La entrada a la capital por la antigua carretera de Granada

Antonio Lao | 23 de febrero de 2011 a las 9:24

No es la primera vez que lo escribo y seguro que no va a ser la última. La recién inaugurada entrada a la capital por antigua carretera de Granada ha adecentado y dignificado la capital. Nadie lo duda. Otra cosa es lo feo, rematadamente feo y poco práctico que es el proyecto.

Las rotondas impiden que la grandeza de la obra se pueda visionar, evitan cualquier concepto que vaya más allá de la conducción, las plantas autóctonas son de arbustos de pésima calidad, así como las palmeras y, lo que considero más grave, el pasillo central está hecho con cutrez y cemento que ya parece albero.

Es muy difícil, por no decir imposible, que una familia decida llevar a sus hijos a pasar la tarde, ni tan siquiera una hora, a un lugar inhóspito y frío, en el que se ha pasado de largo por el acogimiento que cualquier parque, por pequeño que sea, puede tener. Por no hablar de los muros que lo circundan, de un marrón desierto, que tiene todos los condicionantes para huir de él como los gatos del agua caliente.

Una verdadera pena que un proyecto que ha costado un pico, tenga ese aspecto de aparta viejas, cuando estaba llamado a ser un lugar más de asueto de la capital.

El gas pasará de largo, por ahora

Antonio Lao | 21 de febrero de 2011 a las 11:17

Ala espera de que los últimos problemas entre las empresas concesionarias del servicio europeas y argelinas se cierren y, con el permiso del gobierno del país magrebí, todo parece indicar que antes del verano Medgaz abrirá el grifo y los europeos disfrutarán de un gasoducto alternativo para su uso y disfrute.

Digo europeos y no almerienses porque por esta provincia, por ahora, sólo tenemos el centro de recepción en El Perdigal y la tubería que recorre toda nuestra geografía hacia Albacete y desde allí hasta Europa.
Nos hemos pasado años hablando de la necesidad de que Almería pudiera disponer de una fuente de energía alternativa al petróleo, de enorme poder calorífico no ya para las viviendas -que también-, sino como fuente de calor para invernaderos, central eléctrica de Endesa en Carboneras o industria del mármol.

Después de años de reivindicación nos hemos dormido en los laureles, hemos creído que esta energía limpia ya estaba aquí y, lo cierto es que la empresa concesionaria, Enagas, no ha dado un solo paso para que la industria del mármol, la agrícola, el turismo o los propios ciudadanos, dispongan de una alternativa moderna, limpia y sostenible.

A veces tengo la sensación de que tenemos una excelente arrancada de caballo cuando un tema es nuevo y, a medida que pasan los meses o los años, nos desinflamos hasta el extremo de que nos parecemos más al renquear de una burra. Y es una pena. Quizá, espero que así sea, cuando veamos pasar el gas por nuestras narices despertaremos de nuestro letargo y reiniciaremos una reivindicación largamente demandada y que aún, aunque nos pueda parecer lo contrario, no la tenemos.

Claro que siempre queda el presidente de los empresarios, Miguel Uribe, para recordarnos una necesidad tan necesaria como el ferrocarril, las autovías o las comunicaciones aéreas. Pondremos la pica en Flandes, nos haremos la foto -como la de esta semana con los empresarios murcianos- y nos volveremos a casa hasta la próxima ocasión. Se echa de menos perseverancia, criterio, insistencia y denuncias claras, al margen de partidismos y consejeros de turno.

El imperio contra las hortalizas de Almería

Antonio Lao | 17 de febrero de 2011 a las 12:44

Hace aproximadamente un mes Diario de Almería publicó una pequeña nota, en la que nos hacíamos eco del reportaje que el periódico inglés The Guardian insertaba en sus páginas sobre la inmigración en esta tierra. En Fruit Logistica volvimos a reiterar el anuncio, entendiendo que informaciones de este tipo son sólo intentos, por fortuna vanos, de dañar la imagen de una agricultura que es referente en toda Europa e, incluso, en el mundo.

No podemos, o al menos yo lo entiendo así, rasgarnos las vestiduras cada vez que un periódico europeo o una televisión española -caso de Coto Matamoros en La Noria- hablen sobre nosotros y no sea para alabarnos y santificarnos. Nadie pone en duda el trabajo que nos ha costado llegar donde estamos: También sabemos que somos la puerta de entrada de la inmigración al Viejo Continente y no se nos olvida que en cualquier ciudad de cualquier país desarrollado los más pobres viven en condiciones, digamos que no todo lo aceptables que quisiéramos.

El victimismo no es lo más aconseajble en situaciones de este tipo. Al contrario. Si algo tiene esta tierra es su capacidad de levantarse cada vez que intentan arrodillarnos. Eso si, se echan en falta campañas de apoyo y venta de esta provincia en el exterior, tantas veces anunciadas y nunca realizadas. Por desgracia sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. Una pena

La insistencia de Dopico

Antonio Lao | 16 de febrero de 2011 a las 18:33

En 25 años de profesión jamás había encontrado una situación como la que se está produc iendo en torno al concejal de Seguridad y Tráfico, José Carlos Dopico. Cuando el alcalde insiste, una y otra vez, en posponer los nombres de la lista popular por Almería hasta el último minuto, para evitar rencillas innecesarias y relajamientos antes de tiempo, el edil se postula de forma clara por continuar.

Pero no es sólo que Dopico quiera repetir y lo diga. Está en su pleno derecho. Lo diferente del caso es que desde hace un mes, cada día, llegan a los periódicos cartas de vecinos de la ciudad, todas ellas con su fotocopia del DNI, en las que hablan y no paran de las bondades de Dopico, de su gran gestión y de la necesidad -¡que raro!- de que figure en la lista popular.

La apuesta, como comprenderán, es un arma de doble filo. Tal y como están las cosas yo apostaría a que le está tocando las narices al alcalde y al partido. Aunque hay quienes piensan que la presión puede ser tan fuerte que no va a tener más remedio que mantenerlo. En unos días saldremos de dudas.

El Parque de la Hoya tendrá que esperar

Antonio Lao | 16 de febrero de 2011 a las 12:01

COMO un jarro de agua fría cayeron el viernes las declaraciones de la directora general de Rehabilitación de la Junta, Ana Vinuesa, en las que  anunciaba los seguros retrasos en la rehabilitación del Ayuntamiento, el parque de la Hoya y la reforma y mejora del entorno del cerro de San Cristóbal. La crisis se ha llevado por delante, de momento, tres de los proyectos más emblemáticos que la administración andaluza, junto con el Ayuntamiento, tenían previsto desarrollar a lo largo de esta legislatura y la próxima en la capital.

Lo de la Plaza Vieja viene de largo. Un proyecto vital para la imagen de la ciudad lleva empantanado años. Lo que se ha hecho, -primera fase- ha tenido más problemas de los necesarios, algún que otro quebradero de cabeza y un mantenimiento del entorno alejado de lo que debe ser el casco histórico de una ciudad vieja, añeja diría yo, si por tal se entiende tradición, solera e historia. El Parque de la Hoya era -espero que no duerma el sueño de los justos- el gran proyecto del entorno de la Alcazaba. Un monumento que pese a las dificultades, unos accesos descuidados y una menor publicidad, logra cada año ser el más visitado de la provincia. La Hoya, una de las grandes apuestas de Juan Megino, ha echado el freno o, si ustedes lo quieren, ha entrado en esa fase de ralentí, en la que te juran y perjuran que el proyecto avanza en los pasillos de las administraciones, aunque la realidad es que nadie mueve un papel, no por ganas, sino por órdenes de aquellos que saben que no hay un euro. El cerro de San Cristóbal es el tercera de las apuestas que iba a permitir, o al menos eso creíamos todos dignificar el casco histórico de Almería y, además, recuperar para la ciudad y los que nos visitan parte de nuestro pasado. Por ahora nada de nada y, lo que es peor, aquellos que ponen el grito en el cielo cuando la Junta se retrasa -hablo del Ayuntamiento- no han ejercido esta vez ni el recurso al pataleo.

Mientras, seguimos con los sueños y buscamos que La Chanca sea Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Idea que está bien. Pero, me pregunto, con ironía o maldad si quieren. ¿Vamos a enseñar lo tejados que aún se usan como gallineros? Bien mirado, puede ser una opción.