Se busca un líder

Javier Mérida5 de Marzo de 2009 a las 11:28

La derrota frente al Athletic, analizada por sí sola, retrata en gran medida las carencias del Sevilla actual, un equipo falto de referencias en los días grandes. Por eso Del Nido le temía al choque de San Mamés y quiso centrar las iras de la grada con su ya famosa frase de la víspera. Una frase lapidaria que a buen seguro le perseguirá durante un tiempo.

Pero el presidente nervionense debe haber advertido hace ya tiempo que a su plantilla le falta un líder. No se trata en este caso de apuntar a Manolo Jiménez, quien pudo estar más o menos afortunado en su planteamiento y en sus cambios, sino a la falta de carácter competitivo que en algún partido clave se echa en falta sobre el césped.

Palop y Kanoute, dos de sus hombres más veteranos e importantes, juegan muy lejos del resto y tampoco gozan del aura necesario, y donde un equipo debe tener a gente con galones es en el centro de la defensa o en el mediocampo. Y por ahí es por donde se desangra este Sevilla cuando suben los decibelios de la competición. Squillaci y Romaric, por poner dos ejemplos, son buenos futbolistas, pero acaban de llegar y son extranjeros. Además, está por ver si contienen en su repertorio el carisma necesario para erigirse, cuando dominen el idioma, en cabezas visibles de un vestuario que necesita un guía.

Muchos se preguntan por qué Javi Navarro ocupa una ficha, con el dorsal 2, pese a que el club sabe que no jugará más. La razón es bien sencilla: la convivencia con el resto. Pero no puede alinearse en San Mamés, igualito que Pablo Alfaro, Martí o Daniel Alves. Allí lo hacen, amén de los anteriores, otros más imberbes como Fazio y David Prieto, engullidos por el ambiente y por no tener al lado a alguien como el antiguo capitán. Al resto tampoco lo alumbra esa virtud de saber enderezar partidos con gritos, con gestos, con actitudes… Quizá al hoy denostado Maresca, quien por ello fue imprescindible para Jiménez en los albores competitivos y al que quizá podría haber rescatado de algún modo para esta cita.

Esos cabecillas sí los tuvo el Athletic. Orbaiz y Yeste apenas darán ya un par de partidos decentes por temporada, pero siempre aparecerán en las grandes citas. Ayer se reventaron y dejaron el césped entre calambres. A su lado, gente como Javi Martínez y Fernando Llorente lo tienen más fácil. El Athletic es peor que el Sevilla, pero en su glosario de virtudes se halla la presencia de líderes sobre el verde. El del Sevilla estaba en el palco. Aguantando el rugido de 40.000 leones mientras otros once se comían a lo que pareció un equipo de juveniles por su aturdimiento inicial y su impotencia ulterior.

¿Tranquilidad?

Javier Mérida24 de Febrero de 2009 a las 18:43

Me gustaría saber qué técnico o emisario del Betis se ha acercado a Málaga, que dista apenas 200 kilómetros de Sevilla, para ver cómo son los entrenamientos de Antonio Tapia. Ardo en deseos de saber si alguien en la casa verdiblanca tiene idea siquiera del carácter y la forma de ser de este entrenador. Dudo que viva en Heliópolis quien sepa que es educador deportivo, que suele usar micrófonos por algún problema de afonía o que nació hace medio siglo en Baena (Córdoba).

Pero seguro que algún espabilado, sabedor ya de que Lopera se va a desembarazar de Paco Chaparro (el problema será que el Betis finalice del noveno en adelante), ha caído en la cuenta de que el Málaga, con menos mimbres que los verdiblancos, ha construido un cesto inmejorable gracias al buen hacer del mencionado Tapia. Ítem más: seguro que el intrépido emisor bético, en su afán por que no le roben a la nueva joya de los banquillos, ha caído en la cuenta de que ésta debe cobrar poquito, justo como le gusta al amo. ¡Qué listo!

Y dice Oliveira, viendo que el Betis está a sólo dos puntos de la zona de descenso, que no puede estar tranquilo. ¿Cómo va a estar tranquilo un equipo con semejante caterva manejando los intereses de los futbolistas y del entrenador? Digo yo que sería mejor buscar dos centrales, algún lateral, un medio de cierre, un extremo derecho y un delantero joven que se haga al fuego de Oliveira y que mejore a Pavone, lo cual, de otro lado, es tarea harto fácil. Y, metidos en harina, también podría la mayoritaria del Betis haberle vendido sus acciones a Lorenzo Sanz para que su hijo estuviese al frente de la entidad.

La ansiedad de Monchi

Javier Mérida18 de Febrero de 2009 a las 18:57

En el tiempo que hoy nos toca vivir, en el que unas 6.000 personas engrosan cada día la lista del paro, puede resultar extravagante hablar de ansiedad en el mundo del fútbol. Cierto que los honorarios que recibe un profesional no son directamente proporcionales a su estado de ánimo o mental, pero hay que convenir que pocos futbolistas, entrenadores o técnicos requieren la ayuda de profesionales para estos menesteres si se comparan con el resto de la sociedad, entre otras razones porque conviven a diario con psicólogos capaces de frenar estos estados críticos del ser humano.

El paréntesis viene al caso por las declaraciones de ayer de Monchi sobre la supuesta ansiedad, que sería más bien impotencia, que sintió ya en la quinta jornada (Sevilla-Espanyol, 2-0) y que incluso le provocó el llanto. Verdad es que los profesionales cualificados viven en el alambre y sometidos a todo tipo de juicios, además diarios, pero eso va en la soldada y no parece muy oportuno solicitar la ayuda de los medios de comunicación para atenuar ese estado de “ansiedad”.

Lógicamente, mientras más pacífica sea la convivencia entre los integrantes de un club de fútbol y los medios, mejor será el entorno en el que cada uno desarrolle su respectiva profesión. Pero, a la par, habría que recordar que el Sevilla dispone de vehículos de comunicación suficientes para hacer llegar a sus simpatizantes el estado de las cosas de su casa y que éstos no siempre contribuyen a generar armonía, más bien al contrario.

Porque es José María del Nido, el presidente, quien marca las líneas editoriales del club, quien precisamente quiere que sus profesionales vivan en continuo estado de excitación. Lo contrario sería carecer de estímulos y que la entidad y el equipo se adocenaran. Aquí no cabe término medio. Y el primero que lo sabe es Monchi, a quien en su tiempo le costó digerir esa presión y a punto estuvo de irse al Almería. Por eso me da la impresión de que ahora habla más por lo que ve que sienten otros que por lo que vivió en sus propias carnes el día del Espanyol. Que, además, tampoco sería para tanto.

El efecto Oliveira

Javier Mérida10 de Febrero de 2009 a las 12:55

Aciertos tácticos de Paco Chaparro al margen, el segundo aterrizaje de Oliveira en el Betis ha resultado determinante en la victoria verdiblanca en el derbi del 7-F. No hay que hablar de su gol, de auténtico delantero, sin el cual el marcador no hubiese registrado una victoria bética; su efecto va mucho más allá.

El propio técnico trianero se sorprendió del compromiso que halló en el paulista a su llegada. Jamás imaginó que un futbolista próximo a cumplir 29 años pudiese albergar tantas ganas de fútbol tras firmar prácticamente una jubilación dorada con la entidad heliopolitana. Pero Oliveira fue el primero en remangarse en la ciudad deportiva de Los Bermejales, en hablar con unos y con otros, en decir en privado a su compañeros que iban a ganar… En definitiva, se convirtió en el brazo alargado del entrenador en el vestuario.

En la semana del derbi se simplificó la labor psicológica de los profesionales y del propio Chaparro. Oliveira comandaba el entrenamiento invisible. Su espigada figura, incluso su brío en las prácticas con el balón contagiaron al grupo las ganas de acabar con doce años y cuarenta días de sequía en Nervión.

En ésas, el sábado, al poco de pisar el césped del coliseo de Eduardo Dato, ya se vio que Oliveira es otra cosa. Ese de esos delanteros, como el mismo Kanoute, Eto’o y un par de decenas más, cuya presencia sirve para alterar los biorritmos del rival. Squillaci, siempre sobrio, seguro y en su sitio, mutó en el derbi a defensa inquieto, nervioso, no más vio que el enemigo que tenía enfrente le podía dar la noche. Saber que un delantero como tenga una la va a marcar no deja vivir a un zaguero. Oliveira es de ésos y lo demostró. Kanoute, al que hicieron un marcaje mixto entre cuatro béticos (Melli, Juanito, Arzu y Mehmet Aurelio), también.

P. S. : En otra ocasión, analizaremos el fichaje de Oliveira desde el punto de vista económico y societario, sin vincularlo directamente a su rendimiento deportivo.

Sevilla, primero en Nervión

Javier Mérida3 de Febrero de 2009 a las 21:03

Siempre defendí que en las eliminatorias es preferible disputar el partido de ida en casa. Esa pretendida ventaja de jugar al amparo de los tuyos el segundo encuentro nunca la vi como tal, a pesar de que hasta la propia UEFA y muchos entrenadores defiendan esta tesis y hayan llegado al punto de que finalizar como primer clasificado en una liguilla le dé a los equipos derecho a ello. Más bien, debería otorgar el privilegio al líder de elegir dónde quiere que se celebre el primer partido. Pero bueno…

Cada día son más los abonados a esta tesis que, digo, siempre defendí, máxime cuando la competición española, hace ya unas dos décadas, importó esa ley que regía los torneos europeos de que el gol en terreno contrario “vale doble” en caso de empate, como se decía entonces. En los años ochenta, en España daba igual un 1-0 que un 3-2. Si convivían estos dos resultados en una eliminatoria, prórroga al canto. Por ello sostengo que es mejor jugar el primer partido en casa, ya que que en caso de prórroga también vale doble el gol del rival. Es decir, luego de 180 minutos, el local disputa 30 extras en desventaja.

Pero hay más razones. El equipo que debe afrontar la ida a domicilio casi nunca sale a sentenciar la eliminatoria, porque fía gran parte de su suerte a la vuelta en su estadio, a esas utópicas remontadas que sólo fueron del Real Madrid y muchas menos de las que se cuentan. Normalmente, como hará mañana el Athletic en Nervión, los equipos suelen buscar un resultado que los deje vivos, un empate o, a lo sumo, tratar de marcar un gol. Y lo normal, entre equipos de magnitudes similares, es que gane el local y luego el adversario deba remontar en su estadio. Es decir, comience perdiendo al descanso, ya que hablamos de un partido de 180 minutos.

Ítem más. Si el local, en este caso el Sevilla, que saldrá a tratar de mantener su puerta a cero y marcar al menos un gol (remontar hoy un 1-0 es tarea delicada), no lo lograse, tampoco ocurriría nada. Un 0-0 es un resultado defendible en San Mamés. Incluso perdiendo en casa el primer partido, existe la ventaja de ir a por todas en el segundo desde el tañido inicial, circunstancia que jamás ocurre cuando la eliminatoria se inicia en rodeo ajeno. ¿O alguien se imagina a un Athletic mañana atacando desde el primer minuto o haciéndolo incluso después en caso de ponerse por delante en el marcador? Empero, el Sevilla sí tendría esa oportunidad de salir a morir en La Catedral de pifiarla en Nervión.

SERRA Y EL DE SIEMPRE

Javier Mérida28 de Enero de 2009 a las 16:28

¿Se imaginan que alguien le prohibiese la entrada a Johan Cruyff en el Camp Nou o a Vicente del Bosque en el Bernabéu? Nunca pensé que iba a tener que utilizar estas líneas para defender a Lorenzo Serra, a quien en su día critiqué por asuntos deportivos en los que pienso que pudo equivocarse, y que no vienen al caso, y por los que hubo quien me tachó de loperista cuando no lo fui ni cuando la mayoría del periodismo, bético o sevillista, abrazaba la fe de este mandamás y reía sus gracias, que dicho sea de paso las tiene el personaje en cuestión, ése que tanto denigra y daña la imagen del Betis.

Pero en paralelo a ese gracejo, a ese arte y a esa facilidad de ganarse al personal en las distancias cortas, su retrato se dibuja atendiendo a sus modales. Siempre le reprobé sus aires de grandeza, sus alabanzas al dinero y a quien lo tiene y la ausencia absoluta de clase (entiéndase estilo) en sus procederes, que tanto daño le provocan socialmente a la entidad, a su imagen. El Betis no se merece a alguien así. Un club querido y admirado en toda España ha ido derivando en el hazmerreír y la vergüenza del país por mor de quien maneja zafiamente sus hilos.

A horas de jugarse media vida en la Copa del Rey, un nuevo hecho lamentable ha salpicado a la entidad heliopolitana. No es cosa de entrar en si Serra es el mejor entrenador de la historia del Betis, ni de cuestionar sus méritos y deméritos, que algunos tendría, cuando estuvo al frente de su banquillo, pero que el hombre que lideró a la plantilla que ganó uno de los tres títulos que adornan el palmarés verdiblanco (Carranzas al margen), o que lo ascendió y jugó dos finales de Copa, no pueda acceder al estadio de Heliópolis (sí, Heliópolis) es, sencillamente, vergonzoso.

Para más inri, luego de tan vomitiva prohibición se utiliza esa web oficial malcriada para atiborrarla de pretextos y excusas con las que lavar, de cara al exterior, se supone, el ridículo oficiado en la mañana del 28 de enero de 2009 a la puerta de cristales del estadio. No se trataba de tenderle una alfombra ni siquiera de esperarlo. Seguramente, el técnico de Sa Pobla, acreditado como periodista o no y conocedor del paño, no esperaba ni siquiera los buenos días, pero de ahí a prohibirle la entrada para grabar unos planos con los periodistas de la televisión balear va un abismo. Porque, no se olvide, Serra es, además de un entrenador exitoso en la entidad, un profesional que siempre habló bien del Betis y que si en su día cometió el error de firmar por el Barcelona teniendo contrato en vigor con el club sevillano, lo enmendó de sobras son su regreso triunfal.

Esa manía de convertir a los héroes en mártires en vida, que los hace aún más héroes, se ha cobrado, con creces, un nuevo miembro. Del Sol, Cardeñosa, Gordillo y tantos y tantos otros a los que este Betis que ojalá se acabe pronto maltrata y quiere hacer olvidar engrosan tan particular convocatoria. Como si el Betis y los béticos no supieran quiénes son los suyos y quiénes lo utilizan para fines personales y espurios. ¡Qué lástima saber que no será la última! ¡Qué vergüenza, Dios!

PORTEROS Y CANTERANOS

Javier Mérida5 de Enero de 2009 a las 12:13

Las críticas sobre la portería del Betis son cada día más voraces. Los continuados fallos de Casto, que en Almería incluso conllevaron aparejada la derrota, vuelven la vista hacia Ricardo. Pero el portugués, acomodado, disfruta hoy en día más del que debiera ser sólo su deporte para los ratos de ocio, el golf, que del que le proporciona una infinita soldada como profesional, el fútbol.
La intrahistoria nos lleva aún más allá. A sabiendas de semejantes guardametas, ¿por qué Chaparro no hizo aún más hincapié en la renovación de Doblas? ¿Por qué quien dice llamarse director deportivo no apostó nunca por el guardameta de Bellavista? Sí, dirán que hoy es suplente en el Zaragoza, pero aquel agua no mueve este molino y Marcelino sabrá por qué apuesta por López Vallejo, de otro lado mejor guardameta que Casto y Ricardo.
Incluso, la afición verdiblanca tiene motivos para reflexionar. En cualquier otro club, Doblas sería hoy un héroe y jamás habría tenido que dejar el Betis. El portero sevillano, junto a Melli, Juanito, Rivas, Arzu y Joaquín, fue titular en la gran conquista del Calderón el 11 de junio de 2005. Otros como Varela (superior a Damià y Odonkor) y Dani (infinitamente mejor suplente que Pavone) fabricaron el gol de la victoria aquel día saliendo desde el banquillo. Futbolistas menores como Xisco, Pavone, Ilic, Odonkor, Babic… no reciben de la grada ni la mitad de críticas que estos canteranos campeones que también sufren el agravio comparativo por mor de las nóminas que se firman en la calle Jabugo.
Identidad. Eso es lo que le falta a este Betis tan descabezado. Y orden. Y tantas cosas…

EL MUÑECO

Javier Mérida23 de Diciembre de 2008 a las 12:28

Profuso está siendo el debate generado por la famosa frase que pronunciara Paco Chaparro hace unos días. “Le están tirando al muñeco y el muñeco se puede cansar”, explotó el técnico en la previa del partido frente al Athletic. “No es normal que en el club haya personas que no estén con un entrenador que es bético”, refrendó en los intestinos de Heliópolis tras una dolosa derrota. ¿A quién o quiénes se refiere el trianero con tales aseveraciones? ¿Habla quizá de Manuel Momparlet, ese interlocutor inválido que las más de las veces es un freno en su relación con Lopera? ¿Se trata tal vez del propio consejero delegado por no dar señales de vida y no querer recibirlo para hablar de la imperiosa necesidad de reforzar la plantilla? ¿O, por un casual, se refiere a Pepe León y esas indiscreciones suyas que pueden escucharse en los palcos de toda la geografía española y en más de un almuerzo? Conociendo algo a Chaparro, me decantaría por la tercera opción. Pero es sólo una opinión.

VERGÜENZA

Javier Mérida25 de Noviembre de 2008 a las 13:38

En la innumerable ristra de episodios deshonrosos que le ha tocado vivir al bético de estos días desde cierto y malhadado 30 de junio de 1992 hay que incluir desde hoy la segunda entrega de la Junta de 2007, transcurrida ya hace un año y de la que se conocían apenas detalles por referencias.
Lo que el desafortunado Del Nido definió en febrero de 2007 como “puro estilo Betis” después del trato recibido en un derbi se ha revelado una vez más como “estilo Lete”, lamentablemente para el Betis que sufre a este personaje desde hace casi dos décadas. Zafio como el día del “guau guau” y perverso y alevoso como el del “busto” y tantos y tantos otros, quien no debería estar ni un segundo más al frente del Betis ha vuelto a dejar su impronta a modo de mácula en la historia del club.
El bético vuelve a preguntarse hoy qué ha hecho para sufrir a este tipo. El bético vuelve a cuestionarse por la vergüenza que nuevamente le ha hecho sentir en sus carnes. El bético clama ya al cielo y le pide a Dios que lo aleje del Betis por siempre, por favor. Y, mientras, se agarra a la jueza que desentraña sus canalizaciones y que parece la única con argumentos terrenales para librar al Betis de tan pesado e inmerecido yugo.

DON DINERO

Javier Mérida15 de Noviembre de 2008 a las 13:08

Muy ciego tenía que estar quien no lo viera venir. La historia de los desencuentros entre el que aún manda en el Betis y Edu vivió ayer un nuevo y desagradable capítulo por mor de la acreditada racanería del primero. El que sólo piensa en el dinero, y cree en éste como fin último de todo, obligó a su mejor futbolista a pagarse una operación por no intervenirse en Sevilla. Poco le importó que el afamado galeno finés fuese propuesto por el jefe de sus servicios médicos; él sólo pagaba el viaje: avión y habitación, se desconoce si con desayuno incluido.Y, claro, el brasileño, harto de desplantes, desveló la verdad. Porque ya tuvo que aguantar que lo ningunease en primera instancia cuando su agente vino a Sevilla a tratar la renovación, incluso que luego hiciese pública de la manera más zafia la oferta y la demanda de lo tratado, y hasta que se permitiese el lujo de frivolizar con una eventual lesión que, por desgracia, se hizo carne semanas después en Elche. Esto último tuvo que escucharlo Edu mientras su pretor vetaba a periodistas para un ominoso y descreído acto en Benacazón.Pero ayer le habló muy claro y cuestionó su calidad humana. Y fue valiente, porque que se sepa no ha firmado contrato con ningún club y las puertas del Betis se le han cerrado salvo que mañana se vista de cobarde y dé marcha atrás en el vis a vis que podría pergeñar quien ayer lo redujo nuevamente todo a dinero al decirle que la oferta sigue en pie. Y es que no se entera, por mucho que le griten, que a Edu y al bético nada les importa su dinero. Aunque el verdadero problema es que los billetes que manosea son del Betis. Y él no es el Betis. Por fortuna para el Betis, que bastante tiene con sufrirlo tantos años.
(Artículo publicado el 15 de noviembre en Diario de Sevilla)

Autor

Javier Mérida.
Hombre de fútbol y periodista

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  • Javier Mérida

    Manuel, jamás fui a Paradas ni conozco a nadie allí. Tampoco sé a qué señor Silva te...

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    Sr Mérida:hoy te he conocido personalmente(de vista);estabas comiendo en el Bar Montero de Paradas...

  • JuanMa Replicante

    Muy buen artículo javier, y conste que soy bético, pero me enorgullezco que un crack como...

  • Reyes

    No creo que fuese una final, es decir, ya a hechos consumados porque estamos a jueves, no pensé que fuese tal...

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