Gabriel Amat y Diego Asensio, todo o nada en las municipales

Antonio Lao | 14 de marzo de 2011 a las 18:30

LAS elecciones municipales no son un plebiscito sobre la continuidad o no del presidente del Gobierno, aunque un batacazo mayúsculo del PSOE lo dejaría más maltrecho de lo que ya está. El 22 de mayo se juega en más de ocho mil campos a la vez, los mismos que pueblos tiene este país. En la provincia de Almería la batalla está planteada en 102 pueblos y en la Diputación y, queramos o no, quienes de verdad echan toda la carne en el asador son los dirigentes locales de cada partido. Y es aquí donde el presidente del PP y alcalde de Roquetas, Gabriel Amat y el secretario general de los socialistas, Diego Asensio,  verán acrecentado su prestigio, su carisma y su capacidad de gestión o, por el contrario, tendrán que hacer la maleta al día siguiente y marcharse.

No dudo que la gestión de la crisis de Zapatero o Griñán no tengan su parte alícuota en el voto de los almerienses el 22-M, que la tendrán. Pero lo que de verdad está en juego ese día en la provincia es la capacidad que han tenido los alcaldes y dirigentes de uno y otro partido en gestionar la vida de sus pueblos. Proyectos, obras, iniciativas, liderazgo y talante de los primeros ediles son algunos de los argumentos que estarán más que presentes en los vecinos de Almería y su provincia a la hora de depositar el voto.

El PP, con Amat a la cabeza, parte como caballo ganador en Almería. Mantiene las alcaldías de los principales municipios y aspira a arrebatar al PSOE la Diputación. Ha cerrado con éxito la herida de Gial y las encuestas sitúan al PP muy por encima de los socialistas. En el PSOE tratan de salir a flote y mantener resultados. Una apuesta que se encuentra lastrada por los problemas en el cierre de candidaturas, como Carboneras o en su momento la propia capital.

Bajo estas premisas el 23 de mayo es como una especie de “Día D”. No valdrán paños calientes o culpabilidades ajenas a aquellos que ejercen el poder provincial en cada uno de los partidos. Todo lo que sea cargar con “el muerto” al de más arriba tiene, como las mentiras, las patitas muy cortas. Entonces será tiempo de rendir cuentas, poner en el fiel de la balanza lo hecho en positivo o en negativo. La victoria se premia con alcaldías, la derrota con dimisiones.

125 años de la Escuela de Arte, un paso hacia el futuro

Antonio Lao | 10 de marzo de 2011 a las 13:09

La Escuela de Artes de Almería celebra este curso y el próximo su 125 aniversario. Una efeméride que confirma, realza y proyecta la labor que esta institución académica ha desarrollado a lo largo de su historia. 125 años desde que un Real Decreto de 5 de noviembre de 1886 convirtiera la Escuela de Artes y Oficios de Madrid en Escuela Central, a la vez que creaba siete Escuelas de Distrito, entre ellas la de la capital. Un tiempo que debe ser entendido como aquel que le ha dado solera y prestigio, aunque su valor radica en lo que está por venir. La posibilidad, esperemos que cierta, de poder impartir las enseñanzas de grado y posgrado en Artes Plásticas, en Diseño o en Conservación y Restauración de Bienes Culturales.

Pero antes está el 125 Aniversario y las múltiples actividades, jornadas y conferencias que la Escuela ha programado y que ya se desarrollan. Para una mayor proyección y en la búsqueda de la excelencia, Diario de Almería compartirá todo este camino con el centro. Dos años en los que iremos de la mano para alcanzar las metas y los objetivos planteados y, si cabe –esperemos que así sea- superarlos con creces.

Diario de Almería y el Grupo Joly trabajan desde su nacimiento por convertirse en un referente de la sociedad almeriense, en los compañeros y en los colaboradores de todos aquellos que necesiten una voz y un altavoz para proyectar lo que hacen y, si es factible, amplificarlo más allá de las fronteras provinciales. Como primer grupo de comunicación andaluz, el Grupo Joly tratará de situar a la Escuela de Artes de Almería dentro del contexto autonómico como una marca de referencia. El trabajo que la dirección y los profesores vienen realizando cada día se conocerá en la Comunidad Autónoma. Seremos, permítanme el símil, la ventana por la que difundir una labor encomiable de formación, de innovación y de creación de las generaciones del futuro, de los hombres y mujeres que nos gobernarán pasado mañana, de los artistas y creadores que admiraremos la semana que viene y de los “genios” que casi veneraremos a no tardar mucho.

Planteados los objetivos que Diario de Almería comparte con la Escuela de Artes quisiera aderezarlos, -acepten el concepto- con aquellos recuerdos e imágenes que conservo del centro y de lo que alberga desde hace 30 años.  Visité el edificio por primera vez allá por año 1988. Almería no disponía de muchos lugares en los que celebrar eventos y el patio de la Escuela es una especie de templo, en el que lo mismo se celebra un concierto, que se instala una exposición, se diserta sobre literatura o se escucha y corea un mitin.

Los mejores conciertos de jazz, que la Universidad Complutense de Madrid trajo a esta provincia cuando Gustavo Villapalos era rector y los Cursos de Verano tenían aquí una extensión, los viví en la Escuela de Artes; las mejores exposiciones del Centro Andaluz de Fotografía con motivo de la Expo 92, las admiré en la Escuela; mis primeros mítines como reportero político los soporté en el patio de la Escuela, y así un largo etcétera, que culmina con la recepción que los Reyes de España ofrecieron a la sociedad almeriense durante su visita oficial a esta tierra.

Como ven solera y gran reserva se conjugan en un centro del que han salido grandes almerienses, hombres y mujeres que han triunfado después aquí y fuera de aquí, pero que llevan la Escuela de Artes en todos y cada uno de sus poros. Este concepto, quizá preñado de nostalgia, pero con un claro talante de fe en el futuro, es el que pienso alberga la celebración que conmemoramos. 125 años no son nada si después nos espera la consolidación de los estudios, la formación de nuevas generaciones de almerienses y la satisfacción de trabajar por un mundo mejor. Nos vamos a volcar en el evento con el trabajo serio de un grupo de profesionales que Diario de Almería ha puesto al servicio de la efeméride. En colaboración permanente con la dirección de la Escuela y todos los que la conforman, buscaremos el resultado que esperamos cuando alcancemos la meta. Con la inestimable colaboración de un grupo de empresas y administraciones que desde el principio han creído en nosotros, esperamos cumplir con nuestros objetivos.

El trabajo que tienen en la mano es el primero de una larga serie que verán la luz en los próximos meses y que culminará con la gran fiesta del 125 aniversario, en la que esperamos contar con la Casa Real y con la participación de toda la sociedad almeriense.

Gracias a todos por su colaboración y participación.

Iglesia de las Salinas, pintadas “demoníacas” de mal gusto

Antonio Lao | 8 de marzo de 2011 a las 19:16

Dicen en el Obispado que las pintadas encontradas en el suelo de la iglesia de Las Salinas no son satánicas. Habrá que creerlos, pues ellos son los expertos en esas materias. Pero no me negarán que con sólo verlas se te pone la piel de gallina. A estas alturas y, por desgracia, todo lo relacionado con esoterismo, el demonio o cosas similares sigue siendo tabú para muchos, preocupante para otros y los más huyen del tema como el gato del agua caliente.

No parece lo más adecuado para la imagen de Almería y del Parque Natural de Cabo de Gata lo que está ocurriendo con la Iglesia de Las Salinas. Años llevan los moradores del lugar pidiendo una rehabilitación que se ha hecho esperar. Demasiado tiempo con una estructura que se cae a pedazos y que ahora, precisamente ahora, el Obispado decide comenzar las obras.

Bien está lo que bien acaba si con ello conseguimos que lo que debiera ser la imagen del parque, junto con otros muchos símbolos, sorprenda a no tardar mucho tiempo a los visitantes por su serenidad, su grandeza y su blanco inmaculado, como la sal de las salinas que la circundan.

Eventos que no debemos perder

Antonio Lao | 7 de marzo de 2011 a las 13:42

SOMOS demasiado conformistas. Quizá con más frecuencia de la deseada cerramos un problema sin buscar la solución o confiamos a la providencia su continuidad. En tiempos de bonanza fiarlo todo a los demás puede que se aceptara, aunque en tiempos de crisis se hace difícil mantener la aseveración.

En Almería disponemos de varios eventos con entidad propia y trascendencia más allá de las fronteras de la provincia. Eventos que han corrido o corren serio riesgo de desaparecer si no somos capaces de ayudar a su pervivencia. Hablo de las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro, la Clásica Ciclista de Almería e, incluso, el festival de cine “Almería en Corto”. A éstos, sin duda, se pueden añadir otros como el Festival de Teatro de El Ejido o el Torneo de Ajedrez Vicente Bonill de Albox. La creencia, errónea, de que las cosas se programan, proyectan y organizan por generación espontánea ya dejó en la cuneta proyectos como el equipo ciclista profesional Costa de Almería o festivales de música como los surgidos en los sesenta y setenta en la capital y en Mojácar.

El teatro clásico es a Almería lo que los corrales de comedias a Almagro. No podemos, ni debemos, escatimar un sólo esfuerzo para que las Jornadas que en su día creó y montó Antonio Serrano pasen por el universo mediático provincial sin pena ni gloria. Los recortes, los dichosos recortes, tienen que quedar al margen de eventos de este tipo. Es ahora cuando más se necesita el apoyo de los grandes. De aquellos a los que unos miles de euros no les supone  un trabajo más allá de la firma de  un cheque.

Igual ocurre con la Clásica Ciclista, José Manuel Muñoz y su equipo merecen una medalla. La del mérito al trabajo y a la perseverancia. Las administraciones y las empresas no pueden dar largas a las ayudas a estos casi míticos eventos provinciales, cuando esta tierra, a través de ellos, proyecta al exterior lo mejor de si misma. Claro, que siempre estarán los “chinas en el zapato”, vamos envidiosos, que siguen creyendo que el éxito de los demás es su demérito, cuando debieran compartirlo. Almería y gente sólo deben tener para ellos palabras de agradecimiento, una palmada en la espalda, que no veo por ninguna parte.

Oltra, AMARRATEGUI

Antonio Lao | 1 de marzo de 2011 a las 19:52

En las últimas semanas todos los partidos del Almería acaban igual: sufriendo. No digo yo que a estas alturas vayamos al fútbol como si disfrutar de una película de cine se tratase, ¡no! Lo que pretendemos los aficionados es un poco de coherencia y la búsqueda de un equilibrio, que se rompe desde el momento en que marcamos y nos venimos atrás.

Cada uno llevamos un entrenador dentro y, por tanto, nos permitimos el lujo de opinar, debatir y hasta de situar en una pizarra cuál sería el planteamiento correcto en cualquier partido. Claro que en ningún caso estamos en el banquillo, ni seguramente lo pretendemos.

Pero volvamos al Almería. Ganamos a Osasuna y pedimos la hora como posesos al ver al equipo venirse de forma irremediable y temeraria atrás a defender el resultado; hicimos lo propio con el Deportivo de la Coruña y pasaremos a la historia del fútbol como el partido en el que el portero marcó un gol de cabeza y con el tiempo cumplido; volvimos a comenzar ganando en Málaga y al entrenador le da el “canguelo” y vuelve a las andadas de “amarrategui”. Saca a Uche y sitúa a Juanito en el campo. Yo me pregunto ¿para qué?.

Vuelta a recular, a temblar, a pasarlo mal y, con el paso del tiempo y ocasión tras ocasión, llegan los goles. No digo que salgamos como locos a atacar, que no; tampoco que seamos el Barça en su planteamiento, pero si el equipo está hecho y tiene madera de ofensivo, ¿para qué tirar de disciplina táctica y buscar poner un autobús delante de la potería? Juguemos al fútbol y nada más.

Cinco años de El Algarrobico

Antonio Lao | 1 de marzo de 2011 a las 18:07

EL martes se cumplían cinco años desde que un juez de Almería decidiera paralizar las obras de El Algarrobico. Un lujoso hotel de 22 plantas que la empresa Azata del Sol construía en Carboneras y con el que el turismo de esta población pasaba a equipararse al de sus homónimas Vera,  Mojácar o Pulpí. Poco dura la alegría en la casa del pobre y la entonces ministra de Medio Ambiente, más mediática que gestora, Cristina Narbona, se plegaba a las exigencias de los ecologistas y daba el golpe de gracia a un proyecto, que nos guste más o nos guste menos, se ha convertido en un problema de serias consecuencias monetarias, empresariales y sociales para una de las poblaciones más emblemáticas de la costa almeriense. Ni digo. ni confirmo, que la obra sea un dechado de virtudes sostenibles, porque no lo es.

Tampoco aseguro que fuera la mejor de las soluciones para dar vida a esta playa yerma, desierta y poco atractiva, que tampoco. Pero lo que parece evidente es que las premisas iniciales de una rápida solución del caso no han sido tales y tampoco se me antoja que, a corto plazo, vayamos a ver restaurada la zona, la obra derribada y la empresa satisfecha en sus intereses pecuniarios. Mientras tanto, el hotel amenaza ruina, la ministra de Medio Ambiente vive un retiro dorado con un puesto en Europa y desde el actual Gobierno y desde la Junta de Andalucía se afanan y ufanan en echar balones fuera cada vez que el tema recobra algo de lustre y brillo propio de las efemérides más renombradas. La otra parte es el Ayuntamiento de Carboneras. Fiero el alcalde al principio, más manso a mediados del proceso y aburrido en los últimos tiempos, con promesas gubernamentales que la crisis ha hecho añicos, en las que pocos creímos y que ahora han quedo en poco más que en declaraciones de intenciones.
Mientras, caminar por la playa de El Algarrobico es como una ruta fantasmagórica por las ruinas del ladrillo, en la que los ecologistas de Greempeace aparecne cual caza tesoros en forma de promesas y los vecinos de Carboneras, que fiaron todo a trabajar en el hotel, miran de reojo como los muros envejecen y a ellos la cabeza se les puebla de canas.
¿Hasta cuando?

La entrada a la capital por la antigua carretera de Granada

Antonio Lao | 23 de febrero de 2011 a las 9:24

No es la primera vez que lo escribo y seguro que no va a ser la última. La recién inaugurada entrada a la capital por antigua carretera de Granada ha adecentado y dignificado la capital. Nadie lo duda. Otra cosa es lo feo, rematadamente feo y poco práctico que es el proyecto.

Las rotondas impiden que la grandeza de la obra se pueda visionar, evitan cualquier concepto que vaya más allá de la conducción, las plantas autóctonas son de arbustos de pésima calidad, así como las palmeras y, lo que considero más grave, el pasillo central está hecho con cutrez y cemento que ya parece albero.

Es muy difícil, por no decir imposible, que una familia decida llevar a sus hijos a pasar la tarde, ni tan siquiera una hora, a un lugar inhóspito y frío, en el que se ha pasado de largo por el acogimiento que cualquier parque, por pequeño que sea, puede tener. Por no hablar de los muros que lo circundan, de un marrón desierto, que tiene todos los condicionantes para huir de él como los gatos del agua caliente.

Una verdadera pena que un proyecto que ha costado un pico, tenga ese aspecto de aparta viejas, cuando estaba llamado a ser un lugar más de asueto de la capital.

El gas pasará de largo, por ahora

Antonio Lao | 21 de febrero de 2011 a las 11:17

Ala espera de que los últimos problemas entre las empresas concesionarias del servicio europeas y argelinas se cierren y, con el permiso del gobierno del país magrebí, todo parece indicar que antes del verano Medgaz abrirá el grifo y los europeos disfrutarán de un gasoducto alternativo para su uso y disfrute.

Digo europeos y no almerienses porque por esta provincia, por ahora, sólo tenemos el centro de recepción en El Perdigal y la tubería que recorre toda nuestra geografía hacia Albacete y desde allí hasta Europa.
Nos hemos pasado años hablando de la necesidad de que Almería pudiera disponer de una fuente de energía alternativa al petróleo, de enorme poder calorífico no ya para las viviendas -que también-, sino como fuente de calor para invernaderos, central eléctrica de Endesa en Carboneras o industria del mármol.

Después de años de reivindicación nos hemos dormido en los laureles, hemos creído que esta energía limpia ya estaba aquí y, lo cierto es que la empresa concesionaria, Enagas, no ha dado un solo paso para que la industria del mármol, la agrícola, el turismo o los propios ciudadanos, dispongan de una alternativa moderna, limpia y sostenible.

A veces tengo la sensación de que tenemos una excelente arrancada de caballo cuando un tema es nuevo y, a medida que pasan los meses o los años, nos desinflamos hasta el extremo de que nos parecemos más al renquear de una burra. Y es una pena. Quizá, espero que así sea, cuando veamos pasar el gas por nuestras narices despertaremos de nuestro letargo y reiniciaremos una reivindicación largamente demandada y que aún, aunque nos pueda parecer lo contrario, no la tenemos.

Claro que siempre queda el presidente de los empresarios, Miguel Uribe, para recordarnos una necesidad tan necesaria como el ferrocarril, las autovías o las comunicaciones aéreas. Pondremos la pica en Flandes, nos haremos la foto -como la de esta semana con los empresarios murcianos- y nos volveremos a casa hasta la próxima ocasión. Se echa de menos perseverancia, criterio, insistencia y denuncias claras, al margen de partidismos y consejeros de turno.

El imperio contra las hortalizas de Almería

Antonio Lao | 17 de febrero de 2011 a las 12:44

Hace aproximadamente un mes Diario de Almería publicó una pequeña nota, en la que nos hacíamos eco del reportaje que el periódico inglés The Guardian insertaba en sus páginas sobre la inmigración en esta tierra. En Fruit Logistica volvimos a reiterar el anuncio, entendiendo que informaciones de este tipo son sólo intentos, por fortuna vanos, de dañar la imagen de una agricultura que es referente en toda Europa e, incluso, en el mundo.

No podemos, o al menos yo lo entiendo así, rasgarnos las vestiduras cada vez que un periódico europeo o una televisión española -caso de Coto Matamoros en La Noria- hablen sobre nosotros y no sea para alabarnos y santificarnos. Nadie pone en duda el trabajo que nos ha costado llegar donde estamos: También sabemos que somos la puerta de entrada de la inmigración al Viejo Continente y no se nos olvida que en cualquier ciudad de cualquier país desarrollado los más pobres viven en condiciones, digamos que no todo lo aceptables que quisiéramos.

El victimismo no es lo más aconseajble en situaciones de este tipo. Al contrario. Si algo tiene esta tierra es su capacidad de levantarse cada vez que intentan arrodillarnos. Eso si, se echan en falta campañas de apoyo y venta de esta provincia en el exterior, tantas veces anunciadas y nunca realizadas. Por desgracia sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Una pena

La insistencia de Dopico

Antonio Lao | 16 de febrero de 2011 a las 18:33

En 25 años de profesión jamás había encontrado una situación como la que se está produc iendo en torno al concejal de Seguridad y Tráfico, José Carlos Dopico. Cuando el alcalde insiste, una y otra vez, en posponer los nombres de la lista popular por Almería hasta el último minuto, para evitar rencillas innecesarias y relajamientos antes de tiempo, el edil se postula de forma clara por continuar.

Pero no es sólo que Dopico quiera repetir y lo diga. Está en su pleno derecho. Lo diferente del caso es que desde hace un mes, cada día, llegan a los periódicos cartas de vecinos de la ciudad, todas ellas con su fotocopia del DNI, en las que hablan y no paran de las bondades de Dopico, de su gran gestión y de la necesidad -¡que raro!- de que figure en la lista popular.

La apuesta, como comprenderán, es un arma de doble filo. Tal y como están las cosas yo apostaría a que le está tocando las narices al alcalde y al partido. Aunque hay quienes piensan que la presión puede ser tan fuerte que no va a tener más remedio que mantenerlo. En unos días saldremos de dudas.