Destino Laponia

Ulyfox | 21 de febrero de 2012 a las 14:42

 

Penélope, ante el frío paisaje lapón.

Muy ocurrente, muy moderno, el tal Feito, de la patronal, que ha dictaminado que debe dejar de cobrar subsidio el parado que rechace cualquier trabajo “auque sea en Laponia”. Creciditos están estos nostálgicos de aquellos señores de vida y hacienda que se arrogaban el destino de sus siervos. A lo mejor, sin querer, nos están señalando un refugio, un lugar donde guarecerse. Tal vez en Laponia, es muy probable, no haya que oír tantas sandeces ni oler tanto desperdicio como sale de alguna boca. Hace frío, sí, pero no tanto como el que nos están provocando en nuestras esperanzas y sobre todo en las de aquellos de vosotros que tengáis hijos. Si es que no sois ricos por familia.

Cornamentas de reno, y casas de hierba en la Laponia noruega.

En cualquier caso, nosotros ya hemos estado en Laponia. Bueno, en sus pedanías, allá en Noruega, y sólo como excursionistas de unas horas. No recuerdo mucho, aún era 1995 y creíamos en tantas cosas. Nos subieron hasta una meseta por una carretera bordeada de abedules que iban desapareciendo paulatinamente y que desembocaba en una planicie helada y con un horizonte nevado a principios de septiembre. Al menos no se veía a nadie de la CEOE por allí. Unas casetas hechas con hierba, con algunos recuerdos turísticos y varias cornamentas de renos, probablemente de adorno. Dio tiempo de hacer algunas fotos, y creo que de tomar un café reconfortante. O tal vez mi memoria se esté inventando lo del café. Laponia es mucho más grande que lo que vimos, y se reparte por varios países nórdicos. No sabemos a cuál de ellos se refiere Feito.

Al menos, no había enemigos a la vista.

En cualquier caso, no parece un lugar ni más ni menos atractivo que otros, siempre que se respete la dignidad del que trabaja, esa de la que a nadie se debe despojar para que no se convierta en una mercancía que se pueda enviar en 24 horas a cualquier lugar del mundo, vía Seur o tal vez Hps, más apropiada para lo que quiere Feito. Y ya puestos, quién sabe, a lo mejor en Laponia no encontramos a nadie de su calaña.  Si estáis interesados, visitad la página de esta línea noruega: http://www.norwegian.com/es/?gclid=CIGT-aSLr64CFe4htAodYkoqRw  

O esperad a Navidad, que salen muchas ofertas para visitar a Santa Claus en Rovaniemi.

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  • Rakítico Love

    Si hay que irse allí a trabajar, pues se va uno/a. Quizás sea el sitio más cercano donde haya una oferta decente.

    Eso sí, lo jodido va a ser ir y volver todos los fines de semana.

  • Ulyfox

    Rakítico, seguro que hay lugares peores para trabajar. Ayer mismo, qué casualidad, el programa Españoles en el mundo se dedicó a Laponia. Y no parecían muy descontentos, según me cuentan. A lo mejor, simplemente, hay que irse a donde nos quieran y nos traten como a personas con necesidades físicas y espirituales. Y aún no sabemos hasta qué punto de mercancía inerte nos va a rebajar esta reforma laboral. Ajú!!

  • mangasverdes

    Pues yo a Laponia no me quiero ir, que bastante lejos estoy ya de quien estoy, hombre ya. Al Feito ese que le vayan dando, que me gustaría ver los recorridos de todos esos que piden movilidad geográfica. Y lo dice alguien que, por ejemplo, hizo la EGB en cuatro ciudades diferentes, así que paso de sus lecciones. Besitos.

  • Ulyfox

    Pues no sabes lo que te pierdes, Mangasverdes! Allí todo el día con los renos, los salmones, las auroras boreales, calorcito en la casa… y casi sin periódicos. Es difícil imaginar un sitio mejor. Fíjate que a mí hasta me está apeteciendo.
    Besos lapones (esto sí suena regular)

  • ana

    A mí es que los sitios donde haga frío… pero bueno, que si hay que ir, pues se va, será cosa de comprarse un anorak buenecito en el Decathlon. Y si allí no se oyen sandeces, pues mira, frío con gusto no pica!

  • Ulyfox

    El caso es, Ana, que por aquí la cosa se está poniendo ya demasiado fría. Y eso no es normal. Aparte de que por Laponia no hace esta humedad que te cala los huesos.

  • Juan

    Pues creo que lo que el tal Feito lo que en verdad quería decir es que todo aquel que no quiera trabajar para ellos, por una miseria de sueldo, que se fuera directamente al carajo (eufemísticamente Laponia). Pero sin saber que hasta en Laponia hay más vergüenza que bajo sus condiciones esclavistas.

    Las crisis siempre han sido terreno abonado para los populismos exacerbados.

    Saludos.

  • Alcancero

    Hace cinco años estuve en Helsinki en pleno enero, con dos cullons, por un tema de Alcances. Allí me hablaron del pueblo sami. Poco después hubo en Cádiz una exposición de su artesanía. Son un pueblo sabio ¿Sabían que tienen 50 palabras para designar la nieve, según sus matices? Por eso me irrita más que un neocon de estos la cite con cierto desprecio como lugar inverosímil, cuando seguro que saben vivir su frío con más decencia que muchos aquí sus negocios.

  • Ulyfox

    Juan, a mí, que soy bastante templado y optimista, algunas cosas me están dando miedo. Porque creo que muchos quieren construir un futuro solo a su pequeña medida egoísta, condenando al resto a mirar o aguantarse. Y que están muy crecidos, hombre. Demasiado para nosotros. Suerte!

  • Ulyfox

    Alcancero, gritemos todos ¡viva Laponia! Magnífico grito reivindicativo. Algunos parecen vivir en un planeta muy pequeñito, con criaturas a su alrededor solo disponibles para los caprichos de su bolsillo. Naturalmente que los empresarios deben ganar dinero. Pero, obviamente, también los trabajadores. La nueva filosofía es que los trabajadores deben empobrecerse y aceptarlo. Bueno, en realidad es la filosofía de siempre. Un saludo


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