Playas que aparecen por milagro en Creta

Ulyfox | 26 de enero de 2019 a las 19:55

Allí abajo está Seitan Limani.

Allí abajo está Seitan Limani.

 

¿Creéis posible que en algunas islas aparezcan playas de la noche a la mañana, que donde no había nada de pronto florezca un lugar que atrae a miles de turistas todos los días? No parece posible pero está ocurriendo. Lo hemos comprobado en las islas griegas, a donde viajamos tan asiduamente, pero supongo que también estará pasando en otros lugares del mundo.

No se trata de ningún milagro, o por lo menos de lo que tradicionalmente se ha entendido como tal. O es que se nos ha revelado otro taumaturgo que se presentara con muchos nombres, tales como TripAdvisor, instagram, facebook o whatsap. Os pongo un ejemplo, con nombre raro: Seitan Limani, cuya traducción vendría a ser algo así como ‘Puerto de Satán’, un nombre entre turco y griego.

¿Y qué es Seitan Limani? En todos los carteles que ofrecen paseos en barco por los alrededores de La Canea, en Creta, se anuncia como ‘playa’, aunque en realidad es un entrante del mar en un enclave pedregoso, con un arenal de unas pocas decenas de metros de longitud que es el principio de una corta garganta. Os puedo asegurar que hace un par de años no lo conocía mucha gente que no fuera un habitante de algunos de los pequeños enclaves en la redonda península de Akrotiri.

Una aproximación a Seitan Limani.

Una aproximación a Seitan Limani.

Sí, claro, es una preciosidad en los días buenos, con sus aguas turquesas y calmadas flanqueadas por los altos acantilados, a modo de piscina natural. O debía serlo antes. Ahora, el final de la precaria carretera que llega a ella está atestado de coches, y en la playa la gente se amontona, pese a que desde el aparcamiento hasta el agua hay un camino empinado y muy peligroso. Nada de ello es obstáculo para que durante todo el verano el lugar, incómodo y sin ningún tipo de servicio, se abarrote. El verano pasado, un joven perdió la vida al hacerse un ‘selfie’ mientras descendía por el sendero. Algo incomprensible siendo Creta una isla a la que sobran playas espléndidas de todo tipo.

¿Cómo empezó esta locura? No lo sé pero me es fácil imaginarlo: alguien se hizo una foto, o varias, y empezó a pasarlas en su red social, otros muchos lo repitieron y todo eso, unido al fenómeno reciente del turismo masivo, hizo el resto.

En nuestro último (una forma de hablar) viaje a Creta, nosotros nos acercamos a comprobar el fenómeno, pero nos bastó con observarlo desde las alturas de una iglesia cercana para comprobar que no es lo nuestro. Que sí, que nos hubiera encantado ser de los primeros en descubrirlo, pero que ahora no queremos ser los que se levanten de madrugada para ser los primeros en llegar a Seitan Limani.

Un baño en Staousa.

Un baño en Staousa.

En verdad, Staousa es de gran belleza.

En verdad, Staousa es de gran belleza.

Y hay más ejemplos: en la lejanísima costa sureste de Creta, donde tenemos nuestro rincón más querido, el litoral se recorta en decenas de calitas y pequeñas playas. Rincones solitarios en una tierra casi despoblada, playas que parecen creadas por desprendimientos provocados por el embate de las olas en los temporales de invierno, refugios para bañistas solitarios. Nadie iba por esa parte de Creta cuando la conocimos. Ahora, miles se han hecho fotos en pequeñas maravillas como Staousa, Kaló Neró, Kalami o Moni Kapsa, todas en las cercanías del monasterio que lleva este último nombre, una afición en inicio que amenaza la tranquilidad de estos lugares.

En esta parte, donde está nuestro proyecto de casa, aún no es extremadamente peligroso, pero no dudamos que se producirá esta misma invasión en breve. De momento, aún se pueden ver las cabras por la carretera costera como síntomas andantes de autenticidad. Pero, por si acaso, no contéis estos nombres a nadie…

Una cabra ante el Monasterio (o Moni) Kapsa, en el sureste de Creta.

Una cabra ante el Monasterio (o Moni) Kapsa, en el sureste de Creta.

  • Carmen

    Hola,
    ¡cuánta razón tienes!
    Hace años fuimos a Kiparissia cerca de Mitropolis en el Peloponeso. Un lugar de orografía complicada y con una carretera horrenda para llegar hasta allí. De hecho, la carretera finalizaba en la playa. No obstante, nos dimos cuenta que por las mañanas pasaban grandes camiones llenos de tierra. Un día decidimos investigar. Nos topamos con una carretera de tierra que casi, casi llegaba a la oculta y poco conocida paralia Fokianos. Supongo que la carretera ya estará acabada y asfaltada. También supongo que, ahora estos dos bonitos, pequeños y ocultos enclaves estarán comunicados y poco a poco llegarán muchos más turistas…
    Saludos

  • Ulyfox

    Hola Carmen
    Sí, parece inevitable. Siendo modestos, diríamos que la gente tiene derecho a que les gusten los mismos sitios que a nosotros, pero la duda que surge es si les gustan tanto ciertos lugares como para echarlos a perder con su aglomeración… En fin, siempre nos quedará la temporada baja…
    Saludos

  • Carmen

    ¡Ah! Ulyfox, Kiparissi la de Laconia, que en Grecia hay un montón de sitios con el mismo nombre…

  • Ulyfox

    Sí, Carmen
    Lo he encontrado, y visto además esa playa de Fokianos, con su carretera y todo.
    Saludos


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