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No paramos

Ulyfox | 2 de mayo de 2016 a las 20:17

Santa María del Naranco, tantas veces deseada, junto a Oviedo.

Santa María del Naranco, tantas veces deseada, junto a Oviedo.

 

Que no, que aunque lo parezca no hemos estado parados. En realidad no hemos parado quietos, si le preguntáis a mi madre. Que el blog lo tengo blogqueado, es verdad. Que no sé si es falta de tiempo o tiempo de faltas, pero así andamos. Pero que sí, que os cuento, que hemos seguido viajando.

Que empezamos el año en el otro extremo de España, allí donde lo más al norte, en tierra de osos y montañas, y de principios de muchas cosas. En Asturias recibimos el año, prácticamente. Algo más de una semana para conocer una de las pocas comunidades españolas que nos quedaban, la más antigua si se tiene en cuenta que por allí se empezó a reconquistar España a los moros, según nos enseñaron. Sí, lo contaremos, confiad en mí, que me quedan varios cientos de entradas hasta alcanzar los mil sitios tan bonitos como Cádiz. Ya os puedo adelantar que hemos conocido algunos más.

Y que al poco tiempo, aprovechando el Día de Andalucía, juntamos una semana para revisitar nuestra Creta, maravillosa en invierno, sin apenas turistas, con los cretenses ocupados en sus cosas, que son muchas y buenas. Que nos pegamos una paliza de viaje para respirar un poco de nuestro aire, que nuevamente fuimos como aquellos emigrantes que trabajan fuera y regresan en cuanto que puedan a su tierra, aunque eso os lo hemos contado.

Y poco después, cruzamos la Península hacia el lejano Este, tierras murcianas fértiles en alimentos y abrazos de viejos amigos. Y conocimos otras salinas, otros salazones y otras historias tan parecidas a las que por aquí nos mantenían y aún nos entretienen. En Murcia, en Cartagena…

Y no contentos con estas cabalgadas a lomos de un coche ruidoso, aún hemos tenido fuerzas en este Puente y, recién, acabamos de llegar de Sintra, ese paraíso verde y empinado junto al mar de Lisboa y Cascais. Desmontando la maletas estamos.

Y que todo esto, arañando tiempo, os lo contaremos, si es que aún seguís ahí.

Promesa en firme

Ulyfox | 22 de septiembre de 2014 a las 19:54

Interior de la mezquita Suleymaniye, en Estambul.

Interior de la mezquita Suleymaniye, en Estambul.

Llevamos los ojos y el equipaje llenos de lugares, amigos, sabores, momentos de casi un mes de viaje. Lluvias y soles, luces de todos los colores y todos los olores, roces de multitud y soledades de horizonte. Demasiadas cosas tal vez para aislarse un momento y ponerse a escribir. Está habiendo conversaciones, canciones de Xilouris y Theodorakis a dúo inesperadas, el despacho transparente de un imán en Estambul, encuentros con el Mediterráneo más amistoso imaginable, navegaciones de amanecida y noches frías de aeropuerto. Y muchas fotos, de las cuales tal vez la más hermosa fue la que no pudimos hacer.

Todo irá cayendo, está prometido. Pero tal vez ya para el regreso, cercano y tampoco temido.

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Idas y vueltas

Ulyfox | 9 de junio de 2014 a las 13:33

La escultura 'Gure aitaren etxea' de Chillida, en Guernica.

La escultura ‘Gure aitaren etxea’ de Chillida, en Guernica.

Por lo que se ve, y según defiendo, la gente se parece en todos los sitios, se ríe con cosas muy similares y sufre cuando se les hace daño en según qué partes. Si la gente se reúne, suele acabar charlando y soltando bromas, o canciones, o preguntándose por la familia o haciendo planes o criticando a otros, ya sea esto en Creta, Andalucía, Italia o el País Vasco. Así que no me extraña que un grupo de vascos haya decidido crear una página que es una empresa y una nueva región universal llamada Euskádiz: http://www.euskadiz.com/

Le debemos a uno de sus creadores, el despierto Antxon, ese hombre cuya mirada por encima de su bigote parece estar siempre tomando partida, analizando y buscando respuestas, muchas de las buenas pistas que seguimos en nuestra reciente visita a Bilbao y San Sebastián. Él, junto con sus socios, se ha empeñado en materializar, en hacer patente el puente que desde hace siglos existe entre nuestra tierra y la suya, y que quizá se evidencie en las mismas ganas de reír, de comer y de tolerarse. Así, organizan viajes de ida y vuelta, montan excursiones y preparan convivencias entre gentes del Norte y del Sur, doblando el mapa metafóricamente para que Cádiz y Euskadi no dejen nunca de tocarse. Les oigo y me identifico con ellos, y por eso me dio tanto gusto decirles, la última vez que los vi, que nos había encantado su tierra, y que habíamos disfrutado con su gente, con ellos, que en sólo una tarde habíamos hecho un grupo de amigos, habíamos logrado tener cuadrilla en Bilbao ¿Dónde están los tópicos que dicen que la gente del norte es más reservada? Nos bastaron esas horas en Bilbao, como nos han bastado dos ratos en Cádiz con Antxon para desmontarlos. Así que a partir de ahora, esta página, este espíritu quedan enlazados desde este modesto blog ¡Aupa!

Y eskerrik asko!

Diez viajes de los mejores

Ulyfox | 18 de diciembre de 2013 a las 1:11

Es que no puede ser. Es que este hombre me cuida. Acabo de recibir de Ricardo, el hombre que podría escribir novelas con las historias de su familia, este enlace:

http://lalineadelhorizonte.com/blog/los-10-mejores-relatos-de-viajes-de-2013/

Yo sé que busca hacer de mí un escritor de viajes. Como yo sueño con lo mismo, me dejo querer con sus atenciones en forma de regalos y sugerencias. Resulta que hay una revista digital, que también es editorial, que lleva el hermoso nombre de La Línea del Horizonte, LDH (como si fuera una enzima o un componente de la sangre) para los amigos, y en el blog que lleva aparejado su página web han hecho una subjetiva selección de los diez mejores libros de viaje publicados en el año 2013. No he escapado mal, puesto que en la lista hay dos conocidos míos: El laberinto junto al mar (que he leído y me regaló hace poco ¿adivináis quién? ¡premio! sí, Ricardo) y una biografía de Patrick Leigh Fermor, escrita por su amiga Artemis Cooper, al que le sigo los pasos y pronto capturaré, en cuanto acabe El tiempo de los regalos.

He repasado la lista y encuentro viajes en coche por Europa e itinerarios tan aventureros como los que van en busca de las fuentes del Nilo, títulos evocadores y capaces de provocar ensueños y tiritonas nerviosas por coger las maletas, la mochila o el hatillo, recipientes formales de las ganas de marcharse. La lista engloba diferentes maneras de vivir el o del viaje, la del que no puede parar quieto, la del que busca siempre los confines, la del que ha hallado su paraíso y se engolfa en él. Mi ya amigo Paddy Leigh Fermor decidió enfrentarse con un largo viaje a pie por Europa cuando se enfrentó con la vida, antes de cumplir los 19. De eso va El tiempo de los regalos. Quería conocer, pero cuando ya vivió, decidió que en realidad siempre había querido vivir en Grecia. A él los viajes le trataron bien. En aquel primero quiso caminar como un mendigo y dormir en los pajares, pero en realidad encontraba amigos y nobles recomendados por su familia que le alojaban en hermosos castillos. En realidad, privilegios de ser rico de familia.

Estos libros, los de la lista y otros muchos, nos dan al menos la oportunidad de hacer esos viajes de una forma tan humana como imaginando y viviendo. Y con un billete muy barato. Ya que otros han vivido lo que nosotros no, aprovechémonos de sus relatos. Viajemos.

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Aviso de salida

Ulyfox | 31 de agosto de 2013 a las 21:09

Penélope en Nauplia, en aquel lejano 1992.

Penélope en Nauplia, en aquel lejano 1992.

Nos vamos. De nuevo. Cuando muchos (perdonad la petulancia) de vosotros leáis esto, ya estaremos en camino, en el avión o aterrizando en Atenas, o quizá ya habremos pasado nuestra primera tarde en Nauplia, allá en la Argólida, cerca del asombroso teatro de Epidauro.  Nauplia, extraordinariamente fortificada por los venecianos, fue la primera capital de Grecia tras la independencia, y es una de las ciudades más bonitas del país. Allí estuvimos apenas unas horas en el revelador año de 1992. Llena de bares, cafés y restaurantes que prometen largas veladas en maravillosas terrazas. Desde allí os saludaremos en la próxima entrada, si quieren los dioses de internet, que deben existir también.

En las gradas eternas de mámol del grandioso Epidauro.

En las gradas eternas de mámol del grandioso Epidauro.

Nos espera un mes por tierras helenas, por ese histórico, micénico y clásico Peloponeso, por nuestro hogar-Creta, por las Cícladas, y por Atenas a ver a Margaritoula, la cañaílla entusiasta que ha hecho de la capital griega su hogar, y solo pedimos que el tiempo, el meteorológico, no sea inmisericorde con nosotros. Deseamos largos días de playa y atardeceres majestuosos, y ropa ligera, para disfrutar esa tierra en todo lo que se debe.

Otro rincón de la Nauplia de hace 21 años.

Otro rincón de la Nauplia de hace 21 años.

Apenas hemos terminado de contar nuestra visita a Italia del pasado mes de julio, y ya tendremos material griego en pocas horas para desplegarlo ante los ojos de todo el que quiera verlo. Y el tiempo (Cronos) irá diciendo.

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La zona VIP del Paraíso

Ulyfox | 26 de agosto de 2013 a las 12:42

Oia, frente a la caldera de Santorini.

Oia, frente a la caldera de Santorini.

Esta es la descripción feliz y certera que me envían Rafa e Isa desde Grecia, tras haber pasado tres días en Santorini y cuando empezaban su estancia de cuatro en Paros. “Esto es la zona VIP del Paraíso” me dicen para agradecernos el diseño de viaje que le hemos hecho, y con eso nos han hecho felices.  Me parece una definición acertadísima, y si es suya, les felicito por el titular y se lo copio. Espero que el resto de su periplo helénico, que incluye también dos noches en Atenas para rematar y que ya está acabando, les vaya tan bien. “El viaje ha superado nuestras expectativas” me cuentan, y a nosotros, que sabemos del encanto irresistible de aquellas tierras y mares, no nos sorprende. Y nos hablan de la gente del Vallas Apartments, y de la comida, y nos alegran el día. Porque esto de recomendar a alguien un sitio, lo sabéis, te crea una responsabilidad. Como cuando hablas bien de un restaurante a un amigo. Si te hace caso y tiene una mala experiencia, sin saber por qué, te sientes en parte culpable del chasco, pero si te viene hablando de lo bien que comieron crees que es también mérito tuyo.

La playa de Martselo, en Paros.

La playa de Martselo, en Paros.

Pues eso: Santorini, Paros, Grecia… la zona vip del Paraíso. Ya sé que somos pesados en esto, pero vamos teniendo cada vez más aliados.

Capilla y calle en Parikia, capital de Paros.

Capilla y calle en Parikia, capital de Paros.

Adivinanza en marcha

Ulyfox | 6 de junio de 2013 a las 13:36

Bahías de silencio y fábulas.

Nosotros, Pe y yo, somos como esos zumos de fruta envasados, que pueden ser más o menos buenos pero a los que hay que agitar para que salga el sabor desde el fondo. Es decir, nos mantenemos, sí, conservamos nuestra esencia, nuestras propiedades, hasta nuestras intenciones, pero si nos movemos, si subimos y bajamos de trenes, si montamos en aviones, si nos balanceamos a bordo de un barco nos llenamos de nosotros mismos. Y desde luego, si alguien opta por probarnos, sabemos mejor.

Palacios góticos.

Así que ya estamos otra vez en marcha. Si todo sale bien, en un par de semanas habremos cambiado otra vez nuestro escenario, estaremos viajando, y en nuestro viaje aterrizaremos en la patria chica de un músico que preparaba elixires para enamorar, o para llorar furtivamente, con sus notas; continuaremos en una flecha roja hacia un serenísimo lugar de belleza única, en el que navegaremos al andar; pero antes habremos parado en la capital mundial de los amores imposibles para mirar hacia un balcón, y después atravesaremos como en botas de siete leguas hacia una isla de fugaces exilios imperiales, y culminaremos en un rincón colorido y acantilado tan concentrado que en él caben cinco Tierras. Y la última tarde, ya lamentándonos del final, haremos el resumen en una ciudad alta y amurallada de ladrillo y mármol.

Y luego, al volver, seremos de nuevo como el néctar industrial, reposando en aquel estante en espera de la mano de nieve que sepa arrancarnos, de la voz que nos diga levántate y anda (gracias y perdón, Gustavo Adolfo).

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Viaje relámpago

Ulyfox | 26 de abril de 2013 a las 13:43

Casas en Brujas (Bélgica)

Mira por dónde, de una manera trabajosa y en cierta forma poco decidida, esta noche dormiremos en Charleroi y mañana en Brujas. Al día siguiente estaremos en Gante. Así es. Un retorno pensado durante décadas, y ahora llega. No ha sido fácil. Ha habido que reunir un fin de semana largo y sortear algún tipo de problema familiar, pero finalmente, si el último segundo no quiere ser funesto, estamos en marcha. Será la primera vez en mucho tiempo que nos alejamos del Mediterráneo, y ya sabemos que nos espera el frío Norte, pero a la vez nos reencontraremos con el arte flamenco, el gótico de los edificios civiles, las casas de de comerciantes rematadas en escalera, las espléndidas cervezas belgas, los mejillones de grato y divertido recuerdo, el mundo europeo tal como se entendía antes.

Aquella primera vez en Gante fue en 1991.

Nuestra primera visita sí que fue relámpago, en medio de uno de esos míticos grupos de Mundojoven, subiendo y bajando de autobuses, durmiendo en hoteles baratos y alejados de los centros, riéndonos mucho y haciendo mucha carretera. Me dicen en el trabajo: tú sí que eres chulo, viajando en estos días en que no hacen más que darnos malas noticias. Pues sí, me parece una buena forma de combatir a estos malajes. Mientras haya posibilidades, ganas y salud, no nos van a amargar. Así que ahí vamos. Ya os contaremos, a los que estéis interesados. Seguid bien, quedarse con dió, que decía mi tía cuando se despedía.

La belleza reina en la Grand Place de Bruselas. Ahora es promesa de cerveza.

Perder lectores

Ulyfox | 18 de marzo de 2013 a las 12:39

Un café, como este de Jordania, y a seguir caminando por el blog

Cuando uno pierde lectores es siempre por algo. Yo los estoy perdiendo, de la misma forma que estoy perdiendo peso por un régimen que nos hemos autoimpuesto para reducir en algo la trasposición en kilos de la felicidad que hemos acumulado en los últimos viajes. Vale. Una mezcla de desatención, agotamiento y falta de tiempo son la causa de este desapego, al menos por mi parte. Falta mucho para llegar a los mil sitios tan bonitos como Cádiz, y aquí estamos empantanados.

No pasa nada, son rachas, le pasa incluso al Barcelona. Pero como un amanecer al amparo de la aurora de rosáceos dedos (cita homérica) esto volverá a levantarse. Será un ama-nacer,  y perdóneseme el juego de paraguas, digo de palabras. Tal vez el hecho de que hoy vuelva a ser un día soleado después de tantos lluviosos ayude. Venga, hombre, perdona. Esto va de viajes, y pronto cogeremos de nuevo las maletas. Va por ustedes… y desde luego por nosotros.

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El culo del mundo

Ulyfox | 10 de marzo de 2013 a las 21:43

No tengo nada en contra de los culos. Incluso estoy a favor. Algunos son preciosos. Pero eso que llaman el culo del mundo tiene mala fama, muy mala. Sin embargo, muchos lugares optan a que se les proclame con ese título. Incluso buena parte de los habitantes de esos sitios, por fuerza alejados, en los extremos, confinados más allá de los límites tenidos por razonables, proclaman una y otra vez con fastidio: “Es que estamos en el culo del mundo”. La verdad, Cádiz tiene buenas credenciales para ser llamada así, al final de ese continente europeo que se tiene por civilizado pero sin estar en Africa, tan cercana. Non plus ultra, rotularon los romanos.

Es como un impedimento. Es muy fácil y deseable llegar aquí. De hecho, miles y miles nos visitan cada año. Pero es una ardua tarea salir. Hay que tener vocación de viajero. A veces envidio a los que viven en lugares como Madrid, ahí en el centro de todo, una ubicación que les permite planificar cualquier escapada de pocos días, sin demasiado sufrimiento. A la dificultad geográfica se unen los impedimenos que se van sumando. Tiene uno la suerte de pillar, con esta profesión asediadora, un par de días en Semana Santa y se dice “aprovechemos y viajemos”. Y qué difícil buscar combinaciones atractivas. Hasta no hace mucho, cogíamos el coche y nos lanzábamos a la carretera: en cuatro días da tiempo de muchas cosas. Pero en más de veinte años de viajes, las posibilidades cercanas se van agotando a fuerza de repetirse.

Para colmo, las compañías aéreas suprimen vuelos desde Jerez y Sevilla, volar a Europa se convierte en una dificultosa y cara misión que pasa por pernoctar en Madrid, el tren oferta pocas plazas y caras… Por más vueltas que le damos, no hallamos la solución satisfactorias Lamentamos comunicar a nuestros lectores que efectivamente, en esto del viajar estamos en el culo del mundo. Bonito, deseable, reluciente, pero culo, allí al final, non plus ultra.

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