Desaparecido en la gran belleza

Ulyfox | 8 de enero de 2015 a las 20:23

Fuente en el patio del Palazzo Nuovo, en el Capitolio romano.

Fuente en el patio del Palazzo Nuovo, en el Capitolio romano.

Desde que la vi en el cartel de La gran belleza, la desconcertante y hermosa película de Sorrentino, me apasionó esa colosal escultura de indudablemente un dios reclinado. Digo yo que será Neptuno o Poseidón, porque tiene una caracola en su mano derecha y está acompañado de peces. Y me preguntaba dónde estaría escondida en la eterna, inabarcable, embriagadora Roma. La he encontrado, en un recién acabado viaje a la capital italiana, donde pasamos el fin de año y unos cuantos días más, y que iremos contando a los lectores que todavía me quedan pese a la inconstancia de mi escritura. Digamos que en esta ocasión tengo algo más de justificación, ya que se nos olvidó el ordenador desde donde acostumbro a contar algunas cosas en estas escapadas a nuestra vida real.

La escultura, ante la que se sienta en el cartel el gran actor Toni Servillo en un supuesto sofá de mármol, está en el patio del Palazzo Nuovo, el lugar por donde se acaba la visita a los Museos Capitolinos, llenos de valiosísimas obras de todos los tiempos. El hallazgo fue sin quererlo, por casualidad, no sabía que estaba ahí. La imaginaba en una secreta estancia de alguno de los palacios que recorre el personaje Gambardella en buena parte de la película. No figura como destacada en las guías, no al nivel del Gálata moribundo, o del Espinario, o de la Loba Capitolina, o de la impresionante estatua ecuestre de bronce de Marco Aurelio, pero me proporcionó más alegría que ninguna de estas obras maestras capitales en esa corta visita. Y ahí os la comparto, por si os llega como a mí. Ya de regreso, salute e buon anno!

 

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  • Avenger

    Ciao amici¡¡¡ quanto tempo ha fatto, che é buono capodanno a Roma. Nosotros estamos también bastante desaparecidos, han sido varios los motivos; algunos mejores que otros, esperemos que podamos vernos pronto y poder contarlos. Ya os imagináis mucho trabajo, tener que volver a estudiar para oposiciones, la salud que nos ha faltado en algunos momentos; y otros asuntos, esos si más venturosos. En fín la vida misma, que hay de todo. Incluso nos dio tiempo para una brevísima escapada londinense, para ver a la parte de familia que está allí y disfrutar un poco del sin igual ambiente navideño de la metrópoli, que visto lo visto por estas latitudes, en especial en Cádiz, menos mal que pudimos disfrutar de decoraciones y ambiente festivo. Maravillosas vuestras entradas sobre Estambul, lo que nos hace cada vez más en pensar que de debemos, que tenemos que ir, como sea y cuando sea. A ver si todo marcha este año como nos hubiese gustado que hubiera sido el pasado y podemos hacer realidad nuestro viaje. No nos hemos perdido vuestras entradas en el blog, pero el trabajo, los estudios y todo lo demás, nos hacían imposible una mínima entrada, pero como decimos, nos han encantado. Esperamos vuestras noticias sobre la magnifica Roma, nuestro anterior viaje, antes de ir a Londres. Roma nos deja siempre maravillados, siempre nos parece la primera vez que vamos,aunque cada vez nos parece más familiar, y sobre todo siempre, como te ha pasdo con la fuente del Palazzo Nuovo, nos depara alguna sorpresa. No es mala idea aprovechar para volver a ver la magnifica película de la Grande Bellezza. A ver si podemos quedar en breve y hacemos el trasiego de la famosísima botella de grappa, que parece estar gafada. Os deseamos un feliz año 2015 que ya vemos ha empezado viajero. Un fuerte abrazo y muchos besos.

  • Ulyfox

    Bueno, Avenger, la verdad es que ha pasado tiempo! ESpero que esos asuntos más venturosos de los que hablas terminen por imponerse con mucho sobre los otros más desagradables. De Roma no te voy a descubrir nada, aunque yo lo hago cada vez que vuelvo. No dejo de enamorarme de esta ciudad grandiosa. Y Estambul, ya lo habrás podido apreciar con mis escritos, nos dejó impresionados, cautivados, en esta segunda visita. He visto pocos lugares tan vivos, no hay forma de parar la mirada ni las sensaciones, tanto en los lugares clásicos como en los más apartados del turismo. Y siempre quedan ganas de volver, como a Roma.
    De quedar, ya sabes, espero tu llamada. Abrazo fuerte!