Pregones libres

José Antonio Martín Pereira | 28 de marzo de 2011 a las 17:54

No, si a partir de ahora los futuros pregones únicamente van resultar un acervo de rimas más o menos impecables pero si alterar la armonía de unos y otros, presentes y ausentes. Tomemos con cierta gracia los disgustos pululados desde la Plaza Nueva, vaya ser que sus preceptos contribuyan a desarmar la libertad adquirida hace décadas. Lícito es que el arzobispo suministre su criterio a los miembros del Consejo cuando se trate de designar al pregonero, pero de ahí a implicar a los poderes políticos dentro de esa elección existe un trecho que debería mantenerse distante.

Pregonar es, según la primera acepción del diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, «decir algo en voz alta para conocimiento de todos». Qué pensaría de lo anterior D. Federico García Sanchís, aquel que pronunciara en el desaparecido Teatro “San Fernando”, un 20 de marzo del año 1937, la primera exaltación a los días de la Gloria sevillana. Es innegable que cada persona atesora su propio gusto entorno al pregón y, llegado al caso, lo materializa en función a sus sentimientos. No sería necesario indagar en los anales, bastaría remontarse un año atrás para hallar un estilo extraordinario, singular, y superior literariamente al inmenso repertorio de escritos, paradójicamente incomprendido por la mayor parte de un público que entiende por ideal aquel que repasa cada una de las hermandades. García Barbeito abrió su corazón manifestando una serie de vivencias personalísimas representadas en el campo desencantando a algunos pero siendo fiel a sus convicciones, porque de eso se trata.

Comprendan los representantes públicos que el ejercicio de sus cargos limita entre la frontera de lo grato e ingrato, de lo placentero y lo incómodo, y que precisamente su autoridad tiene el cometido de saber discernir presiones. Cualquier añadidura que coarte la autodeterminación de quien se enfrenta al peso del atril será poner en riesgo la celebración de un acto señero en el inconfundible calendario cuaresmal según Sevilla.

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