son capaces de mover hasta el más mínimo resquicio en un país de hombres, pero en el que la mujer tiene un papel privilegiado. Una ventana a un mundo casi de Aladino, en el que Patricia Rosales es la luz maravillosa.

Presupuestos de la Junta, sin provincializar

Antonio Lao | 11 de noviembre de 2013 a las 12:01

Siempre he creido que en política no vale todo y, mucho menos, en las administraciones que gobiernan. Hace menos de un mes criticaba con dureza las cuentas que el Estado ha previsto en 2014 para la provincia de Almería. Ahora es la Junta de Andalucía la que hace lo propio y les aseguro, que no tengo ni un elemento de juicio que me anime a creer que son mejores que las estatales. Claro está, ya lo hacía hace unos días con las del Gobierno, que la crisis pasa factura a todos y no hay un sólo detalle que me pudiera hacer pensar que la previsión del Gobierno andaluz para Almería iba a ser mejor que la del Estado. Todo parte de la misma raíz. Con lo que si hemos plantado tomates, por más que queramos que se conviertan en plátanos, al final recogeremos tomates, que por ciento son el sostén de buena parte de la economía de esta tierra.
No se trata de poner el grito en el cielo porque no se recojan las obras de las que aún carece esta provincia, como puede ser el prometido hospital materno-infantil o la culminación de la variante de Roquetas, lo que reivindicamos es conocer con exactitud cuánto se va a gastar la Junta en esta tierra. No me vale predicar que no habrá recortes en salud o en educación. Políticas que aplaudo, pero no sólo de pan vive el hombre.
Esta provincia produce por valor de 2.200 millones de euros en agricultura hasta poner en positivo la balanza comercial andaluza. Sólo por eso merece que no haya un solo recorte en la Consejería, que por desgracia será una de las más afectadas. Tampoco parece coherente criticar en exceso el gasto en alquitrán, cuando es la salida al desarrollo que ha tenido esta tierra. La vara de medir debe ser la misma cuando se piden infraestructuras al Gobierno, -necesarias-, que cuando se urge a la administración autonómica a que las presupueste. También necesarias.
Lo demás no de dejan de ser fuegos de artificio de nuestros gobernantes, que cada mes de octubre (Gobierno de España) y noviembre (Junta de Andalucía) nos deleitan con un cruce de declaraciones, más o menos argumentadas, sobre los males del vecino. Y a partir de ahí, esperar a que escampe. Luego la normalidad retorna en la misma medida que unos y otros olvidan o recuperan la polémica para volver a salir en los medios y hacerse oír.
Luego, cuando de verdad conocemos lo que se ha invertido por unos y otros, seguro que nos llevamos las manos a la cabeza. Si en tiempos de bonanza no se alcanzaba la mitad de lo presupuestado, imagínense ustedes lo que ahora se hace. Obras empezadas y paradas, cubiertas por la maleza y a la espera de que a alguien se le ocurra mandar una máquina.

 

Premios “Aniversario” Diario de Almería

Antonio Lao | 4 de noviembre de 2013 a las 19:12

Diario de Almería reconoce el miércoles el trabajo de tres almerienses: el presidente-fundador de Cajamar, Juan del Águila; el acuarelista Julio Visconti y la empresaria Patricia Rosales. Son los primeros “Premios Aniversario” que este periódico entrega y que llegan cuando cumplimos seis años, cuando nos hemos convertido en el referente informativo y social de la provincia, cuando el periódico y la web elalmeria.es cumplen más de dos mil números de duro trabajo para posicionarse como el diario de cabecera de los almerienses.
Para ello organizamos el miércoles, en el Auditorio Maestro Padilla, una gala a la que invitamos a la sociedad almeriense a que nos acompañe, a que comparta con nosotros una celebración que pretendemos sea, a partir de ahora, una fecha marcada en rojo en el calendario.
Los premios “Aniversario Diario de Almería” buscan reconocer el trabajo de los almerienses que con su labor contribuyen cada día a que esta tierra prospere, a que sea conocida internacionalmente y a que seamos un espejo en el que se miren aquellos que tienen como meta progresar.
Reconocer a Juan del Águila es premiar al hombre que tuvo la visión de crear lo que hoy es Cajamar. Una Caja Rural sin la que esta provincia no sería lider en agricultura y cultivos bajo plástico. Mirar a Julio Visconti, el gran acuarelista español del siglo XX, es reflejarse en el espejo de la cultura, en el pincel de los paisajes y en el lienzo de la creación como base sobre la que se sustenta una sociedad.
Patricia Rosales es la innovación, el triunfo de la constancia, las ansias por prosperar en un mundo complejo y difícil como es el de la moda. Ella exhibe en cada par de sus zapatos todo cuanto lleva dentro. Expresividad, criterio, diseño buen hacer. No en vano los pies de los famosos más reconocidos calzan sus modelos. Y eso no está al alcance de cualquiera. Es nuestra primera edición, pero tendrá continuidad en años sucesivos. Pensamos que es la mejor forma de reconocer el talento y de proyectar lo que queremos ser. Y para celebrarlo nada mejor que la música clásica de la mano de Yllana y Ara Malikian.
Pocos como ellos son capaces de transmitir la pasión, la fuerza y el amor por lo que hacen. Convierten la música clásica en notas para todos los públicos y se acercan a los asistentes para sentir con todos los sentidos. Un cóctel perfecto, que comenzará a agitarse a las nueve de la noche del miércoles, 6 de noviembre, y que queremos sea la unión del periodismo, la música, la sociedad, la creación y las ansias de superación.

 

PSOE de Almería, la historia interminable

Antonio Lao | 28 de octubre de 2013 a las 11:39

Si ustedes quieren un circo, con sus leones, sus equilibristas, sus malabaristas, sus payasos y hasta un domador/a, como en la mejor época de Ángel Cristo, ese es, no lo duden, el PSOE de almería. Descrito de esta manera seguro que habrá muchos, a buen seguro, que se removerán en sus asientos y hasta tendrán la malsana tentación de culpar al mensajero. No me extrañaría. Pero la realidad, que es tozuda, -verán ustedes cuando me explique-, es mucho más triste que lo que acabo de contarles. El pasado lunes la agrupación de la capital debía elegir a los delegados que acudirán al congreso provincial que decidirá, a su vez, a los representantes de Almería en el regional de diciembre. Todos, sin excepción, apoyan sin fisuras a la presidenta de la Junta y futura secretaria general de Andalucía, Susana Díaz.
Pues aún así, aquí, en la capital, hasta el último momento hubo dos listas: la oficial, que encabezaba el secretario general, Fernando Martínez y la crítica (no olviden que todos apoyan a Susana Díaz), encabezada por María del Carmen Ortiz, ex-parlamentaria andaluza, que aunó en torno a su persona a los seguidores de Adela Segura, secretaria de Política Institucional de la Ejecutiva de José Luis Sánchez Teruel, a los seguidores de Antonio Ruano (la mayoría de La Cañada) y a los de Javier Menezo que, aunque lo niegue, tienen un destacado componente del pasado más reciente cuando el partido lo dirigía Diego Asensio y Martín Soler.
Como ven un conglomerado o batiburrillo vario, en el que pinta un pimiento la ideología y mucho los intereses personales de cada uno. En otra ocasión escribía de lo mismo y hablaba del “reparto de la miseria”. No olviden que los socialistas en Almería ahora mismo sólo tienen la Junta de Andalucía, perdieron hace muchos años el Ayuntamiento de la capital, la Diputación en la última legislatura y la mayoría de los pueblos. Las encuestas, con esta guerra, absurda e incruenta, sólo de puestos, permite, no lo duden, al Partido Popular frotarse las manos. Encuesta tras encuesta, con cocina y sin cocina, auguran al PP una mayoría cómoda y solvente. Y mientras, el PSOE de la provincia insiste y persiste en batallas de barones sin tierra, en personalismos absurdos y en puñaladas traperas (es un decir)que sólo alientan una lucha tras otra hasta la derrota final.
Con estas premisas bien harían los dirigentes de esta fuerza política en sentarse, pensar un poco, sumar ideas, alejar personalismos, aparcar la batalla y buscar el camino que les lleve a una victoria que hoy, por mucho que ellos crean, tienen muy lejana. Eso sí, algunos y algunas se garantizan un puesto y un sueldo para la legislatura. Muy triste.

Prequiebra del Ayuntamiento de El Ejido

Antonio Lao | 21 de octubre de 2013 a las 12:44

El lunes el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, se reunía con la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Almería, Sonia Ferrer. Sobre la mesa la deuda insostenible, 300 millones de euros, que arrastra el municipio y la posibilidad de que la administración autonómica salga en su auxilio, con un préstamo de 25 millones. Del encuentro se pueden extraer dos conclusiones: la primera es que la Junta no es la administración que de forma directa mantiene o ayuda a las corporaciones locales. Esa es una tarea que, por la Constitución, corresponde al Gobierno de la nación. Aún así la delegada del Gobierno dejó las puertas abiertas a colaborar para tratar de aminorar la carga enorme que soportan las arcas municipales.
El alcalde debe ahora tocar también la puerta de la administración central y obtener de ella el compromiso y la certeza de una colaboración pronta, que evite la zozobra del segundo ayuntamiento de la provincia por número de habitantes. Sería triste que los vecinos de esta ciudad, señora y señera, deban de pagar los desaguisados de unos gobernantes -que por fortuna ya no están- que dejaron aquello como un erial.
Francisco Góngora lleva dos años al frente del Ayuntamiento ejidense. En este tiempo ha hecho encaje de bolillos para tratar de cuadrar el estropicio que se encontró. En muchas ocasiones, incluso, en detrimento de hacer obras y proyectos tan necesarios para un pueblo en constante crecimiento como es El Ejido.
Cuando pintan bastos, sólo cabe por parte de todas las administraciones la colaboración necesaria para salir del atolladero. Ahora no valen parches ni paños calientes. El pueblo y el Ayuntamiento tiene recursos suficientes para afrontar el pago de la deuda, pero con los plazos y el tiempo suficientes. Los vencimientos no pueden ser de hoy para mañana. Al contrario, es imprescindible un plan creible por todos y afrontar “loros” como el de Elsur. Es muy doloroso tener que prescindir de trabajadores porque son familias las que van a sufrir las consecuencias. Pero, como he dicho en otras ocasiones, es preferible caminar ahora un paso hacia atrás para después dar dos hacia adelante.

Lo lamentable de todo esto es que los causantes de la trastada siguen ahí. Algunos, incluso, no están ni imputados y los que pisaron la cárcel en su momento todavía esperan un juicio que llegará cuando nadie se acuerde del caso. Y, lo que es peor, cuando el daño que ahora sufren los vecinos, en carencias de obras y proyectos, haya pasado a mejor vida porque la pujanza y la fuerza del pueblo será capaz de olvidar y dejar atrás una situación crítica. Quedará sólo como un mal sueño.

La papeleta de Asempal y Cámara

Antonio Lao | 14 de octubre de 2013 a las 12:32

El presidente de la Cámara de Comercio, Diego Martínez Cano y de Asempal, José Cano, se han metido en un berengenal del que les va a costar salir. Aconsejados, sólo cabe pensar que por el “enemigo”, se han dejado llevar por una política de enfrentamiento con la Junta de Andalucía, no acudiendo a los actos de la administración autonómica, -no olvidemos que es la de todos-, en aras a que la provincia no tiene un consejero sentado en el Consejo de Gobierno que preside Susana Díaz.
La pataleta, porque no se puede considerar otra cosa, ya está acarreando más perjuicios que beneficios y eso, mal que nos pese, la provincia de Almería no se lo puede permitir.
Luego van a tratar de “vendernos” una carta de peticiones que la Junta y el Gobierno de Susana debe atender para que el “castigo” le sea conmutado a la administración autonómica y , después, tan amigos. Las cosas, por desgracia no son así. Hay varias razones por las cuales los máximos dirigentes de la Cámara y de Asempal van a tener complicado encontrar detrás de ellos más seguidores que aquellos que vieron en el consejero de Almería una oportunidad más particular que colectiva.
Es poco creible pedir a la Junta que cumpla unos compromisos, que por cierto tiene pendientes con Almería, cuando acabamos de ver los presupuestos generales del Estado, malos para la provincia, y nos descolgamos con unas declaraciones que sonrojarían a cualquiera: “Tenemos que estudiarlos con detalle y nos pronunciaremos cuando conozcamos cada partida”. Vamos que, dos semanas después, aún no han dicho “esta boca es mía” y se quedan tan panchos.
La Junta de Andalucía, como el Gobierno Central o cualquier otra administración, es de todos los ciudadanos, de los que la apoyaron en las urnas y de los que no y no parece lo más edificante que los representantes empresariales se empeñen en boicotear actos, cuando lo que está en juego no es el interés de unos pocos, sino el de todos, sean del color político que sean. Dicho lo cual, me atrevo a pedirles que dejen los berrinches para mejor ocasión, reconsideren su actitud y regresen a la racionalidad, de la que nunca debieron marcharse.
Los experimentos son peligrosos y cabe hacerlos, como mucho, con gaseosa. Tienen unos daños colaterales imprevisibles, que los almerienses no tenemos ni debemos pagar. Y es que los consejos son para escucharlos, porque es de bien nacidos, pero luego las decisiones deben ir acompañadas de la seriedad, el criterio y el rigor que se supone a aquellos que dirigen los destinos del mundo empresarial de la provincia o de cualquier otro sector.

Presupuestos: el papel lo aguanta todo

Antonio Lao | 9 de octubre de 2013 a las 11:42

Una enorme dosis de realismo nos dejan los presupuestos del Estado para 2014 en Almería. Aunque desde el Gobierno se venden como “los de la recuperación”, lo cierto es que si uno mira las cifras con atención comprueba que vamos a seguir siendo un erial para las inversiones. Aquellos que piensen lo contrario les pido, incluso les ruego, que traten de convencerme de lo contrario y, encantado, rectificaré con gusto.
Por más que analizo las cifras y trato de buscar un aspecto positivo no lo encuentro. Algún representante político del Gobierno en Almería me dirá que hay 100 millones para el AVE con Murcia y casi otros tantos para inversiones en agua. Y es verdad. Pero no es menos cierto que este año, que da ya sus últimos coletazos, se contaba con cifras similares y no se ha puesto una sola traviesa en el tren de alta velocidad, que no estuviera presupuestada de años anteriores y poco vemos que las desaladoras previstas en el Levante o Poniente estén a pleno rendimiento. Aunque este es otro tema.
La crisis ha acabado con cualquier sueño que tuvieran los ciudadanos de esta provincia de viajar en AVE a Madrid antes de 2020. Sólo con darse una vuelta por el trazado, se comprueba como las obras están paralizadas y las malas hierbas se abren paso en detrimento de unos railes que no llegan y de una electrificación que duerme, a la espera de dinero, el sueño de los justos.
Y no crean que la culpa es toda de aquellos que nos gobiernan ahora. Ni mucho menos. Ya durante los últimos años de mandato de Rodríguez Zapatero, los responsables de Fomento se encargaron de doblar el periodo de licitación y elaboración de proyectos de obras, con lo que el proceso de inicio de los trabajos se retrasaba de uno a tres años.
Y lo que es más hilarante es que traten de hacernos comulgar con ruedas de molino. He escuchado a algunos dirigentes del PP, caso de la diputada Carmen Navarro, pedir que el PSOE reconozca las inversiones. ¿Y dónde están señora diputada? No las vemos por ninguna parte, pero ni estas, ni tampoco las que la Junta debe hacer en su comarca, que también sestean, a la espera de fondos.
Si bien es cierto que los presupuestos están para incumplirlos, quiero pensar que al final de año habrá máquinas trabajando en el AVE, que alguna de las desaladoras trabajará para saciar la sed que siempre nos atenaza y que la autovía con Málaga, por fin, es una realidad. Pero mucho me temo que no son más que deseos. La realidad, tozuda, pasará por obras paradas, tramos llenos de matojos y máquinas oxidadas esperando fondos.