Historias en el Cercanías

Raquel Garrido | 18 de julio de 2011 a las 11:54

Nuria Alonso / Fuengirola

Son apenas 48 minutos de trayecto, un tiempo que muchos turistas y malagueños usan para poner al día sus agendas, descansar o, incluso, leer. Este es el tiempo que separa la parada del Cercanías de Málaga Centro Alameda de la estación de Fuengirola, una línea de tren por la que pasan cada día cientos de viajeros que buscan, sobre todo, la comodidad y la puntualidad de este medio de transporte. De hecho, en 2010 este ramal fue usado por 8,2 millones de viajeros, lo que es sólo una muestra de lo popular que es la C1.

Entre los cientos de rostros anónimos que cada día llenan los vagones está el de Juan Antonio González, un vecino de Fuengirola que lleva sólo unos meses viviendo en la Costa. Juan Antonio lleva un tiempo en paro, aunque, por fin, tiene una entrevista de trabajo en un bar de Málaga capital. “Me han dicho que el tren es más directo que el coche y me ahorro los atascos. No quiero llegar tarde”, explica nervioso, ya que es la primera vez que usa este medio de transporte para ir a la capital de la Costa del Sol.

A unos metros se encuentra Remedios Sánchez, que cada día coge el tren para ir a trabajar a Benalmádena. Ella explica que opta por el Cercanías porque “es más cómodo” que el autobús y más continuo, por lo que cada mes renueva su abono. “Cuando lo coges una y otra vez las caras empiezan a sonarte; es una línea llena de turistas, pero los que cogemos el tren todos los días ya casi nos conocemos e incluso saludamos a los revisores”, asegura. Además, afirma que lo poco que sabe decir en inglés lo ha aprendido en esta línea. “El next stop me sale bordado, y a veces los turistas te preguntan y ya medio te entiendes con ellos. Es que ya son muchos viajes…”, explica con una sonrisa.

El caso de Fernando Merino es diferente. Este vecino de Málaga sólo coge el tren de manera esporádica para visitar a su familia en Benalmádena. Junto a él se encuentra Mari Carmen Magro, otra habitual de la C1, que usa este transporte para ir a Benalmádena desde Torremolinos para cuidar a sus nietos. “Llevo viendo el tren toda la vida. Para mí es algo que ya casi va con el paisaje. Además, te ahorras enfadarte en la carretera y si lo coges a tiempo nunca llegas tarde. ¿La pega? Que pasa cada media hora, creo que debería ser más continuo”, indica”. Algo que a partir de septiembre tendrá solución, toda vez que Renfe rebajará en diez minutos la actual frecuencia de paso de las circulaciones.

Pero dentro del tren se encuentra a otro tipo de viajeros, el de aquellos que lo usan para trabajar o leer. Mario Arjona revisa su agenda electrónica mientras recorre el trayecto entre Torremolinos y Málaga, momentos que aprovecha para leer o hablar por el móvil. “Creo que en lo que va de año me he leído ya tres libros en el tren. Es el único momento que tengo para tranquilizarme un rato y desconectar. A veces me duermo y me han tenido que despertar ya en la estación del centro”, afirma.

Otros pasan el tiempo escuchando música, viendo series en portátiles o, incluso, estudiando. Eso es lo que hace Tania López-Muñoz, estudiante de la Universidad de Málaga que dice, con cierta ironía, que ha aprobado la mitad de sus asignaturas repasando durante el trayecto. “Me da tiempo a echar un último vistazo a los temarios. En coche esto no lo podría hacer”, añade. Es un trayecto lleno de historias, de rostros anónimos que hacen del tren entre Fuengirola y Málaga un espacio más de su vida diaria.

Inteligencia al volante

Sebastián Sánchez | 15 de julio de 2011 a las 9:03

S. Sánchez/ Málaga

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”.Un mensaje, el de Aristóteles, con una vigencia mayor aún si cabe en un momento en el que los dineros escasean y  es más necesario que nunca saber cómo aplicarlos, en especial en aquellas conductas diarias de las que no se puede prescindir, como el uso del vehículo privado para realizar un viaje o acudir a diario a trabajar.

Si bien lo ideal sería apostar por el transporte público o medios alternativos como la bici, no siempre es posible. Y es en este punto donde no está demás conocer algunos consejos que permiten reducir de forma considerable el gasto de combustible.

Un informe dado a conocer recientemente por  la Unión de Consumidores señala que el consumo de carburante crece de manera exponencial con el aumento de velocidad. Es decir, que si un conductor pone en práctica una serie de técnicas, como moderar la velocidad, se beneficiará de una reducción importante en el consumo.

Según el colectivo, conducir a 100 kilómetros por hora en lugar de a 120 baja el gasto de combustible hasta en un 30%, si se trata de un vehículo de gasolina, o un24% si el coche es diésel. Una acción mínima pero que tiene consecuencias importantes, además, sobre las emisiones de CO2 a la atmósfera y de la contaminación acústica, que caen.

El plan de actuación prevé maniobras en las distintas fases de la conducción: el arranque y la puesta en marcha, la aceleración, el uso de las marchas, la velocidad durante la circulación, la detención y la parada.

Entre las medidas que se aconsejan para mejorar las prestaciones se incluyen, por ejemplo, encender el motor sin pisar el acelerador e iniciar la marcha inmediatamente después del arranque; que el cambio de marcha se haga de forma consciente y se adecue a la velocidad del vehículo, poniendo la segunda marcha a los dos segundos o a los seis metros aproximadamente de iniciar el trayecto; la tercera, a partir de los 30 kilómetros por hora; la cuarta, a partir de los 40 kilómetros por hora, y la quinta, desde los 50 kilómetros por hora.

Los expertos señalan lo idóneo de evitar las frenadas y aceleraciones repentinas durante los trayectos, intentando con ello mantener una circulación uniforme. Cuando el conductor vaya a disminuir su velocidad, puede levantar el pie del acelerador para dejar rodar el coche con la marcha engranada en ese momento.

De hecho, es de destacar que el gasto de combustible es nulo cuando se circula por encima de los 20 kilómetros por hora con una marcha metida y sin pisar el acelerador. La adopción de estas medidas tienen enorme importancia no sólo para el bolsillo de los usuarios sino también para el medio ambiente. Muestra de ello es que según algunos estudios, el combustible supone casi dos terceras partes del gasto de mantenimiento de un vehículo. Ello, extrapolado a un periodo de rodaje de 90.000 kilómetros o tres años, equivale, según los datos, a unos 5.300 euros.

Las evidentes ventajas de aplicar la inteligencia a la conducción ha hecho que en los últimos años proliferen los cursos dedicados a esta materia. Una de las autoescuelas que organiza estas iniciativas es El Torcal. Su propietario, Miguel Aldana, admite que en los últimos tres o cuatro años se han podido realizar del orden de 20.000 cursos en Andalucía. Aldana no tiene duda respecto a las bondades de aplicar ciertas medidas, ya que, tomando como referencia unos 15.000 kilómetros al año, el ahorro de combustible puede ser de entre el 15 % y el 18%.

Según explica, en los cursos, los profesores suelen pedir a los alumnos que conduzcan con normalidad, “como si ellos no estuviesen”, con el fin de que la conducta sea la habitual. Tras una primera práctica, de unos 30 minutos,
en la que “medimos el tiempo del recorrido, el gasto de combustible y otros datos”, se les ofrece una charla teórica con ciertos consejos. La última etapa consiste en hacer otra vez el circuito con el vehículo pero aplicando los conocimientos adquiridos.

“Si la primera vez el profesor no interviene, en la segunda ocasión sí lo hacen”, añade el responsable de El Torcal. Con la experiencia acumulada en los últimos años, Aldana no  duda en destacar la existencia de no pocos vicios por parte de los conductores. “Tienden a confundir, por ejemplo, el ceda el paso y el Stop, actuando de la misma forma”, expone,al tiempo que alude a otro acto que tiene consecuencias sobre el consumo. “La gente cuando entra al coche suele encender el motor y después pone la agenda, se coloca el cinturón… Y eso tres o cuatro veces al día son varios minutos de consumo”, precisa.

¿Qué contamina más si viajo en…?

Sebastián Sánchez | 11 de julio de 2011 a las 8:34

Raquel Garrido/ Málaga

Si a la hora de desplazarse usted es de los que valoran no sólo el medio de transporte más económico sino también el más respetuoso con el medio ambiente, le interesará saber que la diferencia por ejemplo entre viajar en un avión o en tren para hacer el mismo trayecto puede suponer hasta ocho veces más de emisiones de dióxido de carbono (CO2), el responsable del invernadero, a la atmósfera.

Por ejemplo, cubrir la distancia entre Málaga y Madrid supone una emisión de unos 57,9 kilos de este gas por viajero si se hace en avión, mientras que si se opta por el vehículo privado la cifra baja hasta los 55 kilos. Es decir, ocho y siete veces más, respectivamente, si se compara con los apenas 8,7 kilos de CO2 que emite por persona el tren de alta velocidad AVE para cubrir los más de 500 kilómetros que separan Málaga de la capital de España.

Si los datos de Renfe se extrapolan al resto de los trayectos que el año pasado se realizaron en el país la diferencia es aún más evidente. Según sus cálculos, los trenes AVE y larga distancia evitaron en 2010 la circulación de 3.800.000 automóviles y 20.400 vuelos entre Andalucía y el resto de España. Por ejemplo, la cuota de mercado del AVE respecto al avión entre Málaga y Madrid fue abrumadora, ya que tres de cuatro viajeros usaron el tren en detrimento del medio aéreo.

Y eso se traduce en una disminución de las emisiones contaminantes a la atmósfera que, según Renfe, fueron de 218.000 toneladas de CO2, y un ahorro en el consumo energético de más de 70.000 toneladas equivalentes de petróleo. O, lo que es lo mismo, este ahorro de gases de efecto invernadero equivale a las emisiones eléctricas de los hogares de una población similar a la de toda la provincia de Málaga que supera ya el millón y medio de habitantes.

La importancia de esta aportación de Renfe a la sostenibilidad del sistema de transporte puede observarse más de cerca si se atiende a servicios concretos. Es el caso de servicios en entornos metropolitanos donde la actividad diaria del transporte de viajeros es muy intensa.

Los trenes diarios que Renfe pone en circulación en el núcleo de Cercanías de Málaga evitaron en 2010 cerca de 6 millones de circulaciones de automóviles en toda el área metropolitana, una cifra cercana a la de todas las circulaciones en automóvil realizadas en 10 días la borables en la ciudad de Málaga.

El impacto económico por costes externos del núcleo de Cercanías de Málaga se traduce, por tanto, en un ahorro de 6,9 millones por congestión urbana, 4,7 millones por accidentes 1,8 millones por cambio climático, 1,4 millones por contaminación atmosférica y 0,8 millones por contaminación acústica y por otros efectos urbanos y sobre el paisaje.

Durante 2010, los ahorros ambientales por sustitución de otros modos menos sostenibles en el núcleo de Cercanías Málaga ascendieron a un total de 16.700 toneladas de CO2 y cerca de 5.800 toneladas equivalentes de petróleo. Estas cifras equivalen a las emisiones eléctricas de los hogares de una población del mismo orden de magnitud que la suma de las poblaciones de Antequera y Benalmádena.

En el caso de las relaciones de Media Distancia, destaca la aportación a la sostenibilidaddelos servicios de Alta Velocidad-Media Distancia del corredor Málaga-Sevilla, que durante 2010 evitaron la emisión de 8.500 toneladas de CO2, el consumo de más de 3.000 toneladas equivalentes de petróleo y un ahorro de externalidades de 9,5 millonesde euros.Esta cifra asciende a un total de 40,5 millones de euros para el conjunto de servicios de Media Distancia de Andalucía durante 2010.

La EMT se sube a la tecnología

Sebastián Sánchez | 8 de julio de 2011 a las 11:38

Conchi Jiménez/ Málaga

Reducir los tiempos de espera lo máximo posible y mejorar la comodidad de los usuarios habituales del transporte urbano, así como de los turistas que visitan la ciudad son los objetivos principales que persiguen los dos últimos servicios puestos en marcha por la Empresa Malagueña de Transportes (EMT). Estas iniciativas están basadas en el uso del teléfono móvil, a través de la denominada realidad aumentada, como medio para ofrecer información detallada sobre la localización de las paradas y los tiempos de paso de los autobuses, sin que estos suponga coste alguno para los ciudadanos.

La primera de estas aplicaciones ha sido desarrollado en colaboración con Orange, mientras que el otro ha sido diseñado íntegramente por la EMT.
La tecnología conocida como realidad aumentada permite obtener todos los beneficios de los terminales de teléfonos Smartphones. En esencia, consiste en la agregación de información virtual a objetos, lugares o situaciones reales, ya sea a través de una visión directa o indirecta en el entorno físico. Con ella se puede crear una realidad mixta que aumenta la cantidad de información disponible, es decir, se puede reconstruir virtualmente cualquier espacio geográfico o elemento de la realidad, y obtener información de éstos de forma inmediata.

En primer lugar se ha desarrollado una aplicación que ofrece a cualquier viajero, residente en la ciudad o turista la posibilidad de conocer cuál es la parada más próxima al lugar en que se encuentra el usuario en un radio de cinco kilómetros que el usuario podrá utilizar a modo de radar con una visión de 360 grados. Asimismo, muestra un mapa con el mejor recorrido para ir hasta ella y el tiempo que tarda en pasar el próximo autobús.

“Es una información muy completa y útil para las personas que conozcan poco la ciudad. Es evidente que con esto tratamos de captar visitantes, dada la vocación turística de Málaga”, manifestó el alcalde, Francisco de la Torre, quien presentó ayer estos servicios junto al concejal de Movilidad y Accesibilidad, Raúl López.

Para utilizar este sistema sólo es necesario descargarse una aplicación que funciona desde cualquier dispositivo Smartphone o incluso Tableta, con indiferencia del operador de telefonía. La referencia para su búsqueda es Autobuses Málaga, desde la página web de la EMT.

En este caso, el acceso a la información tiene lugar a través de un interfaz de realidad aumentada, que permite superponer en la imagen captada por la cámara del móvil, la información geolocalizada de las paradas de autobús más cercanas. En cuanto a la otra iniciativa, López explicó que se basa en la utilización de la cámara de fotos incorporada en el terminal del teléfono móvil, para captar un código de barras, denominado BI-DI, que está situado en cada una de las 1.008 paradas de autobuses urbanos que hay en la capital, tengan marquesina o poste.

La información que se recibe en “escasos segundos”, según indicó López, tiene que ver con el tiempo de llegada. Ésta aplicación funciona al abrir el programa de lectura y acercarlo al propio código situado en el panel de la parada.

Tanto el alcalde como el edil de Movilidad subrayaron que, además de suponer una novedad tecnológica, hay que destacar la importancia de la gratuidad de estos servicios. “Estas iniciativas implican el ahorro del tradicional mensaje SMS que hasta ahora había que enviar para conocer los tiempos de llegada, y que implicaba un coste de 0,15 céntimos”, indicó el alcalde.

“La EMT tiene una trayectoria probada de esfuerzos en innovación tecnológica para facilitar el transporte público”, señaló De la Torre, que recordó otros servicios de la empresa como la instalación de paneles luminosos en 125 marquesinas, en los que también se aporta información sobre el tiempo de llegada de las distintas líneas de autobuses.

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La EMT se beneficia de la crisis y rompe sus datos históricos de viajeros

Sebastián Sánchez | 6 de julio de 2011 a las 8:49

La Empresa Malagueña de Transportes (EMT) puede seguir presumiendo de buena salud. Tras haber superado el bache sufrido en el año 2009, las cifras recopiladas por los responsables de la sociedad municipal a lo largo de todo el pasado ejercicio, así como en la primera mitad de este año, ponen de relieve la tendencia alcista del uso que hacen los vecinos de la capital de la Costa del Sol del transporte público. Un dato nada baladí en un escenario en el que los desplazamientos con medios motorizados en la urbe viene cayendo de forma continuada en las últimas anualidades, en buena medida como consecuencia de la crisis. Y ante las dificultades propias de llenar el depósito de gasolina, el autobús se convierte en una alternativa más que adecuada.

La información aportada por el nuevo concejal de Movilidad y Accesibilidad, Raúl López, habla por sí sola, puesto que concluye que entre enero y junio de este año han sido más de 23,2 millones de personas las que se han subido a los vehículos de la EMT, lo que supone el pico histórico en el marco de las estadísticas de la empresa malagueña.

De hecho, como ejemplo, equivale a 397.000 viajeros más que el mismo periodo del año anterior y casi 946.000 más que en la primera mitad de 2009. De mantenerse la actual tendencia, la EMT podría cerrar el presente ejercicio con alrededor de 46,5 millones de viajeros, unos 900.000 más que en 2010 y del orden de dos millones más que en 2008. Cabe recordar que, por ejemplo, el año 2005 la empresa cerró el año con unos 41,5 millones de pasajeros y alcanzó los 43,2 millones al año siguiente.

¿Pero a qué se debe esta subida en los pasajeros? Para el edil del PP hay una razón fundamental: la crisis. “Ha disminuido del orden de un 30% la movilidad en la ciudad y la intensidad media diaria”, expuso, al tiempo que hizo hincapié en el efecto positivo que tiene sobre las líneas de autobús urbano la red de carriles bus ya existente, con alrededor de 16 kilómetros de recorrido.

“Eso hace que los tiempos de desplazamiento sean más adecuados y la gente tiende a subirse más al autobús, a lo que se suma que el coche es caro”, apostilló. De los seis primeros meses, fue marzo el periodo en el que más se usó el autobús de la EMT, con algo más de 4,1 millones de euros, seguido de cerca por mayo. López ensalzó más aún los datos recogidos dado que el comportamiento de la pasada Semana Santa en cuanto a número de usuarios no fue el esperado, algo motivado, en gran medida, porque buena parte de los días de la festividad estuvieron marcados por la lluvia, lo que hizo que muchos vecinos optasen por quedarse en casa. Precisamente, el mes de abril, en que tuvo lugar este acontecimiento, registró 3,9 millones de viajeros, algo por debajo del año anterior, en que Semana Santa tuvo lugar en marzo, con algo más de 4,1 millones.

A la buena tendencia de los últimos meses ha contribuido igualmente la aplicación del transbordo, que permite a los usuarios coger varios autobuses seguidos por el mismo precio. Una muestra del peso que este título tiene en este momento sobre el global es que el pasado año cerca de un tercio de los pasajeros, unos 15 millones, utilizaron esta tarjeta.

En cuanto a las infraestructuras destinadas a facilitar el desplazamiento del transporte público, el concejal de Movilidad destacó su compromiso de seguir impulsando la construcción de carriles bus a lo largo del mandato y habló de desarrollar “a corto plazo” otros 8,5 kilómetros. El objetivo fijado en el programa electoral del PP es que se puedan alcanzar los 25 kilómetros en el año 2015.

Otro dato para el optimismo de los responsables de la EMT es que el precio del carburante parece dar un cierto respiro en las últimas semanas, pagándose el mismo a menor precio que el de periodos anteriores. A pesar de ello, el presupuesto de la empresa para este concepto se eleva a unos 7 millones de euros, de los 6,9 son para combustible y otros 100.000 euros a aceite. Unas cifras que suponen del orden de 2,5 millones más de gastos que en el año 2005.

El coche eléctrico se ‘descarga’

Sebastián Sánchez | 4 de julio de 2011 a las 10:28

Ángel Recio/ Málaga

Nadie duda de que el coche eléctrico puede ser el futuro, pues evita la emisión masiva de CO2 a la atmósfera y pondría fin a la dictadura del petróleo. Sin embargo, todavía parece estar lejos el día en el que este tipo de vehículos campen a sus anchas. Los empresarios, por lo menos, no
lo tienen claro. Arval –compañía de renting del grupo BNP Paribas– acaba de hacer público su último Barómetro del Vehículo de Empresa, un estudio en el
que se pregunta a 4.500 firmas especializadas de España y Europa, y el coche eléctrico no sale bien parado. Según este informe, solo el 2% de las empresas
españolas afirma que comprará coches eléctricos antes de 2014 mientras que hace apenas un año aseguraban que lo harían el 21% de las compañías. En Europa es el 4%.

¿Qué ha pasado para que se haya producido esa desilusión por esta clase de vehículo? El barómetro esgrime varias razones. La primera es que, según los
empresarios, la oferta actual de coches eléctricos es muy escasa y no atiende las necesidades de las empresas. Las compañías piensan que los vehículos que han salido al mercado están enfocados hacia un consumo meramente
urbano y critican su reducida autonomía. Muchas de las firmas consultadas explican que se podrían plantear la compra de coches eléctricos si pudieran
funcionar sin ser recargados, al menos, durante 300 kilómetros, pero ahora apenas llegan al centenar.

Hay otros dos aspectos que siembran todo tipo de dudas entre los clientes potenciales. El primero es la falta de talleres especializados y, el segundo, la
posible depreciación de los vehículos. ¿Cuánto se devalúa un coche eléctrico? La tecnología es nueva y nadie lo sabe, de forma que las compañías de alquiler de coches tendrían que asumir un riesgo que, en plena
crisis, no apetece a nadie.

Los datos estadísticos confirman el escaso interés de las empresas
por este tipo de transporte. En el primer trimestre del año solo se han matriculado 82 vehículos en toda España y, en todo 2010, apenas fueron 400. El Gobierno preveía que a finales de 2011 hubiera 20.000 vehículos
eléctricos circulando por las calles españolas y 250.000 en 2014. Para lograrlo, el Ejecutivo aprobó en mayo conceder una subvención de 6.000 euros por vehículo matriculado con un importe máximo de 72 millones
de euros. Ese objetivo parece, a día de hoy, inalcanzable.

Pese a los números oficiales, la idea de potenciar los coches eléctricos sigue en la calle y está habiendo iniciativas importantes. Enel y Endesa aseguraron la pasada semana en un foro sobre sostenibilidad en Sevilla que el vehículo eléctrico es estratégico. “Según las previsiones que circulan por el sector, uno de cada cinco vehículos que se comercialice en España en los próximos
cinco años será enchufable y eso supondrá la comercialización de cerca de 900.000 vehículos eléctricos hasta el año 2015”, explicó Pedro Méndez,
director de relaciones institucionales de Endesa en Andalucía y Extremadura.

Si se miran los resultados del barómetro todo apunta a que esa estimación
no se va a cumplir en el corto y medio plazo. En cualquier caso, esas dudas
no están frenando la apuesta que Endesa está haciendo por esta tecnología y que tiene a Málaga como protagonista con proyectos como el Smartcity –una
iniciativa que busca reducir el consumo energético que se está llevando a cabo en el barrio de La Misericordia de forma pionera en España– o el Zem 2 All, un proyecto hispano-japonés de más de 50 millones de euros que traerá a Málaga 200 vehículos eléctricos entre 2011 y 2012 para probarlos y ver cómo funciona la red eléctrica. Se pondrán 220 puntos de recarga lenta y 16 de carga rápida.

El hotel Suite Novotel de la capital malagueña también se ha sumado a la defensa del coche eléctrico y ha instalado dos puntos de recarga en sus instalaciones. Para fomentar su uso, el hotel ofrece la posibilidad de utilizar estos coches a los clientes que se alojan más de cuatro noches.

La vida en alta velocidad

Sebastián Sánchez | 30 de junio de 2011 a las 10:14

Pablo Bujalance/Málaga

El hombre al que por poco se le escapa el tren llega a toda prisa, con un ordenador portátil y una mochila por todo equipaje. La estación de las Delicias de Zaragoza, un enclave de dimensiones monumentales junto al recinto de la Expo, es en gran parte una suma de pistas de atletismo en la que corren viajeros que llegan a sus trenes in extremis. Este AVE sale puntualmente a las 17:36 hacia Málaga, y el hombre, que ya sacado el portátil de su funda antes incluso de sentarse, lo enchufa dispuesto a invertir las cuatro horas del viaje en un trabajo importante.

El vagón es de clase business y al viajero se le presentan todas las comodidades, incluida una merienda de cuya oferta acepta una macedonia de frutas y una tónica. Poco después, alguien le llama al móvil. El hombre sale a la plataforma habilitada para tal efecto y atiende al teléfono. Quien llama es un ganadero. Tiene problemas. Las cabras de su rebaño dan menos leche. El hombre pide rápidamente toda la información. A los pocos segundos, la conclusión está clara: hay que cambiar la alimentación.

El hombre da unas instrucciones y asegura a su interlocutor que estará con él en un plazo de tres días. Antes tiene que pasar un par de jornadas en Málaga, en el campo, visitando otros rebaños caprinos de pastores y ganaderos. Otra llamada. Alguien le pide un contacto con cierto catedrático de Bioquímica de una universidad castellana.

El hombre hace otras dos llamadas, localiza el contacto y vuelve a llamar a quien se lo reclamó. Este hombre es biólogo. Trabaja para la empresa española líder en producción, distribución y comercialización de productos de alimentación para animales. Su especialización se corresponde con la división de ovino y caprino, y su trabajo consiste en seguir diversos rebaños de cabras y ovejas de territorios dispares de la península dedicados a la producción de carne y/ o de leche y evaluar los efectos del consumo de los piensos de su empresa en las reses, es decir, en qué medida aumenta en ellas, precisamente, la producción de carne y de leche.

En su portátil, las hojas de cálculo de excel y las aplicaciones informáticas desarrolladas por la propia empresa echan humo a base tablas y porcentajes, a partir de variables como la edad, el peso y, claro, la alimentación. Comprobar in situ todos estos aspectos, vitales para la compañía, es mucho más fácil desde que el AVE llega a más sitios. Puede visitar un día un rebaño en la provincia de Barcelona y al día siguiente, como es el caso, hacerlo en la de Málaga.

Toda esa agilidad se traduce en una mayor eficacia a la hora de recabar los datos necesarios para la fabricación de los productos alimenticios. Así que, en virtud de una sencilla ecuación, gracias al AVE los ganados españoles están mejor alimentados y la carne y la leche de cabra y oveja llega a los mercados en mayor cantidad y calidad, lo que beneficia a consumidores, ganaderos y comerciantes.

En el AVE no sólo se viaja: se trabaja, se disfruta del ocio, se estudia, en compañía o en solitario. Los tiempos son cada vez menores, pero las nuevas tecnologías permiten que, a ras de tierra, las horas se inviertan en producción y rendimiento cuando sea necesario. Al llegar a Málaga, nuestro biólogo tenía listos todos sus balances: podría dedicar sus dos días en Málaga a visitar sus ganados con más atención. La alta velocidad ya es un aliado más imprescindible de lo que parece.

El AVE, una ciudad en movimiento

Sebastián Sánchez | 27 de junio de 2011 a las 11:45

Pablo Bujalance/ Málaga

Dos chicos de entre 10 y 12 años suben al AVE en clase business. Llegan solos a la Estación María Zambrano. Arrastran desde el taxi equipajes voluminosos que el personal que ya los esperaba en el mismo acceso al tren coloca en las áreas habilitadas para tal efecto. Pero antes de sentarse extraen de sus maletas todo lo necesario para distraerse durante las cuatro horas de viaje: Ipods, teléfonos móviles y hasta un ordenador portátil. La azafata que se hará cargo de ellos durante el viaje les dice que la película les va a gustar, seguro, y ellos lo celebran con sonrisas para despistar el sueño. El curso ha terminado, y lo ha hecho con buenas notas para estos dos hermanos que viajan a Zaragoza. Allí se reencontrarán con su madre, que trabaja en la ciudad aragonesa desde hace años. Van a pasar junto a ella las vacaciones de verano. Antes, explican, alguien tenía que acompañarles o esperarles en Madrid para el transbordo. Ahora han crecido y el AVE lo ha hecho con ellos, mediante trayectos directos en dirección a Barcelona. Así que se bastan solos.
Se trata sólo de un ejemplo que permite comprender hasta qué punto el AVE ha articulado ya buena parte del territorio nacional desde Málaga. Pero no sólo para los malagueños: toda la sección oriental de Andalucía se beneficia de la posibilidad de llegar en pocas horas desde la Estación María Zambrano a destinos que antes requerían mucha más paciencia y no pocos hospedajes. Así, una empresaria almeriense se dirige a Barcelona para supervisar personalmente la compra de cien camisetas oficiales del Barça que serán distribuidas entre diversas peñas blaugranas de su provincia. “Antes esto no merecía la pena económicamente, pero ahora nos podemos llegar a ahorrar muchos disgustos sólo con un billete de tren”, explica. Tres directivos de Granada, Málaga y Almería de una importante multinacional de telecomunicaciones preparan con sus power points la reunión que celebrarán también en Barcelona esa misma tarde con una importante delegación procedente de China. Y un técnico informático que se incorpora al día siguiente en una institución sanitaria zaragozana como nuevo empleado gestiona desde el tren el alquiler de un piso y una plaza de guardería para el hijo que en un par de semanas se encontrará con su él en la ciudad del Pilar.
Pero el AVE no es sólo un almacén de viajeros que se desplaza a 300 kilómetros por hora. También es una ciudad en sí mismo, con sus plazas, sus calles, sus lugares de encuentro, sus rincones para la discreción y sus liturgias rutinarias. Aunque en la clase business sirven el desayuno, merece la pena visitar la cafetería, donde lo más probable es que se termine charlando con algún otro viajero sobre el paisaje o las noticias de la prensa. Tras la última parada en Ciudad Real, el paisaje se llena de lagunas pero también de extensiones áridas y yermas. Éstas se harán protagonistas después, ya en Aragón. Apoyados en la misma barra mientras piden un café, dos amigos de la infancia que no se veían desde hacía décadas se reconocen y celebran la sorpresa con abrazos y risas. “Yo voy a Barcelona”, “yo me quedo en Zaragoza”, “pero ¿qué es de tu vida?”, “pues ya ves, me casé y tengo dos hijos, voy a cerrar una venta, a ver si hay suerte”. Las bandejas plegables de los asientos sirven a más de uno de improvisada almohada para echar un sueñecito. Y la ciudad móvil avanza segura de que el camino es el destino.

El AVE, más asequible en vacaciones

Javier Gómez | 24 de junio de 2011 a las 11:09

Acostumbrados al desplazamiento en coche, un aliciente para las vacaciones podría ser viajar en tren. Muchos se sorprenderían de recuperar sensaciones que vivieron nuestros padres y abuelos, pero con la comodidad y rapidez del transporte ferroviario actual. Para que los que quieran experimentar al salto a las vías no lo padezcan en sus bolsillos, Renfe ha lanzado una campaña de verano con un millón y medio de plazas que se venden con importantes descuentos.

Billetes entre Málaga y Madrid por 35,10 euros se encuentran entre estas ofertas estrella de la compañía ferroviaria para animar a los indecisos. Porque la Costa del Sol es uno de los objetivos prioritarios en estas fechas. Además, desde la capital se puede ir luego a Valencia por 32 euros o a Barcelona por 47. El Euromed de Barcelona a Valencia ofrece viajes por 17,70 y a Alicante por 22,60. En trenes Alvia se podrá viajar de Madrid a Cádiz por 28,90 euros; a Benicàssim por 29 euros, a Pamplona por 23 o a León por 17,80 euros.

Precios irresistibles en tiempos económicos complicados a los que se suma el confort y la tranquilidad de los vagones y el compromiso de puntualidad de los trenes.

Todo esto a nivel individual. Las familias y grupos, colectivos más viajeros en estos meses vacacionales, podrán beneficiarse de plazas con descuentos de entre un 40% y un 60%. Los canales de venta de Renfe estarán llenos hasta septiembre de ofertas web, mesa y estrella.

Una de las novedades del verano es la oferta mesa que permite viajar a cuatro personas por el precio de dos y puede adquirirse en todos los canales de venta de billetes sin anticipación. Si el billete se compra a través de la web (www.renfe.com) se puede optar hasta al 60% de descuento siempre que la adquisición se realice con dos semanas de anticipación sobre la fecha prevista del viaje. Para las ofertas estrella, el plazo mínimo de anticipación es de una semana y ofrece descuentos de hasta el 40% en todos los canales de venta de la compañía.

Durante la campaña de verano Renfe pone a disposición de los pasajeros casi diez millones de plazas, con especial atención a los refuerzos en las principales operaciones de salida y retorno, coincidiendo con los fines de semana, puentes y comienzos de quincenas.

Por comunidades Andalucía es la que acumula mayor número de billetes a precios rebajados. 510.000 plazas con descuento dispondrán los que se decanten por esta modalidad de viaje en verano. La mayoría de las ofertas, 415.000 se concentrarán en las relaciones con Madrid desde distintas ciudades andaluzas. Las comunicaciones con Cataluña tendrán 95.000 plazas con precios ventajosos.

Naturalmente la mayor parte de los viajes rebajados tiene que ver con los desplazamientos entre Madrid y las distintas capitales españolas, pero también habrá 400.000 plazas promocionales en los trenes de Levante para viajar desde Madrid y Barcelona a Valencia, Alicante, Castellón o Murcia y las localidades intermedias de la costa mediterránea. Los trenes entre Barcelona y Madrid tendrán 385 plazas con descuento. Para estos destinos se ofrece una promoción propia para colectivos de estudiantes, asociaciones de tercera edad y descuentos de un 60% para grupos de 20 personas.

UN TERCIO DE LOS VIAJEROS DE TREN SON DE OCIO

Los viajes de ocio suponen de momento sólo un tercio de la demanda habitual de los que eligen el tren para sus desplazamientos vacacionales. La campaña de promociones que la compañía Renfe ha puesto en marcha este verano busca atraer a clientes menos habituales y convertir el transporte por ferrocarril en primera opción para viajes de turismo de jóvenes, grupos y familias. Son muchas las ventajas en este modelo de desplazamientos, sobre todo en seguridad y puntualidad. Los pasajeros evitan la tensión y las incomodidades del viaje por carretera y se garantizan llegar al lugar de destino a la hora prevista. Aunque los viajes ya se han acortada mucho en el tiempo, todos los trenes disponen de vagón cafetería que permite atender las necesidades más perentorias de comida y bebida, aparte de realizar un paréntesis en el desplazamiento.

Por un carril bici seguro para todos

Raquel Garrido | 20 de junio de 2011 a las 17:59

La extensión de los carriles bici en Málaga capital está haciendo que la ciudad tenga poco a poco una movilidad más sostenible. Pero sigue siendo insuficiente en algunos tramos donde los aficionados a la bicicleta creen además que se pone en riesgo la vida de los ciclistas. Este punto negro es, según la Asociación Ruedas Redondas, el tramo del paseo marítimo del este de la ciudad que discurre entre la zona donde hasta hace poco estaba el tranvía y el balneario de los Baños del Carmen. Una estrecha acera es la única alternativa que tienen los viandantes y ciclistas para pasar por una zona de tres carriles por donde circulan diariamente miles de coches. La situación, según el presidente del colectivo, “puede resultar peligrosa para los ciclistas si alguno se cae y reclamamos una solución”.

La idea que le van a proponer al Ayuntamiento de la ciudad es que uno de los tres carriles que ahora mismo están destinado exclusivamente al tráfico rodado se habilite, aunque sea de forma temporal, para permitir el paso de los numerosos ciclistas, corredores y ciudadanos que diariamente se agolpan en la estrecha acera que une el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso con el balneario de los Baños del Carmen. Para separarlo de los otros dos carriles, González propuso que se utilicen unos separadores como los que hay colocados en los carriles-bus de algunas zonas de la ciudad y “así garantizar la seguridad de los que circulan por él”.

El corredor centro-litoral Este, como se ha denominado y que conectaría esta zona de la ciudad con el casco antiguo, es el itinerario más demandado, pero parece haberse enquistado. Para que comience a ejecutarse depende de que la Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, y el Ayuntamiento de la capital se pongan de acuerdo.

En los últimos meses se ha apostado fuerte por concluir algunos de los tramos de la red de carriles bici prometida por el Ayuntamiento de Málaga, pero aún falta mucho por hacer. El reto del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, era el de llegar a los cuarenta kilómetros de este vial antes de las pasadas elecciones municipales de mayo. Pero la realidad es que el mandato acabó y apenas se había conseguido llegar a la mitad. Sin embargo, el Plan Director de Bicicletas aprobado es mucho más ambicioso y contempla la construcción de una red de carriles bici de 140 kilómetros.

Los cálculos del Consistorio sobre la implantación de una red de carriles reservados para ciclistas adecuada y amplia son que darán resultados a medio y lago plazo, hasta el punto de asegurar que supondrá que haya al menos 25.000 vehículos que se queden en el garaje cada día. El Plan de Movilidad Sostenible del Consistorio señala que con la potenciación de la bici se conseguirá que entre un 5% y un 15% de los desplazamientos habituales se realicen en este medio de transporte.