Archivos para el tag ‘Coche’

El blindaje del casco histórico al tráfico funciona

Sebastián Sánchez | 12 de agosto de 2011 a las 9:45

El punto de control colocado en la calle Alemania hace que el tránsito pase de unos 4.600 vehículos diarios a unos 300

El temor al fracaso del plan de restricción de tráfico en el casco antiguo de Málaga se ha ido difuminando con el paso de los meses. Tras no pocos años de análisis, estudios e indecisión, el Ayuntamiento se atrevió a mediados de 2009 a impulsar un plan que suponía de facto cerrar el centro histórico como eje de paso para los vehículos, a excepción, eso sí, de los residentes del barrio, la carga y descarga y demás de coches autorizados.
Algo más de dos años después de su puesta en servicio, las conocidas pilonas retráctiles se han convertido en una parte más del paisaje urbano, sin que sus limitaciones hayan generado grandes quebraderos de cabeza en la urbe. La experiencia de Málaga, tomada de otras ciudades pioneras en medidas de este tipo como Vitoria y Córdoba, entre otras, choca de lleno con lo ocurrido en Sevilla. Mientras el nuevo equipo de gobierno del PP, al frente del cual se encuentra el alcalde Juan Ignacio Zoido, ha decido derogar el plan de accesos, permitiendo de nuevo la entrada al corazón de la capital hispalense, en Málaga no sólo no se contempla dar marcha atrás sino que además se dan pasos adelante, como la creación de una área limitada en torno al Centro de Arte Contemporáneo (CAC), en funcionamiento desde la semana pasada.

Y por los datos aportados por el área de Movilidad, ya en los primeros días el efecto de los pivotes fijados en la zona es más que notorio. El concejal de este departamento, Raúl López, explicó a este periódico que si a principios de mes, antes de la implantación del sistema de control, se contaba una intensidad media de unos 4.163 vehículos diarios; “ahora la cifra cae a unos 300, incluyendo los residentes, los coches que salen del aparcamiento que hay y muchos despistados a los que ahora mismo se les está permitiendo pasar”.

La experiencia que ahora se constata en la calle Alemania es un reflejo fiel de lo que se produjo a los pocos meses de poner se en marcha el plan de pilonas en el centro de la ciudad, donde se crearon cinco puntos de control de acceso en las calles Cisneros, Nosquera, Císter, Méndez Núñez y Sancha de Lara, con sus respectivas salidas. Por estos itinerarios, según la norma, sólo pueden circular vehículos autorizados, como son los residentes, comerciantes, transportistas de carga y descarga y servicios oficiales como la Policía Local, Bomberos y emergencias.

Desde mediados de 2009, la aplicación de estas acciones, junto a la progresiva peatonalización de diversas calles del casco antiguo, ha traído consigo una reducción significativa en el tráfico que a diario pasa por el centro, pasando de unos 62.300 vehículos en 2004 a menos de 10.000 en julio de 2009, lo que equivale a un 84% de bajada. Un efecto que se deja notar también en la contaminación que este tráfico generaba, que pasó de 9,3 toneladas de C02 a 1,4 en el año 2009.

Si bien no se disponen concretos para cada uno de los itinerarios, los datos actuales son más que llamativos. En este sentido, López preció que por el itinerario Nosquera-Comedias pasan ahora de media 98 vehículos diarios, incluyendo carga y descarga; mientras que en el caso del punto de control de Císter (suprimido en los últimos meses por las obras de reurbanización en el entorno del Palacio de la Aduana) ha llegado a contabilizar hasta 600 vehículos. A pesar del buen comportamiento del sistema, el área de Movilidad no contempla extenderlo mucho más. “Lo que queremos ahora es que, una vez abiertos los puntos de Cisneros y Cortina del Muelle, afectados por las obras, hacer un balance global, viendo el número de movimientos”, señaló el edil del PP, que tiene claro que “a medio plazo” la línea a seguir debe pasar por quitar las pilonas retráctiles, una vez el comportamiento de los ciudadanos así lo permita.

Inteligencia al volante

Sebastián Sánchez | 15 de julio de 2011 a las 9:03

S. Sánchez/ Málaga

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”.Un mensaje, el de Aristóteles, con una vigencia mayor aún si cabe en un momento en el que los dineros escasean y  es más necesario que nunca saber cómo aplicarlos, en especial en aquellas conductas diarias de las que no se puede prescindir, como el uso del vehículo privado para realizar un viaje o acudir a diario a trabajar.

Si bien lo ideal sería apostar por el transporte público o medios alternativos como la bici, no siempre es posible. Y es en este punto donde no está demás conocer algunos consejos que permiten reducir de forma considerable el gasto de combustible.

Un informe dado a conocer recientemente por  la Unión de Consumidores señala que el consumo de carburante crece de manera exponencial con el aumento de velocidad. Es decir, que si un conductor pone en práctica una serie de técnicas, como moderar la velocidad, se beneficiará de una reducción importante en el consumo.

Según el colectivo, conducir a 100 kilómetros por hora en lugar de a 120 baja el gasto de combustible hasta en un 30%, si se trata de un vehículo de gasolina, o un24% si el coche es diésel. Una acción mínima pero que tiene consecuencias importantes, además, sobre las emisiones de CO2 a la atmósfera y de la contaminación acústica, que caen.

El plan de actuación prevé maniobras en las distintas fases de la conducción: el arranque y la puesta en marcha, la aceleración, el uso de las marchas, la velocidad durante la circulación, la detención y la parada.

Entre las medidas que se aconsejan para mejorar las prestaciones se incluyen, por ejemplo, encender el motor sin pisar el acelerador e iniciar la marcha inmediatamente después del arranque; que el cambio de marcha se haga de forma consciente y se adecue a la velocidad del vehículo, poniendo la segunda marcha a los dos segundos o a los seis metros aproximadamente de iniciar el trayecto; la tercera, a partir de los 30 kilómetros por hora; la cuarta, a partir de los 40 kilómetros por hora, y la quinta, desde los 50 kilómetros por hora.

Los expertos señalan lo idóneo de evitar las frenadas y aceleraciones repentinas durante los trayectos, intentando con ello mantener una circulación uniforme. Cuando el conductor vaya a disminuir su velocidad, puede levantar el pie del acelerador para dejar rodar el coche con la marcha engranada en ese momento.

De hecho, es de destacar que el gasto de combustible es nulo cuando se circula por encima de los 20 kilómetros por hora con una marcha metida y sin pisar el acelerador. La adopción de estas medidas tienen enorme importancia no sólo para el bolsillo de los usuarios sino también para el medio ambiente. Muestra de ello es que según algunos estudios, el combustible supone casi dos terceras partes del gasto de mantenimiento de un vehículo. Ello, extrapolado a un periodo de rodaje de 90.000 kilómetros o tres años, equivale, según los datos, a unos 5.300 euros.

Las evidentes ventajas de aplicar la inteligencia a la conducción ha hecho que en los últimos años proliferen los cursos dedicados a esta materia. Una de las autoescuelas que organiza estas iniciativas es El Torcal. Su propietario, Miguel Aldana, admite que en los últimos tres o cuatro años se han podido realizar del orden de 20.000 cursos en Andalucía. Aldana no tiene duda respecto a las bondades de aplicar ciertas medidas, ya que, tomando como referencia unos 15.000 kilómetros al año, el ahorro de combustible puede ser de entre el 15 % y el 18%.

Según explica, en los cursos, los profesores suelen pedir a los alumnos que conduzcan con normalidad, “como si ellos no estuviesen”, con el fin de que la conducta sea la habitual. Tras una primera práctica, de unos 30 minutos,
en la que “medimos el tiempo del recorrido, el gasto de combustible y otros datos”, se les ofrece una charla teórica con ciertos consejos. La última etapa consiste en hacer otra vez el circuito con el vehículo pero aplicando los conocimientos adquiridos.

“Si la primera vez el profesor no interviene, en la segunda ocasión sí lo hacen”, añade el responsable de El Torcal. Con la experiencia acumulada en los últimos años, Aldana no  duda en destacar la existencia de no pocos vicios por parte de los conductores. “Tienden a confundir, por ejemplo, el ceda el paso y el Stop, actuando de la misma forma”, expone,al tiempo que alude a otro acto que tiene consecuencias sobre el consumo. “La gente cuando entra al coche suele encender el motor y después pone la agenda, se coloca el cinturón… Y eso tres o cuatro veces al día son varios minutos de consumo”, precisa.