Un pueblo a resguardo, cerca de Dubrovnik

Ulyfox | 26 de mayo de 2010 a las 1:24

Atardercer profundo en Cavtat

Atardercer profundo en Cavtat

 

¿Qué me decís de Croacia? Para nosotros fue una sorpresa maravillosa la primera vez. Desde arriba hasta abajo, el país guarda y enseña a la vez estupendos pueblos amurallados y con palacios góticos a lo largo de toda la costa. Increíblemente bello, ese litoral tan recortado y arbolado. La joya es Dubrovnik, claro, castillo deslumbrante, barroco y hermoso, de suelos brillantes y permanentemente asaltado por turistas, viajeros y cruceristas. Un lugar único, al que volveremos en este blog muchas veces. Pero atestado, sobre todo en temporada alta en su calle Placa, uno de los paseos peatonales más asombrosos del mundo, bordeado de palacios y delimitado por fuentes.

Tejados de Cavtat. Al fondo, un crucero fondeado frente a Dubrovnik, difuminado.

Tejados de Cavtat. Al fondo, un crucero fondeado frente a Dubrovnik, difuminado.

El lugar para resguardarse de este gentío está a unos 30 kilómetros al sur por la carretera costera, bastante más allá del aeropuerto, poco antes de la frontera con Montenegro. Se llama Cavtat (pronúnciese Chavtat) y para nosotros fue el sitio ideal para pernoctar, cinco noches tranquilas, con el número justo de turistas a principios de septiembre. Se puede llegar a o desde la hermosa capital dálmata fácilmente en coche, autobús o en barco. En los días claros, Dubrovnik se entrevé detrás de un saliente, como en una bruma rosada sobre el Adriático, casi un espejismo lejano y prometedor.

Baño, piscina de waterpolo, barcos... en unos pocos metros

Baño, piscina de waterpolo, barcos... en unos pocos metros

Cavtat (dígase con ch, queda más croata) tiene apenas dos mil habitantes y está rodeado, asediado por el mar. Tiene un puerto junto a las casas, al que amarran barcos de pesca y de excursión junto a yates de lujo, y frente al que se desparrama un gran número de bares, tiendas y restaurantes con amplias terrazas, pensadas para las cenas y los cócteles en la noche mediterránea. Niños juegan siempre por allí, al fútbol en el muelle o al waterpolo (estamos en Croacia, no lo olvidéis) en las tranquilas aguas aledañas. Hay sus iglesias con sus campanarios sobre los árboles, sus calles empinadas de casas de piedra dorada, su cementerio en la cumbre. Hay paz. Y buena comida, pescados, mariscos, risottos, mejillones, ostras…

La Riviera de Dubrovnik, azul y verde

La Riviera de Dubrovnik, azul y verde

El plan ideal era irse de día a recorrer la Riviera de Dubrovnik, bañarse en sus playas, y volver al atardecer a leer en una terraza hasta perder la luz, ducharse y salir de nuevo, ahora a cenar. A lo mejor, antes de la cena apetecía un Dry Martini. ¿El tiempo pasaba?

Tiempo para observar...

Tiempo para observar...

... y tiempo para divertirse en Cavtat (pronúnciese con ch)

... y tiempo para divertirse en Cavtat (pronúnciese con ch)

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  • Maricar

    Pasamos de la decepción a la euforia. Me gusta más esta entrada Uly. Pasamos página y echamos la vista atrás a partes iguales. Hoy me has cambiado el ánimo…entre mis múltiples agobios me has recordado mi viaje a Croacia. Gracias! Ya sabes que fue uno de mis grandes viajes, el más, el más…el más todo. El de las casualidades, el de la tranquilidad y también el del bullicio, el del concierto de Lenny, el de la paleta de azules y verdes, los pinchos del erizo en mi pie, el de kilómetros y kilómetros de costa, mapas, cervezas, mejillones, helados, ferrys, islas, buen vino, lagos y más lagos…en fin. Pero como no conocí Cavtat tendré que volver.
    Un beso Uly. El viernes estaré por Cádiz. Nos vemos pa un café?

  • Ulyfox

    Dime a qué hora lo del café. Yo estoy libre, y por la mañana no tendré problemas. ¿Cómo te voy a decir que no?
    Demasiado lo de Croacia ¿verdad? Hemos estado dos veces y estamos seguros de que volveremos. Es un país que tiene muchas cosas. Qué golpe el de los lagos, qué sorpresa las islas amuralladas, qué mar. Recordar, desde luego, levanta el ánimo. Y Croacia es el país de muchos recuerdos, y sueños.

  • alaire

    Evocador, sin duda… Cada resquicio de la costa, que recorrimos de norte a sur tres amigas solas, solteras, singles, era una sorpresa que paladear: Rovinj, Pula (donde había un calco de Teófila dueña de un restaurante), Rijeka, Zadar, Sibenic, Split, Hvar… Eso sí, las cangrejeras son imprescindibles… Buena recomendación, Uly

  • Ulyfox

    Alaire, qué alegría verte de nuevo por aquí. Croacia fue sin duda uno de los grandes descubrimientos y sorpresas de nuestros viajes. Con cangrejeras y todo. Lo bueno fue que tmbién eran cigaleras, y almejeras, y mejilloneras… ¡buenísimo!. Nos vemos.