José Antonio Martín Pereira | 9 de marzo de 2011 a las 11:31
«Pulvis es et in pulverum reverteris» (Génesis 3,19). La reflexión acerca del deber de la conversión recuerda la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte. El inicio del Tiempo Litúrgico resumido en «Matanoeiete», es decir «Convertíos», imperativo que cobra sentido cuando la austeridad del rito se transforma en la imposición de ceniza en forma de Cruz en la frente de los que creen en Dios y en su Palabra. El Miércoles de Ceniza descubre una estación espiritual especialmente relevante, acomodando la llegada del Misterio Pascual, o lo que es lo mismo, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
Sevilla, fíjense, ha amanecido de Domingo de Ramos. Estrena alboroto en los pasillos de las casas de hermandad, perfume de incienso en El Duque, jazmines floreciendo al fondo de profundos ventanales enrejados, rótulos confiteros anunciando «Hay torrijas», capirotes y tela, clavel de culto en Santa Ana, enjabelgado de paredes en corrales de vecinos, azahar en la Plaza de la Concordia, velas a San Judas Tadeo en San Antonio Abad… Hoy no es un día más, sino aquel en el que arranca la Cuaresma más tardía desde 1943.
A partir de ahora, las vivencias se agolparán destronando el impávido protagonismo de los recuerdos. Es tiempo de víspera, y hasta el ceniciento color del cielo lo ha rememorado a la ciudad. La Cuaresma retorna anticipando el solemne protagonismo de la Gloria, ahora que la humanidad más lo requiere. Sean conscientes, la levedad de la llama que encendida alumbraba el anuncio y la llegada de Niño Dios, tomará fuerza nuevamente al recibir el sombreo de la perecedera señal sobre la frente, convirtiéndoles en transmisores de la verdad y el gozo.
Retengan, allí donde cobijan los delirios, cualquier grabado de los sentidos, y compártanlos con su entorno para hacerles conscientes del periódico milagro. Es Cuaresma…

10 de marzo de 2011 a las 2:59 pm | Enlace permanente
[...] digo ahora. Sí, hemos colmado de agasajos a la Cuaresma en su entrada, pero existe un trasfondo necesitado de recibir argumentos verdaderos. Aquí [...]
13 de marzo de 2011 a las 3:59 pm | Enlace permanente
[...] calla otorga, así que intentemos demostrar con hechos lo equivocados que están algunos, la Cuaresma nos lo pondrá más [...]
24 de marzo de 2011 a las 11:43 am | Enlace permanente
[...] siempre que me lo permita, intentaré acercarle con brevedad a mis pensamientos. Porque, aunque la Cuaresma tiene sobrada fuerza como para auparse por encima de cualquier Imagen, el ser humano necesita [...]
26 de marzo de 2011 a las 11:36 am | Enlace permanente
[...] sosiego que infunde la liturgia exhibiendo la cara amarga de un transitar ajeno a la probidad. Es Cuaresma, aunque no para [...]
29 de marzo de 2011 a las 4:56 pm | Enlace permanente
[...] se pierda entre tanta inmensidad. La Cuaresma en sí misma es una beldad compuesta por una exageración de nimiedades capaces de profundizar [...]