‘Dimitrios’, el buque fantasma

Ulyfox | 7 de octubre de 2013 a las 13:45

El 'Dimitrios', en la playa de Valtaki, junto a Gythion.

El ‘Dimitrios’, en la playa de Valtaki, junto a Gythion.

La historia oficial, la que se registra en los libros escritos por estudiosos y aficionados a estos temas, dice que el ‘Dimitrios’ atracó en escala de emergencia en el puerto de Gythio, en el Peloponeso laconio, porque el capitán sufría una enfermedad grave que hacía urgente su hospitalización. Y que diferentes problemas surgidos con los seguros, con los arrendadores y con la paga de la tripulación hicieron que se quedara un buen número de meses, y que tras ese periodo sus propietarios consideraron más rentable desentenderse de él. Las autoridades portuarias de Gythio lo acogieron un tiempo, pero un fuerte temporal aliado con las malas condiciones del buque se lo llevó mar adentro, donde fue anclado. Y que otro temporal lo arrastró hasta donde ahora se encuentra, en la playa de Valtaki, unos cuatro kilómetros al norte de la población. Eso habría sucedido en noviembre de 1981, y ya nadie desde entonces ha intentado recuperar al pobre ‘Dimitrios’.

El lugar del naufragio.

El lugar del naufragio.

Pero los rumores, las leyendas a la que dan lugar estos barcos abandonados, son mucho más interesantes, puesto que cuentan historias de contrabandistas, quién sabe si piratas o, por qué no, fantasmas. Según el cuento más repetido en la zona, el ‘Dimitrios’ se dedicaba a pasar tabaco de contrabando entre Turquía e Italia. En uno de esos trayectos clandestinos, habría sido avistado por las autoridades portuarias, ante lo cual la tripulación habría preferido abandonarlo, dejándolo en llamas para acabar con cualquier prueba del delito. La deriva lo habría llevado a encallar en la arena y convertirse en tómbolo semiartificial y de paso a convertirse en una atracción turística y objeto de postales. Ese sería el rumor más creíble, pero multitud de historias favoritas de niños y viajeros hablan también de un barco venido de no sabe dónde y aparecido de pronto sin tripulación o poblado de fantasmas que habrían elegido la playa de Valtaki para descansar definitivamente de su eterno errar. Puestos a elegir, yo me quedo con éstas, que eran las que yo imaginaba cuando divisamos este naufragio poético, en nuestro camino de Monemvasia a Gythion. Desde luego, deseamos que nunca se lleven de allí el barco, que el tiempo o los fantasmas decidan sobre su futuro y que siga posando en su largo y elegante deterioro para las cámaras amantes de las leyendas.

A menos que el profesor Piniella, experto en seguridad marítima, diga otra cosa sobre este barco, antes llamado ‘Klintholn’ y construido en 1959, con 67 metros de eslora y una capacidad de carga de 965 toneladas.

  • Paco Piniella

    Creo que la sabionda Wikipedia sabe más que yo:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Dimitrios_shipwreck

    Recientemente se ha aprobado un nuevo convenio internacional “Convenio de Hong-Kong” que se dirige a toda la problemática relativa al desguace y reciclaje de buques, para evitar que ocurra que el armador se desvincule del pecio.

  • Ulyfox

    Paco, esa sabionda me ha ayudado a mí con los datos. Pero la verdadera historia, sin duda, es la de los fantasmas.

  • Avenger

    Yasas, Uly. Como dices, seguro que la verdad de este pecio, tiene que ver con la historia de fantasmas. Ahora pienso que son bastantes los pecios que pueden verse en algunas playas de Grecia. El último que vimos y el primero que se me viene a la memoria, es el que puede verse en Granvoussa, allí desde lo alto del castillo veneciano, que permite tener una vista espectacular de la zona, con el pecio del barco, éste creo recordar, más deteriorado por el paso del tiempo y el efecto de las mareas. No obstante, daba un aspecto todavía más bello y misterioso, era como un “atrezzo” necesario para que el lugar aumentara en belleza. Es extraño, pero habíamos hablado (Moni y yo) que en pocos sitios, unos elementos extraños a la naturaleza, como son estos restos de naufragios, aumentan la belleza del lugar como en Grecia. Seguramente, es por las historias de cada uno de ellos, como este caso del “buque de los fantasmas”. Un fuerte abrazo.

  • Ulyfox

    Avenger, ahora mismo recuerdo otro barco fantasma encallado en una playa del Algarve, en Vilanova del Milfontes. Ese día además, era invierno, el oleaje era fuerte y hacía el panorama más dramático. Para los que amamos historias como las de Maqroll el Gaviero estos paisajes con barco traen evocaciones muy especiales. Que no se lo lleven nunca. Es además muy curioso cómo el barco ha actuado de islote y creado una flecha de arena que va creciendo hasta convertir el conjunto en una pequeñísima península. Abrazo

  • Avenger

    Ah… Mutis. Claro, no podia ser de otra forma, otra coincidencia mas. Me gusta, en general todo lo relacionado con la mar; la verdad es que la entrada entronca bien con “Moby Dick”, con la Leyenda del holandes errante, con las novelas de Verne, con las historias mil veces repetidas en puertos antiguos, de navegantes sin retorno, de barcos fantasticos, de nombres mitologicos, de otras epocas, de otros tiempos, pero donde la mar siempre misteriosa, se cobra su precio…. No podia ser de otra forma, si…. Un fuerte abrazo.

  • Ulyfox

    Avenger, me recuerdo leyendo a Mutis en un largo trayecto en un barco de precioso nombre, el ‘Romilda’, desde Folegandros hasta El Pireo. Las andanzas de Maqroll, la cubierta donde lo leía, el ambiente, todo fue fantástico. El mar y los barcos tienen un misterio especial, incluso para los que no somos lobos de mar. Y eso que hice la mili en Marina. Recomiendo vivamente las novelas de Maqroll el Gaviero, de nuestro casi paisano Alvaro Mutis. Abrazo fuerte y marinero.

  • Avenger

    Pues si Uly, es una buena recomendacion. Leer a Mutis, es un buen ejercicio, y hacerlo en un barco de tan bonito nombre y en el viejo Mediterraneo, es ya un placer. No he leido todos los libros de Mutis, solo “Ilona”, “La nieve del Almirante” y “Triptico de mar y tierra”, pero me encanta. En general toda la lectura relacionada con la mar, desde “La Odisea”, los libros de Verne, Salgari, Conrad, Paternain, O’Brian, a las magnificas y terribles cronicas de naufragios que salen los sabados en “Diario de Cadiz”. Entre mis libros abundan los de temas navales y nauticos. Me entretienen y me hacen disfrutar. Bueno creo que por el hecho de ser de esta tierra tan ligada a la mar, y que tristemente tanto la rehuye y le da la espalda, te tiene que interesar. La mar, es misteriosa y es sinonimo de viajes, de encuentros y desencuentros, de conocimiento. En una ciudad portuaria como Cadiz, es el elemento fundamental. Y la verdad es que no hace falta ser un lobo de mar, para entender la belleza profunda, misteriosa y salvaje de la mar y lo que la rodea. En realidad la mili, aunque en tu caso y el mio en la Armada (yo hice la mia como IMECAR de Infanteria de Marina en San Fernando) desgracidamente no servia para convertir a los que pasabamos por alli en lobos de mar. Y eso que podia haber servido para eso al menos. Aunque tambien tuvo sus cosas buenas. En fin, no tratemos este tema, que si no como me dice Moni, muchas veces empiezo con las “Batallas del abuelo Cebolleta”. Un fuerte abrazo.

  • Ulyfox

    Leer a Mutis es sin duda un gusto, Avenger. Veo, y sabía, de tu gran interés por los temas navales. Lo mío es más un amor lejano y caprichoso. Abrazo fuerte