Y la elegida es… ¡Bilbao!

Ulyfox | 2 de abril de 2014 a las 13:34

PENSION-ARIAS-BILBAO_-CASCO-VIEJO

Mira que estuvimos a punto de reservar vuelo y hotel en Edimburgo. Mira que de pronto apareció en nuestra búsqueda el brillante nombre de Palermo y la promesa de revivir Sicilia. Mira que tenemos algunas guías de Escocia que nos ha prestado un amigo, y mira que las palabras de quienes han ido a visitar ese país son muy convincentes, y entre todas ellas las que pronuncia la enamorada Pili. Pero no, al final, por fin, en este próximo Puente del 1 de Mayo ¡nos vamos a Bilbao!

Es interesante analizar el proceso por el que algunas veces hemos hecho todos los preparativos, menos el paso definitivo, para irnos a algún sitio y luego lo hemos pospuesto. Nos dice Pili: “Cuando por fin vayáis a Edimburgo, os preguntareis por qué no habéis ido antes”. Ojalá, y seguro que iremos. No vamos a ir todavía por varias razones, cada una de las cuales podría considerarse nimia según el momento. Pero, resumidamente, es bastante más caro, el viaje bastante más largo, y las combinaciones de vuelos bastante más incómodas. Y el Norte-Norte con sus nieblas y sus paisajes bucólicos que atrapan las ensoñaciones de Pili aún no nos toca el corazón tanto como el brillo mediterráneo. Por otra parte, está el tema del tiempo, del atmosférico me refiero. Ya sé que Bilbao no es precisamente Cancún, pero tiene otro argumento de más peso: seguro que comemos mucho mejor. Siempre me ha extrañado mucho la poca importancia que se le da a la comida en los países del norte de Europa, la dificultad de encontrar algo realmente rico, al contrario de lo extremadamente fácil que es comer bien en cualquier país del Sur.

Es curioso que muchos de estos argumentos, algunos excepto el de la comida, nos han servido muchas veces para posponer nuestra deuda con el País Vasco. Esta vez, quién sabe, los iones en el aire tal vez se dispusieron para abrir definitivamente las puertas de nuestra resistencia. Así que nos prometemos una ciudad moderna, una gente educada, unos paisajes verdes y una comida excelsa. Eso esperamos, y que la visita nos contraríe de una vez por todas nuestras reticencias.

Por eso, por favor, como seguro que muchos habréis hecho la tarea antes que nosotros y conocéis ya la gran capital del Norte y sus alrededores, soltadnos por aquí unos consejitos, unas pistas de lugares para ver, oler y comer en sus calles, costas y montes. Se agradecerán. Os devolveremos el favor con creces dándole, a la vuelta y quizá durante, forma a varias entradas en este blog que es vuestro.

  • Avenger

    Hola amigos, buen viaje me parece. Aunque los descartes no están tampoco nada mal. Seguro que lo disfrutais, cosa que sabéis hacer muy bien , y luego hacernos disfrutar a los demás con vuestras crónicas. Os puedo recomendar la visita a la Alhóndiga, que la ví al poco de haberse inaugurado (ya hace tiempo de ésto) es un edificio antiguo remodelado por el francés Jean Nouvelle, además del Guggeheim, todo un clásico. Pero si podéis no perderos la visita a Juan de Caztelugatxe (creo que es así) una especie de pequeña península que está a unos 35-45 minutos en coche de Bilbao, en la cima de esa penínusula está una ermita muy antigua, y hay que llegar a ella por un camino escalonado importante, el esfuerzo en mi caso mereció la pena, el paisaje es impresionante y sobrecogedor, y si el tiempo acompaña, no se os olvidará. En cuanto a bares, recuerdo ir a los clásicos Café Iruña y Globo. Luego siguiendo indicaciones de los paisanos, ir por los de la calle Ledesma o por la calle Santa María, se puede preguntar o directamente ver por la afluencia de público cuales son los recomendables. Como os digo hace mucho tiempo que fuí y luego ya no he vuelto más, así que no se como estará ahora, pero creo que seguirá más o menos igual que como te digo. Espero que lo paseis muy bien. Nosotros estamos preparando irnos unos días a Sicilia, a ver si contactamos y nos podeis ayudar con vuestras indicaciones, que estamos algo perdidos. Un fuerte abrazo y agur.

  • Ulyfox

    Gracias, Avenger. Sabes que siempre estamos dispuestos a quedar y hablar de nosotros, vosotros y los viajes, además de que tenemos pendiente un trasiego líquido, claro. Llamadnos.
    Muchas gracias por las recomendaciones. Las tendremos en cuenta como los recomendadores merecen. La verdad es que tenemos muchas ganas de conocer por fin el País Vasco, deuda casi imperdonable. San Juan de Gastelugatxe se llama la ermita que decís, y mucha gente me la ha recomendado. Veremos, puesto que no tenemos pensado alquilar coche, haré lo posible por ir.
    Y os vais a Sicilia, qué bien. Ahora tengo unas compañeras de viaje por allí, precisamente. El otro día me reuní con ellas y estuvimos preparando el viaje. Cuando queráis, ya sabeis. Este fin de semana lo tenemos libre. Agur!

  • Avenger

    De nada amigos. Esperamos de corazón que lo disfrutéis, seguro que sí. Con respecto a quedar, para nosotros como sabes es siempre un lujo quedar con vosotros. Para este fin de semana, está complicado, pero puede que el próximo si; ya nos decís, si es posible que hagamos ese trasiego, que está tardando ya mucho. El viaje lo tenemos en mente, todavía no está cerrado del todo, pero si que queremos ir, pues ya hace tiempo que lo deseamos. Es cierto que nos hemos quedado un poco perdidos. Seguro que nadie como vosotros para encontrar de nuevo el camino. Un abrazo y agur.

  • Ricardo y Cana

    Bueno,otra razón más para quedar…..informaros de Bilbao.ya sabéis que nos encanta el Pais Vasco y que vamos todos los años ,así que os podemos dar unas cuantas direcciones y recomendaciones.
    Ve pensando en alquilar coche al menos un día ,pues el paisaje rural vasco merece la pena y tanto el de monte ,como el de costa está a muy poca distancia de Bilbao.Es como ir de Cádiz a Conil o Vejer,así que no os de pereza y un día carretera y mezcla de mar y montaña,que os diremos la excursión perfecta y donde comer.
    Quedamos el finde y os damos folletos,mapas,etc.
    Un abrazo.

  • Ulyfox

    Bueno, Avenger, ya espero tu llamada para esa quedada. Y estoy viendo que la próxima guía va a tener que ser de Sicilia, je, je.
    Abrazo fuerte

  • Ulyfox

    Ricardo y Cana, esperamos con ansia ese encuentro. Sé que no podemos encontrar mejores guías, y ya nos hace mucha ilusión el País Vasco. Nos vemos pronto!!

  • antoniodlr

    Nunca estuve en Bilbao, pero tampoco me gustaba el bacalao. Del primero decían que era muy feo, del segundo comprobé que estaba muy salao. Pero un día probé el fresco, el descarao, y empezó una historia de amor, algo tórrida, que pasó por la sartén, por el horno y otras veces lo sumergía en aceite a temperatura ambiente. De 65 grados. Ambiente caluroso. Como uno al final es buena gente le daba la compañía de 3 dientes de ajo. Dicen que eso es confitar. No sé. Tu pregúntale al bacalao.

    Y del Bilbao os preguntaré a todos vosotros, mejor ustedes que estamos en confianza, a todos los que habéis estado. Y a los que vayan yendo. Que man dicho que ya no es tan feo, que con el Guggenheim llegó el cambio. Habrá que votar entonces a ese tío, digo yo. ¿no?

  • Paco Piniella

    Nosotros vamos a Bilbo también en Mayo pero no en esos días.
    No coincidimos una, jajaja
    Besos

  • peluso

    El bosque de Oma, el que pìntó Ibarrola. Un bosque fantasma. No os lo perdáis.

  • Ulyfox

    Antonio, prometo contarte, contaros del Bilbao que conozcamos y vivamos nosotros, tal y como lo vivamos, o lo bebamos. Y a lo mejor voto por él. Se trata de aprobar esta asignatura alguna vez, se trata de una primera visita que tal vez sea sucedida por otras. Ya veremos. De momento, me ha encantado tu historia de amor con el bacalao. Yo estoy enamorado de el prácticamente desde que las hormonas comenzaron su trabajo conmigo. Nos hablamos.

  • Ulyfox

    Tienes razón, Paco, somos como los osos panda, no hay manera de coincidir. Pero llegará ese día, más tarde o más temprano. Besos, y ya nos contaremos de Bilbao.

  • Ulyfox

    Peluso, ya sabes como apreciamos tus consejos. Queda dicho.

  • laenamoradapili

    Pues ojalá otro día la ciudad del volcán apagado sea la elegida. Cuando te enamoras de algo, es como cuando te enamoras de alguien: más vale que digas que te gusta y punto, porque luego empiezas a hablar (‘Me gusta porque cuenta chistes malos’) y terminas de pifiarlo. Sí creo que hay sitios por donde la tierra parece respirar. Seguro que Grecia es uno. Pero Escocia (y su tridimensional capital) es otro. Que no se os escape.

  • Ulyfox

    Sabes Pili que terminaremos haciéndolo, como espero que tú algún día viajes a Grecia y conozcas por dónde respiraba Zeus. Y también hay allí un volcán apagado, o varios

  • mangasverdes

    Hombreeeeee!!! Muy buena elección, sí señor. Como vasca consorte, incido en la visita a San Juan de Gaztelugatxe, de verdad que merece la pena. De pintxos, la plaza Nueva y si sois golosos, pastelería New York en la calle Buenos Aires, no muy lejos del Ayuntamiento: mucha atención a los bollos de mantequilla y los pasteles de arroz. Por esa zona hay un restaurante muy de moda que se llama Bascook, que también está bien. Y ya seguiré con lo que se me vaya ocurriendo…

  • mangasverdes

    Ah! hay un local que se llama Bodega Urbana que no he podido conocer personalmente porque cuando yo he ido a Bilbao está cerrado. Miradlo por internet porque tiene muy buena pinta, se lo comenté a un compañero y fue; le gustó bastante…

  • mangasverdes

    Y el Hatari en el Casco Viejo, ojú, te voy a volver loco…

  • Ulyfox

    Ojú, ojú, Mangasverdes, qué de recomendaciones. EStoy pensando en hacer una guía de Bilbao con tantas pistas. Muchas gracias. Quedan todas apuntadas, sobre todo esos restaurantes con tan buena pinta que me describes. Eskerri kasco, si es que se escribe así!

  • mangasverdes

    Es Eskerrik asko, primera lección de euskera, aunque yo no te puedo enseñar muchas más…

  • Ulyfox

    Lo que bien se aprende nunca se olvida, Mangasverdes. Muchas gracias, espero aprender bastantes más cosas en cuatro días…

  • Así lo ve el Patxi

    ¡¡¡¡¡¡¡¡Por fin vas a un sitio civilizado!!!! sin Cretas, Turquías ni esas zarandajas de gente que habla raro y no en euskera que lo entiende todo el mundo. Ahora en serio, aprovecha de una ciudad que casi es tan bonita como Cádiz y, sobre todo, como dijo un escritor gipuzkoano “en Bilbao, lo bonito o son los edificios, sino el aire que hay entre ellos”. Ahora, además, los edificios son una gozada. Mézclate con la gente y no ocultes que eres de donde eres; Cádiz tiene una imagen fantástica en Bilbao. Disfruta a tope

  • Ulyfox

    Patxi, conociéndote como te conozco y conociendo a tu avalista, no dudes de que te haremos caso. Como tampoco dudo de que disfrutaremos de la estancia. Sé bien que Bilbao es mejor que París… porque está más cerca de San Sebastián. Y además, creo que nos será muy difícil ocultar que somos de Cádiz. Así que eskerrik asko, agur eta egunon!

  • Juan

    (Perdón por la extensión).
    Me ha tocado usted la fibra sensible con Bilbao (Bilbo). MI compañera y yo llevamos bastantes años de idilio bizkaino. Y hemos cogido el buen hábito de ir, al menos, una vez al año.

    La primera sorpresa será comprobar el amplio sentido del humor que tienen los bilbaínos. En el fondo muy parecido al de aquí pero de otra manera. Les gustan participar del buen cachondeo aunque no tienen ninguna capacidad para captar el doble sentido gaditano (¿me lo dices en serio?). Les hace mucha gracia que aquí nos llamemos por nuestro aparato genital (¡hola pitxa, hasta luego txotxo!). Y no nos perdonan la heregía de que tomemos el café en vaso de cristal (por mucho que le aclaremos que eso es un “tiznao”), por contra ellos se esmeran y lucen en el ritual de su preparación. Es una ciudad muy señorial con aires de grandeza pero sin prepotencia ni petulancia impostada. Suelen ir vestidos con muy buenas ropas y calzados, de calidad, pero huyen del traje de chaqueta habitualmente. Petimetres en busca de la confortabilidad. Pueblo católico de verdad, y practicante a la hora de acudir a misa pero huyendo del exhibicionismo de la fe de otras latitudes (no sé si sabrá a dónde me refiero… ). A parte tienen la costumbre, a la menor ocasión, de salir a comer en familia, pero todos y cada uno de los miembros de la misma y se juntan el más puro clasicismo con la extravagancia descarada juvenil dando lugar a divertidísimas situaciones. Una vez nos coincidió en un Aberri Eguna (día de la patria vasca) y en el casco viejo de la vieja Bilbao los distintos establecimientos tenían menús adaptados para tal ocasión. Al consumir una de esas casi pantacruelicas comidas y hacérselo saber a la entrañable camarera nos aclaró: “¡chicos, es que hoy es nuestro día, el día de los vascos!”, y desde entonces cerró todo debate tendencioso sobre la exaltación justificadora de la política tan dada a la tergiversación en sus extremos mas economicistas. Su “ikurrina” es su tótem grupal, es una especie de sentimiento indisoluble, consustancial a cada uno de ellos. Verdadero telurismo.

    No sé si irán en avión. Desde Sevilla hay un vuelo muy cómodo y rápido, esto es, sin escalas en Madrid. Y aprovecho para agradecerle de nuevo el descubrimiento que nos hizo del servicio de aparcamientos Lavacollá. Nuestro buen dinero que nos hemos ahorrado y, por supuesto y sin solución de continuidad, invertido en cualquier degustación culinaria en la capital Bizkaína. A la salida del aeropuerto les estará esperando un autobús de línea que por un módico precio les llevará a la urbe a través de la autopista. Es muy servicial y agradable, con amplios espacios para las maletas. Ya le empezará a persuadir un estruendo del verde frondoso, que incluyen todas las tonalidades esperanzadoras que su vista pueda apreciar.
    Creo que hace tres paradas principales. Una, la primera, cerca del Guggemheim (aunque tendrá que bajar por unas escaleras bajo el puente o montarse en un vetusto “elevador”). Está relativamente próximo a la avenida del Campo del Volatín, donde se ubican varios hoteles, hay uno muy curioso con los cristales de las ventanas de distintos colores. La siguiente parada será en la gigantesca Plaza Elíptica que es el centro neurálgico de la localidad. Reconocible por el Hotel Carlton y los altísimos edificios de bancos. Y una tercera que ya Bles dejará en la Termibús, centro intermodal de transportes que tanto nos llevan vendiendo en Cádiz. Pero allí existe y funciona de verdad y lo hace desde años con tremenda efectividad, aunque no está exenta de polémica pues en los balcones colindantes verá pancartas en contra de la nueva autopista “autobidea Ez”, y es que claro pasa casi por encima de sus balcones, y terrazas que suelen ser enormes (aunque no tanto como algunas que vi en Atenas cuando iba camino del Templo de Poseidón en el Cabo Sunio para asombrarme con la mejor puesta de sol que pueda contemplarse). La Termibús además está a la vera de la catedral futbolística “San Mamés Barria” (el Nuevo San Mamés), y de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao. Dependiendo de la ubicación de vuestro hotel ya decidid vuestra mejor opción.

    Hay que decir que allí están muy bien comunicados, por tranvía, autobús de línea (bilbobús, de color rojo; tren, metro y los autobuses provinciales (que vienen a hacer las veces de los Comes, Bizcaiabus, y son de color blanco con líneas azules y amarillas). Es muy recomendable comprar una tarjeta de transporte que venden en los estancos, cual bonobús, y que valen para cualquier modalidad para desplazarse (autobús, tranvía, tren y metro). Pero acordaros que en el Tranvía previamente tenéis que validar el viaje en la propia parada antes de subir (y la excusa de “mi no comprender” la tenemos muy manida los de Cádiz… ja, ja). Es una única línea bidireccional, dirección sentido Atuxi (pero tranquilos que no acabaréis en la calle Plocia, ja, ja), o sentido Basurto. Una es para arriba y otra para abajo, sin más complicaciones. Va entre raíles cubiertos de césped, no hace ningún ruido (parece una nave espacial), ni contamina, ni es invasivo con el peatón, ni es excesivamente veloz, más bien al contrario pero es muy puntual, no pega tirones ya que acelera progresivamente, es respetuoso con las señales de tráfico y con los semáforos. Si quiere algún día nos cuentan por qué (narices) motivos se le han puesto tantas pegas al tranvía que discurrirá por la calle Real de San Fernando, sin contar con los injustificables retrasos burocráticos y de financiación.

    Como le comenté más arriba la ciudad rota en torno a la Plaza Elíptica. Una vez orientados en ella como decimos en Cádiz hacia abajo está la Gran Vía, con dos carriles en el centro para los coches y con unas amplísimas aceras en cada margen de la avenida. A través de un agradable paseo nada corto, todo seguido hacia abajo pasará por un Corte Inglés y por otra plaza circular aunque sensiblemente más pequeña, que le acabará conectando con el Ayuntamiento si deciden coger la segunda calle que continúa hacia la Ría (más abajo aún) a través del puente del mismo nombre (Puente del Ayuntamiento) que une la zona de Abando con la zona llamada más vieja salvando el Nervión (Ría del Nervión o de Bilbao). Me llaman poderosamente la atención la continuidad de edificios majestuosos y el aire que circula entre ellos firmando una especie de diálogo con el paisaje urbano, entre ellos la torre rojiza del BBVA o el palacio que ahora ocupa la Diputación Foral de Bizkaía, por diferentes motivos ambos se me antojan poéticos. Es muy aconsejable recorrer ambos lados de la Gran Vía, y como les han anotado en los comentarios anteriores os vais a tener que despegar de los escaparates de las pastelerías que os iréis encontrando. Merecen la pena. Creo recordar que en la acera contraria a la altura de Diputación hay una pastelería, enorme, de esas clásicas que te hacen salivar cual perro de Pavlov.
    Cuando lleguen al edificio del BBVA (inmenso, de color rojizo con una fuente debajo a modo de cascada) podrán elegir entre bajar por la calle (kalea) Buenos Aires que les llevará al mencionado Puente del Ayuntamiento, o seguir por la primera que os encontraréis (Nafaroa kalea, calle Navarra) y que os dejará a través del Puente de El Arenal a los pies del Teatro Arriaga. Verdadera entrada al casco viejo bilbaíno. En uno de los “soportales” del Teatro está ubicada una oficina de Turismo donde os atenderán maravillosamente, y cuando os pregunten por vuestra procedencia se les escapará un “¡ains!, las playas de Cádiz… ¿y vosotros qué hacéis aquí con el buen tiempo que tenéis allí?… “. Y justo antes de entrar en el Puente de El Arenal a mano derecha tendréis la Estación de Ferrocarriles, fácilmente reconocible por su portada clásica y añeja. Dentro además encontrareis un centro comercial. En las cocheras colindantes también salen todos los autobuses que hacen el recorrido por el resto de la provincia, los BizkaiaBus, según el número os llevará a cada una de los innumerables pueblos y pedanías de su provincia. No es que sean lentos es que hacen numerosísimas escalas en paradas intermedias y así se eternizan un poco los desplazamientos (pero si no tenéis prisa pues a disfrutar del viajecito). Por ejemplo, nosotros fuimos a Lezama para conocer el vivero de futbolistas del Athletic. Cogimos el A3223 y tras una media horita de ruta nos bajamos en Uzabal, aunque como se lo advertimos al chófer muy majamente el conductor nos avisó al llegar a nuestro deseado destino (¡alá, ahí lo tenéis!, a la vuelta la parada está enfrente y pasamos cada media hora. Apuntar que muy próximo a la ciudad deportiva del Athletic hay un restaurante donde se come maravillosamente, de hecho Lezama tiene llama de lugar donde se come muy bien. Me parece que los fines de semana los capitalinos se escapan para darse un homenaje gastronómico al igual que lo podemos hacer aquí con la Sierra de Cádiz. Eso sí, no espere encontrarse pueblos grandes, ni mucho menos, escuetos y bastante diseminados.

    La parte vieja está diseccionada por una calle central comercial que les conectará con la Catedral de Bilbao. Un poco más al fondo podrá encontrará la estación de trenes, que dicen (aún no lo hemos hecho) que hace un recorrido muy bucólico entre las diferentes localidades del interior y la costa cantábrica.
    De espaldas al Teatro a la derecha está el entramado de las Siete Calles repletas de buenos sitios donde comer y beber (se toparán con una tienda oficial del Athletic Club de Bilbao, y para que no les llamen la atención esméresen en pronunciar bien la última sílaba de la palabra: Athle-tic). Y a mano izquierda llegarán a la Plaza Nueva, algo escondida pero bastante grande. Los domingos por la mañana tiene mucho ambiente con una especie de mercadillo de intercambio de cromos de todo tipo. En una de las entradas observará unas grandes vitrinas con los carteles de la temporada de representaciones del Teatro Arriaga. No dejen de ir al Café Bar Bilbao (en el número 6 de la plaza). Gran variedad de pinchos. Ah, y no les dejo volver sin degustar al menos media ración de calamares fritos, merecen la pena de verdad. Muy frescos y en su punto justo de rebozado, nada aceitosos, por eso tienen mucha fama en ese establecimiento. Con un poco de fortuna no tendrán la frecuente visita de todo un autobús completo de turistas que entran a tropel. Me sorprenden sobremanera los octogenarios (por lo menos) del lugar que a casi cualquier hora de la tarde acuden allí a tomarse su txiquito de vino con su pintxo. Elegancia y sobriedad mezclado con una ternura disimulada.

    Las llamadas “Siete Calles” son todas iguales y con una facilidad innata para perderse por ellas. Si me lo permiten les recomiendo fervorosamente Saibigain, en Barrencalle Barrena, nº 16. Imposible de indicar por ese entramado de callejuelas. Nosotros le preguntamos a una señora, con un gran porte ella, y ni corta ni perezosa nos cogió de la mano, literalmente, y nos dejó en la puerta del establecimiento. Nos comentaba que por esa zona es muy fácil perderse si no vas muy concentrado. En el Saibigain tienen un menú muy ajustado de entresemana, magnífico cuchareo matriarcal que cuando uno va de viaje se echa de menos. Si pueden pidan mesa en la planta de arriba. Local costumbrista de apariencia muy al tipo de Euskadi, caserón. Atendido por camareras vascas-vascas con un trato muy cordial, cercano pero sin rayar en el exceso de confianza (“a ver chicos, ¿qué os pongo de comer?”). Se puede, es más te lo sugieren, negociar sobre el menú (10 euros aproximadamente), te lo aconsejan ellas mismas (impensable esto en Cádiz), y por ejemplo puedes pedir un vino algo mejor y repetir o experimentar con otra encomienda. Y si os sentís especialmente rumbosos pues a la carta. Frecuentado por trabajadores de la zona es funcional pero sin prisas mal entendidas, es muy dado a la sobremesa placentera si así lo desean. Cerca del Saibigain está el Mesón Asador Arriaga, local muy grande que tiene dos entradas. En una de ellas tendrá colgado el menú para ese día (no incluye los fines de semana). Se presumen en él muchas comidas de empresarios cerrando negocios. Es algo más caro que el anterior (dos euros o así) pero luego está justificada la diferencia. Ambiente totalmente autóctono, canciones folclóricas de la zona siempre sonara como hilo musical, robustez en sus líneas de construcción y predominio de la piedra gris y la madera curtida. Muchos salones y reservados. Los cubiertos son tan grandes que se sentirán liliputienses. Les sugiero carne en cualquiera de sus variedades. Y atentos a la sopa de pescado y/o marisco, sus estómagos se la agradecerán de por vida.

    Tenemos dos paseos favoritos. Una vez bien cargadas la baterías de su cámara fotográfica se sitúan en el Teatro Arriaga, entonces cruzaremos el Puente de El Arenal buscando la acera contraria e iremos andando a la vera de la Ría, atravesando un parque luminoso de altos árboles que nos regalan su sombra y las hojas para que sintamos su crujir al pisarlas, los sábados y domingos suelen programar música en un templete que tienen a tal efecto, y están en su máximo esplendor los puestos callejeros de flores al cual es una delicia asomarse y dejarse embriagar por sus olores, además no descarten cualquier otro mercadillo de artesanía. Llegaremos a través del paseo Areatzako y al resguardo de una especie de pérgolas alargadas de madera pertenecientes a un parking subterráneo al Puente del Ayuntamiento, en ese punto tendremos nuestra primera meta volante en el monumento Variante Ovoide (los aborígenes del lugar dicen que es una txapela ladeada ja, ja). Ojo con los semáforos, aunque estén en rojo los de un sentido puede que siga verde los del opuesto. Hagan solo caso al muñequito que les indicará cuando pueden pasar de verdad.
    Entonces solo será cuestión de seguir adelante por el Campo del Volatín. Siempre siguiendo la Ría. Zona deportiva que invita a correr, a hacer deporte incluso en familia. Muy limpia y cuidada, tienen unas máquinas especiales para retirar las hojas que van cayendo de los árboles. Pero de manera silenciosa y sin estorbar a los viandantes. Llegarán al Puente Zubizuri (sí, otra obra del arquitecto Santiago Calatrava). Le han tenido que poner una alfombra porque en los días de lluvia (¿en Bilbao?) resbalaba que era un gusto pero aun así les advierto que con el suelo mojado vayan con mucho cuidado. Podrán bajar o subir por unas escaleras o por una seductora rampa de acceso. Luego seguiremos caminando pero ya por la otra orilla de la Ría, concretamente por el paseo de Uribitarte, compartiendo espacio sin ningún problema con el tranvía. Rápidamente denotarán que toda esa zona ha sido remodelada recientemente. Entones nos van saludando de nuestra parte a las estatuas y esculturas que se vayan encontrando hasta llegar al Guggenheim. Es decir, y por este orden, a Ramón Rubial (histórico dirigente socialista y considerado como el primer Lehendakari vasco de la etapa preautonómica en el Consejo General Vasco en 1978), a Mamá (la araña costurera), a los Tulipanes y al gran Árbol y el Ojo (de acero inoxidable en cromo de colores y acero de carbono), y rodeando el museo subiendo unas escaleras muy “malajes” (pegas dos pasos y subes un escalón) se encontrarán con el floreado perro Puppy. Y si nos hacen el favor y levantan un poco la vista se toparán con la panorámica de los edificios donde se rodó una famosa escena de James Bond con Pierse Brosnan. Y por la calle principal, más o menos todo recto, tras un buen trayecto a pie llegarían a la Plaza Elíptica. Nosotros siempre le dedicamos una mañana completa a visitar el Guggenheim, nos hace sentir como niños chicos dentro de sus monumentales salas. También aclararles que tienen la opción de no circunvalar el museo y seguir a mano derecha para visitar la Universidad de Deusto, hay un par de puentes que comunican con ella pero para nuestro parecer es mejor observarla en todo su esplendor desde la anterior ubicación.

    Además tienen otra alternativa, y era llegando al Puente de Zubizuri un poquito más hacia delante y cruzando a mano derecha en la calle Castaños encontrarán el Funicular de Artxanda, ¡cogánlo, háganos el favor!. Es decimonónico (ja, ja), es decir, tiene el encanto del siglo pasado, y pasando casi por los salones de los hogares que semi atraviesa les subirá al Monte Artxanda. Una explanada para recrearse, con esculturas, grandes asadores y restaurantes, y unas completas vistas increíbles de toda la Villa de Bilbao y la desembocadura de la Ría de Bilbao. Mirador de ensueño. Dispare el percutor su cámara fotográfica sin pudor. Quiero pensar que los buenos fines de semana se pondrá aquello como en su tiempo las Canteras de Puerto Real.

    Aunque no queremos saturarles: una última indicación. El metro tiene dos líneas, una para cada lado de la Ría. Si por ejemplo lo cogen en Abando se pueden bajar en Arenas (Arenas de Getxo) y a parte de visitar Getxo, tan noble, tendrán la oportunidad de subir al Puente Colgante de Bizkaia, Patrimonio Mundial de la Unesco, una obra de ingeniería que supera ampliamente el siglo de vida. Tendrán la ocasión de cruzar hacia Portugalete, tan proletario, por arriba a modo de pasarela y disimulando su vértigo podrán sacarse una foto junto al maniquí del maquinista. Dispondrán de un timbre cuando quieran que lo saquen de allí arriba, ya volverán por abajo en la cabina del transbordador (ja, ja). También al volver a Getxo, y si el tiempo acompaña, pueden darse otra “caminata” por el Paseo Evaristo Churruca Kaia hasta la playa de Ereaga, contemplando varias esculturas dedicadas a los pescadores, e incluso podrán llegar a un extremo de la bocana de entrada de la Ría. Zona ideal para hacer footing.

    Y no sé, muchas cosas, pero ya no les hago andar más (ja, ja). Espero que lo disfruten al menos la mitad que nosotros que ya será bastante. Sé que no soy nada objetivo pero es así. Ya nos contarán. Ongi etorri a Bilbao.

    Besos y abrazos. Saludos.

  • Ulyfox

    ¡Bueno, bueno, Juan! Anonadado me has dejado con esta auténtica guía para unos días en Bilbao. No sabes cómo te agradezco el esfuerzo, y para nada tienes que pedir perdón. Joé, es estupendo, y por supuesto que tendremos muy en cuenta estas sugerencias. Tanto, como que nos las llevaremos impresas. Se ve bien que conoces Bilbao estupendamente! Eskerrik asko!