A Escocia, ¡con un bebé de tres meses!

Ulyfox | 21 de octubre de 2010 a las 13:05

El bebé, en su carrito, en el castillo de Holyrood, residencia de la Reina en Escocia

El bebé, en su carrito, en el castillo de Holyrood, residencia de la Reina en Escocia

Para viajar lo primero que hay que tener es ganas. En algunos casos, muchas ganas y determinación. Es un tópico ya esa expresión “viajar con niños”, que muchos temen y se echan a temblar con sólo oírla. Pero claro que es posible. He visto, hace ya 20 años, a una pareja con un niño de corta edad andando y otro de meses en mochila, en la espalda de su madre. Ésta tenía un brazo enyesado. Recorrían las ruinas de Delfos. Eso eran ganas.

El caso que se expone aquí hoy no es tan heroico, pero sí poco común. Pilar e Ignacio son un matrimonio reciente, enamorados recientes, padres recientes, con un niño muy reciente. Pilar ¿cómo os la describo a quienes no la conocéis? Es excepcional, tan auténtica, tan verdadera. Nunca la oirás hablar mal de nadie, y digo nunca, nunca. Hasta cuando te hace un favor te da las gracias. Es imposible no quererla y no pensar cuán fácil, humano y diferente sería este mundo con unas pocas más como ella. La Humanidad se sustentaría más firme sobre este bosque de Pilares. A Ignacio no lo conozco tanto, pero si ha elegido a Pilar, la deducción lógica es que tiene buen ojo, y un talante parecido. Así que esta pareja decide que van a seguir viajando y que su hermosa niña de tres meses no sería un obstáculo. Al revés: la compañía más deseada. Y se van a Escocia ¡a Escocia!. Ellos mismo honran este blog con su colaboración, y cuentan su historia, es decir, la que sigue:

“Al ser “primerizos” e influidos un poco por los temores que nos transmitían las abuelas de la niña, no sabíamos si era una buena idea eso de hacer un viaje con ella en avión a otro país. Pero tenemos que decir que la experiencia ha sido muy buena. Además, viajar con un bebé tiene sus ventajas (respecto a hacerlo con niños más mayorcitos): el billete de avión le sale por 15 euros y al tomar sólo leche materna, nos olvidábamos de tener que buscar comida para ella o cargar con biberones o potitos. Además, al ser tan pequeña, en los hoteles en los que no había cuna, la niña dormía perfectamente en su cochecito.

Por cierto, que se puede llevar al niño en el carrito hasta la misma puerta del avión, y en todo momento nos era muy útil el carrito para meter en él abrigos, bolsos, guías de viaje y todo tipo de cosas.

Un consejo que nos dieron y que a nosotros nos sirvió para que a la niña no le dolieran los oídos en el avión, fue darle el pecho en el despegue y el aterrizaje. También hay que decir que el avión tiene un cambiador en el WC por si a algún bebé le da por hacerse sus necesidades durante el vuelo, como le ocurrió a nuestra niña.

Nosotros volamos con Ryanair desde Málaga, donde hay muchos aparcamientos junto al aeropuerto que por cinco euros al día te guardan el coche, te llevan y te recogen.

Respecto a Escocia, nos han encantado esos paisajes tan verdes y despoblados. Y la gente es amabilísima, todos se esforzaban por entender nuestro “espaninglish”.

Para movernos por el país, alquilamos un cohe en el mismo proceso de compra del billete de avión desde la página de Ryanair. Sale mucho más económico. Al principio costaba conducir por la izquierda, pero pronto te acostumbras.

El castillo de Edimburgo, símbolo de la ciudad

El castillo de Edimburgo, símbolo de la ciudad

La ciudad de Edimburgo es muy bonita, con edificios pintorescos. Los autobuses son de dos plantas, estupendos, pero tienen una pega para los que viajan con bebés: en cada bus sólo hay sitio para una sillita plegable, es decir, ni entran dos sillitas ni una que no sea plegable.

Menos mal que los taxis son baratos y enormes.

El cochecito cabe perfectamente en los taxis británicos

El cochecito cabe perfectamente en los taxis británicos

Por cierto, Para no meter la pata: “Edimburg” es espaninglish. Se pronuncía algo así como “Edimbora”.

Otra ciudad que merece la pena visitar en Inverness. Y, por supuesto, el famoso Lago Ness. Para ver el monstruo, hay que pasarse primero por la destilería de güisqui más cercana.

Los padres y la niña, ante el Lago Ness

Los padres y la niña, ante el Lago Ness

Escocia es también famosa por sus castillos, de ellos

  • Eilean Donan: Sin duda es el más impresionante por fuera, pero no merece la pena entrar porque está montado tan turísticamente que pierde todo su encanto por dentro.
Los mismos protagonistas, ante el castillo de Eilean Donan

Los mismos protagonistas, ante el castillo de Eilean Donan

  • Dunvengan: En la isla de Skye. Lo mejor del castillo es la isla y el camino.
  • Castillo de Edimburgo: imprescindible visitar.

De la gastronomía, lo mejor, el scotish breakfast: haggis, parecido de aspecto a la morcilla (mejor no preguntar de qué está hecho), bacon, salchichas, beens y huevos al gusto… desayuno, almuerzo, comida y merienda todo en uno. Lo peor, el porridge: “hoy en día pocos escoceces lo toman para desayunar” – lonely planet dixit. Un buen sitio para comer con niños es el Standing Order, un antiguo banco cerca de Prince Street. Allí hay enormes family rooms.

Para ir de compras, en general, son más baratas las tiendas de Royal Mile que las de Prince Street. Son típicos los polos de la selección escocesa de rugby y todo tipo de objetos con tartanes.

Antes de viajar a Escocia, conviene repasar algunos episodios de su historia, como

  • Nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte de los jacobitas.
  • El culebrón de María Estuardo.
  • Willian Wallace: ver la pelicula.
  • Clanes: Ver ‘Los Inmortales’.

Un dato curioso es que a las puertas de la catedral de Edimburgo se puede escupir a “Inglaterra” acertando al centro de un corazón de piedra dibujado en el suelo. Nos preguntamos qué pasaría en España si en Barcelona hubiera un sitio donde poder escupir al resto de los españoles…”

Con esta naturalidad y energía da miedo pensar lo que será capaz de hacer esta familia, qué continentes inexplorados recorrerán y qué lugares recónditos hollarán cuando la niña crezca. ¡Salud para eso y mucho más! Y por supuesto, por favor, seguid mandando vuestras experiencias y fotos. Nos encanta compartir.

P.D. No conozco absolutamente nada de Escocia, así que no puedo hablar, pero este año ha habido un éxito total de este país en el Diario. Hasta tres compañeros se han ido a esa parte de Gran Bretaña. Debe ser el tirón de la niebla y la humedad, sensaciones de las que huye este humilde autor de blog. Pero seguro que muchos habéis estado por allí, u os imagináis como será ese país de faldas y gaitas. Contadnos.

  • Naira

    Qué guay Pilar!! no había visto a vuestra niña!! y me la encuentro en Escocia!! bueno, por lo que veo genial y la niña bien guapa!
    Muchos besos!!