La estación de tren del futuro

Sebastián Sánchez | 5 de diciembre de 2011 a las 10:12

Ángel Recio / Málaga

LOS trenes actuales no tienen nada que ver con los existentes hace apenas una década. La alta velocidad ha permitido hacer viajes largos en cortos periodos de tiempo y con la máxima comodidad. Una vez superado el reto técnico, queda por mejorar la comercialización de los servicios y aumentar la cartera de productos no solo dentro del propio tren sino en la estación.

¿Cómo será la estación de tren del futuro? Las multinacionales Amadeus y YouGov -especializadas en reservas y consultoría- han realizado una encuesta entre 7.000 pasajeros de España, Francia, Alemania, Italia, Suecia y el Reino Unido y las conclusiones son dignas de mención.

Más del 70% de los encuestados reclaman que haya más áreas de descanso y unos asientos más cómodos, mientras que el 40% pide que se puedan hacer pagos a través del teléfono móvil o que haya un servicio de consejería y atención personalizada. En el caso concreto de los españoles, demandan además la existencia de azafatas virtuales que den todo tipo de información a los clientes y que haya hotel, spa y gimnasio en la estación, así como una buena oferta de juegos y entretenimientos y tiendas de lujo.

En lo que al propio servicio ferroviario se refiere, casi todos los europeos encuestados coinciden en lo mismo: quieren comprar un billete único que les valga para hacer distintos viajes de larga distancia. Los clientes señalan que también les gustaría poder reservar con antelación servicios de ocio a bordo o wifi, paquetes de comodidad como mantas o almohadas, o menús de comidas. A eso hay que añadirle que los usuarios creen que sería muy positivo que hubiera procedimientos más rápidos de facturación y seguridad, que se pudiera contratar con antelación servicios de hotel, traslados y seguros de viaje, o que haya vagones adaptados para niños, reuniones, descanso o centro de negocios.

En la encuesta también se preguntó a los usuarios sobre su relación con la operadora ferroviaria y qué les gustaría que la empresa supiera de sus clientes, es decir, si se podía potenciar de alguna forma la venta personalizada de billetes. Los pasajeros le dan importancia a que la empresa conozca perfectamente el itinerario completo del viaje del usuario para que no haya dudas, así como las preferencias del usuario respecto a la ubicación del asiento, el entretenimiento y hasta sus necesidades de salud o dieta. Dicho de otra forma, los clientes quieren que la empresa ferroviaria les ofrezca un servicio individual y a la carta.

Por último, se pregunta a los usuarios si utilizarían el tren para largas distancias en lugar del avión o el coche. El 77% de los encuestados afirma que sí lo haría su hubiera un precio competitivo, si la experiencia fuera cómoda, si no hubiera riesgos de cancelación o si hubiera conexiones fluidas con otros servicios hasta llegar al destino final. Se habla de la estación y el servicio ferroviario del futuro pero la encuesta pone el horizonte 2014 y apenas quedan tres años. Las empresas ya saben lo que quieren los usuarios de seis grandes países europeos. Ahora toca ponerse manos a la obra.

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